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  • Ser de izquierda es bueno y ser de derecha es malo (o viceversa) ¡Que no me ma…!

    Izquierda derechaExisten algunas personas que evalúan la calidad moral de otras en torno a su ideología política. Si son de derecha es que son unos empresarios corruptos que quieren explotar al trabajador o unos religiosos de doble moral, o si son de izquierda resulta que son unos revoltosos sin nada que hacer. Ciertamente el caer en un extremo muchas veces es sintomático de un transtorno de personalidad. Pero no entiendo como es que una posición ideológica hace buenas y malas a las personas.

    La afinidad ideológica (todo el ser humano la tiene, aunque no la conozca) se determina por muchas cosas, desde el temperamento de la persona (sabemos que el temperamento es innato y no se puede cambiar), su carácter, su estilo de vida, su historia de vida, el ambiente en el que se rodea, y muchas otras cosas más. Incluso se habla de la inteligencia, donde algunos expertos afirman que las personas poco inteligentes suelen preocuparse más por la seguridad lo cual los terminan haciendo derechistas, y si bien es cierto que el promedio de cociente intelectual entre la gente de izquierda es algo más alto, no es lo suficiente como para afirmar que «los izquierdistas son inteligentes y los derechistas tontos».

    Buscar en una afinidad política e ideológica la moral e integridad de las personas es una estupidez, al menos en la mayoría de los casos. Hay quienes promueven cierta postura ideológica por interés o por obtener un beneficio: Un empresario que apoya la teoría neoliberal porque no quiere pagar impuestos, o una persona que apoya a un candidato izquierdista porque quiere que el gobierno lo mantenga y no tenga que trabajar. Pero eso no es problema de la ideología, este tipo de personas más bien se sirven de las ideologías para mostrar su poca integridad.

    Yo tengo amigos, parientes o conocidos afines a la derecha y también a la izquierda y no he visto como es que su preferencia política modifique su integridad, la fortalezca o la deteriore. Simplemente tenemos formas diferentes de contemplar al mundo. Por eso es que suena irrisorio cuando López Obrador trata de hacer esa distinción moral diciendo que la «derecha mexicana» es corrupta y malévola, mientras que ellos son unos tiernos angelitos que proueven la república besucona. La derecha no cae en ese juego (al menos a ese grado) no porque no quiera, sino porque no pueden. Por razones culturales (contrario a lo que sucede en Estados Unidos) no es muy bien visto decir que se es de derecha, y para eso la gente utiliza eufemismos, incluso mucha gente se la piensa dos veces para decir que es conservadora. Por ejemplo el candidato del PAN a la gobernatura del Estado de Jalisco relacionado con la corriente más ultraderechista del PAN aceptó con trabas que era un conservador.

    Simplemente en el mundo habrá discrepancias sobre como la gente lo percibe. Y en tanto exista un régimen lo suficientemente democrático para que no exista un absolutismo o un totalitarismo, estas discrepancias se harán patentes. Y lógicamente esto provoca roces entre ambas ideologías (y todos sus derivados) porque no es fácil poder compaginar un proyecto con personas que perciben las cosas de otra forma. Pero esto no las hace más buenas ni más malas. La gente no puede ser más buena que los demás al afirmar que por que es de izquierda se preocupa por el bien común, ni tampoco alguien de derecha puede afirmar ser mejor persona por el hecho de ejercer su religión activamente. Los dos personajes malévolos de la historia moderna lo demuestran. Un Hitler ultraderechista, católico declarado, y que tenía buenas relaciones con el Vaticano; o bien un Izquierdista Stalin, que implementó una dictadura totalitaria coartando la libertad de expresión.

    No es malo tener discrepancias, y en este punto es donde debe de entrar la tolerancia. Donde la disputa entre ideologías políticas, quede en eso, y no abarque cosas que no tienen que ver, donde ponen en juego la integridad de las personas. Naturalmente no siempre se podrán lograr concensos y cada trinchera luchará por lo que crea que es mejor. Pero no por eso se debe hacer un juicio moral, en base a algo que no determina, lo repito, la calidad moral de las personas.

  • La Tradición Populista de la Izquierda

    Escribió Luis González de Alba en “Las  Mentiras de mis Maestros” que un león ronroneando en las piernas de su cuidadora es un león menos; un león destruido en su esencia leonil. Igualmente una persona que, rindiéndose ante la adversidad, se vea en la necesidad de estirar la mano en busca de alguna limosna es una persona menos, una  persona destruida en su deseo de esperar algo más de la vida, y puede ser que lo anterior sea muy chocante para algunos pero lamentablemente es la realidad en la que vivimos… Dicen que si le das un pez a un hombre él tendrá para comer un día, pero si le enseñas a pescar él podrá comer para el resto de sus días, de la misma manera  si le das unas monedas a un pobre él podrá comer ese día, pero si le das un trabajo él podrá vivir decentemente los días que le resten, el problema viene cuando los empleos son pocos y mal remunerados debido, en gran parte, a las políticas implementadas por la derecha gobernante. Uno podría pensar que un gobierno de izquierda podría ayudar a mejorar la situación, pero nos encontramos ante un enorme problema; en el mundo, concentrándonos un poco más en México, la izquierda tiene la mala costumbre de confundir la obra social con populismo, y es que un sociedad que espera a que su gobierno le resuelva sus problemas es peor que un pueblo gobernado por un grupo de corruptos neoliberales, claro que nada peor que un pueblo que espera a que su gobierno le resuelva los problemas cuando ese gobierno está lleno de corruptos neoliberales… Cárdenas fue populista durante su administración, AMLO fue populista durante su administración  y Marcelo Ebrard ha sido populista durante su administración (muchos dirán que no, pero el programa de becas universales prepa sí, es populismo puro).

    El principal problema del populismo es que poco a poco las personas digieren la idea de que los gobiernos son los únicos encargados de hacer que las cosas funcionen y que su único papel es el recibir los frutos de las buenas administraciones. En México estas ideas han profundizado tanto que las personas suelen deslindarse de la vida política del país, creyendo que son los gobernantes los que tienen la responsabilidad de hacer que las cosas funcionen correctamente, sólo hay que ver como cada seis años un sin número de personan renuncian a su voto sólo porque no apareció el candidato perfecto (de nuevo); ideas como “la escuela es la encargada de forjar ciudadanos perfectos” o “la seguridad, el desempleo y la pobreza son problemas de los que el  Estado tiene que encargarse” son más ejemplo de cómo la gente espera acostada a que sus asuntos sean resueltos y, como ya lo mencioné anteriormente, esto empeora cuando estas personas son gobernadas por quienes son capaces de hacer arder bosques mientras el dinero siga fluyendo… Las sociedades que avanzan cuentas con integrantes con un gran espíritu de superación y de lucha, cuentas con individuos que no esperan nada de nadie más que de sí mismos, mientras que los pueblos estancados y atrasados son los que están repletos de huevones;  Hay mucha diferencia entre países como Alemania y Japón que, aunque hayan perdido una guerra hace poco más de 60 años(con todo lo que eso implica), hoy por hoy están mucho mejor que México, el cual no ha podido superar una conquista de hace 500 años.

    En pocas palabras el populismo lleva al valemadrismo pues hace que la gente renuncie a su rol en el mundo, con esto provoca que los gobiernos en turno tengan mayor poder y, por lo tanto, que causen más daño.

    La izquierda no es populismo, la izquierda es querer una sociedad igualitaria en la que todos trabajemos para evolucionar cada vez más el pensamiento humano; una sociedad en donde exista empleo bien pagado para sus habitantes y en donde la pobreza no sea un requisito para que la economía fluya. Las ideas de izquierda buscan acabar con la delincuencia suprimiendo la desesperación de no poder sobrevivir en un mundo en donde el dinero es el máximo valor:

    ¡Es un error dejar manos ajenas nuestras vidas!, ¡es un error dejar en manos ajenas a nuestro país!, y así como es un error que apenas surjan voces de protesta ante los 60 mil muertos de una guerra absurda, es un error darle la espalda a una situación de miseria como la que azota a México y a otros países; lo dije hace tiempo y lo repito; sólo la flama  que llama a la batalla por nuestros ideales puede darnos el calor suficiente para llamarnos humanos, hay que buscar encenderla  en nosotros y tratar de  hacerlo en los demás, porque sólo aquel fuego puede vencer al DIOS MONEY…

    RECORDANDO OTRAS ENTRADAS:

    Las personas que viven en la miseria, el campo mexicano, la industria mexicana, los desempleados, los ninis, todos aquellos que viven en la desesperanza no pueden esperar otros seis años a que surja “el candidato perfecto” para que la izquierda mexicana se anime  a votar y a unificarse en una sola voz…y si realmente nos importa reconstruir un tejido social destrozado por décadas de políticas neoliberales debemos bajarle con los caprichos, nos guste o no nos guste AMLO representará a la izquierda nacional en 2012, mas eso no significa que tengamos que “jodernos” con sus ideas…El candidato perfecto no existe, pero una sociedad pesante es posible: ¡Basta de esperar mesías, si el país es nuestro salvémoslo nosotros¡

    -LA IZQUIERA MEXICANA SE CAE EN PEDAZOS.

    La pregunta crucial aquí es; ¿somos capaces de superar nuestros traumas históricos (y personales) para darle un giro a nuestro país o simplemente hay que esperar a que el próximo mesías llegue?

    -MÉXICO PARA LOS TRAUMADOS.

    Está entonces claro que si bien el comunismo es utópico lo es igualmente el capitalismo voraz (Neoliberalismo), pero la diferencia radica en que el capitalismo  la miseria humana termina por favorecer a unos cuantos, mientras que en el comunismo el nivel económico es general; sólo hay uno. La pregunta es ¿vale la pena que por  unos cuantos ricos millones estés condenados a la miseria?

    -EL CAPITALISMO: UN SISTEMA UTÓPICO.

  • La izquierda mexicana se cae en pedazos, pero gracias a los ciudadanos

    Para nuestra desgracia en este universo no existen seres como goku o superman que se encarguen de resolver nuestros problemas sin que nosotros tengamos que levantar un dedo; lamentablemente en este mundo somos nosotros, los humanos, los que debemos de  pelear nuestras batallas; humanos con errores y aciertos, con virtudes y defectos… A menudo las personas cometemos la idiotez de confiarle todo a alguien o de esperar a que un ser perfecto e incorruptible llegue y nos libre de tanta miseria que hay en el mundo, ambos son errores que no hemos podido superar en cientos de años:

    México se ha caracterizado por ser un país persignado, en el que sus habitantes tienen por costumbre hincarse a suplicar ayuda ante la adversidad, esperando a que un ser omnipotente se apiade de nuestras almas y venga en nuestro auxilio, ejemplo de esto fue la invasión estadounidense en 1857 en la cual nos fueron arrebatados varios territorios; la gente, lejos de salir a defender a su patria, se preocupó más por hacer la procesión anual de la virgen de Ocotlán… Los mexicanos, dice Octavio Paz,  tenemos que ir en bola para darnos seguridad y siempre detrás de nuestro líder en turno (siempre contemplando una huida en caso de que este caiga, ya sea para que negar que en algún momento lo seguimos o para unirnos cínicamente al bando contrario)…Mexicanos cobardes, mexicanos traicioneros, mexicanos hipócritas, mexicanos mentirosos, mexicanos valemadristas… son más adjetivos que insultos para lo que estamos demostrando hoy en día:

    La izquierda mexicana se cae en pedazos rumbo a las elecciones del 2012 ante las miradas burlonas de los políticos derechistas y algunos empresarios vividores de un país en desgraciaCuando se supo que Andrés Manuel López Obrador sería el representante de la izquierda en dicha elección me sorprendió encontrarme con comentarios correspondientes a gente izquierdista que se resigna al regreso del PRI o, peor aún, personas que, a manera de berrinche, renuncian desde hoy a su voto, pues dicen que preferirían votar por su perro que por el ex jefe de gobierno…tuve que esperar hasta hoy para poder tranquilizarme y escribir algo sin lanzar mentadas de madre a todo el que me pase por la mente, y ya con la mete fría digo: ¡NO MAMEN¡, esto no se trata del  peje, se trata de una nación que se está dirigiendo directito al carajo, no hay tiempo para berrinches de niños de kínder; entre crisis de seguridad, crisis económica, crisis política, crisis social… no podemos darnos el lujo de ponernos a pelear sobre cual izquierda es la verdadera; tal vez AMLO sea populista,  tal vez AMLO sea de la izquierda antigua, tal vez AMLO esté trabado en las ideas políticas del pasado, pero es una verdadera traición salirnos del baile porque no nos gustó la pareja…¿no estamos de acuerdo con la izquierda que propone AMLO?, pues entonces hay que manifestarnos; formemos una corriente que enriquezca a una izquierda que decimos es pobre; gritemos juntos un proyecto alternativo que logre hacer cambiar un poco o un mucho el rumbo actual de MORENA; demostremos que nos importa nuestro país más allá de la pantalla intelectual que representa hablar de política. Las personas que viven en la miseria, el campo mexicano, la industria mexicana, los desempleados, los ninis, todos aquellos que viven en la desesperanza no pueden esperar otros seis años a que surja “el candidato perfecto” para que la izquierda mexicana se anime  a votar y a unificarse en una sola voz…y si realmente nos importa reconstruir un tejido social destrozado por décadas de políticas neoliberales debemos bajarle con los caprichos, nos guste o no nos guste AMLO representará a la izquierda nacional en 2012, mas eso no significa que tengamos que “jodernos” con sus ideas…El candidato perfecto no existe, pero una sociedad pesante es posible: ¡Basta de esperar mesías, si el país es nuestro salvémoslo nosotros¡

    La idea de que todos los políticos son malos favorece  a los políticos malos.

    Mentar madres es fácil…aguantarte no tanto.

    Acerca de los  votos que AMLO  ha perdido a los largo de este tiempo

    Si bien es cierto que los episodios “Bloqueo en Reforma” y “Juanito” han menguado la popularidad de López Obrador, el que la ciudadanía asuma el papel de espectador y no de actor lo hace mucho más; si bien no tenemos recursos para organizar giras nacionales, tenemos nuestra boca y nuestro, supuesto, espíritu de lucha, el cual, según sé, es contagioso.

    Normalmente las personas ignoran los sermones políticos; en compresible que el ciudadano común trate de alejarse de los problemas comunes y se concentre en los propios, muestras puras de que el esfuerzo de Televisa y de los gobiernos derechistas en deseducar no han sido en vano; sin embargo el lado  humano es imprescindible en cualquier individuo y si logramos tocarlo…nuestro trabajo está hecho; ayudemos a la reconstrucción de México humanizando.

    México necesita reactivar el comercio interno, darle prioridad al producto nacional, reactivar el campo y con ello el autoconsumo, despreciar el TLC, invertir en obra social (salud, educación…), nacionalizar empresas o hacer que paguen realmente impuestos la iniciativa privada y darle un enfoque completo al problema de la delincuencia; todo lo anterior será imposible si llega Peña Nieto

    Por último, esa actitud de “ya ganó Peña Nieto, ¿pa’ qué chingaos voto?”, es justamente la que le va a dar la victoria al PRI; en los próximos comicios un voto nulo es un voto para el Revolucionario Institucional…No podemos darnos vencidos a pesar de un presente aparentemente jodido, tenemos un año para unificarnos no sólo como izquierda, sino como sociedad.

    LA IDEOLOGÍA NO ES UNA MODA, ES UNA BANDERA QUE  SE DEBE DEFENDER TODA LA VIDA.

  • Andrés Manuel López Obrador Light

    Dicen que para ganar unas elecciones presidenciales lo más prudente es aproximarse al centro. Cuando un candidato se arrincona en la izquierda o en la derecha, adquiere simpatizantes fieles con su causa que nunca le fallarán, pero será detestado por aquellos que se mantienen cerca del centro del espectro político y estos son quienes normalmente definen las elecciones. En el 2006 Andrés Manuel vivió esto, se arrinconó tanto en la izquierda que espantó a muchos de los votantes indecisos. Y eso no le ha pasado solo a él. En las elecciones de Estados Unidos, John McCain se precipitó al final, y terminó arrinconándose a la derecha al afirmar que Obama negociaría con Castro y con Chávez, naturalmente terminó perdiendo.

    Hasta la fecha, para la mayoría de los mexicanos, López Obrador tiene una imagen de izquierdista radical. Tiene un buen número de seguidores, pero para nada son los suficientes como para ganar una elección, máxime cuando los que no lo siguen lo detestan, por lo cual López Obrador no podría contar con el voto útil y si hubiera seguido en la misma postura que ha mantenido durante los últimos 4 años, ni tendría caso que se presentara como candidato de algún partido en las Elecciones del 2012.

    Pero Andrés Manuel López Obrador ha decidido dar un giro que ha sorprendido a más de uno. Creo que todo inició con la campaña de MORENA, en la cual ya no se sentía tanto ese deprecio ante aquel que pensaba diferente a él, pero se ha consumado en una visita que hizo a Monterrey para dar una conferencia con empresarios de la capital regiomontana. Ya había escrito en un artículo que publiqué en Vivir México, en donde hablo de que López Obrador ganó las simpatías de empresarios como Alfonso Romo, presidente de la casa de bolsa Vector, y Fernando Turner, un empresario regiomontano que se unió a MORENA siendo el responsable de la Política Antimonopolio y Sector Empresarial.

    También López Obrador ha emprendido un viaje a Estados Unidos y España para visitar no solo a connacionales, sino también para participar en cículos académicos reconocidos de ambos países, lo cual es soprendente, sobre todo cuando antes López Obrador en otros tiempos era acusado de no visitar suelo extranjero y de ignorar toda la influencia internacional sobre el país. Ahora con esto da a entender que el trato con Estados Unidos sería cordial (callando bocas al menos en teoría a aquellos que decían que iba a tomar una posición antiimperialista) y el mismo dicho que gobernaría con un juicio práctico y no con una visión ideológica.

    Tal vez es una decisión tardía, pero creo que recorrerse al centro fue la mejor decisión que pudo tomar, y esto le pondrá un ingrediente extra a las elecciones. Sigue hablando de la mafia y la derecha, pero de cierta forma los ha arrinconado y ha reducido su tamaño. Es decir, los toma como si fuera un pequeño sector de la población (unos cuantos empresarios privilegiados, unos cuantos políticos) y ya no como un gran sector de la población que está comploteando en su contra. Ahora habla de la importancia de los empresarios, de libre mercado y de la competitividad, palabras antes prohibidos en el subconciente del tabasqueño.

    El no es el primer candidato que se desarrolló en un seno izquierdista y terminó recorriendose hacia el centro. El ejemplo más conocido es Lula da Silva (con el cual podemos encontrar muchos paralelismos con el precandidato de la izquierda). Antes arremetía contra el FMI, contra el neoliberalismo y el imperialismo, al igual que López Obrador no tenía un importante recorrido académico, y también al igual que AMLO, en algunas elecciones denunció un fraude electoral y la orquestación de un complot de la derecha en contubernio con los medios de comunicación. El ahora ex-mandatario brasileño, se moderó en las últimas elecciones y logró atraer a los votantes indecisos y de centro que alguna vez lo odiaron y llegó al poder. No solo eso, se convirtió en uno de los mejores mandatarios de América Latina, si, con una visión más de izquierda, pero responsable y abierta al mercado. Dejó un Brasil que si bien todavía tiene algunos problemas por solucionar, tiene mucho más peso en el panorama geopolítico mundial.

    ¿Sería lo mismo con López Obrador?. No lo sé. Yo tengo muchas discrepancias con él, pero esta repentina moderación habla bien del tabasqueño. Tal vez sea demasiado tarde, más cuando en 2 meses se definen las elecciones internas y falta menos de un año para las elecciones federales. Tendrá qué seguir ese mismo camino que ha emprendido para quitarse hasta donde le sea posible esa etiqueta de izquierdista radical.

    Mi duda es, ante este cambio de posición, ¿Qué pensarán sus seguidores más radicales?, ¿Qué pensarán Fernandez Noroña y Di Constanzo? ¿Qué pensarán las grandes empresas que no pagan impuestos y las televisoras?, ¿Qué pensará el mexicano común?.

  • Marco Rascón y la Jornada, la censura en la izquierda.

    Hace algunos meses escribía indignado como censuraban a Carmen Aristegui, que al parecer su comentario sobre el presunto alcoholismo de Calderón, lo cual no hizo gracia al presidente, el cual hizo un berrinche y presionando a MVS sobre la renovación de las concesiones, logró que la despidieran. Claro, luego vió la reacción de la población y se había dado cuenta que se había equivocado y que esto iba a mermar su imagen. Decidieron recontratar a Aristegui. Muchas de las personas que reclamaban el regreso de Aristegui era gente de izquierda, o afín a López Obrador (pero no todas, aclaro). Yo sin ser lopezobradorista también me indigné, porque lo consideré un atentado en contra de la libertad de expresión en México.

    Ahora lo mismo vuelve a suceder, pero en el bando contrario. No es la derecha, sino la izquierda que se comporta como censora. Particularmente toca este caso al diario La Jornada y al lopezobradorismo. Este diario ha sido un medio muy importante para la democratización del país, fue, La Jornada el primer medio en denunciar el fraude electoral perpetrado por Carlos Salinas de Gortari a Cuauhtemoc Cárdenas. Pero algo ha pasado con este diario, desde el ascenso de López Obrador lo han cobijado, y hasta cierto punto no está mal, pero el diario ha perdido su caracter democrático y se ha vuelto un periódico sectario donde no está permitido criticar a AMLO, y donde no se puede disentir de las opiniones de la «izquierda dura». La Jornada se ha ensimismado, se ha cerrado en sí misma, y se ha vuelto un diario lejano a lo plural.

    La Jornada demuestra que al igual que Felipe Calderón o la oligarquía a la que tanto critica, también puede censurar y eso es lo que pasó con Marco Rascón. Este articulista que escribía para La Jornada era crítico de López Obrador, criticaba sus manifestaciones y algunas de sus actitudes. La gota que derramó el vaso fue un artículo donde criticaba a los lopezobradoristas por acusar el movimiento de Sicilia de filopanista, falso demócrata y progresista, soberbio y distractor, y que no había pedido la renuncia de Felipe Calderón. Los lopezobradoristas criticaron a Sicilia de no unirse a la causa de López Obrador y la crítica que hizo Rascón hacia ellos les dolió, por lo que decidieron cortar cabezas.

    Espero que no se defiendan como los periodistas de la derecha lo hicieron «quesque La Jornada está en su derecho de terminar un contrato laboral, que es una decisión empresarial». Vease por donde se le vea, es un atentado contra la libertad de expresión. Es cierto, en el despido no tiene nada que ver el gobierno, pero si tuvo que ver el «gobierno legítimo» que algunos defienden, y que ahora demuestra que no es más tolerante que aquellos que critica. Muchos veían en la izquierda el camino de la democracia, pero parece ser que también velan por sus propios intereses y se cierran a sus ideas.

    Es cierto, Marco Rascón no tiene el auditorio que tiene Carmen Aristegui, pero si me da tristeza ver que no hay una fuerte reacción por parte de la gente ante esta injusta decisión. Si bien «Marco Rascón» se volvió trend-topic en Twitter, no logró el cobijo que si logró Aristegui. Falta ver cómo se pronuncia La Jornada ante este hecho. En la derecha, como en la izquierda, con estas actitudes, seguimos dando pasitos atrás en la democracia. Parece que somos pocos los mexicanos que toleramos el debate y la apertura de ideas y los que son más influyentes son los que se cierran y se buscan imponer.

    A AMLO le convendrá decirles a los de La Jornada que se retracten, porque si no le va a pasar lo que le pudo pasar a Calderón: Perder capital político, y estando prácticamente a un año de las elecciones este puede ser un punto en contra en su nuevo intento de llegar a la Presidencia de la República.

    Hoy más que nunca urge una izquierda democrática en México, pero ¿quién tendrá los pantalones para liderearla?, la silla está vacante. Mientras vemos como una izquierda intolerante se destruye a si misma, lo cual provoca que la gente de poder haga lo que se le plazca porque ven en ellos a un rival débil. Actos como el del periódico La Jornada nos dice que ellos no están listos para ser esa izquierda, ellos han creado un club de Toby, una secta, una especie de Iglesia donde se admira al mesías López Obrador. Y sinceramente México lo que menos necesita es de líderes mesiánicos.

    A continuación les dejo el escrito de Mario Rascón donde habla de su despido de La Jornada y además presenta el artículo que este periódico ya no le quiso publicar:

    http://www.marcorascon.org/

     

  • Cuauhtemoc Cárdenas, ¿Candidato presidencial otra vez? ay no.

    Desde que tengo noción de la vida, Cuauhtemoc Cárdenas ha querido ser presidente. En 1988 le robaron las elecciones y luego no volvió a pintar. Tanto en las elecciones de 1994 como en la del 2000 se tuvo que conformar con un tercer lugar, se ha quedado en el «ya merito» y tal vez su mayor logro fue haber sido el primer político no priísta en gobernar el Distrito Federal, su mandato pasó inadvertido, no fue tan bueno como el pudiera presumir, pero no fue tan malo como los medios televisivos lo quisieron vender (lo culparon directamente, en especial TV Azteca, por el asesinato de Francisco Stanley, como si el gobernante fuera responsable de cualquier homicidio que se comete), usó como casi todo político, su puesto para lanzarse a la presidencia, sin éxito.

    En el 2006 le cedió el paso a López Obrador, porque este tenía más popularidad y el PRD decidió que ese iba a ser su gallo para esas elecciones. Cuauhtemoc se tuvo que hacer a un lado después de casi 20 años. Pero ahora algunos perredistas lo quieren resucitar de las catacumbas para volverlo a postularlo para el 2012. La corriente interna Alternativa Democratica Nacional fue quien sugirió postularlo. Hasta ahora Cuauhtemoc Cardenas no ha hecho ninguna declaración. Pero si ya de plano la izquierda con el jaloneo entre Ebrard y López Obrador se está fracturando, creo que un intento de postulación de Cuauhtemoc Cárdenas vendría a darle «en la torre» a las aspiraciones izquierdistas a la presidencia.

    ¿Como es la izquierda de Cuauhtemoc Cárdenas?. Es un poco sui generis, porque está muy influenciada por su padre Lázaro Cárdenas (quien fuera presidente ya hace muchos años). No podemos compararlo ni con Obrador, ni con Chávez, ni con la izquierda dura, pero tampoco podemos compararlo con la izquierda moderada más abierta a la globalización como Zapatero, Lula o Bachelet. Enemigo del neoliberalismo, se pronuncia a favor de una política social más fuerte y del control por parte del Estado de las empresas estratégicas, en especial los energéticos. También se declara por la austeridad y la honradez en la burocracia, el laicismo y la soberanía del país. Más bien sería una izquierda basada en los preceptos revolucionarios que terminara traicionando el PRI desde el gobierno de Miguel Alemán. Una izquierda económicamente cerrada, pero democrática. Una izquierda que a fin de cuentas le costaría trabajo adaptarse a la era moderna.

    Si muchos criticaban en Estados Unidos a John McCain porque ya era un hombre bastante viejo para ser presidente (74 años), con Cuauhtemoc nos iríamos más allá. El tiene 77 años. Imaginemos que sea postulado por el PRD, haga una «supercampaña» y logre derrotar a Peña Nieto. Llegaría a la presidencia con 78 años y la terminaría con 84. A esa edad podría no solo morirse en el peor de los casos, sino estar incapacitado mentalmente para gobernar por alguna senilidad. Creo que su edad ya pesa, y más en un puesto que demanda demasiado. Sino vean como se «acabó» Fox por el estrés que le causó la silla presidencial en sus seis años.

    Respeto mucho al ingeniero Cárdenas, es un hombre que pasó a la historia de México, que incluso le fueron encomendados los festejos del Bicentenario y Centenario de la Independencia (no se por qué luego renunció) los cuales luego tomó Lujambio (que hizo un pésimo papel). Pero creo que es hora de apagar las luces e irse a dormir. Seamos sinceros, es imposible que el gane la presidencia, ya está muy gastado, y creo que hay muchas cosas en contra que pesan, no tendrá esa «oposición» que tiene AMLO, pero creo que a la mayoría de la población no creo que le importe Cuauhtemoc Cárdenas, más cuando se necesitan ideas frescas, y el pertenece más bien a una generación que ya se fue.

    Sinceramente sería puro teatro ver otra vez a Cuauhtemoc buscar la presidencia, creo que por su dignidad no debería hacerlo y en sus últimos años debería luchar y transmitir sus ideas como lo ha viniendo haciendo.

     

     

  • Izquierda – Derecha ¿qué es?

    “La izquierda es vieja como el hombre. También la derecha. El hombre tiene una cara conservadora y tiene una de cambio; es parte de la condición humana. El hombre va a vivir con esa contradicción. La cara conservadora, que tienen sus razones muy serias, porque no se puede vivir cambiando todos los días, cuando se hace crónica y cerrilmente cerrada, deja de ser conservadora y se hace reaccionaria. La cara de  izquierda, cuando es tremendamente radical, se hace infantil”.

    La terminología Izquierda – Derecha en política es algo confusa y se presta a malas interpretaciones. Se le llama izquierda a muchas cosas, al liberalismo social (en favor del aborto, homosexuales etc.) a la intervención del estado, a la postura a favor de los pobres, al cambio etc… La derecha también tiene bastantes definiciones: conservadurismo, libre mercado, las posturas reaccionarias (el no cambio) el anacronismo. Son tantas las definiciones que muchas veces se contradicen, si un estado desea privatizar sus recursos, se dice que su gobierno está virando a la derecha, pero está en estado de cambio, ¿que no es la izquierda la que busca el cambio?. Pasa lo mismo también la izquierda, cuando quiere mantener los beneficios y privilegios estatales se habla de un «no cambio», de conservar las cosas como están y evitar que la «derecha» haga cambios en estos beneficios ¿que no es la derecha la conservadora?.

    Creo que es por ello que muchos políticos se confunden y se ponen etiquetas que no les quedan o que confunden a la gente. Un ejemplo. Emilio González Márquez, gobernador del Estado de Jalisco es considerado una persona conservadora, de hecho el periodista Carlos Marin en una entrevista, se atrevió a decir que era un ultraderechista, Pero Emilio no quedó conforme con la etiqueta, el siempre ha dicho que gobierna para los pobres y que por lo tanto sería una persona de izquierda. Es curioso el término de izquierda que Emilio utiliza, porque si bien es cierto que ha emprendido campañas para ayudar a los pobres, también es cierto que lo ha hecho bajo el auspicio de la Iglesia y que su posición social es muy conservadora (en contra del aborto y de los homosexuales). Entonces qué es Emilio ¿De izquierda, de derecha?.

    Otro caso donde viene un poco esta confusión es en las marchas por la paz que ha habido. En este caso los movimientos se etiquetan de derecha cuando estos son organizados por el poder (oficial o de facto) y son de izquierda cuando son organizados por la población. Por ejemplo, la marcha de 2004 en el D.F. fué catalogada de derecha porque las estaban organizando las televisoras y las grandes empresas, pero cuando el organizador fué Javier Sicilia al movimiento se le catalogó como de izquierdas, más cuando a este se terminaron uniendo sindicatos y grupos (ahora sí, de izquierda), porque se sintieron representado. Aquí estamos hablando de que la derecha está representada por el poder, tanto gubernamental como los de facto, y la izquierda está representada por el pueblo. Otra definición más.

    Por eso a mí me gustaría hacer un alto y hacer una nueva distinción, que de hecho ya han propuesto muchos politólogos y de hecho de la cual yo hice un test, deberían existir dos vertientes independientes una de la otra, la económica y la social. En la económica debe haber un rango entre el socialismo (más intervención del estado en la economía) y el capitalismo (menos intervención del estado en la economía). En la social debe haber un rango entre quienes son liberales (en los aspectos sociales) y conservadores.

    Creo que los términos izquierda-derecha ya están muy gastados y como dije, se prestan a malinterpretaciones y a confusiones que inclusive podrían ser deliberadamente malinterpretados y malutilizados para confundir a la población.

    Otra cosa que se me hace muy curiosa. La gente de izquierda tiende no solo a reconocerse por su posición izquierdista, sino que siente orgullo por esa posición. En cualquier oportunidad presumen ser de izquierda, independientemente de las diferentes ramas ideológicas que hay dentro de esta posición. Los de derecha no lo hacen, pareciera ser que la gente de derecha se averguenza de su posición política, ellos buscan otros términos. Dicen irse al centro, ser liberales, pero nunca reconocerán su posición política. Pareciera ser que el ser radical (izquierdista) es bueno y ser reaccionario es malo, cuando a fin de cuentas solo son formas de pensar.

    Las divergencias políticas creo que son muy sanas y dentro de una democracia son necesarias. Es indispensable ese jale y empuje para crear una mejor sociedad. Pero para eso deberíamos saber la posición en la que estamos parados y que no hubiera confusiones; los términos izquierda – derecha a mi parecer ya están caducas, porque son demasiado ambiguas, tienen varios significados y por años nos han confundido. ¿Que piensan ustedes?

  • Rumbo al 2012 ¿Por quien votar o volver a anular?.

    Falta un año y medio para las elecciones del 2012, ya no es mucho el tiempo que debe de transcurrir para que sepamos quien será el presidente que sustituya a Felipe Calderón en la silla presidencial, ya se están barajeando muchas opciones, sobre todo entre el PRI y el PRD. Sinceramente a mí, querido lector, ninguna de las opciones que nos están presentado los partidos me convencen. Casi todos son políticos mediocres, con falta de liderazgo y ese angel que se necesita para inspirar al electorado a un cambio. Además la mayoría de ellos han caído más en el exceso de pragmatismo y en el juego de intereses que en el buscar el bien común para la sociedad.

    El PRI, Peña Nieto, Beatriz Paredes o Manlio Fabio Beltrones.

    Vuelvo a repetir la descripción que una vez hizo Krauze de estos personajes, «Beatriz Paredes representa al PRI ideológico, Beltrones al PRI pragmático y Peña Nieto al PRI mediático«. Si me dieran a escoger entre estos priístas me inclinaría por Beatriz Paredes, creo que ella es la que tiene más madera de estos tres para mandar desde la silla presidencial pero hay algo que no me cuaja, es cierto, tiene el liderazgo que no tienen otros candidatos, pero también es cierto que ha defendido a políticos nefastos como al gober preciosso. Manlio Fabio Beltrones se ve que es uno de los priístas más viciados del autoritarismo de antaño, a pesar de que su partido es socialdemócrata dicen, el estuvo a favor de la pena de muerte. Por último Peña Nieto, es el que más posibilidades tiene no solo de ser el candidato del PRI sino de ser el favorito entre todos los candidatos para ganar la presidencia.

    Ya he hablado mucho de Peña Nieto en este blog, de hecho me atreví a decir que era un peligro para México. ¿Por qué razón?. Porque es un político emanado del salinismo y es cercano a gente comprobadamente corrupta como Arturo Montiel. Como decía Denisse Maerker «Enrique Peña Nieto no es cambio, es priísta, es joven y es priísta«.

    El PAN. Entre azul y buenas noches.

    Solo un milagro le daría la continuidad al PAN en la silla presidencial. A la única candidata que le veo posibilidades es a Josefina Vazquez Mota y aún así la tiene difícil. Por lo que le he visto a Vázquez Mota, representaría una continuación del gobierno de Felipe Calderón, aunque tiene dos circunstancias que la diferencian de él. Se opone a que Elba Esther maneje la educación (con la que tuvo muchos roces cuando estuvo en la Secretaría de Educación) lo que es una muy buena noticia, y también se opuso a la guerra sucia contra AMLO, por lo cual fué removida como coordinadora de campaña de FCH. Es mujer, y no sería una mala idea tener a una dama como presidenta, tal vez ya es hora, pero no me gustaría un continuismo de un gobierno como el de Calderón que cuando menos ha sido mediocre. Tiene algo que no me convence, pero tomando en cuenta que en la tierra de los ciegos el tuerto es el rey, podría ser opción.

    Se habla de otros como Lujambio o Cordero, pero dudo que tengan el capital político como para poder contender en las elecciones. De hecho en la encuesta que realicé en este sitio, Lujambio solo obtuvo 1 voto de 130 posibles y Cordero no obtuvo ninguno. Lujambio es el único intelectual que existe en el PAN según Enrique Krauze y Ernesto Cordero solo se ha dado a conocer por su famosa declaración de los $6,000 pesos. Cordero es el preferido de Calderón pero veo casi imposible que el pueda siquiera acercarse a tocar la silla presidencial.

    Ebrard, AMLO y la izquierda.

    Si decía que Vazquez Mota podría ser mi opción para el 2012 solo porque en el país de los ciegos el tuerto es el rey, el otro sería Marcelo Ebrard. No estoy de acuerdo con parte de su ideología (véase aborto, o adopción gay), pero me parece un candidato que podría representar una izquierda moderna para México, al menos así lo ha demostrado en su gestión como Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Es una persona racional, pragmática (en el buen, y a veces en el mal sentido de la palabra) y es una persona de ideas modernas, muy chapado a la europea. El problema que le veo a Ebrard es ese estira y afloja con AMLO. Promovió los plantones de López Obrador en el Zócalo y de cierta forma ha estado de su lado (más por conveniencia que por otra cosa). Pero aún así creo que México no estaría muy listo para tener a Ebrard de presidente, sobre todo por sus ideas muy liberales.

    El otro es López Obrador, no sabemos si contendería por el PRD, por el PT y Convergencia o bien por los tres partidos. Decía que iba a pedir licencia pero que luego no para no darle gusto a sus adversarios (el mismo es el que había dicho que se iba a salir del PRD). AMLO todavía tiene un buen número de seguidores pero también es cierto que es menos popular que antes. Sus actitudes lo han llevado a perder algunos y a ganar cada vez más detractores. López Obrador representa no una nueva izquierda ni mucho menos, tal vez tampoco represente un Hugo Chávez (o tal vez sí) pero si representa esa izquierda populista emanada del echevarriato que despilfarraba dinero para mantener contenta a la población. Por supuesto que AMLO representa un cambio, pero no es un cambio nuevo, mas bien es un cambio hacia algo que ya nos tocó vivir y donde no nos fué muy bien. Cree mucho en el estado y tiene desden por la iniciativa privada (aunque se alía a ella cuando le conviene como con Carlos Slim). AMLO creo que sirve más al país poniendo evidencia sus carencias y sus defectos que estando dirigiendo desde una silla presidencial.

    Otro que podría representar a una izquierda moderada y se me haría una buena opción sería Juan Ramón de la Fuente (al menos se me hace mejor que las dos opciones anteriores), ex-rector de la UNAM, pero creo que le hace falta una plataforma política desde la cual lanzarse. Dicen que podría ser un candidato probable en caso de que el PAN y el PRD se alíen en el 2012 pero todavía es muy prematuro para saberlo.

    ¿Anular el voto?

    Un número significativo anulamos nuestro voto en las elecciones intermedias. Creíamos que había servido de algo inclusive cuando vimos los resultados de las votaciones. Pero viendo como partidos como el PRD y el PAN se alían o como el PRI bloquea todas las reformas del PAN para decirnos que México era mejor con el PRI, nos dimos cuenta que no aprendieron la lección y que están decididos a seguir jugando con nosotros. Creo que volverlo a hacer no serviría de mucho a menos de que el movimiento se logre masificar a tal grado posible que logre un gran pedazo del pastel político, lo cual veo muy difícil. Además los partidos con más voto duro (PRI) obtendrían ventaja y de seguro se le abrirían todavía más las puertas a Peña Nieto (si es que logra sortear la precandidatura del PRI) para llegar a la presidencia.

    A un año y medio así está el panorama. Volveré a tocar el tema algunos meses después cuando estén más definidos los candidatos y por fín sepamos quienes van a ir por la presidencia. No sin que antes haya muchos roces entre ellos y ¿por qué no?, una que otra sorpresa.

    P.D. Me faltaron algunos panistas que también aparecen en el mapa político como Santiago Creel que es el más conocido por los mexicanos y por el peculiar Emilio González Márquez que a pesar de todo, quiere lanzarse por la presidencia.