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  • Liberales, Ateos y Fieles. Más inteligentes.

    “La paranoia ayuda a la vida, y si los humanos son paranoicos, se vuelven más religiosos y ven las manos de Dios en todas partes”, asegura el investigador.

    Me vino a la mente si los liberales eran más inteligentes cuando ví que un regidor de Navolato quería prohibir las minifaldas para evitar los embarazos prematuros. ¡Que semejante estupidez!, yo me acostaría con una mujer esté vestida como esté vestida, hasta se me haría más sensual desabrochar la chaqueta de la mujer poco a poco a tenerla con poca ropa desde un principio. De verdad que en algunos círculos del conservadurismo parece que lo que hace más falta es la inteligencia, parece que actúan bajo los impulsos de las emociones y no de la razón (tal vez porque es más difícil). Pero bueno, resulta que la CNN publicó un estudio donde se reveló que los liberales, ateos y fieles son más inteligentes. Este estudio fué realizado por la Escuela Londinense de Ciencia Económica y Política, allá en Inglaterra.

    Empecemos con la cuestión de la religión. En un principio no hay que generalizar porque yo he conocido religiosos muy inteligentes y estudiados, pero pues es la cruda realidad. El promedio de este estudio arrojó que los ateos tenían un 103 de IQ en promedio y los religiosos de un 97. Si me he fijado que muchos de los que creen en una religión lo hacen por tener que creer en algo, y los que son ateos suelen cuestionarse más las «cosas de la vida». También hay que entender que la religión está parte basadas en dogmas (verdades ya dichas) y los ateos se esfuerzan torturan mentalmente para llegar a una verdad a la que tal vez nunca van a llegar. Por eso tal vez los ateos son más racionales y tienden a tener el IQ más elevado. El profesor Bailey, quien es uno de los realizadores del estudio afirmó «El ateísmo “permite cuestionar y especular sobre la vida sin preocuparse por los dogmas de una religión”.

    Seguimos con la cuestión de liberales y conservadores. Ahí también se reveló que el IQ de los liberales es más alto que el de los conservadores (105 los liberales, 96 los conservadores), y de hecho son más generosos. Los liberales suelen preocuparse más por personas totalmente ajenas a ellos, mientras que los conservadores sólo muestran preocupación por quienes les son afines. La preocupación de los conservadores por sus seres más cercanos encaja también con la necesidad de mantenerse a salvo, en contraste con la tendencia de los liberales por aventurarse hacia lo desconocido. Totalmente de acuerdo, he visto que los conservadores son más reacios a debatir que los liberales sobre ciertos temas, porque para los conservadores, todo ya está escrito y explicado. Yo no comulgo con toda la ideología liberal, pero estoy de acuerdo en que el debate y la reflexión es necesaria para decidir por donde encaminar a la sociedad. Se reafirma este estudio al ver algun otro panista trasnochado (véase Emilio González, Gobernador de Jalisco) o a los del Tea Party, quienes no creo que muestren un alto nivel de Inteligencia.

    Ahora vamos con lo de la monogamia, o fidelidad, o como lo quieran llamar. Esto se dá solo en los hombres, y como ya lo había dicho en otro artículo. Los hombres inteligentes son menos propensos a ser infieles porque pueden reconocer las ventajas que les proporciona una relación exclusiva. Yo ya había escuchado por medio de otras voces, que las personas que suelen engañar a sus parejas suelen no ser muy inteligentes. Todos ellos a los que les gusta la juerga, y andar acostándose con otras mujeres, pues en realidad no son muy inteligentes. Aunque según los evolucionistas, la monogamia va en contra de su deber evolutivo, que les indica que deben de esparcir su semilla con varias parejas. Y parece que en occidente no seguimos nuestro deber evolutivo porque los que son infieles usan algo que se llama condón. A la mayoría de los infieles no les gustaría tener varios hijos a los cuales mantener y por lo cual se protegen. No siempre con éxito, claro.

    Pero bueno. ¿De que sirve ser inteligente?. Así como la escasa inteligencia es una anormalidad, el ser muy inteligente también lo es, y no siempre suele ser una ventaja, de hecho a veces trae complicaciones como problemas de adaptación ante una sociedad que no es «tan inteligente» como la persona en cuestión. Los ateos son una minoría, los liberales no tanto pero también lo son, y los fieles, pues según estudios revelados, la mitad de las personas son fieles. La inteligencia no garantiza la felicidad, por el contrario, en algunos casos puede ser un estorbo para tener una vida plena.

  • ¿Por qué los inteligentes sufren más?

    Ignorance is bliss (La Ignorancia es la Felicidad)

    Si este artículo empieza de una manera seria y termina siendo un relato cómico, no es coincidencia, fué a propósito.

    Es algo curioso, pero siempre se ha dicho que las personas con un alto cociente intelectual sufren más que las personas con un cociente intelectual promedio. Y no solo es que se diga, sino que se tienen pruebas fundamentadas para comprobarlo. Muchas de las personas «inteligentes» tiene más problemas emocionales, y una menor capacidad de adaptación al mundo social, lo que hace que muchos de ellos no logren destacar, ni siquiera logran puestos decentes en el mundo laboral, cuando tienen la capacidad intelectual de desarrollar mejor ciertas actividades que los demás.

    Generalmente a la gente inteligente se le ve como rara por sus dotes intelectuales. No se comportan igual que los demás y eso a veces ocasiona rechazo por parte de los demás, y aislamiento por parte de ellos mismos, lo que provoca que su desarrollo emocional quede rezagado y tengan más problemas de adaptación que las demás personas.

    Daniel Goleman por lo mismo quiso hacer una distinción entre la inteligencia racional (que es de la que estamos hablando) y la inteligencia emocional. Y el hace énfasis en darle importancia a la inteligencia emocional, porque según dice, los inteligentes emocionales tienen más probabilidades de sobrevivir en la competencia diaria de la vida, que los inteligentes racionales (que precisamente, suelen sufrir de una baja inteligencia emocional).

    También la gente inteligente suele tener una mayor percepción de la realidad que la gente común, y eso no suele ser muy agradable en la mayoría de los casos. De ahí que generalmente se diga que la ignorancia es la felicidad. Y mientras la gente inteligente se la pasa teniendo crisis existenciales, meditando sobre el significado de la vida, la gente que no tiene un alto grado de inteligencia se la pasa de juerga, viendo el futbol, clavándose mujeres. Y es cuando yo digo, ¿Dios, porque no me hiciste pendejo?.

    Serio, una vez un especialista me dijo que la gente que suele tener una vida llena de amoríos, de sexo con mujeres y de alcohol, suelen tener un cociente intelectual, cuando mucho, del promedio. Otra vez, ¿Dios, porque no me hiciste pendejo?.

    Pero aguas cuando un inteligente logra sortear todas esas barreras emocionales que la vida le impone. Ese tipo de inteligentes suelen arrasar con todo, destacan más que los demás y logran hacer cosas que casi nadie logra hacer. Ahí tenemos a gente como Einstein que tuvo problemas en su infancia donde todos decían que no iba a llegar a nada, y terminó descubriendo la teoría de la relatividad. Y esa clase de inteligentes pues llegan a tener tal reconocimiento, que si quieren pueden conseguir el dinero que quieran y las mujeres que quieran. ¡Bueno Dios, que bueno que no me hiciste pendejo!.

    Pero también lo malo de esos inteligentes es que a pesar de su fama, sus millones, y sus excesos, siguen siendo perseguidos por sus «vacíos existenciales», tal que llegan a darse un tiro, tal y como lo hizo el escritor Ernest Hemingway, que a pesar de haber tenido mujeres y un Premio Nobel, se dió un escopetazo. El mismo llegó a decir: “Personas inteligentes, y a la vez felices, es la cosa mas rara que he visto.”

    Por mi parte, cuando me toque mi turno, prometo dejar mi nota de suicidio en este blog. Tambien pensaba videograbarlo, pero a parte de lo asqueroso que pudiera llegar a ser, prefiero pedirle a una de las tres mujeres con las que voy a estar…, que se encargue de dar el escopetazo final.

  • La mujer ideal de Cerebro

    Hoy le voy a hablar por teléfono a una chava que me gusta para invitarla a salir y mm, entre tanto rollo femenino me puse a filosofar sobre las mujeres. Siempre me han preguntado, ¿oye Cerebro, cual es tu mujer ideal?, y pues mas o menos contesto algún aproximado, pero ahora quiero aprovechar para escribir un análisis riguroso y científico sobre la mujer de mis sueños. No se si existirá alguien así, espero encontrarla:

    Siempre decimos que lo de adentro es lo que vale, pero no hay que hacernos tontos, a los hombres también nos gusta lo de afuera. Si no sintiéramos ninguna atracción sexual (lo digo en el buen sentido de la palabra), no seríamos hombres; seríamos unos afroditos o locas de closet. Por eso voy a dividir en dos la descripción de mi fémina modelo.

    Por dentro (o sease, sentimientos, personalidad). Y no piensen que hablo «por dentro de la ropa» eso lo vamos a ver más adelante.

    Inteligencia:

    Me gusta que las mujeres sean inteligentes. Por más que estén guapas, hermosas, si toco su cabeza y escucho «toc toc», quedan descartadas. Quiero saber que la mujer con la que platique, tenga cosas interesantes que decir, y que sepa razonar. No solo -o seaa, fui de shopping, y cero que veer.

    Cultura:

    Muchos lo pondrían dentro de inteligencia, pero es aparte. La cultura en una persona es algo escaso en México, y por ende, una mujer así puede ser más atractiva.

    El nivel cultural en una mujer le ayuda mucho en su personalidad, porque la define más. Sería mucho más interesante a mi gusto, hablar con una mujer que te cuente sobre el último libro que leyó, que pueda debatir sobre la película que vieron en el cine, la situación política del país, o el nuevo género de tal grupo de Rock, que con una mujer que solo te hable de Shopping y marcas de brasieres.

    Modales:

    Obviamente no me gustaría andar con una mujer que diga: -Que onda cabrón, ¿a donde chingados vamos a salir este puto día?. Pero tampoco me gusta que sean demasiado «correctas» y te anden jalando las orejas porque se te salió una palabrita.

    Identidad propia:

    ¿Saben que odio?. Que la mujer en cuestión no tenga personalidad propia y auténtica (que sean una mala copia de otra amiga o de un personaje de TV). La personalidad es lo que identifica a una persona de los demás. No tenerla, significa ser como los productos de marca propia de los supermercados. Puede que lleguen a ser de mejor calidad que los productos de marca, pero nadie las compra aún cuando «se rebajen de precio».

    Hay gente (insegura) que creé que andando con una chava con poca personalidad, puede moldearla a su gusto (además de que no tiene la suficiente autostima para andar con alguien mejor). Lamentablemente ese tipo de mujeres son las que te salen con las peores sorpresas. Sobre todo cuando les llegas a alimentar, aunque sea un poco, sus insignificantes egos.

    Ternura:

    Si hay algo que me atrae de las mujeres, es la ternura. Una mujer que te apapache es lo mejor que puede haber, porque te hace sentir querido. Eso si, todo tiene su límite, hay gente que trata de ser tan tierna que cae en la «gatez» y se ve falso. No, yo me refiero a una ternura natural.

    Honestidad sentimental:

    Yo valoro que las mujeres sean honestas y tengan principios. El problema aquí es que muchas veces los hombres nos dejamos de llevar por la química de ciertas mujeres que terminan jugando con los sentimientos de uno.

    Es muy cierto que de pronto a una mujer uno le pueda dejar de gustar o que ya no haya química. Pero es mil veces preferible que te lo digan en la cara, a que sigan con la farsa y por detrás te estén poniendo el cuerno.

    Sensibles y empáticas

    Me gusta que las mujeres sean sensibles y receptivas a los problemas de uno. Ojo, no quiero decir que con esto te deban tener lástima o algo por el estilo. Sino que puedas sentir que «ella está ahí» cuando estás pasando por una situación difícil, así como ellas esperan «que tú estés ahí cuando no la están pasando bien.

    No muy parecidas a mí.

    Es cierto que en una mujer buscamos encontrar cosas en común. Pero a veces esas «pequeñas diferencias» son las que le ponen jugo a una relación. Si es cansado verse en el espejo todos los días, ¿por qué lo tengo que hacer doble?.

    Por fuera. Ahora sí, lo que todo hombre sin mucho tiempo libre quería escuchar.

    Cabeza:

    La cara de una mujer es lo mas importante para mí. Sin una cara bonita todo lo demás pierde su valor (digo no a los cuerpos de esperanza, cara de arrepentimiento).

    Los ojos pueden ser de cualquier color, no soy muy fijado en eso, pero si me gusta que sean ojos femeninos y tiernos. Como dicen por ahí, los ojos son la ventana al interior de una persona.

    De los demás elementos de la cara, me gusta que no sean muy toscos, pero tampoco demasiado finos, que hace que pierdan relevancia. Todo en conjunto debe de reflejar ternura. Existen diferentes formas de serlo, por lo cual para mí pueden haber diferentes combinaciones de como puede ser una cara.

    Del pelo, mmm, no tengo algún tipo de cabello favorito, más debe de conjugar tanto con la cara, como con la personalidad de la mujer. No soy muy estricto ante el cuidado del pelo, porque a mi me gusta como se ven algunas mujeres con el pelo desaliñado.

    Cuerpo:

    Como lo dije, el cuerpo queda supeditado a la cara. Sin cara el cuerpo no vale nada. Pero dentro de eso, no me gustan demasiado los «cuerpos de modelo» tipo miss universo. Soy mas permisivo en esa cuestión e incluso puede no importarme si la mujer tiene algo de sobrepeso (que en algunos casos resalta la ternura).

    No soy muy fijado en las bubis. Curiosamente las mujeres que me han gustado «tienen chichi» pero creo que es coincidencia, porque no le pongo demasiada atención. Mientras no sea extremadamente plana, ni extremadamente «chichona» con implantes tipo Sabrina (que para mí es peor que estar plana), todo bien.

    De las pompas. Es algo parecido con las bubis, mientras no sea exageradamente escaso o «abultado» está bien. Que se vea que es natural.

    Las piernas. Me gusta que mas que tengan buena pierna, que las tengan bien cuidadas. ¡¡Prohibido que no se depilen!!.

    Apariencia:

    No me gusta que estén muy maquilladas. El maquillaje en exceso hace perder naturalidad, además de que nos pueda provocar un susto a los hombres despertarnos «con otra mujer» con la que salimos la noche anterior. Prefiero que anden sin nada a que tengan exceso de maquillaje.

    Está muy bien que cuiden su piel, que utilicen un maquillaje sobrio, solo para resaltar algunos detalles. Pero por favor, no exceso de maquillaje. Cerebro no tolera esas «manchotas rojas» en los cachetes que tanto les gusta ponerse a las mujeres.

    Menciono como excepción los eventos importantes donde las mujeres deben ir arregladas y maquilladas. Pero no quiero salir al café con una mujer que parece que va a una cena de gala ese mismo día.

    Tampoco me gusta que se pinten el pelo en exceso. Sobre todo cuando la mujer con pelo oscuro se lo tiñe de rubio (maldita influencia del American Guei of Laif). Si se lo retocan, se ponen algunos rayos de otro color lo tolero. Pero no que me cambien totalmente la tonalidad de su cabello.

    De vestir. Mmm, me gusta que vistan bien, pero tampoco que exageren. No soy muy exigente en la forma de vestir, y a mí me vale madre de que marca sea su ropa. Mientras no se vea que descuidan su imagen y no les importa como se ven, todo bien. Es más, tolero que de pronto algún día anden pandrosonas.

    Otros factores que no son ni de adentro, ni de afuera, sino todo lo contrario

    Clase social:

    No soy muy fijado en la clase social respecto al dinero que tiene la familia de la mujer (para eso mejor me pongo a chambear yo). Pero si soy mas fijado cuando las clases sociales condicionan la forma de ser de las mujeres. Naturalmente no me va atraer una tianguera que diga -Pasele mijo, compre su fruta carnalito. O una hija de papí que diga -O sea, mira la nave y la tarjeta de papi.

    Amigos:

    No lo condiciono al 100% porque siempre va a haber gente que no la puedas tragar. Pero si es importante que uno no tenga problemas en llevarse con los amigos de la mujer en cuestión, sobre todo para no darte esas maratónicas aburridas cuando la chava te invite a salir con ellos ni sientas que tienes que quedar bien con sus compas que se te quedan viendo raro.

    Y pues así sería la mujer ideal de Cerebro, y si se fijan, hay muchas combinaciones. Ahora espero que ustedes me digan cual es su mujer u hombre ideal.