Etiqueta: instituciones

  • El Chapo sale el sábado por la noche

    El Chapo sale el sábado por la noche

    «Y hasta con el Chapo perdimos en penales»

    El Chapo sale el sábado por la noche

    No sé que decirles, México es un país surrealista, es un país donde el «realismo mágico» se vive día a día, donde pasan las cosas más increíbles y más inesperadas. México es un país de broma, donde el «piensa mal y acertaras» se convierte en premisa válida. Y si no te gustaba Prison Break porque creías muy fantasioso e ingenuo pensar que alguien puede escaparse dos veces de diferentes cárceles de máxima seguridad, es hora de que vayas comprando las temporadas (o bueno, las puedes ver en Netflix).

    ¿Pero de verdad se escapó el Chapo como dicen? ¿De verdad excavó, o le excavaron un túnel de kilómetro y medio para que saliera del Penal de Máxima Seguridad del Altiplano sin que nadie se diera cuenta?

    ¿Se acuerdan de Daniel Arizmendi, el famoso «mochaorejas»? Recuerdo que cuando encarcelaron a este individuo, en la televisión afirmaron que lo tendrían en una celda especial donde no podría tener comunicación con el exterior porque era necesario tenerlo bien vigilado. ¿Por qué al capo más importante de México no lo vigilaron tan bien y podía comportarse como un prisionero más? ¿Por qué a un capo tan importante como él y quien ya tiene el antecedente de haberse escapado lo dejaron escaparse una vez más? ¿Por qué el Chapo estaba a las 9:00 PM en las regaderas cuando escapó? ¿Qué no hay protocolos y horarios en un penal de máxima seguridad? #NoEraPenal:

    Todos los días al Secretario de Gobernación le pregunto si lo tienes bien vigilado, porque evidentemente es una responsabilidad que hoy tiene a cuentas el Gobierno de la República asegurar que la fuga ocurrida hace algunos años nunca se vuelva a repetir – Enrique Peña Nieto en entrevista a León Krauze.

    Se pueden hacer muchas conjeturas, desde la versión más conservadora y «benévola» que dice que el Chapo efectivamente se escapó, hasta otras que dicen que lo soltaron y que se trata de cambios de estructuras de poder. Pero en todas las versiones posibles el hecho es vergonzoso. Que el Chapo se haya vuelto a escapar es una vergüenza, una humillación internacional. Me pregunto si a Peña Nieto será cuestionado en Francia tanto por políticos como por la prensa.

    Y es que puedes entender que un Presidente que lleva numerosas comitivas a otros países como si se tratara de un rey que puede hacer lo que quiera con las instituciones como si «el Estado fuera él» (aludiendo a Luis XIV) y que está implicado en actos de corrupción, pueda permitirse que el capo más importante no sólo de México «se te escape». En un país donde las instituciones no funcionan, pueden pasar tantas cosas mágicas e increíbles. Puedes entender que a un gobierno tan poco respetado, cuyo Presidente puede ser humillado con la mirada de su esposa, nadie más lo respete. Si el ciudadano promedio no lo respeta ¿Cómo podrá un capo tenerle algo de respeto al gobierno y corromper hasta donde se necesite para liberarse?

    Para que el Chapo Guzmán saliera, era evidente que se necesitaba comprar o amedrentar gente, cuando menos tuvo que llegar a los más altos niveles dentro del penal para permitir que eso sucediera. Esos altos niveles que deberían de reportarle diariamente a Osorio Chong sobre el Chapo, porque como decía Peña Nieto, él, supuestamente le preguntaba a Chong todos los días sobre el Chapo.

    Lo que está pasando es una humillación, una vergüenza internacional, una muestra de que nuestras instituciones son endebles, que cualquiera puede pasarse la ley por encima. Es penoso que un reo tan peligroso se te pueda escapar de tu prisión más segura y vigilada, pero es mucho más humillante que lo pueda hacer por segunda vez, eso en una nación normal no puede ocurrir.

    El Gobierno está rebasado, los cárteles de la droga parecen mostrar que son más fuertes que éste. El Gobierno es débil, los capos son cabrones. No hay Presidente, hay capos fugados y criminales que actúan impunemente sin posibilidad de que sean castigados.

    Y cuando sabes que la imagen de Peña Nieto no puede desdibujarse más, de pronto te pueden volver a sorprender.

  • Al diablo con sus instituciones

    Al diablo con sus instituciones

    Este año electoral se ha destacado por el ridículo que han hecho las instituciones encargadas de realizar los comicios. ¡Y eso que todavía no llegamos al día de las elecciones!

    Al diablo con sus instituciones

    Por ejemplo. Hoy inició la veda electoral. Los candidatos deben de abstenerse de hacer campaña y ya no pueden actualizar ni sus contenidos de Facebook ni sus páginas web. En el caso de los sitios, deben de tener una leyenda que dice algo así: «Por respeto al periodo de veda electoral, a partir de las 00:00 hrs del 4 de junio este sitio web no ha publicado nuevos contenidos y permanecerá sin modificaciones hasta que concluya la jornada electoral.»

    En este caso, en general han cumplido (más por las penalizaciones que pudieran recibir que por otra cosa). Pero ¿Qué pasa con las estrategias de guerra sucia? En Guadalajara fue común el uso de Fan Pages apócrifas utilizadas por las campañas de los candidatos para golpetear a su opositor. El de Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro, tiene algunas páginas para «golpetear» al priísta Ricardo Villanueva, tales como «El Tío Richard» donde se suben memes del candidato priísta; así como algunos diarios virtuales afines o creados como «El Fisgón». Villanueva como buen priísta lleva la guerra sucia a otros niveles, y no sólo tiene Fan Pages; sino que usado a diarios afines a los tricolores como El Sol de México o incluso han comprado a La Jornada en Jalisco.

    Empieza la veda electoral y toda esa propaganda de guerra sucia sigue activa. Las Fan Pages de los candidatos siguen subiendo memes y artículos (sean verídicos o difamaciones) para atacar a sus rivales y no pasa nada, porque «no lo hacen a su nombre». Anuncios insertados en video de Youtube para denostar a Alfaro siguen apareciendo y no pasa nada. Las instituciones electorales se hacen de la vista gorda, seguramente argumentarán que «no hay pruebas» de que lo haya hecho tal candidato cuando las razones son obvias. O ¿Quién pagaría miles de pesos a Youtube para denostar a un candidato?

    Es tal el hambre de poder de nuestros candidatos que buscan cualquier laguna, cualquier resquicio, cualquier detalle en las leyes. No les importa mantener el orden institucional; a pesar de que en campaña hablen de las «sólidas instituciones» o incluso hagan caravanas por la paz para quejarse de la guerra sucia en su contra, cuando ellos en alguna medida también lo hacen. Si en unas elecciones no pueden respetar el orden institucional, menos podemos esperar a que lo hagan cuando lleguen al poder.

    Y luego recuerdo que Lagrimita fue restituido como candidato por la TEPJF cuando no había cumplido con los requisitos, y recuerdo que al Partido Verde ni siquiera lo tocan y le reducen los tibios castigos que le imponen. Me pregunto si el INE tendrá la capacidad de organizar unas elecciones limpias. Se antoja difícil.

  • México me duele mucho

    México me duele mucho

    Tuve la oportunidad de ir al foro de la EGAP en el ITESM Guadalajara, donde asistieron Francis Fukuyama, Alejandro Poiré, Óscar Naranjo, el ex Presidente de Colombia Alvaro Uribe, además de varios panelistas que debatieron. El foro fue un éxito, pero me dejó mal sabor de boca mi país, salí del aula magna con una sensación agridulce porque ya sea por los comentarios explícitos o tácitos de los ponentes, o por un ejercicio de comparación.

    México me duele mucho

    Primero, entre los participantes, ya sea por su nacionalidad o por prudencia, evadieron el tema de la reforma hacendaria. Los panelistas que conformaron el debate hablaban de que es lo que tenía que hacer México para hacer crecer su economía, disminuir la desigualdad, fortalecer el mercado interno. Cuando se les preguntó sobre el tema de la reforma hacendaria poco hablaron de ello, pero en estas propuestas de crecimiento, sugirieron una regresión. Es natural, la reforma hacendaria es una rara mezcla de propuestas que no llevan a nada, que tiene sentido social (implica quedar con el PRD) pero los mecanismos para obtener (supuestamente) dicho sentido social, son erróneos, preocupantes, y son más bien antisociales. No es una reforma neoliberal, algunos dirían que es más bien keynesiana. Pero de verdad que si John Maynard Keynes viera esto…

    El General colombiano Óscar Naranjo (quien diseñó la estrategia para liquidar al famoso narcotraficante Pablo Escobar) fue traído por el gobierno de Enrique Peña Nieto como asesor. Cuando se le preguntó lo que se le sugirió al mandatario en tema de seguridad, se mostró muy evasivo. Cuando se le preguntó sobre el futuro de la situación de seguridad afirmó que en un futuro podía ser mejor, pero ni siquiera mencionó la estrategia seguida por Peña Nieto, sino el hecho de que la ciudadanía se ha mostrado cada vez más participativa en el tema de la seguridad. A pesar de que fue contratado precisamente por parte de Peña Nieto, no hubo si quiera una palmada a favor del Presidente oriundo de Atlacomulco.

    Óscar Naranjo comentó que para tener una estrategia de seguridad exitosa, es necesario generar una confianza en las instituciones, cosa que refrendó el ex Presidente Álvaro Uribe. Los resultados en Colombia fueron muy buenos, en México parecen no tener éxito sus sugerencias, y no sólo eso, sino que dudo que le hayan hecho «mucho caso» en una estrategia de seguridad que no tiene ni pies ni cabeza. Y hago hincapié en el tema de las instituciones, porque lo que ha pasado con Peña Nieto y lo que representa, es una desconfianza cada vez mayor en ellas, y más al mando con una persona que no tiene la capacidad de ser un líder. Estamos en un lío.

    Al final viene el ex Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, al que tuve la oportunidad de saludar, y quien dio una muy buena conferencia. Se puede estar, o no estar de acuerdo con él, en su ideología política, en sus métodos. Pero me queda claro que es un estadista lo suficientemente reconocido para ser invitado a dar conferencias. Una persona con estrategias, con ideas, que sabe lo que hace, que denota preparación. Sentí algo de recelo al hacer el ejercicio de comparación con nuestro Presidente: Peña Nieto no tiene ideas, y su capacidad intelectual no le da para dar una conferencia sin ayuda de un apuntador o un guión. Peña Nieto no se podría llevar (ni en México ni en ningún lado) los aplausos que recibió Álvaro Uribe por parte de los estudiantes. Álvaro Uribe decidió no recibir a Ingrid Betancourt cuando fue liberada, para que de esta forma, las fuerzas armadas se quedaran con el crédito del rescate. Álvaro Uribe nunca hizo promesas irrealizables en campaña, fue sincero cuando comentó que tal o cual cosa no podía hacer. Peña Nieto firmó cualquier compromiso ante notario que no se ha cumplido, ni se cumplirá. Álvaro Uribe es autónomo, el responde por sus decisiones. Peña Nieto es un títere.

    Horas después, me entero que la Selección Mexicana «se salvó» a dos minutos de ser eliminada, gracias a un gol, sí, de Estados Unidos, de ese equipo tan odiado por quienes malentienden el concepto de nacionalismo. Cosa que termina siendo una derrota, debido a que lo sano, no sólo para nuestro futbol, sino para el país y la sociedad, era la eliminación de la justa, que sirviera para reflexionar y para ocuparse de temas más relevantes y que afectan más la vida de todos los mexicanos, como puede ser la situación política y las reformas.

    ¿Qué estamos haciendo como mexicanos para llegar a este estado de descomposición, donde se ha perdido toda la confianza en las instituciones, se le ha perdido todo el respeto a quien debería ser el líder de esta nación, donde la inseguridad crece, las diferencias también? ¿Qué tenemos que hacer para salir adelante? ¿Cómo podemos recuperar la confianza en el país? Son preguntas difíciles de contestar, pero a las cuales deberemos encontrar respuesta. Y lo único seguro de dichas respuestas, tiene que ver con el que los ciudadanos tendremos alguna responsabilidad en ellas, tendremos tareas que realizar. Parte de esta descomposición tiene que ver con la idiosincrasia de este país, con una mentalidad colectiva que debemos de cambiar urgentemente.

    No es pesimismo, sino que hay que partir del punto donde estamos, y ello es muy doloroso.

    Escrito para México desde México

     

  • Desconfianza en las instituciones

    Desconfianza en las instituciones

    Un país fuerte necesita unas instituciones sólidas y confiables que puedan darle certeza a los ciudadanos de su actuar y por lo tanto estos puedan estar dispuestos a cooperar con ellas.

    Desconfianza en las instituciones

    En una plática de esas de sobremesa, unos adultos se congratulaban de que evadían impuestos (aunque sea legalmente) y pagaban lo menos posible a Hacienda. La congratulación no era tanto porque fueran evasores, sino porque veían a Hacienda como un ogro que tiraba su dinero a la basura y se malusaba, por lo cual se debía procurar que el SAT les quitara lo menos posible. Naturalmente pagar impuestos no es algo que agrade en todo el mundo, pero la gente estará mas dispuesta a pagarlos si se ve un beneficio tangible en la sociedad. Como en México se relaciona a los impuestos con el financiamiento de campañas electorales mediocres y enriquecimiento inexplicable de políticos, entonces las motivaciones para pagarlas son pocas. Esto por que las instituciones no hacen lo que deberían de hacer.

    Es un círculo vicioso. El ciudadano busca saltarse a las instituciones mientras que dichas instituciones se saltan al ciudadano. Dicen que el origen de la corrupción en México es que en la época de la corona, los tributos eran tan altos y excesivos que, para sobrevivir, los habitantes de esa época buscaban evadirlos. Ahora posiblemente no son tan excesivos, sino que se prestan para muchos abusos. Y no solo hay que remitirnos a los impuestos, sino a varios ámbitos.

    Lo que pasó la semana pasada le da el mensaje a los mexicanos de que las instituciones (esas que han creado ellos mismos) no funcionan. En un mismo día una secuestradora sale libre debido al pésimo desenvolvimiento de la PGR y una televisora (que parece tiene permiso de participar en la vida política del país), y por otro lado, el IFE exonera a un partido político por haber cometido actos que posiblemente determinaron el rumbo de la elección.

    Es un círculo vicioso y si se quiere un cambio, alguna de las partes tendrá que romper. Al final ambas partes son corresponsables de este vacío institucional. Debido a esto, parece que nos hemos acostumbrado a que «las cosas son así».

    No se puede pedir institucionalidad a los ciudadanos cuando estas no funcionan bien, pero estos a la vez no pueden obligar a las instituciones a funcionar bien si ellos mismos abusan de ellas, las evaden y si se puede, las utilizan. Una de las claves para que México avance es la ruptura de este círculo tan nocivo, y dejar de aceptar que «así es México».