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  • Con Trump ¿dónde jugarán los niños?

    Con Trump ¿dónde jugarán los niños?

    Con Trump ¿dónde jugarán los niños?

    El slogan de Trump, ese «Make America Great Again» siempre apeló a ese Estados Unidos blanco, en el cual las otras razas estaban condenadas a formar parte de la base de la pirámide y a no tener los mismos derechos de los primeros. Eso explica que su gobierno no haya tenido ningún empacho a separar a los niños de sus padres. 

    Las imágenes y videos que circularon por las redes sociales donde había niños enjaulados cubiertos con hojas de aluminio dentro de un almacén o un recinto que había sido abandonado por Wal Mart en Texas son muy crudas. Esas imágenes, que causaron una gran indignación, evocaron a muchos (yo incluido) imágenes de eventos pasados que ya creíamos superados. Pero los seres humanos podemos llegar a ser tan imbéciles como para volver a repetir la historia. 

    A Trump se le debe de llamar por lo que es: un fascista, cosa que los medios de comunicación en Estados Unidos temen hacer. Pero este tipo de medidas no permiten categorizarlo de otra forma. 

    Trump se excusó en la «falta de efectividad y debilidad de los demócratas» con respecto a la seguridad fronteriza. Dijo que era tiempo de «cambiar las leyes» pero no hay ninguna ley que requiera la separación de familias, fue la decisión de la administración Trump de hacerlo. La mayoría de los estadounidenses (incluyendo algunos republicanos) reprueban estas medidas, pero hay quienes, como el fiscal general Jeff Sessions, tienen el empacho de citar la Biblia para justificar estas políticas al decir que «se debe obedecer la ley porque Dios lo ha ordenado con el propósito del orden», un argumento que se utilizó constantemente incluso por los esclavistas de Estados Unidos

    Muchos padres que cruzan la frontera con sus hijos o familia están siendo deportados sin ellos. A los padres los regresan mientras sus hijos permanecen confinados en jaulas donde pasarán meses o años sin que sus padres los puedan ver o recuperar. Los padres tienen dos opciones: que los niños queden bajo custodia de algún familiar en Estados Unidos (evidentemente que resida de forma legal) o que sean regresados a las autoridades del país que provienen (no con sus padres), pero en la práctica esto no siempre sucede así ya que debido a «cuestiones burocráticas» los niños permanecerán detenidos meses o años. 

    Quienes son más afectados naturalmente son los niños. Estos niños seguramente terminarán con severos trastornos psicológicos al haber sido separados de sus padres y ser recluidos en una jaula donde lo único que tienen a la mano son botellas de agua, bolsas de papas fritas y telas de aluminio, donde se encuentran junto con personas desconocidas, donde se sienten inseguros y lo cual seguramente les afectará demasiado en su desarrollo psicoemocional. Seguramente estos niños desarrollarán fuertes trastornos de ansiedad, un escaso control del manejo de sus emociones e incluso podrían llegar a sufrir problemas psicóticos como esquizofrenia en los casos más extremos. No solo los están separando de sus padres, literalmente casi están cancelando su futuro.

    ¿Cuál ha sido la respuesta de las autoridades mexicanas? indiferencia. No hemos visto una postura enérgica de nuestras autoridades, de hecho, Enrique Peña Nieto no ha hecho declaración al respecto y Videgaray lo hizo tarde:

    Parece que Peña está más preocupado por su pellejo y sus intereses en las elecciones que por la forma en que están siendo tratados los niños que migraron de nuestro país y que están sufriendo, lejos de sus padres, por las políticas inhumanas de Donald Trump, quien, seguramente ante la presión y el alto costo político que estas políticas le estaban acarreando, firmó una orden ejecutiva para terminar con la política de separación de familias (que él mismo se sacó de la manga). 

    Trump nos enseñó que los seres humanos podemos ser lo suficientemente estúpidos como para retroceder a un oscuro pasado que ya había sido superado. 

  • La mentada Ley de Arizona.

    La ley SB1070 que fué promulgada por la gobernadora Jan Brewer, obliga a los agentes policiales locales a hacer cumplir las leyes de inmigración federales.

    Con la nueva normativa, los agentes tendrán que detener a cualquier persona para verificar sus documentos de identidad en caso de que tengan una «sospecha razonable» de que pueda ser un indocumentado.

    Fuente

    No se que tienen en la cabeza las autoridades de Arizona, ¿caca?. Pero esta ley que acaban de promulgar es casi inhumana. Yo se que cada país tiene el derecho de proteger sus fronteras y admitir o no a extranjeros, por motivos de seguridad, economía, o por la razón que fuere, pero creo que esta ley (que además viola la 4ta enmienda de la Constitución de E.E.U.U que dice que «prohibe los registros y las detenciones arbitrarias), atenta contra los derechos humanos, ya no solo de los inmigrantes indocumentados, sino de los documentados que tiene aspecto de indocumentado. Es decir, si soy un policía y veo a un tal Shoop Ammestha caminando por la calle, lo puedo detener nada más porque es morenito, tiene bigote y parece que habla un idioma parecido al español. ¿Se les hace humano eso?.

    Esa medida no debería ser bien vista ni para detener árabes que parecen talibanes. Los Arizones (así les digo porque no me sé su gentilicio) se están saltando al gobierno federal al implementar este tipo de medidas que se acercan a la Alemania de la Segunda Guerra Mundial cuando los nazis trataban de extirpar a los judíos de su tejido social. Me parece bien que quieran evitar que entren indocumentados si eso es lo que quieren, pero hay formas de hacerlo que respeten la dignidad humana, porque repito, no solo vá contra los indocumentados, sino que también afecta a los «que tienen pinta de indocumentados, pero no lo son».

    Entonces si soy un americano hijo de mexicanos, o un mexicano nacionalizado gringo, ya me chingué. Porque tengo el tipito de indocumentado, y entonces los policías de este estado van a estar deteniéndome cada rato y haciendo perder mi tiempo, nada más por que las autoridades Arizonas le tienen paranoia a los indocumentados. En ese caso nosotros deberíamos ir a Puerto Vallarta y detener a todo gringo que tenga cara de pederasta o violador de menores.

    Esta ley de verdad me provoca mucha indignación, y que bueno que en todo el mundo (incluso muchos gringos) la estén repudiando. En Facebook se pueden leer comentarios de estadounidenses que están muy indignados con esta ley racista. Esta ley además fomenta el odio y la discriminación contra los inmigrantes. Todo aquel gringo que se siente invadido, o que simplemente le molesta la existencia de mexicanos, van a ir a denunciar a todos aquellos que tengan tipito de indocumentado. Esta ley promueve el racismo a su máxima expresión.

    No se que piensen ustedes, pero esta es una de las «peores pendejadas» que he escuchado hacer a las autoridades estadounidenses. Ojalá Barack Obama, que supongo que por sus orígenes ha de saber ponerse en el lugar de los perjudicados, haga algo para acabar con esta ley propia de la edad media.

    Actualización:

    De acuerdo a esta nota que acaba de salir este día, la gobernadora de Arizona dice que no detendrán a posibles indocumentados por su aspecto físico. Ella misma dice que detener a las personas por su aspecto «es contra la ley». Esperemos que así sea, porque de acuerdo a lo que se estaba manejando antes, si lo harían de esa forma, ¿será que se habrá retractado la gobernadora, o más bien todos le entendimos mal?.