Ayer me topé en el sitio de Animal Político con una iniciativa llamada #ImpuestoalaherenciaYA. Lo primero que me vino a la mante fue el libro de El Capital en el Siglo XXI de Thomas Piketty; esta obra tan aplaudida y criticada a la vez pero que puso el tema de la desigualdad en la mesa, y donde propone un impuesto a la herencia para evitar que el problema siga creciendo.

Yo no soy muy fan de castigar al capital con impuestos, más cuando estos desincentivan la inversión. Pero cuando leí esta iniciativa, confieso que me hizo algo de sentido, al menos en un principio.
Tiene más sentido que cobrarle más ISR a las empresas porque esto último incide de forma negativa a su productividad afectando sus recursos; y una herencia es, una herencia. Además, por el contrario, si se gravaran las herencias habría más incentivos para poner ese dinero a trabajar y a invertir. No sólo eso, también incentivaría a los millonarios a usar parte de sus recursos en actividades filantrópicas.
La idea de esta propuesta es gravar hasta con un 20% a aquellos que tengan un herencia mayor a quienes posean más de un millón de dólares. Este tipo de impuesto se aplica en muchos países tales como Japón (con una tasa hasta del 55%), Corea del Sur (hasta el 50%), Estados Unidos (hasta el 40%) y Chile (hasta el 25%), entre algunos otros.
Algunos dirán que este tipo de medidas son un atentado a los ricos quienes han trabajado con base en su esfuerzo (amén que algunos de los países que ponen como ejemplo diariamente tienen este tipo de impuesto), que se trata de envidia. Pero la verdad debe decirse, y es que México no es un mercado dinámico, libre y competitivo.
De hecho, la mayoría de los millonarios acumularon sus recursos gracias a compadrazgos y contactos con el gobierno. No, no obtuve esa información por medio de una una fuente como Proceso o La Jornada. La revista The Economist, en su medición anual, coloca a México como el sexto lugar mundial de millonarios hechos gracias al capitalismo de amigos «crony capitalism«. Y básicamente el 80% de los billonarios de México, según esa fuente, han amasado sus fortunas de esa forma:

Generalmente, este tipo de acaudalados son más proclives a procrear hijos quienes tienen un modo de vida irresponsable y prepotente. Quienes tienen privilegios y echan mano de ellos para obtener riquezas suelen ser más arrogantes que los empresarios que amasaron su fortuna empezando desde abajo. Son esos mismos que se brincan las leyes, y tienen influencias para no ser castigados cuando cometen un delito.
Y gran parte de nuestras élites son así. Porque en México todavía no tenemos un mercado libre y competitivo donde las fortunas se hagan con base en la innovación, el talento y el esfuerzo.
Algo que yo sugeriría encarecidamente, es que los impuestos que se recaudaran se invirtieran en educación, ciencia y tecnología (i+D), de tal forma que de esta forma se crearan las condiciones para que en nuestro país puedan surgir nuevos empresarios e individuos talentosos que puedan desarrollar un mercado más dinámico.
Pero a partir de aquí viene el problema (o el lado oscuro de esta propuesta). Para que esto suceda necesitaríamos un Estado de derecho sólido y mecanismos de transparencia aceptables para asegurarnos que estos impuestos están siendo utilizados de la mejor forma.
Pero eso no existe todavía en nuestro país. Entonces una propuesta así podría alimentar aún más el círculo vicioso en vez de acabar con él. Es decir, podría crear una economía aún más inequitativa.
¿Cómo? Imaginemos que se grave la herencia de los más acaudalados. Y digamos que esos recursos se utilizan para, campañas políticas y programas asistencialistas que más que ayudar a la gente, la atrofian. Digamos que parte de ese dinero se asigna a los estados y algunos gobernadores lo utilizan para hacerse más ricos. Porque vaya, a pesar de todas las iniciativas de la sociedad civil o de las cámaras empresariales, tenemos gobernadores que tienen una riqueza inexplicable como Humberto Moreira, Javier Duarte, Cesar Duarte, y demás, quienes no han sido castigados, y muy posiblemente no lo serán.
Es decir, hablamos de recaudar dinero de herencias, algunas de ellas producto de un sistema viciado, para entregárselo al mismo sistema viciado directamente. El remedio puede salir peor que la medicina.
Entonces creo que para implementar una iniciativa así, necesitaríamos mecanismos de rendición de cuentas más sólidos. Tendríamos que asegurarnos que esos impuestos van a parar donde deben de parar. Porque en México el problema no sólo trata de recaudar poco, sino de la forma en que se usa ese dinero. Cuando uno sale a la calle y ve que sus impuestos no están trabajando como deberían, los incentivos para pagar los propios se reducen.
Se trata, creo yo, de fortalecer nuestras instituciones. Así más gente pagaría sus impuestos (al ver que estos están trabajando), y una iniciativa como #ImpuestoalaherenciaYA sería más viable. No sólo eso, con instituciones más sólidas, tendríamos menos ricos hechos gracias a los compadrazgos con el gobierno y más emprendedores.
No subestimo esta iniciativa, creo que tiene varios puntos loables. Pero creo que el combate a la desigualdad no reside en cobrar o dejar de cobrar un impuesto, sino en combatir un problema estructural y multidimensional como el que tenemos en México. Si no modificamos las estructuras, la desigualdad tan pronunciada siempre prevalecerá.


Como todos ya saben mi nombre en Money Coin, pero me pueden llamar Sir Coin… Como Director en Relaciones con la Población Resentida y Olvidada pero Ligada a Elecciones (PROLE) es mi deber comunicarles que, junto con el 2012, se avecina un nuevo recrudecimiento de la crisis económica; pero no se preocupen, en el PRI ya tenemos soluciones que harán de estos tiempos duros un gustoso día de campo para algunos y un paseo por el campo(santo) para otros… Estamos consientes de el inmenso cariño que tiene la PROLE por México y es por eso que hacemos un llamado al pueblo mexicano para que abran sus corazones, pero sobretodo sus billeteras, y le den al país el apoyo que necesita… Sin embargo en nuestra gran institución sabemos que no faltarán los impertinentes que tratarán de cuartar la buena voluntad de la gente diciendo que estamos abusando de la ignorancia y de la buena voluntad de las personas. Es por lo anterior que hemos decidido que, por el bien de la nación, esta recaudación económica debe ser voluntariamente a fuerzas mediante la creación de los Nuevos Impuestos al Procesamiento Exagerado de Productos Orgánicos (NIPEDO), que son aranceles totalmente justificados, sin mencionar que son 100% novedosos, y entrarán en vigor el 1ero de enero del 2012:
La tenencia, cómo ya muchos de ustedes saben, la crearon para poder financiar los Juegos Olímpicos de 1968, y posteriormente también el Mundial de 1970, pero el impuesto siguió ahí. Muchos hemos considerado absurda esa medida por el hecho de que solo en México se cobra un impuesto anual por poseer un coche. Pero ahora muchos políticos han decidido que es hora de derogarla, Felipe Calderón tiene la presión de hacerlo porque fue su promesa de campaña y no lo ha hecho, y ahora que se acercan los tiempos electorales, muchos políticos están buscando derogarla, pero yo me pregunto ¿es una buena idea?.
En este més tuve 9,000 pesos en ingresos, cierto no tuve muchas deducciones (algo así como 1000 pesos) pero me llamó la atención que Hacienda ahora me cobrara tantos impuestos por ganar más. Normalmente al mes estoy facturando como unos 5,000 pesos, de los cuales (deducciones incluídas, que casi siempre rondan los 1000 a 1500 pesos) no me cobraba ni $1,000 pesos, me llamó la atención que ahora que gano poco menos del doble, los impuestos casi se tripliquen. Lo que quiere decir que mientras más dinero gane, Hacienda me va a cobrar más. De hecho, me hubiera convenido haber ganado menos porque así con los impuestos mi utilidad final hubiera sido más alta.
Si un candidato te ofrece una bajada de impuestos y más prestaciones sociales, no le creas: Umberto Eco.