Etiqueta: humillación

  • Rey Grupero, y cómo normalizar la humillación en TV

    Rey Grupero, y cómo normalizar la humillación en TV

    Una de las maravillas que tiene la televisión contemporánea es la capacidad de tratar a sus espectadores como seres infantiles. Basta ver alguno de los contenidos en la televisión abierta o de paga como Sabadazo o cualquier programa de revista matutino, que siguen teniendo cierto rating a pesar de que los medios digitales han menguado la capacidad de influencia de la televisión tradicional.

    Rey Grupero, y cómo normalizar la humillación en TV

    Yo no soy un entusiasta de que el gobierno regule este tipo de contenidos, la sociedad por sí misma debe de aprender a ignorarlos. En el arte de tratar al espectador como un infante, éste más que víctima, es cómplice. Porque decide ver ese tipo de contenidos, no le desagrada esa idea de ser tratado como niño.

    Pero hay casos excepcionales donde las autoridades deben intervenir, y es en aquellos donde ese tipo de programas atentan contra la integridad de terceros. Aquí es cuando hablo de las «bromas» del Rey Grupero, conductor del programa Master Troll, que se transmite por Telehit.

    Cuando era niño, recuerdo el programa de Camara Infraganti de Óscar Cadena, con su cámara escondida y su sopa de videos. Un programa así hoy no tendría éxito porque en Youtube y las redes sociales hay contenidos más graciosos que esos; pero era lo que había en ese momento y ese programa tuvo éxito en ese entonces. La sección de «Cámara Escondida» consistía en hacer bromas a los transeúntes y personas que se encontraban en la calle o en espacios públicos, se les colocaba trampas y engaños. Pero siempre se respetaba la integridad de la persona.

    Con Rey Grupero no pasa eso, por el contrario, sus bromas son agresivas y humillantes. En sus videos siempre están corriendo para evitar que sean agredidos físicamente por quienes fueron víctimas de una broma pesada. Ya sea que le hayan bajado los pantalones a un joven cuando se subía al transporte público, que le hayan arrojado spray en la cara, lo hayan mojado, o le hayan puesto excremento en la mano. Es humillante, y la autoridad brilla por su ausencia.

    Y es más humillante no sólo por que han sido agredidos, sino que posteriormente son exhibidos en la televisión. ¿Y las autoridades?

    Si el programa tiene rating, es porque mucha gente lo sintoniza. Basta ver el número de likes que tiene su video de Youtube, más de 22,000. Es decir, este programa funciona porque hay gente que se entretiene viendo como unos individuos desadaptados humillan a ciudadanos.

    https://www.youtube.com/watch?v=1v80j7SGeQY

    ¿Se acuerdan de Andrea Noel, la mujer que fue acosada sexualmente en la Ciudad de México? Ella ya ha denunciado a Andoni Echave, el acompañante de Rey Grupero en este programa, al afirmar que fue él quien le bajó su ropa interior. Él niega haber sido el autor intelectual, e incluso acusa a Andrea de «colgarse de su fama».

    Sí, ese tipo de programas es consumido por mucha gente. Sería una persona de miras estrechas si sólo culpara a Televisa por promover este tipo de contenidos aberrantes. Los televidentes que lo sintonizan también tienen una gran resposabilidad, porque están promoviendo este tipo de actos.

    Esto es lo que promueven las televisoras en México, contenido basura que degrada la integridad del ser humano, lo malinforman, y lo invitan a ser parte de esas regresiones infantiloides instintivas. Y nos lo venden como algo cool, divertido. – No tiene nada de malo humillar gente, estamos en televisión, relájate carnal, al cabo hay problemas más graves que nuestras bromas:

    En esta era del «todo se vale», donde es válido encontrar una justificación a todo, donde es válido ser tranza porque los demás también lo son, donde se vale humillar a los demás porque es la onda, y «a la gente que nos ve en casa les gusta»; no importa si los derechos humanos no son respetados. Este tipo de cultura plástica promovida por Televisa con su doble discurso, donde por un lado exhiben una falsa solidaridad y tratan de «educar» al pueblo con slogans insípidos: «tienes el valor, o te vale»; mientras que por el otro, permiten y promueven este tipo de programas que denigran al ser humano, porque el rating, y el negocio es lo primero. Cueste lo que cueste.

    Sólo hasta que ocurrió el incidente con Andrea Noel, Telehit decidió dar por terminado el programa. Sólo hasta que vieron que el contenido de ese programa podría poner en riesgo a su marca, lo hicieron al lado.

    Mientras tanto, el Rey Grupero, como ocurre con aquellas personas que no han superado su misoginia, busca convencer a la gente que Andrea Noel trató de colgarse de su fama, que la mujer tuvo la culpa. De ese grado es el cinismo de quienes se encargan de realizar este tipo de contenidos basura.

    Si se preguntan por qué hay tantos casos de abusos hacia las mujeres y de falta de respeto hacia los semejantes, hay que voltear a estos contenidos, que lamentablemente «educan» a muchos individuos en nuestro país, y normalizan este tipo de conductas aberrantes y humillantes.

  • Constanza Miriano y las sumisas. Someterse y humillarse ante el varón

    Constanza Miriano y las sumisas. Someterse y humillarse ante el varón

    Si uno lee a Foucault entenderá que entre los seres humanos siempre hay relaciones de poder. Ya sea en un gobierno, en una empresa, o en una familia. Lo que hace Constanza Miriano en su libro «Cásate y sé sumisa» es legitimar y promover el poder tradicional del hombre sobre la mujer. Éste libro, según lo que publica el diario español El País no justifica de ninguna manera la violencia contra la mujer, pero en realidad al promover este tipo de ideas, aplaudidas por el ala más conservadora de la Iglesia Católica, (en tiempos donde su líder, el Papa Francisco I, muestra irse por otro camino muy distinto) se deja de alguna manera la puerta abierta al uso de la violencia, porque si mi esposa debe estar sometida ante mí, luego entonces, pegarle no será tan malo.

    Constanza Miriano y las sumisas. Someterse y humillarse ante el varón

    Este libro fomenta, como ya se habrán dado cuenta, la sumisión (o más bien sometimiento) de la mujer hacia el hombre. El Arzobispo de Granada, perteneciente a una de las alas más conservadoras, dice que el libro «está ayudando a muchas personas» y que está acorde con las enseñanzas de la Iglesia. Pero naturalmente no todos los prelados piensan así. Mario Iceta, el Obispo de Bilbao por su parte, dice que ese libro no refleja lo que piensa la Iglesia y es muy desafortunado. La autora afirma que las mujeres deben aceptar estar por debajo del hombre, sugiere que la mujer debe quedarse en la cocina de la casa, y que las mujeres no deben de discutir con sus maridos.

    Esta autora es directa, le dice a la lectora frases como «en caso de duda, obedece. Sométete con confianza», o «¿Tengo que darle la razón a mi marido aunque no la tenga? Yo diría que sí». Ella dice que la mortificación les gusta a las mujeres porque es para alcanzar un bien mayor, el cual es, acoger a su marido. Y me pregunto si de esta forma el marido corresponderá a la mujer. ¿Si el marido tiene su «nalguita», su affaire, su relación extramarital, la esposa se deberá someter? No lo sabemos, pero no sería raro que esta autora diera una respuesta positiva.

    Este libro naturalmente suma muchas críticas al ser lanzado en un momento donde los humanos hemos superado muchos tabúes y muchas formas de relaciones obsoletas y verticales como las que propone este libro. Este libro tiene como fundamento prejuicios tan rancios que ha ocasionado rechazo inclusive en un sector de la Iglesia Católica y en partidos de derecha como el PP de España. Pedirle a una mujer que se someta a una varón y que su vida dependa de él, es despojarla de su humanidad, es convertirla en un objeto, es restringirle el derecho a su libertad en base a una convenenciera interpretación de los textos religiosos.

    La autora dice que nunca ha sugerido hacer a la mujer menos que el hombre, y cita a San Pablo afirmando que la sumisión es «un regalo y no una imposición». Pero al sugerir que se comporten así, y tomando en cuenta como son las relaciones de poder como nos explica Foucault, en la práctica vemos como sí se pretende hacer a la mujer como menos que el hombre con el fin de que éste tenga un poder absoluto sobre ella, porque se le invita a actuar como tal.

    Es una pena ver este tipo de literatura, y ver como existen personas que todavía viven con ese tipo de prejuicios, sobre todo cuando la persona quien promueve ese tipo de pensamiento es una mujer. Y por cierto, a los varones cada vez nos gustan las mujeres independientes con quienes podamos compartir proyectos, y no mujeres sometidas que nos digan sí a todo, que sólo nos hagan de comer, y se hinquen. ¡Por el amor de Dios!

  • Julio Segura, el hombre del fua, de la gloria a la humillación

    Hace un mes aproximadamente, en este blog, había escrito un artículo sobre el «fua», porque me pareció gracioso que un tipo alcoholizado llegara a decir semejantes cosas. De hecho cuando ví la primera vez el video todavía no se viralizaba y no sabía los alcances que iba a tener ese hecho. Muchos lo vieron como algo banal, pero a muchísima gente le causo gracia, tanto que fue un fenómeno que traspasó las fronteras de nuestro país. Se crearon juegos de video alusivos, se gritó el «fua» en el Estadio Azteca para animar a la Sub 17, se convirtió en un mexicanismo que no sabremos si pasará de moda o será algo permanente. Al hombre del Fua (llamado Julio Segura) se le ocurrió algo que ya muchas agencias de publicidad hubieran querido hacer (aunque ya muchas lo utilizaron en sus campañas publicitarias). Una palabra de tan solo tres letras que representa con eficacia ese coraje, ese «dar el extra».

    Si de por sí se puede ver al «fua» como algo banal, cae en un extremo cuando los medios de comunicación invitan al personaje para no solo hacer «pan y circo» de ese «grito pletórico» sino para sutilmente burlarse y humillar al creador. El hombre del Fua había cometido un acto humillante (no puede ser otra cosa el ser visto en estado de ebriedad por millones de personas) pero de ahí pasó a la gloria inmediatamente. Muchos lo vieron como un modelo de vida, me atrevo a decir que varias personas tomaron en serio sus palabras y su filosofía «tibetana-alcoholizada» y decidieron que era sacar el fua en sus vidas, de hecho en la revuelta estudiantil en Chile adoptaron el lema del Fua como forma de protesta. ¿Pero que pasa cuando este personaje va a las instalaciones de Televisa, al programa Sabadazo?. Simplemente va a hacer el ridículo, y a ser humillado, lo peor, con su consentimiento.

    De por sí los conductores del programa «Sabadazo» son aberrantes, el ambiente que se vivió en el programa de Televisa fué humillante. Julio Segura comenzó por decir que ser el creador del Fua es una responsabilidad social (ya no pasado de copas, pero si de fama). Pero luego las conductoras se encargaron de banalizar el hecho. Julio cae en el juego de las conductoras y termina diciendo que son «gente comprometida y con calidad (¿En un programa de Televisa? ¡Por favor!), en realidad las conductoras se están burlando de él y no se da cuenta, se siente la estrella. Efectivamente Julio Segura no muestra ser una persona muy inteligente como para no darse cuenta que estaban abusando y lucrando de el incidente que lo volvió famoso. Gritó el Fua varias veces en el programa, pero no solo eso, también se puso a bailar la canción del Fua que le habían compuesto para humillarlo.

    Si Julio Segura hubiera sido una persona más inteligente, seguramente no hubiera caído en el juego de las televisoras donde estan aprovechan la fama efímera de otras personas para atraer rating y crear contenido basura a sus televidentes. Incluso a pesar de lo bochornoso que fue su incidente, lo pudo haber traducido en algo más positivo, pudo haber sacado beneficios económicos lucrando con el Fua; tal vez no tanto transmitiéndolo como algo filosófico (porque vamos, el fua no tiene nada de fundamentos filosóficos, por más ingenioso que haya sido), pero pudo haber hecho merchandising, vendido camisetas, abierto un sitio web, cualquier cosa. Pero cuando la persona no tiene la suficiente inteligencia, se deja arrastrar por la efímera fama y terceras personas se aprovechan de ella. Sin duda, en inteligencia, Julio Segura no dió el extra, no dió el Fua.

    Posiblemente Julio Segura seguirá teniendo una vida mediocre con el paso del tiempo. Así lo ha sido, porque el mismo lo ha afirmado. A lo más que ha llegado a ser es seminarista, después de ahí a mesero y luego desempleado. Su esposa lo abandonó por problemas con el alcoholismo y actualmente reside en Tepic. No parece tener una vida muy equilibrada y al parecer su ego es muy manipulable, al menos así lo demostró en el programa de Televisa.

    No es preocupante que una cosa banal se vuelva tan popular, no es algo característico solo de nuestro país. Basta con entrar en Youtube y ese fenómeno de la viralización de los actos banales del ser humano se da hasta en el país más desarrollado. Pero donde si hay una diferencia es en como los medios y la gente del poder (de comunicación) abordan estos hechos y los hacen crecer más como una forma de distraer a la gente de lo que realmente importa. Porque creelo, el Fua no va a mejorar la economía ni la seguridad en el país, mucho menos es lo que se proyecta en el universo, más bien en un mar de copas de alcohol, un programa de televisión y un canal de Internet donde el incidente se replique.

    Les dejo a continuación el video de el Sabadazo, para que ustedes vean, como Julio Segura, se dejó humillar por una televisora que vió en el, un beneficio lucrativo.