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  • Camioneros en paro, Guadalajara caótica, ciudadanos civilizados

    Camioneros en paro, Guadalajara caótica, ciudadanos civilizados

    En el argot del libre mercado se dice que las empresas deben de ser privatizadas para que produzcan más productos, más eficientes y a un menor precio. Parece que con el pulpo camionero debería ser al revés. Deberían quitarles las concesiones o bien que las autoridades les exijan un mínimo en la calidad en el servicio tanto a concesionarios como a choferes si quieren seguir trabajando. En Guadalajara estamos hartos de gente mediocre que por sus caprichos e intereses perjudican a toda la población.

    Camioneros en paro, Guadalajara caótica, ciudadanos civilizados

    Los camioneros la volvieron a hacer. Por camioneros podemos entender dos cosas, quienes manejan las unidades y quienes tienen las concesiones de los autobuses. Los choferes quieren una mayor participación económica por boleto (de 1.20 a 1.60 por ciento), los líderes sindicales entraron en conflicto con los dueños porque afirman, que los trabajadores subsidian con su dinero parte del servicio. De verdad que el servicio es tan malo que ni sé de que lado se debe de poner uno. El servicio que prestan los choferes (no todos pero sí muchos) es muy malo, poco profesional, son groseros, «atrevidos» con las mujeres y mucho más. Naturalmente los concesionarios tampoco se molestan siquiera en revisar que sus unidades estén en buenas condiciones, ni en procurar un buen servicio. No tienen autoridad moral ninguna de las dos partes para pedir aumento de nada, ni de participacion económica, ni tarifas, nada de nada.

    El problema es que quien sale perdiendo en esas luchas de intereses, es, el ciudadano. La tradicional forma de buscar solucionar sus conformidades es dejando de prestar el servicio para presionar a quien tengan que presionar (gobierno, dueños). En tanto pasa eso, quienes tienen que acudir a su casa o a su trabajo en este transporte se ven en serios problemas. Lo curioso y paradójico es que afectan a los ciudadanos para reclamar que dan el servicio suficientemente bueno para ser merecedores de un aumento.

    El lado bueno de esto es ver como los ciudadanos cada vez tienen una mayor capacidad de organización y autosuficiencia dentro de un país donde tradicionalmente nos han invitado a ser pasivos. Los tapatíos sobre todo jóvenes, se lanzaron a ayudar a aquellas personas afectadas por el paro, salieron con sus automóviles a emular el recorrido de algunas rutas. La cuenta de Twitter @Trafico_ZMG, una cuenta que se encarga por este medio de dar auxilio vial a la ciudadanía, creó el hashtag #RaiteGDL con el fin de que los ciudadanos se ayuden a transportarse en este día de paro. Esto fue todo un éxito, si bien es prácticamente imposible lograr la misma cobertura que el servicio de autobuses, muchas personas agradecieron esta iniciativa. Donde sí, si las autoridades no pueden, entonces los ciudadanos sí podemos.

    Guadalajara merece un mejor transporte. Dentro del siguiente gobierno de ese partido que he criticado tanto por muchas razones, parece que en cuestión movilidad urbana podrán haber mejoras sustanciales. El Presidente Electo, Enrique Peña Nieto, se comprometió en campaña a ampliar el sistema de Tren Ligero en Guadalajara. Los gobiernos del PAN se han ocupado de invertir infraestructura para el automóvil (lo cual es contraproducente a largo plazo) y a excepción del Macrobús, no se invirtió en obras de transporte público durante 18 años. El transporte público actual está muy lejos de tener la talla que esta ciudad necesita, y gran parte es debido a la mediocridad (no solo en el sentido tradicional sino aludiendo a José Ingenieros) de choferes, líderes sindicales y concesionarios que con tal de preservar sus intereses buscan detener el progreso de la ciudad.

    A veces se tienen que tomar soluciones drásticas, y una necesaria es quitarles las concesiones a dichos mafiosos, o al menos condicionárselas fuertemente. Porque el servicio es pésimo, y porque aquí no funciona la mano invisible de Adam Smith, esas compañías «privadas» son menos eficientes que cualquier empresa pública.

    #RaiteGDL

  • Los Juegos Panamericanos, en buen curso

    Hasta hace una semana estaba preocupado por la organización de los Juegos Panamericanos en mi ciudad Guadalajara. Desde meses antes parecía que las cosas no iban bien. Habían jaloneos entre partidos políticos: El PAN, en concreto el Gobernador Emilio González quería usarlos como catapulta a la Presidencia o para hacer negocios con la Villa. El PRI por su parte detuvo la sede original de la villa (que estaría ubicada en el Parque Morelos) y trató de poner piedras en el camino. Yo lo había mencionado antes y no me arrepiento de haberlo escrito porque era mi sentir en ese momento, y tenía las bases para hacerlo. Hace dos meses y medio no se sentía el «ambiente panamericano» en la ciudad, y había retrasos en varias de las instalaciones, y a dos días de sus inicios habían goteras en algunas sedes.

    De hecho varios de los que estaban esperando los juegos eran gente panista o cercana al gobierno del estado (eso fue notorio cuando en la inauguración no abuchearon a Felipe Calderón, cuando presidentes mejor evaluados que él como Lula da Silva recibieron una fuerte rechifla en los Juegos de Rio de Janeiro) muchos más los esperaron con escepticismo (incluído Mario Vázquez Raña) o simplemente no les importó. Se notaban algunos errores en la organización, improvisaciones y mucha gente temió que los Juegos Panamericanos no fueran a salir bien. Sin embargo, con la inauguración todo el panorama cambió, las dudas se disiparon, la gente se olvidó de los pleitos políticos y se concentró en disfrutar los juegos, sin importar si les caía bien o no el gobernador. Se dieron cuenta que lo importante era el hecho de que en Guadalajara se estaban celebrando unos juegos de gran envergadura y no el hecho de que si el PAN o el PRI tenían metidas ahí las manos.

    La inauguración contagió el espíritu que no había logrado contagiar la publicidad en los meses anteriores. Marcó un antes y un después, porque la inauguración fue pletórica. Fue de menos a más, cuando vimos a Vicente Fernández cantar el himno (con sus respectivos errores) y las primeras puestas en escena fueron sobrias, lo que tal vez le daba la razón a los detractores. Pero después vimos una inauguración casi digna de unos Juegos Olímpicos (que por cierto fue creada por la misma empresa que realizó la inaguración de Beijing 2008, aunque claro, disponían de menos recursos), toda esa pirotecnia contagió a la ciudad y a todo México. La gente se dió cuenta de que en Guadalajara se estaban celebrando unos Juegos Panamericanos.

    Creíamos que el tráfico se iba a saturar y no fue así. A pesar de nuestro deficiente transporte público, no ha habido mayores problemas para los traslados de ciudadanos y turistas a las sedes. Los Juegos, en la primera semana han salido bien, y a pesar de que han existido algunos problemas (como el tablero de la natación que tardaba en mostrar los resultados, algunos problemas de logística en la Villa, y el robo de dos bicicletas a la delegación colombiana) la percepción que se ha tenido de los juegos ha sido buena. Han habido problemas como en cualquier justa, y claro que se deben de señalar y criticar, pero el balance es bueno.

    Las sedes tal vez no sean tan grandes ni magnánimas como las de Río de Janeiro, pero creo que en cuestión de decoración han estado mejor, la publicidad (la cual se permite en Juegos Panamericanos, no así en Juegos Olímpicos) no ha sido tan intrusiva. A pesar de que Televisa no les puso mucha atención (lo cual es decepcionante), se lograron contratos con empresas como Terra para que la gente pueda ver el desarrollo de los juegos desde cualquier parte del mundo. Es cierto, en la cuestión de las sedes se pudo tener más ambición para posteriormente aspirar a unos Juegos Olímpicos, sobre todo por el estadio de atletismo el cual es muy chico (10,000 personas), se pudo pensar en hacer un estadio bastante más grande e incluso aprovecharlo para que equipos como el Atlas juegen ahí, ya que el Jalisco ya es un estadio viejo y presenta fallas en su estructura superior.

    No está demás jalar las orejas al gobierno por no aprovechar la justa para mejorar el transporte público de la ciudad. De hecho no hubo ninguna mejora en ese rubro. También podemos hablar de otras cosas que se pudieron hacer y no se hicieron. Pero a pesar de los intereses de los políticos de los dos principales partidos, los juegos están saliendo bien y ellos quedan en segundo plano. No son los juegos de Emilio, son los Juegos de Guadalajara. Espero que la semana que falta sigan desarrollándose bien los juegos y terminen bien. Lo importante es que la gente se quede con una buena impresión de Guadalajara y se posicione más para que más turistas vengan a visitarla.

     

  • Hartazgo social pre-panamericano

    Desde el mes de octubre del año pasado, el Copag planeó una estrategia de socialización de los Juegos Panamericanos en la ciudad cuya finalidad era, básicamente, generar identidad y sentido de pertenencia de la ciudadanía hacia este evento. Las llamadas giras de socialización se enfocaron en las escuelas públicas y privadas, así como en las universidades para sembrar en los niños y jóvenes de la ciudad, el espíritu panamericano y de ahí, captar voluntarios para el desarrollo de la justa panamericana.

    El plan de socialización de los Juegos, implicaba la acción de un equipo de voluntarios que estaría en las colonias y entregaría un video promocional e informativo de los Juegos a las asociaciones vecinales. La meta de esta estrategia es el involucramiento de la sociedad con los Panamericanos despertando la “conciencia y el entendimiento” de lo que representan para la ciudad. Si existe entonces una estrategia de socialización, ¿por qué los ciudadanos hemos sufrido tanto los Panamericanos antes de que ocurran?

    Entre las posibles respuestas, hay una que se ha posicionado en la mente de los ciudadanos. Los Juegos Panamericanos han estado rodeados por el escándalo: desde su organización, planeación y presupuestos (comenzando por el tema de las fallidas Villas Panamericanas en el Parque Morelos hasta la falta de transparencia del Comité Organizador). A la par de los excesos y escándalos se hace visible lo evidente, los Juegos han dividido a nuestra clase política, en lugar de unirla de cara a una buena planeación y ejecución de esta justa deportiva.

    No contentos con el escándalo y el enfrentamiento, las razones del hartazgo ciudadano panamericano también transitan por una falta de información sobre los procesos cotidianos a los que nos tendremos que enfrentar los 15 días que dura la justa deportiva; específicamente los que tienen que ver con la movilidad. Tráfico, carriles panamericanos, rutas alternas y qué hacer durante esos días; obtienen respuestas oficiales que sólo se basan en la justificación y no, en la información precisa. ¿Carriles panamericanos?, eran un requisito de la Copag. ¿Vías o rutas alternas para evadir el tráfico vehicular?, consulte mapas por Internet o vaya planeando sus propias soluciones.

    No es posible negar que la estrategia de socialización, en términos de identidad y pertenencia, ha funcionado bien, sobre todo en las escuelas de la ciudad. No se puede decir lo mismo, con respecto a la socialización del día a día o de la vivencia de la ciudad en el cotidiano. La respuesta de las autoridades no se puede limitar al Internet o a los requisitos que tenían que cumplir. No ha habido simulacros sociales y viales porque las posibles contingencias siguen planeándose desde el escritorio y no se trasladan a la vivencia del día a día.

    El hartazgo ciudadano panamericano, es un problema que ha sido detonado por las autoridades mismas. La socialización no es sólo un tema de difusión o publicidad, es también un tema de vivencia y de experiencia cotidiana y hasta el momento, la experiencia ciudadana en torno a los juegos se limita al conocimiento del escándalo y los excesos. El hartazgo social pre-panamericano es una realidad que tiende a ser post-panamericana, luego de la fiesta y en medio de procesos electorales, todo indica que los panamericanos y sus excesos, seguirán dando de qué hablar.

  • Zapopis, la nueva mascota de los Juegos Panamericanos

    Yo cuando lo ví, me indigné. Una amiga me pasó el artículo de un blogger que publicó una cuarta mascota que se iba a agregar a las tres ya existentes. ¿Cómo en unos Juegos utilizan una mascota religiosa?, ¿Qué tiene que ver la religión y el deporte?. Según la fuente, el gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, comento que era una forma de representar la fe de la mayoría de los tapatíos. Pero seguramente esa mascota iba a indignar tanto a la gente conservadora como a la liberal. También el nombre es bastante feo, tiene tintes escatológicos.

    La mascota, como pueden ver, es una virgencita con el logotipo de los Juegos Panamericanos. La imagen está muy bien lograda, pero afortunadamente se trató de una broma. Seguramente un diseñador con buenas habilidades en Adobe Illustrator (o Corel Draw o lo que sea) creó la mascota respetando los lineamientos de los otros tres. Dicen que es una forma de reclamo porque la comunidad huichola se indignó ante la mascota Huichi, porque para ellos, es su guía y su dios sagrado, y el gobierno la está usando como mero folclor.

    No es la primera vez que ocurre algo así en el mundo. Hace un año, en los Juegos de Invierno de Vancouver, a un curioso se le ocurrió poner a «pedobear» dentro del catálogo de mascotas. Pedobear es una mascota que representa la pedofilia y fue utilizada para denunciar los actos pedófilos, sobre todos, en aquellos que incurrían miembros de la Iglesia Católica. Muchos se la creyeron, tan así que un periódico europeo publicó al oso como parte de las mascotas oficiales.

    Pueden ver a Pedobear en la siguiente imagen, es la mascota de la derecha:

     

  • El Hada de Guadalajara

    Realmente la sociedad mexicana no es muy culta, perdón que lo tenga que decir, pero muchos de nuestros connacionales viven en la ignorancia. No es sorpresa que en un país donde se lee solo 2 libros al año por cabeza sucedan estas cosas. Se hablan de apariciones de Vírgenes de Guadalupe en hornos de microhondas o la figura de Jesucristo en una taza de café. Pero la historia del hada me llamó tanto la atención y me causó preocupación por la credulidad que tienen muchos de los mexicanos ante sucesos que pueden ser fácilmente explicados y rebatidos ya no solo con explicaciones científicas, sino con una sencilla y explicación hecha por cualquier persona.

    La historia va así, un albañil encontró «con vida» a un hada entre las ramas de un guayabo, sin querer rompió una de sus patitas y «murió» al poco tiempo, y entonces decidió conservarla en un vaso con formol. El suceso causó conmoción entre los vecinos por lo que esta persona aprovechó para hacer negocio. 20 pesos por tomar video y 10 por tomar fotos. Fueron más de 5,000 los crédulos que se formaron para ver al supuesto ser milagroso. Fueron muchos los incautos que se la creyeron y terminaron desembolsando dinero de sus bolsillos para ver algo que aparentemente era mágico.

    Hay mucha mitología sobre las hadas, pero todas las personas con cierta capacidad de raciocinio sabemos que no existen. Pero para mucha gente si hay razón para creer. La aparición del hada se dió en una colonia de nivel socioeconómico bajo, es cierto, pero muchas veces los incautos y las personas con poca capacidad de ejercer el escepticismo se encuentra en todos los niveles. Yo recuerdo a un compañero de la universidad que creía en los duendes y que estos influían en el destino de las personas. ¿Una persona con preparación universitaria?, lamentablemente sí. Es curioso que mientras la creencia de la gente en las religiones tradicionales va disminuyendo, aumenta la creencia en estos seres supuestamente mágicos. La gente necesita creer en algo, aunque se pueda demostrar fácilmente que dicha creencia es erronea.

    ¿Y que era el hada?. Era simplemente un juguete, una reproducción de un personaje llamado Pixie, un personaje de los X-Men, que se puede conseguir en cualquier tienda de juguetes, o tianguis. No se necesitaba de gran ciencia para mostrar que todo el cuento del hada era falso. Lamentablemente este tipo de hechos nos deja mal parados como sociedad porque demuestra la ignorancia y la credulidad que prevalece en muchos de los ciudadanos. A mí sinceramente me averguenza, porque esta noticia dio la vuelta a todo el país, y por supuesto, las grandes televisoras lo publicaron en las noticias como si fuera algo relevante de lo que se debería enterar el mexicano.

    Muchos se creían el mito del chupacabras mientras yo me moría de risa, lo mismo haré con el hada de Guadalajara, pero bueno, mientras la sociedad se mantenga ignorante y les preocupe más las «apariciones de fantasía» y los «milagros mágicos» para los del poder todo va a estar bien, porque la sociedad demuestra poca capacidad de dicernimiento y comprensión, lo cual la hace muy manipulable.

    Aquí el video de la hada, ¡véan como la gente se emociona ante tal aparición!, no se si reír o llorar, se los dejo a su elección.

  • No soy Panamericano

    «No he escuchado a alguien que esté emocionado con los Juegos Panamericanos, a menos de que sea alguien del gobierno» me dijo hace poco una amiga. Y es que el evento que se llevará a cabo que se llevarán acabo del 14 de Octubre al 30 del mismo mes dan mucho de que hablar. Guadalajara había luchado por obtener la sede desde el siglo pasado, pero no tuvo éxito. Luego lo volvió a intentar, ninguna otra ciudad se apuntó y de esa forma, Guadalajara fué seleccionada como anfitriona de los Juegos Panamericanos.

    Desde hace algunos años las autoridades comenzaron construyendo algunos inmuebles como el complejo de Gimnasia y el de Voleybol. Pero debido a intereses partidistas y a la mala improvisación algunos inmuebles están a media obra cuando faltan 3 meses para la inauguración, el gran ejemplo es el estadio de atletismo, que se supondría debería ser el estadio principal que en realidad no tendrá nada de espectacular. Unas obras si son de llamar la atención en cuanto su arquitectura y modernidad como el centro acuático (para lo cual tuvo que ser «mutilado» el parque metropolitano) que es de primer mundo y que también albergará el mundial de natación del 2017. Otras obras como el velódromo causaron mucha polémica porque la construcción no cumplía con los requerimientos del comité olímpico y tuvo que ser modificado de ultima hora (una estructura que sostenía el techo).

    La obra más polémica sin duda fué la Villa Panamericana, que cambió de sede varias veces, que iba a ser realizada en el centro de la ciudad, pero que por intereses políticos, se llevó a cabo en «el bajío», una zona por cierto, donde hay mantos acuíferos, los cuales terminaron perjudicados. Pero eso no queda ahí. La obra resultó ser un rotundo negocio para el Gobierno del Estado encabezado por el PAN, porque después esas instalaciones pasarán a ser unos departamentos privados de lujo. De hecho su contraparte, el PRI encabezado por Hector Vielma llegó a exigir que se demolieran dichas instalaciones al terminar los juegos.

    Lo que más me preocupa de todo es que parece que no se está aprovechando esta coyuntura para lanzar a Guadalajara a terrenos más grandes, como si lo hizo Río de Janeiro. La promoción realmente ha sido escasa (si así lo ha sido en Guadalajara, no me quiero imaginar como ha sido en otros lados de la República) y apenas a unos escasos meses las autoridades se «están poniendo las pilas» para promocionar estos juegos. Algunos edificios de la ciudad han sido «vestidos» con motivos de los Juegos Panamericanos, y han colocado algunos espectaculares donde el gobierno presume de la realización de los juegos.

    Por eso no he visto que la ciudad se contagie con este evento de gran magnitud. Poca gente habla de los Juegos Panamericanos y los medios de comunicación no les ponen la importancia que el evento merece, a diferencia de las televisoras brasileñas que no se cansaron de promocionar sus juegos. También se ha politizado mucho, el Gobierno del Estado lo ve como sus juegos y así lo promociona, de hecho, son la punta de lanza para que el gobernador Emilio González Márquez se lance a la presidencia. En la mayoría de los spots que transmiten las televisoras respecto a los juegos aparece el gobernador o algún político del gobierno en turno.

    Tampoco se nota mucha ambición por parte de las autoridades. Río de Janeiro utilizó los Juegos Panamericanos para lanzarse a la candidatura de los Juegos Olímpicos y ganarlos. Guadalajara, que es una de las ciudades de México y de América Latina que por sus características tendría la capacidad de realizar unas olimpiadas en el futuro, careció de visión, y solo apostó a los Juegos Panamericanos como un evento más, como para «medio darse a conocer» ante el mundo. Así lo vemos con las instalaciones que con sus excepciones no se comparan en nada con las de Río de Janeiro, así se ve en la falta de promoción, y sobre todo en las pugnas partidistas.

    Espero que con todo esto al menos tengamos unos juegos dignos que podamos recordar. De seguro estos juegos dejarán algunas cosas buenas. Por el turismo que generan estos eventos se ha construído infraestructura hotelera en la ciudad (de hecho Guadalajara tiene el honor de tener el hotel más alto de Latinoamérica, el hotel Riu, una mole de más de 40 pisos y 200 metros de altura recién construído), pero también se han desaprovechado otras oportunidades de mejora donde los juegos podrían ser un pretexto. No se ha mejorado en nada el transporte público, lo cual si será un gran problema para los aficionados foraneos que se quieran trasladar a las sedes donde se llevará acabo este evento, porque es cierto que las sedes están muy dispersas entre sí.

    En estos juegos hay mucha improvisación, esperemos que esa no sea la constante durante su transcurso, lamentablemente las autoridades y los organizadores no me han contagiado de emoción, y la verdad es que no me siento panamericano, no soy panamericano.

     

  • La Cuenca Hidrológica de los Colomos, amenazas y retos de un ecosistema vivo.

    “Guadalajara, Guadalajara, sabes a pura tierra mojada. ¡Ay! Colomitos lejanos, ¡ay!  ojitos de agua hermanos, ¡ay! Colomitos inolvidables”

    ¿Que jalisciense no ha entonado una de las canciones más populares de  la cultura mexicana? Mejor dicho, ¿qué Mexicano no lo ha hecho? Suposición pura, yo digo que todos la hemos cantado. Esta canción, himno de nuestra ciudad, que fue el mayor de los éxitos y que inmortalizo a Don Pepe Guizar, es sin lugar a duda una extraordinaria referencia de nuestro Colomitos. Ese Colomitos inolvidable, ese Colomitos tan amenazados hoy en día.

    La sub-cuenca de Atemajac, mejor conocida como Cuenca Hidrológica de Los Colomos, se encuentra ubicada al poniente de la Ciudad de Guadalajara, abarcando esta ciudad y Zapopan.

    En el año 1897, el Gobernador Luis del Carmen Curiel, adquirió por compraventa a particulares 248 hectáreas, con el fin de proteger y conservar los mantos acuíferos y cauces de agua que abastecen todavía a colonias de Guadaljara y por supuesto, la supervivencia del Bosque de los Colomos, bosque inducido, que representa una masa forestal apróximada de 30 mil árboles de diferente especie. Estas tierras forman parte del patrimonio público del Estado, es decir, son INTRANSFERIBLES, INEMBARGABLES E IMPRESCRIPTIBLES, por lo que están fuera del comercio y son patrimonio de todos los jaliscienses.

    En la cuenca hidrológica de Los Colomos, se ubican los manantiales: La campana, Chocolate, Barrenos, La culebra y Colomitos, que son fuentes naturales de agua.

    La base jurídica de las acciones de rescate ambiental y mantenimiento foresta de la Cuenca Hidrológica de los Colomos, es la Ley que aprueba el Plan Parcial de Urbanización y Control de la Edificación para la protección Ecológica de la Zona de los Colomos, del 21 de Agosto de 1984, en la cual, como su nombre lo dice tiene como objetivo principal, llevar acciones tendientes a la conservación y mejoramiento del sistema ecológico de la zona, la regeneración del medio ambiente y la protección de acuíferos para mejorar el aprovechamiento de los recursos naturales. Además contempla la implementación de un sistema de espacios abiertos, que aproveche y complemente la propiedad pública y que dote a la comunidad de lugares de diversión y esparcimiento. Esta ley fue extrañamente derogada.

    El plan Parcial de Urbanización y Control de la edificación para la Protección Ecológica de la Zona de los Colomos, está inscrito dentro del marco de la planeación nacional y estatal, de acuerdo al Plan Nacional de Desarrollo, en el cual se contemplan los siguientes criterios ecológicos y sociales:

    Ecológicos:

    La regeneración y preservación de los manantiales ubicados en la zona;

    La preservación del potencial de territorio para la infiltración hídrica y la recarga de los acuíferos de la zona y, la preservación y mejoramiento de los recursos forestales existentes.

    Sociales:

    El aprovechamiento bajo criterios de prioridad social, de los predios mediante su utilización y accesibilidad adecuada.

    Al transcurrir el tiempo, se inicia un proceso de cambio en el uso de suelo: especulación, corrupción y complicidad de diversas autoridades, han propiciado la disminución original de la propiedad pública.

    En total de las 248 hectáreas adquiridas, hoy quedan 197, es decir, ha perdido casi el 20 por ciento de su territorio original. De estas 197 hectáreas, 116 se encuentran en Guadalajara, de las cuales unicamente están protegidas 90, debido a que en el 2007, el Bosque de los Colomos sección I y II, fue declarado por el Congreso del Estado Área Natural Protegida con manejo Municipal de Protección Hidrológica. En Zapopan, se encuentran 81 hectáreas, de las cuales 41 están dadas en comodato al Municipio.

    Entre las múltiples afectaciones que ha sufrido la Cuenca de los Colomos, podemos destacar las siguientes:

    En el año 2007, en la sección I del Bosque de los Colomos, fueron despalmados y emparejados 15 mil metros cuadros, para la edificación de dos torres departamentales y diez casas. El material producto de esos trabajos fue arrojado a los mantos acuíferos del bosque, al arroyo Chocolate, esto con autorización del Patronato del Bosque y del Ayuntamiento de Guadalajara, siendo que los supuestos “propietarios”, ostentaban su propiedad con escrituras falsas.

    La propiedad que corresponde a Zapopan, ha sido invadida por varios desarrollos inmobiliarios, ubicados en Avenida Acueducto: Pontevedra, Real del Bosque, Zotogrande Residencial, una parte de Puerta de Hierro, La Reserva, la Iglesia San Juan Macías, el Colegio Green Land, la agencia de autos Mazda, etc…;

    Y lo más reciente, el caso del Bajio, con la construcción del Estadio de las Chivas y la Villa Panamericana

    ¿Qué se debe hacer para proteger a la Cuenca Hidrológica de los Colomos?

    A pesar de que la devastación ha sido tremendamente agresiva, las autoridades competentes tienen mecanismos legales y técnico ambientales que deben ejercitar, por citar algunos:

    En primer lugar, el Gobierno del Estado, debe instruir a su Secretaría de Medio Ambiente para el  Desarrollo Sustentable SEMADES, a que realice los estudios técnicos correspondientes, para que se declare Área Estatal Natural Protegida a la Cuenca de los Colomos, bajo la categoría de Hidrológica, según lo contempla la Ley Estatal de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente.

    En segundo lugar, a través de una Comisión Especial Legislativa y en conjunto de la Secretaria de Desarrollo Urbano SEDEUR y Patrimonio del Estado, se investigue la situación jurídica que prevalece en el lugar, rescatando con precisión y definitivamente, la magnitud territorial del patrimonio público, realizando el deslinde y colocación de mojoneras. Que se finquen responsabilidades a invasonres y reparación de daños patrimoniales ocasionados por acciones de particulares y complicidades de funcionarios públicos.

    Y en cuarto lugar,  se debe volver a la legalidad y legitimidad, restituyendo con las modificaciones pertinentes la Ley de Plan Parcial de Urbanización y Control de la Edificación para la Protección Ecológica de la Zona de los Colomos.

    En el caso de lo que ya denominamos “Colomos III”, en Zapopan, podemos decir que a pesar de la múltiple problemática, sobre todo de especulación y muchas batallas legales por la propiedad de estos terrenos que son de una altísima plusvalía, un grupo de personas, en coordinación con la Dirección de Ecología del Municipio, vamos cada sábado a realizar actividades de mantenimiento forestal, donde participan estudiantes de la Preparatoria 7 y de la Universidad Panamericana, quienes somos comandados por el Maestro Jaime Eloy Ruiz Barajas, destacado académico de la Universidad de Guadalajara, ambientalista y ciudadano ejemplar, quien viene trabajando y luchando desde el año de 1998, para hacer realidad Colomos III, el único bosque urbano de Zapopan.

    Proteger, restaurar y conservar a la Cuenca Hidrológica de los Colomos es vital para mantener el equilibrio ecológico de la Zona, además de los muchos beneficios ambientales para la sociedad, puesto que al ser una zona de recarga de acuíferos, existen mantos friáticos y manantiales, lo que abona a mejorar el clima, ayuda a retener el suelo, es hábitat de fauna, consume dióxido de carbono y por citar un pequeño ejemplo, cada árbol produce oxígeno para 10 personas,  abastece de agua aproximadamente a 17 colonias, a través del rebombeo Colomos, es un ecosistema compartido entre dos municipios, Guadalajara y Zapopan, por lo que debe tener una política de protección Estatal, además de ser un espacio verde indispensable para la recreación. Esto por citar algunas de las bondades que la Cuenca nos proporciona a todos.

    Con la intención de que esta colaboración sea un llamado a las autoridades correspondientes, pero sobre todo que sea, una incitación ciudadana a emprender una cruzada cívica y de ética ambiental, por el bien de todos y por el compromiso y responsabilidad que tenemos con las generaciones venideras.

  • Guadalajara – La violencia recrudece ¿Qué hacer?.

    Ayer, lamentablemente en mi ciudad, ocurrió un gravísimo atentado en el Butter Club. Un bar que se encuentra cerca de la Minerva. 6 personas murieron y 37 personas resultaron lesionadas debido a disparos y lanzamientos de granadas de fragmentación. Dicen los medios que este atentado se debió a un pleito entre particulares. Entre las víctimas dicen, había un venezolano, un colombiano, y algunos otros foraneos que estaban implicados en este asunto.

    En la ocasión en que ocurrieron los narcobloqueos, escribí un artículo donde criticaba la forma en que el Gobierno Federal estaba efectuando la lucha contra el narcotráfico, y sigo con mi postura en pie. La guerra contra el narcotráfico, bien puede ser necesaria, pero está mal planteada desde raíz y estamos viendo las consecuencias de una guerra que lamentablemente se está perdiendo. Claro, sería fácil «hecharle toda la culpa a Felipe Calderón», también caeríamos en un error si creemos que toda la responsabilidad es de él. Estoy seguro de que sus intenciones son buenas (también hay algo de estrategia política y mediática en ellas, cabe decir), pero lo que se critica aquí es la metodología con la cual, la estrategia se lleva a cabo y creo que las cosas están saliendo mal.

    El problema va más a fondo, y el problema compete no solo al Gobierno Federal, sino al estatal, al municipal, y no solo a ellos, sino a nosotros como sociedad. Hay que ser sinceros, y es que estamos sufriendo una degradación como sociedad. Yo lo he visto. Me ha tocado ir a antros que están ubicados en «zonas bien» y cada vez es más común ver a malandrines y «jóvenes narcos» agarrarse a golpes; la ola del narco está invadiendo nuestro modus vivendi de una forma exponencial. ¿Donde está el problema?. Es cierto, existe falta de oportunidades de empleo y una calidad de educación precaria que está causando que cada vez más jóvenes engrosen las filas del narco, pero también tiene que ver con cuestion de valores morales.

    El mundo en el que estamos inmersos es un mundo materialista donde valga la redundancia, los valores materiales son más importantes que otro tipo de valores. Es un problema que viene desde las familias, donde no se logra inculcar una escala de valores sólida y firme a los hijos, porque dichas familias están fragmentadas. La sociedad mexicana es una sociedad aspiracional que siempre pretende aparentar tener más de lo que tiene, como si el dinero y las posesiones materiales fueran lo único importante en la vida. En el mundo del «narco», esa aspiración materialista se acentúa. Normalmente sin tener buen gusto para hacerlo, presumen su coche de lujo del año, joyas, armas de alto calibre, residencias, megapantallas de alta definición y otros artefactos. También como si de una empresa se tratara, escalar posiciones dentro de un cartel o una banda de delincuentes es un incentivo para los jóvenes que poco a poco se van convirtiendo en criminales.

    También es cierto, los narcotraficantes no solo reclutan adeptos en los sectores más empobrecidos de la sociedad, también lo hacen en las clases medias. Los jóvenes ven oportunidades en el empleo formal por $6,000 o $7,000 pesos, mientras que los cárteles les ofrecen el doble, posibilidades de crecimiento, y lo que generalmente no pueden ofrecer las empresas, necesidad de pertenencia y sensación de poder. Los valores como el materialismo, el reconocimiento, el poder y la ambición sobresalen sobre los demás son indispensables en los candidatos a engrosar las filas del narco.

    Si queremos solucionar el problema de la violencia y el narcotráfico, tenemos que replantearnos como sociedad. En nosotros está acabar con esos caldos de cultivo que está haciendo crecer el problema. Las autoridades temen que las redes de criminales penetren en el gobierno, pero ya lo han hecho con la sociedad. Y la guerra por medio de la violencia no solucionará nada si antes no se acaba con el problema de origen.