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  • Casino Royale y las teorías de la conspiración

    Apenas han pasado pocos días, y ante la falta de credibilidad de un sector de la gente hacia los medios y el gobierno (sabemos que en México están los que se tragan todo y los que de plano les dan la vuelta) estos se han dedicado a crear sus propias versiones sobre lo acontecido en el Casino Royale. Ciertamente en estas versiones falta a veces ese sustento para que tengan credibilidad, pero también se basan en acontecimientos ocurridos anteriormente en otros lados (en este caso, tendríamos que referirnos a Estados Unidos) o simplemente se guarda un escepticismo exagerado conforme al actuar de nuestras autoridades.

    Muchas de las teorías de la conspiración con el tiempo se contradicen y resultan ser falsas, pero existen otras (una minoría) que terminan siendo verdaderas. Pongo por ejemplo la teoría de la conspiración del MK-ULTRA que se mantenía como tal hasta que la CIA desclasificó varios documentos que le daban la razón a los teóricos de la conspiración. Con lo de los atentados del 11 de Septiembre, varias teorías fueron confirmadas y varias fueron anuladas. Las que fueron falsas fueron las que decían que el mismo gobierno estadounidense había tirado las torres gemelas (aunque aun hay quien sigue creyendo en esa teoría), varios especialistas demostraron la veracidad de la versión oficial. Las que fueron más verdaderas son las que sugerían que los Bush había tenido nexos y negocios con los Bin Laden, y también la versión de que la invasión a Irak fue una guerra impulsada por varias corporaciones (en su mayoría petroleras) para extraer crudo y generar grandes ganancias.

    Nosotros empezamos a vivir ese tipo de teorías con la influenza, cuando el gobierno tomó medidas extremas para evitar la propagación de un virus que al final terminó siendo inofensivo. Se creía que se quería distraer a la población y asustarlas para en lo oscurito meter reformas que de otra forma no se hubieran logrado sacar, que estaba relacionado con la visita de Obama, que iban a aprovechar el momento para permitir que el ejército estadounidense entrara a nuestro país o fueran a privatizar Pemex. Es cierto que las precauciones que tomó Calderón fueron excesivas al grado que terminó afectando a la economía, pero después no pasó nada, por lo cual las teorías quedaron en el olvido, no hubo reformas, ni nada nuevo, todo siguió igual, la gente se olvidó de la epidemia, y todo siguió su camino.

    Ahora surge otra teoría de la conspiración. La que dice que en México se quiere imponer un estado de sitio por medio de una nueva ley de seguridad nacional, que se quieren coartar las libertades básicas de la sociedad, y que hay complicidades del gobierno con el narcotráfico para hacer esto. En un foro un usuario comentaba que en solo dos días habían dado con 5 de los Zetas involucrados y que estos habían confesado todo, lo cual se le hizo muy raro porque normalmente el gobierno no es tan eficaz cuando de buscar y atrapar gente se trata. También homologan lo sucedido en Monterrey y Torreón con el caso de George W. Bush, vamos a buscar un pretexto para que la gente entre en un estado de neurosis y termine aceptando leyes que coarten sus libertades. Si bien, el derribo de las torres gemelas a mi parecer si fue perpetrado por islamistas radicales, creo también que el gobierno estadounidense aprovechó el hecho para generar temor en la población y que estos aceptaran la restricción de libertades y garantías constitucionales, a esta restricción se le llamó Patriot Act.

    En México le llaman la Ley de Seguridad Nacional y parece que los principales partidos (PRI, PAN, y parte del PRD) están de acuerdo en su aprobación, diputados como Fernandez Noroña han mostrado su repudio, y el mismo dice que presentará pruebas de la manipulación del caso Casino Royale.

    Lo curioso es que mientras en Estados Unidos casi toda la población estuvo de acuerdo con la restricción de sus garantías con tal de acabar con el terrorismo (hasta que pasados los años se dieron cuenta del engaño en el que habían caído), en México la población está muy dividida. Esto creo por la desconfianza que tiene el mexicano hacia sus instituciones. Unos quieren mano dura, pero otros quieren el fin de la guerra y hasta la cabeza de Felipe Calderón. Si la verdadera intención es restringir las libertades en favor del gobierno, creo que tendrán que hacer muy bien los calculos porque si algo sale mal pienso parte de la sociedad puede terminar rebelándose y esto se puede salir de control.

    No hay pruebas contundentes que sugieran esta teoría, a la que se le han sumado otras más radicales que dicen que quieren crear un clima de inseguridad tal para que no se puedan realizar las elecciones en el 2012 para que Felipe Calderón prolongue su mandato como si de una dictadura se tratara. Lo que si hay son inconsistencias y cosas raras en el incidente en Casino Royale, y seguramente con el tiempo se aclararán unas y surgirán otras, nosotros como población, a pesar de todo el clima de inseguridad que existe, lo que nos convendría ser es ser cautos, tener cierto grado de escepticismo y no alarmarnos. Así como no creo conveniente «arrodillarse» ante lo que dicen las voces oficiales y el aparato mediático, tampoco es bueno caer en el pánico y la desconfianza total. Las dos posiciones están basadas en el miedo. Hay que tener criterio, hay que ser cautelosos, ser escépticos pero tratando de fundamentar nuestra postura ante la situación que estamos viviendo. El miedo es el que les conviene a ellos, a los cárteles, y si así fuera, al gobierno. Si la sociedad se muestra ecuánime y usa la razón en lugar de sus pasiones, seguramente ellos tendrán menos margen de maniobra.

    Suelto la pregunta ¿Felipe Calderón está llevando a cabo una sincera lucha contra el narcotráfico? o ¿Esta actuando atado a otros intereses superiores?, ¿Busca acabar con los cárteles?, ¿Tiene alianza con alguno de ellos?, ¿Que tanto de lo que nos dice es verdad?, ¿Debemos confiar en sus palabras?, ¿Nos está tomando el pelo?. Es difícil contestarlo, y si me remonto a la historia de México, todo indica que eso lo sabremos cuando todo se haya resuelto o cuando el daño esté hecho. Es tan difícil contestarnos esas preguntas que por eso nos inventamos nuestras propias historias basadas en conjeturas.

    A continuación les presento un video de una de las tantas teorías que la gente ha creado, que parece ser que es la que pudiera tener más bases, aunque todavía no las suficientes para dejar de ser eso, una teoría de la conspiración.

  • El Equipo, o como la SSP paga 118 mdp de nuestros impuestos por programa de TV

    La verdad que esto si se me hace una reverenda mamada, perdone usted lector por la expresión, pero a mí me da coraje que quieran «adoctrinarnos» con el dinero del erario, con nuestros impuestos producto de nuestro trabajo. ¿Qué es lo que pasa?. Recientemente Televisa lanzó una serie llamada «El Equipo». ¿De qué se trata esta serie?, en su sitio lo explica: «El Equipo es una serie sobre el valor, el esfuerzo y el amor de un equipo de hombres y mujeres, Policías Federales, que cada día arriesgan su vida para proteger la nuestra.  Ellos luchan, se sacrifican y se entregan por un compromiso: Que el bien siempre derrote al mal.»

    ¿Que quería lograr el gobierno con esta serie, que al parecer no tuvo mucho éxito y tuvo pocos capítulos?. Decirnos que la estrategia para combatir al crimen que se está tomando es la correcta y que por ende, debemos apoyarla. Televisa no cobró por la transmisión de la serie por considerarla «material educativo«, pero si pagó por la producción de ella, que corrió a cargo de la televisora.

    La visión que se quiere imponer al ciudadano es erronea, porque en la serie se da por sentado que los policías federales son los buenos, y los criminales son los malos. Cuando todos sabemos que muchos de los policías federales están coludidos con el crimen organizado, y por tal, el ejecutivo tomó la medida de sacar el ejército a las calles. Lamentablemente muchas personas se tragan enterito lo que ven en la tele y el gobierno logra su objetivo: La adoctrinación.

    No somos pocos los que estamos en contra de los cárteles del narcotráfico, pero tampoco somos pocos los que cuestionamos la forma en que el gobierno ha buscado combatirla, y creo que las autoridades deberían de preocuparse más por replantearse su estrategia que por tratar de imponer una visión erronea a la gente para que no cuestione las acciones del gobierno. Y lo que más coraje que me dá es que para lograr tal objetivo usen nuestros impuestos, y que vayan a parar a una televisora que es bien conocida por no pagarlos.

    Es cierto, México necesita heroes, heroes de verdad, y hay varios de ellos; pero no necesita heroes acartonados, falsos, que no dicen nada, que se pierden en el triste trasfondo de la realidad de nuestro país. El que la gente esté de acuerdo o no con las acciones del gobierno no va a cambiar en mucho los resultados de la estrategia contra el crimen en nuestro país. Es más, creo que este tipo de series lo único que provoca es reforzar más el apoyo al gobierno a aquellos que ya apoyaban, y al mismo tiempo, los que están en contra de el, se sentirán más contrariados al ver una serie así. Este tipo de propaganda solo reafirma la posición de los ciudadanos, es algo parecido con lo que pasa con la campaña de AMLO (MORENA), sus seguidores se unen aún más y sus detractores lo critican más por llevar a cabo ese tipo de propaganda. Aunque claro, aquí lo diferente es que mientras MORENA es financiado por los seguidores de López Obrador, y tal vez sí, por medio de ingresos del PT o de Convergencia que toca de alguna forma dinero del erario público, la serie de El Equipo es financiada totalmente con nuestros impuestos.

    A fín de cuentas dinero tirado a la basura, que se hubiera podido utilizar en beneficio de los ciudadanos. 118 millones de pesos no es poco dinero. Lamentable decisión del gobierno que una vez más da patadas de ahogado ante su ineficiencia, y nos querrán ver la cara de tontos, y algunos tal vez se la van tragar. Pero el verdadero «equipo» parece no poder con el paquete y por eso a pesar de la propaganda insistente y de las series de televisión, el dinosaurio estará de regreso en el 2012, y volvemos otra vez pa’tras.

    Aquí un extracto de la serie:

  • Mantener a la sociedad ignorante y sumisa ante la autoridad

    Hace apenas un día hablaba sobre como la gente del poder buscaba homogeneizar a la sociedad para formar consumidores dóciles. Eso es algo que se ve en todo el mundo. Pero en nuestro país está sucediendo algo más grave, y es que los mecanismos de control social van desde más abajo. Mientras en los países desarrollados si bien buscan consumidores dóciles, buscan que estos sean productivos dentro del sistema. En cambio en México parece no ser así, nuestras autoridades buscan que la sociedad (sobre todo la que menos tiene) no tenga los elementos necesarios para desarrollarse, ya no digamos para tener pensamiento crítico.

    ¿Por qué digo esto?. Porque resulta que en el Distrito Federal (según fuentes de La Jornada), a partir de Agosto, 120 mil estudiantes del Colegio de Bachilleres dejarán de cursar materias como lógica, economía, sociología y antropología; mientras que materias como filosofía, física, química y biología se reducirán a 3 horas por semana. ¿Que lectura le puedo dar a esta decisión? No solo que estos alumnos tendrán menos capacidad de raciocinio crítico (que se inculca con las primeras materias mencionadas), sino que estarán menos capacitados para tratar de escalar en un mundo competitivo (véase el segundo listado de materias). Estos alumnos estarán menos capacitados al tratar de entrar a la universidad y estarán siendo condenados a ser empleados de supermercado o micronegocios, porque no tendrán la capacidad de competir.

    En detrimento de estas materias aumentarán las clases de educación física (a pesar de que muchas de las instalaciones no tienen la capacidad adecuada), computación e inglés. De esta forma se estaran generando más ciudadanos «operativos» y menos ciudadanos emprendedores o que puedan aspirar a un buen puesto de trabajo. Podríamos quejarnos de la formación de «niños neoliberales» (productivos pero sin pensamiento crítico), aquí hablamos de jóvenes más bien sin futuro, sin capacidad de razonar ni pensar. El objetivo de las autoridades es clara: Mantener a la sociedad ignorante y sumisa ante la autoridad.

    Pero este no es el único caso, a grandes rasgos, el Gobierno Federal quiere formar una sociedad «crítica pero sin criterio hacia el gobierno«. Yo creo que ya se asustaron al ver todas las manifestaciones como la de Javier Sicilia y las de algunos izquierdosos trasnochados que han decidido poner a las nuevas generaciones en regla. Dentro del programa de la SEP están buscando la creación de un programa de formación cívica. De acuerdo con el texto presentado, su intención es resaltar el respeto por las instituciones militares del país, así como denostar la violencia que produce el narcotráfico. No es se deba inculcar a los niños que formar parte de un cártel sea sano, pero eso esta totalmente alineado con las estrategias del gobierno (una guerra que ellos decidieron iniciar), y es ahí donde se cruza la delgada linea entre formación y adoctrinamiento.

    Me preocupa todo esto, porque mientras veo como países como Corea del Sur se desarrollaron de la noche a la mañana apostándole a la educación, en México sigamos empeñados en no permitir que la sociedad crezca y se mantenga indiferente a su lamentable condición. ¿Me preguntaban una vez si a México lo veo como un vaso medio lleno o medio vacío?. Yo diría que medio roto.

     

  • Gimme the Power. A 14 años ¿y que ha pasado?.

    gimme the power¡Cómo pasa el tiempo!. Recuerdo que iba en la preparatoria cuando salió el sencillo de Molotov Gimme the Power. El grupo revolucionó la música mexicana no solo por el estilo de la música, sino porque gracias a la globalización, a las nuevas alternativas a «Siempre en Domingo», se abrió escenario para bandas nuevas. Pero Molotov revolucionó sobre todo por el contenido de sus canciones, altisonantes, agresivas. Pero me llama la atención esa canción llamada Gimme the power, que era básicamente una canción cantada con coros en «spanglish» y motivos mexicanos con influencia de bandas norteamericanas.

    Esa canción fué de las primeras que se atrevió a retar al gobierno y al sistema establecido. En esa época gobernaba Ernesto Zedillo y un gran sector de la gente ya estaba cansado del gobierno del PRI, del corporativismo, de la corrupción y los malos manejos. La canción invitaba al pueblo a emerger, a tomar el poder y a «cambiar al país». Los oligarcas de entonces, sobre todo las televisoras (que son los mismos de ahora) ignoraron el peculiar hecho. Pero en ese entonces ya muchos de los hogares tenían cable, y por supuesto, tenían MTV, quienes se encargaban de reproducir sin censura las canciones de Molotov.

    La canción Gimme the Power generó algo en los jóvenes de esa época entre los que me encontraba yo. Nos dimos cuenta de que algo estaba «jodido» y que algo teníamos que hacer. Pero me pregunto ¿y que pasó entonces?. Creo que ese desencanto se ahogó con la alternancia en el poder, muchos creímos que esos «burócratas», esos que «mantenemos con el sudor de nuestra frente», esos que «nos manejan mal» se habían ido cuando llegó Vicente Fox. Pero en realidad se quedaron ahí y no se han ido.

    El intento de Molotov por concientizar a la sociedad quedó en eso, en un mero intento. El poder se las ingenió para mantenerse ahí. Ahora el activismo y el descontento social no está dirigido solo por una banda de música; sino que un sector de la población ha salido a las calles a manifestarse como antes lo hacía Molotov con sus videos. Independientemente de que en algunas movilizaciones hayan líderes con intereses políticos, en muchas otras son manifestaciones que emergen desde abajo, desde los ciudadanos. A pesar de ello el poder sigue intacto y sigue beneficiándose de los ciudadanos. ¿Cuando será la época en que los ciudadanos tomen el poder?. Lamentablemente creo que falta mucho, apenas estamos viendo un despertar ciudadano el cual a los políticos ni les inmuta. Ellos siguen robando, corrompiendo, haciendo alianzas a lo oscurito. Todavía falta más para «cambiar al gobierno de nuestro país».

    Ya van 14 años de la canción que hicieron famoso a Molotov ¿Y que ha pasado?. Se los pregunto a ustedes y les dejo el video:

  • Ser proactivos, no reactivos

    En la conferencia magistral que ofreció Macario Shettino en el auditorio de la Universidad de Colima, llamada “El Entorno Nacional, una década de cambio”, el analista político y columnista de El Universal instó a la gente a que participara más en el destino de México, en vez de sólo quejarse. “…en lugar de criticar y atacar a los políticos, hagamos un esfuerzo para que vivir en este país valga la pena y le heredemos un mejor México a nuestros hijos”, dijo.

    Coincido con lo que el también profesor del Tecnológico de Monterrey dictó en su lectura. Creo que una democracia como tal sólo puede existir cuando la ciudadanía participa del entorno político, cuando nos volvemos proactivos en lugar de reactivos e inferimos positivamente en el país. Pero también considero que es nuestro derecho y obligación ciudadana el vigilar a políticos y funcionarios públicos, quienes más de una vez han demostrado tener las uñas bastante largas e intereses demasiado personales.

    El paternalismo que ha operado en México desde que culminó la Revolución Mexicana nos ha acostumbrado a dejarles la política a los políticos, y permitir que ellos nos traten como si fuéramos sus hijas o hijos, dándonos todo aquello que necesitamos para vivir una vida libre y plena. Los problemas de este modelo son múltiples, primero porque las necesidades de los mexicanos no se cubren automáticamente; segundo, porque aceptar un paternalismo es también admitir que como ciudadanos o ciudadanas no tenemos la suficiente capacidad como para tomar decisiones sobre lo que mejor nos conviene, aun cuando esto esté directamente relacionado con nuestro bienestar; y tercero, porque un buen hijo o hija no cuestiona a sus padres, sino que acepta lo que ellos consideran es lo mejor para nosotros.

    Mas la esencia de la democracia es completamente opuesta a esta mentalidad, pues para que funcione, ella requiere de la participación del pueblo en la toma de decisiones, y que éste se encargue de que los funcionarios públicos en el poder honren los intereses de los gobernados, sin abusar de su puesto. Necesita que las y los ciudadanos hagan uso de su voz y exijan que se transparenten las cuentas públicas, e incluso que se dé marcha atrás a decisiones tomadas que únicamente favorezcan a un círculo cercano a los que están en el poder.

    Si la gente deja en manos de unos cuantos –casi todos con intereses partidarios– las decisiones que nos afectan a todos, esperando que de entre ellos o ellas surja una voz que coincida con lo que queremos, podría pasar el resto de su vida esperando en vano, convirtiéndose en víctima de su propia apatía. De poco sirve quejarnos si no tomamos las acciones que garanticen el cumplimiento de nuestras demandas.

    Los partidos políticos en esencia concretan el propósito de llevar esa voz al poder, pero si la visión con la que observemos al país se encuentra teñida de uno u otro color, no seremos capaces de ver la gama completa que se necesita para ejercer lo que el oficio requiere, que es velar por los intereses de la totalidad de las y los mexicanos. Tampoco nos permitiría mirar las fallas de los integrantes distinguidos de los partidos, por el miedo de que esto les haga perder votos en las siguientes elecciones, con lo cual seguiríamos atascados en los mismos errores que imposibilitarían la acción de la justicia, que contribuye a la corrupción e impunidad de la que México es víctima.

    Los sectarismos y las divisiones ficticias que esto crea afectan el desarrollo de nuestra nación, la cual parece enfrascada en un eterno periodo electoral, en donde pareciera que nos preocupamos más por la imagen que por el contenido, lo que hace que se pospongan acciones necesarias para el sano desarrollo nacional, hasta que los problemas nos explotan en la cara.

    La única forma en la que este país puede salir adelante es si todas y todos nos hacemos responsables de lo que acontece, aceptando que fue tal vez nuestra inacción lo que nos llevó a la situación actual, y tomando una actitud proactiva, vigilante y de unión; olvidándonos de partidos y dejando de mentirnos internamente sobre la irreprochabilidad de los mismos, estando conscientes de que, cual reflejo de nuestra humanidad, éstos están llenos de errores y de faltas, pero que también son susceptibles de evolucionar para mejorar o empeorar, según la gente que permitamos que se apodere de ellos.

    Manuel J. Clouthier, también conocido como Maquío, dijo en una ocasión: “México va a cambiar, contigo, sin ti, o a pesar de ti”, sin embargo, es el cambio la única constante en nuestra existencia, no podemos controlar esto porque es parte del orden natural, lo que sí podemos dirigir es nuestra participación en el cambio que queremos, para convertirnos en luchadoras y luchadores sociales, en lugar de seguir siendo víctimas inactivas.

  • El estado laico

    Ahora resulta que me encuentro con la noticia de que Felipe Calderón va a ir a visitar Roma para asistir a la beatificación de Juan Pablo II. En las redes sociales y en el Internet en general las reacciones no se hicieron esperar (sobre todo los de los «jacobinos wannabes»), que si se está trasgrediendo el estado laico, que que tiene que hacer el mandatario en Roma en lugar de ponerse a trabajar acá en México. Que si el estado no debería de tener nexos con la Iglesia y la separación debería ser total.

    Yo estoy a favor del estado laico, pero creo que a veces se cae en exageraciones burdas y es donde ya no me gusta como se manejan las cosas. Para empezar, ¿que tiene de malo que el presidente asista a la beatificación histórica de uno de los papas más importantes de la historia?. México es un país compuesto por más de 80 millones de católicos (que yo se, cada vez son menos, es cierto) los cuales admiran (entre los que yo me incluyo) al Papa Juan Pablo II. Transgredir el estado laico sería dejar que la Iglesia metiera sus narices en asuntos de importancia nacional, que impusiera sus creencias en la constitución y en la ley. Pero hacer un viaje para conmemorar a uno de los papados más importantes de la historia ¿donde le veo lo malo?, personalmente, yo no se lo veo en ningún lado.

    Cuando la Iglesia metía sus narices en el quehacer del país alla antes de la guerra de Reforma, las cosas no iban bien. La iglesia se comportaba como una minita de oro a la cual se debía de cuidar y proteger, y no estaba preocupada en lo más mínimo en la alfabetización de la población. Utilizaba como pretexto la religión para tener a la población controlada, lo cual se derivó en un país anacrónico que avanzaba como cangrejo. Y esa fué una de las razones por las cuales los Estados Unidos comenzaron a avanzar más rápido que nosotros, porque las iglesias protestantes si fomentaban la lectura como una forma de que la gente se acercara más a Dios, mientras que para la Iglesia Católica lo mejor era mantenerlos en la ignorancia. Lo cual, naturalmente ocasionó un rezago que estamos pagando hasta ahora.

    Si lo vemos por ese lado, vemos que la imposición del estado laico fué buena. Además de todo lo mencionado, porque a la gente se le daba la libertad de profesar la religión que se le viniera en gana. Gracias al estado laico comenzaron las campañas de alfabetización por parte del estado y se eliminaron un sinnúmero de tabúes que existían en la sociedad, que en aras del conservadurismo no progresaba. La labor de gente como Juárez u Ocampo es reconocible y a pesar del radicalismo de algunos liberales, lograron aquello que no había logrado el catolicismo en 50 años de México independiente, el progreso de la nación (que luego se haya truncado eso ya es otra cosa, y eso es debido a que el estado se equivocó al querer tomar equivocadamente la posición que tenía la Iglesia dentro de la sociedad).

    Los conservadores creyeron que con el estado laico la sociedad se iba a depravar (¿Les suena conocido?) Que la gente iba a perder el rumbo bajo las influencias masónicas y quien sabe cuantas cosas más. Es cierto, los masones metieron las manos, pero las cosas no fueron así como los conservadores lo predijeron. La sociedad a inicios del siglo XX no era más depravada que la de la mitad del siglo XIX, por el contrario, más bien me atrevo a decir que no tenía tantos prejuicios como la sociedad del México naciente. Enrique Krauze en su libro De Heroes y Mitos hace una muy buena argumentación sobre lo que los liberales y los conservadores pensaban sobre lo que podría ocurrir con el estado laico.

    Una cosa es que la Iglesia quiera meter sus narices como ya lo hizo equivocadamente en el siglo XIX, pero otra cosa es que por cuestiones diplomáticas el Presidente acuda a la beatificación del papa ¿nos llevará eso hacia el estado anacrónico prerreformista?. No lo creo. Y no creo que el tener nexos con el vaticano sea malo, por el contrario. Si se dice que estamos en democracia, la religión también tendría derecho a participar en ella.

     

  • La alternancia en México

    En Chile, después de 20 años de gobiernos de centroizquierda, el derechista Sebastián Piñera le ganó las elecciones a Eduardo Frei, de la misma coalición que se ha mantenido en el poder desde la caída de Augusto Pinochet. Independientemente de la corriente política que simpatize uno, lo que sucedió en Chile es algo totalmente sano y deseable (a pesar del éxito de los últimos gobernantes que tuvo el país andino), porque de esta forma se promueve la alternancia de poderes, y se evita que el partido en el poder heche raíces dentro de las instituciones de un país.

    En los países altamente democráticos se puede ver este fenómeno. La derecha y la izquierda se alternan el poder durante cierto tiempo (en algunos casos, entre cada toma de poder). Así lo podemos constatar en países como Inglaterra, España, Francia, Brasil, o también Estados Unidos, que después de 8 años de gobierno republicano, llegó al poder Barack Obama con ideas contrapuestas a lo que se había manejado últimamente en esta nación.

    ¿Pero que pasa cuando esta alternancia no se da, a pesar del cambio de partidos (que parecieran compartir la misma afinidad ideológica) en el poder?. De esta forma es más difícil erradicar los vicios y las profundas raíces dejadas por quien ha detentado tanto tiempo el poder. Y de esta forma es más difícil lograr el equilibrio necesario en temas económicos y morales que necesita una nación para su sano crecimiento.

    Al menos en lo económico, no ha existido alguna alternancia. Hemos tenido un gobierno de derecha desde la época de La Madrid, con sus diferentes matices, si, pero donde estructuralmente el planteamiento económico ha sido el mismo. Tal vez en lo moral haya una ligera diferencia entre las últimas décadas del PRI y los dos sexenios del PAN. Pero podemos afirmar que en los últimos 20 años, hemos visto una gran desregulación del comercio en materia económica y en el terreno social, se ha mantenido cierto conservadurismo, al menos a nivel federal.

    No significa que esas posturas sean malas, por el contrario, son parte de aquellas fuerzas necesarias que tienen que estar jalando y empujando para llegar a un equilibrio en el largo plazo. Lo malo es que en México no se ha logrado una alternancia real, que significaría en nuestro caso, que un gobierno de izquierda o centro-izquierda tome el poder.

    Existe alguna probabilidad de que se dé esto. El PRI siempre ha sido un camaleón ideológico, pero podemos ver una distinción entre los diversos candidatos. Beatriz Paredes podría abanderar la alternancia al representar a la izquierda del PRI, pero en cambio Enrique Peña Nieto, o Manlio Fabio Beltrones serían considerados más de derecha, y con ellos no se podría esperar una alternancia real dentro del país. El PRD tiene dos posibilidades de representar una izquierda institucional y democrática, uno es con Amalia García, y otro es con Marcelo Ebrard (a pesar de sus pesares); en tanto que la izquierda más dura como AMLO tiene ya pocas posibilidades de contender al poder.

    Con el PAN no se puede hablar de alternancia, porque el PAN es un partido de derecha, y sus divisiones políticas internas van de centro-derecha (que es el ala que ha estado gobernando al país), a la derecha dura (o como popularmente se les dice, los del Yunque). Y aunque Partido Accion Nacional no tiene definidas sus candidaturas, pareciera que se irían por el mismo camino. Se oyen voces que dicen que Vazquez Mota podría ser una de las contendientes.

    Lo que si es necesario en México es la alternancia, que ya se pedía a gritos del 2006 (pero que fué mal representada por López Obrador). Una de las dificultades para que se dé es que México es una sociedad mayormente conservadora, si nos comparamos con países como Chile, Argentina o España. Los valores religiosos y morales tienen mucho peso, y el liberalismo social solo es palpable en algunas entidades como México D.F.

    En caso de que la izquierda (ya sea la del PRI o la del PRD) gane, no la tendrán fácil en el terreno moral. La influencia de la Iglesia y los sectores conservadores es muy fuerte en México, y tal vez tendrán que negociar en caso de que lleguen al poder. Pero lo más importante será su trabajo en el aspecto económico, tendrán tareas importantes que resolver como la gran brecha de desigualdad, o el moribundo estado de bienestar que existe en México. Es hora de que llegue a México una izquierda institucional, tal vez como la del éxitoso presidente brasileño, Lula da Silva.

  • Google lo confirma. Como juegan con nosotros

    Siempre lo he dicho y lo he sostenido. ¿Como hacer que la gente se desentienda de los problemas que aquejan al país?. Simplemente distraela con algo que apele a sus emociones.

    Y no, no es una suposición. Ya he encontrado la manera de explicar este fenómeno científicamente. Esto gracias a Google Trends, un sistema que te elabora una gráfica en base a la popularidad de los términos clave (las palabras que la gente busca en Google).

    Muestro esta primera gráfica donde comparo dos términos: «Desempleo» y «Javier Aguirre» (técnico de la selección mexicana). Podemos ver que cuando sube la popularidad del término «Javier Aguirre», el término «desempleo» baja drásticamente. Lo podemos notar en el punto B (cuando contratan a Javier Aguirre) y C (cuando la Selección de Aguirre no muestra progresos) de la gráfica. Es decir, cuando hay crisis o glorias en la selección nacional, la gente se desentiende de los problemas como el desempleo o la inseguridad.

    La siguiente gráfica muestra como la influenza hizo que desaparecieran del mapa los problemas que nos aquejan. Algunos se atreven a afirmar que es premeditado, otros dicen que es algo totalmente natural en una contingencia sanitaria, pero los resultados son contundentes.

    Vemos como el tema influenza desaparece en el momento en que los medios dejan de tomarle importancia. A pesar de que siguen habiendo casos de AN1H1 en México,  que la OMS subió la alerta a 6, y que ahora los argentinos están en alerta sanitaria como lo estuvimos nosotros, el término influenza ha desaparecido de la conciencia nacional.

    ¿Se acuerdan del caso Diego Santoy?, yo lo sabía, le dieron mas importancia al crimen de este regiomontano para distraer a la gente de la «Ley Televisa» por medio de la cual, el duopolio televisivo se iba a quedar con todo el espectro de fruecuencias. La estrategia para dormir a la gente funcionó muy bien, pero afortunadamente gracias al cabildeo en las cámaras no lograron pasar la ley. Vemos como si bien el fenómeno Diego Santoy empezó antes, se disparó al mismo tiempo en que la Ley Televisa empezó a causar polémica ¿coincidencia?, creo que los resultados son bastante contundentes para creer que es una coincidencia. Fué totalmente premeditado.

    Por último les pongo un resumen de todos los eventos que han acontecido en el país en el último año y como hacen que la gente se cambie su lista de prioridades acerca de los temas de los que se debe preocupar.

    Primero vemos que la preocupación en los temas de Inseguridad, Narcotráfico y Crisis son bajos. Después de los lamentables asesinatos de los hijos de Martí y Nelson Vargas, la gente comienza a preocuparse mucho por el tema de la inseguridad, y del narcotráfico (que aunque no tenga que ver con los sucesos, es algo relacionado).

    A pesar del inicio de la crisis, la gente no quita el dedo del renglón de los problemas de inseguridad que aquejan al país y solo se desentienden de ellos cuanto empieza la navidad (donde los otros términos también pierden popularidad porque mucha gente sale de viaje, y por ende no se conectan a Internet). Pero al empezar el año, la ansiedad regresa, pero curiosamente la gente se preocupa mas por el narcotráfico que por la inseguridad.

    La gente sigue pensando en 3 cosas: Crisis, Narcotráfico e Inseguridad, ¿hasta cuando?. Si, hasta que Javier Aguirre llega a la Selección Mexicana. En ese momento la popularidad de esos 3 términos que mencioné desaparecen por un momento, vuelven a subir por un instante, y con la llegada de la influenza, la gente deja en segundo plano los otros problemas (no puse la gráfica de la influenza porque no se notarían las otras gráficas).

    Ya que la influenza «desaparece», regresan las preocupaciones tradicionales. Pero también es época de elecciones, y no solo eso, ¡¡la selección está en crisis y su pase al mundial está en riesgo!!. Entonces ahora la gente se distrae de la situación económica (ni lo pudo impedir la caída del 8% del PIB) porque le preocupa mas Germán Martínez, Juanito, y si, la Selección Mexicana.

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