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  • CNTE, maestros que marchan

    CNTE, maestros que marchan

    Estoy a favor de la libre manifestación. Dentro de esta debe de haber tolerancia entre las dos partes, quienes se ven afectados (automovilistas, transeúntes etc.) y que deberán tomar una ruta alterna, y los manifestantes que deberán procurar de afectar a terceros lo menos posible.

    CNTE, maestros que marchan

    Con la CNTE se rompe este acuerdo. Los maestros bloquearon el aeropuerto de la Ciudad de México el cual sólo se hizo accesible a pie o en metro. La manifestación se ha endurecido y los habitantes de la capital, independientemente de su posición social, están molestos. Llueven críticas contra Mancera e incluso contra Peña Nieto por no tomar medidas enérgicas. Tampoco es válido dejar a los niños sin clases, cosa que ocurre muy a menudo en estados como Guerrero, Michoacán y Oaxaca donde tiene presencia esta rama del SNTE.

    No estoy de acuerdo en absoluto con la forma de actuar de los maestros, incluso siquiera con gran parte de lo que reclaman. Pero satanizar solamente a estos maestros por lo que está ocurriendo sería algo así como un error. El apunte que hizo Alvaro Cueva en su columna me parece interesante.

    Como bien afirma, a lo que se oponen no es propiamente a una reforma educativa tal como se debe entender, sino a una reforma laboral. Sabemos que los maestros heredan plazas, tienen ciertas prestaciones, y con esta reforma, perderán muchos de sus beneficios. Es decir, esta reforma podría afectar su modo de vida, y sus ingresos económicos. Lo que tienen ahora es lo que firmaron cuando entraron como maestros. Su preparación es magra, es muy cierto, pero sería irresponsable pensar que sólo es culpa de los maestros y dejar del lado al sistema, al gobierno que creó este esquema, ¿Y a ellos quien los cuestiona?

    Esto no sólo es consecuencia de unos maestros con una preparación magra, sino del manoseo de la educación por parte de los gobernantes, el uso de sindicatos como botines políticos. Se podría entender que los maestros estén angustiados y preocupados, pero ¿y los niños? ¿Qué los niños no tienen derecho a tener un futuro? ¿Los niños tienen culpa de que los maestros se hayan acostumbrado a la mediocridad, a salirse de las aulas para protestar?

    A los maestros se les debe evaluar, se les debe exigir preparación. Pero hay que recordar también que este sistema nocivo fue creado y solapado por las autoridades y a los maestros se les contrató bajo ese esquema. Entiendo la angustia de los maestros, pero no pueden estar atropellando los derechos de la gente al bloquear aeropuertos. La gente tiene derecho a estar molesta por esta situación. Una manifestación debe ser razonable. Es muy diferente a realizar una manifestación tomando una calle yendo de un punto a otro, a bloquear cruces por tiempo ilimitado de tal forma de que usen la inconformidad que generan, en contra del gobierno.

    El gobierno tiene que ser enérgico, debe buscar una solución, desde exigir que se manifiesten de tal forma que no afecten a terceros, y de ser necesario usar la fuerza pública de una forma razonable (y hago hincapié en lo razonable, porque tenemos casos como el de Atenco donde el gobierno violó los derechos humanos de varias personas) y suficiente para poder dispersar la manifestación.

    El hecho de que sucedan estas cosas, habla de lo que está atrasada nuestra cultura política, tanto por lo que compete a las autoridades, como a este tipo de grupos que llegan al punto de ejercer presión e incluso para coquetear con la violencia. Para quienes creían que nos disparábamos al desarrollo, pues, ¡ay ta! Desengáñense.

  • Los camioneros de Guadalajara

    Los camioneros de Guadalajara

    Imagina que el poder ejecutivo decide robar dinero de tus impuestos, quieren construir un club campestre para cada ex Presidente de la República, el cual cada uno contará con diez canchas de tenis, dos albercas, cuatro Porsches, y un aeropuerto propio. El chiste costará mil millones de pesos. Pero el Congreso no ve con buenos ojos la decisión del ejecutivo, y dice, para quedar bien con ambas partes, entonces se invertirá 500 millones de pesos. El club entonces solo contará con 5 canchas, una alberca (olímpica eso sí) y dos Porsches. ¿Sería justo para la población de todos modos?. Bueno, eso pasó en mi ciudad.

    Los camioneros de Guadalajara

    Si bien, el aumento innecesario de tarifas, es un asunto que ocurrió en mi ciudad, creo que vale la pena tocarlo porque es algo que ocurre en muchos lados de la República Mexicana, y vale la pena tocarlo porque la corrupción y el cinismo no es algo que solo atañe a los partidos políticos (falsa esa premisa maniquea de políticos malos, diabólicos; y ciudadanos, y empresarios angelitos), sino que se extiende a estas empresas a las que les otorgan la concesión de los autobuses. Aquí en Guadalajara a este conjunto de empresas que manejan el transporte público se les conoce como «Pulpo Camionero», y por lo que veo es un término usado en varias ciudades de la República, no solo en Guadalajara.

    Quien ha usado el transporte público en Guadalajara, sabrá que el servicio es deficiente. Los autobuses no se detienen en las paradas asignadas, manejan a la velocidad que les conviene (demasiado lento o demasiado rápido), la educación de los choferes, es, pésima; su imagen es aún peor. A veces el mobiliario de las unidades está deteriorado, y que decir de los espacios asignados para discapacitados o mujeres embarazadas, los cuales pues muchas veces no son respetados y los que manejan los camiones no hacen absolutamente nada. Muchas veces manejan conduciendo su celular. Aceleran cuando los usuarios no se han terminado de subir o bajar. Se paran en una tiendita o puesto de tacos hasta cinco minutos para tener su almuerzo en el camión, y algunas veces hasta se lo comen mientras van manejando. Algunos de estos choferes están afiliados a los sindicatos usados históricamente por el PRI para ejercer control sobre los trabajadores, como el CROC. Algunas otras empresas camioneras han estado cercanas al PAN, incluso el ex gobernador Francisco Ramírez Acuña (otrora Secretario de Gobierno de Felipe Calderón) fue director de Sistecozome, un organismo que se encarga de dirigir parte del transporte público en Guadalajara.

    Con todo esto, los dueños de las empresas camioneras y los conductores tienen la desfachatez de pedir un aumento de dos pesos (de seis a ocho pesos) en el pasaje. Siempre hablan del aumento de precio, pero de hace más de diez años a ahora, el precio del transporte público ha subido por encima de la inflación, y el servicio nada más no mejora.  Los camioneros ejercen presión llamando a un paro donde terminan perjudicando a los usuarios, como ocurrió el lunes. Así también cabildean para obtener sus caprichos. Lograron que el transporte aumentara aunque sea un peso, y todavía tienen el cinismo de decir que como no aumentó dos pesos, entonces el dinero no les alcanza y el servicio va a empeorar. Quieren aumentar sus ganancias, pero no quieren ofrecer un mejor servicio para obtenerlas.

    El gobierno cedió, la mayoría de los priístas aceptaron el aumento, entre ellos los alcaldes de Guadalajara y Zapopan. Tal vez no muchos panistas firmaron, pero los que firmaron eran los que menos debían firmar y nos dice la postura condescendiente de los blanquiazules ante esta situación. Naturalmente todos los camioneros firmaron, e incluso un miembro del SNTE firmó. La sociedad no se ha quedado callada, y la organización civil Ciudad Para Todos creó una campaña llamada #calificomichato, con el cual buscan generar conciencia para exigir un mejor transporte público. Esta OSC pegará calcomanías con algunos de los puntos de exigencia en paradas seleccionadas.

    Es una vergüenza que pase esto. No entiendo por qué el gobierno no les quita la concesión a estas mafias camioneras, en lugar de ceder a sus chantajes. De esta forma se está postergando la mejora del transporte público en nuestro país.

  • La mediocracia mexicana

    La mediocracia mexicana

    La mediocracia mexicana«Mediocracia» no es un término estrictamente correcto, pero describe bien lo que José Ingenieros en su libro «El Hombre Mediocre» quiso decir, algo así, como el gobierno de los mediocres. Y es que si este término fuera correcto, entonces seríamos una mediocracia y no una democracia. Mediocracia sería algo diametralmente opuesto a la meritocracia (forma de gobierno que se basa en el mérito). Y es que en una democracia plena podríamos pensar que los que ocupan los cargos públicos son los mejores o algo parecido a ellos, los capacitados para tener un puesto. ¿Creen que en México es así? Yo tampoco. Y es que la mediocracia mexicana es algo digno de analizar.

    Primero, los puestos públicos son algo así como una forma de hacer negocio sin tener que producir nada, el esfuerzo único que tiene que hacer el candidato es lograr llegar a él, pero una vez ahí, solo busca cumplir con lo mínimo. Lo peor es que muchas de las personas que aspiran a estos puestos no están preparados para tomar el puesto, de pronto vemos a un médico (que nunca en su vida ha dado clases) en un puesto educativo, a un licenciado X en alguna secretaría de cultura. Es la realidad, los puestos públicos son vistos como una forma para enriquecerse a costa del erario, y estos puestos son atractivos porque implica más ingresos con un menor esfuerzo que trabajar en el sector privado. Y es que el sueldo solo se justificaría si el «servidor» pública tiene una vocación de servicio, de hacer algo por la sociedad o el país. En México esto es la excepción y no la regla.

    Quien llega a competir por puestos más fuertes (diputaciones, senadurías o hasta presidencias) no es necesariamente el mejor, o al menos el que tiene una mayor vocación de servicio; es aquel que sabe «como moverse» en el pantanoso mundo de la política. Y no es que sea malo «moverse», de hecho es necesario, pero esto debe de estar supeditado a las capacidades y los deseos de servir de aquella persona. Veamos los candidatos presidenciales, ¿ustedes creen que esos tres adefecios de los cuales tuvimos que votar por uno, son lo mejor que puede ofrecer el país?, la verdad que no, incluso dentro de los tres partidos había gente mucho más valiosa y preparada.

    Navegamos ahora un poco a la iniciativa privada, ciertamente aquí es más difícil mantener un estándar de mediocridad, porque bajo esta, la competencia tanto nacional e internacional te «termina comiendo»; pero aún así, en las grandes empresas se repite un poco el patrón. Los millonarios mexicanos no son aquellos que han innovado más, ni necesariamente son los que ofrecen los mejores productos; son aquellos que saben jugar con el poder, con los intereses, quienes incluso legislan sin que les competa; son aquellos que están por encima del poder político, son aquellos que saben como ser «cabrones». Y por eso se explican las prácticas monopólicas que existen en México. Ellos son una extensión de la política, al punto que medios de comunicación son los que colocan presidentes jugando con las instituciones incipientemente democráticas.

    La mediocracia es una de las razones de más peso por las cuales México no avanza. Cuando esto cambie por una cultura del servicio, de la sana competencia, seguramente veremos otro país. Y es que la vocación de servicio podría ser mucho mejor; digo, en Suecia, los diputados duermen en departamentos y se lavan su propia ropa. Mientras aquí si alguien habla de reducir sueldos de los «servidores» públicos lo tachan de populista aunque esto ocurra en países como Francia, Uruguay o Brasil (y no lo digo necesariamente por AMLO y sus cuentas que no cuadran). A la hora que se deje de premiar la mediocridad y la cultura del mínimo esfuerzo, seguramente veremos un país mejor.

     

  • La Presidencia del Terror II

    La Presidencia del TerrorHace 3 años propuse un gobierno que por sus cualidades fuera capaz de acabar con el país, elegí a los políticos más indicados para hacer eso. Pero ya ha pasado tiempo de aquello y después de la aparición de nuevos políticos en el escenario y tomando en cuenta que vienen las elecciones del 2012, me di a la tarea de hacer una versión más actualizada, más nociva, y que podría destruír al país en un santiamén. Este «dream team» haría una dictadura totalitaria que convertiría a México en el país más subdesarrollado desde el momento en que estos personajes tomen posesión en sus cargos.

    Presidencia: Carlos Salinas de Gortari (PRI)

    Ya nos jodió una vez, y lo puede hacer de nuevo. Pensaría en Peña Nieto, pero este al ser un títere de Salinas, lo prefería confinar a otra secretaría. El Salinas renovado ya no nos haría creer que por algún momento nos estamos dirigiendo al primer mundo, sino que desde el primer instante nos sumiría en una crisis y todos sus empresarios cuatachos sacarían todas las reservas del país a Estados Unidos o a China. Se necesita alguien inteligente para que nos joda sin que nos demos cuenta hasta que estemos jodidos y Carlos Salinas de Gortari es la mejor opción.

    Secretaría de Gobernación: Elba Esther Gordillo (PANAL)

    Se necesita de un líder, de alguien que sepa acarrear gente, alguien que asuste a la población con solo verle la cara y que por el miedo que transmite, volver a la gente dócil y que obedezca al gobierno autoritario como borrego. También tendría una posición importante para mantener la ignorancia dentro del país, porque no solo tendría los tentáculos en la educación, sino que desde su puesto, podría transformar con la ayuda de Televisa a la sociedad en una masa sumisa e ignorante. Lo único es que Elba Esther trabajaría desde un bunker y todos sus mensajes a la población serían transmitidos por televisión, esto porque como ya llevamos 3 muertitos en este puesto, no podemos dejar que una persona tan importante en esta dictadura muera.

    Secretaría de Relaciones Exteriores: Gerardo Fernández Noroña (PT)

    Necesitamos a un porro golpeador que ponga en ridículo a nuestro país, que se pare en el estrado de las Naciones Unidas a insultar a todos los presidentes y acusarlos de vendidos con tal de que todos los países rompan con México y logre que todas las empresas retiren sus inversiones de nuestro país. Inclusive podría sacar una manta diciendo: Ne vous laisseriez un lecteur bu votre voiture comme Sarkozy? Ne pas, non? Alors, pourquoi laisser mener l’Union européenne? ¿Tú dejarías conducir a un borracho como Sarkozy tu automóvil? ¿No, verdad? ¿Y Por qué lo dejas conducir la Unión Europea?.

    Secretaría de Economía: Humberto Moreira (PRI)

    Necesitamos a un político que sepa endeudar al país a la perfección de tal forma que no se sepa a donde fue a parar ese dinero. Humberto Moreira lo podría hacer con toda impunidad. Su experiencia en Coahuila nos mostró que podría quebrar al país sin que nadie reciba ninguna represalia por hacerlo. Además tendría protección de los de arriba para hacer lo que le plazca. Podría desviar 25 millones de dólares para hacer fiestas y cosas por el estilo.

    Secretaría de Desarrollo Social: Juan Molinar Horcasitas (PAN)

    Necesitamos que este instituto más que ayudar a la gente vulnerable, la extermine para de esta forma acabar con la pobreza (aunque claro que con las políticas implementadas con el gobierno, todos pasaríamos a ser pobres y solo el gobierno quedaría vivo). Si logró exterminar a más de 40 bebés en la Guardería ABC, podrá exterminar a toda la «prole mexicana». Claro, para neutralizar las críticas que podría recibir, se nombraría a Platanito de subsecretario.

    Secretaría de Educación: Enrique Peña Nieto (PRI)

    Necesitamos una sociedad totalmente ignorante, y que mejor que una comandada que por un secretario que no ha escrito un libro, que no conoce el título de tres libros y que habla inglés como macuarro. También el promovería que la sociedad viera las novelas en Televisa, que ahora sería solo una novela de 10 horas de duración donde aparecerían él y la gaviota. Algo así como el «Aló Presidente» de Hugo Chávez pero con un tinte melodramático y con personajes atractivos para que la prole se distraiga de lo que de verdad importa. A la vez el estaría a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que a partir de su toma de posesión, pasaría a llamarse la Secretaría de Infraestructochur.

    Secretaría del Amor: Andrés Manuel López Obrador (PRD)

    Se llamaría a López Obrador para fundar esta nueva secretaría, inspirada en el Ministerio del Amor de 1984 de la novela de George Orwell con tintes mexicanizados. Se aprovecharía la imagen amorosa que trata de transmitir López Obrador para que una vez que llegue el gobierno totalitario siembre el odio y la radicalización en contra de aquellos que se opongan al régimen totalitario.

    Secretaría del Trabajo y Previsión Social: Josefina Vázquez Mota (PAN)

    Necesitamos a alguien que no sepa que es trabajar, y quien más que Josefina Vázquez Mota que solo asistió al 6% de la votaciones en el congreso y no hizo nada en la secretaría de la educación. Además su oratoria robótica que sería escuchada obligatoriamente en todas las empresas (ya nacionalizadas) de México, provocaría sueño en los trabajadores, con lo cual la productividad del país se desplomaría.

    Secretaría de Hacienda: Carlos Slim Helu (Independiente)

    ¿Son una pesadilla los impuestos actualmente?. Pues para nada es mala idea que una persona que nos cobra precios altos por las tarifas telefónicas, y nos hace cobros de servicios que nunca hemos consumidos se encargue del SAT, para de esa manera exprimir a los contribuyentes. Se crearía el ITTU (Impuesto Telefónico a Tasa Única) donde el ciudadano tendrá que declarar las llamadas que hizo y pagar un impuesto por ellas.

    Secretaría de Salud: Agustin Carstens (Independiente)

    El es el único que repite en la Presidencia del Terror, que mejor para dirigir la salud de los mexicanos que un obeso mórbido. Además se alega que gracias a él se incrementaría el PIB porque para un país obeso se tendría que producir más tela e insumos para prendas de vestir, aunque en realidad estas serán importadas desde China, las cuales serán manufacturadas en sweatshops de trabajo esclavo.

    Secretaría de Medio Ambiente: Monsanto (Empresa Estadounidense)

    En este caso, se eligió una empresa que se encargará de destruír el medio ambiente creando productos transgénicos y desechando los residuos tóxicos a los ríos y lagos más importantes del país. Todo será transgénico (incluso los mexicanos recién nacidos lo serán), incluso el aire que respiremos será producido en el laboratorio artificialmente; se talarán todos los árboles se reemplazarán por plantas ornamentales de plástico.

    Secretaría de la Defensa Nacional: Jorge Kahwagi (PANAL)

    ¿Qué mejor que alguien se encargue de la seguridad del país que un político que ha sido boxeador (que llegó a ganar por medio de peleas arregladas) y que ha retado a golpes a El Místico?. Además, el alcohol como comprobamos, hará que tome decisiones con lucidez en temas tan importantes como la seguridad nacional y el narcotráfico.

    Secretaría de Fiestas y Convivios: Jorge Emilio González (PVEM)

    El se encargaría de hacer las fiestas y convivios realizados en la República Mexicana, donde se llevarán a cabo orgías en areas naturales protegidas por la UNESCO, y donde morirían búlgaras y extranjeros por intoxicación con Bacardí, o bien por suicidio.

    Secretaría de la Libertad de Expresión: Federico Doring (PAN)

    Con esta secretaría se buscaría que libertad de expresión fuera erradicada. Federico Doring tiene mucha experiencia impulsando el ACTA. Con el nuevo gobierno se impondría no solo la ley S.O.P.A. sino también la ley A.T.O.L.E (Administración Tiránica Orientada a Limitar Expresión). El Internet se restringiría y solo se podrá accesar a la página del gobierno y a Televifacebook, una red social donde todos los mexicanos tendrán la obligación de publicar lo que están haciendo, anunciar con quien están teniendo alguna relación y quienes son sus amigos, para así tenerlos controlados.

  • Ni estado ni mercado, empresas sociales una buena alternativa

    Empresas SocialesLo hemos visto, la economía neoliberal no ha cumplido con sus promesas, hablaron de libre competencia y crecimiento económico, y ahora vemos una concentración de poder en unas cuantas empresas que por medio de lobbying (o cabildeo) tienen la posibilidad de coaccionar a los gobiernos para implementar agendas que obedecen a sus intereses y no a los de toda la sociedad; en cuanto al crecimiento económico desde la aplicación de las medidas neoliberales este ha bajado, incluso nos decían que sin la intervención estatal en la economía las crisis económicas simplemente no existirían, en los últimos años hemos llegado a la conclusión de que esto es una falacia.

    Por otro lado podríamos pensar en el estado como una respuesta, quienes se encargarían de redistribuir la riqueza y encargarse de la «justicia social», pero el estado al ser un organismo altamente centralizado, con una alta concentración de poder, muchas veces se presta para fomentar la corrupción dentro de sus dependencias, y la asistencia social o mecanismos distributivos que buscan implementar, en ocasiones están condicionadas a generar una dependencia entre el individuo y el estado. Claro que esto es más notable en algunos países que en otros donde existe una cultura política más avanzada (como el estado de bienestar de los países nórdicos que logran cumplir con su función).

    Entonces ante un mercado que responde a las necesidades de las corporaciones,  donde los ciudadanos obtienen una ínfima ganancia por medio de lo que los mismos neoliberales llaman «el goteo» y ante un estado altamente burocratizado donde en muchas ocasiones se inhibe la productividad y los mecanismos distributivos más que paliar la pobreza generan una dependencia donde los ciudadanos en situaciones más vulnerables (y haciendo énfasis en los que están en una edad productiva) donde estos dependen del gobierno para sobrevivir, por lo cual se convierten en capital político para los partidos, quienes son utilizados como acarreados, se debe de pensar en una alternativa, ¿cuál es?

    Si existe, y estas son las empresass sociales, entidades relativamente nuevas que cumplen tanto con las funciones del mercado que son generar riqueza, empleos; y también cumplen con lo que el estado debería hacer, que es distribuir la riqueza. Estas empresas forman parte del mercado, es cierto, porque para su subsistencia deben de entrar en la dinámica del mercado; pero su finalidad no es solo «generar ganancias para sus accionistas» como dijera el monetario Milton Friedman, sino que una de las razones de su existencia es el apoyo a diversos sectores de la sociedad.

    Muchos dirán que ya existen las «empresas socialmente responsables», pero independientemente de que su filantropía ayude realmente o no a la sociedad no es lo que los mueve a ser empresas; más bien es una forma de legitimarse ante una sociedad que percibe con más frecuencia a las corporacione como máquinas de hacer dinero e incitar al consumo; es más bien una estrategia mercadológica para dar un rostro «más humano» a las empresas; pero su móvil no es la filantropía, es la obtención de máximas ganancias para los accionistas. En cambio las empresas sociales tienen como uno de sus fundamentos el tener una causa social, sin ella no tendrían razón de ser, porque si bien los accionistas obtendrán ganancias, también parte de estas irán destinadas a causas sociales. A diferencia de las empresas comerciales, esta modalidad sí representa un sacrificio real en lo económico porque mientras toda la filantropía de las primeras es deducible de impuestos, las empresas sociales destinan ganancias reales a causas sociales.

    Ahora haciendo la comparación con el papel del estado. La ventaja de las empresas sociales es que son organismos descentralizados, y que no se alimentan de los impuestos de los ciudadanos que en muchas ocasiones se malversan y van a parar a otros rubros que no tienen que ver con la mejora de la sociedad (pagos onerosos a funcionarios públicos, campañas electorales). Los recursos se obtendrán por medio de la innovación y el esfuerzo de los que integran este tipo de empresas, y estas se encargarán de buscar sectores a los cuales se puedan apoyar. Es decir, estas empresas reunen lo mejor tanto del sector privado como del público. Porque no fomentan la concentración del poder de capitales como ocurre en el sistema neoliberal, y además están obligados a obtener los recursos por medio del esfuerzo y el emprendurismo, y no de los impuestos del los ciudadanos.

    En Zapopan, por medio del gobierno se está fomentando este tipo de proyectos por medio de la campaña Incuba, donde a las personas que están dispuestas a emprender una empresa social son capacitadas para que puedan hacerlo. Cabe mencionar que estas empresas no adquieren de ninguna manera algún compromiso con el gobierno, y al arrancar se convierten en empresas totalmente independientes.

    Esta puede ser una muy buena solución para los activistas que además de buscar un cambio por la sociedad, también pueden tener generar ingresos propios o incluso financiar las actividades de las organizaciones civiles en caso de que este tipo de empresas sea creada por una OSC.

  • Cerebro contra la burocracia

    Excepto Hacienda, en realidad hace mucho tiempo que no me paraba en una dependencia pública a realizar un trámite, cuestión de años. ¿Misión?, en la asociación que pertenezco, Movimiento Propuesta Ciudadana, teníamos que pedir dos permisos para cerrar una calle porque estabamos pensando en hacer una Cine Colecta en beneficio del Pueblo Tarahumara. Levanté la mano y me ofrecí para ir a hacer los trámites. Para eso fui al Ayuntamiento de Guadalajara en el Centro Histórico, que siendo sincero, no se que le ven de bonito (a excepción de algunos murales, el Hospicio Cabañas y otra cosa) como para que sea un lugar tan turistico, está infestado de comercio ambulante. Bueno, llegando al Ayuntamiento de Guadalajara, vi que las dependencias lucen más modernas que hace algunos años, tienen computadoras con pantallas planas y el mobiliario es decente. Lo primero que me di cuenta es que los que trabajan ahí les va muy bien (si los mantenemos con nuestros impuestos), varios de esos tipos tienen la facha de ser Juniors, su peinadito tipo Peña Nieto, su saco y su camisa, una curioso cruce entre un Hipster y un Mirrey, algunos con su iPhone 4S en un trabajo que muchas veces no llega a cumplir las 8 horas diarias, donde hasta por el natalicio del perro del güarura de afuera se declara día de asueto.

    Es cierto, el servicio en general no es muy lento, al menos no como antes, pero el joven que te atiende te canaliza con una señora, y esta con otra, y luego con otra hasta que dan con la encargada. Esta me dice que tengo que sacar copias al permiso, pero a pesar de que ahí tenían impresoras, no se molestaron en hacerme el favor de sacar una copia. Para eso tuve que ir a un cybercafé donde no tenían copiadora, y tuve que reescribir la solicitud de permiso manualmente. En ese cyber el encargado me levantó la voz porque me dijo que fuera a la computadora 13 y yo le entendí la 3; no quedé lejos de darle un moquetazo para que se quitara lo «mamila» un moquetazo que coadyuvaría en un trauma psicológico para el empleado que por cierto tenía mal aliento y le olían mal las axilas (y era la mañana ¿qué no se bañó?), después no me quisieron prestar la pluma para firmar el documento y se la tuve que pedir prestado a una señora de una tienda. Regreso al ayuntamiento y me dicen que en una semana me resuelven el permiso, cuando precisamente en una semana teníamos el evento, por lo cual tuvimos que posponerlo.

    En vialidad donde tenía que sacar el otro permiso fue algo parecido, si bien los empleados eran más amables, tenían una burocracia terrible, me canalizaron con 3 personas distintas hasta que recibieron mi petición. Curiosamente atrás estaba Diego Monraz, el Secretario de Vialidad platicando de juergas y quien sabe quien más. Precisamente la carta tenía que estar dirigida a su nombre. En los dos casos tenía que hablar por teléfono para ver el status del trámite. En vialidad me dieron largas y más largas, al hablar por teléfono me canalizaron con 5 personas distintas y me prometieron que el jueves pasado me resolvían, pero para mi sorpresa todavía no tenían respuesta y me tenía que comunicar la siguiente semana. Luego hablé al ayuntamiento y me dijeron que no podían tramitar el permiso sin el acta constitutiva de la asociación (cosa que no me dijeron desde un principio),  y tuve que volver a darme la vuelta para llevarla. Después de eso me dicen -ven el martes por el permiso-. Voy el martes y me dicen que todavía no lo tienen, que les hable el jueves.

    En total tuve que ir al Ayuntamiento de Guadalajara 3 veces para no obtener nada, puras negligencias de los dependientes que por esos malos servicios tienen su buen coche y su iPhone 4S con el mentado Siri, el cual en México no sirve para nada. Mientras otros tenemos que preocuparnos por entregarles servicios de primera calidad a nuestros clientes, y no recibimos tanto dinero como estos dependientes gubernamentales, que algunos seguramente son amigos y parientes de Aristóteles, ese Alcalde de Guadalajara, que en un triénio gastó todo el presupuesto en pintar de rojo la infraestructura vial.

    Debido a que tuvimos que cancelar el evento por que nos salía más redituable instalar un centro de acopio pues se cancelaron los trámites, que de seguro no hubieran estado listos para este viernes. Pero es lamentable como el solicitar un simple permiso se vuelve un terrible dolor de cabeza, gasto de gasolina innecesario y también de camiones (porque utilicé tanto el automóvil como el transporte público para trasladarme). Y lo penoso es que ni siquiera son buenos para promover expresiones artísticas en sus recintos, como este que pueden ver a continuación, que por cierto, no se si sea una flor, pero tiene rayones que a primera vista parecen ser hechos por bándalos, y por supuesto, tiene ese estridente «rojo aristotélico»

    Aristóteles Sandoval

  • Después del huracán

    Fue el martes cuando entró Jova a Colima. Después de haber bajado de categoría 4 a 2 y de desviarse ligeramente hacia el norte, los colimenses esperábamos que su llegada a Colima fuera relativamente pacífica. Se podían prever vientos y lluvia, por supuesto, aumento del caudal en los ríos y fuertes marejadas, pero la realidad fue muy distinta.

    Por encontrarme fuera del estado no me tocó vivir en persona la pesadilla del martes, pero pronto pude darme cuenta de la situación que imperaba en Colima gracias a las fotografías, videos y reportes con los que se iban actualizando las redes sociales. Fue impresionante ver la cantidad de agua chocolatosa que corría por las calles; el mar embravecido golpeando furioso las paredes de los restaurantes; carreteras cubiertas de escombros por los derrumbes, o trozos desaparecidos en algunas rutas; puentes destruidos y autos sumergidos. Un desastre absoluto.

    La destrucción fue más visible al día siguiente, cuando el agua comenzó a ceder dejando al descubierto la magnitud de la misma y los números de damnificados comenzaron a ascender exponencialmente, en lo que seguramente es el mayor desastre que ha vivido esta entidad desde el terremoto de 2003.

    La naturaleza es cambiante y caprichosa, a la cual toda la humanidad está expuesta, pero no es completamente impredecible, menos con la tecnología con la que contamos actualmente. Cada localidad tiene sus propias plagas que la golpean consecutivamente; en Colima las dos fuerzas mayores a las que somos susceptibles son los sismos y huracanes. La lógica diría entonces que cada edificación debería de adecuarse a estas circunstancias para que los daños sufridos sean menos y mínimos. Pero aunque la madre naturaleza opera con cierta lógica, nuestras autoridades no lo hacen, cayendo en un desdén negligente que pone en peligro a la ciudadanía entera.

    Un ejemplo es el de los puentes. No es explicable y menos justificable que éstos estuvieran sucios y obstruidos en plena temporada de lluvias y de ciclones, ni que la construcción del desaparecido paso en avenida De los Maestros se hubiera programado para esta época. ¿Por qué no levantarlo durante el tiempo de secas? Se podrán dar y fabricar versiones diciendo que esta edificación ayudó a que la Clínica del IMSS no se inundara, y muchas más para evitar la queja social, pero si en realidad este paso apenas se estaba construyendo ¿cómo entonces disminuyó los efectos del huracán?

    Claro que no todo pudo ser evitado, sería injusto querer afirmar esto, pero aquellas situaciones que sí pudieron serlo y no fueron impedidas hablan del egoísmo de nuestros representantes populares, quienes por centrarse en sus carreras políticas aprueban obras públicas sin un riguroso estudio previo, o por estar atendiendo asuntos personales descuidan a una población entera en vísperas de un importante fenómeno natural.

    Puedo entender la alegría que significa la llegada de un nuevo integrante a la familia, pero no me cabe en la cabeza que un mandatario (ojo con la palabra, significa que trabaja para la ciudadanía) se desaparezca por varios días cuando había dos huracanes viajando en dirección a nuestras costas. No sé cuánto duró el parto de su hija, pero segura estoy de que fueron sólo horas, sin embargo, el gobernador se ausentó durante varios días, descuidando además un compromiso local y otro nacional. Me cuesta trabajo enternecerme con la venida de su nieto cuando existen tantas familias que lo perdieron todo, lo cual pudo haberse evitado.

    No me trago tampoco el irónico llamado a no lucrar políticamente con esta tragedia, cuando esto se ha convertido ya en una tradición en México de parte de todos los políticos. ¡Vaya!, me parece que quienes insisten en ello ni siquiera reconocen lo que significa, pues desde siempre, cada declaración, cada acción, las hacen desde la bandera de un partido político, desde un nombre, desde una fotografía. Las ansias por permanecer en el poder siguen siendo más grandes que la empatía que puedan sentir por sus votantes.

    Quien en verdad parece no haber tenido intenciones de lucrar con el dolor ajeno fue el presidente Felipe Calderón, a quien le tomó varios días el decidirse a venir a dar su apoyo a las personas afectadas, pero estuvo puntual en la inauguración de los Juegos Panamericanos, en una ciudad a tan sólo un par de horas de la nuestra. Sus prioridades quedaron ahí claras; de cualquier forma, Colima sólo representa una ínfima cantidad de votos.

  • Una nación que rompe con lo local

    La realidad de la violencia estructural del país y la descomposición del tejido social va acompañada de la fortaleza que adquieren los “cacicazgos locales”, la impunidad estatal y la inoperancia e ineficiencia nacionales. Habiendo arribado al final del sexenio y entrando en tiempos de pre-electorales, nuestras autoridades y la clase política nacional, han encontrado el mejor momento para repartir culpas y sacrificar a ciertos “puercos”, con tal de que minimizar los riesgos e incentivar la confusión de los electores.

    Mientras en el mundo la palabra que describe el hartazgo y el descontento se visualiza en la “indignación”, en México, estamos arribando a un momento en que sin importar las marchas, los caminos, las caravanas, los plantones o los mítines; los adjetivos que nos describen como sociedad son la destrucción, el desánimo, la desestabilización, la desesperación y la desesperanza. La destrucción del país, adquiere un matiz local que se muestra con el rostro peculiar de los 2,438 municipios que conforman la nación y que las autoridades sólo observan bajo una realidad limitada a 32 entidades federativas y en el mejor de los casos, a la realidad de las 56 zonas metropolitanas que tiene registradas el Inegi en el Censo de 2010. En México, nadie se anima a observar la realidad de la violencia y la descomposición nacional, a partir de las 2,438 realidades locales que han demostrado ser muy diversas y en las cuales, los cacicazgos y la corrupción local se hacen fuertes y se consolidan de forma distinta.

    Quienes aspiran a tener un cargo de elección popular en el próximo proceso del 2012, insisten en dejar a la así llamada “autonomía municipal” la responsabilidad de sus discursos, de sus propuestas y de sus realidades sociopolíticas y culturales; y no se puede entender a un país, si no se implican y se imbrican en las realidades locales. La clase política nacional, prefiere hablar de un discurso nacional simplista y ha demostrado ser más proclive a buscar a los cacicazgos locales solo para negociar y pactar apoyos políticos y electorales, no para implicarse en el entendimiento y las soluciones de cada municipio.

    A menos de un mes de que el IFE de por iniciado el proceso electoral del 2012, México vivirá un proceso plagado de fanatismos partidistas en donde el debate central, se establecerá en la vaguedad y la levedad de los motivos: para no regresar al PRI y para no seguir con el PAN en medio de una izquierda desdibujada. La gran mayoría de los ciudadanos que viven en esta destrucción local a la que nadie “quiere entrarle” y en la que ninguno quiere inmiscuirse; tendrán que elegir pensando en lo que no quieren y muy poco en lo que necesitan. El proceso del 2012 será uno de los más grandes en términos históricos, pero también, será uno de los más pobres en términos de reflexionar y atender las realidades locales.

    El discurso político electoral de los aspirantes a Presidente de la República, seguirá siendo arcaico y evidenciará la preocupante ruptura que existe entre el nivel político nacional y el local, misma que se evidencia cuando desde lo nacional, solo se reparten culpas y nada se hace para coadyuvar en la mejora de sus propias realidades. Mientras no exista una voluntad política de entender el imaginario y las realidades locales, no podrá existir un verdadero discurso y propuesta nacional.