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  • La verdad debe decirse. México es un pueblo muy ignorante Parte 2

    La verdad debe decirse. México es un pueblo muy ignorante Parte 2

    México es el país más ignorante del mundo.

    La verdad debe decirse. México es un pueblo muy ignorante Parte 2

    Bueno, eso es lo que algunos encabezados de algunas páginas web sugieren erróneamente para llamar la atención del público. Muchos lo creyeron y muchos lo compartieron como si esa afirmación fuera cierta.

    Es paradójico que trate de exponer el problema de ignorancia que tenemos en nuestro país con un encabezado sensacionalista que sugiere que somos el país más ignorante del mundo.

    Muchas personas compartieron esa nota en las redes sociales. La vi varias veces en mi muro de Facebook, y bastó con hacer una búsqueda en Twitter para ver la resonancia que tuvo.

    En realidad la gente no se molestó en leer, o abrieron notas cuyos escritores no se molestaron en leer bien el estudio original.

    Sin ver el estudio, haciendo un juicio a priori, sé que esa afirmación es una falacia.

    Cierto, somos un pueblo muy ignorante. Pero existen países más pobres y con mayor falta de recursos que México (de hecho son más los más pobres que los más ricos), que por lo tanto tienen un sistema educativo más raquítico que tiene a su población sumida en la ignorancia. Sería absurdo pensar que el pueblo de Burkina Faso o Malawi es más culto que el de México.

    Eso es tan fácil de concluir, no necesitas haber ido a la universidad para saberlo.

    Pero mucha gente lo dio por sentado. Vieron la frase junto con el nombre de una institución, y vualá, lo dieron por hecho.

    Y aquí todavía no me he molestado en ver de que trata todo esto. Pero bastó con un razonamiento simple para explicar la trampa en la que cayeron muchos: «Si un cabezal lo dice, entonces es cierto». No sólo no verificaron la fuente ni mucho menos leyeron el contenido, sino que ni siquiera cuestionaron el contenido del cabezal.

    Bueno, ahora vamos al estudio. Supongo que sabes algo de inglés de tal forma que puedas entenderlo.

    Primer punto, dicho estudio tomó en la muestra a 33 países (de 197 países reconocidos en el mundo), la mayoría de dichos países son desarrollados, o bien, tienen cierto peso en el concierto de las naciones (como India o China). Cierto, estar en el fondo de esa lista no es nada halagador, pero eso de ninguna forma muestra que seamos el país más ignorante del mundo.

    Segundo punto, ese estudio no toca la ignorancia como un todo (solamente con relación al entorno de las poblaciones estudiadas). Más bien lo que cuestiona es que tan precisas son las percepciones de la población sobre algún tema frente a la realidad medible y cuantificable. El abstract del estudio relata el caso de la Gran Bretaña donde a los encuestados se les realizó preguntas cuantitativas sobre diversos temas como obesidad, población no religiosa, empleo femenil. En el caso de la isla, la gente piensa que en promedio el 1% más rico  tiene el 59% de las riquezas cuando en realidad es el 23%, o bien, creen que el 60% de las mujeres trabaja cuando en realidad lo hace el 69%.

    El propósito final del estudio no es exhibir que país es más ignorante que otro (aunque de alguna forma lo haga), más bien trata de medir las discrepancias entre la percepción y la realidad (que sí, a más amplia sea, el número de ignorancia es mayor) para determinar por qué esto sucede. Cito:

    There are multiple reasons for these errors – from our struggle with simple maths and proportions, to media coverage of issues, to social psychology explanations of our mental shortcuts or biases. It is also clear from our “Index of Ignorance” that the countries who tend to do worst have relatively low internet penetrations: given this is an online survey, this is therefore likely to reflect that this more middle-class and connected population generalise from their own experience rather than consider the much greater variety of circumstances in the full populations of their country.”

    Entonces tenemos tres conclusiones contundentes.

    1.- Que el cabezal por sí mismo es falso, y eso se puede comprobar mediante un razonamiento lógico sin siquiera ver el contenido.

    2.- Que la muestra del estudio abarca a 33 de 197 países.

    3.- Que no mide la ignorancia como un todo, más bien lo que hace es medir que tan bien está informada la población confrontando su percepción contra la realidad.

    Insisto, no necesitas ser un letrado para darte cuenta, una persona sin estudios universitarios tiene la capacidad de detectar la gran falacia, que es exhibida punto por punto.

    Aún así, hay quienes (posiblemente para vender más o para obtener más clics) colocaron ese título tramposo, manipulador, y falso per sé.

    Lo peor es que hay quienes se lo creyeron. Vieron el cabezal e inmediatamente abrieron sus redes para esparcir la idea de que México es el país más ignorante del mundo.

    Y algunos incluso con un dejo de arrogancia lo hicieron. O para mostrar que tan mal gobernados estamos y cómo es que este país no funciona.

    «Bean como estamos sumidos en la hignoransia».

    Si tomáramos los resultados de las pruebas PISA de la OCDE donde se evalúa la educación de los países miembros, podríamos tener en nuestras manos un resultado más contundente. No es que demerite este estudio de IPSOS, más bien es que este mide una variable en específico, y el de PISA mide diferentes habilidades adquiridas por medio de la educación.

    Pero para mucha gente lo importante no fueron las métricas ni las estadísticas (que tampoco vaya, es algo difícil de entender) ni mucho menos el abstract, sino el título sensacionalista.

    Es tan tramposo el título, que si tomamos el factor de que México fue el peor evaluado de 33 de los países más importantes del mundo, y tomando en cuenta que en total son 197, podría crear un encabezado que diga «México es uno de los países más cultivados del mundo», y en términos estadísticos podría ser cierto. De hecho ese encabezado sería menos falaz que el de «México es el país más ignorante del mundo».

    Y seguimos con lo mismo, nadie revisa las fuentes, nadie se cuestiona nada, y entonces muchos son susceptibles a la manipulación. Cualquiera los puede engañar (aunque algunos se jacten de ser intelectuales críticos de la ignorancia y la manipulación de los medios).

    Umberto Eco tenía razón.

  • Los niños, los borrachos y el Facebook siempre dicen la verdad

    Los niños, los borrachos y el Facebook siempre dicen la verdad

    Sé que ya alguna vez he tocado el tema, pero creo que es oportuno volverlo a hacer porque en lo personal me preocupa que la gente tome como verdadera cualquier nota o texto que vea en las redes y no se moleste siquiera en revisar su fuente (ah, pero Televisa te idiotiza). Creo que este vicio es algo así como el «Si lo dijo Jacobo, es que es verdad» en versión digital, o hasta peor. Cualquier persona puede emitir una nota para confundir a la gente, y en muchos casos la puede viralizar (a veces afortunadamente hay algún escéptico que sí hace la chamba y hace lo posible por aclarar lo que realmente sucede).

    Los niños, los borrachos y el Facebook siempre dicen la verdad

     

    Me imagino que muchos de ustedes terminaron la universidad y elaboraron una tesis. Que el sinodal te obligara a citar la fuente de cada referencia no era algo absurdo e innecesario, lo básico en cada investigación es asegurarse de que la información que se use como respaldo sea verdadera y la fuente emisora tenga la suficiente reputación como para que dicha información sea creíble (como hipótesis, teoría, ley o como un evento ocurrido). Lo que le quieren dar al estudiante es generarle cierto criterio a la hora de seleccionar la información. Esa es un práctica que no sólo se debería de usar con las tesis y las investigaciones, sino a la hora de recibir información tanto por las redes como por los medios de comunicación.

    En Facebook apareció un «juego» donde el usuario coloca su nombre y una página web le dice cual es su significado, de tal forma que el resultado lo comparte en ésta red social y lo presume a los demás. Cualquier persona con ciertos conocimientos (no avanzados) en programación puede hacer algo así; en realidad la programación es simple y ese simplismo denota la poca veracidad de ese juego (parte la cadena de la variable que tiene tu nombre en dos y le asigna un valor guardado en una base de datos, o en otra cadena). Pero la mayoría de los usuarios no son programadores, cierto, y tal vez no pueden lograr entender el contexto como yo lo puedo hacer; pero hay otras formas mucho más fáciles, no necesitan siquiera buscar fuentes y tiene que ver más con el sentido común y con un poquito de cultura.

    Juego nombres Facebook

    Primero: ¿Cómo puedes estar seguro de que cualquier página donde el formulario que te pide ingresar tu nombre está rodeado de publicidad, te va a arrojar la información correcta sin siquiera mostrar un link o enlace a una fuente de donde obtuvieron la información para desarrollar ese programa? ¿Cómo puedes estar seguro de la veracidad de la información de una página que por sus características hizo cualquier persona y no hay nadie, ni una empresa, ni un académico ni una fuente ni nadie respaldándolo? Este juego se ha viralizado tanto (no entiendo por qué) que seguramente viste a varios de tus amigos hacerlo (y de hecho si lo hiciste, fue porque alguien más lo hizo) ¿No te percataste de que las respuestas son casi iguales para todos? ¿O creerás que todos los nombres propios significan lo mismo?

    Este juego parte a la mitad todos los nombres para darle un supuesto origen etimológico (casi todos son «guerrero valiente», «caballero leal») ¿De verdad no tienes sospecha alguna? O asumes que todos los nombres son siempre una fusión de dos términos, no uno, ni tres; que Roberto proviene de «Rob y Erto», que Francisco proviene de «Fran» y «Cisco», y que el primer término es siempre es un sustantivo y el segundo término es un predicado ¡Por Favor! Por un ejemplo, el apellido «Godínez» se dice que proviene de «Godino», nombre muy utilizado por los Godos. Pero según este juego, su origen es árabe y significa ¡adivinen!: ¡Guerrero valiente! Es más, puedo poner «pendejo» o «lambiscón» y me va a dar su origen etimológico. Pero la gente se lo creyó lo suficiente que se viralizó.

    ¿Mi nombre es griego? Oralee, yo estaba seguro que su origen era germánico: Alberto. Visto en Facebook.

    Si la gente no tiene la mínima capacidad (o más bien no quiere tenerla, porque no creo que estemos hablando de retrasados mentales) para molestarse en verificar la fuente de la información que consume, entonces estamos en un problema. Hace un año, se crearon portales web falsos para desinformar a la población con respecto a notas políticas. Los portales estaban muy mal hechos y casi no tenían nada de información. Algunos tomaban el nombre de un diario conocido (por un decir reformadiario.com) y ni siquiera se molestaban en emular el sitio original, la gente se lo creía, los contenidos se viralizaban. -Ay Cerebro, claro que mañana va a llover chocolate, si lo dijo el Reforma.

    La misma historia ocurre con las cadenas de Whatsapp (algunas amenazan con comenzar a cobrar el servicio de esta aplicación de mensajería), basta con colocar encabezados como «apareció en CNN» o «lo vi en el Reforma» (sin ningún enlace de referencia) para que la gente se lo crea.

    Si creías que gracias al Internet y las redes sociales, estamos liberados de quienes nos quieren desinformar y manipular, posiblemente estabas muy equivocado.