Etiqueta: filosofía

  • No existe la gente normal

    No existe la gente normalRecuerdo hace como 6 años cuando entré a ese curso de superación personal/secta llamada Mexworks, en una de esas dinámicas a toda la gente (ya bajo el influjo del lavado de cerebro) nos hicieron confesar nuestras cosas más oscuras de nuestras vidas, y me quedé «chiquito», todos mis traumas de la niñez eran nada, y mis historias de «sufrimiento y dolor» se quedaban demasiado pequeñas. Fue impactante escuchar las historias de personas que asumía como normales, porque pues en realidad eran gente común y corriente de clases medias y altas, gente que uno asumía como normales pero no lo eran. Si este patrón se repite en la sociedad (que seguramente así es), entonces ¿qué es lo normal? tal vez lo normal es lo que la gente aparenta ser, pero en realidad no son «normales» porque esa normalidad es apariencia pura.

    Más bien lo normal es lo que nos han enseñado que tiene que ser normal, y muchas veces ser normal es algo contraproducente e incluso refleja una mediocridad de espíritu, porque lo normal es lo más común y lo común es lo mayoritario, y las masas son mayoritarias; entonces una persona que quiera asumirse como normal, espiritualmente es mediocre porque aspira a ser como «el rebaño» estandarizado y lineal, y no hace caso a su propio criterio (si es que se ha molestado en forjarlo) lo cual inevitablemente lo haría una persona diferente. Pero esas personas normales espiritualmente mediocres solo lo son en apariencia. Los medios, la televisión, la mass media, el mainstream nos dicen que «es lo normal»; su capacidad de modificar el comportamiento de las masas hace que incluso lo que ellos presentan como anormal termina siendo algo normal.

    Pero la normalidad es solo una apariencia, una forma de guardar las formas, tratamos de ser normales porque creemos que los demás lo son y entonces caemos en un círculo vicioso. Quien se quiera asumir como anormal, le costará dar ese paso por el riesgo a ser señalado por la sociedad, pero en realidad todos tendríamos motivos para asumirnos como anormales, porque en realidad nuestra cara normal es superflua, y nuestro rostro «anormal» está escondido, nosotros lo conocemos en su totalidad, nuestros seres cercanos tal vez de una forma parcial, y la gente común prácticamente no la conoce; a menos que la persona tenga la valentía para mostrarse tal y como es ante la sociedad lo que implicaría que fuera ante los ojos de muchos una persona anormal.

    Por eso creo que en realidad la gente normal no existe. Más bien lo que asumimos como «anormal» lo cual es más heterogeneo y diverso, debería ser lo normal y así yo lo podría concebir. Pero la sociedad no lo ve de esa manera, entonces aspiran a lo que ellos creen que es la normalidad, aunque en realidad es una utopía disfrazada de realidad. La supuesta normalidad está basada en los cánones que nos dicen que debemos de seguir, pero los seres humanos somos tan complejos para poder ser una réplica exacta de esos cánones, y lo más que podemos hacer es fingir serlo.

    Y me pregunto ¿Por qué la gente insiste en ser normal?. A mi realmente me da mucho tedio aspirar a tener un modo de vida ya escrito, ya moldeado, en vez de uno creado por mi propio criterio y mis necesidades.

  • ¿La gente es buena por naturaleza? Parte 2

    En el primer artículo que había escrito sobre este tema, había llegado a la conclusión de que el ser humano no era ni bueno ni malo por naturaleza. Primero comparé al ser humano con los demás mamíferos de su especie donde explicaba que estos tienen que satisfacer necesidades, pero luego hice la diferenciación entre el ser humano que poseé una inteligencia y capacidad de raciocinio, que hace que a diferencia de las demás especies, el hombre pueda diferenciar entre lo que es el bien y el mal. Después llegamos a la conclusión de que la bondad y la maldad son aprendidos, son enseñados por terceras personas (padres, instituciones) y en base a este aprendizaje el hombre termina por asimilar por sí mismo lo que es bueno y lo que es malo. También dí mi punto de vista sobre lo que es bueno y lo que es malo, que hay leyes que son universales para todas las personas sobre lo que es bueno y malo, pero también aquellos valores que son más ambiguos y son más difíciles de interpretar como buenos o malos.

    Mucho se habla sobre el relativismo moral, lo que quiero evitar es eso. Y al pensar que la bondad y la maldad son aprendidos muchos podrían caer en esto. Es cierto que hay valores que son algo ambiguos sobre los cuales no hemos determinado si son buenos o malos (lo son porque ha sido más difícil explicar para el ser humano por qué tienen que ser buenos o por qué tienen que ser malos, o bien, pueden ser benéficos para cierto tipo de cultura o maléficos para otro tipo de cultura), pero hay valores que son universales, ¿por qué son universales?, porque el hombre ha descubierto que son benéficos para la humanidad. Cuidar de la vida es un valor universal, educar correctamente a un hijo es otro, respetar a las terceras personas es otro por ejemplo. Y el no hacerlo bajo el nombre del relativismo moral, sería prácticamente destruír siglos y siglos de avances sobre lo que hemos descubierto que es lo bueno y que es lo malo.

    Al ser valores que el hombre ha descubierto y ha aprendido, puedo cerciorarme de que el hombre no es bueno (ni malo) por naturaleza. Porque aquello que es bueno y aquello que es malo ha sido descubierto con la práctica. Y al ser aprendidos, estos valores tienen que ser enseñados generación tras generación para generar una sociedad sana. Esto es también obvio al ver los hijos de las familas funcionales y las disfuncionales. En las familias funcionales, en la mayoría de los casos se forjan hijos buenos, porque les son enseñados correctamente los valores universales sobre la bondad y la maldad. En las familias disfuncionales en la mayoría de los casos se forjan, por el contrario hijos con problemas de adaptación, con problemas de drogas y pandillerismo. ¿Por qué razón?. Porque no les fueron enseñados correctamente los valores de la bondad y la maldad de los que veníamos hablando y por lo tanto no tienen una base sólida para saber lo que es bueno y lo que es malo, entonces es más fácil caer en estos problemas.

    Por eso he dicho que muchas veces las religiones tienen una funcion en la sociedad, independientemente de si uno cree en ellas o no (o de si como instituciones tengan defectos). Porque ya tienen un orden de valores establecidos que pueden servir como guía a la gente. Aunque claro, tampoco es indispensable que sea una religión. Puede ser una entidad laica u otro tipo de institución que posea un orden de valores. Creo aquí encontrar el miedo de los religiosos ante las corrientes laicistas, porque creen que sin los valores que promulgan, el laicismo puede corromper a la sociedad. Pero esto no necesariamente tiene que ser así, sobre todo si los laicos son capaces de formular su orden de valores universales (que en parte, algunos laicistas lo han hecho, pero también sabemos que en algunas otras corrientes laicistas predomina el relativismo moral).

    Pienso que si el hombre fuera bueno por naturaleza, el mal simplemente no existiría. Algunos de los que defienden la bondad innata de los hombres dicen que los hombres son buenos hasta que el mal los corrompe. Yo difiero en este punto, porque más bien creo que los que son corrompidos por el mal, son aquellos que no están totalmente seguros de que lo que están haciendo sea algo malo, o que no tienen las bases sólidas (las cuales deben de ser enseñadas) para poder rechazar aquel acto malo. Una persona reacciona por sus propios impulsos (véase el caso de un bebé o un niño pequeño) hasta que se le dice cuales de sus actos son buenos y cuales de sus actos son malos. Y en base a estas enseñanzas, las personas formarán su propio orden de valores bajo los cuales van a actuar en el mundo.

    Ver primera parte

  • ¿La gente es buena por naturaleza?

    Hace un rato veía un artículo sobre AMLO donde este decía que en México se debía de crear una nueva moral, y daba por hecho que la gente era buena. Según Guillermo Sheridan, el autor de esta columna, comparaba a López Obrador con Rousseau (el famoso autor del contrato social)  y su romanticismo social y con Tolstoi, sugiriendo que AMLO está influenciado por este último personaje en su invitación a cambiar ese egoísmo donde todo mundo pelea por el dinero por una moral donde todo el mundo fuera bueno y feliz. Según el ex-candidato, solo basta que la gente sea buena para que esa nueva moral que el propone se logre. Pero aquí viene la pregunta. ¿De verdad la gente es buena por naturaleza?.

    Para hacernos esta pregunta debemos comparar al ser humano con los animales (como me encanta hacer siempre estas comparaciones). Es cierto que el ser humano es diferente de las demás especies porque tiene la capacidad de raciocinio e inteligencia, pero no deja de ser a fin de cuenta un mamífero que busca satisfacer sus necesidades tanto primarias como secundarias. Entonces aquí lanzo la pregunta ¿el animal es bueno por naturaleza?. No podemos determinar si es bueno o malo, solo sabemos que los animales buscan satisfacer sus necesidades, habrán algunos que a nuestros ojos sean más nobles y otros que sean más agresivos, pero el instinto es el que determina el comportamiento del animal. Ellos no hacen una diferenciación entre lo que es bueno y lo que es malo, no lo saben. Y si no nosotros se los hemos enseñado (mascotas como los perros) no es porque hayan aprendido a hacer esa diferenciación, sino porque hemos moldeado su instinto porque hemos condicionado su conducta por medio de reforzamientos positivos y negativos (premio o castigo).

    Con el humano la situación es parecida, me atrevo a aseverar que el humano no es bueno ni malo por naturaleza, basta ver la conducta de un bebé ante su entorno para comprobarlo. Más bien los conceptos de bondad y maldad lo hemos creado nosotros como si fuera una especie de contrato para que podamos satisfacer las necesidades respetando el derecho ajeno, así como nosotros exigimos que respeten el nuestro. Nuestra capacidad de raciocinio nos ha posibilitado construír un orden moral basado en la dicotomía de lo que está bien y lo que está mal. Se dice que un acto es bueno cuando es benéfico para uno y para los demás, se dice que es malo cuando es perjudicial para lo demás o también para uno mismo.

    Sabemos que los conceptos de bondad y maldad no son inherentes al ser humano, puesto que son aprendidos. A un menor se le enseña lo que está bien y lo que está mal, no lo aprende por sí solo. Se moldea la conducta del infante para que haga aprenda a ser el bien y respetar a sus semejantes. Igual como sucede con el condicionamiento conductual con los animales, nada más que diferencia de ellos, el ser humano si tiene la capacidad de asimilar que es «lo bueno» y que es «lo malo» y termina actuado de una forma, no solo porque ha recibido un reforzamiento positivo y negativo, sino porque ha asimilado y ha comprendido lo que está bien y lo que está mal.

    El ser humano aprende una escala de valores morales y éticos que son enseñados por la familia, por la religión o por el entorno social. Y se espera que su conducta esté basada en esa escala de valores morales. Hasta aquí podríamos suponer una cosa, que si bien el ser humano no es bueno o malo por naturaleza, tenemos la capacidad de hacer que el ser humano sea bueno. Pero aquí creo que valdría la pena detenernos y pensar si esto siempre es posible. Lamentablemente la historia nos dice que no.

    Muchos tienen diferencias entre sí para determinar que es lo bueno y que es lo malo. Para unos ser millonario es algo bueno porque habla del esfuerzo, es una virtud; para otros es algo malo porque es injusto que el posea muchos bienes mientras otros se mueren de hambre. Para unos, el matrimonio homosexual es bueno porque respeta las libertades del hombre, para otros es malo porque contradice la naturaleza humana. Es decir, cada ideología profesa su versión de lo que es la bondad y la maldad, y no solo eso, sino que a traves del tiempo las ideologías pueden mutar (un claro ejemplo lo vemos en la Iglesia que antes veía con buenos ojos las prácticas inquisitorias y ahora las condenaría). Entonces nos damos cuenta de que hay una discrepancia entre lo que es bueno y lo que es malo.

    Ya no podemos determinar si el hombre es bueno o malo porque entre los seres humanos, habrán diferencias entre esos conceptos. –Lo que es bueno para mí será malo para tí. Pero no solo eso.  ¿Que pasa cuando los valores morales limitan la satisfacción de las necesidades de los seres humanos?. Recordemos, la satisfacción de las necesidades es inherente al humano porque de estos depende su supervivencia y su razón por la que vive, pero los valores morales no son inherentes porque son aprendidos. Cuando sucede esto se corre el riesgo de que el ser humano sacrifique o haga a un lado los valores morales en aras de la satisfacción de las necesidades, o bien interprete erroneamente los valores morales para adaptarlo a sus necesidades (un ejemplo de esto, fué cuando Hitler malinterpretó la teoría evolutiva de Darwin para justificar el holocausto).

    En este caso, el humano puede mutar o tergiversar su escala de valores morales, para pensar que lo que está haciendo está bien. O bien, se puede dar el lujo de inventarse una escala de valores para justificar lo que a los ojos de otros está mal: -Yo exploto a mis empleados porque mi posición me lo permite y porque gracias a mi esfuerzo he logrado llegar más arriba que ellos, -no importa, al cabo negocios son negocios, -tengo derecho de robarle al rico porque yo soy pobre y el tiene de más con que comer.

    La gente será buena para las demás personas cuando su modus vivendi se adapte a la escala de valores de bondad de las demás personas y viceversa, la gente será mala para las demás personas cuando su modus vivendi sea opuesta a la escala de valores de bondad de las demás personas. La bondad de una persona puede pasar como eso, como bondad para una persona humanista, pero puede ser percibida como debilidad (un acto malo) para una persona nihilista. Existen valores morales que suelen ser casi universales, como el respeto a la vida por ejemplo, pero hay otros valores que son más ambiguos porque depende de la interpretación que le dé cada corriente de pensamiento (por un ejemplo el aborto, o la práctica de relaciones sexuales extramatrimoniales).

    Aquí es donde yo veo la utilidad de las religiones (y lo digo a pesar de que yo no soy muy religioso) porque le da al ser humano una base sólida de valores morales, porque al ser absolutos son más difíciles de tergiversar o corromper (aunque muchos a fin de cuentas terminan lográndolo). Por esa razón a pesar de no ser muy religioso he mostrado tolerancia hacia las religiones (no todas claro, ni las que llegan a ser extremistas) porque además de satisfacer las necesidades trascendentales del hombre, le proporciona una escala de valores morales a seguir (aunque yo no esté al 100% de acuerdo con ellas).

    En resumen yo no creo que el hombre sea ni bueno ni malo, sino todo lo contrario.

  • Desnudando al PAN. Su utilitarismo y pragmatismo.

    Tal vez les suenen un poco extraños estos términos. Pero ellos hablan de la contradicción en la que parece estar cayendo el Partido Accion Nacional. Y antes de seguir hablando, creo que sería bueno definir estos términos para que no sientan extrañados cuando los utilice.

    Haciendo un wikipediazo, podemos ver que el utilitarismo es un marco teórico para la moralidad, basado en una maximización cuantitativa de consecuencias buenas para una población. En resumen, el utilitarismo recomienda emplear métodos que produzcan más felicidad o aumenten la felicidad en el mundo.

    Un ejemplo de utilitarismo lo pone el autor Dudley Knowles donde relata la historia de un comisario que para evitar que una revuelta adquiera mayores proporciones, apresa a un inocente como chivo expiatorio. De esta forma se busca maximizar el bienestar del ser humano, donde un inocente sufre las consecuencias, pero de lo contrario, por los efectos de la revuelta muchos hubieran sufrido, ¿captan la esencia?. Por ende, el utilitarismo está a favor del aborto, de la eutanasia, y de la clonación. Porque buscan maximizar el bienestar y minimizar el dolor.

    Y no es que sea bueno o malo ser utilitarista, simplemente es una corriente de pensamiento, de la cual yo no estoy totalmente a favor, pero tampoco estoy en contra rotundamente.

    Además los utilitaristas suelen ser pragmáticos. Y hechando otro wikipediazo podemos ver que el pragmatismo se caracteriza por la insistencia en las consecuencias como manera de caracterizar la verdad o significado de las cosas. Para los pragmatistas la verdad y la bondad deben ser medidas de acuerdo con el éxito que tengan en la práctica. En otras palabras, el pragmatismo se basa en la utilidad, siendo la utilidad la base de todo significado.
    Espero que esto les haya quedado claro, pero ¿por qué menciono todo esto?. Porque estas corrientes de pensamiento son opuestas la esencia de lo que es el Partido Accion Nacional o pretendió ser. Según el sitio web, esta es la definición del propio partido:

    “Acción Nacional: Una organización permanente de todos aquellos que, sin prejuicio, resentimientos ni apetitos personales, quieren hacer valer en la vida pública su convicción en una causa clara, definida, coincidente con la naturaleza real de la Nación y conforme con la dignidad de la persona humana.”

    Quien tenga conocimientos en filosofía, sobre todo en temas morales. Podrá ver que esta definición es personalista (corriente opuesta al utilitarismo). El personalismo, al contrario que el utilitarismo, representa una corriente de pensamiento que tiene como centro de sí a la persona y la dignidad humana. El personalismo es característico de los católicos y es más característico en América Latina o España, y el utilitarismo es más bien característico de los protestantes, como los estadounidenses, y los ingleses. Para resumirlo, los utilitaristas ven como último fín del humano, el tener y el maximizar el bienestar, y los personalistas ven como último fín el ser, y la trascendencia del ser humano.

    El gobierno de Felipe Calderón es totalmente utilitarista. Las decisiones que ha tomado son totalmente pragmáticas, donde los medios no son los que importan, sino el fin. Esto lo notamos sobre todo en los manejos económicos.

    Si algo podemos notar, es una indiferencia del gobierno actual con los que menos tienen. Y no, no quiero decir que el PAN deba de regalarles dinero. Pero parece que las acciones que toma en materia de impuestos tiene un enfoque totalmente utilitarista, aunque nos quieran engañar con nombres demagógicos como «impuesto para la pobreza». El objetivo del gobierno actual es evitar más descontento social en los sectores bajos que realmente ayudar a los pobres. Una decisión totalmente pragmática y utilitaria, que se desentiende de los conceptos de dignidad humana que el PAN y Gómez Morín anteriormente defendían.

    ¿Es utilitarista o personalista el hecho de que Calderón se haya aliado con Gordillo y se haya olvidado de la educación de los que menos tienen, con tal de ganar las elecciones?. ¿No es utilitarista el secretario de economía Agustín Carstens, que estudió en la Universidad de Chicago y fué discípulo de Milton Friedman? Es más, las decisiones buenas que ha tomado el presidente, como el cierre de Luz y Fuerza del Centro, no dejan de ser utilitaristas. Todo está medido para obtener el mejor resultado posible (véase pragmatismo) supeditando este concepto sobre el de la dignidad humana.

    Y no es que sea malo que sean utilitaristas o pragmáticos. Lo malo es que están contradiciendo sus raíces ideológicas humanistas. Sus valores son la: Dignidad de la Persona Humana, Bien Común, Solidaridad y Subsidiariedad. También personalistas. Y es por esas razones por la que muchos de los mexicanos votan por este partido. Pero últimamente están cayendo en una gran contradicción, tan notoria que incluso algunos de sus miembros han alertado la descomposición de su propio partido.

    Ser personalista no significa volver al siglo XIX y traer de regreso al clero. Es totalmente posible seguir una filosofía humanista y personalista en un estado laico y democrático. Y como dije, no es que México necesite un gobierno personalista o utilitario. México necesita partidos que sean coherentes con su doctrina filosófica. Y es cierto, tampoco lo son el PRI, ni el PRD, pero de esos me encargaré de desnudarlos posteriormente.

  • ¿Existe la suerte?

    He escuchado por ahí frases derrotistas que dicen: -me ha ido mal en la vida porque he tenido mala suerte, o -los demás han tenido mejor suerte que yo- o -es que así diosito lo ha querido. Si, frases de gente que no ha sabido tomar las riendas de su vida, y que creé que la casualidad tiene mucho mas fuerza que la causalidad. Pero ahora yo les voy a mostrar con el dato duro el por que esas personas están en el hoyo.

    Vamos a utilizar la misma lógica que se usa en la investigación cuantitativa, en donde los resultados aleatorios que arroja una pregunta siempre siguen un patrón, y en los cuales solo se pueden lograr cambios modificando las variables que lo condicionan. Tal vez suene crudo, pero así como en un estudio de mercado 90 de 100 personas dicen que no comprarían un Shampoo debido a que las variables no son las adecuadas (precio caro, mala calidad), o si en un muestreo estadístico de una fábrica se comprueba que 90 de cada 100 piezas salen mal fabricadas porque los empleados estan muy mal capacitados, entonces mediante la misma regla podríamos llegar a la conclusión de que 90 de 100 reclutadores deciden no contratarte porque no tienes los suficientes estudios o tienes una mala actitud.

    Es decir, existen variables positivas y negativas que determinan el resultado que vamos a obtener, tanto a la hora de ir por un trabajo, a la hora de llevarte bien con los amigos, a la hora de sostener a una familia etc… y como dijo Albert Einstein, si quieres obtener resultados diferentes, haz las cosas diferentes.

    Existen dos excepciones donde por la ley del azar pudiera existir la suerte (aunque veremos que en realidad esta «suerte» tiene un por que);En realidad de estas dos, solo una podría determinar el rumbo de la vida de una persona:

    Eventos Individuales:

    La gente dice ¿por que si yo estaba mas preparado para este puesto y tenía una actitud mas positiva, le dieron el trabajo a Alberto que es muy holgazán y poco preparado y no a mí?.

    Segun las leyes del azar, los resultados arrojadas de acuerdo a las variables suelen ser aleatorios, pero van formando un patrón que es resultado de las variables que provocan el resultado; como veremos en la siguiente tabla donde los resultados de Alberto dependen de las variables (Holgazán y Poco Preparado) y los resultados de «Yo» dependen de las variables (Preparado y Actitud Positiva).

    Como vemos, las variables anteriormente mencionadas nos dicen que Alberto será contratado 3 veces por cada 10 entrevistas (es decir un 30%) y «Yo» será contratado 8 veces por cada 10 entrevistas (es decir un 80%). Entonces respondiendo a la pregunta inicial, en el primer evento contrataron a Alberto y no a «Yo». Este resultado aparentemente se debió a un factor de suerte, pero esta suerte se anula tomando en cuenta que siempre existe un por que de este resultado. El entrevistador posiblemente no estaba bien preparado, o simplemente sintió mas empatía con Alberto porque es mas ameno (y a fin de cuentas son variables que condicionan el resultado).

    Por eso muchas veces pensamos que existe la suerte, dado que en los eventos individuales puede aparecer un resultado que no es igual al esperado. ¿Pero que pasa cuando ellos vuelvan a ir a mas entrevistas?, la posibilidad de que Alberto vuelva a tener suerte se va a ir reduciendo exponencialmente y «Yo» ganará casi todas las entrevistas, a menos que Alberto se de cuenta que está en desventaja y haga un esfuerzo por cambiar (lo cual modificará las variables).

    Bajo este ejemplo compruebo que la gente triunfadora no se diferencia de la perdedora por la suerte, se diferencia por las variables que condicionan los resultados.

    Variables externas.

    Llamo variables externas a las variables positivas o negativas tanto las que adquirimos al nacer (habilidades natas, temperamento), como la situación económica y social, la educación de los padres, o en eventos dados en los cuales nosotros no tenemos el control total de las variables. Por ejemplo, perder el automovil en un asalto (dado que el afectado podría no tener control sobre este hecho, porque que es responsabilidad de los cuerpos policiales reducir los asaltos al mínimo) podría ser dado por una variable externa.

    En este apartado es donde podríamos decir que la «suerte» puede marcar el rumbo de una vida, pero tambien esa «suerte» tiene un por qué; es decir, una persona puede tener un CI alto dado a la herencia genética que recibió, o una persona nació con poco dinero dado que sus familiares siempre han sido pobres, o porque su padre no se esforzó mucho.

    En estos casos sería injusto comparar a una persona pobre con una persona acomodada, o a un guitarrista nato con uno que no lo es; porque implica que una persona tenga que realizar un mayor esfuerzo que el otro para llegar al mismo punto. Pero lo que se pudiera hacer es tomar en cuenta cuanto avanzan dos personas desde sus diferentes puntos de arranque: por ejemplo podremos decir que una persona pobre que pasó a ser un clasemediero es mas exitosa que una persona que nació rica, y murió rica pero no millonaria.

    Normalmente cuando la gente achaca sus fracasos a la mala suerte, no se debe a las «variables externas», puesto que en la mayoría de las ocasiones, una persona conoce estas variables desde un principio; y el no conocer las variables externas implicaría una «variable negativa», dado que al no conocerse, toma un rumbo equivocado en la vida (por ejemplo un violinista sin muchas aptitudes que fracasó, pero que si se hubiera conocido mas hubiera sido un excelente pianista), o a la vez el conocer todas las variables externas implica una «variable positiva» (Roberto sabe que no ligará tantas mujeres como Juan, porque su caracter es mas reservado y sensible; pero entonces Roberto aprovecha su caracter sensible y cuando liga a una mujer, logra complacerla y ser feliz con ella, mientras tanto Juan que no se conoce tanto, no sabe como crear relaciones duraderas con las mujeres).

    Otras cosas a considerar.

    Para modificar las variables hay que conocerlas. Por ejemplo, si camino en la calle y me tropiezo, descubrí la variable negativa de «ser descuidado al caminar»; entonces como ya la conozco se como cambiarla; igual me vuelva a tropezar, pero al buscar cambiar la variable, los tropezones serán cada vez menos seguidos hasta que ya nunca me tropiece.

    Nadie es perfecto, y cambiar las variables no siempre es fácil; no es como cambiar una pregunta en un cuestionario para obtener un resultado diferente; porque en los humanos una variable negativa suele implicar otras que debemos de ir cambiando una por una. Ej (Variable Negativa 1) = Soy tímido. Soy tímido porque tengo miedo a que me rechazen (Variable negativa 2), y tengo miedo a que me rechazen porque de chico mis papás me abandonaron (Variable negativa 3). Entonces para solucionar a variable 1, debemos haber resuelto la Variable 2, y para haber resuelto esta debimos haber resuelto la 3.

    Conclusiones:

    Podemos decir que la «suerte» como tal no existe, puesto que todos los eventos que suceden tienen un por que. Si podemos ver que en algunos casos no podemos controlar de todo los resultados que obtenemos, solo las variables externas podrán modificar el resultado, si bien podemos tener ventajas y limitaciones reales para con los demás (que generalmente las reconocemos y valoramos nuestros triunfos y fracasos a partir de nuestro punto de partida real) podemos decir que el resto es causal y depende de nosotros.

  • Introducción a la filosofía, de Raúl Gutiérrez Saenz.

    Ahora escribo para hablar de este libro que acabo de leer; el cual habla de los puntos básicos de la filosofía con una perspectiva humanista cristiana (es muy notoria la corriente aristotélico-tomista en este libro), y el cual busca que los lectores tengan bases sólidas para entrar en este interesante terreno de la filosofía.

    Cuando hablamos de este tipo de humanismo, se da por hecho que se hablará de Dios, de fe y de todo lo demás. Pero curiosamente este libro, incluso desde un punto de vista laico, creo que tiene mucha tela de donde cortar, y no se siente ese halo dogmático que suelen imprimir muchos libros religiosos y los cuales pueden generar ruido no solo en personas agnósticas o ateas, sino en algunos religiosos que quieren apartar toda sensación de represión y control.

    En general lo que propone este libro (porque aunque busque ser una introducción general, siempre tendrá como cualquier libro, algún sesgo ideológico) es una filosofía donde el hombre percibe la realidad siempre de una forma subjetiva (lo que a priori podría fomentar la relatividad moral), pero que el humano debe a traves de una meditación profunda develar el ser de una forma intuitiva, para llegar a la verdad.

    Bajo esta premisa habla de temas interesantes como la libertad, la ética, la moral, la lógica, el conocimiento, la existencia de Dios, la metafísica (no confundir con la metafísica que promueven los charlatanes), entre otros… También habla de otras corrientes filosóficas y las critica de una forma constructiva, hasta un punto en que comparte algunas opiniones de los filósofos opuestos a esta corriente (vale destacar la comprensión de algunos puntos de vista de Nietszche).

    Este libro (y esta corriente en general) busca deslindarse por completo de los «vicios» que dejaron las épocas medievales en la religión (la imagen de Dios como el que castiga) y busca una forma de pensar que esté basado mas en la razón y en el amor, que en el pecado, en los rituales y en las obligaciones innecesarias. Es por eso que estoy seguro que el lector no encontrará ninguna resistencia para poder leer este libro ni va a intentar cambiar su forma de pensar, porque a fin de cuentas la creencia en Dios se basa en la fe: el católico vera este libro como una forma libre de prejucios de llegar al Dios que cree, y el ateo o el agnóstico lo seguirán siendo, pero no se toparán con la «filosofía represora», independientemente de si esten o no de acuerdo con los postulados.

    Creo que este libro cumple con su objetivo, el ser una «introducción a la filosofía», a pesar de su inevitable sesgo ideológico, muestra una apertura hacia las demás corrientes; lo cual es indispensable a la hora de entrar en este terreno. Yo en lo particular, estoy de acuerdo con unas cosas, con otras no; pero creo que en general es un buen libro para leer (hasta para gente no muy religiosa como yo)

  • Religión y Fe (Parte 1)

    Hace unos días me encontré con algunos videos de Jorge Loring, un padre católico jesuita que ha escrito varios libros, sobre todo es famoso por el libro «Para Salvarte». En estos videos, como en todo lo que tiene que ver con religión, se desata la polémica entre la Ciencia y la Fe, entre si existe o no Dios.

    Yo desde hace varios años me he considerado agnóstico (no confirmo fielmente la existencia de un Dios, pero si estoy abierto a la posibilidad), pero no me gusta ser una persona que decida ser atea o religiosa por medio de la ignorancia y por eso he decidido empezar a estudiar los pilares de la religión católica (que es la que a mí me enseñaron). Entre mis primeros contactos con estos pilares está un libro de introducción a la filosofía (humanista) de Raúl Gutiérrez Sáenz, y el libro «Para Salvarte» de Jorge Loring.

    Este último libro me costó trabajo terminarlo, sobre todo por que, con todo respeto a este señor, mas que acercarme, me confirma a la Iglesia como un ente represor. En su libro se comentan consejos, como por ejemplo, si haces esto, tienes que ir tres veces a misa arrepentido; o que si haces esto te vas a ir al infierno; que mas que una muestra de amor, pareciera una terapia de choque conductual.

    Algo que me interesó mucho del libro es el intento por justificar la existencia de dios con la ciencia. Yo pienso que estas dos cosas van aparte, porque depende mucho de la «fe»; es decir, en sus argumentos se habla de la relación los fenómenos científicos y de la fe en Dios, pero falta ese eslabon que los logre conectar, esa pieza que se necesita con la cual se pueda justificar la existencia de Dios, vamos a poner un ejemplo utilizando la Lógica.

    Dios creó el universo de la nada.

    El universo surgió de la nada por medio del Big Bang.

    Entonces Dios creó el universo.

    Este argumento no puede tener validez, porque la primera premisa no es comprobable por medio de la razón, y la segunda premisa es una teoría y no un postulado. Es como si yo dijera:

    Yo escribí el libro «1984» con los ojos cerrados

    Existe la creencia de que «1984» fue escrito con los ojos cerrados

    Por lo tanto, yo escribí 1984.

    De esta forma el libro nos presenta argumentos para relacionar los fenómenos científicos con la existencia de Dios.

    Insisto en que ciencia y fe van separadas puesto que la ciencia nunca va a poder comprobar que «no existe Dios» dado que se nos presenta a Dios como algo superior a todo lo natural, pero a la vez, la ciencia no puede comprobar «la existencia de Dios» por la misma razón. El hecho de que haya fenómenos que actualmente la ciencia no pueda explicar no se debe necesariamente a la existencia de Dios, sino a la incapacidad (tecnológica, cognoscitiva o como se llame) del hombre para descubrir los porqués de esos fenómenos (los cuales podrán ser descubiertos en un futuro). Como por ejemplo, cuando no se sabía por qué existia el fuego, se le dotaba de argumentos divinos.

    Es por esto que siempre va a existir un posible argumento sobre el cual intuír que existe un Dios, porque nosotros como seres humanos: 1.- Nunca dejaremos de aprender y nunca dejaremos de tener dudas, y 2.- a Dios se nos presenta como algo sobrenatural.

    Dentro de todo esto entra la Fe. Porque un mismo argumento puede ser «posible prueba» de la no existencia de Dios para un ateo, y una «posible prueba» de la existencia de Dios para un religioso. Porque la Fe o la no fe, es la que llena esos huecos que faltan en las razones lógicas.

    Se pueden decir muchas cosas: ¿Quien hizo este mundo tan perfecto?, ¿Si Dios existe, porque no he visto un fenómeno sobrenatural?, ¿Por que un enfermo que en un momento estuvo a punto de fallecer vió una luz?, ¿Por que hay tanta injusticia en el mundo a pesar de la existencia de Dios?. Algunos se resolverán con el tiempo, pero otros no; pero vamos a tomar la última pregunta para ver como la Fe puede cambiar totalmente el sentido a un argumento:

    ¿Por que hay tanta injusticia en el mundo a pesar de la existencia de Dios?:

    Respuesta del ateo: Es la prueba mas veráz de que Dios no existe. Si Dios quiere a sus semejantes, ¿por que deja que existan tantas injusticias en el mundo, y que sufra de pobreza y hambre la gente que reza diariamente, es honesta y va a misa?.

    Respuesta del religioso. Por que es una prueba que nos ha puesto Dios a todos los seres humanos, porque las personas pobres y víctimas pero que rezan y luchan van a ir al cielo y serán recompensados.

    Simplemente es cuestión de Fe, tener la fe en que existe, o tener la «no fe» en su existencia. La gente puede ver una casualidad en un milagro que percibe otra. Simplemente, si tienes fe en Dios, todo te va a sonar que si existe, y si no tienes no vas a creer.

    Continuará…