Etiqueta: Felipe Calderón

  • Las razones de Calderón

    La empresa Parametría, ha dado a conocer los resultados de su encuesta pre-electoral del mes de julio titulada Parámetro estatal 32, misma que da cuenta de los posibles resultados y escenarios electorales en todos los estados de la República Mexicana mediante la aplicación de 12,800 casos. Las conclusiones a las que llega, le dan un sustento a las últimas declaraciones del presidente Felipe Calderón relacionadas con la imposibilidad de una alianza con el PRD y la posibilidad de tener un candidato ciudadano rumbo a la contienda presidencial.

    La encuesta nos dice que si el día de hoy fueran las elecciones, pensando solamente en escenarios por partidos políticos, el PRI ganaría en 21 de los 32 estados. Por su parte, el PAN sólo ganaría en Baja California y el PRD no obtendría el triunfo en ningún estado de la república. Pensando en el escenario de las alianzas políticas, una alianza entre el PAN, el PRD, el PT y Convergencia; estaría a 12 puntos de alcanzar una posible alianza entre el PRI, el PVEM y el PANAL. La Alianza conformada por el PAN, el PRD, PT y Convergencia, podría ganar sólo seis estados (a diferencia de uno solo que ganaría el PAN). Resulta interesante observar que el porcentaje promedio de indecisión nacional es de 22 por ciento, siendo Chiapas el estado en donde mayor número de indecisos existen (38 por ciento) en contraste con Puebla y Aguascalientes que tienen los menos (10 y 12 por ciento respectivamente). Ahora bien, si se elimina de las opciones de respuesta el estado de “indecisión” y se obliga a las personas a decidir por uno u otro partido, los indecisos se irían en su mayoría con el PRI dado que su puntuación en cada estado, aumenta un promedio de 9 puntos porcentuales y la del PAN entre 5 y 7 puntos dependiendo del estado; cosa que aún así, no les alcanza para obtener el triunfo.

    Pensando en escenarios con candidatos, resulta que Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota serían los panistas más votados por la población en general, y entre los simpatizantes del PAN, la elección sería para Creel. En el PRI, Enrique Peña Nieto se perfila sin tener oponente de por medio debido a que ganaría de manera rotunda la candidatura, tanto entre la población en general como entre los simpatizantes. Por su parte, en el PRD, la elección entre Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador, estaría empatada; mientras que una elección entre perredistas, la ganaría Andrés Manuel. Pensando en este escenario, la elección sería ganada por Enrique Peña con 48 por ciento de los votos, contra 16 por ciento de Santiago Creel y 13 por ciento de Marcelo Ebrard (Andrés Manuel López Obrador obtendría 14 por ciento contra los mismos contendientes). En cambio, si el candidato del PRI fuera Manlio Fabio Beltrones, los números del PAN y del PRD no se modifican, pero el PRI bajaría 23 puntos dejando la elección en un empate.

    Estos escenarios, son quizá la mejor explicación para que el presidente Calderón haya aceptado públicamente la posibilidad de pensar en un candidato ciudadano, antes que en una alianza con Marcelo Ebrard. Hasta el momento no hay mediciones con respecto a esta posibilidad de escenario y los únicos nombres que se mencionan para ser candidatos ciudadanos entre el así denominado “círculo rojo”, son los de Juan Ramón de la Fuente y Javier Sicilia (quien cada que puede, niega esta posibilidad). Ir 32 puntos abajo (de acuerdo al escenario de candidatos probables), es razón de sobra para pensar seriamente, en un plan B; habrá que ver cómo se perfilan las negociaciones. Como quiera, para el PAN y el PRD, los escenarios son de vergüenza.

  • México me recuerda a España

    A veces los logros en el deporte no son el fiel reflejo de lo que está pasando en algún país como algunos piensan. Por alguna razón la idiosincrasia en lo deportivo puede ser diferente a lo social o a lo cultural. El que tu país sea campeón no necesariamente significa que esté atravesando por un buen momento, incluso puede ser lo opuesto. Es aquí donde México me recuerda a España. Hagamos un resumen, los ibéricos ganaron la Eurocopa en el 2008, en el 2010 se coronaron campeones del mundo, y solo estamos hablando de futbol porque también se han logrado destacar en otras disciplinas. En ese lapso de tiempo la economía española la ha pasado realmente mal, el paro ha aumentado, la inconformidad también, muchos acamparon en diversas ciudades para manifestarse mientras el Barcelona ganaba su cuarta Copa de Campeones ante el Manchester United. ¿Qué resolvió el triunfo deportivo?, les doy la respuesta: Nada.

    En México está sucediendo algo parecido, la situación política del país es lamentable, vivimos una involución democrática con el regreso inminente del PRI, el PAN ha malgobernado en sexenio y medio, y el PRD solo ha sido una sombra. Resultado, más de 40,000 muertos, un país que se sume en la violencia, que no logra recuperar todos los empleos perdidos en el 2008. Y mientras eso pasa, el éxito en lo deportivo llega, claro, no al nivel que lo lograron los españoles, pero el mexicano puede estar contento porque la selección mayor ganó la Copa Oro a su acérrimo rival Estados Unidos, y ahora logra el Campeonato Mundial Sub 17 en su propio territorio.

    Lógicamente, como siempre sucede (y no solo en México) el gobierno usa aquellas glorias para tapar el sol con un dedo y hacer como que no pasa nada en el país. Felipe Calderón se atreve a decir que esta victoria traerá un cambio en el pensamiento y forma de vivir de los millones de mexicanos que fueron testigos del campeonato en el Mundial. Discrepo totalmente, no creo que la cultura nociva arraigada en un país se pueda modificar exponiendo a millones de personas ante un televisor viendo como la selección gana. El mexicano común podrá terminar motivado, pero poco a poco esa chispa se irá apagando conforme regrese a la rutina. ¿Acaso los niveles de competitividad o el Producto Interno Bruto crecieron cuando en el 2005 la selección fue campeona?. Los números y las estadísticas nos dicen lo contrario.

    Nuestros gobernantes saben que la sociedad sacia sus necesidades por medio de espectáculos como el futbol o algunos otros deportes (por ejemplo, los juegos olímpicos), por eso siempre después de cada triunfo viene la llamada del Presidente en turno (Salinas en el mundial del 94, Zedillo en el 98, Fox en el 2002 y así) y luego la invitación a Los Pinos para reconocer a los atletas. Como si estos éxitos representaran un avance en el desarrollo del país. El mandatario busca verse bien, y busca parecer ser el lider moral de aquellos que han triunfado, pero está equivocado, su trabajo es otro, el trabajo del Presidente es velar por la situación del país.

    Después del éxito, seguimos teniendo los mismos problemas, seguirán apareciendo narcomantas, narcofosas, problemas de diversa índole; frustraciones que son más grandes que el «puto» que el aficionado le grita al portero adversario o el recién estrenado Fuaaa que entonan cientos de miles de aficionados que apoyan al tri. Lo peor de todo es que ni siquiera los triunfos reflejan un buen manejo del futbol a nivel federativo donde están coludidos muchos intereses. Más bien se logran los triunfos a pesar de ellos, pero ellos son los que se terminan colgando las medallas.

    Para que el país avance se necesita de una fuerza mucho más fuerte que de un triunfo de la selección, esa fuerza debe emanar de la sociedad y no de la demagogia de un presidente que con su palabrería pretende mover el rumbo de la nación. Mientras la sociedad no se disponga a cambiar el país seguirá igual. De nada sirve festejar el triunfo de una selección si la sociedad no se sacrifica. El esfuerzo no solo es emotivo, es racional y mediante el uso de la razón es como podemos llegar a tomar cartas en el asunto para ser un mejor país.

    No mi estimado, lo que usted vió el pasado domingo en el Azteca, no significa que México ya esté avanzando. Es simplemente el logro de 21 jóvenes mexicanos y su cuerpo técnico, nada más. Se equivoca Felipe Calderón cuando dice que México no volverá a ser el mismo. Yo lo veo igualito.

     

  • Una cumbre muy bajita

    Desde el inicio de esta guerra anticrimen, creí que la operación que el presidente Felipe Calderón se disponía a hacer era arriesgada e ingenua, no porque atacar a la delincuencia organizada no se hubiera vuelto urgente, sino porque consideré que no estaba contemplando el panorama completo, y por tanto no enfrentaba la situación desde una estrategia integral. En mi opinión, el hecho de que al comienzo hubiera informado en cadena nacional cuándo y qué lugares se disponía a atacar, constituía una maniobra mediática diseñada para unir a la población contra un enemigo común, después de unas elecciones que habían polarizado al país, no a una intención genuina de terminar con el tráfico de drogas. Golpes de este tipo, creo yo, deben de propinarse sin previo aviso para no darles tiempo a los criminales de huir o prepararse.

    Pero durante estos 5 años, donde la lucha contra las drogas ha dejado más víctimas de las que causa el mismo consumo de estupefacientes, Calderón ha madurado y entendido que no puede centrar su batalla en el combate frontal a los narcotraficantes y sus sicarios, cuyas filas son rellenadas inmediatamente con la juventud del mismo país que se pretende proteger, sino que debe de diversificar sus golpes, atacando a los cárteles a nivel económico, y exigir la corresponsabilidad de otros mandatarios, tanto a nivel local como internacional.

    Este último punto fue el fundamental en la Cumbre de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica que tuvo lugar la semana pasada en Guatemala, región que fue catalogada como la más insegura del mundo por la ONU, sin tomar en cuenta los sitios que se encuentran en guerra.

    En dicho encuentro, el presidente de México tuvo una participación activa, donde admitió que la corrupción había sido la semilla que había germinado en la situación actual de violencia: “Es cierto, la corrupción siempre ha estado presente en nuestros países, y lo hablo con toda honestidad a nombre de México. La corrupción ha sido mal endémico de mi país, no sé de otros, es probable… El problema actualmente es que al corromper se intimida a la autoridad no para conseguir el traslado de un cargamento de droga, sino para dominar el territorio”.

    Asimismo, hizo señalamientos dirigidos a urgir una mayor participación económica de la cooperación internacional para “neutralizar la fuerza de los criminales”, equivalente a los 35 mil millones de dólares que se calcula obtienen los narcotraficantes por sus ventas en los Estados Unidos; afirmó que el problema es general y se requiere de una participación seria, no sólo de forma simbólica, “porque no se trata de caridades”. Por otro lado, refirió que “es inaplazable poner controles al tráfico de armas en la región”, aludiendo al armamento que proviene de nuestro vecino del norte.

    La demanda de Calderón no es en vano, ya que datos de la Oficina para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego de los Estados Unidos indican que por lo menos el 70 por ciento de las 29 mil 284 armas incautadas por las autoridades mexicanas desde 2009 fueron compradas en Estados Unidos por los cárteles, luego de que en la administración de George W. Bush, o Junior, como le apodan a modo de mofa sus connacionales, se derogara la ley que prohibía la venta de armas de asalto.

    Ésta no fue la primera vez que el Presidente responsabilizaba a la Unión Americana por la situación en México y Centroamérica, pues ya antes había lanzado acusaciones a nuestro vecino imperialista. A principios de este mes, había cuestionado la permisividad que existe en ese país para adquirir armas de grueso calibre: “¿Por qué sigue este negocio de armas? Yo lo digo abiertamente: por el lucro, por las ganancias que le produce a la industria armamentista norteamericana este asunto. Yo acuso a la industria armamentista norteamericana de las miles de muertes que están ocurriendo hoy en México”.

    Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, admitió que la mayor parte de la demanda de droga se encuentra en su país, por lo que el mandatario Barack Obama estaba destinando por tercer año 10 mil millones de dólares a la educación y prevención contra las drogas en su territorio, y ofreció incrementar hasta en 300 millones su ayuda con fines de seguridad para Centroamérica, lo que representa un 10 por ciento más de lo que se invirtió el año pasado, que se sumarán a los mil 500 millones que aportarán conjuntamente el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

    Clinton también urgió a la región a erradicar la corrupción, construir instituciones efectivas y responsables, a formar policías y crear tribunales bien financiados y equipados, capaces de proteger los derechos humanos y lograr la confianza de la sociedad, y sugirió a los “comercios y a los ricos” a que “paguen sus impuestos justos y sean socios plenos en un esfuerzo conjunto”.

    Sin embargo, el apoyo económico acumulado representa un 94.86 por ciento menos de lo que el presidente de México demandaba para estar en igualdad económica con los cárteles de la droga, y se estima que Centroamérica requiere al menos 6 mil 500 millones para hacer frente a este reto, lo que sugiere la dificultad de esta empresa.

    La Cumbre Centroamericana deja también un corolario interesante para ser analizado más adelante. Si bien son los países del “primer mundo” –la zona inglesa y francesa de Norteamérica, así como los Estados europeos- los principales consumidores de drogas, es el puente entre Colombia y la frontera norte de México la zona más afectada por los cárteles. Sería interesante saber a cuánto asciende el número de muertos que les deja el consumo (e incluso el tráfico) de estupefacientes en todos aquellos países, para compararlo con las víctimas, directas y colaterales, que ha causado en México, Centroamérica y Colombia el combate a un narcotráfico que existe para satisfacer una demanda extranjera, y cuestionarnos si en nuestra estrategia no debiéramos de exigir no sólo que Estados Unidos dedique 10 mil millones de dólares para enseñar a los estadounidenses a sacar la nariz del polvo blanco, sino que efectúe una serie de reformas, incluso a su Constitución, para impedir que se sigan fabricando las armas con las que se asesinan día a día a mexicanos, centro y sudamericanos.

  • Calderón, “bien librado”

    No es posible negar la ganancia del movimiento ciudadano encabezado por Javier Sicilia tras el Diálogo por la Paz con Justicia y Dignidad establecido con el gobierno federal la semana pasada. Los pronunciamientos de Sicilia tuvieron el tino de ser pulcros y estar compuestos por preguntas que muchos quisiéramos hacerle al Presidente, sobre todo en las condiciones de guerra, injusticia y desigualdad en las que nos encontramos. Pero ¿qué pasa con Felipe Calderón?, ¿cuáles son sus saldos?

    Sin observar la actuación de Calderón como un ciudadano indignado, sino desde la perspectiva de la comunicación política estratégica, hay que señalar que la ganancia mediática es sin duda del propio Presidente, quien dentro de su más profunda soledad (porque su gabinete no sirve para nada más que para dejarlo solo) intentó manejar el encuentro mostrando apertura, fuerza y solidez. Para muchos, su actitud pudo haber sido enérgica y empecinada, sobre todo con sus golpeteos sobre la mesa. La dureza de su rostro y la desconfianza permanente de su mirada, pudo ser atemperada con un par de actitudes histriónicas de dolor y de humildad. El gobierno federal, atendió los estudios de opinión y tuvo tiempo suficiente no para preparar los contenidos, pero sí, los diseños de imagen y las estrategias de difusión. Crearon una estrategia de comunicación que atendió la necesidad de un político fuerte y a la vez humilde que reflejan las encuestas. El Presidente no se preparó para enfrentar un encuentro con las víctimas, los académicos, los poetas o los intelectuales; se preparó para ganar la batalla de los medios, de la visibilidad y de las grandes masas ciudadanas. Llevó el listado de “sus víctimas” (sus amigos, alcaldes de su partido acribillados, soldados y marinos caídos), ofreció “la parte de perdón” que consideró importante mencionar, aprovechó el llanto de una madre y una petición dolorosa para levantarse de su sitio arropando y comprometiéndose. La presidencia de la república, agradeció a Javier Sicilia haberles regalado la foto de un tímido abrazo con trasfondo de símbolos religiosos entre él y el Presidente, y la aprovechó para colocarla en todos los medios impresos y en la red. Diseñó un programa especial sobre el evento del Diálogo que calificaron de “histórico”, y que fue editado por Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional y difundido ese mismo día en Canal 22 de TV UNAM.

    Quien no pudo seguir el desarrollo del evento en vivo, mismo que se difundió a través de diversos canales independientes en Internet y que tuvo una duración de tres horas, se quedó con la edición de la noticia que fue transmitida en los canales de televisión abierta y que se enfocó en dos frases de Javier Sicilia y dos respuestas del presidente Calderón: el poeta cuestiona y pide una disculpa, el Presidente responde con fuerza, otorga el perdón que le es conveniente a él y termina siendo inquisidor.

    Las grandes masas televisivas observaron lo que el gobierno federal quiso que vieran. Desde el sentido masivo y de la estrategia de comunicación, Calderón sale bien librado, muy a pesar de que el movimiento de Sicilia hizo lo que pudo e intentó estar presente en los medios. El sabor comunicacional es agridulce, como también lo fue, la ausencia y la falta de representatividad de “todas” las víctimas (no solo de “las invitadas”) así como la inclusión de “todas” las demandas nacionales. Seguro el Gobierno Federal ya midió las reacciones ciudadanas y sobre este encuentro, sembrará las bases de la estrategia al 2012.

  • Cerebro Vs Pedro Ferriz de Con

    En este blog siempre he buscado paladines a quien atacar, los cuales tienen posturas un tanto extrañas o incongruentes, o ya de plano están deschabetados. Lo he hecho con personajes de derecha (Carlos Mota, Carlos Marin, el Presidente Calderón) y de izquierda (López Obrador, Fernández Noroña). Pero ahora si me encontré a uno bueno, a un periodista al cual no había tenido tiempo de escuchar, y a pesar de que siempre lo había catalogado como de derecha (convive con los poderes de facto, con Televisa, con el Teletón, y un largo etc.) me habían gustado sus propuestas como las de quitar a los plurinominales. Pero me topé con un videíto (el cual pueden ver al final del post) el cual me llamó mucho la atención, por fín conocí a Pedro Ferríz de Con.

    El video es un largo monólogo donde el periodista se la pasa criticando a Carmen Aristegui y a la izquierda. Aquí quiero hacer un paréntesis y recalcar que Pedro Ferriz de Con en su tiempo despidió a Carmen Aristegui de Grupo Imagen por no ajustarse a su línea periodística, a partir de ahí Pedro Ferriz de Con y Carmen Aristegui rivalizaron, lo cual explica que Ferriz de Con sea muy duro con ella, y muestre inclusive signos de resentimientos (¿o envidia?), pero vamos a empezar. Pedro Ferriz de Con habla de que en México existe una izquierda nociva, señalando a López Obrador y a Fernández Noroña como parte de esta, lo hace tajantemente y con insultos (sin llegar a las palabras altisonantes pero poco le faltó). Debo decirle a Ferriz de Con que estamos en una democracia incipiente, que por lo tanto, tanto a la «izquierda» como a la «derecha» les hace falta madurar, todavía hay signos de intolerancia en ambas corrientes, pero es algo que afortunadamente se cura con el paso del tiempo si se mantiene dicha democracia.

    Pedro Ferriz de Con al parecer forma parte de la «derecha intolerante» al decir que la izquierda y sus comunicadores (como en este caso Aristegui) se creen dueños de la verdad, cuando él también cree ser dueño de la verdad en el monólogo. Aristegui es una periodista de izquierda y efectivamente, sus comentarios tienden a dicha ideología, pero yo nunca he visto que la periodista critique o insulte directamente al Presidente Calderón, lo más que ha hecho es preguntar si ha tenido un problema de alcohol. Tal vez sería cierta la analogía que hace al decir que que pasaría si Manuel Espino (de extrema derecha) sacara una manta tachando a López Obrador de alcohólico, tal vez su reacción si sería diferente dada su posición ideológica, pero los niveles de intolerancia entre Aristegui y Ferriz son diferentes. Aristegui le da cabida en su cabina a esa «izquierda intolerante o nociva como lo llama Ferriz de Con» pero ella al menos no ha mostrado signos de intolerancia. Pedro Ferriz de Con ataca a López Obrador y a sus huestes izquierdistas de manera flagrante, y ese si es un signo de intolerancia marcada, el es el que ha puesto la etiqueta de izquierda nociva, y describió a López Obrador como lo peor, de hecho, difundió «hechos en base a un rumor» (de lo mismo que critica a Aristegui). Un claro ejemplo, dice que López Obrador haría pactos con el EZLN como se muestra en el video, pero parece que no investigó bien, porque el Subcomandante Marcos es un acérrimo crítico de López Obrador. Con un talante intolerante, Ferriz de Con decía que si hubiera ganado López Obrador, hubieran nacionalizado todas las empresas y hubiera hundido al país.

    Me viene a la mente otra cosa que dijo de AMLO.  Dice que el no combatiría al narcotráfico como lo hace Felipe Calderón y que más bien los narcotraficantes serían sus amigos, que de hecho Ferriz de Con por criticar tan duramente al «peje» recibió amenazas de narcotraficantes; eso podría ser cierto, no lo dudo. Pero lo cierto es que todos los gobiernos y candidatos benefician a cierto cartel. El PAN siempre ha beneficiado al Cártel de Sinaloa, bajo la presidencia de Fox salió el Chapo Guzmán vestido con el uniforme de la PFP (Eso de que salió en un carrito de lavandería como asegura la versión oficial es una mentira porque en el penal hay sensores de calor y movimiento que detectarían los movimientos de un gato. Lo documenta Anabel Hernández en su libro Los Señores del Narco). El diario El Mundo de España (un diario de derecha, curiosamente) dice que el gobierno actual protege al Cartel de Sinaloa al cual pertenece el Chapo Guzmán, De hecho Estados Unidos (en este caso la consultoría Stratfor) dice que encubre Calderón a El Chapo para mermar otros cárteles.

    Pero ahí no queda la cosa, hablando de narcotráfico, tendríamos que ver donde está parado Pedro Ferriz de Con. Grupo Imagen es parte del Grupo Empresarial Ángeles, que es todo un corporativo empresarial que incluye hospitales, hoteles y otros giros, del cual son dueño los Vazquez Raña. Pues sucede que Anabel Hernández en su libro Señores del Narco, muestra (con documentos), que los Vázquez Raña escondían y permitían estacionar en su hangar del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México aviones del Señor de los Cielos, del Chapo Guzmán y del Güero Palma.

    Es cierto que a Felipe Calderón se le critica demasiado, se le insulta muchas veces sin pruebas y de una forma infantil (sobre todo en las redes sociales), eso habla de que estamos en una etapa que todavía debemos superar: La tolerancia. Pero Ferriz de Con llega al grado de alabar a la investidura presidencial. Y no solo eso, como buen periodista derechista es amigo de todos los poderes de facto y nunca se mete con los monopolios o empresas que no pagan impuestos. El habla de una izquierda nociva, que según el destruye porque critica, pero a mí se me hace que lo que hace la izquierda es fracturar más al país en complicidad con la derecha. Y también se equivoca en otra cosa, dice que la izquierda no es propositiva, de cierta forma si lo es, le falta todavía un camino pero tampoco está quieta. López Obrador tiene su proyecto alternativo de nación segmentado en varios puntos, que no esté de acuerdo, y crea que no tienen sustento es otra cosa.

    Pedro Ferriz de Con se mete con Noroña por las actitudes infantiles que tiene en el congreso, pero Ferriz cae en el mismo juego del diputado del PT, nada más veamos el mensaje que Ferriz dejó en el Twitter de Noroña: @fernandeznorona si hablamos de pocos arrestos, sabes que estoy a tus órdenes el día que te apetezca que te rompa la madre!!!! amigo. Pregunto ¿han visto a Aristegui caer en esas conductas alguna vez?. Yo no. ¿entonces quien es más tolerante y quién se cree más dueño de la verdad?.

    También el periodista de Grupo Imagen se pregunta por qué Aristegui trabaja para CNN. Dice que la contrataron porque a CNN está encantada de dar malas noticias de México porque le sube su rating (que para CNN hablar mal de México es un buen negocio). Me preguntaré. ¿No será también un buen negocio, hablar muy mal e insultar a López Obrador, el cual tiene una desaprobación por la mitad del país?. Yo recuerdo que un jefe que tenía, declarado ultraderechista decía que le encantaba escuchar a Pedro Ferriz de Con porque el sí le decía las verdades al «peje».

    Si hablamos de periodismo democrático, creo que Aristegui le lleva un trecho en la carrera. Parece que a Ferriz de Con le incomodan las opiniones que no sean como las de él. Es un periodista de derecha pero de seguro no se califica como tal, cree ser objetivo al decir que si hay buenas izquierdas y pone el ejemplo de Felipe González de España. En este punto peca de lo mismo que también peca Aristegui, de creer que sus opiniones no tienen ningún sesgo ideológico. Por el amor de Dios, es muy marcado en Pedro Ferriz de Con.

    Lástima de periodista, pero pues su presencia es necesaria como parte del ejercicio democrático. Dentro de su grupo también se encuentra Carlos Mota, al que he criticado en diversas ocasiones por tener una versión demasiado materialista del mundo. A continuación les dejo el video donde critica a Carmen Aristegui sobre el cual me basé en hacer la crítica

  • Bono y Felipe Calderón. Sunday Bloody Sunday

    México está viviendo sus domingos sangrientos a causa de la batalla contra el narcotráfico, y bajo ese tenor, Bono y su banda U2 vienen a dar tres conciertos a la Ciudad de México en su gira 360. La banda irlandesa es una de las más populares del planeta, a pesar de que sus últimos discos no han sido tan buenos, siguen convocando gente y esperan romper el record de asistencia en los tres conciertos que darán como el concierto más grande del mundo. Bono luce feliz, acaba de cumplir 51 años y lo ha celebrado con un champagne entre sus fans. Yo a diferencia del 2006, decidí no asistir, sobretodo porque el setlist no me apetecía mucho (The Fly no aparece en la lista, tache).

    Mientras Bono goza de la vida en nuestro país. Felipe Calderón está preocupado, y tiene muchas razones por qué estarlo. Cada vez son más opositores ante la batalla contra el narco que ha emprendido, el país en cuestión de economía no está muy bien y las críticas le llueven. Así, de esa forma Bono y Felipe Calderón deciden encontrarse en Los Pinos. ¿De que hablaron?. Probablemente nunca lo sabremos. Gracias al éxito musical y mediático que ha tenido Bono, tiene la facultad de ser recibido por los presidentes de varios países y ser invitado a convenciones internacionales como Davos o el G-8. A Bono siempre le ha fascinado esa faceta política, es un idealista que se pierde entre el pragmatismo político mundial. Le preocupan los pobres, el SIDA, la paz. Es un músico progresista (uno de los pocos millonarios en el mundo que se pueden definir como izquierdistas).

    Si Bono pregona la paz. ¿Que pensará al sentarse con un mandatario de derecha, al cual muchos le cuestionan su legitimidad?, ¿que pensará al ver que el hombre con el que está sentado platicado, ha emprendido una dura y sangrienta batalla contra el narcotráfico?. No se si el cantante de U2 sepa todas estas cosas, lo del narco si lo sabe, porque en el primer concierto Bono cantó a las víctimas del narcotráfico. Lo de la legitimidad no lo se. Tal vez si sepa que los mexicanos somos muy duros y críticos con sus presidentes. En el pasado concierto del 2006 apareció en las pantallas la imagen de Vicente Fox y este se llevó un tremendo abucheo por parte del público (cierto, gran parte de él, del Distrito Federal y afines a AMLO que venía de ser víctima de un desafuero).

    No entiendo el propósito de una junta de un músico con un presidente. ¿Que es lo que busca Bono en esas charlas?. Generalmente lo reciben, pero me percato de que a veces como que lo subestiman (a fin de cuentas es un músico), como lo subestimó George W. Bush al buscar ayuda para Africa (hablando de otro presidente derechista que no cree en la intervención gubernamental para apoyar a los pobres), y como lo han subestimado varios mandatarios. Bono parece ser demasiado «bueno» para la política, demasiado honesto, demasiado idealista para las inmensas ambiciones que se manejan dentro de la política mundial.

    No se si Bono vino a platicar con Felipe Calderón en un momento equivocado, o vino en el momento perfecto. Puede ser el equivocado, porque Calderón hablaría de guerra, de ejércitos, de criminales ultimados, y Bono hablaría sobre la paz y la concordia. O podría ser el perfecto porque la presencia de un Bono pacífico y tranquilo podría bajar la ansiedad y el estrés del presidente. Para Bono la visita es algo más indiferente, viene a tomarse la foto del recuerdo y a promocionar sus causas, el no tiene que vivir la ansiedad que vive un político criticado, que se ha quedado solo.

    Ojalá Bono se haya dado cuenta que todos los domingos en México son sangrientos. El escribió la canción de Sunday Bloody Sunday por la guerra en Irlanda, pero en México vivimos una cruzada sangrienta desde el 2006. A pesar de ser un hombre de paz, no creo que la presencia del cantante de U2 en nuestro país inmute a nuestros amigos criminales, por el contrario, creo que algunos de ellos tuvieron el descaro de ir a uno de sus conciertos.

    A propósito de U2, aquí una muy buena animación de Rictus del Reforma.

     

  • Los 40 mil muertos de Calderón

    Javier Sicilia culpó a Felipe Calderón por haber provocado los 40 mil muertos, y de paso también culpó al PRI por haber creado la «mierda de sistema». Por esas declaraciones, algunos politólogos criticaron al poeta por ser «muy buen poeta y mal analista político», pero sinceramente yo creo que las declaraciones de Sicilia no están tan desatinadas. Tal vez no concuerde al 100% con las declaraciones de Sicilia pero si lo hago al 80% o al 90%. Los 40 muertos no son «culpa» de Calderón, el no los mató (aunque algunos si fueron ultimados por los daños colaterales provocados por el ejército) la culpabilidad se los debemos atribuir a los narcotraficantes. Pero Felipe Calderón si tiene responsabilidad directa en esos 40,000 muertos:

    La tiene porque decidió sacar el ejército a las calles, la tiene por haber decidido tomar la estrategia equivocada y estar empecinado en seguirla. Quiso llevar a cabo una guerra frontal contra el narcotráfico, pero no sólo les quitó influencia a los cárteles, sino más bien ocurrió todo lo contrario, su guerra frontral contra el narco hizo que los cárteles empezaran a pelear entre sí, lo cual derramó mucha sangre. Estos siguen vivos y tienen mucha influencia. Además los narcotraficantes también se han dedicado a otros giros que lastiman más a la sociedad. Antes los cárteles y la sociedad eran dos cosas distintas, ahora se han fusionado y los cárteles han formado parte de la misma sociedad, no sólo porque estén reclutando cada vez a más jóvenes a sus filas, sino porque ya han penetrado en puestos públicos y también porque cada vez son más los muertos inocentes provocados por los narcotraficantes y la guerra misma. Todo esto no ocurría antes de la famosa «guerra contra el narcotráfico».

    Los que defienden a Felipe Calderón dicen que él trata de emular el caso de Colombia el cual fue todo un éxito, pero en realidad son dos casos muy diferentes. En Colombia el problema más fuerte fué una guerrilla, (las FARC) donde hasta intervino el ejército de los Estados Unidos; la guerra contra el narcotráfico en las ciudades en ese país se resolvió de una forma muy diferente, con otras estrategias no violentas como sucedió con el ex-alcalde Sergio Fajardo. Más bien tendríamos que comparar la guerra de Calderón, contra la batalla de Ronald Reagan contra las drogas, la cual fué todo un fracaso.

    No es que se deba repudiar la batalla contra el narcotráfico; el narco es el que debe de ser repudiado por la sociedad. Pero la sociedad si está en su derecho (si no es que en su obligación) de exigir un replanteamiento en la lucha contra el narcotráfico cuando este está mostrando signos inequívocos de ineficacia y está afectando a la sociedad. Es cierto que existen varios que por su ideología política o por ser afines a un político opositor buscan la cabeza de Felipe Calderón, pero muchos otros le atribuyen la responsabilidad no porque sea algo personal, sino porque los resultados no cuadran, porque el sexenio del Presidente Calderón ha sido algo menos que gris.

    Yo desconozco la personalidad de Felipe Calderón, no sé si Calderón sea una buena persona, o esté corrompido. Lo que si sé es que está demasiado obsesionado con el tema del narcotráfico y parece ser que este tema no lo va a soltar. En algún tiempo le llegó a funcionar para el tema de la legitimidad, pero a los dos años del fin de su mandato su apuesta es electoral. Electoralmente no le conviene replegarse porque muchos lo verían como un cobarde (hay que pensar que todavía muchos lo apoyan) y ya después de declarar la guerra es difícil hecharse para atrás. Pareciera que está esperando la captura de un chivo expiatorio que lo hiciera ver como un heroe ante la sociedad (¿el Chapo Guzmán?), como sucedió con el caso de Obama y Osama Bin Laden, donde la captura y muerte del terrorista, le dió al Presidente de los Estados Unidos, una elevada de casi 10 puntos más de popularidad.

    Regresemos al tema de Javier Sicilia, ¿Quienes tienen la culpa?. Haremos un recuento de como empezó todo. Aquí en México el narcotráfico comenzó con unos pequeños grupos que sembraban mariguana. En las épocas de Echeverría y López Portillo lo preocupante eran los grupos guerrilleros y el comunismo. Estados Unidos estaba tan preocupado que tanto el Presidente como algunos funcionarios públicos fueron parte de una operación llamada Litempo, cada uno tenía una clave, por ejemplo, Luis Echeverría era Litempo-8. La preocupación era el comunismo, no el narcotráfico, el cual todavía era muy incipiente. Sucede que un poco después, en los años 80, surge el conflicto Iran-Contras, donde aparte de la venta de armamento al gobierno iraní (durante la guerra Iran-Irak) se buscaba acabar con la Revolución Sandinista, con lo cual se creó el movimiento «Contra» nicaraguense. Este movimiento estaba auspiciado por Ronald Reagan, entonces Presidente de los Estados Unidos, pero la mayoría del congreso era demócrata (Reagan era republicano) y ellos se oponían al movimiento. Al tener el rotundo «no» del senado, hicieron esta operación por lo oscurito, y por lo tanto requirireron de la ayuda de las bandas narcotraficantes mexicanas (que todavía no eran cárteles) ¿cual era el negocio?. Las bandas mexicanas exportarían armamento a Nicaragua a cambio de que las bandas pudieran importar droga a los Estados Unidos lo cual empezó a fortalecer al narco con armamento y entrenamiento (nótese la hipocresía de Ronald Reagan cuando él mismo había declarado una lucha frontal contra las drogas). Primer culpable, Estados Unidos (ese no lo mencionó Sicilia).

    Tras este convenio, las bandas de la droga en México se fueron fortaleciendo. En ese entonces no solo el gobierno no hacía nada, sino que era cómplice, lo cual fortaleció al narcotráfico. En épocas de La Madrid, el gobierno inclusive ayudaba en esas operaciones (en el traslado de la droga y armamento), aunque se mantenían como dos entidades aparte (es decir, el narco todavía no penetraba al gobierno). Todavía no habían los suficientes cárteles para que se pelearan entre ellos, todos eran amigos: Caro Quintero, Amado Carrillo, Los Arellano Felix, El Chapo Guzmán. El narco fué creciendo y fué penetrando al gobierno, ahí tenemos el caso de Raúl Salinas de Gortari. Pero no solo eso, también hubieron empresarios que de alguna forma ayudaron al narco, se habla de los Vazquez Raña y de Roberto Hernández. Se tejió una red de complicidades que fueron fortaleciendo al narco. Segundo culpable, el PRI y los empresarios. Llegó Fox, todos creímos en el cambio, pero más bien permitió que esta red creciera y se fortaleciera al grado que ahora sí penetrara al gobierno y hubieran suficientes cárteles para que hubieran disputas y pleitos entre ellos. Y no solo eso, con Fox liberaron al Chapo Guzmán, uno de los millonarios según Forbes y al cual no han logrado agarrar: Tercer Culpable, el PAN y Vicente Fox.

    El narcotráfico adquirió tal poder que había que hacer algo. Pero la guerra de Felipe Calderón no ha logrado acabar con esa red que opera impunemente al país. De hecho hay rumores que ponen entre dicho a esta batalla: el diputado Fernández Noroña se atrevió a afirmar que el ahora fallecido Juan Camilo Mouriño vendió plazas al narco, también hay rumores que pesan sobre Genaro García Luna, del cual Sicilia pidió su renuncia.

    Entonces, ¿a donde esta llendo al país con todo esto?. La violencia recrudece, el aumento de estupefacientes aumenta y no se ve por donde se pueda ganar esta guerra, más empero, cuando le falta al gobierno solo dos años y cuando lo más seguro es que la oposición va a tomar la silla de Los Pinos. Calderón ha dejado de un lado otros temas importantísimos (Educación, cultura, desarrollo del tejido social, ciencia y tecnología, empleos) y se ha obsesionado con el tema del narco. Si, se habla de los 40 mil muertos de Calderón, ¿no son también los muertos del narco, y de todos los cómplices a través de la historia?

     

  • Presunto gobierno censor

    Dentro de nuestro querido México hay muchas presunciones, sin tener pruebas fehacientes en la mano llegamos a presumir que ocurren cosas en nuestro entorno y es que la historia nos ha vuelto así, un poco paranoicos. Siempre se ha querido esconder la realidad de las cosas que acontecen en nuestro país, se trata de simular de que todo está en absoluta perfección cuando no es así. Se simuló la democracia durante 70 años con el PRI, se simularon elecciones limpias, se simuló algo que en realidad era una masacre en Tlatelolco, ahora se simula que la pobreza ha disminuído, que la guerra contra el narco ha sido muy efectiva, se simulan muchas cosas.

    Dentro de las presunciones que tocan a Felipe Calderón es la de su legitimidad como presidente. Todavía muchos lo cuestionan. Pero esa presunción no es la que quiero tocar, quiero hablar sobre la del gobierno censor, la del gobierno al cual no le gusta mucho la libertad de expresión ni las críticas en su contra y que espera que de esta forma todos estén alineados con él. Sabemos que un gran número de ciudadanos (y no todos, ni siquiera la mayoría afines a López Obrador) es crítico de Felipe Calderón, algunos guardando una linea de respeto, otros no (llamándolo alcohólico y algunos insultos más) y están hartos de como han manejado las cosas (sobre todo en temas como economía y lucha contra el narcotráfico). Algunos prefieren esperar el regreso del PRI, otros son escépticos de cualquier partido, y algunos otros esperan a López Obrador con su movimiento renovado.

    ¿Por qué gobierno censor?. Si en algo me he fijado es que Felipe Calderón a diferencia de su antecesor Vicente Fox (quien aguantó «vara» hasta el final, bueno casi), no es muy gustoso de la libertad de expresión, sobre todo cuando los aires soplan en su contra, y vaya que soplan en momentos de crisis nacional y una angustiosa lucha contra el narco que no se está ganando, la cual que está derramando sangre por todo el país. Calderón ha buscado legitimarse a como dé lugar y ha buscado acallar las fuertes críticas (lo cual en realidad es tapar el sol con un dedo) contra su administración, y sobre todo, contra su persona.

    La etiqueta de presunto gobierno censor se la pusieron con el caso de Carmen Aristegui. Hasta la fecha no se sabe si se dió la orden de Los Pinos para que la despidieran. A Carmen Aristegui la despidieron en un clima enrarecido, y en un clima enrarecido la volvieron a contratar. Nunca sabremos que fué lo que pasó, Los Vargas conocen la verdad (pero por alguna razón no se animan a revelarla), el Presidente y sus colaboradores, nadie más, y seguramente nunca la darán a conocer. Por este hecho una gran parte de la población habla de un gobierno censor.

    Pero no acaba todo ahí, parece ser que la marcha nacional (y sus respectivas manifestaciones locales y mundiales) convocada por el poeta y escritor Javier Sicilia no fue del agrado de Felipe Calderón por lo cual decidió salir a dar un mensaje en cadena nacional para reiterar su compromiso con el narcotráfico probablemente para aminorar el ruido de la marcha que le exigía a él y a sus colaboradores: Ya basta de violencia y sangre. Lo curioso aquí fué el fenómeno que se dió en Twitter, curiosamente en ningún momento llegó el hashtag #Marchanacional a los trending topics (tópicos más seguidos) de Twitter. Dicen en Alt1040: La sospecha venía de que Javier Sicilia y #MarchaNacional había sido trending topic durante toda la semana. ¿Por qué, de pronto, el día de la manifestación se borró de la lista? Varios piensan que el gobierno metió mano para censurar la marcha. En mi opinión creo que a diferencia del caso Aristegui donde supongo una intervención aquí pienso que no la hubo. Todos los medios de comunicación le dieron realce a esta marcha y se hicieron públicas las peticiones de Javier Sicilia. Creo que el fenómeno se puede explicar más bien por como funcionan los trending topics en Twitter. El algoritmo que determina los trending topics detecta los picos, es decir, el hashtag aparece cuando ha tenido una gran subida de popularidad, no cuando se mantiene constante.

    ¿Nos encontramos enfrente de un gobierno censor? o será que en realidad nunca lo ha sido y es más bien la paranoia que nos ha generado tantos gobiernos autoritarios y mentirosos de antaño. Lamentablemente debo decir que a estas alturas del juego dicha paranoia es sana, más porque estamos dentro de un país en transición democrática (no ha llegado a la democracia plena).

    Hablando de la seguridad, me encontré con un artículo donde exhiben una foto donde Felipe Calderón participaba en una marcha por la paz cuando las cosas no estaban tan mal (en ese entonces era 1997 y el PRI de Ernesto Zedillo gobernaba). Se puede ver a Margarita Zavala con un banderín que dice «Ya basta Presidente, exigimos seguridad».

    Actualización: Calderón se mostró dispuesto a dialogar y a escuchar propuestas por medio de su cuenta de twitter @FelipeCalderon. Dice que celebra la marcha por la paz.