Felipe Calderón no puede hablar mucho, se encuentra en veda y no puede promocionar todo lo «bueno» que ha hecho su gobierno. Lo podrá hacer ya que no sirva de nada, es decir, después del primero de Julio. Pero eso no le impide salir con algunas declaraciones un tanto fuera de lugar que incluso inspiran un poco a ese mesianismo presente en muchos políticos mexicanos. Calderón como buen católico dijo que la Providencia lo puso en el lugar adecuado, que esta decide poner a la gente acertada en el momento adecuado. Si le creyera a Felipe Calderón la verdad es que llegaría a la conclusión de que no existe Dios, o que en realidad Providencia es el verdadero nombre de Elba Esther Gordillo, quien operó para que Felipillo ganara las elecciones del 2006.
No se si 50,000 muertos después sería prudente creer que Felipe Calderón llegó en el momento adecuado. Si ha tenido algunos aciertos como la cobertura universal del Seguro Popular (ideado por el gobierno de Vicente Fox para contrarrestar la fuerza de López Obrador) o el programa Oportunidades (programa heradado del PRI que comenzó con Solidaridad y ha ido cambiado de nombre), también ha mantenido las finanzas sanas (política que también inició Zedillo) y cerró una empresa paraestatal ineficiente como el SME con todos los costos políticos que implica. Pero de ahí en más no podemos hablar muy bien del Presidente, y como veo a México en la actualidad creo que no es ni la persona adecuada ni el momento adecuado.
Si se refiere a la lucha contra el narco, creo que tendríamos que ponernos a pensar si el que lo colocó fue Lucifer. No solo porque la guerra ha sido ineficiente y mal planeada (lo que se traduce en tantos muertos), sino porque le entregará el poder a la oposición seguramente y estos (suponiendo que Peña Nieto va a ganar), cambiarán la estrategia, desde la toma de medidas preventivas (cosa que no hizo Calderón), o bien, a la vieja usanza del PRI, a negociar con los cárteles. La educación terminó secuestrada por el SNTE, educación tal que les ayudará a «sus beneficiarios» tal vez para trabajar de obrero en una maquila, o en el mejor de los casos, tener un puesto administrativo de bajo rango; claro, esto si consiguen empleo, porque pues el comercio informal da más, y que decir del mismo narcotráfico.
Por eso pienso que Providencia es el verdadero nombre de Elba Esther Gordillo. Porque el fue el hombre correcto colocado en el momento correcto para los intereses de su magisterio, un peón, que exige mano dura contra el narcotráfico, pero que moja los pantalones cuando le hablan de combatir monopolios (públicos y privados), o hacer que todos paguen impuestos. Su trabajo fue tal, que el PRI regresará a casa tal y como la dejó. En 12 años no se avanzó mucho. La libertad de expresión creció desde épocas de Zedillo, donde ya se podía uno burlar de los mandatarios (como lo hacíamos con Salinas), y de lo democrático que avanzó el país se debería tocar el tema de transparencia. Pero esos avances se pueden echar atrás fácilmente. los priístas tienen toda la maquinaria reluciente, no solo la guardaron durante 12 años, sino que la fueron puliendo, y ahora que va a llegar Peña Nieto y todo lo que esto implica, deberíamos preguntarnos si acertó la Providencia.
Calderón se irá por la puerta de atrás cuando le entregue la investidura presidencial a Peña Nieto, será como un símbolo de derrota para un partido que luchó por décadas para hacer de México un país democrático, y que terminó siendo un mal chiste en el poder. El PAN ya no tiene ningún hombre emblemático o reconocido, no hay un Castillo Peraza, un Manuel Clouthier, un Luis H Álvarez (todavía vive pero ya está muy grande), y menos hablar de Gómez Morín. Incluso se parecen más a su más ferviente oposición en varias de sus prácticas. Ciertamente con el PAN no han existido esas crisis por la irresponsabilidad financiera o los genocidios de 1968, pero se han mostrado complacientes. Nunca castigaron a aquellos que criticaron. Salinas huyo del país cuando Zedillo lo sustituyó, pero con la llegada del PAN, el expresidente regresó tranquilamente. El PAN tuvo la oportunidad histórica de castigar a Echeverría por la masacre de 1968 y no lo hizo. Calderón criticó fuertemente a Mario Marín y a Ulises Ruiz tachándolos de delincuentes y al llegar a la presidencia, hasta se tomó la foto con ellos.
El PAN y Calderón podrán argumentar pragmatismo, pero los resultados les fueron adversos, «los chamaquearon», trataron de «negociar» a base de sacrificios, y esos mismos les bloquearon las «necesarias reformas estructurales» no fueron lo suficiente inteligentes, ni las alianzas ni las concertasesiones hicieron que el PAN recorriera su camino, se quedaron a la mitad de él, y espero que no pase, pero eso que lograron recorrer podría echarse «pa’tras». Dicen que no es bueno ser honesto y estúpido; pero el PAN al final terminó siendo peor, terminó siendo deshonesto y estúpido, lo cual es una desventaja ante el deshonesto y listo.
Por eso es que no encuentro esa Providencia de la que habla Felipe Calderón. Y lo peor para el PAN es que ante la falta de propuestas nuevas y ante la falta de «pantalones» para desmembrar el régimen corporativista del PRI, será difícil que se recupere en un buen tiempo. Incluso el PRD, quien nunca ha estado al poder, y de donde surgen figuras más reconocidas como Marcelo Ebrard, Enrique Alfaro o Mancera, podría tener más argumentos para hablar de un cambio. No se si la gente vuelva a darle el beneficio de la duda a un PAN en el que muchos creímos, el cual dejó el trabajo hecho a medias. Yo no veo la Providencia. Y lo digo, parece que Calderón con esa aseveración, está empecinado en demostrar que Dios no existe.

Hace unos pocos días, Felipe Calderón se encontraba en San Luis Potosí inaugurando un centro comercial propiedad de Grupo Carso (Carlos Slim) y este se aventó un «speech» de prácticamente doce minutos
Yo no se quien es más bueno para inventar teorías de la conspiración, si el pueblo mexicano o el gobierno. Porque con todo lo que ha acontecido con lo relacionado a la muerte de Blake Mora, parece que la «teoría de la conspiración» es la del accidente. Y si, yo se que las avionetas y los helicópteros no son la forma más segura de viajar, pero me pregunto ¿que el estado mexicano no tiene la capacidad de tener pilotos bien adiestrados y aparatos en buenas condiciones para salvaguardar ya no la seguridad de sus elementos, sino los de sus propios Secretarios de Gobernación?.
Gran controversia generó la entrevista que concedió Felipe Calderón al The New York Times, donde hizo comentarios duros cuestionando la pasividad de Estados Unidos en la guerra contra las drogas, y aseguró que El Chapo Guzmán está o estuvo en dicho país para el nacimiento de sus gemelos.
Fue el martes cuando entró Jova a Colima. Después de haber bajado de categoría 4 a 2 y de desviarse ligeramente hacia el norte, los colimenses esperábamos que su llegada a Colima fuera relativamente pacífica. Se podían prever vientos y lluvia, por supuesto, aumento del caudal en los ríos y fuertes marejadas, pero la realidad fue muy distinta.
Había soltado tremenda carcajada cuando Felipe Calderón se había autonombrado «humanista», porque a pesar de que se dice que el PAN es un partido humanista, el gobierno de Calderón no me lo ha parecido tanto, porque las políticas económicas neoliberales (como lo ha sido en la mayor parte de su gestión exceptuando algunos rubros como el Seguro Popular o el Programa Oportunidades) no son humanistas, obedecen a interes económicos. También su combate contra la delincuencia no es humanista, no porque no lo sea combatir a los criminales, sino porque se ha olvidado de reforzar las bases (educación, oportunidades de empleo, reconstrucción del tejido social) como una medida complementaria para atacar al narcotráfico.
Les cuento, hace 3 días (a partir del día que escribo este artículo) había recibido una requisición del SAT porque no había declarado el IEPS, un impuesto que no debería declarar, pero que por un error de Hacienda me lo metieron en mi lista de obligaciones (de hecho tengo pleito con ellos porque ha sido engorroso el trámite para aclararles que por mi giro yo no debo de declarar dicho impuesto. Bueno, sucede que cuando te llega una requisición por una omisión de declaración corresponde una multa de mínimo 8,000 pesos. Dicha multa la puedes evitar si presentas la declaración el mismo día en que te llegó dicha requisición. Y eso hice, declaré el IEPS en ceros para no tener ningún problema. Pero dos días después me llega una carta del SAT. Mi primera sensación fue de susto, de que tuviera una irregularidad y me hubiera llegado una multa. Pero oh sorpresa, cuando abro la carta veo que se trata de todo lo contrario.