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  • Las marchas, la homosexualidad y el matrimonio igualitario

    Las marchas, la homosexualidad y el matrimonio igualitario

    Mientras tú te peleabas y borrabas a queridos amigos tuyos del Facebook porque no compartían tu postura, yo me di a la tarea de ponerme a investigar. El tema del matrimonio igualitario es un tema complejo que va más allá de los derechos o de una eterna conspiración de la imposición de la ideología de género con fines malthusianos para imponer un régimen totalitario mundial. Es un tema que al final del día, se debe de abordar con razones y no tanto con pasiones, como sucedió en torno a las marchas del fin de semana. Pero vamos a empezar desde abajo.

    Las marchas, la homosexualidad y el matrimonio igualitario

    La homosexualidad

    Vamos a hablar primero de la homosexualidad. Platón afirmaba que la homosexualidad era vista de forma vergonzosa por los bárbaros, así como del mismo modo consideraban vergonzosa la filosofía. El derecho romano no imponía restricción alguna sobre la base del género. Los casamientos «gays» eran legales en Roma y a menudo los emperadores se casaban con otros hombres. Según J. Boswell en su obra Christianity, social tolerance and homosexuality, la homosexualidad parecía ser tolerada o ignorada hasta por la Iglesia Católica, hasta que fue concebida como «no natural y contraria a la naturaleza» por Santo Tomás de Aquino quien la trató de retratar como uno de los peores pecados.

    A partir de ese entonces, la homosexualidad se comenzó a considerar como algo indeseable porque era contranatura y una pareja homosexual no podría procrear hijos. Según varios autores como G. Chauncey, D’Emilio, J., & Freedman, E.B, Duberman, M.B. y Vicinus, M. en el siglo XIX, la psiquiatría y la medicina competían con la religión por la ley y la jurisdicción sobre la homosexualidad, por lo cual se cree que la postura sobre la homosexualidad como una condición patológica o contra natura, pasó del púlpito a la medicina. Aún así, no todos compartían la misma postura. Por ejemplo, mientras Richard von Krafft-Ebing la describía como una enfermedad degenerativa,  Sigmund Freud y Havelock Ellis la veían de una forma más condescendiente, una postura no necesariamente compartida por todos los psicoanalistas que veían a la homosexualidad como una patología, pero cuyo problema era que estudiaban a los homosexuales que estaban bajo terapia psiquiátrica.

    Otros disidentes fueron Alfred Kinsey y la psicóloga Evelyn Hooker, quien en 1953, en vez de estudiar a pacientes psiquiátricos, reclutó a varios homosexuales que funcionaban bien en la sociedad, y después de varios estudios concluyó que la homosexualidad no está asociada a una psicopatología.

    La homosexualidad estaba considerada como una patología por la APA (American Psychological Association) y misteriosamente desapareció de ahí, ¡todos los homosexuales estaban curados! Varios grupos conservadores y religiosos aseguran que la presión y el activismo gay fue un factor de influencia para que la homosexualidad se descartara, lo cual, según el doctor en psicología Philip Hickey, es cierto; no hubo alguna investigación científica seria que respaldara la decisión de la APA, la cual se justificaba al afirmar que los homosexuales se sentían contentos con su condición, y que se sentían equilibrados al igual que los heterosexuales. Pero de la misma forma, Hickey asegura que lo que temía la APA, era que con la presión se pusiera evidencia la «naturaleza espuria de su taxonomía». Es decir, así como no hubo evidencia científica que respaldara la decisión de «curar a todos los gays», los criterios para la clasificación de las enfermedades listadas en el DSM-II era más bien muy endeble y no tenía mucho sustento (en la actualidad, esa clasificación considera desórdenes mentales, desde esquizofrenia, hasta el desorden de videojuegos por Internet).

    Progresivamente, la homosexualidad comenzó a tener mayor aceptación entre la medicina y la comunidad científica dejó de ver a la homosexualidad como una enfermedad o patología. En 1992 la OMS la decidió de considerar una enfermedad. No se ha determinado exactamente la causa que provoca la homosexualidad, la APA afirma que es una compleja interacción de factores biológicos en conjunto con otros cognitivos y del entorno. Por otro lado, hay estudios en desarrollo que apuntan a los cambios genéticos provocados por el entorno en la infancia, mientras que otro de la UCLA por medio de un estudio de gemelos, sugiere que hay evidencia dura de que la genética influye al menos «en parte» en la orientación sexual del individuo. De la misma forma, otras investigaciones como la publicada por la Universidad de Cambridge, sugiere que la genética juega un papel importante.

    Parece haber un consenso entre la comunidad científica. Primero, que la homosexualidad no es una elección, y segunda, que no es una enfermedad o patología, por lo tanto, no se puede curar.  Varias universidades y organizaciones han publicando desplegados para secundar este posicionamiento, por ejemplo, la Royal College of Psychiatrists; en 2013 la Academia Americana de Pediatría mostró su respaldo a las personas del mismo sexo, mientras que el Colegio de Psiquiatras de Australia y Nueva Zelanda dijo que lo que más afecta a la salud mental de la comunidad no heterosexual, es la inequidad legislativa, la marginación, y la discriminación interpersonal.

    La mayoría de las organizaciones religiosas y grupos afines no comparten esa postura. El medio ACI Prensa, publica un artículo de un psicólogo y psicoanalista católico holandés llamado Gerard J. M. Van Den Aardweg egresado de la Universidad de Amsterdam, quien afirma que la homosexualidad es consecuencia de la falta de madurez, y quieren aparentar jovialidad y alegría mientras que no son felices interiormente. De la misma forma, el presbítero Ernesto María Caro considera que es una enfermedad.

    La misma discrepancia se encuentra con las terapias que afirman curar la homosexualidad, los grupos religiosos suelen afirmar que son útiles, mientras que desde el laicismo y una buena parte de la comunidad científica se afirma que causan daños psicológicos y no hay pruebas de curas reales, en tanto estas terapias no suelen hacer seguimientos de sus pacientes a largo plazo.

    Matrimonio igualitario y adopción

    Varios estudios han tratado de exponer las ventajas y las desventajas que el matrimonio igualitario puede tener para la sociedad y para quienes lo conforman. Primero tenemos que hablar de las ventajas que según estudios el matrimonio aporta sin importar si es heterosexual u homosexual. Por ejemplo, ellos suelen ser más felices y su expectativa de vida es más alta que quienes viven en soltería.  Otra ventaja que se menciona, es que aunque los homosexuales tienen más posibilidades de llevar un estilo de vida un tanto más riesgoso que los heterosexuales  (Joe Messerli), dentro del matrimonio, están comprometidos a construir una vida juntos y suelen adoptar una forma de vida más responsable (Austin Cline).

    Por otro lado, otros claman que de esta forma se debilita la definición de lo que es el matrimonio. Se pervierte la definición, aseguran muchos expertos religiosos, porque el matrimonio tiene la finalidad de la procreación, y por lo tanto es antinatura.

    Con el matrimonio igualitario, más niños tendrían la posibilidad de tener una familia bajo la cual desarrollarse. Sin embargo, algunos estudios han mostrado resultados distintos cuando hablamos del desarrollo del niño dentro de una pareja homoparental. Algunos aseguran que no es el escenario óptimo para el desarrollo del niño, mientras que otros estudios muestran que los niños pueden desarrollarse de la misma forma que dentro de un matrimonio heteroparental.

    Muchos suelen defender su postura con «historias de vida» individuales, como aquella persona que la pasó mal dentro de una familia homosexual, o aquel que recibió mucho amor por sus padres del mismo género, pero las experiencias individuales no pueden tener validez científica para determinar si el matrimonio es bueno o no. Una joven puede narrar una vida de promiscuidad con una familia homosexual, pero de igual forma eso puede suceder dentro de una familia heterosexual. Tampoco un caso de un joven que creció sanamente dentro de una familia del mismo sexo implica que todos los casos sean iguales. Por eso tenemos que remitirnos a los estudios para sacar mejores conclusiones.

    Por ejemplo, según el New Family Structures Study del sociólogo Mark Regnerus de la Universidad de Austin, sí hay diferencias entre los hijos que crecieron en hogares heterosexuales a quienes lo hicieron en hogares de parejas del mismo sexo. Este estudio arrojó que los hijos de parejas del mismo sexo tienen mayores posibilidades de deserción escolar, de sufrir depresión y de ser arrestados, así también considera que la posibilidad de que el hijo sea homosexual es mayor. Esas afirmaciones son compartidas por B.A. Robinson, autora de Religious Tolerance, quien agrega además que tienen mayores posibilidades de ser discriminado,  ser víctimas de bullying y tener confusión por los roles de género. Estos autores también afirman que los homosexuales tienen mayor riesgo de contraer SIDA y tener una menor esperanza de vida que los heterosexuales.

    Por otro lado. un estudio de Justin A. Lavner, Jill Waterman y Letitia Anne Peplau del departamento de psicología de la UCLA muestra lo contrario. Afirma que las parejas del mismo sexo pueden ser muy buenos padres adoptivos. Los investigadores siguieron la vida de 82 niños adoptados por varios años, 22 de ellos por parejas del mismo sexo. El estudio concluyó que los niños adoptados por parejas del mismo sexo se beneficiaron de la misma forma que aquellos de parejas heterosexuales. En ambos casos, el IQ de los adoptados que se encontraban en situación de riesgo aumentó en 10 puntos y mantuvieron niveles estables de conducta, por lo cual concluyeron que no había evidencia científica en contra de las parejas del mismo sexo. Así también, un estudio de la Universidad de Virginia en conjunto con la universidad George Washington determinó que tanto los padres heterosexuales como los del mismo sexo están igualmente capacitados para educar a sus hijos en adopción y que no hay razón científica alguna para que no se les permita adoptar, así también llegaron a la conclusión de que los hijos de parejas del mismo sexo adquirían los mismos roles de género que sus pares de padres heterosexuales, lo cual demostraría que los padres homoparentales no influirían en la orientación sexual del niño.

    Otro argumento que suele esgrimirse, es que las parejas del mismo sexo son más inestables y tienen más altos índices de divorcio. Según el diario Actuall, en España así ocurre, la tasa de divorcios es más alta entre homosexuales que heterosexuales. No ocurre lo mismo en la Ciudad de México, donde después de 6 años, solo el 1% de las parejas del mismo sexo se divorció, cifra menor al de las parejas de heterosexuales.

    ¿Y las conclusiones? Las dejo a criterio del lector. Seguramente habrá más estudios y opiniones para contrastarlas, y si las tienes, te invito a participar al debate.

  • ¿Es la universidad para todos?

    ¿Es la universidad para todos?

    En una sociedad se necesitan científicos, pedagogos, doctores, pintores, albañiles, intelectuales, actrices, empresarios, economistas entre muchos otros. Los perfiles son diferentes, unos requieren título universitario, otros requieren una carrera técnica, y otros la preparatoria terminada e incluso menos. ¿Qué pasaría si garantizáramos la universidad a todos los ciudadanos del país? ¿Si todos estudiaran para ser doctores o empresarios, dónde quedarían los albañiles o los pintores? El garantizar la universidad a todos no garantiza de ninguna forma que tengamos millones de empresarios o millones de intelectuales. Simplemente los más capaces terminarán tomando este papel y los menos, con todo y título universitario, tendrán que buscar puestos de albañiles y pintores. ¿Es la universidad para todos?

    ¿Es la universidad para todos?

    Lamentablemente nuestra economía no da para garantizar la universidad para todos. Y creo que tampoco todos los ciudadanos están preparados para cursar la universidad, aunque sí, en parte, el gobierno tiene responsabilidad sobre esto último. De hecho, conforme se permite entrar a personas no aptas, la reputación de la carrera universitaria, e incluso la de la universidad, podrá deteriorarse. Las personas más preparadas serían las más afectadas en una clase donde el profesor está preocupado porque todos los alumnos aprendan.

    Es cierto, en países como Corea del Sur o Finlandia, la gran mayoría de los estudiantes tiene acceso a la universidad. Pero pasan dos cosas: La educación elemental de estos países es lo suficientemente buena como para que sus habitantes tengan la capacidad de estudiar una carrera universitaria adecuadamente, y la economía (tanto del país como de los habitantes) es también lo suficientemente buena. El caso de Cuba que aparece como el primer lugar es un poco diferente. Los cubanos tienen una buena calidad educativa (con su dosis de adoctrinamiento), entonces de alguna manera tienen aptitudes para entrar a la universidad. La economía de Cuba será muy diferente a la de Corea o Venezuela, pero al ser una economía controlada por el gobierno y totalmente planificada, entonces se invierten muchísimos recursos en los estudios en detrimento de otras áreas. Pero México ni tiene una economía sólida, ni tiene una economía planificada, y tampoco tiene a parte de su población lo suficientemente preparada.

    Entonces tenemos que la universidad no es para todos. La UNAM y la U de G, aplican exámenes para determinar quienes son los más aptos (de acuerdo a su capacidad de recibir alumnado) para ingresar a estudiar a sus instalaciones (que los mecanismos de admisión sean mejorables es otra cosa). Y en realidad las universidades son las menos culpables, y tendríamos que apuntar a la educación básica e intermedia que deja mal preparados a los alumnos.

    En México existen universidades como el ITAM que tiene una cuota de ingreso y mensualidades muy altas. Pero para entrar ahí no es suficiente, también se debe de pasar un examen y acceder a una entrevista con el director de la carrera. De esta forma garantizan que los que entren sean personas capaces de brillar en la carrera, así como personas que se comprometan con sus estudios. Esto también se ven en muchas universidades de países desarrollados como Estados Unidos, Reino Unido, y Alemania.

    De ninguna manera es una falta a los derechos humanos de las personas. Es como si habláramos de un equipo de fútbol profesional. Van a invitar a jugar a los más aptos y no a cualquier persona que quiera inscribirse. La responsabilidad que conlleva el número de alumnos rechazados no se encuentra en la universidad, se encuentra en la educación elemental que genera personas no suficientemente preparadas, y no se exenta de esta a los alumnos que no han querido esforzarse.

    La universidad será para todos cuando «todos» estemos preparados para cursar una carrera y por eso se debe de replantear la educación de México desde abajo: Les dejo un video sin ningún afán de discriminación de un candidato que se unió a la CCH porque fue constantemente rechazado en el proceso de admisión, y pregúntense si esta persona tiene las tablas para poder cursar una carrera eficientemente. Esta persona antes que criticar a la universidad, debió haber ido a las escuelas donde estudió y con sus maestros para recriminarle la educación de baja calidad que recibió:

     

  • Malas calificaciones

    Malas calificaciones

    ¿Las calificaciones que obtiene uno en la escuela son proporcionales al éxito que uno tenga en el ámbito laboral o empresarial? Yo creo que no mucho. No quiero abordar el tema desde un punto de vista pedagógico porque no tengo la facultad para hacerlo. Pero sí trataré de abordar el tema desde un punto de vista un poco más mundano, más basado en la experiencia diaria y en la percepción que en algún estudio. Pero quisiera darles el beneficio del a duda a aquellos que sacaron malas calificaciones.

    Malas calificaciones

    Cuando éramos niños, tanto en la familia como en la escuela nos enseñaron de forma explícita o tácita, que al obtener mejores calificaciones, tendríamos un mejor futuro. Al salir de la escuela me di cuenta que no es «tan así» en realidad. Esto lo puedo constatar al ver a mis ex compañeros de clase, y es que debo empezar diciendo que la calificación no siempre refleja lo realmente aprendido por el estudiante. Si se trata de adquirir información y hacer una evaluación para determinar que tanta de esa información que se dio permanece en la cabeza del estudiante, posiblemente las calificaciones si den un dato muy aproximado. Pero intervienen otros factores como el hecho de ¿qué se hace con la información que se adquiere?. Dicha información se debe procesar, se debe reflexionar y se debe entender, algo que generalmente (al menos cuando yo estudiaba, hace 10 a 15 años) no se medía bien en la escuela.

    Pongo un ejemplo. Imaginen que en el examen de economía te lanzan esta pregunta: -¿Quién creó el concepto de la «mano invisible del mercado»? Las respuestas son: a)Karl Marx, b)Adam Smith c)Luis Videgaray. Un estudiante podrá aprenderse que fue Adam Smith quien acuñó ese concepto, lo cual es correcto. En una siguiente pregunta se pregunta que es eso de la mano invisible, y la respuesta correcta es: «la representación de la capacidad autorreguladora del mercado». El estudiante que se aprenda («de machete» como se suele usar en el argot estudiantil) la pura información solo sabrá que un tal Adam Smith acuño la frase de la mano invisible que representa la capacidad autorreguladora del mercado. Pero posiblemente no habrá una reflexión sobre que implica ese concepto. Tal vez  porque el estudiante no está interesado en adquirir conocimientos, sino en obtener una buena nota para ser complacido por sus padres o por aparecer en el cuadro de honor. Este estudiante posiblemente olvide el concepto y años después cuando vea en la TV una discusión sobre economía, no podrá utilizar dicho dato para interpretar lo que dicen quienes discuten. Cosa que sí podrán hacer aquellos que han asimilado la información que se les ha enseñado.

    Cierto es, que el estudiante que esté más dispuesto a adquirir conocimientos, tenderá a obtener mejores calificaciones, pero no necesariamente sucede a la inversa por lo que acabo de explicar. Conozco casos de personas que estuvieron en el cuadro de honor, y de verdad, parece que en la escuela aprendieron poco.

    Yo siempre fui un estudiante regular, y solo obtuve calificaciones buenas hasta llegar a la universidad. ¿Qué pasaba conmigo? Simplemente estudiaba lo que me interesaba, y no es algo que se deba recomendar hacer, por supuesto que no, sobre todo por aquellas asignaturas que si bien pueden no tener parecido con lo que un estudiante quiera ser en un futuro, le pueda desarrollar habilidades. En mi caso, cuando se trataban temas de sociología, filosofía, economía, psicología o historia, casi siempre había una muy buena calificación asegurada, en cambio cuando las asignaturas eran física o química, la aspiración era no irme a examen extraordinario. Aún siendo un alumno regular hasta la preparatoria, ahora soy una persona a la que le gusta adquirir conocimiento constantemente, me gusta leer, informarme y seguirme preparando en mi especialidad. Y a lo que quiero llegar es que muchos estudiantes a veces optan por estudiar (ya en facultad) aquello que les gusta y que tiene como raíz aquellas asignaturas en las que destacaban más antes de entrar a la universidad. Entonces la brecha entre estos estudiantes «promedio» y los matados, se cerraba.

    Aún con todo lo que se ha comentado, hay otros «peros». La calificación evalúa tu nivel de conocimientos, pero generalmente no la habilidad de ponerlos en la práctica. En un trabajo, el diploma y el cardex premiado no son garantía, más porque entra el juego de las relaciones personales y la inteligencia emocional que son fundamentales para destacarse en un empleo o empresa. Un matado «antisocial» al salir a trabajar vivirá las complicaciones que le generará esa «actitud antisocial» a menos de que su trabajo exija muy pocas habilidades sociales.

    También sucede otra cosa extraña que yo he visto en algunos casos. Existe gente que es muy floja para estudiar, pero cuando se trata de trabajar o de hacer negocios, la actitud es totalmente diferente. Aunque bien la falta de conocimientos pueda llegar a afectar a este tipo de gente, esa enjundia y esas ganas por trabajar puede colocar en un nivel más alto a este tipo de personas que a otras personas que fueron brillantes en las notas.

    En general, a los únicos que he visto «condenados» son a los que de verdad tuvieron un pésimo desempeño, fueron expulsados del colegio una o varias veces. Pero he visto como incluso alumnos mediocres de alguna forma, ya en el ámbito profesional, han tenido posibilidades de salir adelante. Con esto no quiero fomentar la mediocridad en lo absoluto, sino decir que el solo obtener buenas notas no es garantía de éxito, se necesita algo más.

    Esto fue un aprendizaje interesante para mí. Nos enseñaron a buscar la mejor nota, más que el adquirir conocimiento y peor aún, las instituciones no vieron tan necesario el incentivo para mejorar la inteligencia emocional y capacidad de relacionarse del estudiantado.

  • La muerte de María de las Heras

    La muerte de María de las Heras

    “le mienten al encuestador con la misma facilidad que le mienten a su pareja” María de las Heras, sobre las encuestas electorales del 2012.

    La muerte de María de las Heras

    Muchos se preguntan quien es María de las Heras, simplemente es una de las mujeres pioneras en estudios de opinión en México. No tenía tanta exposición mediática como GEA-ISA o Roy Campos de Consulta Mitofsky por una sola razón, es que a María de las Heras nunca le llegaron al precio. Renunció a Milenio porque manipularon sus cifras, diario que encontró posteriormente encuestadoras más a modo como GEA-ISA. Ahora los columnistas al servicio del régimen entrante que trabajan en Milenio como Carlos Marín y Ciro Gómez Leyva dicen extrañar a la encuestadora pero este último aprovecha para darle pataditas en en lo oscurito.

    María de las Heras levantó una de las encuestas que no estuvieron copeteadas, y fue la que más se acercó al resultado. También acertó con Vicente Fox, y en España fue de las que más acertó también al anunciar que José Luis Rodríguez Zapatero sería el próximo presidente. María de las Heras fue pionera al crear el «Modelo de Análisis Estables Cambiantes e Indiferentes» diseñado especialmente para México, porque se dio cuenta (y lo advirtió con tiempo) que el método de levantamiento de estudios que se usa, por un decir, en Estados Unidos (Gallup y todas estas empresas), no funciona en México, porque aquí los encuestados en nuestro país tienden a mentir. Acusó a todas las casas encuestadoras cuyos resultados se llenaron de gel, de haber usado un método que ya de antemano se sabía que no servía (muy posiblemente esto fue deliberado), esas casas encuestadoras rebasaron más del doble de margen de error a favor de Peña Nieto.

    María de las Heras solía publicar en su página y en el diario español El País, para quien trabajaba, encuestas de opinión sobre diversos temas en México. Después de que hace algunos años los medios dejaron de levantar estudios sobre la legitimidad de la elección del 2006 (donde algo así como el 30% afirmaba que había existido un fraude), María de las Heras el año pasado volvió a levantar la pregunta y dio cuenta de que ahora casi el 50% de la población (mayoría relativa) consideraba que las elecciones habían sido dudosas e ilegítimas. Este estudio fue publicado en El País.

    Tal vez esto le vendrá bien al régimen de Peña Nieto, más porque no creo que le sea conveniente que la gente se entere (aunque mucha ya lo da por sentado) que más de la mitad de la población cree que ganó la presidencia comprando votos y voluntades. Pero no por esto se puede pensar (con nuestra tradición maniquea) que María de las Heras apoya a López Obrador. Este último afirmó que con el segundo debate había ganado más votos dentro de los panelistas de esta encuestadora, y la ahora fallecida desmintió al tabasqueño al decirle que ella nunca preguntó por quienes votarían sus panelistas.

    Ahora está de moda extrañar a María de las Heras, todos la recuerdan, en Milenio, en Televisa, e incluso Enrique Peña Nieto, quien indirectamente desestimó sus encuestas al lanzar un spot donde decía que las de GEA-ISA, Mitofksy, y todas esas eran las ganonas. Pero bien que durante el proceso electoral ninguna de estas instituciones o estos candidatos le hicieron caso. Pareciera que fue una encuesta menor que se perdió entre la goebbeliana encuesta de GEA-ISA (que por cierto, GEA es una empresa e ISA otra).

    Descanse en paz, María de las Heras. Se fue prematuramente de nosotros, y lo peor, que se fue cuando más la necesitábamos.

  • Participa en la Evaluación General de México 2008

    Ustedes recordarán que una vez hice un estudio sobre «la situación actual de Estados Unidos», donde ustedes respondieron preguntas de diversos temas (elecciones, crisis económica y concepto de el país norteamericano).

    Bueno, ahora estoy realizando otro estudio, pero donde ustedes podrán evaluar el desempeño general de nuestro país en el 2008. Este estudio está dividido en las siguientes categorías: Economía, Empleo, Seguridad, Idiosincracia y Gobierno.

    Estaré publicando los resultados de este estudio, en mas o menos un mes, tanto en el blog, como en mi sitio www.alvarols.com

    La encuesta tiene una duración de entre 10 y 15 minutos y los resultados son publicados anónimamente.

    Para participar, HAZ CLICK AQUÍ