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  • Los estudiantes del CAAV y la cultura del narco

    Los estudiantes del CAAV y la cultura del narco

    Los estudiantes del CAAV y la cultura del narco
    Foto: U de G

    En esta semana varios amigos míos han entrado en una terrible frustración que deriva incluso en el llanto. Y no son pocas las razones para que se sientan así, yo mismo he tenido un sentimiento similar al ver la displicencia de las autoridades ante un caso que no sólo es trágico, sino de lo más vil y ruin que puede existir. 

    Los estudiantes Javier Salomón Aceves, Jesús Daniel Díaz y Marco Francisco Ávalos del CAAV fueron asesinados simplemente por estar en el lugar incorrecto en el momento incorrecto. Ellos tan sólo iban a hacer una tarea escolar. Pero no sólo fueron asesinados por narcotraficantes sino que sus cuerpos fueron disueltos en ácido. 

    Los ciudadanos nos sentimos solos, abandonados a nuestra suerte, con la sensación de que el Estado, de quien se dice tiene el monopolio de la violencia, no puede hacer su tarea ni parece tener un especial interés en ello. Las autoridades se vieron presionadas y rebasadas por la indignación de la ciudadanía; sin esta, su reacción hubiera sido incluso más displicente y tal vez ni siquiera habría merecido una rueda de prensa. Pero la versión oficial no les cuadra a muchas personas e incluso dudan que realmente los estudiantes hayan sido asesinados. 

    Algunos tomaron la glorieta de Niños Héroes y la hicieron suya. Ante el desamparo, muchos salieron a las calles (cosa que también ocurrió en la Ciudad de México) para manifestarse y exigir una explicación. ¿Qué hacer cuando las autoridades, que son los únicos que tienen el monopolio de la fuerza y son quienes ejercen la ley, no responden? ¿Qué hacer cuando no dan un argumento convincente? 

    En estas elecciones poco se habla del narcotráfico. Cuando alguien habla de ello, lo hace de una forma muy general, no profundiza lo suficiente o lo hace para atacar a otro contrincante. Lo abordan, pero de tal forma que cuidan sus palabras para no meterse en problemas. Poco se habla de que los cárteles del narcotráfico han logrado penetrar en las estructuras políticas y sociales de nuestro país, al grado que alguien, como los estudiantes del CAAV, puede ser asesinado solamente por estar en el lugar equivocado. El narcotráfico es un poder lo suficientemente grande que no podríamos descartarlo de la ecuación electoral. ¿Qué tanto podrían influir en las elecciones y qué papel juegan? 

    Prueba del poder que el narco ya tiene dentro de la cultura mexicana es que uno de quienes confesaron disolver a los estudiantes en ácido es un rapero llamado QBA quien tiene en Youtube videos con más de cinco millones de visitas:

    https://www.youtube.com/watch?v=7Z7VXkQCU2M&feature=youtu.be

    El narco ha logrado impactar en la cultura de varios sectores de la población con el fin de poder de reclutar a jóvenes que engrosen sus filas. No sólo les promete un ingreso económico al cual podrán aspirar de forma legal, sino que logra vender su cultura como si se tratara de algo cool, de algo aspiracional, como una forma de status (si estás dentro eres un privilegiado, no eres cualquiera, eres alguien) para así crear un círculo vicioso donde más personas se enrolan y más personas se sienten en la necesidad de hacerlo. Todos quieren mostrar lujos, camionetas, armas, es muestra de que tienes poder, de que eres un chingón.

    En un ambiente tan nihilista como este todo se vale, nada está prohibido en tanto no molestes «a los de arriba». Despojados de cualquier sentimiento de humanidad, a aquellos «conversos», aquellos que han caído en las garras del crimen y el narcotráfico, pueden matar gente inocente y masacrar sin que eso les cause remordimiento o sentimiento de culpa. 

    A los ciudadanos esto los rebasa, se encuentran en franca desventaja ante los tentáculos del narcotráfico de los cuales forman parte estos jóvenes reclutados. Estudiantes de cine de clase media nada pueden hacer ante estos individuos que han hecho del crimen y de la lesa humanidad un estilo de vida. Los ciudadanos tan sólo pueden aspirar a que el Estado haga algo, que combata de alguna u otra forma a los cárteles que infectan a la sociedad con esta narcocultura. Pero los ciudadanos sienten que el Estado les falla, que no hace su tarea, que se muestra displicente y a veces hasta sienten que les mienten. 

    La frustración es grande, es muy grande cuando te enfrentas a fuerzas que son muy superiores a ti y te encuentras solo. 

  • Los estudiantes de Ayotzinapa ya están muertos

    Los estudiantes de Ayotzinapa ya están muertos

    Este 26 de Septiembre es el primer aniversario de uno de los días más trágicos de la historia moderna de México, y hablo de la matanza de los estudiantes de Ayotzinapa. A un año, y por más que el Gobierno trate de hacer que la población olvide el tema (porque el Gobierno se mostró incompetente, porque Ayotzinapa evidenció al Gobierno, evidenció la colusión del crimen organizado con el Estado, y también porque hay quienes se han querido aprovechar de la tragedia y manipular a los padres con intereses políticos), el dolor ahí sigue, no se ha ido.

    Los estudiantes de Ayotzinapa ya están muertos

    Hay una cosa que a mí me parece tristemente cierta, y es que los estudiantes de Ayotzinapa están muertos. Entiendo a los padres, me imagino que en su dolor no quieren perder las esperanzas, pero no veo como es que los estudiantes puedan estar vivos, menos a un año. La forma en que murieron puede ser debatible: La PGR tiene su «verdad histórica» y el GIEI por su lado afirma que esa versión es más bien una «mentira histórica». Pero los estudiantes ya murieron.

    Los padres están en su derecho de no aceptar la verdad porque es muy doloroso aceptar la muerte de un hijo, más cuando no se conocen con certeza las condiciones en que murieron. Pero a nosotros si bien no nos deja de doler el hecho, no nos han matado a un niño y podemos pensar de forma más racional y objetiva. ¿De verdad creen que los estudiantes están vivos, escondidos en algún lado? De verdad lo veo muy difícil, si no es que imposible. ¿Para qué el Gobierno simularía una tragedia que no existió? Se me hace algo absurdo.

    La tragedia nos duele mucho, de hecho Ayotzinapa es la razón por la cual el Papa Francisco (según palabras de Raymundo Riva Palacio) no pisó México en esta visita a América. El Papa Francisco pidió ir a la normal de Ayotzinapa para oficiar una misa, lo cual no le pareció al Gobierno de México. Es un secreto a voces que la relación entre el Gobierno de Peña Nieto y el Vaticana no es la mejor.

    La tragedia nos duele mucho, porque a pesar de que los estudiantes posiblemente no eran un ejemplo a seguir (en una manifestación en la Autopista del Sol, quemaron una gasolinera donde murió una persona) no se concibe que una autoridad coludida con el crimen perpetre una masacre de semejantes proporciones. Los estudiantes debían ser calmados o sancionados, no ejecutados.

    La tragedia nos duele mucho, porque aunque yo no creo que el Gobierno de Peña Nieto los haya mandado a matar, como algunos sugieren, el Gobierno fue tan displicente que el mensaje que recibimos fue de «me vale madre» y porque el nivel de corrupción que han permitido (y hasta fomentado) de alguna forma han permitido que el Estado pueda ponerse al servicio del narcotráfico para perpetrar una masacre, porque sin importar si fue de orden local o estatal, #FueElEstado, porque el estado se puso al servicio de los narcotraficantes.

    Sí, es doloroso aceptar que están muertos, porque eso significa una herida más en nuestra historia, un hecho cuyas causas posiblemente nunca conozcamos a fondo, porque hay muchos interesados en que no se sepa, o hay quienes quieren jugar tramposamente con la historia.

    Vivos se los llevaron, pero… muertos están. Y al Gobierno no le importa, el Gobierno sólo quiere lavar su imagen, el Gobierno no quiere resolver nada, sólo se quieren lavar las manos, y seguir en su acostumbrada dinámica del poder.

     

  • Vivos se los llevaron, vivos los queremos

    Vivos se los llevaron, vivos los queremos

    ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

    Los gobernantes podrán criminalizar la protesta, podrán crear hastío en la población para que no tenga capacidad de reacción, pero cuando haces «encabronar» a la sociedad, por más técnicas de manipulación de masas que uses, todo se te puede salir de control.

    penpen

    Y hoy la sociedad está encabronada, de hecho yo estoy encabronado.

    Y la sociedad está en las calles, eso que parecía impensable, porque ni las reformas que calaban en cierto sector de la sociedad, ni siquiera los intentos de censura en la Reforma de Telecomunicaciones habían logrado tanto. Pero hay un momento en que esas líneas que dividen a la sociedad, ese clasismo, esa diferencia de posiciones sociales se olvida y regresa ese sentimiento de solidaridad para que la sociedad se defienda de sus enemigos, y lamentablemente en estos casos, el Estado pareciera ser parte de los villanos y no de los buenos (como dicen que en el papel debería de ser).

    Que si estaban coludidos con el narcotráfico, que si el Gobernador era perredista o que si antes era priísta; que si el alcalde es responsable, que si lo es el Gobernador, que si el Gobierno Federal tiene responsabilidad. Lo cierto es que el Estado mató estudiantes. El Gobierno mató, lo repito, el Gobierno mató, mató a personas inocentes. 

    ¿Como esperar de México un país reformador cuando esta bazofia de Estado de Derecho no sirve? ¿Cómo esperar que la gente cumpla cabalmente con sus obligaciones fiscales cuando sus impuestos se han usado para matar inocentes, sí, para matar?

    Y los políticos relativizan lo que ha ocurrido. no le dan mucha importancia. Peña Nieto en lugar de trabajar y buscar esclarecer en el asunto se toma selfies en Monterrey. Peña Nieto sonríe, pero su semblante desgastado lo delata. El Presidente, el que está al timón del barco llamado México, no parece importarle mucho lo que sucede. Sus imágenes junto con las regiomontanas terminan siendo insultantes a la vista.

    Agreden a Cuauhtémoc Cárdenas (cosa que se me hace injustificable), quien seguramente no tiene relación alguna con los hechos y quien trató ser parte de la manifestación. Lo agredieron, no importaba si era «de izquierda», la gente está harta, está «hasta el queque» de los políticos, les tiene una desconfianza profunda, tremenda.

    Los gobernantes quieren jugar a la simulación: -Mira, detuve al capo; -Mira, me atreví a salir a hablar con los estudiantes del «Poli». Ya nadie se la cree, los políticos están tan alejados que los ciudadanos sólo pueden confiar en ellos mismos. En política ya no hay líderes, los que pretenden serlo, se tratan de «colgar» para recibir simpatías pero reciben pedradas, ¿López Obrador? Ni quién se acuerde de él, la gente quiere respuestas, quiere justicia, no quiere «teorías del compló».

    Que si los reclamos de los normalistas son absurdos, que si sus métodos son criticables, son cosas que se pueden discutir y señalar. Pero eso no se compara con lo que ha sucedido. Para que en pleno siglo XXI alguien tenga la capacidad de desollar a otro semejante, es que algo debe de estar mal no sólo en su psique, sino en el sistema del cual es parte.

    El encono sigue aumentando, la indignación también. Peña Nieto evade la realidad con felices selfies. Dicen que el país se le puede salir de sus manos, aunque deberíamos preguntarnos si alguna vez lo llegó a tener. Desde el gobierno de Calderón afirmaba que el país era una olla de presión, pero en esos tiempos al menos había cierto control y la sociedad tenía un poco más de confianza en su gobierno. Ahora la olla brinca, se tambalea, como si en cualquier momento pudiera explotar.

    «Vivos se los llevaron, vivos los queremos» La gente quiere respuestas. El Presidente debería de estar en juntas interminables para solucionar estos problemas, deberían de haber respuestas rápidas, deberían haber ya castigados. Aquí no importa si los masacrados eran «chairos o derechosos» aquí importa que son seres humanos, que son mexicanos, y que merecen que les respeten sus derechos y su integridad. ¡No se vale lo que ha sucedido!

    El Gobierno de Peña Nieto se cae a pedazos. Pero lo que más duele es que México lo hace también. La gente pierde la confianza, se siente triste, frustrada, no sabe en quien confiar, tiene recelo a sus autoridades, no se siente escuchada.

    Me da tristeza. Me da tristeza porque pensé que esto era cosa del pasado, me da tristeza porque yo quería ver a México en otro punto, me da tristeza porque me siento vulnerable igual que todos los mexicanos.

    Y con un carajo, yo quiero ver vivos a todos los que se llevaron.

     

  • Uopa Osorio Chong

    Uopa Osorio Chong

    De alguna manera los estudiantes y la sociedad esperaban que el gobierno llegara con su aparato represor, o hiciera lo que generalmente hace para contener a la mala a quienes se oponen a ellos: Granaderos, infiltrados, anarquistas destrozando bancos y demás. No es que fueran masoquistas, (posiblemente es un proceso que se gesta en el inconsciente), sino que así se podía reafirmar la teoría del gobierno malo, el gobierno que le da la espalda a los ciudadanos, ese que nos ha dado esa impresión en los dos años que llevan al mando del poder.

    Uopa Osorio Chong

    Se hablará del 68, del halconazo y demás sucesos trágicos, pero los gobernantes muchas veces han recurrido a otros métodos antes de llegar a esas instancias. Por eso es que comentaba que lo sucedido en Tlatelolco hace casi medio siglo parecería un juego de niños si lo comparamos con lo sucedido en las dictaduras latinoamericanas. Y por eso se entiende que Osorio Chong haya salido con los estudiantes y les haya dado por su lado. Técnicamente les concedió sus peticiones y dio respuesta positiva a los diez puntos del pliego petitorio. Tanta masa de manifestantes en la calle es peligrosa si terminan opuestas al gobierno, pero si logras darle por su lado, quien quite y hasta algunos ilusos terminen agradecidos con el gobierno.

    Me extendería mucho para explicar si lo solicitado por los alumnos era lo mejor para ellos y el Instituto Politécnico Nacional, pero el acto de Osorio Chong de alguna manera termina siendo buena para ambas partes, aún si los alumnos pugnaran o no por lo más acertado, o si Osorio Chong actuara sólo por estrategia política. Para los alumnos es bueno porque significa cierta victoria moral frente al poder, y para Osorio Chong porque el acto le da ciertos votos a él y al Gobierno del cual forma parte. Que un priísta se parara frente a la masa de alumnos para escuchar sus peticiones y no sólo eso, cumplírselas, no es algo que esperara mucha gente.

    La manifestación del IPN fue una muestra de que por más trate el gobierno de mantener a la sociedad en estado de burn out, siempre habrá una posibilidad de que los ciudadanos se les salgan de control, siempre habrá alguna razón para que salgan a la calle a pesar al denso clima político. Al gobierno le dio miedo esa cantidad interminable de masa circulando por Reforma y demás avenidas de la ciudad de México y posiblemente la vieron como algo demasiado grande, y por eso tuvieron que ir a hablar con ella.

    La decisión de Osorio Chong fue acertada, pero pensar que eso es un viraje del gobierno ante la democracia y la apertura es un fatal error. La decisión tiene que ver más con intentar que las cosas no se les salieran de control. Un gobierno con poca legitimidad, con críticas provenientes de muchos sectores de la sociedad no se puede dar el lujo de hacer otro acto que los deslegitime más porque pueden despertar eso que algunos llaman el «México bronco» y provocar una reacción en cadena en su contra.

     

     

  • ¿Eres un adolescente indeciso que no sabe que quiere estudiar?

    ¿Eres un adolescente indeciso que no sabe que quiere estudiar?

    Seguramente eres un púber que quiere ver que va a hacer con su vida. Hace no mucho te diste cuenta de la aparición de pelos por todos lados, aprendiste a rasurarte (o a depilaste), a ponerte desodorante (que desgracia en que la misma etapa en que te gustan los miembros del otro sexo empieces a oler mal si sudas), empezaste a coquetear con tu sexo para después sentir una explosión inmensa que cambió tu vida para siempre. Pocos años después de eso, te topas una de las decisiones más importantes de tu vida ¿Qué fregados voy a estudiar? Esa decisión marcará un rumbo definitivo en tu vida, tal cual efecto mariposa, donde un pequeño acto cambia por completo el futuro.

    ¿Eres un adolescente indeciso que no sabe que quiere estudiar?

    ¿Pero sabes que estudiar? ¿Sabes como tu carrera, con una persona indecisa, timorata y manipulable como tú, puede acabar destruyendo a la sociedad? Esta es una lista hecha deliberadamente para crearte todavía más confusión.

    Filosofía y Letras: Los filósofos llegaron a este mundo para crear problemas existenciales. Por más se lee fiosofía, la angustia aumenta, y tal cual droga candidata a ser legalizada por Fox, el filósofo necesita leer más, meditar, razonar más, pensando en saciar su vacío existencial, cuando ocurre lo contrario. Dependiendo la ideología, se encerrará en un monasterio para entender al Dios en el que cree, y dejará de disfrutar los placeres de la vida. O se convertirá posiblemente en un pseudorrevolucionario rojillo que después de haber leído cientos de libros que lo pusieron al borde del suicidio, llegará a la errónea conclusión de que el comunismo funciona.

    Psicología: Tiene algunos rasgos parecidos de los filósofos. Los filósofos rara vez encontrarán trabajo, pero el número de suicidios por crisis existenciales podrá equilibrar dicho conflicto. En cambio los psicólogos no. La mayoría de los estudiantes, mujeres «Mientras me caso» que aspiran a poner su consultorio y terminan trabajando en el departamento de recursos humanos de empresa de medio pelo si bien les va, logran sortear esa angustia. En ese mundo donde el «Yo» y el «Ello» de Freud, se combinan con los «Wey» «Hello», «quiut (Cute)», donde un postulado freudiano o de Jung que cause conflicto, podrá ser neutralizado con una visita consumistamente loca al centro comercial. Es cierto que estamos enfermos, pero no es lejano el día en que tengamos más psicólogos que no psicólogos en la sociedad, y los primeros se limitarán a «psicoanalizar» a sus padres, hermanos y amigos, para después irse a llorar por un profundo conflicto que no ha sido posible descifrar desde un punto de vista antropológico, sociológico, o valga la redundancia, psicológico: -Mi novio llegó 15 minutos tarde weey!-.

    Economía, Finanzas: Los economistas tienen una profunda distorsión de su autoconcepto. Creen que son superhéroes que vienen a salvar a la sociedad, cuando son artífices de gran parte de sus males. Gran parte de ellos (exceptuando los rebeldes marxistas) son una especie de juniors con porte tecnocrático, que buscan hacer un análisis del mundo y todos sus problemas por medio de fórmulas matemáticas. Son expertos en la economía del goteo, cuando no son capaces de cerrar bien la llave del lavabo. Todo lo analizan en función de balanzas comerciales, oferta y demanda, producto interno bruto. Tratan de hacer el trabajo de psicólogos, filósofos y sociológicos reduciendo todo a un interés monetario.

    Ingenierías: Es natural que los ingenieros sean bien pagados, debido a su capacidad intelectual de lograr transformar la materia en cosas que según nosotros, son útiles. Son una especie de intelectuales binarios, la gran mayoría no tienen relaciones sexuales hasta que comienza su éxito económico, y se molestan si uno les llama licenciado en vez de ingeniero. El problema viene en que son parte responsables de los daños que estamos causando los seres humanos en la tierra. Ellos crean un inocente aparatito maquetado en AutoCAD, un robot, un molde, cosas aparentemente pequeñas, pero que juntas te hacen entender por qué hay cada vez menos árboles, por qué el clima está cambiando. Eso sí. Tienen el karma de su lado, son la especie relegada en la universidad, pero al salir al quite, se las cobran.

    Programadores: Geeks y nerds antisociales se refugian en este mundo para llegar a ser alguien a pesar de sus limitaciones. Tetos como Bill Gates o Steve Wozniak son su esperanza para que a pesar de sus granos, sus frenos, y su sobrepeso, logren ser igual o más exitosos que los hombres comunes. Dominan un arte que sólo ellos entienden (corchetes, «if’s», while’s») y lo que para ellos es algo increíble, para el resto del mundo es algo así como «cómprate una vida» aunque toda la tecnología que usan estos últimos para farolear, son creados por esos programadores. Incluso la App que usan para burlarse de los nerds. Tendrán más posibilidades de crear una aplicación que piense por sí misma, que tener una relación sentimental con alguien que no se dedique a los mismo que ellos.

    Mercadotecnia: La definición correcta de mercadotecnia es la siguiente: -La actividad donde se busca acercar productos inútiles a los consumidores, los cuales son previamente enajenados por medio de mecanismos conductuales, precios bajos, y estrategias apelando a los sentimientos de la gente-. El mercadólogo se encarga de decirle a los demás que es lo que necesita pero que en realidad no necesita. Imaginemos una mesa coja de dos patas, la cual no se puede poner de pie ¡No sirve!. Bueno, un mercadólogo puede forrarla de diamante y se convierte en un producto de lujo cuyo mercado meta son las clases pudientes. Otro mercadólogo le pone una manzanita y le llama la iCoja, La gente hace filas enormes para comprarla porque la edición conmemorativa tendrá una de sus patas con la forma del falo de Steve Jobs. Otro de plano deja que la mesa se haga más vieja, donde la humedad debilite la madera y huela antiguo. Sí, la mesita ideal que todo hipster estaba esperando. Y por cierto, los primeros que caen en las garras de la mercadotencia, son, los mercadólogos.

    Arquitectura: No miente quien dice que el arquitecto es aquella persona que no tuvo cojones para ser ingeniero. Es una carrera apta para megalomaniacos snobs. Todos quieren ser Le Corbusier,  Gaudí, Pelli, Foster. Pero terminarán creando casas tipo Infonavit 4×4 o bien, haciendo ampliaciones en un baño para que el escusado quepa y el cliente pueda agarrar el papel del baño sin pararse. Los arquitectos se creen artistas, creen que van a forrar toda la ciudad de Art Deco, van a presentar una propuesta de un mingitorio portatil Art Nouveau, pero caerán en la realidad de que la gente quiere su casita, y no quiere que tenga goteras. Posiblemente logren entrar a su obra arquitectónica maestra, pero sólo viendo su render con unos lentes en 3D.

    Contador: Monótono, repetitivo, uno de los reductos de la cultura disciplinaria panóptica de hace dos siglos. Declaración- IVA – IETU, cuentas T – Activos – Pasivos. Tienen mucho trabajo muy mal pagado, y la poca creatividad que se les pide, es la necesaria para que sus clientes evadan impuestos. ¡El contador de Slim es un artista!. Ser un contador es como trabajar en el servicio público sin los beneficios de estar en el servicio público. Ir al SAT, hacer filas, lidiar con la burocracia, un error puede costar no sólo la pérdida de un cliente, sino el resarcir económicamente su error. El nombre lo dice todo, contador, contar, nada más.

    Diseño Gráfico: Aquí caen dos personas, gente que cree que el diseño es arte, y gente que no tuvo los suficientes arrestos para estudiar cualquier otra carrera. Son los mozos de los mercadólogos y los comunicólogos. Su conflicto consiste en tratar de hacer una expresión artística con la imagen corporativa de una empresa. Colores por aquí, colores por allá, un toque de Picasso, un toque de Dalí, para que el cliente diga -¡Qué es esta porquería!-. ¡Quiero diez propuestas nuevas para ayer!-. Su pirámide de necesidades de Maslow sería así: 1.- Necesidad de tener una Mac 2.- Necesidades fisiológicas 3.- Necesidades de seguridad 4.- Necesidades de afiliación 5.-. Necesidades de reconocimiento 6.- Autorrealización.

    Comunicación: Es curioso que muchos comunicólogos gusten de la onda hippie e incluso se consideran de izquierda, pero forman a ser la parte estrategica de comunicación del mainstream y la maquinaria boba. Terminan manejando las redes sociales de empresas propiedad de «pequeños cerdos capitalistas», hacen comerciales de  Coca Cola y si tienen éxito, spots de Televisa. En cierta medida, comparten la intención de los mercadólogos de enajenar a la gente, aunque el mercadólogo es el que habla de la necesidad de hacerlo, y el comunicólogo ejecuta la estrategia orwelliana alienante.

    Administracion de empresas: La gran mayoría entran aspirando a manejar su negocio y pocos lo logran. Como el nombre tiene la etiqueta de «mi negocio propio» o, «seré gerente de una empresa importante», terminamos con una de las carreras más saturadas, también por muchas «Mientras me caso». Al igual que los mercadólogos, llega el balde de agua fría cuando hay mucho trabajo en… telemarketing, cambaceo, servicio al cliente. Al salir se dan cuenta que para poner un negocio y poner sus conocimientos en práctica, más que su título,  necesitan «capital». Quienes no lo tienen, o bien, no lo saben obtener (porque también existen los créditos y los incentivos), terminarán condenándose a buscar empleos que sean aceptablemente remunerados aunque no les guste.

    Derecho: Yo lo llamaría licenciatura en chueco. Ese episodio de los Simpsons donde Lionel Hurtz se imagina a un mundo sin abogados representado por una imagen con varias personas cantando en círculo ejemplifica lo que es el derecho. Más que aspirar a ser empleados o emprendedores, la política es una gran opción para desenvolverse. El abogado más mañoso es el más bueno, un abogado «humilde» es un pobre abogado. Una carrera saturada, sí, pero con amplias áreas para desenvolverse. Si el diseñador es creativo, el contador minucioso, y el psicólogo empático, entonces el que estudia derecho debe de ser cabrón. Se forma un círculo vicioso porque si aparecen abogados «cabrones» entonces la otra parte deberá buscar otros más «cabrones», y más que aplicar la justicia, ganará quien encuentre más inconsistencias a la ley a su favor. Tanto si quiere ejercer de una forma honesta y comprometida como si quiere ser un corrupto. Por eso es que el derecho es la antesala de los políticos.

    Medicina: Otro de los oficios llamados liberales. Si no fuera por Superman, Gokú o el Peje, los médicos serían los héroes del mundo. Se encierran en los estudios más tiempo que los otros profesionistas, lo cual moldea su personalidad al grado que siempre sabes que el médico, es el médico (a veces esos pasillos de hospital dejan como un no sé qué en su psique que ha asimilado las tripas internas). Si no te gusta esforzarte, esta no es tu opción- Los médicos son de los profesionistas más valientes (aunque se creen de más) porque no sólo estudian una carrera difícil y demandante, sino porque es pan de cada día ver lo más repugnante de los seres humanos, desde un olor fétido por falta de aseo, hasta meter las manos dentro del cuerpo de un paciente sabiendo que la más pequeña falla puede destruir la reputación forjada por años. Los médicos llegan literalmente «más adentro» del ser humano que los filósofos, pero no se deprimen tanto. Se acostumbran.

    Nutrición: Algunos podrán asociarlo con la medicina porque los dos están centrados en la salud, pero es algo totalmente diferente. Primero, en nutrición siempre están las mujeres más guapas de la universidad (hombres no sé, porque no muchos estudian esta carrera). Segundo, no puedes ser gordito o gordita y estudiar nutrición. Adiós a los placeres del paladar a menos que tu metabolismo sea muy generoso contigo. Estas son de las carreras «Mientras me caso» pero con más perspectiva, porque las nutriólogas si logran hacer algo más de su carrera. El problema es que es una desventaja relacionarte íntimamente con gente gordita. Si tienes un novio, un hermano o un papá gordito, se asumirá que no tienes la capacidad de hacer que bajen de peso. El cliente común del nutriólogo es este. Llega a consulta los primeros días de enero, sigue febrero, marzo, abril, hasta un punto en que el nutriólogo se siente muy orgulloso de como su técnica ha despejado toda obesidad del individuo. Pero esta alegría se disipa cuando esa misma persona regresa en enero del siguiente año con todavía más sobrepeso.

    Entonces, ¿Ya sabes qué quieres estudiar?

  • Peña Nieto, la Ibero y las clases medias

    Peña Nieto, la Ibero y las clases mediasUna amiga me preguntaba que por qué existía un odio generalizado de las clases medias frente a Enrique Peña Nieto, así como lo hubo con López Obrador en el 2006. Le comenté (sin pensar mucho) que esta caricaturización de Peña Nieto era debido al miedo del regreso de lo peor del PRI, pero luego me puse a pensar en esa pregunta más a fondo, porque a veces dicho odio se torna en agresividad sobre todo en redes sociales con hashtags como #EPNChingaTuMadre entre otros, ciertamente a pesar de la poca integridad del candidato a veces la agresividad llega ya a puntos extremos. La entiendo pero no la justifico, la entiendo por el sentimiento de miedo que genera la entrada de un candidato que representa la peor facción de un partido que pareciera tener todas las intenciones de regresar al autoritarismo y por el hecho de que se podría destruir lo que se ha avanzado en materia de democracia, democracia que si bien es incipiente, existió si, un avance, y no solo gracias al PAN como ellos creen, sino también a las izquierdas y al mismo Ernesto Zedillo. Pero no la justifico porque si bien los mexicanos nos gusta caricaturizar y burlarnos de las tragedias, creo que mentar madres no ayuda a construir, y tampoco ayuda al propósito que deberían tener aquellos que tienen miedo de la llegada de Peña Nieto que es hacer que la gente se de cuenta de que es y que representa.

    Creo que el repudio hacia Peña Nieto es genuino en su generalidad, si bien, en el 2006 cuando se odió a López Obrador, dicho odio fue creado por una guerra sucia, ahora este inició porque la gente de verdad tenía miedo y nadie tenía que venir a decírselos. Ciertmente Josefina inició una campaña de guerra sucia, pero esta se lanzó mucho después de que la gente mostrara su posición frente al priista e incluso ha tenido poco impacto. Lo que pasó en la Ibero es algo genuino, no hubo nada «arreglado» como sugiere el coordinador de campaña de Peña Nieto Luis Videgaray, ni Obrador metió las manos. Porque primero, en los videos se puede constatar que los «manifestantes» son los propios estudiantes, de clase media, media alta y alta, y eso se constata por su forma de vestir, por su apariencia y por el hecho de que varios de ellos traían iPhones, iPads y demás artefactos grabando lo sucedido. Pero por su parte si se pudieron ver militantes de Peña Nieto, gente más pobre que naturalmente uno se da cuenta que de ninguna manera podría ser estudiante de una universidad privada.

    El repudio de la Ibero hacia Peña Nieto nos explica el por qué el priísta no quería asistir a las universidades, tal vez por las críticas ante su objeción a debatir y abrirse a espacios públicos, decidieron hacerlo una vez para tratar de callar bocas, pero les salió el tiro por la culata. Es un hecho que Enrique Peña Nieto no es bienvenido a las universidades, no solo es el caso de la Ibero, en el ITESO en Guadalajara (otra universidad privada) se hizo un estudio donde cerca de la mitad de los estudiantes afirmaba que iba a votar por López Obrador (51%), en segundo lugar estaba Josefina Vázquez Mota (30%), y ya muy lejos, con nisiquiera el 7%, incluso había más anulistas que gente que pensaba votar por Peña Nieto.

    El incidente de la Ibero es un acto genuino donde los estudiantes ejercieron la libertad de expresión. Jamás se utilizó la violencia, se arrojaron objetos, y todo se limitó a consignas «Peña Nieto, entiende, la Ibero no te quiere», «Atenco no se olvida» o la más fuerte «Peña Nieto, asesino», máscaras de Carlos Salinas o carteles. Ni siquiera se escucharon palabras altisonantes como las que si se usan en Twitter, especialmente por los votantes «duros» de López Obrador o también por algunos panistas o indecisos que se dejan llevar por las emociones. Más bien lo preocupante es la posición del PRI ante estos hechos, su presidente Pedro Joaquín Coldwell dijo que se debería investigar y castigar a los estudiantes «involucrados», afortunadamene la Ibero le dio una respuesta negativa ante su petición. Naturalmente Peña Nieto estaba preocupado, pero no creo que sea tanta la preocupación que pueda haber sobre el comportamiento de las encuestas, sino la animadversión hacia su persona que habrá si llega a la presidencia. Si a Calderón lo odiaron los pejistas lo que le preocupó demasiado al panista, Peña Nieto tendrá en contra a panistas, perredistas, indecisos y anulistas, es decir, todo aquel sector de la población que no es priísta. No solo eso, la sociedad está organizándose para marchar y hacer lo posible civilmente para que Peña no llegue a la presidencia, ya se organizaron dos marchas, una en la Ciudad de México y otra en Guadalajara, marchas que al parecer son organizadas por ciudadanos y no por partidos políticos de oposición.

    Enrique Peña Nieto deberá estar preocupado, porque ante la tentación de regresar al autoritarismo, la olla de presión podría explotar. El PRI regresa con su sistema corporativista casi intacto, pero con una realidad diferente, cuando dejaron el poder, no había mucho más allá de Televisa y los medios predominantes. Ahora existen las redes sociales, Internet y varios medios alternativos. Si Peña, en caso de que llegue al poder, muestra señales de autoritarismo, podríamos ver algo así como la primavera árabe en México. La sociedad incluso es ya menos pasiva que hace 20 años y cada vez más personas están dispuestas a salir a las calles.

    Regresando al inicio, de ¿por qué la gente odia tanto a Peña Nieto?, hay que notar algo, y es que existe una cosa que es muy similar al odio que se le tuvo a George W Bush en Estados Unidos en sus últimos años de mandato. Peña Nieto no es un Salinas, no es el que orquestará todo en el gobierno, simplemente será igual que George W Bush, títere de varios intereses, la mayoría dentro de la facción más sucia de su partido, de televisoras y algunos otros agentes más, esto lo digo porque es fácil apuntar a Peña Nieto porque es lo visible, lo tocable, pero los de atrás se podrán lavar las manos fácilmente y hay que tomar en cuenta eso.

  • Empresas que buscan estudiantes güevones.

    Me llamó la atención un cartel que encontré en Internet, el cual ofrece elaborar trabajos desde secundaria hasta universidad. En el cartel dicen que se hacen ensayos, investigaciones, maquetas, mapas conceptuales, planeaciones de clase y revisiones de tesis. Todo lo necesario para que el estudiante deje de cumplir con sus obligaciones. Afirman que son trabajos auténticos y no copias de Internet. Cuando ví ese letrero dije !no manchen! estos sí que lucran con la «güeva» de los estudiantes.

    Es cierto que todos cuando fuimos estudiantes nos daba algo de tedio y flojera hacer las tareas, de hecho muchos les pedíamos a los cerebritos que nos la pasaran. O de plano no las hacíamos lo que repercutía en el promedio final que obteníamos en las materias. Recuerdo muy bien cuando el «profe» anotaba en el pizarrón como se componían las calificaciones de su materia, ej: «examen 60% tareas 20% proyectos 20%» y en base a eso decidíamos que tan importante era hacer las tareas. Muchas veces era un aliciente para tener un colchón en caso de que no fuéramos muy buenos para estudiar, pero lo cierto es que gran parte de la enseñanza que obtuvimos fue gracias a las tareas.

    Es por esto que este tipo de «empresitas» me causan indignación, porque promueven la flojera y el conformismo en el estudiante. Es casi como pagarle a un maestro para que lo pasen. Si de por sí la eduación en México es mala (sobre todo en el sector público) este tipo de establecimientos vienen a agravar la situación educativa en la que se encuentra el país. Y no solo eso, hay que recordar los establecimientos que te «venden» los títulos sin haber siquiera estudiado o haber pasado un curso fácil.

    Pienso yo que las autoridades deberían hacer algo con este tipo de negocios, los deberían de clausurar. Me da coraje que haya gente que se gane el sustento diario haciendo las tareas y deberes de los demás. Ahora resulta que estos oportunistas no solo van a ganar dinero, sino que van a ganar el conocimiento que debería de obtener el estudiante. Este último solo recibirá la calificación que obtuvo gracias al trabajo de un tercero.

    Es simplemente la cultura del mexicano de hacer todo fácil, buscar resultados con el mínimo esfuerzo. Tanto que estos «changarreros» ya encontraron un nicho de mercado a explotar. ¿Target? Estudiantes güevones los cuales quieren pasar el curso sin ningún esfuerzo y sin ningún contratiempo. Yo creo que Elba Esther Gordillo debería estar feliz, ya no se me haría raro que el SNTE termine certificando a estos changarros, porque aparte hacen planeaciones de clase, para que el profesor no se tenga que martirizar y llegue al salón con los temas ya totalmente diseñados por estas empresas (así les dá más tiempo de marchar y de votar por el PANAL o por el PAN).

    Qué lástima que exista esto, pero bueno, es el reflejo de nuestra cultura conformista.