Etiqueta: Estereotipos

  • 9 rasgos que debería tener una persona

    9 rasgos que debería tener una persona

    ¿Cómo debería ser el estereotipo de una persona excelente? Estereotipos nos han tratado de vender por montones, aunque siendo realistas, tienden a ser más bien clichés, representan a alguna tendencia de consumo, y en muchos casos no sólo son imperfectos, sino que en realidad un perfil así podría adolecer de problemas psicológicos (ahí están los típicos perfiles de los hombres con buen aspecto físico que presumen de mucha seguridad individual y autoestima, pero son sumamente ignorantes, incongruentes y poseen una escala de valores muy endeble). Así que ahora vine y me di a la tarea de crear a mi Frankestein, o lo que considero como debería de ser una persona. Esta propuesta es unisex, aplica para ambos sexos, así que haré caso omiso de rasgos que pertenecen a alguno de los dos géneros:

    1.- Es seguro de sí mismo

    Es seguro de sí mismo

    ¿Creías que en esta lista te ibas a salvar por no tener confianza en ti mismo? Lamento decirte que estás equivocado. Las personas seguras tienden a sobresalir de los demás, la seguridad atrae, y entonces tienen mayor posibilidad de autorrealizarse. En resumen, una persona con más seguridad personal puede aportar más que aquella que se muestra insegura. Duro, pero cierto. No puedo retar a la biología que nos determina nada más porque sí.

    La seguridad personal es algo difícil de alcanzar, pero un factor clave y que se ignora es la humildad. Los seres humanos somos imperfectos, posiblemente te veas al espejo y no veas a una persona arrebatadora, o tal vez no destaques mucho en los deportes; pero aceptar esas imperfecciones naturales harán que te sientas más cómodo contigo mismo y te enfoques a desarrollar esas áreas donde sí tienes potencial.

    2.- Es congruente con lo que hace y tiene principios firmes

    Es congruente con lo que hace y tiene principios firmes

    A diferencia de los clichés que venden en la tele. El estereotipo de una persona excelente debería contener una muy buena dosis de congruencia, valores y principios dentro de un mundo donde nos hemos acostumbrados a tergiversar nuestros propios valores para satisfacer nuestras necesidades. Es cierto, no lo voy a negar, el camino el éxito para los honrados es más largo, pero es más honorable. Una persona que logra el éxito pero que pierde el honor en el camino no lo disfrutará tanto como aquel que siempre ha mantenido sus valores firmes. El individuo ideal puede encontrar los valores en el conocimiento, en la religión o en la educación que recibió, pero sus principios deben de estar por encima de todo.

    3.- Hace ejercicio y cuida su cuerpo

    Hace ejercicio y cuida su cuerpo

    El ejercicio no sólo hace al cuerpo saludable, también sana el alma. No estoy hablando necesariamente del mejor cuerpo, de la mejor figura o de músculos marcados (que de alguna forma sí expresan en la mayoría de los casos una persona físicamente saludable), sino de alguien que se ve bien, que se preocupa por su cuerpo, que se trata bien y se quiere.

    El ejercicio también habla bien de una persona porque denota disciplina y esfuerzo. Comenzar a hacer ejercicio no es fácil, pero cuando se vuelve una rutina, éste incide su estado de ánimo, y es menos probable que caiga en algún tipo de adicciones (que fumar mucho y tomar hasta perder el conocimiento es algo que también nos han dicho que es cool).

    4.- Lee y busca adquirir conocimiento

    Lee y busca adquirir conocimiento

    El mainstream promueve personas ignorantes porque éstas no son una amenaza para su poder, pero la verdad es que la abundancia de personas ignorantes no hace bien a la sociedad, sólo ayudan a construir barreras más grandes para aquellos que detentan el poder. Pero por el contrario, para tener una sociedad más saludable y justa, necesitamos más gente que se preocupe por no ser ignorante, gente que esté acostumbrada a leer, a informarse y a cultivarse. La gente que lee es más interesante, tiende a ser más tolerante, y su perspectiva es mucho más amplia. Eso sí, por menos ignorancia exista, los lectores y ávidos de conocimiento tendrán más competencia.

    ¿O a poco no te desespera platicar con una persona que no domina ningún tema y en vez de eso, sólo te habla de las pedas y de los videos chuscos que vio en Youtube? ¿O prefieres hablar de un buen libro, o de viajes, o de la maestría en curso? Éste último tipo de personas suele estar en la punta de la pirámide, los primeros suelen estar en la base.

    5.- Es trabajador y disciplinado

    Es trabajador y disciplinado

    Vivimos en una época en donde las chicharras que anuncian la hora de entrada al trabajo están dejando de sonar y la sociedad del conocimiento requiere que los individuos sepan autodisciplinarse en vez de que se les impongan horarios y reglas estrictas. Suena atractivo, pero requiere más esfuerzo y por eso la auto disciplina es importante.

    En los medios también nos han inculcado que la holgazanería y la mediocridad puede ser algo atractivo, pero no lo es. Por más talento se posea, se tiene que trabajarlo más y se debe picar piedra para salir adelante.

    En la vida real, una persona floja es alguien que tiene pocas perspectivas, que no sabe que es lo que quiere de su vida y termina siendo rezagada y relegada, excepto por sus pares.

    6.- Evita las comparaciones

    Evita las comparaciones

    Cada persona tiene una historia única. Evaluar a una persona en torno a su situación actual es algo apresurado, no todos tuvimos las mismas oportunidades y ventajas ,y nuestra composición química que determina nuestra personalidad no es exactamente igual. Que una persona en este momento tenga más éxito que tú no implica que sea mejor que tú, la vida da muchas vueltas. Un individuo sano piensa en competir consigo mismo y no contra los demás.

    Además las apariencias son engañosas. Sobre todo ahora en el mundo de las redes sociales, los usuarios narran una vida más fantástica que la que realmente tienen. Posiblemente veas a todos tus conocidos viajando mientras tú no has salido todo el año. Pero es muy probable que algunos de ellos tengan problemas que tú no tienes y que naturalmente no publicarían en sus redes.

    7.- Tiene criterio propio

    Tiene criterio propio

    Va un poco de la mano con el punto 4 porque mediante el conocimiento se adquiere criterio. Pero hago énfasis en esto porque afuera hay mucha gente que es fácilmente manipulable y puede ser engañada a través de una cadena de Whatsapp. Una persona con criterio debería ser considerada una persona más atractiva porque denota una mayor seguridad intelectual, y una sociedad con personas críticas es una sociedad menos susceptible de ser engañada. Y hablo de buenos críticos, no de gente con mucho tiempo que se la pasa mentando madres a los políticos en las redes sociales creyendo que así ya se han vuelto cultos y buenos ciudadanos.

    Parte esencial de poseer criterio propio es la autocrítica. Si una persona no tiene capacidad de hacer autocrítica, difícilmente podrá emitir alguna crítica acertada hacia el exterior.

    8.- Se preocupa por su entorno y por los demás

    Se preocupa por su entorno y por los demás

    En este mundo existe mucha gente egoísta que sólo piensa en sí misma, lo peor es que muchos le aplauden. – Mira, es arrebatador(a), sé egoísta y las mujeres caerán rendidas. – Pero ese tipo de gente no aporta mucho y sólo piensa en engrandecer su ego. Una persona ejemplar se preocupa por sus semejantes, trata de involucrarse más en la sociedad para aportar cosas buenas y no se conforma con sólo pagar impuestos y trabajar 8 horas para pensar que es un buen ciudadano. Una persona saludable comparte a los demás, no «presume» a los demás e intenta sentirse moralmente superior a sus semejantes.

    9.- Tiene personalidad

    Tiene personalidad

    La personalidad deriva de la autoconfianza, aunque el término puede ser malinterpretado. Una persona ignorante, pero que habla en una peda en el antro de la otra peda en el antro, que sabe mover las manos y dice piropos a las mujeres, es considerado por muchos una persona con personalidad, lo podrá ser dentro de un círculo de personas de su estilo. Pero estamos hablando que queremos aspirar a ser una sociedad mejor, entonces cuando hablamos de una persona con personalidad, hablamos de una persona que se sabe expresar, tiene seguridad en sí mismo, es una persona cultivada por lo cual tiene muchos temas de los que conversar (y no de lo que pasó en Big Brother el día de ayer, o de las críticas constantes a los «amigos» y conocidos).

    Conclusión:

    El estereotipo de una persona, paradójicamente no debería de ser un estereotipo. Debe de ser una persona que se quiere, que se respeta y también sabe respetar a los demás y a su entorno. Una persona atractiva es una alguien que busca un sano equilibrio y no busca seguir clichés o estereotipos impuestos que tienen un fin propio. Una persona atractiva tiene su propia identidad, es única, y en general no se esfuerza demasiado por ser atractiva, sino por estar bien, por lo cual en consecuencia, su capacidad de atracción vendrá sola sin haberse esforzado demasiado en adquirirla.

    Yo sé. Puede que este artículo te haya parecido uno de tantos que circulan en Internet. Pero a veces vale la pena hacerlo cuando en este mundo existe mucha gente con una baja autoestima debido a que intenta de forma infructuosa querer alcanzar estereotipos imposibles. En realidad no hay mucho que pensar, es algo lógico y obvio. Pero para llegar a eso, a desarrollar seguridad personal, a estar bien consigo mismo, es una tarea ardua, que requiere mucho esfuerzo y voluntad.

  • Modelo de belleza femenina, ¿Y si es gordita qué?

    Modelo de belleza femenina, ¿Y si es gordita qué?

    Este artículo es bastante subjetivo, sí. Pero creo que con la subjetividad que puedo derrochar, se pueden sacar conclusiones interesantes. Y es que no, no estoy a gusto con el modelo de belleza femenina que nos han vendido. Empezando porque la belleza hasta cierto grado es algo subjetivo, y porque el prototipo de mujer que se vende, hace que se force a las mujeres a emularlo, con todas las consecuencias (de autoestima y de salud principalmente) que vienen implícitas.

    Modelo de belleza femenina, ¿Y si es gordita qué?

    Busto grande, cadera muy pequeña, glúteos llamativos, una figura presuntamente escultórica con la piel bronceada, sonrisa perfecta, cabello perfecto (y algunas veces, cerebro chiquito). Y me pregunto si a todos los hombres nos atraen las mujeres así. En lo personal, no caben en mi concepto de belleza femenina, y no se me hace determinante. Pero para tener esa figura a la que se les invita a las mujeres a emular, se requiere de demasiado trabajo, al punto que dichas mujeres a veces llegan a denotar inconscientemente que su cuerpo va por encima de cualquier otra cosa en sus vidas, debido al esfuerzo que ello implica.

    A este tipo estereotipado de belleza, hay que agregar el hecho de los ya archiconocidos y cada vez más frecuentes «retoques» en Photoshop. Donde un «Burn Tool» puede hacer más que un bronceado en la playa. O un «Liquify» puede bajar toda esa grasa que ni las dietas. A la mujer se le exige mucho, y yo realmente veo en esos estereotipos, cuerpos demasiado artificiales. ¿Y qué tiene que una mujer tenga su longita? ¿Qué tiene que sus pechos no sean prominentes? ¿Y si es gordita qué? Yo sé que el hombre suele fijarse más en el cuerpo de una mujer que la mujer en un hombre, pero eso no quiere decir que no deseemos mujeres inteligentes, que tengan una personalidad atractiva, pero eso muchas veces queda de lado. Y en lo personal se me hace triste, porque al menos en mi caso, la personalidad de una mujer si puede llegar a opacar su atractivo físico.

    De cierta forma por eso me gustan las campañas de Dove. Al menos en su afán de obtener utilidades, ellos resaltan cualidades de la mujer que han quedado olvidadas. Donde en una presunta cultura abierta, se siguen denotando los valores machistas, debido a que la mujer tiene que estar lo más esculturalmente perfecta «para él». Me veré grosero, pero creo que es la forma de poder expresar eficazmente lo que quiero decir. Una figura de una mujer escultural invita al hombre a tener una simple aventura sexual con ella, o en su defecto, a masturbarse. O bien, para fungir como una especie de trofeo que posee el hombre, para presumir a los amigos, colegas, compañeros de partido. La realidad es que cuando buscamos a la mujer con la que queremos pasar el resto de nuestras vidas (casados, en unión libre, whatever) o de la que nos vamos a enamorar profundamente, la inteligencia de la mujer, su personalidad, importa y mucho. No es casualidad que muchas personas afirmen que tuvieron novias físicamente más esculturales que su pareja definitiva o seria, pero se sienten mucho mejor con estas últimas. Lo cual de alguna forma me dice que todo este aparato publicitario, invita a la mujer a ser un «rapidín» y no a ser algo serio.

    Lo triste es que esta adoctrinación femenil es contraproducente. Porque la belleza (basada en la juventud), tal y como se propone, se termina. No es gratis que veamos a muchas mujeres grandes hacerse cirugías plásticas como una forma de no querer soltar esa «juventud que ya se fue». Basar la autoestima meramente en el físico es un error.

    Con esto no quiero decir que la mujer se deba desentender de su apariencia. No es así en lo absoluto, el problema está cuando dicha apariencia es lo único que importa, y no solo eso, sino que el prototipo de apariencia que se vende es uno más difícil de alcanzar. Aquellas mujeres no agraciadas se frustrarán de por vida gracias al imperio mediático. Aquellas personas que supeditaron su integridad a su apariencia y degradaron su inteligencia, podrán ser mujeres de un rato fácil, modelos de calendario en una refaccionaria, actrices con talento discutible que obtuvieron su papel a base de «darle duro», muñecas de aparador, Miss Universo que muestran su poca cultura a la hora que se les formula una pregunta, e incluso si tienen suerte de vivir en un país no muy evolucionado, hasta de primera dama (eso sí, que no hablen).

    No sé ustedes, pero que flojera andar con una mujer escultórica que no tenga temas de conversación más que temas de moda, ex novios, anécdotas casuales que dan flojera cuando menos. Pero eso es lo que nos quieren vender, y sobre todo, eso es lo que quieren vender a las mujeres. Yo prefiero una mujer inteligente, con dignidad y que tenga una personalidad atractiva. Compeeer!!

    Les dejo un video de Dove que lanzaron hace ya algunos años y seguramente algunos de ustedes conocen, pero que en lo personal me dejó impactado:

  • No existe la gente normal

    No existe la gente normalRecuerdo hace como 6 años cuando entré a ese curso de superación personal/secta llamada Mexworks, en una de esas dinámicas a toda la gente (ya bajo el influjo del lavado de cerebro) nos hicieron confesar nuestras cosas más oscuras de nuestras vidas, y me quedé «chiquito», todos mis traumas de la niñez eran nada, y mis historias de «sufrimiento y dolor» se quedaban demasiado pequeñas. Fue impactante escuchar las historias de personas que asumía como normales, porque pues en realidad eran gente común y corriente de clases medias y altas, gente que uno asumía como normales pero no lo eran. Si este patrón se repite en la sociedad (que seguramente así es), entonces ¿qué es lo normal? tal vez lo normal es lo que la gente aparenta ser, pero en realidad no son «normales» porque esa normalidad es apariencia pura.

    Más bien lo normal es lo que nos han enseñado que tiene que ser normal, y muchas veces ser normal es algo contraproducente e incluso refleja una mediocridad de espíritu, porque lo normal es lo más común y lo común es lo mayoritario, y las masas son mayoritarias; entonces una persona que quiera asumirse como normal, espiritualmente es mediocre porque aspira a ser como «el rebaño» estandarizado y lineal, y no hace caso a su propio criterio (si es que se ha molestado en forjarlo) lo cual inevitablemente lo haría una persona diferente. Pero esas personas normales espiritualmente mediocres solo lo son en apariencia. Los medios, la televisión, la mass media, el mainstream nos dicen que «es lo normal»; su capacidad de modificar el comportamiento de las masas hace que incluso lo que ellos presentan como anormal termina siendo algo normal.

    Pero la normalidad es solo una apariencia, una forma de guardar las formas, tratamos de ser normales porque creemos que los demás lo son y entonces caemos en un círculo vicioso. Quien se quiera asumir como anormal, le costará dar ese paso por el riesgo a ser señalado por la sociedad, pero en realidad todos tendríamos motivos para asumirnos como anormales, porque en realidad nuestra cara normal es superflua, y nuestro rostro «anormal» está escondido, nosotros lo conocemos en su totalidad, nuestros seres cercanos tal vez de una forma parcial, y la gente común prácticamente no la conoce; a menos que la persona tenga la valentía para mostrarse tal y como es ante la sociedad lo que implicaría que fuera ante los ojos de muchos una persona anormal.

    Por eso creo que en realidad la gente normal no existe. Más bien lo que asumimos como «anormal» lo cual es más heterogeneo y diverso, debería ser lo normal y así yo lo podría concebir. Pero la sociedad no lo ve de esa manera, entonces aspiran a lo que ellos creen que es la normalidad, aunque en realidad es una utopía disfrazada de realidad. La supuesta normalidad está basada en los cánones que nos dicen que debemos de seguir, pero los seres humanos somos tan complejos para poder ser una réplica exacta de esos cánones, y lo más que podemos hacer es fingir serlo.

    Y me pregunto ¿Por qué la gente insiste en ser normal?. A mi realmente me da mucho tedio aspirar a tener un modo de vida ya escrito, ya moldeado, en vez de uno creado por mi propio criterio y mis necesidades.