Etiqueta: Estados Unidos

  • La mentada Ley de Arizona.

    La ley SB1070 que fué promulgada por la gobernadora Jan Brewer, obliga a los agentes policiales locales a hacer cumplir las leyes de inmigración federales.

    Con la nueva normativa, los agentes tendrán que detener a cualquier persona para verificar sus documentos de identidad en caso de que tengan una «sospecha razonable» de que pueda ser un indocumentado.

    Fuente

    No se que tienen en la cabeza las autoridades de Arizona, ¿caca?. Pero esta ley que acaban de promulgar es casi inhumana. Yo se que cada país tiene el derecho de proteger sus fronteras y admitir o no a extranjeros, por motivos de seguridad, economía, o por la razón que fuere, pero creo que esta ley (que además viola la 4ta enmienda de la Constitución de E.E.U.U que dice que «prohibe los registros y las detenciones arbitrarias), atenta contra los derechos humanos, ya no solo de los inmigrantes indocumentados, sino de los documentados que tiene aspecto de indocumentado. Es decir, si soy un policía y veo a un tal Shoop Ammestha caminando por la calle, lo puedo detener nada más porque es morenito, tiene bigote y parece que habla un idioma parecido al español. ¿Se les hace humano eso?.

    Esa medida no debería ser bien vista ni para detener árabes que parecen talibanes. Los Arizones (así les digo porque no me sé su gentilicio) se están saltando al gobierno federal al implementar este tipo de medidas que se acercan a la Alemania de la Segunda Guerra Mundial cuando los nazis trataban de extirpar a los judíos de su tejido social. Me parece bien que quieran evitar que entren indocumentados si eso es lo que quieren, pero hay formas de hacerlo que respeten la dignidad humana, porque repito, no solo vá contra los indocumentados, sino que también afecta a los «que tienen pinta de indocumentados, pero no lo son».

    Entonces si soy un americano hijo de mexicanos, o un mexicano nacionalizado gringo, ya me chingué. Porque tengo el tipito de indocumentado, y entonces los policías de este estado van a estar deteniéndome cada rato y haciendo perder mi tiempo, nada más por que las autoridades Arizonas le tienen paranoia a los indocumentados. En ese caso nosotros deberíamos ir a Puerto Vallarta y detener a todo gringo que tenga cara de pederasta o violador de menores.

    Esta ley de verdad me provoca mucha indignación, y que bueno que en todo el mundo (incluso muchos gringos) la estén repudiando. En Facebook se pueden leer comentarios de estadounidenses que están muy indignados con esta ley racista. Esta ley además fomenta el odio y la discriminación contra los inmigrantes. Todo aquel gringo que se siente invadido, o que simplemente le molesta la existencia de mexicanos, van a ir a denunciar a todos aquellos que tengan tipito de indocumentado. Esta ley promueve el racismo a su máxima expresión.

    No se que piensen ustedes, pero esta es una de las «peores pendejadas» que he escuchado hacer a las autoridades estadounidenses. Ojalá Barack Obama, que supongo que por sus orígenes ha de saber ponerse en el lugar de los perjudicados, haga algo para acabar con esta ley propia de la edad media.

    Actualización:

    De acuerdo a esta nota que acaba de salir este día, la gobernadora de Arizona dice que no detendrán a posibles indocumentados por su aspecto físico. Ella misma dice que detener a las personas por su aspecto «es contra la ley». Esperemos que así sea, porque de acuerdo a lo que se estaba manejando antes, si lo harían de esa forma, ¿será que se habrá retractado la gobernadora, o más bien todos le entendimos mal?.

  • Facebook en 1939

    Quizá algunos de ustedes ya lo habrán visto si tienen cuenta en Facebook, pero la verdad vale la pena publicarlo. Se trata de una parodia de como sería Facebook en la Segunda Guerra Mundial. El que hizo esto la verdad hay que darle un aplauso por su creatividad (y más tomando en cuenta que relacionó correctamente los eventos con las fechas), y creo que para los fans de Facebook tienen una forma de aprender aunque sea algo sobre la Segunda Guerra Mundial.

  • Barack Obama logra reforma sanitaria.

    Una vez lo dije, Obama no solo era un fenómeno mediático, hubieron algunos ingenuos que dijeron que iba a ser un Fox, un presidente populista que iba a prometer las perlas de la virgen y que nos iba a dar «espejitos chiquillos y espejitas chiquillas». Obama va en serio y ha logrado lo que no habían logrado  (como Bill Clinton) o no habían querido (como George W. Bush) sus antecesores, y es crear una reforma sanitaria que beneficiará a más de 32 millones.

    Estados Unidos es un país rezagado en materia de salud si lo comparamos con otros países desarrollados. Actualmente los servicios de salud pública (como Medicaid y Medicare) son una reverenda porquería. De hecho hay quienes se atreven a asegurar que en México hay una mejor cobertura de salud pública que en Estados Unidos, que nuestro Importa Madre Su Salud (IMSS) es más eficiente (eso y con todas las colas para formarse) que la salud pública estadounidense.

    Sabemos que Estados Unidos es el país del Libre Comercio y de la no intervención estatal. Pero hay áreas donde la mano invisible de Adam Smith no parece funcionar y una de ellas es la salud, y la derecha estadounidense había preferido mantener su dogmatismo librecambista sin importar que varios millones de estadounidenses de escasos recursos económicos se quedaran fuera de la cobertura médica (la cual es manejada por consorcios privados); esos mismos derechistas conservadores que alucinaron con el martillo y la hoz del socialismo, cuando vieron que la votación en la camara del congreso allá en el Capitolio, por un estrecho margen (219 votos a favor contra 212 opositores) daba el camino libre a Barack Obama.

    Todos los republicanos conservadores votaron en contra, inclusive algunos demócratas (una gran minoría) también. Barack Obama tuvo que negociar con los demócratas conservadores que votaron a cambio de que los abortos no se financiaran con dinero del erario público.  Y todo esto solo pudo suceder con una mayoría absoluta de los demócratas en el congreso, porque de otra forma hubiera sido impensable lograr sacar adelante esta reforma.

    Son 32 millones de personas los que pasarán a tener una mayor cobertura sanitaria, aunque se dice que todavía quedarán fuera unos 15 millones, la mayoría de ellos inmigrantes indocumentados. Pero la reforma también beneficiará a quienes ya están protegidos con un seguro médico privado: Por ejemplo, la normativa prohíbe a las aseguradoras que nieguen tratamiento a sus clientes a quienes se diagnostica una enfermedad grave y costosa, y permitirá a los trabajadores que pierdan su empleo mantener las mismas condiciones de su cobertura sanitaria. (fuente).

    Ojalá y en México tambien se pensara en generar una mayor cobertura, más allá de soluciones a media como el seguro popular (más a sabiendas que el sueño de los panistas es privatizar la seguridad social). Sabiendo que si Estados Unidos se avienta a un pozo, México también lo hace, al menos que esta vez si lo hagan y se piense en una mejor cobertura. Porque creo que si a algo tenemos derecho todos los seres humanos es a la salud.

  • ¿Qué es Estados Unidos?

    ¿Que es Estados Unidos?Calificación: 4 de 5.

    Asi, de directo y de claro es el título de este libro que recien acabo de leer: «¿Que es Estados Unidos?». Y si, el sugerente título me animó a comprar este libro en el pabellón del Fondo de Cultura Económica de la FIL, escrito por varios autores (sobre todo egresados del ITAM) y coordinado por Rafael Fernández de Castro y Hazel Blackmore, y que recomiendo leer a todo aquél que quiera adentrarse en lo que es Estados Unidos.

    El libro justifica el arriesgado título. Y es que el libro trata en sí, sobre lo que es Estados Unidos. Nos ayuda mucho a entender porque la nación estadounidense es como es, su idiosincracia, el porque toman ciertas posturas y el porque actúan de cierta forma. Por eso creo que es una lectura obligada para conocer más a fondo este país que ha influído no solo en la cultura mexicana, sino en toda la cultura mundial a través de la globalización.

    El libro está dividido en varios temas, los cuales fueron escritos por autores diferentes cada uno. El libro empieza en su primera parte con un relato de la historia de Estados Unidos, luego nos habla de la cultura política de ese país, y sus principios constitucionales. En la segunda parte nos habla sobre los tres poderes y su funcionamiento (ejecutivo, legislativo y judicial), sobre la política exterior de los Estados Unidos, y sobre la política de seguridad y defensa a través de su historia. En la tercera parte se habla sobre los vehículos intermediarios entre el gobierno y la sociedad (como son los partidos políticos, los grupos de interés y la sociedad civil), el proceso electoral, la inmigración, los medios de comunicación, y la cultura popular en Estados Unidos.

    Creo, que es un libro muy completo que logra abarcar todo lo que el lector debe de saber. Creo que uno de los fuertes del libro, es que logra explicar con muy buen atino el origen de la cultura estadounidense y como se ha ido moldeando hasta hoy. Nos explica muy bien como funcionan las instituciones estadounidenses y como llegaron a ser lo que son ahora. También podemos entender la relación que ha tenido Estados Unidos con México y con el mundo, y también podemos entender porque este país ha tomado ciertas decisiones en los últimos años.

    Otro acierto del libro es que es objetivo y no muestra alguna tendencia ideológica marcada, lo cual es de aplaudir a los diversos autores que participaron en la realización de esta obra. De esta forma podemos ver un buen análisis del comportamiento de los autores diversos en la historia del país norteamericano.

    Creo que lo único que le critico es el último apartado, de la cultura popular en los Estados Unidos. Creo que a la autora (Julia Palacios) le faltó profundizar un poco más, y si bien cuenta algunos puntos interesantes, faltó relacionar un poco más los hechos con el trasfondo, como si lograron hacerlo los demás autores. Pareciera haberme encontrado con un artículista de una revista, y no tanto con un escritor de un libro.

    Por lo demás es un libro altamente recomendable, fácil de leer y accesible a todo público. Créanme que la visión que tienen sobre Estados Unidos va a cambiar, aunque sea un poco

  • El muro de Berlín contra el muro fronterizo.

    Se celebran dos décadas de la caída del Muro de Berlín. En 1989 Occidente tenía motivos para celebrar, y es que no solo se volvían a unificar las dos alemanias, sino que marcaba el principio del inevitable fin de aquel inflexible comunismo que tanto trabajo costó al hemisferio occidental (los gringos y sus secuaces) combatir.

    El comunismo había quedado moribundo. Era cuestión de meses para que con la desaparición de la Unión Soviética, dejara de tener peso a nivel mundial, y solo quedaran migajas de él, las cuales todavía no desaparecen (Cuba y Corea del Norte). La libertad (valga la redundancia) del liberalismo económico y social había triunfado y quedaba sin ningún contrapeso ni nadie a quien buscar vencer.

    El muro de Berlín dividía dos formas distintas de pensamiento y de comprensión del mundo. Era la libertad contra la colectividad, por lo cual era entendible que se construyera un muro. Ambas partes no podían coexistir, al grado que a la parte ex-comunista le costó mucho trabajo integrarse al capitalismo occidental. Pero en el festejo de los estadounidenses por este aniversario hay tal vez una contradicción, y es el muro que ellos mismos han construído en el sur de su territorio.

    Ellos tendrán derecho de construír su muro, es su territorio y están en el derecho de hacer lo que sea con él. Pero hay una contradicción cuando los mismos norteamericanos buscan una unificación económica (tratado del libre comercio) y social (América para los americanos), al igual como lo promovieron en Alemania. Pero en este caso en lugar de derribar el muro que han construído, lo han fortalecido, y están decidido a hacerlo cada vez más fuerte e impenetrable.

    Conforme se busca más la penetración de la cultura estadounidense al suelo mexicano, se hace más fuerte el muro. Pero a pesar de él, esta penetración se sigue dando al derecho y a la inversa. Los mexicanos que brincan la frontera alcanzan ser suficientes para convertirse en una cultura con el peso necesario como para que algunos «chicanos» lleguen a ocupar puestos importantes en empresas o gubernamentales. Y curiosamente lo hacen en aquellos estados que fueran alguna vez mexicanos. En California, Texas, Nuevo México y otros más, los «chicanos» son una amplia minoría, y si bien aceptan la cultura estadounidense, no dejan de lado las tradiciones mexicanas. Siguen siendo católicos, siguen rezando a la Virgen de Guadalupe, siguen viendo el futbol, aunque sean las Chivas USA.

    Poco a poco los dos países comienzan a fusionar sus culturas (con su respectivo peso), no porque se haya caído el muro como en Berlín. Sino a pesar de él. A pesar de la contradicción, a pesar de que esperaría lo contrario, y a pesar de los deseos de muchos estadounidenses de no sentirse invadidos en sus usos y costumbres. El muro crece, pero pareciera haberse caído.

  • Obama y la salud de los gringos.

    Servicio de Salud

    Resulta totalmente inexplicable, que en el país mas poderoso del mundo no exista un sistema de salud decente que pueda cubrir a aquellos que no tienen para pagar un seguro médico privado. Los sistemas como Medicare y Medicaid son una burla absoluta, al grado que me atrevería a decir que con todo y el el Importa Madre Su Salud (IMSS) y el Ineptos Salvaguardando la Salud Social del Trabajador Enajenado (ISSSTE), tenemos un mejor sistema de salud pública que nuestros queridos compatriotas gringos.

    Es por esto que Barack Obama se ha dado a la tarea de buscar mejorar el sistema de salud de los estadounidenses. Lo prometió en campaña y ahora ha decidido ponerse las pilas para mejorarlo. Y como en todos lados, hay críticas, y las saludables cuestiones sobre como va a implementar este sistema dentro de un país que apenas va saliendo de una crisis económica. Pero en su mayoría, las críticas vienen de la derecha reaccionaria estadounidense, que ya nos enseñó como arruinar una potencia mundial (con sus efectos colaterales para el mundo entero), y que detrás están también aquellas empresas privadas a las que no les conviene que el ciudadano estadounidense tenga un mejor acceso a la salud pública.

    Es natural que los derechistas conservadores vayan a salir con su cuento del terror del comunismo. Les van a meter miedo a los estadounidenses y les van a decir que en lugar de utilizar un bisturí, van a utilizar un martillo y una hoz para operarlos. Los mismos que creen en el mito neoliberal de que todo, absolutamente todo tiene que ser privado, pero que al otro lado del charco, allá en Inglaterra, tienen un sistema de salud bastante decente donde todo inglés está protegido ante cualquier problema relacionado con la salud.

    Yo por mi parte creo, que todo ser humano tiene derecho a recibir atención médica y ser intervenido en caso de algún accidente. Creo que si hay algo que se debe socializar es el tema de la salud. La salud no debe estar sujeto a especulaciones financieras, porque vemos que en la cuestión sanitaria, la mano invisible de Adam Smith no trabaja correctamente. A las aseguradoras no les conviene que sus pacientes se enfermen, entonces se vuelven muy estrictos e inventan cualquier excusa para safarse de su responsabilidad para con sus asegurados. Además las cuotas no están al alcance de todos.

    Creo que los reaccionarios estadounidenses deberían de dejar de pensar en cuestiones dogmáticas y buscar la manera mas eficiente de mejorar la salud de la población norteamericana. ¿Y en que nos incumbe a los mexicanos?. En que los estadounidenses tienen influencia tal en como se deben hacer las cosas, que muchas veces terminamos por adoptarlas (aunque sea a la mexicana). Eso mismo pasó en el sexenio de Bush donde en México se dejaron a un lado los servicios de salud. Y ahora se podría pensar en mejorarlo, aunque sea de mientras, con el seguro popular.

    Aquí puedes ver el plan de salud de Barack Obama.

  • Enajenados al grito de guerra.

    No quería seguir hablando del partido de la selección y el exagerado fervor de la gente por una victoria,  creí que ya lo había hecho y recalcado bastante, pero viendo el nivel de enajenación que han mostrado muchos.. mexicanos, creo que es oportuno explicarles una cosa, y se los haré con palabras grandotas para que entiendan y no pongan en ridículo a la nación donde yo vivo:

    1.- México es uno de los países con mas habitantes que juegan futbol activamente. Es el país que tiene mas afiliados a la FIFA después de Brasil, lo que quiere decir que como mínimo. México debería ser potencia mundial. ¿Que si no somos un país rico?. Tanto los brasileños como los argentinos están mas o menos igual de «jodidos» que nosotros y son potencia mundial.

    2.- México le ganó a Estados Unidos de local con un marcador apretado en un estadio donde solo ha perdido una vez en toda su historia, con más de 100,000 fanáticos apoyando y presionando, además de tener las condiciones climáticas a su favor.

    3.- En México, el futbol es el pan de cada día. Es la afición favorita de los mexicanos, y es la segunda «religión» con mas peso en el país, solo después del catolicismo. En cambio, en Estados Unidos, el beisbol, el hockey, el basquetbol, y el futbol americano son deportes mas populares que el futbol, y con más seguidores.

    4.- México es el 3er lugar del hexagonal del área futbolística más pobre (tan solo después de Oceanía). Y países mas pobres y con menor infraestructura (como Honduras y Costa Rica) nos superan.

    Gracias a Alex por compartir este video. La verdad me da mucha verguenza, y explica por qué somos un país subdesarrollado. Felipe Calderón, si quieres ver como hacerle para progresar al país, mira este video, y a todos los que tengan un mismo perfil, entámbalos, y vas a ver como empezamos a crecer. Todos los mexicanos decentes te lo van a agradecer:

  • La historia entre México y Estados Unidos

    La historia entre México y Estados Unidos siempre ha sido ríspida y complicada, una mezcla de amor y odio a tal grado que no se llega a divisar lo que en realidad es.

    Las tensiones comenzaron con la pérdida de los territorios de Texas y California en el siglo XIX por lo cual se les recriminó, pero a la vez, sin su ayuda, los liberales hubieran tenido mas dificultades para vencer a los conservadores (lo cual a la vez trae otro «pero», porque de la mano de Benito Juárez, México estuvo a punto de ceder soberanía territorial en el itsmo mediante el tratado McLane – Ocampo, que al final no contó con la aprobación americana). También se han firmado tratados entre los dos países, se han ayudado en momentos trágicos, y a la vez se han utilizado en beneficio de sus propios intereses.

    Siempre que hay alguna noticia en relación a la bilateralidad de México – Estados Unidos, siempre sale la duda, la teoría de la conspiración, el miedo a ser engañados (véase Petroleo). Si viene Obama, entonces hubo arreglo para «inventar la influenza», si se firma un tratado para combatir el narcotráfico, ¿cual soberanía vamos a perder a cambio?.

    Nuestra percepción de los estadounidenses tiene dos caras. Porque por una parte mostramos cierto rechazo a lo americano, nos quejamos de sus abusos, criticamos el american way of life y su pérdida de valores; pero a la vez queremos ser como ellos, las mujeres se tiñen el pelo de rubio, y vemos las series de TV de aquel país. No quisieramos ser parte de su cultura, pero si tenemos muchas ganas de viajar a su país.

    A los estadounidenses los envidiamos (no hay que hacernos pendejos), porque en casi todos nos ganan: 1.- Tienen mejor nivel de vida, 2.- Tienen mas rascacielos, 3.- Son mas disciplinados y emprendedores 4.- Son ganadores en todo lo que hacen 5.- Son mas reconocidos a nivel mundial, 6.- Tienen un mejor gobierno (bueno, al menos desde enero), 7.- Son capaces de imponer su cultura al mundo 8.- Pueden controlarnos  etc. En todo nos barren, (o bueno, en casi todo), y por eso cuando tenemos la oportunidad de destacarnos frente a ellos, el júbilo y el orgullo mexicano aparece.

    Y es por eso que cuando vemos que en el futbol, el seleccionado nacional humilla a los Estados Unidos como acaba de ocurrir (aunado a la mejoría que mostró el equipo nacional después de las duras penas), no solo sale el orgullo deportivo, sino que el mexicano saca a relucir todos esos sentimientos en lo que Carl Jung llama, el inconsciente colectivo que el mexicano ha adquirido a través de su historia.

    El ver al gigante vencido alimenta el orgullo del mexicano, inconscientemente le dice -¡Toma eso cabrón, por los territorios que nos robaste!  ¡Toma eso cabrón por no lograr haber sido como tú! ¡Toma eso, por la frontera, por tus tratados!.

    Esos «cabrones» que cuando llegan a los aeropuertos nacionales, son mejor atendidos que los mismos connacionales, donde se muestra esa dualidad, de amor/odio, el amor se expresa de frente, el odio de espaldas, no se les insulta ni se les trata mal, simplemente se grita: Goooooooooooooooooooooool.

    Esta especie de resentimiento no solo viene de nuestra historia, también fué promovida en alguna época, lo cual fortaleció esa idea en nuestro inconsciente.

    Si, nos enseñaron a odiarlos. La adoctrinación revolucionaria en la educación no nos invitaba precisamente a amar a Estados Unidos. De hecho ese sentimiento de compañerismo entre los dos países no tiene mucho tiempo. Cuando el ex-presidente Eisenhower visitó nuestro país, el mandatario nacional Ruiz Cortines le sirvió «agua y bocadillos» al estadounidense en lugar del suntuoso banquete acostumbrado, como una forma de mostrar el «cariño de México por Estados Unidos». A Cortines todavía se le ocurre bromear mientras bebía suvaso de agua -Bueno, brindemos con aguas internacionales.