Etiqueta: Enrique Peña Nieto

  • El informe de Peña. Del Realismo Mágico al Realismo de México

    El informe de Peña. Del Realismo Mágico al Realismo de México

    El Realismo Mágico es un género literario que incluye elementos fantásticos en la narración y dichos elementos son percibidos como normales dentro de los personajes. Obras como Pedro Páramo de Juan Rulfo o Cien Años de Soledad del recién difunto Gabriel García Márquez son ejemplos de este tipo de género que estuvo en boca en Latinoamérica por mucho tiempo. Algo parecido ocurre con Peña Nieto y sus reformas, a las cuales les incluye elementos fantásticos que son percibidos por él y sus cercanos como reales.

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    No cabe duda que desde una perspectiva política, las reformas fueron un logro para el gobierno de Peña Nieto, el problema es que ese mundo de fantasía donde se nos dice que México se está transformando no se percibe en la población. Los ciudadanos son como los lectores del la historia, que vista desde un punto de vista externo, se puede diferenciar lo mágico y lo ilusiorio de la realidad, mientras que los personajes, que son quienes integran el gobierno, nos hacen pensar que lo fantástico es algo normal: -Se está transformando a México-, dicen.

    En el próximo Informe de Gobierno. Peña Nieto ya podrá presumir logros, y es que como repito, visto desde una perspectiva política, los tiene. Su equipo logró orquestar un aparato llamado «Pacto por México» que al final fue algo así como: -Voy a juntar a la oposición para sacar adelante «mis reformas»-, y logró lanzar innumerables reformas, de las cuales algunos puntos se aplauden y otros se cuestionan. El problema es que no se trata de reformar por reformar, se trata de que esas reformas beneficien a todos los mexicanos, cosa que los gobernantes nos insisten en que va a ocurrir: Peña dice que la transformación de México es un proceso y no es algo que vaya a ocurrir un día en específico, un martes o un jueves.

    El problema es que la aprobación del Presidente no va en concordancia con la grandilocuencia con la que se quieren presentar. La gente percibe que México está muy mal, que la economía no avanza, que hay mucha corrupción, que el gobierno puede ser tan injusto como para encerrar a Mireles y apapachar a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, que existe mucha inseguridad, violencia.

    El Informe servirá como parte de ese desplante mediático con la finalidad de convencer a la población de que están bajo un gobierno transformador y progresista. Lo que no han podido logran en hechos, lo quieren hacer en spots diarios e invasión de Internet a través de banners autocomplacientes. Incluso en el informe se anunciará una «sorpresa», la cual seguramente será el anuncio de la construcción del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. Y es que no sólo se trata de mostrar a la población que se trata de un «Gobierno que sí hace». Saben que la economía es primordial, saben que los beneficios de las reformas tardarán un tiempo en verse, y saben que la inversión en obra pública es el camino más corto para crear cierto crecimiento en la economía, lo suficiente para que se note antes de las elecciones del 2015. El Aeropuerto, la línea 3 del Tren Ligero de Guadalajara, carreteras, puertos y demás obras son clave para generar esta percepción.

    Seguramente Peña Nieto será aplaudido por los suyos. Su informe parecerá incluso una reedición del informe de Salinas de 1990 donde se habló de modernización e inversión privada. El problema está en los comos. El gobierno es una fiesta, mientras la ciudadanía sale a la calle vestida de negro, como si viviera una especie de luto.

  • López Obrador, el promotor de Peña Nieto y el PRI

    López Obrador, el promotor de Peña Nieto y el PRI

    Seguramente me van a llover críticas por este artículo, no me importa, al revés, si esto sucede, es que he logrado ser concreto y claro. Y seguro ocurrirá porque para escribir esto, tengo que hacer un lado cualquier pretensión idealista. Y porque en el mundo real, no sólo bastan las buenas intenciones para lograr cosas buenas, más bien se trata de hacer un análisis meticuloso de esas buenas intenciones para determinar si son viables, si se deben modificar o adaptar al entorno. Eso que llaman pragmatismo. Y no es que el fin deba justificar los medios, pero tampoco lo opuesto, donde los medios son tan torpes que no pueden aspirar a un fin.

    López Obrador, el promotor de Peña Nieto y el PRI

    Algunos admiran a López Obrador, otros lo ven como un populista chabacano. Andrés Manuel es objeto de polarización. Andrés Manuel es el líder político más importante que tiene México, pero sin duda no es un buen estratega. Y es que su necedad no sólo no puede con Peña Nieto y esa «mafia en el poder», sino que logra lo contrario, refuerza a aquello que critica.

    Me explico. El PRI quiere acabar con la oposición, quiere regresar al poder como lo poseía en el siglo pasado, eso es algo que ya ha quedado muy claro, y debido a que vivimos en otros tiempos, se tienen que ir con más calma y tienen que ser más prudentes. Tal vez mucha gente «ni de loca» votará por el PRI, lo cual automáticamente le da poder a la oposición. Pero si el PRI no puede convencer a mucha gente que vote por ellos, si puede dividir y fracturar a la oposición (divide y vencerás). Todos estos escándalos que afectan a los opositores les convienen al PRI para desprestigiarlos (Oceanografía, los diputados del PAN, la línea 12 etc.), pero si no es suficiente, entonces hay que dividirlos, y aquí quien hace la tarea al PRI es López Obrador.

    Cierto que el PRD actual es poco menos que basura. Pero el principal factor para que las izquierdas estén fracturadas es el tabasqueño. Él quiere ir solo con su barco llamado Morena. Insisto en que AMLO es pésimo estratega porque con ese barco solamente no va a llegar a ningún lado. Él cree que recorriendo todos los municipios y haciendo mítines con templetes muy austeros de los cuales nadie se entera, va a obtener los votantes que necesita para 2018. Esa fórmula pareció casi funcionarle en el 2012, pero López Obrador tenía a toda la izquierda con él, y como sea, era un personaje vigente. Ahora con los priístas que son más inteligentes que el PAN y que con su control mayor sobre los medios puede quitarle mucha exposición mediática a López Obrador, se ve casi imposible como es que pueda llegar a hacer algo solo.

    Posiblemente muchos aseguren que el PRD y Andrés Manuel no se llevan bien ya y el partido amarillo ya no lo postularía, pero lo mismo se pensó en el sexenio pasado y el PRD de alguna manera, como esa vez, necesita a AMLO. La negativa de ir juntos en la consulta contra la Reforma Energética le beneficia al PRI, la negativa a ir juntos en las elecciones le beneficia al PRI. El ganador es el PRI.

    No es la primera vez que sucede. El triunfo de Eruviel Ávila en el Estado de México se debe técnicamente también a López Obrador quien logró que el PAN y el PRD no se aliaran en ese estado, con lo cual el PRI mantuvo su principal bastión, su centro de operaciones. ¿Qué hubiera sido del PRI sin el Estado de México?

    Y también si en las elecciones AMLO hubiera cedido a Marcelo Ebrard la candidatura y dándole su apoyo (y por lo tanto sus votos), posiblemente hubiera tenido la capacidad de vencer a Peña Nieto, porque Marcelo hubiera podido atraer más votos útiles.

    Entonces, de alguna manera, los priístas, y sobre todo Peña Nieto, estarán muy agradecidos con López Obrador, quien sin querer, les hizo el trabajo.

     

  • Peña Nieto y la venta de su logro

    Peña Nieto y la venta de su logro

    Todas las reformas se han aprobado. El gobierno de Peña Nieto logró hacer lo que ni Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón pudieron hacer juntos. En tan sólo poco más de dos años lograron pasar una avalancha de reformas. Y ese logro queda muy bien para el discurso, incluso para los debates posteriores a la Presidencia de Peña Nieto: -Yo creo que el gobierno de Peña fue malo porque… -Pero aprobó las reformas. -La corrupción y la inseguridad crecieron… -Pero aprobó las reformas.

    Peña Nieto y la venta de su logro

    Qué tan eficientes son las reformas, el tiempo lo dirá. A ojo de buen cubero, hay puntos que son acertados y hay otros que son preocupantes. Unas eran necesarias, otras mal instrumentadas, y existen otras como la Reforma Fiscal cuyos resultados ya conocemos, que ha sido un lastre para la economía. En el forma, ha sido un logro político del gobierno de Peña Nieto, el fondo está por verse, y el fondo es lo que deberá importar, no las formas.

    Pero las formas son las por el momento le sirven al gobierno para subirse al templete del éxito de una forma grandilocuente, por esto es que ahora se están dando a la tarea de presumir el logro y de convencer a los mexicanos por qué es un logro. Lo paradójico del caso es que lo están haciendo de una forma que causa fricción con ese supuesto espíritu liberador y progresista que se le ha tratado de dar a las reformas, y por eso, el primer acto fue aparecer en el programa «Hoy» con Andrea Legarreta y Raúl Araiza. Curiosamente en un programa de revista lleno de chismes, bailecitos insultos y demás contenido banal producido por una de las empresas que el Presidente Peña dijo combatir en la Reforma de las Telecomunicaciones. Había que convencer a ese auditorio que no conoce mucho del tema ni se interesa en él, pero que de alguna forma podrían correr la voz de que Peña es el héroe de las reformas.

    Naturalmente ni Raúl Araiza ni Andrea Legarreta son periodistas ni conocen del tema por lo que se limitaron a casi no hacer preguntas que les fueron dictadas. Incluso Araiza publicó un tweet que dice mucho de esa entrevista: «Gracias por su tiempo a todo el equipo de asesores de la Presidencia!»

    Pero naturalmente Peña tenía que dirigirse también a ese público que tiende a estar más informado que la gente que gusta de los programas de revista de las televisoras. Por eso es que el Fondo de Cultura Económica realizó en Palacio Nacional llamado «Conversaciones a Fondo» donde se invitó a varios periodistas para que entrevistaran al Presidente Peña Nieto ¿El problema? O que eran periodistas afines al gobierno, o personas que no son muy afines pero que no se caracterizan por ser muy duros (Leon Krauze, Denise Maerker). La idea era que el Presidente saliera bien parado, las críticas tuvieron que ver con algunas preguntas que todos los mexicanos se hacen «¿No se van a enriquecer algunos cuantos con Pemex? ¿De verdad nos beneficiará la Reforma Energética? Pero quedaron muchas otras, más controversiales, como las que tienen que ver con el «Pemexproa» o con el maiceo por medio de bonos a varios diputados para que votaran esta reforma. No se habló ni de Carlos Romero Deschamps, ni del Fracking. Parecio ser una puesta en escena para que el presidente tratara de «callar dudas».

    Pero ni siquiera en eso le fue bien. Peña Nieto fue muy ambiguo al tratar de responder los cuestionamientos de Krauze y Maerker. Cuando León Krauze le dijo que se comprometiera a que no se iban a enriquecer unos pocos con la Reforma Energética, Peña Nieto se trató de salirse por la tangente y redundó demasiado al hablar de «mecanismos» al equiparar la estructura de las reformas con el caso de Brasil y Noruega. Krauze incluso terminó exhibiendo la ignorancia del Presidente (que por cierto, fue notorio que hizo un gran esfuerzo para prepararse ante este evento) cuando debatieron sobre el problema de la corrupción en México.

    El problema es que a mí me dejó con más dudas, especialmente con la instrumentación de la Reforma. Lo que vimos fue una retórica ensalzada, adornada, muy ambigua, con el fin de que esa verborrea superficial no pareciera tan superficial. Al final nos quedamos con lo mismo. Ciertamente más del 60% está en contra de la reforma por dos razones, una que no es válida y es la que tiene que ver con el absurdo nacionalismo donde el petróleo no se puede tocar, y la otra que tiene que ver con la corrupción que ha rodeado a este proceso y que es no sólo totalmente válida, sino indispensable para tomar en cuenta y que no nos lograron aclarar.

    Naturalmente Peña tratará de vender su éxito, sobre todo por razones políticas. Necesita más aprobación y le ha apostado tanto a las Reformas como a la inversión pública para tratar de enderezar aunque sea un poco la malograda economía de nuestro país. Sabe que si esto no da resultados, él y su partido estarán de patitas en la calle y ni las tortas ni las tarjetas de Soriana serán suficientes para poder consolidarse en el poder, lo cual es su máximo anhelo.

  • Peña Nieto vs Felipe Calderón

    Peña Nieto vs Felipe Calderón

    Dicen que las comparaciones son odiosas, pero bien que son necesarias. Algunos dicen que las comparaciones pueden estar sesgadas porque los objetos que se comparan pueden estar inmersos en realidades diferentes. Pero de alguna forma pueden servir para hacer algún tipo de evaluación. Comparar a Peña Nieto con Felipe Calderón podría ser un buen ejercicio para darnos una idea de como es que han gobernado estos dos personajes.

    Peña Nieto vs Felipe Calderón

    Alguna vez dije que Calderón fue un Presidente mediocre, refiriéndome con mediocridad a sus resultados. Hubo algunas cosas buenas, otras donde quedó a deber y otras tantas absolutamente criticables. La buena noticia para la conciencia de Calderón, es que prácticamente todos los números son mejores (o menos peores) que los de Enrique Peña Nieto. Aunque no fueron lo suficientemente positivos como para evitar el regreso del PRI y que la gente pidiera un cambio (ya sea por decepción, por una torta o tarjeta electrónica).

    Si bien se ha mostrado un leve descenso en los homicidios por año, las cifras continúan siendo brutales. Comparando el primer año de Felipe Calderón (donde hubo 804 homicidios mensuales según el Sistema Nacional de Seguridad Pública) con el de Peña Nieto (1,532 homicidios mensuales) tenemos entonces la cifra es más del doble. Cierto que Calderón recibió un país menos violento, pero no se ve como es que Peña Nieto pueda reducir considerablemente esos números. Por eso han apostado a callar y no hablar del tema mientras México se sume en sangre.

    Pero hay datos más alarmantes. Con Calderón hubieron 118 secuestros mensuales en 2011, ahora hay 135. Con Peña Nieto México es más inseguro a pesar de que los medios nos hacen creer lo contrario. Pero vamos a los temas económicos donde Peña Nieto sale más mal parado. Después de la crisis mundial, según el INEGI, Calderón mantuvo un crecimiento desde el 4% al 5% del Producto Interno Bruto. Llegó Peña Nieto y sin tener un panorama más adverso que Calderón en sus sexenios post-crisis, sólo hizo crecer al país el 1.1%. En 2014 la historia se repite, cada vez tienen que bajar sus predicciones. Ahora se estima que el crecimiento será de 2.4% (según el FMI) cuando mucho, es decir, nada.

    Después tendremos que ver el efecto de las reformas prometidas. El que ya estamos viviendo es el de la Reforma Hacendaria y la Reforma Financiera que deprimieron la economía. La Reforma Energética mostrará sus efectos en varios años, pero dentro de esta se convirtieron los pasivos de Pemex en deuda pública, lo cual ha causado mucha polémica por ser alguna suerte de «Fobaproa».

    El gobierno actual se presentó como el reformador y quien iba a «mover a México». Pero hasta ahora, sus números han sido más malos que los de su antecesor a quien criticaron tanto por su incapacidad de reformar al país (gracias a que el partido del gobierno actual los bloqueó). Peña Nieto tiene los números de aprobación más bajos de la historia reciente de México como lo afirmo el diario The New York Times, números que Felipe Calderón, con todo y las cuestiones a su legitimidad o la «guerra contra el narco» nunca ostentó.

    Para muchos queda claro que el gobierno de Peña Nieto no va nada bien. Calderón tuvo demasiados críticos, pero parece que ahora algunos de ellos han empezado a extrañarle un poco. Y es que Peña Nieto no sólo no ha corregido los defectos que tuvo Calderón en su mandato, sino que los ha exacerbado.

  • El Doctor Mireles y el cáncer de la justicia

    El Doctor Mireles y el cáncer de la justicia

    No soy muy «fan» de las autodefensas porque creo que es el gobierno quien debería tener el monopolio de la violencia, y porque las autodefensas siempre corren el riesgo de convertirse en cárteles y suplir a aquellos que combatían, pero…

    El Doctor Mireles y el cáncer de la justicia

    …El Presidente Enrique Peña Nieto festeja los goles de México contra Croacia. La pantalla del teleprompter contiene las indicaciones: Gritar gool, ay ay ay ay, canta y no llores, toma eso Niko Kovac, eeeeeeeeee pu…es hay que entambar al Doctor Mireles, ya se volvió incómodo para nuestras pretensiones.

    Y resulta que el Doctor Mireles tenía drogas en su posesión. Se debate si éste de verdad las tenía o se las habían sembrado. La realidad es que el gobierno no ha sabido que hacer en torno a la inseguridad en Michoacán, traen un desmadre.

    Y es que el Gobierno Federal utilizó a las autodefensas cuando les servían. El Doctor Mireles no quiso dejar las armas y no se alineó al nivel que el gobierno deseaba, entonces buscan deshacerse de él y termina en la cárcel. Pero como, lamentablemente, para la mayoría de los mexicanos, el Gobierno no tiene mucha credibilidad, el Doctor Mireles se convertirá en héroe con todo lo que esto implica.

    Y eso es preocupante, el Gobierno se ha convertido en malo y las autodefensas en los buenos. Las credenciales de las autodefensas ante la sociedad (de cuyos miembros no conocemos bien a bien sus antecedentes) no son suficientes, pero las credenciales para constatar que el Gobierno es el malo de la película parecen más legibles. ¿Cómo percibe la sociedad al gobierno de Peña Nieto? Seguramente no asociarán a éste, palabras como honestidad, estado de derecho, justicia; y posiblemente si asocien sus antónimos.

    El problema de la inseguridad no se ha resuelto, por el contrario, la sociedad percibe cada vez una mayor inseguridad, a pesar de que los spots invitan a los mexicanos a pensar en un mundo paralelo donde la inseguridad no existe, o al menos se ha reducido. El efectismo y la simulación ha sido el antídoto del gobierno ante el problema, spots, spots, captura de un capo importante, spots, spots.

    La desconfianza para con el gobierno sigue ahí, los problemas no se han resuelto. Quienes ostenten enfrentarlo podrán ser reprimidos, callados o enviados al ostracismo, pero al mismo tiempo se podrán volver héroes. Porque para la sociedad actual, el gobierno es más como el enemigo a vencer. ¿Cómo pensar en un Estado de Derecho? si lo que se ve dentro del gobierno es corrupción, simulación, e inclusive cinismo.

    El Doctor Mireles seguramente se convertirá en héroe mientras que el Presidente difícilmente podrá recuperar un poco de popularidad en el corto plazo. El problema es que la línea entre Gobierno y delincuencia a veces no queda del todo clara. El problema es que nadie cree en el Gobierno. El problema es que estamos al revés.

    Festeje los goles Señor Presidente. Anime a la FIFA a castigar a Robben y a Luis Suárez, cuyos actos no tienen que ver nada con usted, ni con su gobierno, ni se les parece de ninguna manera.

  • El futbol, el Papa y la simulación gubernamental

    El futbol, el Papa y la simulación gubernamental

    ¿Hay algo de malo en disfrutar de un partido de futbol? No lo creo. ¿Habrá algo de malo en sentir júbilo por la visita del Papa a México? Tampoco lo creo. Entonces ¿No tendrá algo de malo que el gobierno actual intente mejorar su imagen en base a lo que más apasiona a los mexicanos que es la visita del Papa a México y que a éste le regale una playera de la Selección Nacional como el símbolo de lo mexicano? La respuesta seguramente la tendrán en sus cabezas.

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    Enrique Peña Nieto no es posiblemente alguien que se pueda considerar ejemplar de las enseñanzas de la doctrina católica. A pesar de que alguno que otro obispo perdido  de la Iglesia Católica como Robles Ortega hacen aseveraciones como «La pasión que usted ha manifestado por servir a México, es la misma pasión que nos mueve desde nuestra identidad de pastores”, Peña con un historial de infidelidades aceptado por el mismo, busca tratar de elevar aunque sea un poco, sus magros números de popularidad, invitando al Papa Francisco a México. Un Papa que por cierto, parecería representar en muchos casos lo diametralmente opuesto de lo que Peña Nieto representa (empezando por la austeridad) -Si no puedo mover a México, al menos puedo mover al Papa-.

    Pero hay que ir más allá. El futbol es algo que apasiona a los mexicanos. No, no importa que la selección actual no prometa mucho y que haya calificado injustamente al mundial. Al final es un acto de fe de los seguidores depositado en su selección con alguna esperanza de que logren trascender: -El futbol es sorpresivo-. -los nuestros se crecen ante los grandes-. Por eso el pomposo abanderamiento de la Selección Nacional la semana pasada donde les pidió a los seleccionados que trajeran la Copa del Mundo (algo sumamente imposible inclusive estadísticamente hablando con el 0.1%).

    Por eso en su visita al Vaticano, Peña Nieto le regala al Papa Francisco un jersey de la Selección Mexicana (junto con una Virgen de Guadalupe con tez caucásica) y aprovecha para invitarlo a México. El Gobierno de Peña es incapaz de crear políticas públicas que coadyuven en sucesos y personas que puedan levantar el orgullo nacional, entonces utiliza los simbolismos conocidos hasta el hartazgo como el jersey del representativo nacional de futbol. Peña Nieto es incapaz de enderezar al país, mejorar la economía y cumplir sus promesas electorales, pero puede hacer algo más fácil, traer al Papa Francisco.

    Estos actos, estos simbolismos, son parte de una cultura de la simulación, donde se trata de vender un hermoso y atractivo empaque que cubre a un sumamente deficiente producto. El problema es que el gobierno de Peña Nieto parece empecinado a simular cada vez más para hacer frente a los problemas cada vez más graves. Si la guerra contra la inseguridad no funciona, preferirá tomarse una selfie con Rambo a diseñar políticas públicas más eficientes. Si los índices de educación caen, entonces ¿Invitará al Profesor Jirafales a Los Pinos? O a la misma Carmen Salinas, nombrada embajadora por parte del SNTE.

    Parece que no se han dado cuenta que su cultura de la simulación ya no funciona tan bien como antes. Y esa apuesta podría hacer que en un no muy largo plazo, más que retener el poder, tengan que hacerse a un lado.

  • López Obrador se cuelga del estado de Peña Nieto para su beneficio

    López Obrador se cuelga del estado de Peña Nieto para su beneficio

    Así de tajante y directo el artículo. Y así merece serlo. No, no me importa que me ataquen los afines a López Obrador porque es verdad:

    10440708_10152457372330816_4953612537800460662_n Cuando al señor López Obrador le dio su infarto, yo incluso lo defendí en las redes sociales arguyendo que nadie puede desear la muerte a otro ser humano. Pero ahora que Peña Nieto está mal, porque es la verdad, no hay que hacernos tontos, se ve muy mal (y pienso que hay posibilidades serias de que no termine su mandato) el señor López Obrador y sus secuaces se cuelgan de su padecimiento para «promocionar su causa».

    El tweet es insultante porque leyéndolo entre líneas parecería decir «Ojalá no te mueras, pero sí muérete para que yo llegue al poder.» No sólo eso, su diario Regeneración lanza un desplegado donde compara al débil y demacrado Peña Nieto con el fuerte López Obrador quien después de su infarto ya luce fuerte y juega beisbol. -Referi, ejo no fue falta, jue un jonrón legítimo-.

    No, señores seguidores de López Obrador, ni me pagaron, ni soy priísta, ni mucho menos apoyo a Peña Nieto. El historial de mi blog lo avala. Esta postura es una aberración, y ojalá quede patente para cuando vengan las elecciones del 2018 donde seguramente el señor López Obrador tratará de participar.

    ¿Qué propone López Obrador? Lo peor es que las críticas  tienen que ver con el pésimo estado en que el Gobierno de Peña Nieto está dejando al país. Pero hay que recordar que la Reforma Hacendaria, en parte causante de todo este problema, parece estar hecha a la medida de López Obrador. Recordemos que a López Obrador eso de la economía no se le da mucho.

    Y recordemos que López Obrador y Peña Nieto comparten un pasado en común. Su «genètica» no es muy diferente que digamos.

  • ¿Logrará Peña Nieto terminar su mandato presidencial?

    ¿Logrará Peña Nieto terminar su mandato presidencial?

    En esta imagen se pueden ver dos Peña Nieto diferentes, el aparente y el real. El aparente nos ilustra a un mandatario jovial, que posiblemente con el fin de tratar de aumentar un poco su apoyo por parte de los ciudadanos, se junta con actores de esas series que todos los jóvenes ven, como lo es Kevin Spacey quien interpreta a Frank Underwood en House of Cards. El real es un Peña Nieto que tiene una apariencia preocupante, está mucho más delgado y demasiado desgastado. Ciertamente los presidentes tienden a envejecer más rápido que la gente común por los niveles de actividad y estrés a los que se someten. Pero el caso de Peña es, tal vez sin exagerar, alarmante, porque basta con comparar fotografías con distancia de un año para ver como es que su composición se ha ido desgastando.

    ¿Logrará Peña Nieto terminar su mandato presidencial?

    Peña trata de mejorar su imagen por encimita, sobre todo ante ese target que tanto lo desprecia. Por eso es común verlo con Kevin Spacey o también el comprar artículos a modo como el de la revista Rolling Stone, donde el escritor relativiza todos sus defectos para minimizarlos (que si no sabe leer, o el incidente de la Ibero) para decirle al joven que Peña Nieto tiene muchas, muchísimas cualidades y logros que no se le están reconociendo. Algo entendible para una revista como Rolling Stone que sufre debido al declive del formato papel y necesita urgentemente ingresos, así como popularidad necesita Peña Nieto.

    Pero la apariencia física no se puede ocultar, no importa el maquillaje o las canas superpuestas, el Presidente Peña Nieto no se ve bien y aquí habría que preguntarse si logrará terminar su mandato presidencial. Su estado de salud podría no traer muy buenos augurios, incluso hay quienes se atreven a afirmar que padece de cáncer.

    Ese no es el único riesgo. Su muy baja popularidad y el encono extendido en gran parte de la sociedad no es algo que deba tener demasiado tranquilo a Peña Nieto y sus cercanos. Saben que están en una circunstancia donde no pueden dar pasos en falso que puedan hacer estallar el encono de la sociedad o de grupos opositores a su gobierno.

    ¿Qué pasaría si Peña Nieto tuviera que dejar su cargo? El artículo 84 de la Constitución dice que en el caso de que el Presidente deje su puesto en los dos primeros años, el Congreso tendría que nombrar en escrutinio secreto y por mayoría de votos a un Presidente Interino, para que después de 10 días de que éste haya sido elegido, se convoque a elecciones para elegir al Presidente que deberá terminar el cargo que correspondía al presidente que deje su cargo.  En caso de que el Presidente deje su puesto después de dos años de haber ejercido, entonces el Congreso elegiría al Presidente que debería terminar ese periodo.

    Es decir, si Peña dejara por alguna razón su cargo antes de que transcurran sus primeros dos años (Diciembre 2014) se nombraría a un Presidente interino que gobernará mientras se realizan elecciones. Pero si lo hace durante los siguientes 4 años, entonces el Presidente interino gobernaría el tiempo restante hasta que concluya el periodo.

    Naturalmente como ser humano deseo que Peña Nieto se encuentre bien de salud o la mejore, mi antipatía hacia esta figura no implica que deseé que sufra o deje de vivir, de lo contrario podría cuestionar mi integridad como ser humano. Pero lo real es que se ve que el presidente no está bien, y que la mayoría de los ciudadanos no creemos ni en él ni en su gobierno (que por supuesto desearía que nos mostraran lo contrario y nos dejaron callados).