Etiqueta: Enrique Peña Nieto

  • Adiós Ninel… ¿Hola Peña Nieto?

    En 2002, durante su participación en el Congreso de la Lengua Española en Madrid, España, en el que también estuvo presente el rey Juan Carlos, Vicente Fox Quesada, en su carácter de presidente de México, citó a Jorge Luis Borges llamándolo “José Luis Borgues”, en lo que fue su primer desliz cultural importante.

    Años después, a 2 meses de ceder la Presidencia a Felipe Calderón, Fox Quesada volvió a dar muestras de su incultura literaria cuando, en una conferencia en Los Ángeles, dijo que «América Latina debe huir de la dictadura perfecta, como lo dijo el Premio Nobel colombiano de Literatura, Mario Vargas Llosa».

    Fox no sólo erró la nacionalidad del escritor peruano nacionalizado español, sino que además Vargas Llosa no había ganado el Nobel en el tiempo en que el exmandatario hizo dicha declaración, además de que éste, en su frase, se había referido a México y no a América Latina.

    Los y las mexicanas, sin embargo, ya nos habíamos acostumbrado a «las puntadas» del entonces Presidente, desde su ya famoso «comes y te vas» dicho a Fidel Castro en marzo de 2002, en la Cumbre Iberoamericana, con la intención de que no se encontrara con su homólogo estadounidense, George W. Bush; o con su comentario en febrero de 2006 de que «el 75 por ciento de los hogares de México tienen una lavadora, y no de dos patas o de dos piernas...», refiriéndose a las mujeres mexicanas.

    Sin embargo, por más gracioso que sus comentarios hubieran sido, no dejaba de ser preocupante que el país estuviera al mando de una persona con tan poco nivel cultural, no sólo porque era él quien nos representaba internacionalmente, sino porque sus decisiones podrían estar influenciadas por aquella notoria ignorancia. Tristemente, Fox se había convertido en el payaso del pueblo.

    Desde que era candidato, algunas personas nos dimos cuenta de que, detrás de esa actitud cínica y ruda que intentaba representar al típico macho mexicano, se escondía un excelente producto mercadológico, destinado a capturar a la ciudadanía, harta de las caras estiradas de los elitistas tecnócratas que lo habían antecedido.

    Lo insólito es que, a pesar de las evidentes consecuencias que vivimos, otro producto comenzó a gestarse desde su salida.

    Creado desde el principio como el candidato perfecto, Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional, ha estado evidentemente dirigido y amparado por Televisa y los dinosaurios innombrables del tricolor, que incluyen a Carlos Salinas de Gortari y a Elba Esther Gordillo; esta última, cual veleta, ha ido del priismo al panismo según le ha convenido, hasta terminar por fundar su propio partido político, sin embargo, no debemos olvidar que salió del cascarón durante el PRI dinosáurico.

    Por ser un producto artificial y no un político auténtico, se rumoraba que el año próximo iba a ser muy revelador acerca de la verdadera personalidad de Peña Nieto, a quien supuestamente sus promotores no lo dejaban salirse del script debido a su prácticamente nula capacidad de improvisación.

    Una probadita de ello la tuvimos el sábado en Guadalajara, cuando en la Feria Internacional del Libro le preguntaron si podía citar tres libros que hubieran marcado su vida, después de lo cual Enrique Peña vivió, probablemente, los peores 4 minutos de su carrera política, sin poder atinar a contestar claramente la pregunta.

    El precandidato tricolor a la Presidencia de la República dijo que uno de ellos era «definitivamente la Biblia…», la cual confesó no haber leído en su totalidad, pero después se le hizo bolas el engrudo al tratar de recordar títulos y autores. Afirmó que uno de ellos había sido La silla del águila, cuya autoría la atribuyó a Enrique Krauze, cuando es obra de Carlos Fuentes; después mencionó que también ha leído «ése de caudillos», y uno que habla de «las mentiras» del mismo autor.

    Ver el video donde el aspirante lucha por 4 minutos y medio por traer un título o un autor a su mente, con las risitas de fondo de los y las presentes que atestiguaban ese mal momento, me llenó de una pena ajena tal que por poco cierro la página. Pero saber que ese hombre, que ni siquiera es capaz de retener el nombre de tres de sus libros favoritos o sus autores, ya sea porque en realidad no los recuerda, o porque no ha leído ninguno pero es incapaz de reconocerlo, es el que las encuestas marcan como el que tiene mayores posibilidades de ser el próximo Presidente, me llena de una combinación entre miedo e indignación por pensar en lo que podría ser el siguiente sexenio de este país: una repetición light de un mandatario que nunca dejó de ser candidato, mientras otros intereses se apoderan de México.

    Afortunadamente, Enrique Peña Nieto aún tiene que pasar por el escrutinio popular en los debates y entrevistas, que le permitirán salir del guión e improvisar, para que la ciudadanía pueda valorar realmente la asertividad, conocimientos y planes que tiene para con el país. Por lo pronto, el error le salió caro, pues en las redes sociales como Facebook o Twitter es ya objeto de burlas, críticas y nuevos chistes. En este último medio el hashtag #LibreriaPeñaNieto y #LaLibreriaDePeñaNieto son ya un trend topic a pesar de un supuesto intento de censura por parte de esta red social, donde se puede consultar desde el video donde Peña derrapa, hasta noticias de medios de comunicación internacionales como El País, quien cabecea la nota de esta forma: «El candidato presidencial que no es capaz de citar tres libros que le han marcado».

    Otras menciones al aspirante son menos profesionales, pero cargadas de humor y sarcasmo, entre ellas: «¿Mi libro favorito? ¡Ah!, pues el de La insoportable levedad del Gel. -Enrique Peña Nieto. #LibreríaPeñaNieto» o «Adios Ninel, Hola Peña Nieto. #Libreriapeñanieto»

  • Televisa, defender lo indefendible

    Homero, ¿qué no vas a entrar a la clase de literatura?. -¿Para qué?, si ya tengo una litera en mi casa.

    Los Simpsons

    Me dio curiosidad y, bueno, no prendí la TV, más bien fui a Youtube para ver el ya tan famoso el programa de quesequeanálisis llamado Tercer Grado. Sabía que iban hablar del tema Peña Nieto, así como lo hicieron con el asunto de Carmen Aristegui. Su candidato había sido calumniado y necesitaban resarcir los daños, si los ciudadanos en la redes sociales acabaron con Peña Nieto, Televisa entonces, tiene que ir a arreglar todo: -¿como puede ser que nuestro galán telenovelero con su hermoso copete y su «gaviota» quien le acicala su hermoso cabello, ser calumniado por parte de la plebe a quien tratamos de educar con nuestro contenido televisivo?-. Al principio Televisa no lo estaba haciendo mal, en sus noticieros presentó el desliz de Peña Nieto para hacer creer que Televisa no está controlando su campaña. Lógicamente solo pasaron la primera parte, pero no pasaron el video completo. Es decir, permitieron que el electorado cautivo de Peña Nieto (su mayoría no tiene Internet pero si una pantalla de TV) viera que si, se puede equivocar citando algunos libros, pero no iban a permitir que vieran lo que Peña Nieto terminó reflejando, y eso viene en la segunda parte del video,  que por lo que me cuentan, no fue transmitido en la TV.

    En Tercer Grado se dieron el lujo de abordar el tema, y naturalmente como analistas obedientes de su patrón, quien a su vez obedece a los de más allá arriba, se encargaron de minimizar el hecho. Como siempre sucede, Denisse Maerker es la única que habla con una postura crítica y a la que menos dejan participar por lo mismo (igual ocurrió en el caso Aristegui), todos los demás se dedicaron a minimizar el hecho, y no solo eso; Adela Micha dijo que no tiene nada de relevancia que un presidente no lea y además exhaltó sus pocos valores -si algo tiene Peña Nieto es que es una persona sumamente disciplinada-. Carlos Marín, como buen soldado oficialista, a su vez criticó a todos los twitteros, diciendo que «todos ellos» no leían. Televisa creyó que de esa forma iba a resarcir el daño que se provocó Enrique Peña Nieto, pero no fue así, si creyeron buscar influír a los de «más abajo», tal vez lo hicieron, pero no representa un efecto positivo, porque por su condición (la gente pobre no suele leer, no solo porque la educan para no hacerlo, sino que no tienen tiempo porque tienen que pensar primero en como sobrevivir) su posición ante Peña Nieto no cambió. Pero la gente de clase media y alta, aquellos que si tienen Internet y si, que no necesariamente leen, se pasaron por el arco del triunfo lo que dijeron los «tercergradistas». En Youtube, prácticamente todas las votaciones son negativas, y en Twitter terminó siendo Trending Topic por algunos momentos, casi todos criticando al programa y sobre todo a la declaración de Adela Micha.

    Pero Televisa no se iba a quedar atràs, porque todavía cree que tiene esa omnipotente influencia sobre los cibernautas. En su página de esmas.com lanzaron una encuesta, sesgadísima, que tenía el propósito de minimizar el incidente en el inconsciente de los usuarios. La pregunta era “Para usted qué es más importante, ¿Las propuestas de los candidatos a puestos de elección popular o sus conocimientos sobre literatura?”. A Televisa le volvió a salir mal el cálculo. Más del 75% votó que son más importantes sus conocimientos sobre literatura que sus propuestas.

    En Internet cuando alguien trata de censurar o cuando trata de cambiar percepciones e influír en la gente cuando no se tiene la suficiente autoridad moral, logra el efecto contrario al deseado. Por más que Televisa insista, lo único que va a lograr es quemar más a su candidato, y sobre todo, quemarse ellos, porque la gente ya da por sentado que Peña Nieto es una marioneta de Televisa y quien sabe que otros poderes y todo esto lo reafirma. Televisa ha perdido mucha influencia sobre un sector de la población, que si bien es minoritario, lo termina ahuyentando más con este tipo de «contracampañas».

    Televisa y Peña Nieto dan por sentada su victoria, y creen que este desliz es irreversible. Ciertamente en las porcentuales no verá una afectación mayor, es decir, no bajará muchos puntos, pero si perderá voto útil; ya no podrá convencer a los que todavía no definen por quien votar (que son muchos) porque estos reafirmarán que no quieren el regreso del «viejo PRI», menos con un candidato que además de ignorancia, tiene nula capacidad de improvisación. Peña Nieto debe estar preocupado, tiene todavía una amplia ventaja, pero de Julio hasta finales de Noviembre (así lo asevera un estudio de Reforma) su percepción favorable entre la población aumentó solo 3 puntos (esperemos a ver como afecta el incidente, dado que el estudio fue hecho antes de este), mientras que López Obrador con su nueva campaña y su «República Amorosa» donde ha dejado la radicalización a un lado y se ha ganado a medio círculo empresarial de Monterrey aumentó 8 puntos, y de paso, si bien sigue siendo el que tiene más percepción negativa, la bajó 8 puntos porcentuales. Por su parte Josefina Vázquez Mota se ha acaparado también con algo de voto útil (sobre todo porque era desconocida para muchos) y subió 10 puntos porcentuales.

    En 4 meses, la distancia de Peña Nieto con respecto a López Obrador se redujo del 18% al 13%. Si López Obrador continúa haciendo una buena campaña como hasta ahora la lleva haciendo y por su parte Vázquez Mota sigue tratando de acaparar voto útil, las elecciones no van a estar tan cantadas como creíamos. Por el contrario vendrán los debates, donde Peña Nieto no tendrá al frente ningún asesor de Televisa ni un teleprompter, y estará en clara desventaja ante AMLO y la muy posible candidata panista Vázquez Mota. Si siguen las tendencias y los opositores al regreso del PRI  hacen las cosas bien, probablemente Peña Nieto termine muy arrepentido de el error que cometió en la FIL, y también le recordará siempre el «intento de defensa» a su hija Paulina y de paso a Televisa, a menos de que como en 1988...

     

  • La prole contra Peña Nieto ¿En verdad leemos?

    Van tres días y las bromas contra el desliz (que para mí representa más que un simple desliz) continúan. Naturalmente sabemos que Enrique Peña Nieto es una persona ignorante. Peña Nieto en alguna ocasión le dijo a Manuel Espino que no le gustaba leer, cuando este le regaló un libro escrito por el expanista llamado «Señal de Alerta», y una persona que no lee y no se informa pasa determinantemente a ser una persona ignorante, y disculpen la ofensa para quienes no lo hacen (que no me preocupa porque no creo que lleguen a leer este artículo). Pero también creo que después de todo festival de insultos donde yo creo que la gente en realidad estaba inconscientemente preocupada porque el PRI regrese al poder, más que por el hecho de que Peña no leyera, debemos reflexionar. Porque ciertamente no se puede esperar mucho de un presidente inculto, pero tampoco la cultura es garantía de que un presidente logre una buena gestión, Echeverría y López Portillo eran personas muy letradas y dejaron a la nación en ruinas.

    Entiendo la reacción de la gente en las redes sociales, a mi me preocupó mucho el hecho, más que por demostrar ignorancia, demostró que sin el guion o sus asesores enfrente no es nadie y eso es muy peligroso para el país. Pero también esto debe de llevarnos a una profunda reflexión, y es ¿En realidad leemos mucho los mexicanos?. A mi me parece que esta muestra de ignorancia de Peña Nieto, así como la tuvo Fox, así como la mostró Ernesto Cordero cuando se le «volteó la tortilla» al criticar a Peña y equivocarse el también, es representativo de todos los mexicanos. Dicen que el pueblo tiene el gobierno que se merece, y es que el gobierno es parte del pueblo. Los políticos a fin de cuenta emergieron de la misma sociedad que somos parte. La pregunta incómoda es ¿Todos los que critican a Peña Nieto en verdad leen?.

    Yo me puedo jactar de que si lo hago, leo entre 8 y 10 libros por año, leo varios diarios por Internet además (y no me considero un erudito cultural, existe mucha gente que me da la vuelta). Pero a veces pienso que muchos de los que han criticado buscaron títulos de libros en Internet y no los leyeron, que criticaron sin verse primero al espejo. No quiero justificar a Peña Nieto, para nada, pero no puedes criticar a alguien si padeces del mismo mal. Y lo digo y lo reitero, los políticos son parte de la ciudadanía, son mexicanos, no son marcianos de tres cabezas ni seres especiales. Son un reflejo de nosotros mismos, solo que en un estado de mucho poder, poder que les hemos dado, dada nuestra pasividad y conformismo.

    Estoy de acuerdo en la preocupación de la llegada de Peña Nieto, pero hay que ponerle el ejemplo, así que todos agarren un libro y a leer. Y no solo eso, tenemos que construír ciudadanía. Si el ciudadano se une, el poder de los políticos se merma. ¿Vas a darles todo el poder, o te vas a quedar sentado retuiteando los graciosos chistes de Peña?. No es solo la «prole» contra los de arriba. Somos los mexicanos contra nosotros mismos, contra nuestros complejos.

  • Enrique Peña Nieto, en la época de los dinosaurios no existía la escritura

    Seguramente dentro de la cabeza de Enrique Peña Nieto estarán rondando muchas cosas, y tratará de justificar su desliz aludiendo a Lula da Silva, quien ni estudió la primaria y llegó a la presidencia del Brasil. Pero Peña Nieto estaría ignorando un factor clave. La vida del ex-mandatario brasileño no permitió de alguna forma que pudiera estudiar, se tuvo que formar desde abajo y por su liderazgo destacó en sindicatos, lo que lo catapultó a la política, pero a pesar de todo, si uno ve hablar a Lula da Silva, se percatará que no es precisamente una persona ignorante. Con Peña Nieto pasa todo lo contrario, el candidato tuvo una preparación académica, estudió en escuelas conservadoras, y con todo y eso cometió un fuerte desliz que dañó seriamente su imagen (aunque en puntos porcentuales no afecte tanto, dado que los que se mofan de él o son panistas, amloístas, o son electores apartidistas). Es peor mostrar signos de ignorancia cuando la vida te ha dado la oportunidad de no serlo, que mostrarlos porque no se te dieron las oportunidades. Lula, a pesar de sus carencias, se preparó lo más que pudo para hechar a andar a un país. Peña Nieto no, el depende un guión o en su defecto, un teleprompter para que creamos que en su cabeza existe algo de inteligencia.

    Denise Dresser lo vaticinó, Peña Nieto no es nadie si se necesita salirse del guión que le han armado. Una muestra fue cuando en una entrevista con Jorge Ramos de Univisión, no supo decir claramente de que murió su esposa, pero en estas instancias llegó al colmo. López Obrador estuvo cerca de cometer un desliz similar cuando Victor Trujillo le quería hacer preguntas de primaria, a lo que el ahora de nuevo candidato se negó aludiendo que tenía su estrategia (que de todos modos le llovieron críticas), pero Peña Nieto decidió arriesgarse a salirse de su guión y a participar en un espacio donde las lleva de perder, dado que tiene que improvisar. Es cierto, que cualquiera puede llegar a confundir el autor de un libro, pero si vemos el video completo, nos percataremos de que no se trata de un error, se trata de una muestra fehaciente de ignorancia y de su incapacidad de «ser» sin la ayuda de otras personas. Quienes estaban en el recinto de la FIL afirman que uno de sus asesores con las manos le decía que se callara, pero Peña Nieto siguió hablando.

    Tuvo más errores de los que incluso se mencionan en las redes, no solo se equivocó al decir que La Silla del Águila era un libro de Enrique Krauze cuando en realidad era de Carlos Fuentes, también cuando trató recordar otro libro del historiador mexicano, mencionó: -Algo que tiene que ver con Caudillos-. Seguramente se refería al libro Siglo de Caudillos que efectivamente era de Krauze, pero luego afirmó que ese libro hablaba de como transitó México de la Revolución al México institucional, otro craso error, porque Siglo de Caudillos habla de la historia de México desde el grito de Hidalgo hasta las épocas de Porfirio Díaz (1810-1910). Los que hablan de ese tránsito que menciona Peña Nieto son las otras obras de Krauze que nunca mencionó, Biografía del Poder (centrada en la Revolución Mexicana) y La Presidencia Imperial (desde la institución del régimen del partido único hasta el mandato de Carlos Salinas). Luego fue más bochornoso cuando dice que leyó «la antítesis del libro, de ese libro», donde no solo se expresó torpemente, sino que los libros más conocidos que han hecho una antítesis de la historia, lo han hecho con la historia oficial (la que se enseña en las escuelas públicas). Y Enrique Krauze en realidad no comulga con la historia oficial.

    Pero ese fue no solo el primer golpe al deterioro de su imagen pública. El novio de la hija de Enrique Peña Nieto, Paulina, Tuiteó una frase que decía «Un saludo a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole y que critican a quien envidian», dicho comentario fue retuiteado por la hija del candidato (donde tácitamente muestra estar de acuerdo con el comentario). Eso prendió más las reacciones de los usuarios de Twitter y dentro de la lista de los 10 Trending Topics que aparecen en el sistema, la mitad iban dirigidos a Peña Nieto y a su hija. Por alguna razón cerraron las cuentas tanto del novio como de la hija.

    Pero esto no era suficiente para que Peña Nieto tocara fondo. Algunos medios lograron extraer información de la cuenta de Angélica Rivera, la esposa de Peña Nieto. Esta cuenta es privada y no todo mundo puede accesar a ella, pero por medio de personas que si tenían acceso, comunicaron los polémicos tuits que ha hecho la esposa. Dice: -Osea sí el PRI fue corrupto y mentiroso pero ya supérenlo no sean resentidos. Carlos Salinas ha sido el mejor presidente de México me consta-. También existen otras frases todavía más polémicas como: -Osea yo creo que si los indios quieren salir de donde están que se pongan a trabajar y dejen de estar de flojos o violentos como en Atenco-.

    Todo esto no solo muestra que Peña Nieto es un títere de papel, creado por Televisa. Sino que el y su familia forman parte de una élite que ven con desden a los mexicanos, al llamarlos proletarios o al mostrar evidentes signos de discriminación hacia los indígenas como lo hizo Angélica Rivera. Cierto, Peña Nieto está arriba en todas las encuestas por un amplio margen, pero una encuesta reciente de Reforma dijo que entre Julio y Noviembre, Peña Nieto solo ganó 3 puntos de popularidad, mientras que Andrés Manuel López Obrador ganó 8 puntos y Josefina Vázquez Mota ganó 10. Todavía la campaña oficial no empieza y Peña Nieto comienza a cometer errores que podrían ser imperdonables. Tiene el apoyo de Televisa y las élites, pero parece que aún con todo su poder, les costará ocultar al Peña Nieto de carne y hueso, al que no quieren que veamos.

    Los debates serán clave en las elecciones. Alguna vez afirmé que López Obrador estaba en una encrucijada porque si lo atacaba directamente se iba a desvanecer esa imagen «amorosa, conciliadora y que se recorre al centro del espectro político», pero con lo sucedido en la Feria Internacional del Libro, no necesitará atacarlo, simplemente tendrá que lanzar preguntas incómodas al priísta para que trastabillé y muestre su verdadera cara. Seguramente en los debates, Josefina y Andrés Manuel, tendrán la gran oportundad de golpear duramente a este personaje. Y de esta forma atraer los votos indecisos (que son muchos, según la encuesta de Reforma) a ellos.

    P.D. Juanito, si el famoso ex-delegado de Iztapalapa que todos conocimos, le recomendó a Peña Nieto que se pusiera a leer. Si esa recomendación viene de un personaje de la talla de Juanito, es que Peña Nieto tiene un problema muy grave.

  • ¿Qué deben de hacer nuestros queridos candidatos para ganar el 2012?

    Ninguno de los candidatos me cae bien, ya lo expresado, o representan más de lo mismo, de un PAN que no ha podido con el paquete en 12 años, y con un Peña Nieto y un López Obrador, que más que el «cambio» que tanto presumen, representan un regreso al pasado. Pero bueno ¿Que deben de hacer nuestros queridos candidatos para ganar el 2012?, aquí una serie de recomendaciones para que puedan obtener la Presidencia de la República, es cierto.

    Enrique Peña Nieto

    Sinceramente va a ser ya difícil que alguien le gane, sobre todo porque este tipo tiene un voto duro fuerte (inclusive más que el que tiene López Obrador). Perdonen si parezco clasista pero diré la verdad. La gente que va a votar por Enrique Peña Nieto es gente pobre que tiene muy poca preparación, y por ende se dejan llevar más por las imágenes y las apariencias que por las propuestas y la reputación del candidato. Sin embargo Peña Nieto debe de tomar sus precauciones, de lo contrario, parte de los votos de clase media y alta que tiene se le podrían ir. Tomó la decisión de aliarse con Nueva Alianza (Elba Esther Gordillo) y el Partido Verde, dos partidos que conocemos por su alta corrupción y mala reputación, pero que sin embargo representan más votos para el mexiquense.

    Lo que debería hacer Peña es tomar distancia de Moreira lo más que pueda, el hecho de que destituyan al Presidente del PRI «como mínimo» será benéfico para Enrique Peña Nieto, porque eso nos da a entender que el que regresa es el viejo PRI y que podría endeudar a la nación como lo hizo Moreira con Coahuila. Enrique Peña Nieto no es un estadista y eso se va a notar en la campaña. Los debates seguramente serán una debilidad, más porque seguramente López Obrador y Vázquez Mota cuestionarán mucho del cochinero que hay detrás del PRI y de su campaña. De los tres candidatos, a Peña Nieto es al que más se le puede asociar con términos como «corrupción» (cosa que no sucede con AMLO ni con Vázquez Mota) y a Peña Nieto le será difícil defenderse de las acusaciones, cuando en muchos de los casos son verdaderas.

    Peña Nieto está muy arriba, pero seguramente en campaña, la distancia con el segundo lugar será cada vez más estrecha. Está en un papel parecido al de AMLO en el 2006, aunque Peña cuenta con el apoyo de los poderes fácticos (en especial los medios de comunicación), por lo que una guerra sucia por parte de la oposición tendría menos efecto. Tiene que cuidarse las espaldas, cuidar lo que dice, lo que hace, buscar mantener esa ventaja, ya no puede ir más para arriba de lo que está.

    Andrés Manuel López Obrador

    Realmente Andrés Manuel la tiene difícil. A mi juicio es un cartucho quemado, porque a pesar de que tiene millones de seguidores, son menos que en el 2006 y mucha gente está decepcionada de él. Sin embargo, la estrategia que ha tomado no ha sido mala. Está tratando de emular a Lula da Silva al recorrerse al centro y al sacar de su boca frases como «república amorosa». Ha hecho bien en reunirse con empresarios, y ha recibido el apoyo de algunos de ellos, también lo hizo al viajar a Estados Unidos y España, quitándose el estigma de que nunca había salido del país y era un ignorante. La tiene difícil porque tiene que vencer a Peña Nieto pero a la vez el confrontarlo directamente lo alejaría del centro político y volvería a su imagen clásica. Tiene que ser muy calculador, muy pragmático, y como dijeron por ahí, dejar la tarea a otros de tumbar a palos a Enrique Peña Nieto (esa tarea la podría hacer bien Marcelo Ebrard).

    Como el candidato a vencer es el PRI, debe de dejar el discurso de que el PRI y el PAN son lo mismo y los dos son «la derecha». Ese argumento perdería solidez al ver a una Vázquez Mota enfrentarse a Peña Nieto (porque lo tendrá que hacer), además las elecciones en Michoacán y en el Estado de México le dieron a entender a la gente, que independientemente del concepto que tengan de estos dos partidos, el PRI y el PAN no son lo mismo. También López Obrador debe evitar promesas de campaña que no estén bien sustentadas y sobre todo dichas promesas deben de mostrar que será responsable en el gasto gubernamental y que no habrán despilfarros de dinero.

    Con todo esto, veo difícil que AMLO gane, sobre todo porque solo tiene 8 meses para limpiar una imagen que se deterioró durante más de 5 años.Lula da Silva tuvo que intentarlo 3 veces para llegar al poder, en cambio López Obrador sabe que si en esta no gana ya se le fue el tren.

    Josefina Vázquez Mota

    La panista también la tiene difícil. Tiene algunos puntos a favor: Es mujer, da la impresión de que es una persona sensible y al igual que López Obrador, no tiene algún escándalo de corrupción ni cola que le pisen. Pero también tiene algunos puntos en contra: Tiene muy poca experiencia política, en sus dos últimos puestos (al frente de la SEP y como senadora) sinceramente no hizo mucho; y también la no muy buena imagen con la que seguramente Felipe Calderón terminará su presidencia, dejando la impresión de que el PAN no logró consolidar el cambio democrático, además por supuesto el hecho de que la mitad de la población cree que su antecesor llegó a la presidencia mediante unas elecciones fraudulentas.

    Josefina deberá de utilizar su figura femenina. El simplemente hecho de que sea mujer puede representar para el inconsciente colectivo un tipo de cambio. También debe de tomar cierta distancia de su antecesor. Si muestra que su gobierno será como el de Felipe Calderón seguramente perderá las elecciones. Su feminidad y sobre todo su sensibilidad podrá ayudarla con esa tarea, mientras Felipe Calderón se notó insensible y a veces autoritario (con una connotación negativa, porque eso se reflejó en una actitud necia y resistente al cambio), Vázquez Mota se puede mostrar como una mujer coinciliadora, abierta al debate, a las distintas opiniones, y puede a la vez mostrar sensibilidad por los sectores más vulnerables, con lo cual puede atraer algunos votos de centro e incluso alguno que otro de izquierda.

    Su pelea es con Enrique Peña Nieto, no con López Obrador, y ella a diferencia de AMLO que como dije, está en una encrucijada, si puede atacar directamente a Peña y sacar los trapitos al sol. Vázquez Mota podría representar los valores humanistas que alguna vez sostuvieron al PAN y que se perdieron al llegar al poder, si ella los recupera podrá también obtener más voto útil

  • Marcelo Ebrard y AMLO. La ruptura inminente

    Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador vienen de dos izquierdas diferentes, así lo muestra su historial. Pero por alguna razón se dio un lazo entre estos dos personajes. Al inicio Ebrard asistía a los mitines de AMLO y de hecho fue el único político a cargo de una entidad federativa que no reconoció la victoria de Felipe Calderón. Pero en realidad estos dos personajes son bastante diferentes. Ebrard es más pragmático y racional, es más parecido a las izquierdas modernas como las que representa Zapatero, Miterrand, Bachelet o Lula da Silva. En cambio López Obrador es más pasional y privilegia la ideología sobre la razón, y se le puede comparar más con personajes como López Portillo, e incluso algunos se atreven a asegurar que se parece a Hugo Chávez o a Evo Morales por sus desplantes autoritarios. Aunque a diferencia de estos dos personajes en su retórica nunca ha mencionado nada sobre el “imperialismo estadounidense”.

    Ahora, la izquierda está en una encrucijada, porque tiene que decidir quién va a contender por la presidencia en el 2012. El problema es que los dos tienen la ambición de llegar al poder, y si ambos contienden por la presidencia, al dividir a la izquierda, le estarían regalando la presidencia a Enrique Peña Nieto. Hace algún tiempo habían llegado a un pacto: Quien estuviera arriba en las encuestas sería el candidato, pero parece que López Obrador rompió el pacto y ha decidido contender como él lo dijo  “con uno, con dos o con tres partidos”. Ya había roto ese tipo de pactos cuando se negó en el Estado de México a formar una alianza con el PAN a pesar de que en la encuesta realizada a los mexiquenses, la mayoría se mostraron a favor de dicha alianza. También los líderes de partidos como PT y Convergencia dicen que apoyarán a López Obrador.

    López Obrador debería ser más pragmático, sacar bien las cuentas y darse cuenta de que no va a ganar, aunque vaya solo o aunque vaya compitiendo con Ebrard. A pesar del lanzamiento de campañas como MORENA, y a pesar de que tiene un aceptable número de seguidores, está quemado con los votantes indecisos, los cuales serán clave para las elecciones del 2012. En cambio Marcelo Ebrard podría convocar a toda la izquierda y al centro, lo cual le daría más posibilidades de ganar, que si bien, parece difícil que le arrebate la silla presidencial a Peña Nieto, no se antoja tan imposible como con López Obrador.

    México necesita de una izquierda. Pero una izquierda moderada y racional, que vea por los pobres, pero que tampoco niegue los efectos de la globalización y la economía de mercado. Ebrard podría representar esa opción. López Obrador no. A pesar de la discrepancia que tengo con Marcelo Ebrard en algunos temas sociales, creo que podría representar a la izquierda moderna. Pero no todo es positivo, Ebrard también ha tenido algunos tropiezos, como el apoyar a sindicatos de empresas ineficientes como el SME o los coqueteos que ha tenido con la maestra Elba Esther Gordillo. También podría pesar en su contra las reformas sociales que llevó a cabo en el Distrito Federal, como el matrimonio homosexual, la adopción por parte de estos, o el aborto, dado que un gran sector de los habitantes de la república es conservador.

    Creo que la izquierda es la única capaz de detener a Peña Nieto. En el PAN no hay una figura de peso que lo pueda contener, los más fuertes son Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel, pero están muy lejos en las encuestas de popularidad, además hay un descontento de gran parte de la población con el PAN porque no se llevó el cambio democrático como se esperaba. Acción Nacional ya no puede echar mano de recursos que le sirvieron en el 2006 como la campaña del miedo, Peña Nieto no genera esa polémica negativa que generó en su tiempo López Obrador como para presentarlo como un peligro, también no saben si podrán contar con la ayuda de Gordillo y el SNTE (2 millones de votos asegurados) cuando Moreira, el presidente del PRI dijo que se aliaría con ella, y como bien dije, ha tenido coqueteos con Ebrard.

    Curiosamente está en manos de López Obrador (al menos hasta cierto punto) el futuro de la silla presidencial. Si decide contender, la izquierda se fracturará y ganará Peña Nieto, si no lo hace, podrá haber una izquierda más fuerte con mayores posibilidades. Andrés Manuel ya pasó a la historia, seguramente será recordado en 50 o 100 años, pero será su decisión la forma en que sea recordado, y tal vez lo mejor para él es hacerse un lado. Será mejor visto como un luchador social, que como un político hambriento de poder.

  • Y la cacería de brujas sigue… en Rodeo Drive

    Enrique Peña NietoQue casualidad que solo a unos días de distancia se suciten dos hechos que afectarían la imagen de Enrique Peña Nieto, tan solo unos días después de la detención de Hank Rhon, un «aficionado» sube un video a Youtube un video donde muestra que el gobernador mexiquense es uno de los clientes frecuentes de la tienda Bijan ubicada en Rodeo Drive en Beverly Hills, una de las tiendas de diseño de ropa para hombres más exclusivas del país. Para entrar a la tienda se necesita ser miembro, y para ser miembro se necesita desembolsar entre dos y cinco millones de dólares. Lo que llamó la atención del aficionado Carlos Alarcón es que en la vitrina aparecían algunos relojes con nombres de personalidades internacionales como Barack Obama, Arnold Schwarzenegger, Vladimir Putin y el Principe William. También entre estas personalidades habían algunas mexicanas como Jaime Camil, Carlos Slim, Jorge Hank Rhon y Enrique Peña Nieto.

    El diario digital Animal Político, llamó a la tienda Bijan, pero la gerencia del lugar dijo que es completamente falso que Peña Nieto sea su cliente y que nunca ha pisado el lugar. ¿Entonces por qué Peña Nieto aparece en los relojes?, se necesita buen gusto, estilo y poder, afirmó la gerencia. Pero esta versión no concuerda con la del periódico Reforma, quienes también llamaron a la gerencia y confirmó que Peña Nieto si había comprado en ese lugar. A su vez el gobierno del Estado de México emitió un comunicado donde niega «categóricamente» que Peña Nieto sea cliente del lugar. Pero el daño a su imagen pública ya estaba hecho.

    Los panistas no tardaron en criticar y difundir el hecho. Alonso Lujambio, el Secretario de Educación publicó en su Twitter lo siguiente: «Peña Nieto, explícale a los mexicanos de dónde sacaste 23 millones de pesos en la tienda más cara del mundo«, «En esa tienda compran su ropa reyes, príncipes y claro Jorge Hank Rhon«, también recordó la máxima de los Hank y del Grupo Atlacomulco: «Carlos Hank González alguna vez dijo «un político pobre es un pobre político«.

    Después de toda esta halaraca, los de la tienda, decidieron quitar el reloj de Enrique Peña Nieto y pusieron el de Barack Obama. Aquí es dónde me pregunto, ¿quien está cayendo más bajo en esta cacería de brujas, ¿El PRI que sigue mostrando ser el mismo de antes, corrupto, desfalcador? ¿O el PAN que en lugar de llevar a cabo opciones propositivas para ganar electorado, busca destruír a como dé lugar a sus oponentes?. Es muy triste porque más que proponer algo a los ciudadanos, más que buscar mejorar al país, buscan destruír a sus opositores, y tristemente esos opositores si tienen mucha cola que les pisen.

    No se que pese más en los electores de aquí al 2012 (sobre todo las electoras), el que el candidato que lleva la gran ventaja sea uno más de los mismos priístas «de siempre», o que tenga estilo y sea un personaje parecido y galante. A mi se me hace que vamos de cara a unas elecciones lamentables en el 2012. Ya nos damos cuenta de quien es Peña Nieto gracias a que ya nos dimos quienes son en realidad los panistas, y la izquierda mientras tanto sigue fracturada y partida en dos. No creo que con los políticos que tenemos, se logre hacer crecer al país para que al menos algunos mexicanos aspiren ser miembros de la tienda Bijan, o ya de menos, que sean Totalmente Palacio. Yo por eso creo en el despertar de la ciudadanía como única opción, nuestro sistema político está podrido. De todos los políticos que nos presentan como candidatos al 2012, ninguno tiene la calidad moral para dirigir al país.

    Mientras tanto les dejo el video que armó la polémica

  • Yo voy a votar por…

    votoSinceramente todavía no sé por quién votaré en el 2012. Lo único claro, al ver lo que ha pasado en días anteriores, es que hay que sujetarse el cinturón porque viene la turbulencia. Ya comenzó la clase política con sus promociones; promesas, acciones, discursos, noticias, personajes, proyectos y ocurrencias que buscarán conectarse con mi gastada (o inexistente) esperanza, para venderme un país mejor.

    Mi voto no está definido porque siento que, de los que se perfilan como candidatos, ninguno representa una opción que yo tomaría. Sé que quiero ir a votar (porque podemos ignorar el show y abstenernos), el problema es que a estas alturas, mi derecho a elegir se encuentra ultrajado por “opciones” que no satisfacen lo que quiero como ciudadano.

    El PAN, por ejemplo, escala sus acciones políticas con el arresto al ex alcalde de Tijuana, Jorge Hank Rhon. Sin embargo, lejos de llevarme a votar por ellos, esto para mí significa dos cosas: 1) Si es culpable. Se hacen estas operaciones sólo cuando reditúan políticamente, y no porque se trata de hacer justicia o acabar con la impunidad de un personaje influyente. 2) Si es inocente. La situación es peor, ya que se hacen estos golpes mediáticos sin pruebas suficientes. Lo cual además de no ser ético (término ajeno la mayoría de los políticos mexicanos desde hace mucho tiempo), da la razón a los que acusan a Calderón de iniciar una cacería de brujas. Sea cual sea el motivo, el PAN no pinta bien para el 2012. Con la guerra fallida contra el narco y sus n candidatos a la presidencia de la República (incluyendo al gobernador que nos mentó la madre), mi voto definitivamente no es para ellos.

    En segundo lugar está el PRI. Sabemos que Peña Nieto (PN) es quien está arriba en las preferencias para el 2012. Y debo admitir que esto me da mucho miedo por dos razones: La primera es que la alianza de PN con las televisoras será a cambio de concesiones que afectarán el activo más valioso y con mayor potencial de este país: El cerebro de los mexicanos. Si gana PN, los contenidos de nuestra televisión no mejorarán, porque el Estado no hará por aumentar la calidad de esos contenidos. Este temor es independiente de la influencia que puedan tener las televisoras en la toma de decisiones públicas si el PRI llegará a la presidencia. La segunda razón es que, a pesar de los intentos de cambio, el PRI no deja atrás el autoritarismo, la discrecionalidad y falta de deliberación en la toma de sus decisiones. Tampoco abandona sus prácticas corporativistas (aunque se escude diciendo que todo mundo lo hace). Tiene a personas muy talentosas y con muchas capacidades. Pero se maneja con la misma estructura que no deja que las ideas frescas permeen en los aspectos importantes del partido. Lo que a fin de cuentas, viene siendo lo mismo.

    Por el lado de la izquierda, la que sería mi mejor opción por afinidad ideológica, la opción queda descartada por lo siguiente: Si compite AMLO y Ebrard al mismo tiempo, lo más seguro es que ambos pierdan contra Peña Nieto. Sólo uno debe ser el candidato. Pero al parecer no dan señales de que vayan a unirse. Pareciera que cada uno hace lo posible por llegar mejor posicionado a la hora de decidir quién será el candidato de la izquierda. Pero si a la hora de la hora, uno decide ir con el PRD y el otro con el PT no podré votar por ninguno de ellos, preferiría unirme al movimiento del voto nulo.

    Este punto es importante. Porque algunas personas dirían que no me complique y decida anular mi voto desde ahora. Yo lo haría con mucho gusto porque creo que la clase política no ha podido estar a la altura de las circunstancias adversas que ha pasado nuestro país (incluso son responsables de muchas de ellas). Pero el problema con el voto nulo es que sirve como manifestación cuando no hay opciones, y en mi caso, de existir un candidato de izquierda que pueda representar una opción que llegue al poder, votaría por dicha opción. No porque vaya a salvar al país (eso sólo lo hará la sociedad civil organizada). Pero al menos habrá mayor probabilidad de apertura al diálogo a demandas sociales que no deben ser ignoradas por más tiempo.

    Por eso digo que mi libertad de elección está coartada en estos momentos. Al menos de elección partidista. Porque – y concluyo con esta idea – el no tener opciones partidistas no debe ser motivo para desconectarnos de la vida política de nuestro país. Yo anulo mi voto, o se lo doy a la izquierda. Pero eso es lo de menos. Decida lo que decida, vote por quien vote, siempre tendré la opción (la obligación) de pedir cuentas, de quejarme, demandar, marchar, o de plano, sublevarme.