
En las campañas lo que importa no es la realidad, lo que importa es la percepción, la gente te votará en base a lo que perciba según sus afinidades políticas, creencias, inteligencia o ignorancia. No se trata de ser el mejor, se trata de lograr convencer a la gente de que eres el mejor (aunque no lo seas) y a final de cuentas una campaña exitosa no es ni la más honestas ni la que más logros presume, es la que genera más votos y punto.
Ya había hablado de los errores que ha tenido Josefina Vázquez Mota en la campaña, hay que sumarle a esto el asunto de Las Tres Marías donde fue corrida de un restaurante. Josefina no solo se ve que no levanta, sino que los errores están empezando a incidir en las intenciones de voto y creo que si sigue así, probablemente quedará confinada a un tercer lugar, dejando a López Obrador como el único con alguna escasa posibilidad de rebatarle el primer lugar a Enrique Peña Nieto. Todas las encuestas lo afirman, incluso las que según López Obrador están cuchareadas (ahora les dice «copeteadas»), poco a poco López Obrador se acerca a Vázquez Mota, y esta tendencia se ha mantenido estable conforme avanzan las campañas, ¿Qué está pasando?, simplemente, los indecisos parecen inclinarse por López Obrador.
Veamos por ejemplo esta tabla, de GEA-ISA:

Ciertamente el margen de error puede hacer que las encuestas difieran un poco de la realidad, tomando la tendencia a 6 días ya podemos ver una tendencia real, fíjense la correlación entre el aumento de intención de voto de López Obrador y la disminución de los indecisos. es prácticamente un espejo. Vázquez Mota se mantiene en un 21% mientras que en los 6 días que van de campaña, AMLO subió 5 puntos, con esta tendencia sería cuestión de 2 semanas para que AMLO pase al tercer lugar ¿sucederá?, no sabemos. Falta ver como modifica Josefina su estrategia y tambien ver si López Obrador no tropieza también. Hay muchas variables, pero el inicio de campaña es lamentable, porque Josefina no logra llamar la atención de los indecisos y López Obrador sí; y eso con todo y que AMLO tiene más negativos.
El que está tranquilito es Enrique Peña Nieto, sigue estable allá arriba, y es muestra de que está manejando bien su campaña. Su campaña en Internet y en campo no es igual, sabe que son públicos diferentes y mientras en la calle se reune con el voto duro, en Internet busca convencer a los indecisos, tarea que es muy difícil por toda la fama que se ha cargado y la cual veo poco probable que se pueda revertir por más buena sea la campaña. Pero la ventaja sigue siendo considerable y mientras el no meta la pata y haga lo que su equipo le digan que haga, tendrá altas probabilidades de quedarse con la Presidencia. Obrador (asumiendo que logrará llegar al segundo lugar y no cometerá errores como el del 2006) tendrá dos oportunidades, los dos debates a realizarse a principios de mayo (en el WTC de México D.F.) y en junio (tentativamente en Guadalajara).
Veamos esta otra encuesta de ADNpolítico.com, que se me hace algo más certera dado que agrupa las tendencias de todas las encuestas (incluyendo las de izquierda):
Se ve una tendencia parecida que en la de GEA-ISA, tanto en el hecho de que AMLO está captando a los indecisos, como en el hecho de que Josefina se mantiene estancada, e incluso muestra un ligero repunte de Peña Nieto también al iniciar las elecciones. Me queda claro que por medio de la guerra sucia no lograrán tumbar mucho a Peña Nieto, porque por las normas del IFE no la pueden llevar a cabo y solo podrían utilizar Internet anónimamente para hacerlo. Josefina se deberá replantear su campaña desde cero si quiere ser competitiva. En el caso de Obrador, debe de pensar en mostrar que es mejor que Josefina (hasta ahora con buenos resultados) y tratar de crecer él en lugar de tumbar a Peña Nieto. Cierto que arrastra el estigma del 2006, pero con su discurso más moderado puede presumir su gabinete, y de esta forma ir avanzando, para si en los debates buscar que Peña Nieto caiga, dado que el priísta no estará en un ambiente controlado y a diferencia de Internet, Peña Nieto quedará expuesto ante parte de sus votantes duros. Esa es la única posibilidad que le veo a AMLO.
Y Claro, ya empezaron a circular por Internet spots de guerra sucia, que no se pueden atribuír a alguien en específico, porque está prohibido hacer este tipo de campaña por el IFE. Pero se nota inmediatamente el «toque» de Antonio Solá (artífice de la campaña «Peligro para México» en el 2006) y también todas las críticas están relacionadas con las propuestas de Josefina (educación, seguridad, drogadicción). Lo malo es que al estar en Internet solamente creo que no tendrá mucho efecto, porque el grueso de los votantes de Peña no está en Internet. Independientemente de si las afirmaciones del video son ciertas, el hecho de que Josefina recurra a este tipo de campañas nos habla de que tiene poco que ofrecer, además, están preocupados por Peña pero parece que no han puesto énfasis en el hecho de que AMLO la está alcanzando:
¿Y Gabriel Quadri?, el tiene que esperar una invasión alienígena donde todos los candidatos sean abducidos un día antes de la elección para que quede como candidato único y que gane.


Las campañas servirán para que los ciudadanos conozcan a sus candidatos. Bueno, eso es en el papel, porque los que nos hemos puesto a analizarlos ya los conocemos muy bien e incluso sabemos las propuestas, porque desde antes de la veda electoral las habían mostrado, ya fuera en sus páginas web o por medio de entrevistas; ya conocemos por donde van y la carrera que tienen. Para algunos de nosotros, la campaña será como ver a nuestro mejor amigo que tenemos desde la infancia dar un discurso de la historia de su vida. A otros, los que no están interesados en la política, tal vez les será algo de utilidad ver los debates para conocer a fondo a las opciones que tienen para votar. Los que ven mucha TV serán bombardeados con spots, los que más bien estamos más tiempo pegados frente a una computadora (en mi caso por trabajo, porque escribo y porque prefiero buscar información acá) pues no tanto, pero si veremos muchos sitios con banners de los candidatos.
Es un dilema, varios estamos en una encrucijada, todos aquellos, que si bien no somos mayoría, pero somos los suficientes para decir que somos muchos, y que no formamos parte del «voto duro», no sabemos por quién votar, y a veces conforme pasa el tiempo y se acercan las elecciones, en lugar de inclinarnos por un candidato, nos terminan confundiendo más; y en lo particular como van las cosas parece que votaré sintiendo «asquito» (si es que los candidatos no me orillan a hacer un «de tín marín de do pingue» ) porque realmente, como dice Carlos Fuentes, todos los candidatos son muy pequeños para el tamaño de los problemas que tiene México. Sinceramente creo que los tres partidos (más los partidos satélite) hicieron una muy mala elección al nombrar a sus candidatos, porque en los tres casos tenían políticos más capaces de dirigir a una nación.
Lo digo, muchos de los electores pensamos en votar por «el menos peor» y la verdad pareciera que nuestros políticos entendieron mal y están haciendo las cosas al revés. La Ley de Murphy se ve rebasada por ellos, porque si pensamos que algo le va a salir mal a uno, no solo ocurrirá, sino que a su opositor le irá peor. En verdad parece este un concurso más bien algo así como «Ridículo 2012» donde el candidato del PAN y del PRI hacen lo posible por perder puntos para rebasar a su contrincante López Obrador que después de 5 años consecutivos de ganar el concurso manteniendo el invicto ahora se ha echado a dormir en sus laureles y se ha dedicado a predicar el amor para no desgastarse tanto.
Esto de la política se pone cada vez más interesante, todavía faltan varios meses (por ahí de Marzo entraremos al campo de batalla) y cada vez hay más cosas de que hablar. Ciertamente por ejemplo en el PAN estamos viendo puros debates insípidos de tres personas bastante grises que a lo que veo, si siguen así, la o el que sea candidato no va a tener muchas posibilidades de ganar. López Obrador es el que está haciendo una mejor campaña a mi juicio (aunque tal vez pueda ser tarde) al barajear un gabinete lleno más de hombres políticamente competentes (Ebrard, Juan Ramón de la Fuente, Federico Turner, Rogelio Ramírez de la O) y no de esos personajes dudosos (Bartlett, Noroña, Bejarano, Padierna). Pero el que pone el show es sin duda Enrique Peña Nieto, que a pesar de que con encuestas mañosas que nos quieren hacer creer que es prácticamente el presidente electo, es de notar que va en picada.