Etiqueta: Enrique Peña Nieto

  • Elecciones 2012 al día – Los indecisos se vuelven amorosos

    En las campañas lo que importa no es la realidad, lo que importa es la percepción, la gente te votará en base a lo que perciba según sus afinidades políticas, creencias, inteligencia o ignorancia. No se trata de ser el mejor, se trata de lograr convencer a la gente de que eres el mejor (aunque no lo seas) y a final de cuentas una campaña exitosa no es ni la más honestas ni la que más logros presume, es la que genera más votos y punto.

    Ya había hablado de los errores que ha tenido Josefina Vázquez Mota en la campaña, hay que sumarle a esto el asunto de Las Tres Marías donde fue corrida de un restaurante. Josefina no solo se ve que no levanta, sino que los errores están empezando a incidir en las intenciones de voto y creo que si sigue así, probablemente quedará confinada a un tercer lugar, dejando a López Obrador como el único con alguna escasa posibilidad de rebatarle el primer lugar a Enrique Peña Nieto. Todas las encuestas lo afirman, incluso las que según López Obrador están cuchareadas (ahora les dice «copeteadas»), poco a poco López Obrador se acerca a Vázquez Mota, y esta tendencia se ha mantenido estable conforme avanzan las campañas, ¿Qué está pasando?, simplemente, los indecisos parecen inclinarse por López Obrador.

    Veamos por ejemplo esta tabla, de GEA-ISA:

    Ciertamente el margen de error puede hacer que las encuestas difieran un poco de la realidad, tomando la tendencia a 6 días ya podemos ver una tendencia real, fíjense la correlación entre el aumento de intención de voto de López Obrador y la disminución de los indecisos. es prácticamente un espejo. Vázquez Mota se mantiene en un 21% mientras que en los 6 días que van de campaña, AMLO subió 5 puntos, con esta tendencia sería cuestión de 2 semanas para que AMLO pase al tercer lugar ¿sucederá?, no sabemos. Falta ver como modifica Josefina su estrategia y tambien ver si López Obrador no tropieza también. Hay muchas variables, pero el inicio de campaña es lamentable, porque Josefina no logra llamar la atención de los indecisos y López Obrador sí; y eso con todo y que AMLO tiene más negativos.

    El que está tranquilito es Enrique Peña Nieto, sigue estable allá arriba, y es muestra de que está manejando bien su campaña. Su campaña en Internet y en campo no es igual, sabe que son públicos diferentes y mientras en la calle se reune con el voto duro, en Internet busca convencer a los indecisos, tarea que es muy difícil por toda la fama que se ha cargado y la cual veo poco probable que se pueda revertir por más buena sea la campaña. Pero la ventaja sigue siendo considerable y mientras el no meta la pata y haga lo que su equipo le digan que haga, tendrá altas probabilidades de quedarse con la Presidencia. Obrador (asumiendo que logrará llegar al segundo lugar y no cometerá errores como el del 2006) tendrá dos oportunidades, los dos debates a realizarse a principios de mayo (en el WTC de México D.F.) y en junio (tentativamente en Guadalajara).

    Veamos esta otra encuesta de ADNpolítico.com, que se me hace algo más certera dado que agrupa las tendencias de todas las encuestas (incluyendo las de izquierda):

    Se ve una tendencia parecida que en la de GEA-ISA, tanto en el hecho de que AMLO está captando a los indecisos, como en el hecho de que Josefina se mantiene estancada, e incluso muestra un ligero repunte de Peña Nieto también al iniciar las elecciones. Me queda claro que por medio de la guerra sucia no lograrán tumbar mucho a Peña Nieto, porque por las normas del IFE no la pueden llevar a cabo y solo podrían utilizar Internet anónimamente para hacerlo. Josefina se deberá replantear su campaña desde cero si quiere ser competitiva. En el caso de Obrador, debe de pensar en mostrar que es mejor que Josefina (hasta ahora con buenos resultados) y tratar de crecer él en lugar de tumbar a Peña Nieto. Cierto que arrastra el estigma del 2006, pero con su discurso más moderado puede presumir su gabinete, y de esta forma ir avanzando, para si en los debates buscar que Peña Nieto caiga, dado que el priísta no estará en un ambiente controlado y a diferencia de Internet, Peña Nieto quedará expuesto ante parte de sus votantes duros. Esa es la única posibilidad que le veo a AMLO.

    Y Claro, ya empezaron a circular por Internet spots de guerra sucia, que no se pueden atribuír a alguien en específico, porque está prohibido hacer este tipo de campaña por el IFE. Pero se nota inmediatamente el «toque» de Antonio Solá (artífice de la campaña «Peligro para México» en el 2006) y también todas las críticas están relacionadas con las propuestas de Josefina (educación, seguridad, drogadicción). Lo malo es que al estar en Internet solamente creo que no tendrá mucho efecto, porque el grueso de los votantes de Peña no está en Internet. Independientemente de si las afirmaciones del video son ciertas, el hecho de que Josefina recurra a este tipo de campañas nos habla de que tiene poco que ofrecer, además, están preocupados por Peña pero parece que no han puesto énfasis en el hecho de que AMLO la está alcanzando:

    ¿Y Gabriel Quadri?, el tiene que esperar una invasión alienígena donde todos los candidatos sean abducidos un día antes de la elección para que quede como candidato único y que gane.

  • Josefina Indiferente

    Josefina IndiferenteEn el PAN no la deben estar pensando muy bien, e incluso no se si ya le pasó por la cabeza a Josefina Vázquez Mota que tal vez hubiera sido más deseable para ella que Cordero hubiera ganado las internas para hacer el trabajo sucio de ser el derrotado que regresara al PRI a Los Pinos. Enrique Peña Nieto y López Obrador iniciaron su campaña con toda normalidad, en cambio Josefina inició mal, y lo peor es que es tan notorio que solo necesitó tres días para que nos diéramos cuenta. No fue tanto el hecho de que haya sufrido de un lapsus al afirmar que «fortalecería el lavado de dinero», sino que pareciera que no tiene algo que ofrecer (independientemente de si sus propuestas sean buenas o no), se le ve débil (ese mareo que sufrió la proyectó como tal),  su forma de hablar deja mucho que desear, y desilusionó a aquellos que creian que ya en campaña iba a mejorar ese aspecto ya que el escenario es totalmente diferente a la que vivió en las elecciones internas.

    ¿Cual es el diferendo de Josefina? ¿Por qué deberíamos votar por ella?. No nos lo ha sabido decir, y en cambio ha decidido, a tan solo 3 días de campaña, rehacer sus spots por que los primeros no tuvieron éxito alguno. Ciertamente en el 2006 muchos veían en Calderón a un político gris con pocas posibilidades, pero Calderón con todo lo gris que pudo ser, sabía hablar, sabía improvisar, convicciones firmes no tanto (no sabía bien a donde ir, y como presidente tampoco sabemos a donde ha querido dirigir el barco), pero se veía una figura sólida. El problema con Josefina es que ella no tiene eso, y la situación es más difícil, porque tiene que acortar más puntos de los que Calderón recortó a AMLO en aquel fatídico 2006 para poder pelear contra Peña Nieto, y por los estatutos del IFE no podrá crear una guerra sucia y los poderes de facto no están alineados del todo con ella.

    Josefina pareciera que no entendió que en las elecciones federales tiene que jugar un papel diferente a las elecciones internas del PAN. En estas últimas ella iba arriba y tenía que mantener esa amplia ventaja, ahora ese papel lo juega Peña Nieto, y tendrá que hacer mucho más si lo quiere rebasar. Si no hay un cambio de estrategia, no solo vaticino la derrota ante Peña Nieto, sino que hasta López Obrador podría arrebatarle el segundo lugar. Josefina se muestra débil y la debilidad es uno de los peores defectos en política. Carece de una personalidad firme, divaga entre ser una política agerrida tipo Margaret Tatcher versión 4 (lo cual le sale muy mal) o una tierna ama de casa madre comprensiva. Josefina no atrae, no llama la atención, ni por el hecho de «ser mujer».

    Josefina está en la peor posición de los 3 candidatos (excluyo a Quadri). Porque ella tiene la presión de hacer que el PAN siga en Los Pinos, y si el PRI regresa será un golpe duro para Acción Nacional porque eso significará ante el inconsciente colectivo, que el PAN no pudo con el paquete. Enrique Peña Nieto es el tipo que debe de cuidarse y de eso dependerá su victoria, y López Obrador es aquel que tiene poco que perder y mucho que ganar, por eso a los varones se les ve más sueltos, relajados; a Josefina se le ve aprehensiva, presionada, y probablemente esos mareos (cercanos a desmayos) sean muestra de que dicha presión esté comenzando a deteriorar su salud.

    Veo a Josefina, y mi sentimiento es como de cierta lástima, su condición de mujer junto con esa fragilidad y debilidad que denota genera dicho sentimiento. Lamentablemente ella carga con los errores del PAN y sus circunstancias, así como a Obrador le está afectando el berrinche post-electoral del 2006, a Josefina le afecta el desdibujamiento del PAN en el mismo año y que se hizo palpable en la derrota del 2009. Es el simple hecho de que la mitad de la población cree que las elecciones fueron fraudulentas (si AMLO tiene menos de 20 puntos, entonces un 30% donde se encuentran varios «indecisos» lo cree) y eso mina la imagen del PAN como un partido democrático.

    Una forma de ser competitivo ante un candidato cuya estrategia es hacer de la campaña electoral una especie de telenovela que recorrerá todas las entidades federativas, es mostrar sustancia y convicciones firmes; pero la mayoría no ve así a Josefina. Su partido fue lo suficientemente ingenuo como para que el PRI les volteara la tortilla no aprobando esas «reformas tan necesarias» que se convirtieron después en promesas de campaña de Peña Nieto, quisieron parecerse al PRI, emularon sus prácticas, pero les faltó colmillo. Y posiblemente hubiera sido mejor mantener sus ideales firmes, lo cual no hicieron desde que llegaron al poder. Peña Nieto arrastra un partido con una imagen de corrupto, dinosáurico e incluso con los números que dejó en el Estado de México, pero se las ingenia para hacer que no pesen tanto. Josefina no puede arrastrar con la loza que dejó el PAN, da tropiezos, porque en cierta forma, este, al presumir a través de las décadas de ser un partido humanista, subsidiario y democrático, la expectativa fue más grande y Josefina no puede hacerse a un lado. El slogan de «Josefina Diferente» suena incongruente, se me hace más prudente utilizar el de «Josefina Indiferente«, no porque ella lo sea, sino porque parece que es Indiferente ante el electorado.

  • Y arrrrrrranca la campaña

    Las campañas servirán para que los ciudadanos conozcan a sus candidatos. Bueno, eso es en el papel, porque los que nos hemos puesto a analizarlos ya los conocemos muy bien e incluso sabemos las propuestas, porque desde antes de la veda electoral las habían mostrado, ya fuera en sus páginas web o por medio de entrevistas; ya conocemos por donde van y la carrera que tienen. Para algunos de nosotros, la campaña será como ver a nuestro mejor amigo que tenemos desde la infancia dar un discurso de la historia de su vida. A otros, los que no están interesados en la política, tal vez les será algo de utilidad ver los debates para conocer a fondo a las opciones que tienen para votar. Los que ven mucha TV serán bombardeados con spots, los que más bien estamos más tiempo pegados frente a una computadora (en mi caso por trabajo, porque escribo y porque prefiero buscar información acá) pues no tanto, pero si veremos muchos sitios con banners de los candidatos.

    Al parecer, Peña Nieto tiene todas las de ganar, no me atrevo a asegurar una victoria, pero veo difícil que Vázquez Mota o López Obrador lo puedan alcanzar. Ciertamente se puede pensar que varias encuestas están amañadas (por X o Y partido) incluso comprobé el caso de Consulta Mitofsky, pero viendo la generalidad de las encuestas incluyendo la de Covarrubias (que sabemos que es la encuesta del PRD) todos nos muestran a Peña Nieto en un todavía cómodo primer lugar, y estas encuestadoras utilizan el voto bruto (donde incluyen a los indecisos), cosa que no hacía Mitofsky anteriormente para generar una percepción más favorable hacia el candidato priísta. ¿Por qué creo que Peña Nieto es el que más posibilidades tiene?. El priísta cayó mucho con los incidentes de la FIL, lo de «la prole» y diversas pifias más que hicieron que perdiera varios puntos de ventaja. Pero en estos dos últimos meses se cuidó y se mantuvo estable. Lo peor para los demás es que Josefina y AMLO ya no suben. Vázquez Mota subía conforme la gente la iba conociendo (era naturalmente la candidata menos conocida porque no tenía ni los antecedentes de AMLO ni el apoyo de las televisoras como en el caso de Peña) pero se ha quedado estancada.

    Algo simbólico de este estancamiento de Josefina fue su nombramiento en el Estadio Azul, que solo permaneció cerca del lleno en los primeros minutos y al final cuando dio su discurso terminó casi vacío y el escenario fue lamentable, porque mientras hablaba de mercado interno, de sus supuestos ideales y de que es mujer, lo único que se veía lleno eran las escaleras hacia los accesos de salida del inmueble que hospeda al equipo del Cruz Azul (equipo que llena más el estadio cuando es colero general y juega contra los Tecos). Obrador tal vez esté haciendo técnicamente la mejor campaña, ha disminuído considerablemente sus negativos, pero estos negativos se han convertido en neutros y no en votos. Da lo mismo que el 50% de la población te odie o sea indiferente hacia tí, porque en ninguno de los dos casos te van a votar.

    El tiempo para revertir la ventaja de Peña Nieto es poca, si hubiera seguido la tendencia a la baja en estas últimas semanas tal vez si podríamos hablar de que el priísta pudiera ser fácilmente alcanzable, pero se terminó cuidando y logró guardar una ventaja, y creo que si Peña se cuida y no repite los errores en la campaña que acaba de iniciar (a la hora de escribir esto), va a ser difícil de alcanzar, tiene el apoyo de Televisa y es el que más voto duro tiene. Otra cosa, después de lo ocurrido en el 2006, en lugar de recontar las casillas (lo cual hubiera sido más prudente), el IFE decidió ponerle miles de candados a las elecciones, redujo de 6 a 3 los meses de campaña (al menos esto es positivo en cuanto a la reducción de gasto del erario), y no permitió la guerra sucia. En 3 meses, Calderón por medio de una campaña de guerra sucia orquestada por Antonio Solá y la campaña de desprestigio a la cual se sumaron varias empresas, lograron reducir una ventaja de 7 puntos de AMLO a casi nada (ya si las elecciones fueron fraudulentas es otro tema), ahora la ventaja de Peña sobre Josefina es de 9 puntos y no tendrá a la mano ni los recursos que tuvo Calderón ni los poderes facticos, aunque ciertamente el voto indeciso acapara el 34% de los votantes (más que el 30% que tiene Peña Nieto según el ejercicio de ADNpolítico.com), los indecisos naturalmente se irán en su mayoría o con Josefina o con Obrador, pero también es verdad que no sabemos cuantos de esos indecisos no vayan a votar y vayan a engrosar las filas del abstencionismo.

    Creo que para que no gane Peña Nieto tendrá que pasar algo demasiado negativo con él (no es que no lo crea probable, es que después de los errores que cometió lo van a cuidar demasiado) o que algun0 de los otros dos candidatos haga algo increíblemente bueno. Creo que en campaña el que puede subir más puntos es Obrador, sobre todo a la hora de los debates (que a la vez tienen limitaciones y restricciones para que estos sean abiertos), y si logra convertir a esos que en lugar de verlo negativo lo ven como indiferente a votos con un nuevo estirón, podrá sacar varios puntos, pero se antoja aún más difícil que gane por su condición de tercer lugar, creo que a lo que podrá aspirar es a rebasar a Vázquez Mota y dejarla en segundo lugar, a menos de que suceda algo verdaderamente milagroso.

    Nada es seguro, como dice el comentarista Enrique Bermudez «esto no se acaba, hasta que se acaba», pero si es cierto que Peña Nieto tiene una ventaja considerable, y ciertamente la imagen y el historial que arrastra no es para nada bueno, pero el problema es que sus opositores no son lo suficientemente buenos como para poder darle una vuelta contundente y tampoco su imagen es buena en general. ¿Qué pasará con el país?, la verdad no tengo un buen presagio, pero no solo en el caso de Peña Nieto, sino en el de Josefina y Obrador, porque creo que nos estamos dando cuenta que si bien las decisiones de los políticos pueden influír en nuestras vidas, ellos también son ciudadanos y representan «muy bien» a la idiosincrasia mexicana allá arriba. Creo que para que esto cambie y tengamos una mejor oferta política, el cambio debe de empezar en la sociedad, la política ya es consecuencia de la ciudadanía y no al revés. Creo que ahora más que nunca, mi desempeño como ciudadano en la sociedad puede incidir en el país de una manera más contundente y positiva, que el ejercer el voto el primero de Julio.

    Esperen ¿alguien vio a Gabriel Quadri?, creo que se perdió, iré al departamento de objetos perdidos para ver si de casualidad no tienen por ahí a un títere.

  • OK Teleprompter, el nuevo disco de Enrique Peña Nieto

    Es cierto, Enrique Peña Nieto se tardó en lanzar su disco, y es que su equipo de asesores tardaron en formar un grupo, porque pues nadie quería formar parte de él. Dicen que recurrieron al sindicato de músicos afiliados al PRI, pero existen rumores en torno a la conformación de la banda de Peña Nieto llamada Televihead; sobre todo por el parecido con el nombre de la televisora que supuestamente lo apoya. Dicen que Ninel Conde, y varias estrellas de Televisa asesoraron en la composición del disco de Enrique Peña Nieto llamado OK Teleprompter.

    Contrario de lo que se cree, el disco no está dirigido a las mujeres. Pero se los regalan a ellas ya sea en los mítines o en las despensas que entregan (torta, refresco y disco) para que se los regalen a sus maridos, como una estrategia para convencerlos a ellos de que voten por Enrique Peña Nieto. Humberto Moreira se encargó de financiar la producción haciendo negocios con EMI, aunque esta empresa está en problemas porque debido a las pocas regalías que recibió quedó muy endeudada. Cada nota de las canciones del disco, sea una negra, una blanca, un Do Bemol, o lo que sea, fue estríctamente planeada por el equipo de asesores de Peña Nieto. El cantante no tuvo que aprenderse las canciones porque en su guión viene la letra y como debe de cantarlas.

    El tracklist del disco es el siguiente:

    1. Copetoide Paranoide
    2. Do the Involution
    3. Tell Me Why de Rito (Spice Girls Spanglish Cover)
    4. Rata de Tres Libros
    5. Creeping Pretellini Death
    6. Angry Eagle Chair (Alice in Chains FIL Cover)
    7. Karma Paulette
    8. Smells Like Viejo PRI
    9. Prole Niña Rica
    10. Angie (dueto de Mick Jagger y La Gaviota)

    El disco, además de ser entregado a las peñaliebers, se venderá por medio de infomerciales en Televisa, y canciones como Karma Paulette serán utilizadas para la nueva telenovela de Angélica Rivera. Además se hará un profundo análisis (de todo lo bueno del disco) en el programa Tercer Grado, y para promocionarlo, Enrique Peña Nieto será invitado a La Academia para cantar junto con los alumnos del programa. En ese programa participará como jurado, aunque las críticas no las hará él, sino que verá lo que tiene que decir por medio de una pantalla.

    Con esto, ya todos los candidatos tienen sus respectivos discos listos para sonar para cuando empiece la campaña. Aquí puedes ver las obras maestras de los otros tres candidatos.

  • ¿Cómo definir el voto?

    ¿Cómo definir el voto?Es un dilema, varios estamos en una encrucijada, todos aquellos, que si bien no somos mayoría, pero somos los suficientes para decir que somos muchos, y que no formamos parte del «voto duro», no sabemos por quién votar, y a veces conforme pasa el tiempo y se acercan las elecciones, en lugar de inclinarnos por un candidato, nos terminan confundiendo más; y en lo particular como van las cosas parece que votaré sintiendo «asquito» (si es que los candidatos no me orillan a hacer un «de tín marín de do pingue» ) porque realmente, como dice Carlos Fuentes, todos los candidatos son muy pequeños para el tamaño de los problemas que tiene México. Sinceramente creo que los tres partidos (más los partidos satélite) hicieron una muy mala elección al nombrar a sus candidatos, porque en los tres casos tenían políticos más capaces de dirigir a una nación.

    Es cierto, que no es mandatorio que un presidente hable bien el inglés para hacer una muy buena labor en la silla presidencial, e incluso el tener estudios o no no define el papel de un presidente (véase a Lula da Silva), pero si algo percibo en los tres candidatos es un halo de mediocridad intelectual. Ninguno de los tres candidatos habla inglés, López Obrador y Josefina Vázquez Mota lo aceptan, Enrique Peña Nieto hace como que puede hablarlo pero termina en el ridículo. Al candidato del PRI no le gusta leer y no sabe hablar sin un teleprompter enfrente, López Obrador tardó más de 10 años en acabar su carrera en la UNAM (convertido automáticamente en un fósil) y Josefina Vázquez Mota se tituló 15 años después de egresar de la Universidad Iberoamericana. Parece que ninguno de los tres es un ávido lector. De Peña Nieto ya no digamos, de Vázquez Mota, cierto que escribió un libro de superación personal, pero no se nota que sea una persona con mucha sabiduría, y López Obrador tal vez se salva un poco, es el único que ha escrito libros (uno, el titulado Proyecto Alternativo de Nación, se lo escribieron otras personas) aunque tampoco lo podemos catalogar de culto.

    ¿Cómo definir el voto?. En el 2009 decidí anular mi voto esperando ver si de esa forma podría haber alguna reacción, por lo contrario de lo que piensan muchos si hubo algo, gracias a este movimiento se pusieron en la mesa del congreso algunos temas, e incluso se aprobaron algunas iniciativas. Gracias a esto, por ejemplo, Isabel Miranda de Wallace, puede contender por el PAN en el D.F. como candidata ciudadana. Pero en el 2012, al tratarse de elecciones presidenciales creo que no sería la mejor opción; y tal vez sería lo mejor votar por el menos peor, o en mi caso como haré, para evitar que llegue el más peor. Porque a pesar de la mediocridad de los candidatos,  creo que si existen diferencias entre unos y otros.

    Por supuesto, hablo de las elecciones federales. En las locales y estatales ya he definido mi voto, por el estado de Jalisco votaré a favor del izquierdista Enrique Alfaro (quién a pesar de estar bajo la bandera de un partido chico: Movimiento Ciudadano, tiene algunas posibilidades de ganar), quién hizo una gran labor como Alcalde de Tlajomulco (municipio perteneciente a la Zona Metropolitana de Guadalajara), y por el municipio de Zapopan daré mi voto al priísta Hector Robles. Ciertamente no soy priísta ni de lejos pero el candidato por Zapopan tiene una buena trayectoria en la política. Me pregunto cómo es que no existe gente con la capacidad política como Alfaro o Robles luchando por la presidencia,  y es triste, porque a veces parece que en México los políticos honestos y capaces se quedan en el camino.

    En realidad es frustrante, es cierto que apenas van a comenzar las campañas, pero dada la baja capacidad política de la terna de participantes, auguro más una guerra sucia que una batalla de propuestas. Ninguno parece tener la fórmula ya no digo, para que el país se catapulte al progreso, sino simplemente para que a México le vaya bien y punto. Lamentablemente esta es nuestra realidad, y creo que los mexicanos deberíamos preocuparnos y mucho, porque dicen que el gobierno es la representación del pueblo, o dicho en una forma más vulgar, el pueblo tiene el gobierno que se merece.

  • Peña y Nieto y Vázquez Mota se postulan a «Ridículo 2012»

    Peña y Nieto y Vázquez Mota se postulan a "Ridículo 2012"Lo digo, muchos de los electores pensamos en votar por «el menos peor» y la verdad pareciera que nuestros políticos entendieron mal y están haciendo las cosas al revés. La Ley de Murphy se ve rebasada por ellos, porque si pensamos que algo le va a salir mal a uno, no solo ocurrirá, sino que a su opositor le irá peor. En verdad parece este un concurso más bien algo así como «Ridículo 2012» donde el candidato del PAN y del PRI hacen lo posible por perder puntos para rebasar a su contrincante López Obrador que después de 5 años consecutivos de ganar el concurso manteniendo el invicto ahora se ha echado a dormir en sus laureles y se ha dedicado a predicar el amor para no desgastarse tanto.

    ¿Si esto todavía no es la campaña, qué es lo que se nos viene encima? La primera víctima de esta plaga fue Josefina Vázquez Mota. Ella eligió el Estadio Azul para hacer su campaña (naturalmente color relacionado por el PAN y a juzgar por sus detractores, tiene que ver también con el Cruz Azul, pero la cruz que le adjudican al PAN está inclinada y es un poco peculiar, sobre todo por sus «extensiones»). Pero de ahí en todo más, todo le salió mal a Josefina Vázquez Mota. Es cierto que cuando comenzó el evento el estadio estaba casi lleno, pero por errores de logística (alargaron mucho el evento) y los acarreados simpatizantes se tenían que regresar a sus lugares de origen. Eso dio lugar a un bochorno emblemáticamente lamentable, Josefina Vázquez Mota rendía protesta cuando el estadio estaba semivacío y la gente hacía cola para abandonar el recinto. La pésima y aburrida oratoria de Josefina fue la cereza en el pastel, y al ver el video uno pensaría que la gente se estaba llendo por lo aburrido del evento.

    Independientemente de si había gente que se tenía que ir (porque vivían lejos), es increíble como en una ciudad como el DF, la candidata panista no logre ni llenar la mitad de un estadio de gente capitalina. Es cierto que el PAN no es muy fuerte en el DF, pero estamos hablando de un estadio con un cupo de 40,000 personas (restándole las partes superiores que se taparon y sumándole las gradas que se habilitaron en la cancha) en una ciudad cuya área conurbada es de 20 millones de personas. Contrario a ella, Peña Nieto que hizo su toma de protesta en Dolores Hidalgo, Guanajuato y López Obrador que lo hizo en el Teatro Metropólitan de la Ciudad de México, si lograron llenar los recintos sin ningún problema. Las burlas no se hicieron esperar, los twitteros la tacharon de #Foreveralone o también se mofaban de las siglas del PAN cuyo su significado suponen era, Partido Alone Nacional.

    Pero a Peña Nieto le fue peor, porque lo de Josefina se puede deber a circunstancias exógenas. Una deficiente logística y mala organización entre otras cosas, y solo tal vez se debería preocupar (aunque si es importante) que no tiene el peso importante para atraer masas y parece que pasa desapercibida. Pero lo de Peña Nieto es pasarnos a otra dimensión, y es que usar un teleprompter para tomar protesta, es un insulto a su persona, a su partido y a todos sus simpatizantes. Lo peor es que muchos ya sabíamos la frase con la que Peña Nieto remataría: «Si, protesto por la grandeza de México», así lo hicieron ver algunos diarios (el Reforma precisamente) dos horas antes de la toma de protesta. Lo que me dió más gracia es que yo como ciudadano común me sabía la frase que Peña Nieto no pudo memorizar y para lo cual usó el teleprompter.

    Parece ser que a los asesores de Peña Nieto no les pasó por la cabeza que cualquier persona podría tomar una fotografía (más que ahora solo se necesita un celular para hacerlo) y subirla a Internet. Y es que no hablamos de una larga retórica donde el candidato tuviera que improvisar, fue una simple toma de protesta, que bien el candidato pudo memorizar o al menos aprenderse los puntos clave. Y si bajo ese talante va a hacer campaña no me quiero imaginar como le va a ir en los debates.

    ¿Y López Obrador?, pues simplemente se está cuidando mucho. Se dedica a predicar el amor mientras muchos de sus fieles seguidores siguen haciendo lo contrario. Por alguna razón sigue en tercer lugar pero no lo demos por muerto, en las campañas cualquier cosa puede pasar, y más con esa «capacidad de oratoria e improvisación» que presumen Vázquez Mota y sobre todo, Enrique Peña Nieto.

  • Andrés Manuel López Obrador ¿será verdad o será el sereno?

    López Obrador y Cuauhtemoc CárdenasEl historiador Enrique Krauze quien hace más de 4 años publicara un artículo llamado «El Mesías Tropical» y que por eso fuera criticado por la izquierda como un «intelectualoide vendido de derechas» parece que ha cambiado de opinión, y es que hace poco afirmó que si en la campaña venidera López Obrador dejaba mostrar ese dogmatismo y culto a la personalidad consideraría votar por él. Krauze dice que López Obrador tiene una gran vocación social, no es una persona corrupta, es limpio, ama a México, se preocupa por la gente pobre y además el diagnóstico del país es válido. Aunque la medicina propuesta por AMLO es lo que hace ruido a «Enrique Krauze», es decir, al igual que Denise Dresser, el historiador piensa que López Obrador tiene el diagnóstico correcto pero las soluciones inadecuadas.

    Es cierto que hemos visto un cambio en López Obrador, lo que a ciencia cierta no sabemos es si es un cambio verdadero o es simplemente un cambio «por encimita», por conveniencia alguna. De pronto de buenas a primeras salió con su propuesta de República Amorosa, como una forma precipitada de tratar de quitarse ese estigma por todas las impertinencias que realizó en los años pasados. En realidad López Obrador está haciendo lo que debe de hacer en la contienda, es más, creo que hasta la fecha es el que mejor está haciendo las cosas, pero lamentablemente la loza que arrastra el tabasqueño es muy pesada y será un gran reto poder deshacerse de ella. Muchas encuestas dicen que van en tercer lugar muy por abajo de Josefina Vázquez Mota, en otras es al revés, AMLO supera fuertemente a la candidata panista, y en alguna otra están técnicamente empatados por lo que no podemos saber a ciencia cierta que tanto le está funcionando su estrategia.

    Yo coincido con Krauze, AMLO es una persona limpia, no tiene muchos indicios de corrupción (aunque si los tienen algunas personas que alguna vez fueron cercanas a él como Bejarano o Padierna) y también creo que ama a este país. Creo que la integridad de López Obrador está por arriba del político promedio, pero también me preocupa el mesianismo que todavía se respira, esa especie de culto a la personalidad que si, se ha atenuado pero persiste; ese dejo megalomaniaco resultado de la idiosincrasia mexicana donde se admiran a los ídolos de barro, y no se les termina de ver como lo que deberían de ser, seres humanos comunes y corrientes. Es cierto que últimamente ha mostrado algo de más flexibilidad, por ejemplo, López Obrador tanteaba generar 6 millones de empleos en un año (tal cual propuesta utópica foxistoide) pero el empresario Turner lo aterrizó y el tabasqueño terminó en reducir esa cifra.

    El gabinete de López Obrador es otro de sus puntos a favor. Ni Vázquez Mota ni Peña Nieto han querido hablar de él (sobre todo este último, tomando en cuenta que Josefina acaba ser elegida candidata), los nombres barajeados por AMLO son bastante interesantes y todos están ubicados entre el centro y la izquierda moderada del espectro político, buen indicio porque estos posiblemente se encargarían de atenuar los «impulsos» de López Obrador, aunque claramente tampoco es una garantía dado que el Presidente tiene la facultad de remover a los miembros del gabinete cuando se le venga en gana.

    Parece que López Obrador apunta a los problemas de fondo del país. Cosa que ni Peña Nieto ni Josefina (que se muestra evasiva al recibir preguntas sobre monopolios y educación), pero a veces las formas nos hacen pensar si no se le «pasará la mano», por ejemplo, acertadamente López Obrador quiere apostar por la ciencia, pero crear una nueva Secretaría como el propone robustecería la burocracía, en cambio podría apuntalar los organismos ya existentes. Con los monopolios sucedería algo parecido, habla de combatirlos lo que A Priori es bastante correcto y acertado, pero no sabríamos como lo haría, y sobre todo, ¿qué ocurriría con los monopolios públicos? Porque hablaba de restituír a una empresa ineficiente como lo fue Luz yFuerza del Centro.

    López Obrador está en una posición donde creo tendría la capacidad (cosa que antes era impensable) de arrebatar algo de voto útil. Sobre todo porque las otras dos alternativas significan ya sea el continuismo (con Josefina Vázquez Mota) e incluso un retroceso al autoritarismo (con Enrique Peña Nieto), seguramente por sus capacidades tendrá más ventaja que sus contendientes, porque sinceramente de los tres es el que más experiencia tiene, y además es el que tiene más dotes de estadista. Obrador deberá seguir, cualquier intento de radicalización, o de una posición de «nosotros los buenos contra ustedes los malos» acabaría con cualquier posibilidad. Esperemos que el cambio de actitud de López Obrador sea genuino, así como sucedió con Lula da Silva o el Peruano Ollanta Humala que parecieran tener un historial parecido al de AMLO. Si es así, podría López Obrador representar un cambio, pero si en realidad es solo una envoltura que cubre al verdadero AMLO de hace 5 años, entonces su presencia en la silla de Los Pinos se podría considerar como riesgosa (aunque a mi gusto menos riesgosa que la llegada de Peña Nieto).

    Confío en que tanto López Obrador como Josefina (quien deberá cambiar mucho) logren hacer una muy buena campaña. Estas elecciones se tratan de evitar que México regrese al PRI autoritario de antaño, y no es que todos los priístas sean malos; hablaríamos otra cosa si la candidata fuera no sé, Beatriz Paredes. Pero el PRI del Peña Nieto es la peor cara del partido tricolor, no necesitamos profundizar, solo con mencionar los nombres de Moreira, Carlos Salinas, Mario Marín, Arturo Montiel y algunos otros sabemos de lo que hablamos.

  • El romance frustrado ¿o no? entre Peña Nieto y Elba Esther Gordillo

    Esto de la política se pone cada vez más interesante, todavía faltan varios meses (por ahí de Marzo entraremos al campo de batalla) y cada vez hay más cosas de que hablar. Ciertamente por ejemplo en el PAN estamos viendo puros debates insípidos de tres personas bastante grises que a lo que veo, si siguen así, la o el que sea candidato no va a tener muchas posibilidades de ganar. López Obrador es el que está haciendo una mejor campaña a mi juicio (aunque tal vez pueda ser tarde) al barajear un gabinete lleno más de hombres políticamente competentes (Ebrard, Juan Ramón de la Fuente, Federico Turner, Rogelio Ramírez de la O) y no de esos personajes dudosos (Bartlett, Noroña, Bejarano, Padierna). Pero el que pone el show es sin duda Enrique Peña Nieto, que a pesar de que con encuestas mañosas que nos quieren hacer creer que es prácticamente el presidente electo, es de notar que va en picada.

    Elba Esther Gordillo quería meter a sus familiares en la cámara de diputados y senadores, lo cual parece ser que a Coldwell, el presidente del PRI, no le pareció y la misma maestra, como según eso dijo, «mandó todo a la chingada». Esto puede tener varias lecturas, algunos dicen que tiene que ver con que la alianza con la maestra afectaría la imagen del PRI, pero hay que tomar en cuenta que quien dio el corte fue Elba Esther. Si el rompimiento fue como nos lo quieren mostrar Enrique Peña Nieto sería el más afectado. El PANAL con el voto de los maestros generalmente anda ganando un 4% de la votación, dos puntos más de los que se necesitan para mantener el registro. Entonces tendríamos que descontarle a Peña Nieto cuatro puntitos más aunque no sabríamos como quedarían las preferencias, porque como sabemos, las encuestas, en especial la de Consulta Mitofsky, están amañadas.

    Los demás partidos y sus candidatos (excepto Ernesto Cordero, que seguramente su máximo promotor Felipe Calderón le habló de lo útil que puede ser «su amiga) ya le cerraron la puerta. Sabemos que López Obrador nunca la aceptaría, y Josefina Vázquez Mota declaró que no haría alianza con ningún otro partido. Pero aquí va la otra posibilidad. Tal vez este «rompimiento» sea una estrategia, y aunque los dos partidos (PRI y PANAL) vayan separados, la maestra puede decirle a su gremio que voten por Enrique Peña Nieto, tomando en cuenta que mientras voten por Nueva Alianza para la elección legislativa, conservarán el registro; así como sucedió en el 2006 cuando los maestros votaron por Felipe Calderón. Quiza el PRI quiere evitar esa mala imagen, y que la gente se entere de la alianza una vez que ya hayan votado. Recordemos que si bien el «viejo PRI» como le llamó la misma Elba Esther, es el que supuestamente no aceptó negociar las posiciones en el c0ngreso, parece ser que la maestra y Peña Nieto tienen todavía una buena relación.

    La campaña de Peña Nieto se sigue tambaleando cada vez más, y si no fuera porque los otros dos partidos no nos enseñan candidatos que valgan la pena, Peña Nieto estaría en gravísimos problemas. Hace poco Enrique Peña Nieto le comentó a la senadora Maria Elena Orantes López que no podía ser candidata porque era mujer lo cual la hacía más vulnerable, lo cual causó que esta renunciara al PRI. Lógicamente en Televisa y en especial, en su programa Tercer Grado, criticaron a la senadora (que según eso fue tentada por las garras de López Obrador) y no comentaron las verdaderas razones por la cual había Orantes López había decidido renunciar al PRI.

    Es lógico, el candidato a vencer es Enrique Peña Nieto. Con todo y lo que se puede criticar es mucho más deseable ver en la presidencia a Vázquez Mota o a López Obrador que al mexiquense por todo lo que representa. Por cierto, hablando de Vázquez Mota, se hizo mucho ruido porque la panista dijo varias incongruencias en una entrevista donde se veía notablemente cansada, y según algunos, pasada de copas. Creo que Vázquez Mota se equivocó al tratar de justificarse al decir (y seguro inventar) que había estado en el hospital con su hija, porque la verdad creo que meter a los familiares en una justificación no habla bien de uno. Pero sinceramente si dijo incongruencias o haya estado algo pasada de copas como sugieren algunos, que digo yo, ¿Quién en su vida no se ha pasado de copas?. La verdad ese incidente no se me hace algo preocupante, ni siquiera nada relevante ni motivo alguno para tomar en cuenta. Como alguien me dijo, lo preocupante de Josefina Vázquez Mota no es que diga incongruencias en mal estado, sino que no tenga nada que ofrecer en un estado lúcido.