Etiqueta: Enrique Peña Nieto

  • La guerra sucia, y el desprestigio, el PAN de cada día.

    La guerra sucia, y el desprestigio, el PAN de cada día.

    La guerra sucia, y el desprestigio, el PAN de cada díaYo declarado líder de la organización secreta «anticopetes», no tengo otra que decir que a pesar de mi mala percepción del Televifrankestein, la guerra sucia con la que el PAN trata de desprestigiar a Peña Nieto me parece algo deleznable, y sobre todo, una muestra de que el PAN no tiene mucho que ofrecer. En el 2006 les funcionó, ante un candidato mediocre (que se convirtió en un presidente mediocre), la guerra sucia era la opción para tumbar a López Obrador y lo lograron, le metieron miedo, magnificaron sus defectos hasta llegar a decir que era un Hugo Chávez. el PAN no ganó por las simpatías que despertaba Calderón, sino por la guerra sucia en contra de López Obrador, que si independientemente de que muchos de los actos de AMLO fueron reprobables, el PAN pisoteó el sentido de la ética y mostró que haría cualquier cosa por llegar al poder.

    Parece que la intensidad de la guerra sucia fue in crescendo, al principio se limitaban a decir que «Peña no Cumple» y hacían un recuento de los compromisos no cumplidos, ahora la guerra se ha intensificado y ha tomado los mismos tintes agresivos que tuvieron con López Obrador en 2006. El anuncio lanzado en la televisión (que pueden ver al final de este artículo), muestra a un Peña Nieto repitiendo varias veces la frase «tu me conoces» con un fondo de música de terror mientras aparecen los personajes indeseables del PRI como Salinas, Moreira, Montiel, Yarringtón, el Gober Precioso; e incluso tuvieron el cinismo de poner a Elba Esther Gordillo por la alianza que tiene Peña con ella, pero hablo de cinismo porque Felipe Calderón en el 2006 había pactado con la maestra para ganar la presidencia.

    El más beneficiado sin duda por este tipo de campañas será López Obrador, porque esos puntos que pueda perder Peña Nieto se irían con el tabasqueño, por el hecho de que al estar ya en segundo lugar, la gente ya lo ve como la forma más rentable para votar en contra de Enrique Peña. Josefina y su equipo parece que no tomaron en cuenta que van en tercer lugar y que por lo tanto deberían «tumbar a dos candidatos», es decir ¿en un solo mes piensan tumbar a Peña Nieto, para que cuando lo logren hagan lo mismo con López Obrador?. La campaña del PAN me parece suicida, y también hablo de la transferencia de votos de Peña a Obrador, porque si bien la guerra sucia puede afectar en las preferencias de la gente, también esta está harta de este tipo de campañas que dividen al país. Menos necesario fue cuando las marchas y los hechos ocurridos ya están jugando en contra del priísta, y Josefina podría haber pensado en pensar en proponer alternativas mientras los manifestantes se encargan digamos, del trabajo sucio. He dicho que si bien, mentar la madre a un político tal vez no sea lo más prudente, los estudiantes están en su derecho de hacerlo debido a la libertad de expresión que gozan. Pero el PAN no tiene autoridad moral para criticar de esa forma, más cuando ellos han emulado varias de sus prácticas, cuando negociaron con la misma lideresa sindical y cuando también tienen hombres indeseables en sus filas (menos que el PRI pero las tienen) como Larrazabal, Molinar Horcasitas, Genaro García Luna entre otros.

    La derrota del PAN en 2012 será histórica, porque pasará a ser la tercera fuerza en México, perderá casi todos sus estados bastión (Jalisco ya está perdido y Guanajuato está en veremos), y perderá la presidencia. El PRD en cambio tendrá más escaños en el congreso y tendrá aunque sea, la capital, que es más valiosa que varios estados juntos. No creo que el PRI, sobre todo por los últimos acontecimientos llegue con mayoría absoluta al congreso ni con ayuda del partido verde, pero en este escenario, México podría dar cierto giro a la izquierda (aunque sea pequeño), por una mayor presencia del PRD (donde la derecha representada por el PAN tendrá menos escaños) y porque el PRI, si bien maneja una política neoliberal, no lo es tanto como en el PAN y los priístas proponen un estado con una mayor intervención económica del estado que lo que lo hacía el PAN (donde buscan crear un sistema de bienestar universal).

    El PAN deberá aprovechar estos 8 años que serán trágicos y dolorosos para repensarse como partido, porque ante la decepción de cada vez más personas hacia el partido, si no cambian el rumbo, podrían terminar siendo un partido pequeño. el PAN está en riesgo y lo que menos le conviene hacer es guerra sucia como esta:

  • Intelectualoide Paranoide

    Intelectualoide Paranoide

    Es curioso pero es verdad, en un país donde siempre hemos estado acostumbrados a la mentira y al engaño, la gente cae en la paranoia. Empieza a imaginar cosas que no son o suponer cosas que no lo son tampoco, y a veces lo entiendo porque ya es muy difuso saber lo que es real o no, y esta posición paranoide ante las cosas es una especie de mecanismo de defensa, más cuando tenemos que escarbar y escarbar si queremos saber la verdad (y la llegamos a saber si nos va muy bien). Uno de los ejemplos es esa animadversión frente a todo lo que huela a corporativismo, televisoras, PRI, copetes; por parte de las clases medias y altas. Existe tanta manipulación de parte de estas entidades hacia la sociedad que ya nos es difícil o quizá imposible saber cuando algo es verdadero, ya no solo que tenga que ver con esas entidades, sino con algo que «pareciera oler» a ellas.

    Algo así me ocurrió a mí. al escribir un artículo sobre el desempeño de AMLO en el debate en un sitio donde colaboro. Al ser este sitio un blog ya relativamente conocido entre los internautas en México, aseguraron (y se lo creyeron de verdad) que este artículo estaba comprado por el equipo de Enrique Peña Nieto, e incluso avisaron a la administración del sitio que yo era un infiltrado del PRI y Televisa. Ni siquiera había «alabado» a Peña Nieto en dicho artículo como dijeron. Esta paranoia creo que termina por no construir, y también es parte de una pereza mental, porque la gente no se dedica a investigar, y si ve que algo es malo, lo generaliza. Por un ejemplo, uno ve a Peña, a Moreira, al Gober Precioso y dice, el PRI es un partido corrupto; pero luego (si usas tu propio criterio) te puedes dar cuenta que incluso dentro del PRI existe gente valiosa, tal vez con no tanto renombre, pero existe; pero debido a las generalizaciones, la gente ya la toma como si fueran personas corruptas también.

    A veces las posiciones que se toman ante un tema son un tanto radicales que terminan generando violencia (no necesariamente física aunque si existe el riesgo de), los priístas califican las manifestaciones ciudadanas de fascistas, pero a la vez muchos antipriístas incluso responsabilizan al PRI y al equipo de Peña Nieto de sus errores (un ejemplo, fue la violencia que se vivió en Querétaro, donde muchos dijeron que se trataron de infiltrados priístas y no es que no sea posible eso, conociendo las prácticas del partido, pero por lógica si hubiera sido así, el equipo de campaña de Peña Nieto le hubiera dado una gran difusión y no lo hicieron), como bien afirma León Krauze, hace falta autocrítica. El tema de las posiciones ideológicas no son equipos de futbol, son formas de buscar como sacar al país adelante; y creo que el aferrarse extremamente a una posición termina siendo nocivo.

    Es curioso que yo, teniendo una posición más tirada a la izquierda, haya recibido críticas (destructivas) e incluso agresiones por gente que dice ser de izquierda, porque pareciera que una persona no puede opinar libremente y hacer incluso autocrítica, sino que debe estar a fuerzas adherido y atado radicalmente a una posición ideológica. Eso me habla de una poca democratización de la sociedad, y si tenemos una democracia demasiado incipiente que a veces no le podemos llamar así, pues ahí tienen la respuesta de los por qués.

    Incluso a muchos les sorprendería el que vaya a votar por López Obrador en estas elecciones. Claramente no me parece de lejos lo que necesita México y defectos y errores tiene muchos. Pero naturalmente ante el hecho de que no quiero que llegue Peña al poder, el hecho de que el PAN se ha degradado a niveles inimaginables que no sabe ya que ofrecer y se dedique a criticar y a denigrar ante falta propuestas, y también para darle la oportunidad a una izquierda que no ha estado en el poder y que a pesar de que no concuerdo en muchas cosas con AMLO pienso que trae un muy buen gabinete, es que he tomado esa decisión. No creo que con Obrador México se catapulte al desarrollo, creo que el mejoramiento del país empieza por la sociedad y no por un político, y me preocupa que los manifestantes se echen a dormir si Obrador gana, cuando este despertar ciudadano debería ser «para siempre».

    Aún así, si hay cosas que no me parecen de AMLO igual aquí seguiré haciendo crítica. Si llegara a la presidencia y hace algo mal, igualmente lo mediré con la misma vara que mido a los demás. Porque no me quiero arrinconar y dejarme llevar por emociones que cancelan el uso del raciocinio, que ante un dejo autoritario del PRI la gente generaliza como si ya todo fuera malo, que «todos» los priistas son o ignorantes, acarreados, peñaliebers (las mujeres que votarán por Peña por ser un galán de telenovela), o que buscan hueso. Creo que hace falta más tolerancia, y esa falta de tolerancia es lo que nos hace caer en la paranoia, debido a que la gente se termina confiriendo un halo de superioridad intelectual y moral, viendo desde un falso pedestal a los ciudadanos que están abajo como si estos fueran menos o valieran menos.

    Yo manfestaré mis contrariedades hacia Enrique Peña Nieto y lo que representa, y si me parece un peligro lo diré. Pero no por eso buscaré violentar ni dividir a la sociedad. Si por eso, la gente quiere creer que soy un ectivista encubierto, que crean lo que quieran, yo seguiré mis convicciones, y si no les gusta, yo nada puedo hacer.

  • Manuel Espino apoya a Peña Nieto. El Yunque acompañará al gobierno del PRI

    Manuel Espino apoya a Peña Nieto. El Yunque acompañará al gobierno del PRI

    Manuel Espino apoya a Peña Nieto. El Yunque acompañará al gobierno del PRI A veces me cansa escribir de Peña Nieto, no soy de la idea de usar mi blog para con el fin de descalificar políticos, pero es que han sucedido tantas cosas, que abordar el tema Peña Nieto en estos últimas semanas, es imperativo. Y mi objetivo no es descalificar, es un sentimiento de profunda preocupación y creo que es mi responsabilidad informar.

    No, la verdad no sé que decir. Hay cosas que en la política se me hacen inadmisibles y es que aquellos que se la pasaron cacareando su lucha contra la democracia ahora se unen a los otrora adversarios. La «dizquierdista» Rosario Robles fue la primera que lo hizo y ahora lo hace Manuel Espino ¿Con qué objetivo?. Claro, la principal perjudicada será Josefina Vázquez Mota a quien se le irán algunos votos de la extrema derecha, y esto deja la batalla entre dos, entre Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. A Josefina la abandonaron, simplemente ciertos panistas (como Fox y Espino) vieron rebasados sus ideales por el ínterés. De Fox lo sabíamos; Peña Nieto recibió asesoría política en el Centro Fox, pero con Espino se consolida. Un sector del PAN se va con Peña Nieto ¿Dónde quedaron las convicciones democráticas del PAN?

    Me pregunto si los conservadores de hueso colorado votarán por Enrique Peña Nieto, es una gran pregunta. Desconozco si Manuel Espino tiene seguidores duros, pero el objetivo de esto es jalar voto útil a favor de Peña Nieto. Creo que esto también desmiente la versión de algunas encuestadoras que dicen que Peña Nieto lleva una ventaja de 20 puntos o más (aun con el iberogate y las marchas del fin de semana), porque se nota la urgencia que tienen de conseguir puntos y además su estrategia de campaña no es de un puntero que tenga una ventaja cómoda. Es natural y así ya lo han mostrado algunas encuestas recientes que la ventaja entre EPN el puntero, y AMLO y Josefina quienes están en empate técnico (Josefina a la baja), es de un solo dígito.

    Me pregunto como es que nuestra democracia se está denigrando desde antes que entre el «nuevo gobierno», tal vez esa es la respuesta a quienes no entienden por qué la gente se manifiesta en contra de un candidato y no de un gobernante en turno. Las convicciones parece que en México se han perdido, se han hecho a un lado, y eso poco que se logró construír (más en términos democráticos que en progreso) lo echarán abajo con tal se salvaguardar sus intereses como lo está haciendo Manuel Espino. Cierto que Felipe Calderón lo «expulsó del PAN» debido a las presiones del Yunque, mal del cual el partido sí o sí tenía que extirpar. Pero eso no significa que Espino debiera tirar sus ideales democráticos (que al menos decía tener) a la basura. Espino no podrá presumir de ser un socialcristiano, menos en un gobierno como en el de Peña Nieto.

    El que Manuel Espino, el presumible líder del Yunque, sea parte del equipo de Peña Nieto es algo bastante preocupante. Este conglomerado ultraderechista, nocivo para la nación no solo por el hecho de ser «extremista» sino por ser «secretista» estaba perdiendo fuerza y estaba siendo rinconado a un extremo; ahora con esta alianza vuelven a recuperar el poder, cosa que a Peña Nieto no le importa dado que el priísta es a todas luces conservador (de dientes pa’fuera porque solo ha leído unos trocitos de la Biblia). Esto pondría en riesgo el estado laico además de lo que ya está en riesgo como lo es la democracia.

    Me pregunto ¿Qué podemos esperar de un gobierno que tiene como aliados a Carlos Salinas, Humberto Moreira, Elba Esther Gordillo, Ulises Ruiz, Hank Rhon, Romero Deschamps, y ahora Manuel Espino y el Yunque (más una larga lista de indeseables que olvido)?. Y tampoco es una buena noticia para los católicos (los que practican honestamente la religión) porque tengan por seguro que aún con esta alianza, el gobierno que podría venir, no promoverá los valores del catolicismo, empezando por esos mandamientos que dicen «no matarás» y «no robarás», más ese mandamiento que le encanta pisotear Peña Nieto que dice «no desearás la mujer de tu prójimo».

    Me dicen que en el 2006 el peligro era AMLO por ser el puntero y por lo mismo ahora es Peña Nieto. Estoy en desacuerdo. Cierto que si Peña estuviera en tercer lugar nadie estaría preocupado. Pero este miedo es real y está sustentado, no ha sido generado por una guerra sucia o una estrategia malévola de sus adversarios. De hecho yo lo advertí desde hace dos años, cuando «no estaba de moda criticar a Peña Nieto» y la gente estaba tan despreocupada del tema que nadie ponía caricaturas del candidato en su timeline, y mucho menos hacía marchas. El tema era más bien si Calderón era buen o mal presidende.

    ¿Qué hemos hecho los ciudadanos para tener esto?, es la pregunta que nos deberíamos hacer. La clase política es una verguenza, es una aberración. Hace 4 años no me imaginaba ni de broma votando por AMLO, pero creo que ahora estaré orillado a hacerlo, no porque crea que sea el político que necesita Mexico, sino porque como veo las cosas, la llegada de Peña Nieto sería una regresión al autoritarismo, y bajo ese clima sería más difícil que la sociedad cambie. Porque algo es claro, si la sociedad no cambia, los políticos no van a cambiar.

  • Hasta el Copete

    Hasta el Copete

    Hasta el CopeteHa sido impresionante observar las múltiples manifestaciones en contra del candidato del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto, que han tenido lugar en varias ciudades de México en los últimos días, culminando el sábado en una marcha masiva que concluyó en el Ángel de la Independencia en el Distrito Federal. Por Twitter, Noticieros Televisa reportó que habían acudido 10 mil personas a la manifestación del DF, mientras CNNMex decía que, según las autoridades capitalinas, habían sido 46 mil.

    En Colima también hubo una movilización en el mismo sentido, la cual coincidió con la visita del candidato priista a la entidad, pero a diferencia de la celebrada en la capital del país, en la ciudad de las palmeras los manifestantes fueron reprimidos y algunos incluso fueron agredidos por simpatizantes priistas, entre ellos reporteros como el fotógrafo de Diario de Colima, Marcos Elizarrarás.

    En lo personal, no sabía cómo sentirme respecto a dicha marcha. Desde que salió la convocatoria en las redes sociales sentía una cierta molestia que no alcanzaba a interpretar. ¿Es correcta una marcha en contra de un candidato? Hay muchas que se hacen a favor, en muchos casos son parte de las mismas campañas políticas, pero que una parte de la población se unifique en contra de una sola persona, ¿es correcto? Por supuesto que es válido que la gente se inconforme y clame justicia ante la impunidad, y Enrique Peña Nieto fue copartícipe del abuso y vejaciones que sufrieron las y los pobladores en San Salvador Atenco, incluso él mismo asumió la responsabilidad de los hechos ante los estudiantes de la Ibero, pero ¿qué hay de Aguas Blancas, de Acteal, de Ostula, de los asesinatos de los y las activistas de Derechos Humanos? ¿No ameritan también una movilización de la ciudadanía para pugnar por justicia? ¿Qué es lo que mueve a tanta gente en contra de este mexiquense en particular?

    La respuesta está implícita al inicio de esta columna. Enrique Peña Nieto representa aquello de lo que muchos mexicanos y mexicanas estamos –sin ofensas personales– hasta el copete. Su cara bonita, su pelo inmaculadamente peinado, su sonrisa perenne y su esposa de telenovela parecieran ser el distractor perfecto para ocultar el pasado –y el presente– del priismo, donde el gobierno ejercía un dominio absoluto de todo lo que sucedía en el país, lo que se informaba y lo que no, persiguiendo y reprimiendo a las voces disidentes con la mano izquierda, mientras la derecha se extendía benévola ante la devota ciudadanía, con una prensa cómplice que se autocensuraba para favorecer al régimen.

    Desde que el candidato del PRI fue ungido, la percepción popular fue la de un títere manejado por intereses oscuros, que pretendían utilizarlo para preservar su poder casi omnímodo, donde todos los elementos se conjugaban para fortalecer esta idea. Un duopolio televisivo interesado en evitar la competencia, se encuentra con un sistema político interesado en dar a conocer sólo su interpretación de las noticias. Un gobernador joven y atractivo, habiendo enviudado recientemente, comienza a salir con la actriz de moda, quien convenientemente consigue anular su matrimonio religioso en El Vaticano, independientemente de haber procreado tres hijas con su exesposo, el productor José Alberto Castro, para así coincidir con la inclinación católica de la mayoría de los y las mexicanas. Un sistema que parecía ponerse de acuerdo en hacernos vivir una telenovela, en una nación que se embriaga con las mismas, y que desea participar en ellas. Una fantasía de compromisos cumplidos que ocultaban un pasado siniestro, en un contexto en el que la gente deseaba salir de la realidad violenta del México actual.

    Son estas percepciones las que se fusionan en el perfil de Peña Nieto. Los personajes que lo apoyan, un Carlos Salinas cuestionado por haber causado la debacle económica de 1994, una Elba Esther Gordillo que representa la mafia del sindicalismo, un conjunto de gobernadores que se han erigido en pequeños monarcas absolutistas, evadiendo la ley y endeudando a los estados, y un grupo de militantes que responde agresivamente ante las voces disconformes.

    Fue precisamente el video editado que presentó el equipo del candidato priista el que activó la chispa, la imagen alterada que convertía en un triunfo épico lo vivido en la Universidad Iberoamericana, donde se ignoraba el reclamo inconforme de los alumnos. Su equipo tal vez no se percató de que esto significó una cachetada para los jóvenes, que desencadenó la indignación de quienes no se tragaban el cuento de hadas.

    La marcha entonces no fue en sí en contra de una persona, sino un reclamo para recuperar los espacios que debieran ser de la ciudadanía, para exigirle a los medios masivos de comunicación que dejen de funcionar como instrumentos propagandísticos e informen objetivamente. Fue en realidad un clamor de miles de voces indignadas, que en forma pacífica se muestran ante los poderosos, para recordarles que la soberanía reside en el pueblo, no en un pequeño, pero poderoso, grupo de intereses.

  • La prole fascista

    La prole fascista

    La Prole FascistaA Luis Echeverría le encantaba usar el término fascista para criticar a los grupos opositores a su gobierno (subversivos, manifestantes o como les quieran llamar), hasta decía que este tipo de jóvenes tenían conductas antisociales que podrían derivar en la homosexualidad.

    Ahora parece ser que de nuevo el PRI y sus candidatos satélite (Quadri) vuelven a utilizar este término para criticar a quienes se oponen a ellos. Mientras que Peña Nieto finge respetar a quienes no están de acuerdo con su proyecto de gobierno (esperen verlo a ver si se porta igual si llega a ser presidente), sus cercanos utilizan este término para descalificar a aquellos que se oponen al candidato.

    Quadri fue abucheado en la Universidad Autónoma de Querétaro por ser un títere de Elba Esther Gordillo (los estudiantes no dijeron nada que fuera mentira), y el candidato del PANAL quien se declara liberal (curiosa forma de ser liberal, porque en su liberalismo no cabe la libertad de expresión) tachó a los estudiantes de la UAQ de fascistas. ¿Vieron ustedes que los estudiantes llevaran pancartas de Mussolini, Hitler o Franco?, dice que de «esa forma» en Italia, Alemania y España, los fascistas reventaban el «diálogo democrático», ¿Pero acaso vale la pena dialogar con un candidato que tiene como fin dar votos al partido de la maestra y de paso quedarse con parte del voto útil que sería para Josefina o AMLO para ponerse al servicio de Peña?. ¿Dé que van a dialogar si sus propuestas son pura paja que no se van a ver realizadas?. Me pregunto si para quienes trabaja, Elba Esther Gordillo y el PRI de Peña Nieto estarán muy abiertos al diálogo en caso de llegar al poder.

    En Twitter un ectivista (una denigración terrible de la palabra «activista» donde se utilizan a jóvenes entusiastas para trabajar a favor de Peña Nieto) dijo que la marcha tenía tintes fascistas ¿Ustedes vieron no sé, al Yunque en la marcha? ¿A la ultraderecha? ¿A skinheads rapados o neonazis mexicanos?. Yo lo único pelón que vi (no asistí pero vi las fotos) fue la botarga de Salinas. También una cuenta de twitter del congreso @congresistas usó el término «fascismo» para criticar la marcha, no se cuantas cuentas tenga el congreso, lo que se, es que esta cuenta efectivamente es del congreso, y creo que en sus comentarios, se ve quienes tienen mayoría en la bancada, más porque descalificó todos mis argumentos más cuando yo no estaba apoyando a ningún candidato. Porque pues decía representar a «todos los mexicanos» y tanto Josefina como Obrador (aunque este último se deslindó) vieron con buenos ojos la marcha (claro también, les conviene electoralmente), y digo, si ni los panistas ni perredistas han visto algún halo fascista, ¿por qué una cuenta de Twitter del congreso me hace hincapié en que se vivió el fascismo en su máximo esplendor en todas las ciudades donde hubo manifestaciones?

    Vamos a revisar una definición de fascismo, hay muchas, pero me gusta la que maneja Roosevelt porque es muy concreta:

    La primera verdad es que la libertad de una democracia no está a salvo si la gente tolera el crecimiento del poder en manos privadas hasta el punto de que se convierte en algo más fuerte que el propio estado democrático. Eso, en esencia, es el fascismo – la propiedad del estado por parte de un individuo, de un grupo, o de cualquier otro que controle el poder privado.

    Ahora díganme a que se parece más el fascismo, ¿a unos jóvenes que gritan consignas en la calle sin usar violencia física, en contra de un candidato; o a todos los intereses que están detrás del copetudo candidato que quiere llegar al poder? Elemental, mi querido Watson.

  • #MarchaantiEPN reflexiones y lecciones para la sociedad

    #MarchaantiEPN reflexiones y lecciones para la sociedad

    #MarchaantiEPN reflexiones y lecciones para la sociedadLos mexicanos tenemos que aprender de nuestra historia, la cual tiene círculos incompletos y heridas que no se han logrado sanar. El aspecto cultural de la sociedad mexicana está permeada por el autoritarismo que se vivió desde la Nueva España y también con el clero. Dicho autoritarismo no lo inventó el PRI (es más, no es solo el PRI quién ha heredado dichos comportamientos), aunque si se encargó de representarlo durante 70 años. En las primeras décadas funcionó, porque a pesar de la poca convicción democrática, había desarrollo, progreso, y varios de los políticos, estaban mejor preparados y a pesar de todo parecían tener un mayor compromiso con el país. Naturalmente estas buenas intenciones se disolvieron y lo peor y lo más rancio del partido tricolor no solo salió a flote, sino que a doce años de dejar el poder no se ha ido. Y ha seguido siendo rentable por el letargo que ha vivido la sociedad mexicana, pasividad también heredada desde las épocas de la corona. Por eso es que creo que la #MarchaantiEPN es una buena noticia.

    No tuve la oportunidad de asistir, pero por toda la información que ha llegado, creo que las manifestaciones lograron su cometido;  a excepciones del SME que intentó integrarse y algunas otras trivialidades, esta manifestación no se politizó, y naturalmente no podrán relacionar esta marcha con López Obrador, el PAN o cualquier otro agente. El número de asistentes no fue tan impactante (aunque si lo suficiente para ver avenidas abarrotadas), pero no es algo preocupante, más que muchas de las manifestaciones que dieron la vuelta al mundo el año pasado comenzaron igual y ya en movimientos posteriores fue que se empezó a unir más gente. A pesar de eso, creo que esta es la manifestación ciudadana más importante llevada a cabo desde 1968. Podríamos hablar de las manifestaciones surgidas después de las elecciones de 1988 y 2006 respectivamente, pero ninguna había tenído un impacto a nivel nacional y sobre todo, no se había originado desde la ciudadanía. Esto porque estas manifestaciones se llevaron a cabo simultaneamente en varias ciudades de la República Mexicana.

    Afortunadamente no se llevaron a cabo actos de violencia por parte de los manifestantes, lo cual los hubiera podido desacreditar. Aunque lamentablemente en algunos lugares como en Colima (donde el candidato Enrique Peña Nieto daba un mitín) algunos manifestantes fueron reprimidos por simpatizantes y parte del equipo de Peña Nieto por medio de la violencia, aunque también fueron contados los casos, más cuando existía la posibilidad de que los adherentes al candidato del «copete» trataran de reventar las manifestaciones, cosa que también habría sido difícil no solo por el número de participantes, sino porque nadie llevó propaganda política y tanto López Obrador (sobre todo él) como Josefina Vázquez Mota se deslindaron de la marcha.

    La noticia es buena, y me parece bien que los mexicanos empiecen a salir de las calles a manifestar su oposición ante una opción política que representaría una involución. Posiblemente será necesario hacer más marchas, pero también a la vez creo que todo esto no debería tener como único objetivo, mostrar el repudio ante el candidato armado por las televisoras y grupos de facto. Es decir, los manifestantes tienen que ser más propositivos y buscar incidir en el mundo político desde su posición como activistas para lograr cambios positivos en el país. Porque en caso de que por medio de estas manifestaciones se lograra tumbar la posibilidad de la llegada a la presidencia de Peña Nieto saldría la pregunta ¿y qué sigue? ¿a dormir y buenas noches?. Por eso es la insistencia en aprender de la historia. La manifestación del 68 fue memorable, pero terminó absorbida y nos dejó con una profunda herida debido a las medidas tomadas por el gobierno de Díaz Ordaz. También podemos ver lo que se ha hecho en otros países como España. Los ciudadanos aprovechando en este clima podrían aprovechar para lograr incidir en el quehacer público, podrían presentar propuestas, crear un pliego petitorio, y que esto no se trate solo de tumbar a un candidato, sino de buscar mejorar a nuestro país. Porque como comenté antes, la situación política es una respuesta hacia la idiosincrasia de la sociedad, y esta no va a cambiar mientras los ciudadanos no tomen un papel más activo dentro de ella, a lo cual, a mi parecer, no solo tienen el derecho de, sino que están obligados a.

    Si algo creo que logrará esta manifestación, es el hecho de que las autoridades tendrán que pensársela dos veces antes de cometer actos que perjudiquen al país. Pero se necesita ir más hacia allá. La sociedad se tiene que involucrar. Esta marcha a mi parecer es el principio, es como cuando una persona despierta, se talla los ojos, y se da cuenta que es de día. Pero falta ir a asearse, bañarse, desayunar e ir a trabajar. No desperdiciemos esta oportunidad y dejar que esto quede en un intento frustrado, o en el único objetivo de evitar la llegada de Peña Nieto a la presidencia. Estas energías hay que aprovecharlas para terminar de despertar y darnos cuenta que los ciudadanos tenemos más poder que el que pensábamos y que podemos ser agentes de cambio. Si logramos esa transición, se habrá logrado al menos uno de tantos cambios que necesita esa «idiosincrasia mexicana» si no, esto quedará como una simple anécdota. La democracia no implica solamente ir a votar cada tres años por el menos peor, consiste en participar activamente, se necesita de una democracia participativa, y este tipo de democracia no es delineada por alguna reforma o alguna ley, sino por la activa participación de los ciudadanos en el quehacer público.

  • México, entre la acción y el autoritarismo

    México, entre la acción y el autoritarismoHe venido diciendo que desde hace algún tiempo algunos sectores de la sociedad mexicana han ido despertando de su letargo, se ha visto un mayor activismo entre estos sectores que generalmente están compuestos por jóvenes. Esto podría encausar a un cambio de una democracia representativa (ya de por sí nuestra democracia es incipiente) a una democracia participativa. Por esto es que el 2012 es un año crucial, porque México tendrá que elegir entre la acción y el autoritarismo, se verá de que están hechas estas nuevas generaciones que deciden desepertar. Hay otra parte que quiere regresar al autoritarismo, o si no lo quieren, es displicente, o bien, están promoviendo su regreso bajo engaño creyendo las promesas de un «México mejor», o bajo la apariencia de un fenómeno mediático que atrae a masas que generalmente no se involucran en el quehacer político y siguen pensando en que el gobierno debe de resolverle sus problemas sin tener ellos también responsabilidad en la mejora de su entorno.

    Aunque quiero aclarar, la sociedad no habrá tomado necesariamente la decisión final al llegar el primero de Julio. Incluso, con la probable llegada de Peña Nieto al poder, se verá si este despertar ciudadano es lo suficientemente fuerte para poder contrarrestar un gobierno que se ve a todas luces autoritario. Lo sucedido en la Ibero, las marchas programadas en contra de Peña Nieto por supuesto que son una muestra de que la gente ya está dispuesta a salir a las calles para protestar contra aquellos políticos que tienen como fin último mejorar al país, y es un primer paso; sobre todo porque muestra una mayor autonomía de estos sectores de la ciudadanía. Los priístas están preocupados por el hecho de que al llegar a la presidencia tendrán una fuerte animadversión por parte de un gran sector de la sociedad, y es que no la hayan tenido en épocas anteriores; sino que antes solo se criticaba a los candidatos en la sobremesa o en las reuniones con los amigos o parientes (con algunas excepciones). La juventud de hoy no está dispuesta a quedarse con los brazos cruzados, y la instauración de un régimen autoritario se antoja un tanto más difícil.

    No solo es el hecho de que las nuevas generaciones son más activas en el quehacer público que sus antepasados, sino que herramientas como Internet, las redes sociales y los dispositivos móviles ayudan a estos jóvenes a organizarse en un medio donde el gobierno no puede hacer casi nada. Incluso creo que la llegada del régimen autoritario o como Vargas Llosa le llamaba «la dictadura perfecta», podrá ser un parteaguas para que ese activismo pueda crecer, más cuando sabemos que nuestro país es una olla de presión a punto de explotar en cualquier momento. Probablemente los jóvenes no acepten de ningún motivo alguna tentación autoritaria y harán todo lo posible para defender lo que se había ganado y lo que no se ha ganado pero se puede obtener.

    Creo que deberíamos estar ciegos si pensamos que el PRI pretende ser un partido democrático en Los Pinos, hace poco, el diputado federal del PRI, Arturo Zamora Jiménez, propuso la iniciativa de enviar a la cárcel a aquellas personas que calumnien a políticos. Yo mismo tuve la oportunidad de hablar con Twitter hace algunos días sobre esta situación con el diputado, a lo cual respondió, les muestro la conversación:

     

     

     

     

    Arturo Zamora habla de sancionar con cárcel no las críticas, sino las calumnias, pero a pesar que dice que el Derecho se encargará de cuidar las definiciones, sabemos que todos los políticos y en especial los de su partido, son especialistas en tergiversar las definiciones y podrían usar esto como un arma en contra de la disidencia. Dice también que el daño que provocan las calumnias es irreparable, aunque no estoy totalmente de acuerdo. A los políticos que la colectividad mexicana desprecia son aquellos que efectivamente han estado dentro de actos de corrupción, intereses y demás actividades que perjudican al país. Esta ley tiene un claro objetivo, y es blindar todavía más a Peña Nieto y a su dirigencia cuando lleguen más al poder, porque con esta ley, no muchos se animarán a criticar; tan fácil como que el gobierno presente contrarréplicas que son falsas (como lo han venido haciendo desde la campaña) y bajo estas argumentar que el hipotético presidente ha sido calumniado para encerrar a periodistas y a críticos.

    Es por todo esto que la sociedad debe jugar un papel muy importante. Por más rápido lo haga, los costos serán menores; si la sociedad tarda podríamos ver fenómenos incluso más violentos como algo parecido a lo que sucedió en Egipto con la primavera árabe. Ahora más que nunca debemos darnos cuenta del papel que debemos jugar nosotros. Ciertamente no existe un candidato idoneo para gobernar en el país, pero si a mi parecer existe una distancia (para mal) entre Enrique Peña Nieto, y los dos contrincantes, Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota. Votar por uno de estos dos últimos no resolverá a fondo de ninguna manera los problemas del país, pero al menos existirán las condiciones para que la sociedad pueda irse involucrando más en el quehacer público sin temor a que los participantes puedan ser reprimidos o encarcelados. Es decir, la idea será tener un mandatario que al menos tenga el barco a flote mientras los ciudadanos tomamos acción y logramos poner nuestro grano de arena para que este país pueda salir adelante.

    Una última acotación que quería hacer, que tal vez va un poco fuera de este tema, y es con la visión de López Obrador sobre «La Mafia». El diagnóstico del «Peje» es correcto, eso no se niega, hay grupos de interés (o élites) que quieren imponer a su candidato y mantener sus privilegios a costa de lo que sea, los cuales por supuesto estorban en el propósito de consolidar la democracia en México. Pero se equivoca al hacer la dicotomía entre malos y buenos. Porque el comportamiento de estas élites (las cuales son corruptas y corrompen a la vez) es generada por la idiosincrasia y la cultura mexicana que todos heredamos, es decir, no es un problema solo de ellos, es un problema nuestro. Y la mayoría de la sociedad me atrevo a decir, se comporta como ellos, nada más que el impacto que tienen sus actos son mínimos al tener menos recursos y por ende, menos poder (aunque si los conjuntamos, vemos que si hay un fuerte impacto). Posiblemente si se «acaba» con Televisa, llegará otra cadena que con el tiempo hará el mismo «trabajo sucio». Y el problema pasa no por acusar a las élites de todo, sino por una reingeniería social, donde nos demos cuenta que estamos haciendo algo mal y tenemos que empezar a cambiar. Es un trabajo duro, y a veces lamentablemente se necesitan de golpes duros para que la sociedad se concientize, como pasó con el Chile de Pinochet.

  • El Quinazo ¿Cuál será?

    El Quinazo ¿Cuál Será?Los quinazos han sido formas efectivas para que los presidentes se legitimen en el poder, ya sea porque llegaron a este por medio de elecciones dudosas, o bien porque su misma figura iba a ser tan criticada que necesitaban una acción para acallar las críticas. El primer quinazo, y es el que le da el nombre a este tipo de acciones, fue cuando Carlos Salinas encarceló a Joaquín Hernández Galicia «La Quina» lider sindical de Pemex en ese entonces, quien tenía varios antecedentes de corrupción. El quinazo fue realizado días después de que Salinas asumiera el poder tras fuertes denuncias de fraude electoral, con esto logró tranquilizar las aguas e incluso después de un crecimiento económico, Salinas pudo estar cómodo en el poder. Claro, luego la crisis que él provocara le estallaría en las manos a Zedillo.

    El propio Zedillo hizo lo mismo, si bien Zedillo ganó legítimamente las elecciones y no era una persona con algún antepasado oscuro necesitaba hacer algo, porque a la gente no le iba a caer bien otro priísta después de lo sucedido y se fue contra la misma familia Salinas, encarceló a su hermano Raúl Salinas y Carlos, el expresidente, tuvo que huir a Irlanda, de esta forma Zedillo se legitimó en el poder y salió avante al resarcir los daños económicos provocados por Carlos Salinas en su gestión. Incluso Zedillo se fue por la puerta grande al ser visto como el priista que permitió la alternancia en el poder. Pero Vicente Fox no necesitó realizar algo así, porque el llegaba a la presidencia con una buena imagen, como el demócrata, como el que iba a acabar con el PRI, las alimañas, los tepocatas. Aunque seis años más tardes el PAN por medio del todavía presidente Felipe Calderón tuvo que crear su propio quinazo, dado que más del 30% creía que las elecciones habían sido fraudulentas en perjuicio de Andrés Manuel López Obrador (ahora se habla de casi 50% de la población), la guerra contra el narcotráfico fue su quinazo, y en ese sentido le fue bien… a medias. Porque si bien con eso logró cierta legitimidad, los más de 50,000 muertos causados son un blanco de críticas y una de las razones por las cuales la gente vuelva a voltear a ver al PRI.

    En el incidente de la Ibero, a Peña Nieto se le vió nervioso, así lo reflejaban algunas grabaciones. Pero no parecían ser nervios por como este hecho podría repercutir en las encuestas, sino porque esto le mostró que de llegar al poder, contará con una gran antipatía por gran parte de la población, mucho mayor a la que tuvo Felipe Calderón, porque en este caso no son afines a López Obrador solamente quienes lo critican, también son panistas, perredistas, indecisos y anulistas; es decir todo aquel que no es del PRI. El hecho de que esto haya sido en una universidad privada, aunque si es cierto que la Ibero y las universidades de la red de los jesuitas son aquellas donde sus estudiantes tienen una mayor vocación social y de activismo, es preocupante; seguramente en una universidad como la UNAM o el Politécnico, hubiera salido con algunos huevazos en la cara cuando menos.

    Que yo recuerde, Peña Nieto es el candidato más repudiado de la historia reciente de México. Cierto, las redes sociales y el Internet ayudan a difundir información sobre este personaje y a la vez a transmitir la sensación de repudio e inconformidad ante un personaje construido en algun set de Televisa. Si Peña Nieto no ha sufrido más críticas de este tipo es porque sus asesores lo han cuidado demasiado y no lo han expuesto. Pero eso no lo podrán hacer en la presidencia y ahí si, Peña Nieto deberá estar demasiado preocupado, porque de ser presidente, contará con una fuertísima antipatía, por lo cual tal vez la solución sería otro quinazo, pero más contundente, lo suficiente para demostrar que es un presidente fuerte y no es solo un títere.

    Lancé la pregunta en Twitter, y vinieron tres principales nombres que podrían ser víctimas de ese quinazo: Humberto Moreira, Elba Esther Gordillo y Genaro García Luna. El primer caso se antoja difícil (por la cercanía de Peña con este personaje), pero entre las traiciones históricas en el priismo tampoco es algo imposible, encarcelar a Moreira (más que se tienen pruebas para ello) legitimaría a Peña Nieto por el simple hecho de que anularía cualquier relación con este personaje y mostraría a la gente que Peña Nieto si está dispuesto a acabar con los corruptos aún dentro de su partido. En el caso de Elba Esther Gordillo es complicado el asunto, todo indica que el PRI tiene un pacto con la maestra, es notable en la figura de Quadri quien ataca a Josefina y Obrador pero nunca lo hace con Peña Nieto; pero en el caso de que no fuere así, Elba Esther Gordillo podría ser la opción más viable. Si algo tiene más poder que Elba Esther Gordillo y el SNTE son los tentáculos corporativistas del PRI. A Peña Nieto se le reconocería el hecho de haber puesto fin a uno de los «cánceres» más grandes de nuestro país. Con Genaro García Luna, la situación sería un poco diferente, a los panistas no les agradaría que metieran a uno de los personajes más polémicos de la gestión de Felipe Calderón a la cárcel. Pero a los perredistas e indecisos si les podría agradar más la idea. Tal vez de las tres opciones es el que menor impacto tendría, pero sería el más fácil de ejecutar dado que se trata de un hombre de un partido rival con el que no se tiene compromiso alguno.

    Podrían haber otros personajes como Molinar Horcasitas, pero el impacto sería menor; posiblemente Mario Marín «El Gober Precioso» le ayudaría a recobrar algo de legitimidad, más cuando ni Felipe Calderón se atrevió a tocarlo. Se barajean muchos nombres. Pero la realidad es que con todo y «quinazo copeteado», lo más probable es que después de este, Peña Nieto y los que están detrás de él podrán hacer lo que quieran, y sí, en detrimento del país.

    Actualización: Aquí mi artículo rápido sobre la detención de Elba Esther Gordillo