Etiqueta: Enrique Peña Nieto

  • Ciencia y Tecnología. La acertada apuesta de Peña Nieto

    Ciencia y Tecnología. La acertada apuesta de Peña Nieto

    Advertencia: No me he vendido, no me enviaron cheque, ni mi tarjeta de Soriana con dinero para pagar el hospedaje de la página. Para quienes me han leído mucho creo que alguna vez vieron que soy un convencido de que la la inversión en Ciencia y Tecnología es un pilar para que este país avance. Y dentro de todas las cosas que hemos criticado aquí del gobierno que acaba de llegar, este apartado creo yo, es promisorio.

    Ciencia y Tecnología. La acertada apuesta de Peña Nieto

    Miren que hablando de Peña Nieto, les voy a contar mi anécdota en el Estado de México (hace mucho creo haberlo mencionado). Estuve trabajando temporalmente en una empresa de investigación hace 5 años. A esta empresa la contrató el COMECYT (algo así como el CONACYT del Estado de México) para hacer un estudio muy meticuloso sobre la inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) de las PyMES (es decir, pequeñas y medianas empresas; de 10 a 250 empleados en el sector industrial). Todavía recuerdo todos esos documentos foliados con el «logo ese» de «compromiso con el Estado de México», y todo el discurso típico priísta impreso hasta en las páginas web, pero me daba gusto que se hicieran investigaciones porque al menos se mostraba algo de preocupación en el tema.

    En ese estudio estuve a cargo de muchas cosas, desde justificar parte de este en base a datos de la OCDE hasta ir al Estado de México a levantar las encuestas. Naturalmente mi impresión del Estado de México no fue buena, vi muchos «Peña no cumple» por doquier. Pero el ámbito empresarial me dejó un tanto decepcionado, y eso claro, no es problema del Estado de México, sino es un problema cultural de casi todo el país. Muchas de estas empresas veían innecesario invertir en I+D  aunque a juzgar por lo que producían creo que era al revés, algunos esperaban apoyos del gobierno, y muchos de los casos eran empresas en una zona de confort fabricando con la «misma fórmula de siempre» pero sin apostar al futuro.

    Viendo esa cultura, es donde digo que urge hacer una apuesta en la Ciencia y Tecnología. El gobierno de Peña Nieto parece que sí tomará en cuenta este apartado (olvidado por los anteriores). Afirmó que al final de su sexenio, el país ya estará invirtiendo el 1% del PIB que recomienda la OCDE. Hizo un acertado nombramiento en frente de la CONACYT y esta dependencia es la que más incremento de presupuesto recibió. La apuesta parece a priori ser correcta, se busca invertir tanto en ciencia básica como aplicada y crear lazos con el sector empresarial.

    Nuestro país necesita innovar, se necesitan políticas que incentiven la innovación. No se puede dejar este apartado a los vientos del mercado, porque en caso de estar en desventaja (nuestro caso) tendríamos siendo los «pescaditos comidos». Creo que tenemos que empezar a trabajar «desde dentro» si queremos ser competitivos allá afuera. Claro ejemplo es el de Corea del Sur que gracias a políticas gubernamentales para impulsar la innovación fue que se creó todo ese sector empresarial que ahora es exitoso a nivel mundial. Si con esto se hiciera una buena apuesta por la educación, podríamos decir que iríamos por buen camino.

    Falta ver como se implementa esta apuesta. Podría hacerse de una forma acertada, o bien podría terminar lleno de corrupción e intereses. El hecho de pensar que es el régimen priísta quien impulsa esto tal vez desilusione a alguno, pero creo que habrá que dar el beneficio de la duda, y sobre todo estar vigilantes de que las cosas se hagan bien. Sea quien sea, es buena noticia saber que hay una apuesta a este apartado.

    Por cierto ¿Se acuerdan de Carlos Mota? Les traeré pronto una nueva de ese «columnista» tan querido en este blog.

  • La manipulación mediática de la percepción

    La manipulación mediática de la percepción

    Ciro Gómez Leyva en el programa Tercer Grado cuestiona a Josefina Vázquez Mota por el asunto de los 60,000 muertos (dándolo por cierto). Un mes después cuando López Obrador asiste al programa, el conductor acusa al tabasqueño de haber creado «el mito de los 60,000 muertos». Con una tergiversación de la realidad por parte del periodista de Milenio de la que muchos no se dieron cuenta se trató de desacreditar a dos políticos distintos, opositores del que su televisora apoyaba.

    La manipulación mediática de la percepción

    Los seres humanos tenemos la tendencia a dar como verdadero lo que percibimos, y ciertamente, a falta de datos duros, la percepción nos da una idea de como andan las cosas, pero esta se puede manipular y tergiversar con el fin de que la población tenga una percepción exagerada o bien demasiado pequeña de las cosas que pasan en el ámbito público. Simplemente, la manipulación mediática de la percepción.

    ¿Han escuchado en este último mes (en el que llegó Peña Nieto) que estamos en una guerra contra el narcotráfico? En realidad casi nada, el discurso peñanietista se ha alejado de los términos «guerra, combate, narcotráfico» por los de «paz, reestructuración del tejido social».  Los medios oficiales o no tocan el tema del narco y si lo hacen, tratan el tema como algo más irrelevante. Se busca querer generar una sensación falsa de paz. ¿Por qué? Porque los números indican lo contrario. En el primer mes de gobierno de Enrique Peña Nieto existen 982 muertos por actos relacionados con el narcotráfico. Si usamos la aritmética, y extrapolamos esa cifra a todos los meses que gobernará Peña Nieto, entonces tenemos que Peña terminaría su sexenio con 70,704 muertos. Una cifra parecida a la que obtuvo Felipe Calderón. Y sin embargo se ha generado una percepción falsa de que no hay tanto problema con el narco, con todo y la noticia del medallista Olimpico Noe Hernández, quien perdió un ojo por un problema con el crimen organizado en el Estado de México.

    A pesar de la apertura de la información, el gobierno junto con los medios de comunicación afines a él, tienen la capacidad de manipular percepciones. Todavía no es lo mismo hablar de un tema relevante en el noticiero estelar de Televisa, que en la plana del medio electrónico sinembargo.mx, o que un tweet, que necesitaría ser lo suficientemente atractivo para viralizarse y aún así no dejará de ser una minoría quien consuma esa información. Aunque la estrategia del gobierno con respecto al narco sea otra (así lo pareció ser cuando vimos a Osorio Chong descalificar prácticamente la estrategia de Calderón), los resultados no pueden verse inmediatamente, a menos claro, que hubiera un pacto masivo con el narco ya tratado. Creo no se puede ni se debe ocultar lo que sigue pasando en el país.

    Ciertamente en los últimos tiempos de Calderón, las televisoras buscaron maximizar la percepción de inseguridad que se tenía con respecto con la guerra contra el narco. No sería raro pensar que tuvo inclusive un objetivo electoral en contra del partido que quedó en tercer lugar. Ahora se busca generar la percepción contraria usando las mismas cifras. Por eso traigo a colación el asunto de Ciro Gómez Leyva, para dejar en claro hasta dónde pueden manipular la información con el fin de obtener un resultado, donde solo hay una diferencia de un mes para culpar al PAN de los «60,000 muertos» y después reclamar a López Obrador por haber inventado el mito.

    Hay que notarlo, este sexenio será mucho sobre la manipulación de las percepciones, más de un gobierno que pide legitimidad a gritos.

  • Un freno a las emociones presidenciales

    Un freno a las emociones presidenciales

    Lo que deben de saber antes de echar las campanas al vuelo por dos semanas de «buenas noticias» tricolores.

    Un freno a las emociones presidenciales

    1.- No puedo negar que cuando vi el discurso de la toma de posesión de Peña Nieto junto con el Pacto por México, lo primero que vino a mi mente fue un sentimiento de emoción: -Caray ahí están varias de las cosas que necesita México, la apuesta por la educación, la ciencia y la tecnología- El PRI parecía entender mucho mejor que el PAN lo que se necesitaba para salir adelante. Pero uno debe de aprender a controlar sus emociones y opté por eso.

    2.- No niego, y otorgo el beneficio de la duda de que el PRI pueda hacer un buen gobierno (aunque cueste trabajo). Pero tantas «buenas noticias» en dos semanas, más que un gobierno realmente eficaz, me termina sonando a un fenómeno mediático. Al PRI le urgía ganar legitimidad y credibilidad. Y como los buenos gobiernos se tardan en ver, optaron por el fenómeno mediático. Si algo nos demostraron en dos semanas es que tienen mucho más oficio que el PAN, y preferible es escuchar las palabras «educación» y «ciencia» en vez de «guerra contra el narco». Por eso insisto en que el PRI sí sabe rebasar por la izquierda.

    3.- Algunos están impresionados de como en dos semanas ya no se habla del narco, como si el problema se hubiera terminado. Yo más bien me preocuparía, porque a sabiendas de que un problema así no se puede resolver en el corto plazo, entonces podría pensar en el control de los medios de comunicación principales quienes tienen la consigna de «ya no hablar del narco». Y si fuere así estaríamos hablando de regresión.

    4.- Peña Nieto se presenta como un priísta reformador, dice entender varias de las necesidades, como las de la izquierda. Tiene un paquete de propuestas muy interesantes que ni siquiera había presentado en campaña y que apenas conocimos. Pero también deberemos recordar que ese PRI reformador es el mismo que bloqueó las «reformas que México necesita» durante 12 años. Es decir, que si esas reformas realmente harán progresar al país como presumen, entonces el PRI habría postergado ese progreso por 12 años, lo cual se va a olvidar. Más porque Peña se empecinó a decir que las ausencias de Josefina Vázquez Mota al congreso eran más importantes.

    5.- La reforma educativa es buena, aunque perfectible. Pero se ve un avance. Lo mediático sugiere que los priístas sí pudieron con Elba Esther Gordillo (tal cual quinazo). Se dicen muchas cosas, incluso que hasta el PRI tuvo negociaciones con la maestra. Sea como sea, esto se entiende perfectamente al saber que al PRI no le gusta ser rebasado por los poderes fácticos (ni por Televisa), al PRI le gusta tener el control de todo. Los panistas se vieron rebasados por los poderes fácticos creados dentro de gobiernos priístas, porque no tuvieron el oficio para controlarlos.

    6.- Dicen que quienes no conocen su historia están condenados a repetirla. Carlos Salinas en su tiempo buscó golpes mediáticos, alianzas (concertasesiones), presentarse como el reformador. Un poco parecido al gobierno actual quien tiene a muchos salinistas en el gabinete. Esto no quiere decir que necesariamente vaya a ocurrir lo mismo, o que no exista posibilidad alguna de que este termine siendo un buen gobierno. Pero sí es algo para tomar en cuenta antes de dejar las emociones florecer por una propuesta seductora.

    7.- Paradójicamente, el éxito de este gobierno depende de la oposición. Las posturas tomadas por el PRI en las dos primeras semanas no se explican sin la oposición, desde el PAN, hasta el #YoSoy132. Sin la oposición no habría ningún «Pacto por México» y las medidas tomadas por el gobierno actual serían más discrecionales. Si la oposición entiende el oficio del PRI pensando en el progreso de México, el manejo de fuerzas podría coadyuvar en un desarrollo positivo para la nación. Si no lo entienden podría terminar en no muy buenas noticias.

    8.- ¿Y López Obrador? ¿Alguien ha sabido de él? Buena pregunta.

  • El gobierno eficaz del PRI

    El gobierno eficaz del PRI

    Se dice que cuando se le pregunta a un priísta por qué votó por el PRI, afirma que «roban pero dejan robar» o «roban pero sí saben gobernar»; naturalmente no todos, ni siquiera creo que la mayoría piense así, pero explica un poco la cultura dentro del propio partido. De que roban, roban (y no solo en el PRI, en todos lados y en todos los partidos, aunque unos más que otros),  pero entiendo por qué los priístas añoran ese «gobierno eficaz» de resultados y no buenas intenciones, se empieza a notar con Peña Nieto.

    El gobierno eficaz del PRI

    Todos sabemos que el actual Presidente no es el mandatario con el IQ más alto, o con el mejor nivel de cultura. Pero yo lo dije, bastaría con que se rodee de personas capaces para poder limar esas asperezas. Es más, incluso, los que están detrás contrastan en demasía con lo que es Peña Nieto (lo que sin duda le ayudará al mandatario a revertir esas aseveraciones sobre su intelecto, debido a que el da la cara, la figura es él). Llega el PRI, y la verdad que es un partido con demasiado colmillo, capaz de cambiar la percepción de la gente de un día a otro. Un partido que siendo tildado de antidemocrático tiene la capacidad de negociar y de salirse con la suya.

    Peña Nieto en una semana parece hacer lo que nunca pudo haber hecho Calderón. Su gobierno sí parece estar dispuesto a «rebasar por la izquierda» para tratar de aminorar el impacto de sus más ferreos opositores (empezando por López Obrador). Quiere mostrarse como un gobierno fuerte, sólido, «democrático», abierto. Por eso ha juntado a sus opositores para firmar el Pacto por México que contiene propuestas de los tres partidos. Lo notorio es que el PRI decidió ceder a cambio de mostrarse como un gobierno más legítimo, claro ejemplo es el abortar la propuesta de privatizar PEMEX para darle gusto al PRD.

    Las decisiones tomadas en la primer semana han tenido un fuerte impacto mediático (que es lo que se buscaba). Buscan atender (o quieren hacer parecer eso) las peticiones de la ciudadanía. Vemos a Peña otorgando un premio a Solalinde, creando la Ley General de Víctimas, anunciando una nueva reforma educativa y tomando decisiones que marginan a Elba Esther Gordillo (el que pudiera ser el quinazo), seguro de desempleo, seguro para mujeres mayores, democratización de medios. E incluso algunas cosas que por las circunstancias sabemos que sí se van a cumplir.

    Parece que el gobierno de Peña ha encontrado una buena fórmula para dar el primer paso, convencer a los ciudadanos. También para mostrarse como un gobierno fuerte, que sí puede, el cual está por encima de cualquier poder fáctico (incluso ese que les dio la presidencia). No solo eso, cuando algunas de estas cosas se lleven a la práctica (las que veo posibles son la marginación de Elba Esther y la licitación de las nuevas cadenas) mucha gente se va a convencer. Desde una perspectiva pragmática esta postura «negociante» del PRI me parece positiva, pero también creo que es necesario guardar un sano y prudente escepticismo. De acuerdo al comportamiento de la oposición se pueden dar avances, pero también un exceso de confianza podría ser contraproducente. No olvidemos que este PRI es casi el mismo dentro del gobierno de Carlos Salinas, no olvidemos al Grupo Atlacomulco, Atenco, y muchas cosas más. No dan un paso en falso, ellos saben lo que hacen, son muy astutos. Esta historia incluso parecería un poco a la de Salinas donde creímos que llegábamos al primer mundo (aunque en ese entonces no había una oposición tan fuerte).

    El Pacto por México es una buena noticia, pero el papel de la oposición es importante para poder lograr cambios tangibles. Yo lo afirmé antes de la llegada de Peña a la Presidencia de la República. El PRI tenía que ceder, necesitaba legitimarse, lo está haciendo y la oposición debe aprovecharlo. Si no lo hace se aplicará la máxima de Lenin donde el PRI daría un paso atrás para después dar dos adelante en búsqueda de erigirse como el partido hegemónico.

    Por cierto, ver que el mismo partido que creó esos poderes fácticos pretenda deslindarse de ellos, y ver que en los gobiernos del PAN no los tocaron… Entiendo por qué el PAN de estar en la presidencia pasó a ser la tercera fuerza.

  • La posible apertura de medios, sí, con Peña Nieto

    La posible apertura de medios, sí, con Peña Nieto

    Es curioso, irónico, pero es posible que en México se genere una mayor pluralidad de medios, con Peña Nieto al mando, quien fue impulsado por un medio de comunicación que funge como poder fáctico (Televisa). Esa ironía se puede explicar, y al explicarse se entienden los por qué. Pero de cualquier forma creo que es una buena noticia, aunque si lo analizamos bien, es algo que iba a ocurrir.

    Enrique Peña Nieto se “comprometió” en el Pacto por México a licitar nuevas cadenas de televisión. Con lo cual en un futuro tendremos mayor pluralidad en los medios (habrá que ver a quien le conceden esas nuevas cadenas, no es lo mismo MVS que los Vázquez Raña, o que Carlos Slim). La ironía se empieza a explicar comentando que esta decisión no fue de Peña Nieto, sino que se llevó a cabo meses atrás. Resulta que Televisa se alió con Iusacell para participar en las telecomunicaciones (Es decir, Azcárraga con Salinas Pliego). Pero la Comisión Federal de Competencia condicionó dicha alianza a que esta permitiera la licitación de nuevas cadenas (sabiendo el poder de lobbying que tiene Televisa en el gobierno).El “compromiso de Peña Nieto” más que su compromiso, es algo que ya estaba dado.

    Por otro lado, debemos notar que viendo a futuro, posiblemente la televisión abierta ya no sea un negocio tan redituable como ahora por la irrupción de nuevas tecnologías y por el aumento de la cobertura de la TV  de paga. A esto debemos agregarle el deterioro de la marca “Televisa” sobre todo en este año. Seguramente en un futuro, con o sin nuevas cadenas, el poder de Televisa será gradualmente menor, e incluso insuficiente para volver a promover a algún presidente. Por eso las televisoras dejarán que se liciten nuevas cadenas, al ver una oportunidad en las telecomunicaciones (es decir, en estas nuevas tecnologías).

    Habrá que ver si la entrada de un nuevo competidor en las telecomunicaciones ayuda de alguna forma a mejorar la calidad y los precios de los servicios telefónicos y de banda ancha. El poder de Azcárraga podrá ser económico, pero dentro de las telecomunicaciones no podrá controlar contenidos, o colocar a sus periodistas para que hablen bien de cierto político. Aunque dentro de esto debemos mostrar escepticismo para ver como se configura la nueva realidad, y si los poderes fácticos en lugar de dividirse solo se terminan mutando. Sobre todo porque el Presidente llegó con ayuda de algunos de ellos.

    A Peña Nieto esto le cae muy bien, porque podrá contrariar (falsamente, sí) a quienes lo consideraban como el “candidato de Televisa” y se atribuirá un logro, que no fue de él.  Tendremos que ver a quien se licitan dichas señales, el peor de los escenarios (y que se dice, es muy probable) es que se licite a los Vázquez Raña, afines al PRI, lo cual no generaría tanta pluralidad. Tal vez algún competidor cercano a MVS (uno de los hombres a quien Peña Nieto colocó en su equipo de trabajo, ha sido cercano a Joaquín Vargas) sería mejor idea, o inclusive Carlos Slim, del cual se presumía que obtuviera dichas licitaciones si el presidente fuera Andrés Manuel López Obrador.

    Esto es sin lugar a dudas una buena noticia, habrá ver si es una muy buena noticia o termina siendo una llamarada de petate. Antes de llenarse de algarabía hay que tener un prudente escepticismo y esperar a ver como se configura la nueva realidad.

  • Lo bueno de Enrique Peña Nieto

    Lo bueno de Enrique Peña Nieto

    Todos los que han visto las películas de Star Wars recordarán que Darth Vader fue uno de los villanos más populares de la historia del cine, aunque en la película el más malo (u oscuro) era Darth Sidious. Despues de ser vencido por Luke Skywalker, ya en sus últimas le quita la vida a Sidious quien acababa con Skywalker, mostrando que dentro de toda maldad todavía quedaba algo de bondad en él. El PRI ahora es como un Darth Vader para muchos de nosotros los mexicanos (espero no relacionen a Padme con La Gaviota), pero así como el ex Jedi mostró algo de bondad, habría que preguntarse si el nuevo gobierno podría llegar a tener dentro de sí una genuina intención de mejorar al país o será un pretexto para regresar al lado oscuro de la corrupción.

    Lo bueno de Enrique Peña Nieto

    No vayan a pensar que Cerebro se vendió, no va por ahí. Simplemente quiero hacer un ejercicio donde pueda ver las cosas buenas que podrían haber en el nuevo régimen. Las malas ya las he recalcado y sería bueno darlas por sentado para no creer de ninguna manera que este artículo trata de ser «un comercial más de Peña Nieto». Se me ocurrió que dentro de toda la indignación que tenemos muchos mexicanos, podríamos pensar ¿Qué cosas buenas podrían haber?. Con un poco de trabajo, algo que veo bien son las siguientes cosas:

    Elba Esther Gordillo:

    Muchos pensaron (alguna vez también yo) que había pacto entre la maestra y Peña Nieto, o tal vez en algún momento sí lo hubo. Pero pareciera ser que el nombre de Chuayffet en la Secretaría de Educación habla de que no habrá una relación tan cercana. Incluso en su Pacto por México, Enrique Peña Nieto se comprometió a acabar con la repartición de plazas de maestros (una cosa es que lo diga y otra cosa es que lo haga). Alguna vez dije que el quinazo de Peña podría ser Elba Esther Gordillo, y puede ser que no me equivoque. Si se llega a dar un rompimiento, o remoción de la lideresa, habrá que ver si se logra realmente mejorar la educación, o más bien se coloca a otra figura (con Salinas se decía algo parecido de Jongitud aunque no era tan conocido, y fue removido para colocar a la maestra).

    Seguro Social Universal:

    Esta parte me gusta, no sé si lo mencioné aquí, pero desde campaña comenté que si algo me gustaba de las propuestas de Peña, era esta. Este seguro se financiará de un impuesto al consumo (es decir, se subirá el IVA) y ya no se cobrarán las cuotas ni al empleador ni al empleado. Esto podrá servir de contención para que quienes pierden su empleo puedan seguir gozando de sus prestaciones. Marcando las distancias claro, pero este tipo de esquema se maneja en Canadá, donde existe el empleo es mucho más flexible que aquí. En el caso de este país, un empleado al ser despedido puede buscar otro trabajo sin tantas preocupaciones como ocurre aquí.

    Pacto por México:

    Sí, es una estrategia de legitimación. Pero mejor que no exista a que no. Con este pacto, donde se incluyen temas como la reforma educativa, o la apertura de nuevas cadenas televisivas, el PRI termina comprometido a cumplir estos puntos. Claro, hay que ver como serían las formas, si son limpias o se maneja nivel de corrupción tal, que incluso el nuevo esquema sería peor. Aquí tienen una responsabilidad importante los partidos de oposición. Veo muy difícil que el PRI se logre desprender de todos intereses que propone, más cuando fueron los que lo hicieron llegar a la presidencia, pero al involucrar a los otros partidos, se puede avanzar aunque sea un poco.

    Habrán algunos menores, como alguno que otro miembro de su gabinete (aunque otros no me gustan). Pero si hay tres cosas que me agradarían del nuevo gobierno son estas. Como les dije, hay muchas (más que las buenas) cosas que me preocupan, y antecedentes de este gobierno que naturalmente provoca que tengamos un gran escepticismo (Atenco, Televisa, Elecciones). Por el momento no puedo mencionar más cosas. Espero que como sea este sea un buen sexenio, e insisto, insisto mucho en el papel del ciudadano. Solo la ciudadanía puede salvarse.

    Por cierto. Sobre lo de las manifestaciones. Queda claro que tanto en México D.F. como en Guadalajara, quienes se comportaron violentamente fueron grupos focalizados que se dicen anarquistas. Veremos si estos grupos son autónomos, o son mandados por alguien. Luego lo veremos.

  • Sobre la toma de protesta y la violencia

    Sobre la toma de protesta y la violencia

    1.- De lo que se puede rescatar en la toma de protesta es la civilidad que hubo a pesar de las fuertes inconformidades. No hubo toma de tribuna y Peña Nieto tomó protesta sin problema alguno. No es necesaria una toma de tribuna para recordarnos las ilegalidades en las elecciones, y creo que eso el tiempo nos lo ha enseñado.

    2.- Lo que se vivió afuera fue diferente. Se mostraron signos de intolerancia por ambos bandos, tanto el gobierno que coartó el libre tránsito al hacer un gran cerco en San Lázaro, más grande de lo necesario. Y por otro lado varios manifestantes que usaron la violencia y destruyeron tanto mobiliario urbano de la ciudad como propiedad privada.

    3.- En lo particular no creo que esas personas violentas e inadaptadas hayan sido estudiantes, posiblemente ni del movimiento #YoSoy132 (al menos el original, tomando en cuenta que cualquiera puede decir que es de ese movimiento sin serlo.). Pudieron haber sido varias cosas:

    • Gente inadaptada y subversiva que se integró a las manifestaciones para hacer destrozos.
    • Gente de algunos grupos de izquierda radical, o de intereses totalmente opuestos al gobierno; quienes quieren apoderarse de una legítima inconformidad social y encausarla a sus intereses. Sean macheteros, del SME, morenos o quienes hubieran podido ser.
    • O bien, fueron gente porril enviada por el gobierno actual para deslegitimar movimientos en su contra.
    • Pueden ser uno, varios o todos los casos mencionados al mismo tiempo.

    4.- La violencia es absurda. Si quisieran lograr «vencer al gobierno» por medio de la violencia necesitarían conformar un ejército más grande que el del propio gobierno y con mejores armas. Las revoluciones armadas suelen ser contraproducente (ej, Revolución Mexicana). Esta gente debería leer más teoría política, y leerse un librito que se llama «De la Dictadura a la Democracia»

    5.- Que Peña Nieto haya ganado por medio de la compra de voluntades y la ayuda de las televisoras aprovechando la ignorancia de la gente es algo totalmente deleznable y que se debe señalar. Pero también es deleznable que gente destruya propiedad privada, monumentos históricos o pinte paredes propiedad de terceros para mostrar su inconformidad, e igualmente se debe señalar.

    6.- El que se enoja pierde. La oposición a Peña perderá legitimidad gracias a unos cunatos vándalos. En cambio, Peña la gana dado que en su mensaje presidencial abordó los temas de nuevas televisoras y reforma educativa que deberían ser bandera de la sociedad (que lo vaya a hacer o si lo hace, lo haga de forma sucia, lo diría el tiempo).

    7.- No justifico de ninguna forma la violencia. Pero todo en la vida es causa y efecto. Y seguramente todo esto (exceptuando la posibilidad de infiltrados priístas solamente) tiene que ver el daño al inconsciente colectivo que causaron los gobiernos tricolores en el pasado. No soy creyente del Karma como algo que rebasa lo racional y lo lógico, pero si fuera así, se podría decir que el karma ha actuado. Un ejemplo, lo sucedido en Atenco alimentó la ira de un sector radical que dice representar esta causa.

    8.-  Sería grave que cualquier movimiento en contra del gobierno que sea pacífico, o inclusive propositivo termine siendo descalificado automáticamente por lo que unos han hecho. Máxime que se necesitan contrapesos ante un gobierno que a ojos de muchos deja dudas en el respeto a los derechos democráticos.

    9.- Hay muchas confusión es cierto, no sabemos si esto tuvo un interés oscuro (probablemente así sea), y tal vez nunca sepamos que fue. Pero esto no debe desalentar a los mexicanos a su lucha por un mejor país.

    10.- Ante estas situaciones debe de prevalecer la cordura. Quienes pudieran estar detrás procurarán que los ciudadanos se dejen llevar por las emociones y no por la razón.

    11.- Nunca he escuchado ni en México ni en otra parte del mundo, que un presidente democrático llegue al poder en medio de protestas y repudio por un gran sector de los ciudadanos del país. Podría ser la excepción, pero creo que más bien es la regla.

  • Enrique Peña Nieto, Presidente de la República Mexicana

    Enrique Peña Nieto, Presidente de la República Mexicana

    Posiblemente, estés leyendo esto cuando Enrique Peña Nieto ya haya tomado posesión de la silla presidencial. Posiblemente le llames alternancia, o posiblemente le llames restauración, el tiempo (y no se necesitará mucho) dirá que fue en realidad. Llegó cuestionado por la forma en que se dieron las elecciones, pero a fin de cuentas el y su gente cercana tendrán el poder durante seis años si nada extraño pasa.

    Comprendo el miedo que genera en muchas personas el regreso del PRI al poder. El columnista en El Informador (diario de Guadalajara), Diego Petersen, afirma que si bien el PRI no es exactamente el mismo de antes y han habido gobiernos eficaces en los estados comandados por este partido, el gen ahí sigue, y afirma que el PRI se siente más cómodo dialogando con clientelas que con ciudadanos, a diferencia del PAN y PRD que se han mostrado abiertos. Yo no veo a un PRI muy diferente al que se fue, más bien se me hace muy parecido. Empero, la diferencia radicará en que el PRI gobernará a una sociedad que no es la misma de hace 18 años, cuando ganaron por última vez.

    El gabinete parece explicar lo que podría ser su gobierno, el cual puede tener anhelos de reformación, pero que añora a su vez, el pasado autoritario y antidemocrático. En el gabinete ciertamente existe gente capaz y preparada como José Antonio Meade, un destacado economista que suplió a Ernesto Cordero cuando este buscó fallidamente ser candidato del PAN. El problema es que Meade no será encargado de la Secretaría de Economía o Hacienda, sino de Relaciones Exteriores. Pedro Joaquín Coldwell es un político con una amplia trayectoria y experiencia, pero estudió lo que la mayoría de los políticos: Derecho. Además de ser un personaje intolerante (sobre todo por los comentarios dirigidos a los estudiantes de la Ibero a los que calificó de infiltrados) es un político muy capaz. Pero no tiene los conocimientos para desempeñar un cargo como Secretario de Energía y aún así, ahí estará. Manuel Mondragón fue Secretario de Seguridad Pública en el Gobierno de Marcelo Ebrard donde se lograron reducir los índices de inseguridad, y estará en el gabinete como subsecretario de planeación.

    Además de hombres capaces, que los hay, vemos también la fuerte influencia de Salinas, y también, claro está, la presencia del Grupo Atlacomulco, emanado del más rancio PRI y del cual formó parte Enrique Peña Nieto. Al menos algunos del Grupo Atlacomulco parecen sí, tener alguna capacidad, y no es un secreto escuchar que Chuayfett no tiene buena relación con Elba Esther Gordillo, lo cual podría ser uno de los puntos positivos del «peñanietismo». Hay otros personajes que en lo particular me preocupan, como Murillo Karam (PGR) y Osorio Chong (SEGOB) que no se me hacen personas precisamente con vocación democrática y de los cuales no me sorprendería ver salir a ese PRI que todos conocimos (desde Ordaz hasta Salinas).

    El gabinete de Calderón fue uno rodeado de sus más cercanos pero no de los más capaces. Con Peña Nieto es una mezcla, de los más cercanos, de los intereses satisfechos, y también de algunas personas con capacidad para desempeñarse bien, aunque algunos no estén en los puestos donde podrían desempeñarse mejor. Algo así como un equipo de futbol donde Messi fuera portero y Cech medio de contención. Hay otros nombres que sinceramente no los conozco, por lo cual me abstengo de opinar.

    Sea como sea, Peña Nieto es el Presidente de la República. Ante la inconformidad de muchos, los ciudadanos debemos tomar un papel más activo en la sociedad, que forma un contrapeso que más que oponerse y negar, busque construir a partir de los cuestionamientos que se hagan y se deben de hacer al gobierno en turno. Creo que parte del «regreso autoritario» o no, tendrá que ver con la posición que juegue la sociedad, y he aquí donde tenemos una responsabilidad. Donde el fin más que atacar al oponente, debe de ser el mejoramiento de nuestro país, aunque esto tenga que ser «a pesar de ese oponente».

    Confío, a pesar de todas mis preocupaciones (el gabinete más que gustarme, me preocupa), que este sexenio será de mucho aprendizaje. El PRI llega ante una sociedad distinta y una realidad distinta, con más acceso a la información y una mayor pluralidad para un gran sector de ella (sobre todo la conectada a Internet). Eso hará a la sociedad más responsable también de su destino. No puedo de alguna manera cerrar filas con un gobierno en el que no creo, pero si deseo que como sea, este sea un buen sexenio. Prefiero que me callen la boca, a decirle a los demás desde las ruinas ¿Vieron? ¡se los dije!.