Etiqueta: Enrique Peña Nieto

  • Informe presidencial de Peña Nieto, nada que decir

    Informe presidencial de Peña Nieto, nada que decir

    Cada año, los presidentes rinden cuentas ante la población sobre lo que ha sido su trabajo anual (aunque esta primera etapa consta más bien de 10 meses). Uno supondría que es un mecanismo para obligar a los mandatarios a trabajar bien, pero están tan preparados en el arte de la demagogia, que cuando lo hacen mal ya saben como disfrazar números, pronunciar sofismas, hablar de un futuro promisorio ante una actualidad negra, dar esperanzas. Y algo así tal vez es lo que tendrá que hacer Peña Nieto, porque en su primer informe presidencial, no tendrá mucho que decir, ni presumir.

    Informe presidencial de Peña Nieto, nada que decir

    Quienes somos críticos de Peña Nieto y no tuvimos buenos pronósticos sobre lo que podría ser su gobierno, lamentablemente parece que nos han dado la razón estos primeros diez meses. Incluso algunos suponían que en el primer año se iba a generar un aparente clima de que las cosas iban bien, pero esta sensación apenas existió y se difuminó muy rápido. Artículos como el de The Economist donde se hablaba del «Mexican Moment«, la detención de Elba Esther Gordillo como el quinazo del Siglo XXI, el Pacto por México, y la gente simplemente ya no se convenció. Después vinieron las exoneraciones de Raúl Salinas de Gortari y las liberaciones de Caro Quintero, las atropelladas elecciones estatales con lo cual la gente asumió que estaban ante un régimen, parecido cuando menos, a los anteriores del partido tricolor.

    La economía no está bien, es notoria la complicidad de los medios con el gobierno de Peña Nieto, ni las estrategias mediáticas han ocultado el hecho de que siguen muriendo miles de personas por el combate al narcotráfico que tanto le recriminaron a Calderón, las reformas que podrían haber dado el beneficio de la duda, terminaron siendo, en palabras de Denise Dresser: cambios para seguir igual. Incluso por más traten de contener a la CNTE, la reforma educativa será algo demasiado pequeño para pensar en que los niños recibirán una educación mucho mejor.

    Naturalmente en el informe, Peña Nieto hará hincapié en las reformas, porque cuantitativamente son muchas, son tres aplicadas en un solo año. Pero cualitativamente no hay demasiada diferencia entre eso y no haber hecho nada. No sé si hablará de un presunto clima de reducción de la inseguridad, que en realidad es falso porque los medios ya callan y no hablan. Hablará (lo sugieren sus spots) de sus giras internacionales con los mandatarios de otros países, aunque seguramente no mencionará cuan fructíferas fueron dichas reuniones. Hablará del combate a la pobreza, pero sin mencionar el asistencialismo electorero que ha habido en la Cruzada contra el Hambre.

    Fuera de la detención de Elba Esther Gordillo (que al final fue una decisión más política que la aplicación de la justicia) y la capacidad de haber unido fuerzas para firmar un pacto (que al final terminó siendo político también), no hay nada de lo que se pueda reconocer a Enrique Peña Nieto. Tal vez por eso el exagerado nacionalismo en los spots relativos al informe, rememorando los símbolos mexicanos, los colores de la bandera, el escudo, la ridícula frase donde Peña dice que » Nadie duda que el águila le ganó a la serpiente». Incluso las frases riman en los spots como si se tratara de poesía. Pero al menos en los spots no nos habla de sus logros, y más bien parecieran videos sobrantes de campaña electoral.

    Peña Nieto es una persona muy disciplinada, y por eso cuando entrena suele comunicar muy bien, su dicción es perfecta y su movimiento de manos es elocuente. Pero al final es notoria su ínfima capacidad de improvisar y pensar. Pero al final su discurso parece una presentación final de Toastmasters y no un acercamiento honesto del Presidente para con el pueblo No es casualidad que casi nunca haya sido entrevistado. Debido a esto, algunos somos escépticos con el hecho de que él esté ejerciendo todas las funciones como Presidente de la República.

  • Hasta se extraña a Felipe

    Hasta se extraña a Felipe

    Algunos conocidos usaron sus redes sociales para pedirle disculpas a Felipe Calderón, y decirle, perdón Felipe, perdón. Yo no comparto ese sentimiento del todo, pero sí lo que origina dicho sentimiento. Felipe Calderón tuvo muchos defectos como Presidente (y también virtudes), pero no basta siquiera un año con el nuevo gobierno para que por medio del contraste, se respire un poco de nostalgia por el otrora Presidente de un partido que lucha por su supervivencia. No quiero con este listado justificar los errores de Felipe Calderón, pero sí estoy de acuerdo en esa odiosa comparación donde sale ganando frente a Enrique Peña Nieto.

    Hasta se extraña a Felipe

    1.- Con Felipe Calderón vivimos una crisis en el 2008 que vino de afuera. Se podrán criticar algunas de las estrategias para afrontarla, pero la realidad es que Felipe Calderón dejó una economía sana, estable y con las reservas a la alza hasta alcanzar su máximo histórico. Cierto que esta macroeconomía sana no se ha reflejado en la microeconomía. Pero con Peña Nieto, la historia es diferente. Luego de que extrañamente, medios como The Economist vieran a nuestro país algo así como la nueva potencia de Latinoamérica, el sueño se desmoronó. Las expectativas del crecimiento han ido a la baja, el desempleo aumenta, no hay inversión, negocios empiezan a cerrar. ¿Qué rayos le hicieron al estado económico que les dejaron?

    2.- Debido a la inoperancia del PAN y al PRI en el congreso, se aprobaron muy pocas reformas, y algunas de ellas (como la energética prosperó poco). El PRI de Peña Nieto firmó el Pacto por México. A diferencia del PAN, el PRI de Peña Nieto no tuvo barreras para aprobarlas, y aún y así, aprobó reformas igual de pequeñas. Con todo y que políticamente tuvieron capacidad de realizar reformas más grandes. Ah y claro, recordar que ellos mismos bloquearon las reformas durante 12 años cuando estaba la oposición.

    3.- A Calderón se le ha criticado la guerra contra el narcotráfico. Creo que la estrategia fue la equivocada, además de estar precipitada. El PRI que tanto criticó a Calderón (incluída gente como Humberto Moreira, que pugnaban porque el panista fuera juzgado en La Haya), no solo siguió con la misma estrategia, sino que por medio de los medios oficiales, ha ocultado y manipulado las estadísticas de «los muertos de Peña Nieto». Con el PRI de Peña los capos ya no entran a la cárcel, sino que los delincuentes salen de ella o son exonerados (Caro Quintero, Raúl Salinas).

    4.- Un sector acusó de fraude electoral a Felipe Calderón en el 2006. Sin entrar en polémica de si hubo o no hubo fraude en ese entonces, en esta ocasión el PRI impuso a us candidato por medio de las televisoras, pero sobre todo, se aprovecharon de la pobreza e ignorancia de la gente a la cual la compraron por un voto.

    5.- Oportunidades tuvo muchos defectos en el régimen panista, pero era un programa donde se ayudaba a la gente que estaba dispuesta a salir adelante (se les condiciona las ayudas a cambio de que los hijos saquen buenas calificaciones, que la madres asistan a capacitación). En teoría, sigue existiendo. Pero la punta de lanza del PRI de Peña ha sido la Cruzada contra el Hambre, totalmente asistencialista (de lo cual criticaron tanto al PAN) y orientada a «ayudar» a las personas que viven en algún lugar donde habrán elecciones.

    6.- En el gobierno de Felipe Calderón, los ciudadanos, tales como los del movimiento #YoSoy132, podían manifestarse pacíficamente sin que las autoridades coartaran sus libertades. Desde la llegada de Peña Nieto, se han utilizado pseudo anarquistas para reventar las manifestaciones, donde varios inocentes han sido apresados. En cambio, son muy displicentes con los maestros de la CNTE, que bloquean el aeropuerto de la Ciudad de México, bloquean la Cámara de Senadores y dejan a los niños sin clases, sin que sean sancionados.

    7.- Calderón devolvió el respeto a la figura presidencial después de lo que fue Fox. Peña Nieto es visto como un bufón, un títere, un ignorante, una persona sin el más mínimo sentido de la ética.

    Solamente en cuestión de educación, donde Calderón negoció en las elecciones del 2006 con Elba Esther Gordillo, lo cual se tradujo en la degradación de la calidad educativa, podría ir ganando el PRI (quienes apresaron a la ex líder sindical), pero tampoco vemos voluntad para mejorar la educación.

    No trato de convencer a la gente lo bueno que fue Calderón. Sino hacer notar que ese sentimiento de nostalgia, incluso por críticos suyos, tiene fundamentos.

  • La reforma energética de Peña Nieto, una llamarada de petate

    La reforma energética de Peña Nieto, una llamarada de petate

    Quienes se quedan «en medio» buscan agradar a todos y no tener conflictos con nadie. Pero a veces sucede que todos terminan inconformes con quien decide tomar esa postura. Quedarse en medio, refleja una falsa intención de moderación y prudencia, y a la vez se percibe cierta inseguridad y cierto miedo. Esto es lo que creo yo ha pasado con la reforma energética de Peña Nieto, que al final no tuvo ese mucho de arriesgarse, de pagar el precio y sí de quedar bien con todos.

    La reforma energética de Peña Nieto, una llamarada de petate

    Lázaro Cárdenas, aquel legendario Presidente para la izquierda y un sector del PRI, expropió el petróleo. Pero fue otro Presidente, Ruiz Cortines quien terminó cerrando Pemex con puerta de acero al decretar que el ejecutivo no podía otorgar concesiones a empresas privadas. Gracias a este dato histórico, el PRI de Peña pudo hacer una reforma a medias cuando menos, porque puede avanzarle «un poquito» sin traicionar el «legado» de Lázaro Cárdenas. Es decir, bajamos los decretos de Cortines, y ahora nos quedan los de Lázaro Cárdenas intactos. Entonces no hemos traicionado la memoria histórica de los mexicanos, por el contrario, defendemos el legado histórico. Al cabo nadie conoce a Ruiz Cortines y menos que él fue quien prohibio el otorgamiento de concesiones.

    La propuesta de reforma consiste en una modificación al artículo 27 donde el estado podrá celebrar contratos de «utilidad compartida» sin perder el control de los energéticos. ¿Es un avance? Sí, pero pequeño y no hay mucho más que festejar: No se toca al sindicato de Romero Deschamps, y el petróleo sigue «siendo de todos los mexicanos». Y es que la reforma es lo suficientemente sosa para considerar absurdo que esta misma implique una privatización.

    Esta reforma más bien es política. Lo repito. El PRI va a buscar el desarrollo de México sólo al punto en que preserve sus intereses. Y políticamente fue lo que más le convino. Abro Pemex un poquito, más no lo suficiente para que la izquierda se me venga encima, que el PRD, que MORENA. Cuando los priístas dijeron que había que defender esta reforma en las calles (lo cual parecía un reto al movimiento de López Obrador), parece que estaban siendo sarcásticos, porque con una reforma tan a medias, no se podrá crear el suficiente coraje como para que se haga un movimiento masivo al cual retar.

    La izquierda está molesta, la derecha también, los mercados, la bolsa de valores, las corporaciones petroleras tampoco están muy contentas. Peña Nieto quiso quedar bien con todos y no quedó bien con nadie. Aunque es ganancia que la molestia sea tenue por varios sectores, contra el hecho de que un importante sector de la sociedad se indigne fehacientemente contra esta iniciativa. Recordemos que el 65% de los mexicanos está en contra de la privatización de Pemex contra un 19% que está a favor (los restantes son indecisos).

    ¿Se tratará de una gradualidad como la que menciona Noam Chomsky? Es decir, ir haciendo cambios de poquito en poquito para que la sociedad no se haya dado cuenta como es que el petróleo haya sido privatizado. O bien, es simplemente una reforma timorata, una reforma energética pensada desde conveniencias políticas. Pensada en no despertar al supuesto «México bronco», pensada en que el PRD no se baje del Pacto por México para que los priístas puedan seguir mangoneándolos.

    El PRI no quiso tomar el riesgo. Peña Nieto se presentó como el gran reformador (algunos se la creyeron) y de las 4 reformas propuestas, se ejecutaron 2 (la laboral y la de telecomunicaciones) que terminaron muy cortas, y esta propuesta por el ejecutivo tiene el mismo talante. Faltaría la fiscal pero creo que ya no podemos esperar mucho. Las reformas no lo han sido tanto, y en todos los casos, les han llovido críticas desde diversos sectores por dicha timidez. El gobierno de Peña Nieto que empezó pujante a pesar de las críticas de gran parte de la población se desinfla. Cuando ya no queden reformas por aplicar, habremos de preguntarnos cual será la siguiente estrategia.  Peña Nieto quedaría como un reformador mediocre.

    No, no hay intenciones de cambiar. Ni un pacto donde se invitaba a todas las fuerzas a trabajar en común (con estrategia mañosa) permitió que se lograran los avances que necesita este país.

    La insistencia de rememorar a Lázaro Cárdenas en el documento enviado por Peña al pleno, es la clara muestra de la incapacidad, o más bien, falta de voluntad para tomar riesgos. Se terminaron abrazando a los mitos históricos de nuestro país, a decisiones que en su momento pudieron haber sido útiles. Pero ahora ya no. En ese sentido el PRI terminó igual que el PRD o AMLO, tratando de justificar sus posturas con una historia mexicana que no es lo suficientemente digna para poder presumir y sentirnos orgullosos.

    Faltan ver las discusiones en el pleno, ver como se modifica esta propuesta. Pero la entrada es débil, timorata.

    Lo repito. El petróleo no es de todos los mexicanos, ya quítense eso de la cabeza. Con todo y petrolera no hemos logrado despegar, hay que empezar a hacer las cosas diferentes.

  • A 7 meses, ¿Por que no asimilo que #EPN es nuestro presidente?

    A 7 meses, ¿Por que no asimilo que #EPN es nuestro presidente?

    No importa si se hablan de gobiernos democráticos o autoritarios. Al Presidente se le percibe como la persona que está frente al timón de la nación. En un gobierno democrático, al mandatario se le elige, y se asume que existen los suficientes contrapesos como para que no tenga un poder absoluto, pero no deja de verse como quien va a la vanguardia de eso que llamamos nación.

    A 7 meses, ¿Por que no asimilo que #EPN es nuestro presidente?

    Bajo esta premisa, empiezo a entender por qué me cuesta trabajo asimilar que Enrique Peña Nieto es nuestro presidente. Desde antes que llegara al poder, le comentaba a una amiga que me iba a costar trabajo entender que Peña iba a ser nuestro Presidente. No solo se cumplió mi preocupación, sino que después de 7 meses, no sé como vaya a cambiar dicha percepción.

    En lo particular, no soy de los que encanta hacer mofa todo el rato de los presidentes, por respeto a la figura presidencial. Pero me es imposible tenerle respeto a Enrique Peña Nieto como persona, y es que no me ha dado los argumentos como para respetarlo. Es cierto, que lleva poco en el poder y hasta ahora no se puede hacer una evaluación fidedigna de su gestión. Pero yo no percibo a Peña Nieto como quien está al frente del país.

    Después de esa tenebrosa asamblea del PRI donde llegaban las formas tradicionales, verticales, y la alineación total (alienación no muy lejos tampoco), pensábamos que se le iba a hablar a Peña Nieto de «disculpe Señor Presidente». La cuestión paradójica es que mientras gran parte del poder en México recaía en el mandatario en los gobiernos priístas, pareciera que ahora es a la inversa. En muchos medios se refieren al oriundo de Atlacomulco como «Peña», «Peña Nieto», «EPN inclusive» y no tanto como «El Presidente». Cosa más común incluso con Felipe Calderón dentro de un panismo que se trataba de alejar de la magnanimidad presidencial de antaño.

    Es algo bien sabido la limitación intelectual de Peña Nieto, también debido a ello deducimos que no toma muchas de las decisiones que se espera tome un Presidente. Dejando a un lado los eufemismos, lo percibimos como títere. Entonces el respeto se pierde. Porque no cumple con el perfil que uno espera de un Presidente (independientemente de si sea bueno, malo o inepto).

    Se podrá decir que se perdió el respeto porque llegó al poder con serios cuestionamientos, acusaciones de imposición. Pero con Salinas de Gortari sucedió lo mismo (incluso en proporciones mayores) y a pesar de ser criticado, adquirió respeto. Incluso aunque en la actualidad se le percibe a Salinas como una némesis de México, existe cierto respeto hacia él, debido a lo que Peña no tiene: Inteligencia:

    Peña Nieto se ungió como el galán que conquistaría a las féminas, so pretexto de que experimentaran un orgasmo sin ayuda de sus maridos. Pero en realidad no lo vemos hablar mucho, y no se le ve línea. Con Calderón podíamos ver a un hombre que mostraba sus propias convicciones (estuviéramos o no, de acuerdo con ellas). Pareciera que Peña Nieto es más bien un vocero, alguien que anuncia, alguien que dice. Porque su poca capacidad intelectual, y su nula capacidad de improvisación, no permite que exprese las cosas con el suficiente sustento como para convencernos de que «el lo planeó, es su propuesta». Además de que no se quiere arriesgar el «Proyecto Peña Nieto» sobre todo en un momento donde se discuten reformas como la energética.

    La duda es ¿Qué tendría que pasar para que asimile que él es el Presidente? Incluso cuando acierte corre el riesgo de que se piense que él no fue el artífice de tal éxito, sino más bien, los que están detrás.

    Y sí, hablaré mañana de la reforma energética petarda. Déjenme prepararme.

     

     

  • La mediocratización del poder y los servidores públicos

    La mediocratización del poder y los servidores públicos

    Es cierto que muchos intelectuales y genios rehuyen de la política. Pero eso no quiere decir que dentro de esta no haya gente inteligente y preparada, más bien, por más alto sea el puesto, se debería esperar que el personaje esté más preparado.

    La mediocratización del poder y los servidores públicos

    ¿Qué pasa cuando quien toma las riendas no está preparado o es un inepto? Las repercusiones podrían llegar malas, o inclusive desastrosas. El que un mandatario esté preparado y sea muy leído no es garantía de éxito (López Portillo fue el presidente más culto), pero lo contrario podría ser casi una garantía de lo opuesto.

    Una persona inepta no tendría capacidad para llegar lejos. Pero cuando el poder se configura de cierta forma, podemos tener en la presidencia a alguien que no hubiera podido realizarse en algún otro ámbito de la vida. Si los ineptos llegan al poder es por una razón, y no sólo eso, sino que ellos dan la cara al pueblo como quienes los representan, cuando muchas veces actúan como títeres. Ellos no son los que mueven todos los hilos (aunque menos riesgoso es que asuman como títeres que dejándolos tomar decisiones).

    George W Bush en Estados Unidos. Enrique Peña Nieto en México. De esta forma quienes abusan del poder no quedan tan expuestos ante los reclamos y los golpes, porque los recibe quien da la cara. Empresas transnacionales hicieron «su agosto» en Irak. No fueron muy señaladas, pero George W Bush recibió todas las críticas por parte de la población, no sólo estadounidense, sino mundial.

    Por eso veo una contradicción en todos aquellos que criticaban (acertadamente) a Peña Nieto por ser un títere, y que ahora lo hacen culpable de todos los males que sufre el país cuando vemos que no es un hombre intelectualmente capaz de tomar todas las decisiones que un estadista tomaría. Si el régimen de Peña llega a ser un fracaso, todos harán burla de él, lo humillarán (más de lo que ya se ha hecho), pero el ni siquiera habrá tomado la mayoría de las decisiones que llevarían su gestión al fracaso. Quienes las hayan tomado recibirán menos golpes y más suaves.

    El problema con este fenómeno de mediocratización de la figura presidencial, es que pone en riesgo los principios democráticos de un país. Aunque sean elegidos democráticamente (tanto a George W Bush como a Peña Nieto se les cuestiona la legalidad de su triunfo, en diferentes proporciones), los ciudadanos habrán elegido a una figura que no es la que está tomando la mayoría de las decisiones. La gente (quien tenga la capacidad para hacerlo) tendrá que deducir quien es el mayor responsable, ¿Osorio Chong, Videgaray, Murillo Karam, es más, Salinas?, y dando por sentado que la mayoría no lo va a hacer, entonces se designará a Peña Nieto como el artífice de este fracaso, mientras que los otros responsables se podrán lavar las manos.

    La mediocratización del poder es de alguna forma reflejo de la sociedad gobernada (o al menos, una parte de ella). Los países menos cultos y preparados serán más proclives a tener un mandatario ignorante. En gran parte porque no tendrán la capacidad para rechazarlo en las urnas, y porque su natural ignorancia no será tan evidente dentro de un pueblo que no está mucho más preparado que la figura presidencial.

     

  • El viejo régimen regresa, y la oposición no sabe como contrarrestarlo

    El viejo régimen regresa, y la oposición no sabe como contrarrestarlo

    El domingo se llevarán a cabo las elecciones en diferentes municipios de la República Mexicana, además del estado de Baja California peleado por el priísta Trenti y el panista Kiko Vega. Carmen Aristegui en su programa de MVS Radio llama a Gustavo Madero, Preidente del PAN, a quien se percibe frustrado y a veces pareciera que tiene ganas de llorar, con una voz quebrada y un fuerte sentimiento de impotencia, afirma que el año pasado cuando el PRI ganó la Presidencia los mexicanos se preguntaron si se trataba del nuevo PRI o del viejo PRI. Madero afirma que las noticias son muy malas, que es el mismo PRI de siempre, que le están saliendo garras al dinosaurio y hace puras marranadas. -¡esto está de la chingada!- dice.

    El viejo régimen regresa, y la oposición no sabe como contrarrestarlo

    Las acusaciones no son cualquier cosa. Desde compra de votos, secuestros, montajes, violencia y hasta asesinatos. Actos despreciables que son vistos por los tricolores como meros actos pragmáticos. En sí lo que sucede no es sorprendente, es el PRI, en su ADN nunca ha estado la democracia, y sería utópico pedir un cambio, porque su carácter autoritario y ventajoso les ha servido muy bien.

    No solo el PAN hace esas demandas. El PRD denuncia una violencia electoral inédita que busca determinar las elecciones. Pero Madero termina siendo la muestra fehaciente de la impotencia de la oposición ante el partido en el gobierno. Se los comieron vivos, los dividieron con un Pacto por México que en el papel decía que iba a unir al país para hacer los cambios que se necesitaban. ¡Oye, Peña, tus hombres están comprando vot….! -Recuerda el Pacto por México-, ¿Por qué no han sancionado a nadie por lo de… -Recuerda el Pacto por México.

    Peña Nieto se ha tratado de mantener ajeno a las artimañas que hace el PRI en todos los estados donde va a haber elecciones. Pero ante los reclamos de oposición no ha hecho absolutamente nada, e incluso le dijo a Rosario Robles, implicada en las estrategias electorales en Veracruz, que aguantara las críticas.

    Pero no solo podríamos hablar de la displicencia premeditada de Enrique Peña Nieto. Sino también de aquella de la oposición que hasta que no «le sudaron» no prendieron los focos rojos. Desde hace meses se hicieron públicas las denuncias de ilegalidades electorales en Veracruz y en realidad no pasó mucho. El Pacto por México quedó en entredicho, pero al final, todo siguió igual. Ahora Madero lo vuelve a poner en entredicho, se muestra muy preocupado, habla de una regresión, del riesgo de la pérdida democrática, pero también se excusa de los errores de su partido, de las divisiones internas que afirma no existen y son invención del PRI, pero que en realidad son totalmente reales. Que claro que otra cosa es que una de las estrategias del PRI ha sido ahondar las divisiones en la oposición.

    La oposición se ha quedado con pocas armas, a pesar de que al menos en los primeros tres años, tienen tal acomodo en el congreso,  que le pueden hacer frente al PRI. Pero con su impotencia ante las elecciones de estado venideras, posiblemente en los otros tres, los priístas hagan lo que les plazca con este país.

    La oposición, todavía oposición, se está quedando muy corta. En las redes sociales colocaron una curiosa petición donde un usuario le pide a Madero romper el Pacto por México, armar una revolución como su abuelo (su tío abuelo en realidad), y eso me recordó que tal vez su poco carácter sea un mal de familia. A Ignacio Madero en algún momento le faltó determinación, lo cual le hizo caer ante Victoriano Huerta. Su nieto adolece de lo mismo, y tal vez de una forma más grave. En la entrevista con Aristegui se veía a una persona muy enojada. Pero más que una persona con carácter, parecía un niño que llegaba llorando con la maestra porque le habían pegado.

    Sin embargo, Madero tiene razón, el PRI quiere restaurar el régimen presidencialista. ¿Y dónde están los #YoSoy132 que tanto criticaron la imposición de Peña Nieto? ¿Dónde están todos? Sí, podrán ser elecciones locales en su mayoría, pero el problema es nacional. Si el PRI se sale con la suya, entonces habremos dado un importante paso a dicha restauración. Es preocupante, muy preocupante.

  • El Gobierno de Peña Nieto. Gobierno de leyes y justicia

    El Gobierno de Peña Nieto. Gobierno de leyes y justicia

    Una vez un amigo puso un comentario cómico en Facebook. Decía que si algo podía decir bien del PRI, es que saben bien como dar atole con el dedo, que los otros partidos (PAN y PRD) eran torpes para hacer eso y se veían mal cuando trataban de hacerlo. No es algo de ninguna forma falso o fuera de la realidad. Tanto tiempo en el poder les dio ese colmillo que otros partidos desearían, y que al tenerlo, se sienten eternamente chamaqueados al punto que después los vuelven a chamaquear.

    El Gobierno de Peña Nieto. Gobierno de leyes y justicia

     

    Paradójicamente «se está haciendo justicia» con el PRI «superando» en efectividad a los dos gobiernos panistas. Mientras que el PAN decepcionó en la impartición de justicia y no hizo lo que esperábamos que hicieran al llegar al poder (sobre todo para castigar a la fila de ratas que quedarían heredadas de gobiernos priístas), el PRI parece causar, sobre todo en los neófitos en temas políticos que es gran parte de la población, la sensación de que ahora ellos sí van a impartir justicia. Si la sociedad condena a un personaje (excepto Salinas, Montiel y cercanos al círculo del Presidente, claro), éste estará pisando la cárcel. Así sucedió con la vilipendiada Elba Esther Gordillo y ahora con Andrés Granier, priísta (buena noticia) pero no cercano al Presidente (entonces no tan buena).

    Mi lectura es una postura pragmática por parte del gobierno. Como lo comenté, la legitimidad le da más margen de maniobra al gobierno. El gobierno busca castigar a quienes se brinquen a la justicia (aunque ellos lo hayan hecho como parte de la estrategia electoral). Buscan minimizar la exposición de los defectos que perjudiquen la imagen del Presidente Peña Nieto. El dicho del futbolista Romario a Pelé se podría aplicar. Peña Nieto callado es un poeta, por lo cual buscan minimizar las meteduras de pata, buscarán crear un clima donde hagan parecer que han cambiado aunque vemos cualquier clase de trampas en los procesos electorales de este año.

    Pero dentro de esto sí hay buenas noticias, dentro de un aparente maquiavelismo, vemos que para algunos será más difícil salirse con la suya en el arte del robo y la corrupción. No tanto porque exista una sincera voluntad en el gobierno, sino porque aquellos que «tranzan» quedan cada vez más en evidencia y orillan al gobierno a poner cartas en el asunto. Parte tiene que ver con una sociedad que poco a poco se concientiza, y la cual ya no se conforma con cualquier «atole».

    Al ver el historial de la persona de Peña Nieto en la política, de su partido, tanto en el pasado en el presente, como gobernador, como candidato, no nos cuadraría mucho que se tratara de un gobierno que cree en la ley, que la hace respetar y la respeta. Por el contrario, su cacareado pragmatismo incluye saltársela cuando es conveniente, tratando de no hacer mucho ruido y aparentando tal cual niño, que ellos no fueron y no hicieron nada. Por eso es donde entra la paradoja. El problema es que sólo quienes están interesados en el tema político y le entienden, la pueden ver. Muchos más, sobre aquellos que solo ven el presente y no analizan el entorno (y que son mayoría todavía) podrán creer que este gobierno «sí va a cambiar las cosas, sí va a hacer justicia».

    Entonces también dependería del entorno que tanto esta línea del partido en el gobierno puede ser benéfica, o puede ser contraproducente. Depende de a como, de a cuanto, cuantos, y que tan rápido se traguen las palabras del gobierno.  Si ya maduramos lo suficiente como sociedad, posiblemente no podrá haber retorno atrás y se tendrán que sentenciar más figurines que atenten contra la justicia. Si no lo hemos hecho, posiblemente a la hora que nos echemos a dormir, vengan los desfalcos a diestra y siniestra (aunque mediáticamente discretos). Espero que sea de la primer forma, y de alguna manera le puesto a que pueda ser así.

    Lo bueno es que Granier, ya está donde va, entambado.

  • La madre de Enrique Peña Nieto

    La madre de Enrique Peña Nieto

    Hay casos en que una sana catarsis llega a lo ridículo y lo banal. Hay casos que pueden ser parecidos, pero una sutil diferencia es suficiente para diferenciar una loable expresión ciudadana, y un acto de masas comportándose como masas no pensantes. Así, es muy diferente hablar de una marcha en contra de un candidato cuyo partido trae malos recuerdos (y el mismo candidato inclusive) en tiempos de elecciones, que de una mentada de madre masiva en Twitter, cuya razón (desde un perspectiva «racional») desconozco.

    La madre de Enrique Peña Nieto

    Muchos no votamos por Peña Nieto, y cuestionamos su figura, y cuestionamos el proceso electoral, cuestionamos su inteligencia y cuestionamos a algunos miembros de su gabinete. Era tiempo de pasar a de la protesta a la propuesta (ambas necesarias), pero crear un Trending Topic en Twitter en «homenaje» a la madre de Enrique Peña Nieto, no es algo que siquiera se le puede llamar protesta. Una protesta es un acto donde los ciudadanos se manifiestan ante alguna inconformidad concreta (salarios bajos, monopolios, crisis económicas, o el regreso del PRI como sucedió el año pasado). Mentarle masivamente la madre al Presidente Peña en las redes sociales ni siquiera es de buen gusto como catarsis. ¿Qué ganan con eso? En realidad, nada.

    A veces no se entiende como funcionan las cosas. Empezando porque Peña Nieto no es el origen de todos los males, más bien sería la consecuencia de muchas cosas que suceden en el país. En resumen, si no era Peña era otro. El #YoSoy132 al menos había puesto los ojos en uno de los problemas de raiz (el monopolio en las telecomunicaciones). Pero no, cuando el IFE fijó su postura ante el caso Monex, nadie protestó, todos callaron; cuando en Veracruz, el PAN puso al descubierto una estrategia operativa para utilizar los programas sociales para ganar votos, nadie protestó, todos callaron. Me llega un lamentable mensaje de -Esto es absolutamente personal contra Peña Nieto, ni siquiera en contra de sus políticas que puedan ser cuestionables-. y eso es lo preocupante.

    Y es preocupante porque hasta para el gobierno y el propio Peña Nieto, es más cómodo tener a ciudadanos que se limiten a mentar madres en las redes sociales, en vez de cuestionar sus políticas y la forma en que se gobierna. No, no importa que Peña Nieto haya mostrado opacidad al rendir cuentas, pero sí importa que no haya sabido decir qué es el IFAI. No, no importa toda la estrategia operativa en Veracruz, pero sí importa que haya mencionado a Boca del Río como capital de Veracruz. Es más, tal vez ni siquiera Peña Nieto se haya enterado de la mentada que recibió en las redes sociales.

    Si queremos construir un mejor país, debemos enfocarnos en la raíz de todos los males, y proponer un cambio. Los cambios son difíciles y conllevan esfuerzo. Mentar la madre en una red social es algo demasiado fácil. No. El gobierno no va a cambiar de forma de hacer política por una «mentada masiva» recibida en Twitter. Se entiende la inconformidad que genera este personaje, pero no hay siquiera un móvil que detone un enojo colectivo, máxime que Peña Nieto lleva poco en la presidencia y no podemos hablar todavía de políticas que hayan afectado de forma directa y evidente a la población. ¿Les pregunto? ¿En qué cambió el país despues de ese hashtag?

    Mientras, seguramente Peña Nieto ha de estar festejando cómodamente con su madre (si su agenda se lo permite), quien seguramente le pedirá a su hijo dejar de cometer errores y ponerse a leer para que no la estén recordando por todos lados.