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  • Desmitificando el nacionalismo bananero pt 1: Las empresas mexicanas

    Desmitificando el nacionalismo bananero pt 1: Las empresas mexicanas

    A partir de hoy estaré escribiendo una serie de artículos que subiré a este sitio esporádicamente y donde intentaré desmitificar todas esas creencias nacionalistas absurdas que tenemos y que nos han tratado de repetir por generaciones dentro de nuestras cabezas. No, no haré lo que hacen sitios como el Mitófago donde solamente cambian la versión oficial por la versión de «la derecha»; y no hablaré necesariamente de historia, sino de creencias que llevamos a lo cotidiano, que tomamos como normales pero son absurdas.

    Desmitificando el nacionalismo bananero pt1: Las empresas mexicanas

    Hoy empezaré con el tema de las empresas mexicanas: Siento que los mexicanos somos aprehensivos con lo «nacional», es algo que no se nos debe de escapar de las manos. Por más mexicano sea algo más mexicano será, si alguien se envuelve en la bandera mexicana más mexicano es, como si importara más la forma que el fondo.

    La gente se sintió orgullosa porque supuestamente el novio de Emma Watson era mexicano. ¡Eso lo dice todo, carajo!

    Cuando se habla de empresas mexicanas salen muchas voces críticas (algunas críticas acertadas, otras absurdamente erróneas o sacadas de contexto): -Son monopolios, son corruptas, no generan competencia, son parte de «la mafia del poder». Pero cuando una de esas empresas es vendida a algún conglomerado extranjero los sastres se llenan de trabajo porque hay muchas vestiduras rasgadas. La venta de una empresa mexicana al extranjero es una derrota, una humillación, un gol de Landon Donovan en un Mundial.

    Pero las empresas son de sus accionistas, no de México.

    Los accionistas tienen todo el derecho a hacer lo que quieran con sus empresas. Las empresas la trabajaron ellos, no son una concesión del gobierno, no nos deben nada; por el contrario, han generado empleos y en la gran mayoría de los casos, después de que estas empresas pasaron a manos de extranjeros, esos empleos siguen ahí.

    Pero algunos insisten que con la venta de la Cervecería Moctezuma y la Corona a conglomerados extranjeros, hemos perdido algo de «nuestro México».

    Venden Corona al extranjero

    Vivimos en un mundo cada vez más globalizado, agentes extranjeros intervienen cada vez más en nuestra economía, no porque seamos necesariamente más débiles, sino porque los progresos tecnológicos y sociales fomentan esta dinámica. Esto no sólo pasa en México, en Estados Unidos pasa lo mismo.

    Para muestra basta un botón, o muchos: Me imagino que ustedes saben que Detroit es una ciudad decadente. Esto lo es porque esta ciudad dependía mucho de la industria automotriz. Muchos de los empleos que generaban en esa ciudad se fueron ¿Y a donde se fueron? En gran parte a nuestro país.

    O sea, empresas estadounidenses, con el fin de abaratar costos dejaron de dar empleos a su país para traerlos al nuestro. En México por menos que eso estarían solicitando la nacionalización de las empresas, dirían que vendieron su alma al diablo. Pero esto en realidad es un proceso natural. Los países en desarrollo pueden ofrecer mano de obra barata (otra cosa es que algunas de estas empresas abusen y contraten trabajadores en condiciones infrahumanas como China), conforme estos países crecen y el poder adquisitivo también, esa ventaja competitiva naturalmente se pierde, pero dado el crecimiento (con una sociedad más educada y con más capacidad de compra) entonces pueden aspirar a generar empleos más cualificados (en lugar de obreros que maquilen, se opta por ingenieros que tienen una mayor preparación).

    Y hablando de empresas que se venden, sucede lo contrario. Por ejemplo, Carlos Slim va a Estados Unidos y ya es el mayor accionista de The New York Times con el 16.8% de los papeles clase A. ¿Los gringos se rasgaron las vestiduras? No (bueno, tal vez Donald Trump si tenga posibilidades de pegar un grito). Por otro lado, Bimbo tiene una considerable participación de mercado en Estados Unidos, y Cemex es una de las cementeras más importantes de Europa.

    Y si Corona, nuestra cerveza emblemática ya no es «mexicana», la Budweiser, la cerveza más emblemática de Estados Unidos ¡ya no es gringa! La vendieron a un consorcio brasileño-belga.

    Ustedes saben que la India con Bollywood es la segunda meca del cine y ellos tienen una considerable influencia en Asia y Europa del Este sobre todo. Bueno, resulta que alumnos de Stanford le sugirieron a Alejandro Ramirez dueño de Cinépolis, que invirtiera en ese país porque a pesar de la importancia que tiene la industria cinematográfica en ese país, las salas no eran de la mejor calidad. Ahora si vas a India, te vas a topar con uno o varios Cinépolis, te vas a sentir casi como en casa. Los inconformes (muchos de izquierda y algunos conservadores colados) seguramente no conocen esta historia. Y menos saben que Cinépolis tiene presencia también en Turquía, Brasil, Colombia e incluso Estados Unidos – ¡Pero Corona es de México, no se la lleven!

    Cinépolis en la India

    Y menos conocen a los mexicanos que fabrican drones y los exportan. No conocen la historia de Jordi Muñoz y Guillermo Romero quienes sólo después de los chinos son quienes venden más drones para uso civil ¡En el mundo!

    En lugar de esperar que el gobierno venga y proteja a nuestras empresas (cosa que ya hizo con el modelo de sustitución de importaciones y salió mal), y peor aún, tachar de antinacionalistas a aquellos que decidan vender sus acciones al extranjero, se debería de promover más el emprendedurismo y la innovación en nuestro país. En vez de llorar porque la Corona se fue, deberíamos de enfocarnos en generar más empresarios mexicanos. En resumen: en vez de cerrar nuestros mercados deberíamos de abrir más nuestras mentes. En vez de rasgarnos nuestras vestiduras, deberíamos crear emprendedores que diseñen vestiduras que no se rompan.

    Es sentido común, pero nuestros traumas nacionalistas a veces nos nublan la mente.

    Esperen mi siguiente entrega.

  • ¿Para qué estudiar en México?

    ¿Para qué estudiar en México?

    Cada vez hay más voces (sobre todo de charlatanes y vendedores de libros Best Sellers cuestionables) que dicen que estudiar no sirve, que cursar una carrera universitaria o una maestría no hará alguna diferencia en las expectativas de empleo. En los cursos de inducción de las empresas multinivel te lo repiten hasta el cansancio, con su biblia en la mano (es decir, el Padre Rico, Padre Pobre de Kiyosaki) te mencionan como es que estudiar es una gran pérdida de tiempo, y como enrolarte en su sistema de ventas podrás hacerte millonario, podras viajar por todo el mundo o inclusive comprar un equipo de futbol.

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    El estudio de la OCDE parecería darles razón a estos mequetrefes. El reporte llamado «Panorama de la Educación» menciona que en México existe una mayor tasa de desempleo entre los individuos que tienen más estudios. Por ejemplo, la tasa de desempleo entre quienes no tienen educación media superior es del 4% y quienes tienen estudios de educación superior es del 5%, parecería un dato no tan relevante, pero lo es cuando los comparamos con el promedio de los países de la OCDE donde quienes no tienen educación media superior tienen una tasa de desempleo del 14% y quienes tienen educación superior su tasa es del 5%. ¡Vivimos en el mundo del revés!

    Seguramente este indicador se puede explicar porque nuestra economía no está lo suficientemente desarrollada para emplear a todos aquellos que ofrezcan un valor agregado. Posiblemente tenga que ver con el hecho de que las carreras más demandadas son las de siempre, las que (con excepción de Contaduría) casi no llevan matemáticas, las que son fáciles de estudiar, como lo son Contaduría, Administración, Derecho, Comunicación, Ciencias Políticas, Educación y Pedagogía, Psicología, Turismo, Diseño y Medicina que son las carreras más demandadas según la ANUIES ¡Ninguna ingeniería!.  En cambio las empresas solicitan egresados de Administración de empresas, Contaduría, Ingeniería Industrial, Mercadotecnia, Actuaría, Economía, Relaciones Internacionales e Ingeniería en sistemas.

    Lamento decirles a los estudiantes de preparatoria que si quieren estudiar una carrera que les pueda generar una mayor expectativa (al menos que tengan un talento excepcional para destacarse en alguna de las carreras de siempre) le van a tener que agarrar el gusto a las matemáticas.

    Otra cosa tiene que ver con el hecho de que muchos se atienen a encontrar empleos en una empresa como si fuera la única solución, entran a portales como el de OCC Mundial o Computrabajo en búsqueda de su empleo soñado pero se topan en general con sueldos muy magros, se quejan de que las empresas no les dan oportunidades (las empresas abren vacantes que les puedan generar valor añadido a a su trabajo, no son hermanas de la caridad) pero no se han puesto a pensar en que ellos mismos se podrían generar sus propias oportunidades, trabajando por cuenta propia o abriendo sus empresas. El futurólogo Alvin Toffler hace ya varios años auguró que los empleos formales tal y como los conocemos hoy decrecerían en beneficios de los autónomos que prestan servicios para empresas.

    Al final del día se tiene que pensar en los estudios como el conocimiento que te ayudará a especializarte y con el cual podrás aspirar a un mayor nivel de vida, y no a una especie de papelito o boleto que te abrirá automáticamente las puertas (luego por qué abundan los estafadores que te venden titulaciones). Algunos piensan que estudiando una maestría automáticamente obtendrán mayor posibilidad de obtener un buen empleo por el simple hecho de tener el título y no se enfocan en el conocimiento que la maestría les da.

    Si en México las empresas no otorgan los suficientes empleos, habrá que pensar cómo podemos generar esas empresas, y quienes ahora claman por un empleo podrían ser los que las generen si logran pensar fuera de la caja.

  • La estafa, la mediocridad y el camino fácil

    La estafa, la mediocridad y el camino fácil

    Soy amigable, Me intereso por la gente, no suelo verlos con signo de pesos $$$ y 9 de cada 10 veces, termino siendo amigos con los alumnos que tengo (como los veo varias veces)  Jorge Ascencio (tomado de su blog personal)

    Jorge Ascencio, la estafa, la mediocridad y el camino fácil

    Hoy tuve de esas conversaciones conmigo mismo sobre las carreras universitarias (de donde salen temas para este blog), y en ese mismo momento un amigo mío sube a su cuenta de Facebook un video que me  cayó como anillo al dedo. Fue una doble sensación, me reía mucho, pero a la vez me daba ese sentimiento de coraje. Me explico, Jorge Ascencio es un jóven de Monterrey que se dedica a la fotografía, aunque en su página como fotógrafo (tiene varias páginas) solo tiene una fotografía de su trabajo (una) y más de 100 fotografías de presuntos testimonios que habían quedado contentos con el curso. En un video subido a Youtube, parece no mostrar muchos conocimientos sobre fotografía cuando trata de explicar como quitar «esos brillitos» provocados por el sol. Aún así cobra un curso de fotografía por 6 horas, a $5,900 pesos.

    Pero lo que más me llamó la atención fue un video donde dice vender un curso en Photoshop (que aparece en la parte de abajo). Este video es una muestra de la mediocridad y la búsqueda del dinero fácil, de la aversión al esfuerzo y a la preparación. Afirma él que la carrera de diseño gráfico es un absurdo e innecesario; que es una forma incorrecta de aprender porque diseñar «no es algo del otro mundo»; que el 80% de lo que le enseñan a uno en la universidad, no sirve para nada. El afirma que con un curso de 6 horas de Photoshop, el alumno podrá aprender a diseñar con la calidad de los diseños que se utilizan en las revistas. Lo peor de todo es que las diapositivas que muestra en el video tienen un diseño terrible, precisamente de alguien que no ha tocado el Photoshop en su vida.

    El video es pésimo, esta persona naturalmente no sabe hablar, redundea, se traba mucho, y yo sé que no es necesario que lo sepa hacer para dar un curso ¿o más bien sí? pero lo peor es hacerlo cuando no lo haces bien, y filmar desde tu recámara. Bajo este ambiente afirma que ha dado más de mil cursos, que tiene una gran reputación y que todos sus clientes están satisfechos ¿tú le crees? ¡Yo tampoco!

    No sé si alguien le haya comentado a este joven que el diseño gráfico tiene fundamentos y esos solo te los da el estudio. Es cierto que muchos de los conocimientos los aprendes fuera de la universidad (es mi caso), pero también es cierto que la universidad te da los fundamentos de la actividad que vas a realizar. Jorge Ascencio dice que las matemáticas que estudió en su carrera de ingeniería fueron inútiles y que en la práctica no eran necesarias. Pero si ven su talante y tomamos en cuenta que lleva 8 años «haciéndola de fotógrafo profesional» me pregunto si alguna vez ejerció su carrera.

    El diseño de sus páginas web es terrible. Alguien con conocimientos en Photoshop y casi nada de desarrollo web puede crear un sitio bastante más decente que el que tiene él. ¿Tú pagarías un curso de Photoshop a alguien que tiene su página tan impresentable? De su estrategia de ventas mejor ni hablamos, para el basta con tomarse fotos en Europa (lo cual presume en todos sus sitios) para afirmar que conoce técnicas europeas de fotografía. No hay ni una sola fotografía tomada por él. En su canal de Youtube ha deshabilitado los comentarios y la opción de votar el video por naturales razones.

    Gracias a gente como esta, debido a la ingenuidad de varios clientes (que no saben que es un producto de calidad y que no lo es) se termina malbaratando sectores económicos de servicios, como el de diseño gráfico precisamente, perjudicando a aquellas personas profesionales que buscan imprimir calidad en su trabajo. Además que este tipo de trabajos terminará perjudicando a los clientes. Este tipo de «emprendedores» fomentan la cultura de la mediocridad, buscan dinero sin ningún esfuerzo, desdeñan la preparación académica, el nutrirse de información y conocimiento. Reprobable que exista gente así.

    Y por cierto, no conozco al tal Jorge Ascencio. Simplemente me molestó mucho ver que existan este tipo de personas, cuando amigos míos en diseño gráfico, profesionales, sufren porque los clientes no valoran su trabajo, lo cual se percibe en sus ingresos. A continuación les dejo el video, júzguenlo ustedes:

  • Trabajando por cuenta propia. Desmitificando el autoempleo

    Trabajando por cuenta propiaMis primeros 8 años de vida «económicamente activa» la pasé trabajando en empresas. Yo recuerdo que cuando estaba la universidad me había puesto la meta de trabajar por mi cuenta y de esa forma ganarme el pan, pero también sabía que requería experiencia y necesitaba ser empleado para luego tener mi propio negocio. Ciertamente no es algo mandatorio, existen empresarios exitosos que nunca trabajaron para una empresa, pero son la excepción y no la regla. En mi carrera como empleado terminé un tanto decepcionado del mundo laboral, porque era bastante diferente a como te la pintaban en la universidad. Uno se imaginaba en una empresa donde todos los integrantes eran unos «profesionales trabajando para el bien común» y que esa falta de seriedad ante la vida que uno palpaba en la preparatoria e incluso la universidad se acababa al llegar al mundo afuera, pero no fue así. El mundo laboral está plagado de intereses, es la ley de la selva, y naturalmente el ser profesional y buen trabajo si bien es una ventaja no te garantiza nada.

    Pasar de empleado a emprendedor no es una tarea fácil, y más cuando piensas en un negocio que no requiere de mucha «inversión inicial», suena paradójico; pero al haber menos dinero invertido, el crecimiento es más lento y a veces uno tiene que hacer recortes en sus gastos. Al iniciar ni de lejos uno va a ver los ingresos que ganaba como empleado (a menos que hayan estado en empleos muy mal pagados), y tal vez muchos se decepcionarán. Pero en estos más de 3 años me he dado cuenta que la perseverancia comienza a rendir frutos. Uno cree que ser emprendedor o autoempleado o como le quieran llamar, es algo fácil y comodino, que uno se puede dar vacaciones cuando quiere, que no tiene un jefe; pero es de pensarse dos veces; porque en esos casos yo no veo ventaja alguna y se los voy a explicar.

    Cuando eres empresario no tienes un jefe, tienes cientos de jefes y esos son tus clientes. Cierto que si tu jefe te despide, como empleado el golpe es más duro porque tu ingreso se reduce a 0 hasta que encuentres otro trabajo; pero cuando tienes tu negocio, si no haces bien tu trabajo, las consecuencias negativas llegan más rápido. Cuando no te desempeñas bien en un empleo, los jefes generalmente hablan contigo antes de decidir despedirte, es decir, tienes oportunidad de corregir el camino si no estás generando la eficiencia que se necesita (ya sea por falta de actitud o preparación), en el mundo de los negocios no es así, tus clientes no platicarán contigo, si no les gusta tu trabajo no solo no te volverán a contratar sino que seguramente les dirán a otras personas sobre la mala calidad de tu servicio y tu reputación caerá, y lo malo es que cuando tu reputación cae, ya es muy difícil levantarla. Cuando eres un emprendedor, no trabajas para una marca, más bien eres una y la tienes que cuidar demasiado bien. Ciertamente conforme empiezas a adquirir cierto volumen de trabajo podrás darte el «lujo» de empezar a descartar a los «malos clientes», pero los clientes son iguales que los jefes; no revisarán tus horarios, ni como trabajas, simplemente buscarán que el trabajo que les entregues tengan calidad y tu como emprendedor te lo tienes que arreglar para eso.

    Aquí entonces entro al tema de que uno es dueño de sus tiempos. En cierta forma es así, pero a veces ni siquiera es para bien. Por ejemplo, yo trato de administrar mis tiempos y trabajar en horarios de oficina; yo que trabajo desde casa, en mi hora de descanso puedo acostarme 30 minutos para tratar descansar un poco (cosa que no pueden hacer los empleados, a menos que trabajen para esas empresas japonesas que instalan hamacas en la oficina). A veces es necesario trabajar en horarios de oficina, porque es cuando los clientes están disponibles. Y cuando uno trabaja por cuenta propia tiene la difícil tarea de autodisciplinarse y ya no porque pueda hacer decidia, sino porque existe una tendencia a que el emprendedor quiera trabajar de más, y a veces eso termina siendo contraproducente. Los empleados desearían poder darse vacaciones cuando quisieran como los emprendedores, pero el emprendedor está tan preocupado por su negocio que se la piensa bien cuando tomar vacaciones, y creanme, los emprendedores, a menos que ya tengan una empresa lo suficientemente sólida (lo cual tarda varios años) y puedan delegar responsabilidades, no toman más vacaciones que los empleados.

    Hay más inconvenientes, un autoempleado generalmente no tiene ingresos fijos hasta que genera esa estabilidad que se logra pasando algunos años. Algunas veces un emprendedor recibirá un cheque que equivale a lo que ganaría en 3 meses en una empresa, por un proyecto que no le tomará ni un mes realizar, pero otras veces no verá dinero en más de un mes. Si creen que la dinámica del mercado es muy ingrata con los empleados, porque ante esas crisis y bajones suelen haber recortes; es todavía más ingrata con los emprendedores, porque un empleo te da cierta protección de que «haiga sido como haiga sido» verás tu ingreso mensual. Siendo emprendedor una crisis te afectará si o si en los bolsillos, y así como te pueden despedir de un trabajo a menos de que seas de «los más eficientes», tu negocio puede quebrar a menos de que seas de «los más eficientes». Y que decir de los impuestos. Ciertamente en las dos modalidades debes de pagar impuestos ante Hacienda, pero cuando eres empleado generalmente al entrar a tu trabajo te dirán cual es tu ingreso libre, y darás por sentado que tu ganancia es esa y no la nominal. Cuando eres emprendedor, al recibir tus ganancias sabes que de ahí deberás pagar un porcentaje. Es decir, si vendes un proyecto a $10,000 pesos (sin incluir el IVA dando por sentado que al cliente le cobrarás ese impuesto), te quedarán en realidad unos $8,000 o $9,000 pesos, dependiendo también de tus deducciones. El trabajo sucio ante Hacienda no lo hará tu empresa, lo tendrás que hacer tú, ciertamente puedes contratar un contador para quitarte muchos pesos de encima, pero a fin de cuentas cualquier problema que exista ante Hacienda, legalmente serás tu el responsable y no la empresa para que trabajas.

    Entonces ¿cuál es la gratificación de trabajar por cuenta propia?. No es lo mismo tener un negocio que trabajar de empleado. Tienes una mayor libertad creativa y de toma de decisiones. Sabes que el destino de tu empresa será marcado por lo que tu hagas, es decir, tendrás algo que es tuyo, y debido a eso, al menos así lo considero, es más motivador trabajar por cuenta propia porque es un reto. Cierto, existen factores exógenos (cambios en el mercado, crisis, oportunidades), pero tu puedes decidir como abordarlos. En una empresa, puedes ser muy buen empleado, pero por alguna razón podrían despedirte simplemente porque tu puesto no lo consideran tan necesario (independientemente de si realmente lo sea o no), o bien, puedes perder tu empleo porque la empresa para la que trabajas quebró por malos manejos. Como emprendedor tienes una mayor flexibilidad en ese aspecto, si ves que estás perdiendo ventas, puedes decidir innovar, o bien crear otras áreas de negocio las cuales estás capacitado para ofertar. Ciertamente deberás arreglártelas tu solo en cuestión de servicios médicos y de ahorro porque no tendrás protección por parte del gobierno (aunque ahora existe la opción del Seguro Popular), lo cual significa también más gasto; pero también es cierto que la edad no será una limitante para trabajar, no deberás estar preocupado si tu perfil ya no es «conveniente» para las empresas, porque en el emprendedurismo lo que cuenta es el esfuerzo, la innovación y la capacidad de adaptación.

    Para acabar, una cosa que recomiendo es no dejar de llevarse por la corriente y tratar de ser mejor. Esto lo digo, porque como emprendedor, muchas veces uno ve una fuerte falta de profesionalismo del mercado lo que hace que uno llegue a poner en tela de juicio la necesidad de ser profesional (en el más estricto sentido de la palabra). Si las empresas a las que ofreces servicios no son serias (y vaya que en México es muy común eso) no significa que tu lo debas de hacer, por lo contrario, debes de saberte adaptar a esa realidad para que no te perjudique. Pon candados al riesgo de que te puedan quedar mal, cobra anticipos y si es necesario, que exista un contrato de por medio. Es cierto que debes saber venderte bien ante los clientes, pero debes hacerte respetar y si un cliente quiere pasarse de listo debes de ser tajante, no te esfuerces por conservar a un mal cliente, a la larga desgastará más tu desempeño.

    El ser empleado o emprendedor depende de la personalidad de cada quien. A unos se les hará mejor trabajar para una empresa y otros crear una. Las ventajas y desventajas también van en función a cada persona y varían. Pero está claro, en un país donde no tenemos muy buenos índices de empleo, tal vez el trabajar por cuenta propia podría no ser tan mala opción.

  • Bancos y corporaciones, patrocinadores del G-20 ¿Y los ciudadanos?

    El día de hoy en que estoy escribiendo este artículo, se está llevando la reunión mundial del G-20 en Cannes, Francia (donde se reunen los 20 países más poderosos, en los cuales está incluído México). Ahí se toman muchas decisiones en cuanto a la situación económica que prevalece en el mundo y otos diversos puntos que afectan directamente a la sociedad. Lo que me llama la atención y no solo eso, me provoca indignación, es que esta reunión, está patrocinada por bancos y corporaciones privadas, si, esas que pidieron rescates millonarios a los gobiernos, y si, esas que forman parte  del 1% más rico del mundo.

    Lejos de buscar criticar alguna tesis neoliberal o de libre mercado, aquí ya estamos viendo otra cosa, es una especie de corporativismo mundial, que más que fomentar la libre competencia, con esta cooptación por parte de las entidades privadas a los gobiernos, la disminuyen y hacen crecer la brecha entre ricos y pobres. Hay muchas teorías de la conspiración respecto a este tema como el Club de Bildelberg y algunas otras teorías más «alocadas». Pero la gran influencia de las corporaciones que tienen sobre los gobiernos no se puede negar.

    Si analizamos el listado del grupo de países que conforman el G-20, veremos que casi todos ellos son, o dicen ser países democráticos. Pero en estas reuniones muestran todo lo contrario. Me pregunto, si los gobiernos de estos países dicen gobernar para el pueblo, ¿Por qué solo invitan a las corporaciones privadas y no a movimientos o asociaciones civiles que representen a ciudadanos para que expresen su punto de vista? ¿Por qué no invitan a alguno de los representantes de los «indignados» a nivel mundial, o a asociaciones ya sea Amnistía Internacional o quien sea?.

    A mi juicio, esto lo único que hace es socavar a la democracia, porque los gobiernos obedecen más a los intereses de unas cuantas entidades privadas que a los intereses de los ciudadanos, y el problema es que muchas veces no importa siquiera la ideología política de los mandatarios para ser que estos sean socavados por los intereses de las corporaciones. Un ejemplo es el ex-mandatario italiano Romano Prodi, un político de «centro-izquierda» que fue también un «empleado» de Goldman Sachs, una empresa estadounidense de inversión que pertenecen a ese 1% que concentra la mayor parte de la riqueza mundial.

    Lo que está sucediendo es un riesgo para la democracia, si hasta el Vaticano lo ha advertido es por algo. Las manifestaciones multitudinarias dentro de varios países es un reflejo de lo que está pasando. Y curiosamente en los países que históricamente dicen «haber defendido la democracia a rajatable» como Estados Unidos, hacen lo contrario al tratar de reprimir las manifestaciones llevadas a cabo en su país.

    Es hora de poner un alto a todo esto, porque si el sistema sigue avanzando así, no se a donde vayamos a parar.

     

  • Empresas que buscan estudiantes güevones.

    Me llamó la atención un cartel que encontré en Internet, el cual ofrece elaborar trabajos desde secundaria hasta universidad. En el cartel dicen que se hacen ensayos, investigaciones, maquetas, mapas conceptuales, planeaciones de clase y revisiones de tesis. Todo lo necesario para que el estudiante deje de cumplir con sus obligaciones. Afirman que son trabajos auténticos y no copias de Internet. Cuando ví ese letrero dije !no manchen! estos sí que lucran con la «güeva» de los estudiantes.

    Es cierto que todos cuando fuimos estudiantes nos daba algo de tedio y flojera hacer las tareas, de hecho muchos les pedíamos a los cerebritos que nos la pasaran. O de plano no las hacíamos lo que repercutía en el promedio final que obteníamos en las materias. Recuerdo muy bien cuando el «profe» anotaba en el pizarrón como se componían las calificaciones de su materia, ej: «examen 60% tareas 20% proyectos 20%» y en base a eso decidíamos que tan importante era hacer las tareas. Muchas veces era un aliciente para tener un colchón en caso de que no fuéramos muy buenos para estudiar, pero lo cierto es que gran parte de la enseñanza que obtuvimos fue gracias a las tareas.

    Es por esto que este tipo de «empresitas» me causan indignación, porque promueven la flojera y el conformismo en el estudiante. Es casi como pagarle a un maestro para que lo pasen. Si de por sí la eduación en México es mala (sobre todo en el sector público) este tipo de establecimientos vienen a agravar la situación educativa en la que se encuentra el país. Y no solo eso, hay que recordar los establecimientos que te «venden» los títulos sin haber siquiera estudiado o haber pasado un curso fácil.

    Pienso yo que las autoridades deberían hacer algo con este tipo de negocios, los deberían de clausurar. Me da coraje que haya gente que se gane el sustento diario haciendo las tareas y deberes de los demás. Ahora resulta que estos oportunistas no solo van a ganar dinero, sino que van a ganar el conocimiento que debería de obtener el estudiante. Este último solo recibirá la calificación que obtuvo gracias al trabajo de un tercero.

    Es simplemente la cultura del mexicano de hacer todo fácil, buscar resultados con el mínimo esfuerzo. Tanto que estos «changarreros» ya encontraron un nicho de mercado a explotar. ¿Target? Estudiantes güevones los cuales quieren pasar el curso sin ningún esfuerzo y sin ningún contratiempo. Yo creo que Elba Esther Gordillo debería estar feliz, ya no se me haría raro que el SNTE termine certificando a estos changarros, porque aparte hacen planeaciones de clase, para que el profesor no se tenga que martirizar y llegue al salón con los temas ya totalmente diseñados por estas empresas (así les dá más tiempo de marchar y de votar por el PANAL o por el PAN).

    Qué lástima que exista esto, pero bueno, es el reflejo de nuestra cultura conformista.

     

  • ¿Modernizar una empresa, o regresarla a las manos del pueblo?

    Dentro de esta frase, que en ambos casos parece atractiva, siempre hay algo que se quiere ocultar, tal vez porque no generan esa incertidumbre cuando un político menciona las palabras «privatizar» o «nacionalizar». En el caso de la frase privatizar una empresa (sobre todo cuando se trata de capital extranjero), se entiende mas bien como el despojo de un bien nacional a unos capitalistas que quieren obtener su beneficio propio, pero en cambio la frase modernizar una empresa, se entiende como símbolo de progreso de una nación. Ahora, en el caso de la frase nacionalizar una empresa se puede entender como una acción de algunos estadistas que quieren desalentar la competitividad y convertir poco a poco el país en una entidad comunista, y por el contrario la frase regresar una empresa a las manos del pueblo, es despojar una entidad de las manos de los sucios y egoístas capitalistas que abusan del pueblo, para que este último se beneficie y exista mas igualdad.
    Pero en los dos casos, las dos frases hablan de una accion totalmente igual, y de las que en realidad, el beneficio o el perjuicio produce resultados dispares dependiendo del entorno. Este juego de frases se puede comprobar con la posible privatización de Pemex. La derecha y la «mass media» habla de la modernización, en cambio la izquierda y los allegados a López Obrador, hablan de el despojo de un bien a México.

    Adam Smith, en su libro «La Riqueza de las Naciones» dice que una sociedad prosperará cuando no exista intervención del estado en la economía, porque el egoísmo de dos o mas partes que compiten, generarán riqueza. Es decir, es necesario que exista competencia entre ambas partes.

    Esto quiere decir que no por el mero hecho de privatizar, existirá la competencia, y es por eso que si bien Pemex tiene muchísimos defectos atribuídos al hecho de ser un monopolio estatal, no es seguro que mejore solo porque está en manos privadas.

    Y ocurre lo mismo con la «nacionalización». Un pueblo puede estar en contra de que los capitalistas de una empresa abuse de los trabajadores, o les pague un sueldo raquítico porque el mercado así lo determina. Pero es posible que al pasar a ser cargo del gobierno esta pierda competitividad, al no haber un motivante por ofrecer buenos productos.

    Por esto mismo, la nacionalización en la mayoría de los casos es indeseable; porque desalenta la competitividad.

    Es muy cierto que la mayoría de las empresas privadas funcionan mejor que las estatales, puesto que estan en competencia constante, y necesitan por ende, ofrecer mejores productos al mercado. Esto pasa con las empresas que compiten. Pero esto no necesariamente ocurre con los monopolios privados, e incluso con otro cierto tipo de empresas que tal vez no han mostrado ser mucho mas funcional que las del estado. Por citar un ejemplo, el sistema de salud es mas eficiente en Inglaterra que en Estados Unidos, el primero es público, y el segundo corre a manos de empresas privadas.

    También existen casos como en la educación, donde no necesariamente las instituciones privadas son mejores que las públicas. ¿por qué?. Porque resulta que en este caso, existe una fuerza motivadora (que no existe en muchas otras instituciones públicas) y es el hecho de que en estas instituciones mucha gente esta motivada no por el hecho de generar utilidades, sino por el hecho de compartir conocimientos (algo parecido como un empleado o emprendedor que pone como prioridad el desarrollo intelectual o la realización en algún area de interés al dinero). Un ejemplo ocurre en las universidades de México, donde si bien existen universidades privadas de muy alto nivel académico como el Tecnológico de Monterrey, el ITAM o la Ibero (Iteso en Guadalajara), existen muchas mas con un nivel académico muy pobre (las famosas universidades «patito), en cambio en las universidades de gobierno, existe siempre cierto nivel académico asegurado. Es por eso que universidades como la UNAM (considerada como la mejor de México por muchos organismos internacionales), la U de G, el IPN, a pesar de ser del estado, tienen un muy buen nivel académico.

    Para terminar, es necesario cuestionarse dos veces cuando se quiere privatizar o nacionalizar cualquier organización, porque los resultados dependen de varios factores. En realidad no existe una fórmula mágica, y si bien las economías de mercado han demostrado ser mas eficientes que las de estado, no implica que toda entidad deba ser privatizada.