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  • Lo que los medios mexicanos deberían aprender de Estados Unidos para el 2018

    Lo que los medios mexicanos deberían aprender de Estados Unidos para el 2018

    Cuando hablamos de las elecciones estadounidenses, nuestra conclusion no es muy buena. Varios de los candidatos, especialmente los del GOP (es decir, los republicanos) han convertido el proceso electoral en un circo que queda muy por debajo de lo esperado hablando del país que todavía es potencia hegemónica en el mundo actual. Incluso, uno de los mayores debates es si Estados Unidos tendrá la capacidad de albergar en la Casa Blanca a un demogogo protofascista como lo es Donald Trump.

    Pero cuando hablamos de la cobertura de los medios, otro gallo es el que canta.

    Lo que los medios mexicanos deberían aprender de Estados Unidos para el 2018

    Y ojo, porque los medios y periodistas mexicanos deberían ya estar tomando nota. A sabiendas de que algunos medios están parcialmente o totalmente cooptados (sobre todo los tradicionales), aquí llega una gran oportunidad para que los medios alternativos den un paso hacia adelante en la forma de hacer periodismo y obtengan una mayor notoriedad.

    Entiendo, sí. Que sinembargo.mx o animalpolitico.com no tienen el presupuesto que ostentan The Washington Post, o Vox.com. Pero hay muchas cosas que sí pueden hacerse, porque lo que están haciendo los medios estadounidenses no tiene que ver tanto con grandes inversiones y sí con creatividad y el uso de las nuevas tecnologías.

    Es decir, no importan que lo hagan en una versión más modesta, lo importante es que lo hagan. Pero bueno, ¿qué están haciendo los medios estadounidenses?

    Básicamente están aprovechando los avances tecnológicos y las redes sociales para mejorar sus contenidos.

    Y para muestra, basta un botón. Entra a The Washington Post, The New York Times, y también a los medios alternativos como Vox.com, slate.com, o politico.com, para que lo veas con tus propios ojos. No son los únicos medios, son más lo que lo están haciendo muy bien, pero esos son los que he estado siguiendo más.

    Y ojo, cuando hablo de redes sociales, no estoy hablando de lanzar una fan page o una cuenta de Twitter y contratar a un community manager para que la maneje.

    Las herramientas que proporcionan las nuevas tecnologías (tales como videos, gráficos o redes sociales) no deben de ser un complemento, deben de estar integradas al contenido.

    Hablo de cómo pueden integrar las nuevas tecnologías para dar un mejor producto a quienes quieran informarse. Es decir, se trata de integrar las tecnologías al contenido, y no de usarlas como complemento (como todavía se hace); que éstas ayuden a reforzar los argumentos que estos medios hacen sobre las elecciones. Y esto no sólo incluye a las «primeras planas» sino también inclusive a los columnistas.

    Hay algunas formas de hacerlo que son sencillas, que tal vez no son tan «novedosas», pero sí que lo son en la forma en que se hace, y con la calidad que se hace. Por ejemplo, incluir videos o reacciones en Twitter. Esto técnicamente ya muchos medios (en especial los «alternativos») lo hacen, pero no lo hacen al nivel en que los medios estadounidenses lo están haciendo e integrando.

    Por ejemplo, hay una dinámica que me gusta mucho de The Washington Post. Cada vez que hay un debate de las elecciones primarias (y sí, entiendo que en México, los debates son escasos y son unos monólogos aburridos gracias a las limitaciones que los propios partidos ponen) publican un artículo con los ganadores y perdedores de dicho debate. Ya de por sí es de agradecer que procuren ser objetivos al hacer este ejercicio, pero lo más atractivo es la forma que integran los contenidos. Primero te muestran un extracto con los highlights del debate, un breve resumen de unos pocos minutos. Después viene el texto donde desarrollan su argumento, pero además, éste tiene integrado tweets de líderes de opinión, videos y hasta cartones, que ayudan a enriquecer la experiencia. Si viste el debate, es un muy buen ejercicio como complemento de éste; si no lo viste, también, porque te puedes quedar con una muy buena idea de lo que sucedió ahí y no pudiste ver.

    The Washington Post debate

    Una forma muy atractiva de escribir un artículo (o más bien reportaje) es el titulado por el sitio vox.com como The Rise of American Authoritarianism. Este reportaje que habla de la figura de Donald Trump es bastante largo, se necesitan más de 30 minutos para leerlo. Pero el formato que tiene hace no dudes en un momento en parar de leer (algo difícil en medios digitales con las redes sociales en las otras pestañas del navegador, el Spotify, el Skype y otros distractores). Y para lograr eso, los editores tuvieron que entender que los medios digitales no son una extensión del periódico tradicional de papel. Si te das cuenta, dentro del formato se incluyen imágenes (las cuales refuerzan la lectura y la hacen menos cansada), citas o quotes resaltadas en amarillo para reforzar el argumento y darle más forma al texto, y gráficas, muchas gráficas, para lograr lo mismo. El texto del artículo es muy bueno, pero el artículo en general es mejor por cómo las gráficas e imágenes lo hacen más completo y valioso.

    Donald Trump

    Estas formas innovadoras de redactar se la debemos más bien a los blogs y medios alternativos que a los tradicionales, debido a que los primeros tienen menos problemas para romper con paradigmas (porque básicamente no fueron parte de estos), pero sí que los medios tradicionales que quieren consolidarse en los medios digitales deberían entenderlo y aprender.

    Leer en Internet no es lo mismo que leer un libro o periódico. Las imágenes, gráficas y contenidos visuales son muy atractivos, fortalecen el argumento, y hacen más fácil la lectura.

    La forma de consumir contenidos en un medio digital (por medio de una computadora o un smartphones) es muy diferente a la forma a la que se hace en periódicos impresos. Un claro ejemplo (y que afortunadamente ya ha sido bien entendido y extendido) es que el texto en papel va justificado y en Internet va alineado a la izquierda. Esto por el simple hecho de que el ojo no se comporta de la misma forma en una pantalla que en un papel. Pero hay muchas otras diferencias que los medios no han entendido:

    Por ejemplo, algo que los medios tradicionales en México no hacen y los alternativos hacen pocas veces, es colocar fuentes de referencia hacia otros sitios (links). Si terminaste la universidad, recordarás que en tu tesis te pidieron incluir referencias bibliográficas. Si un argumento tenía una referencia se le ponía un número en paréntesis, algo así(1), y la fuente se colocaba al final del documento. Con Internet es mucho más fácil porque basta poner el link de referencia de esta forma hacia otro sitio web. Así, puedes fundamentar mejor tu argumento llevando al usuario a la fuente original y enriqueciendo su experiencia.

    Basta leer cualquier artículo de The Washington Post para darse cuenta que los links a otros sitios abundan en varios de artículos, tanto para hacer referencia a artículos propios pasados, como a contenidos externos.

    Otra cosa que ayuda mucho son las gráficas interactivas. A la gente le encantan los contenidos visuales, por eso las infografías son un éxito. Naturalmente dentro de un artículo no vas a colocar una infografía que abarque todo el espacio, y en una crítica o resumen se necesita más que una infografía, pero sí que puedes colocar gráficas interactivas e imágenes.

    No necesitas invertir miles de dólares en software para crear gráficas interactivas de primer nivel. Existen librerías open source con las cuales puedes hacer bien el trabajo.

    Dentro de Internet existen varias herramientas (algunas incluso gratuitas) para hacerlas. Pero incluso si te quieres ir más allá y hacer gráficos de calidad más similar a los que se hacen en estos consorcios estadounidenses, existen varias librerías Javascript que te pueden ayudar a desarrollar este tipo de contenidos. No tienes que hacer una inversión millonaria, basta con contratar a uno o dos programadores con un nivel decente para desarrollar este tipo de contenidos.

    Por ejemplo, una librería como D3.js te puede ayudar a hacer gráficas interactivas rompedoras sobre las tendencias en las elecciones, incluso para trazar pronósticos. No tienes que gastar miles de dólares en plataformas o software especializado para hacerlo porque son gratuitas.

    Gráficas Interactivas

    Y si el diario o el medio no tiene algún equipo de investigación en campo, se puede hacer una alianza (como ya hacen algunos medios) con empresas especializadas en estudios cuantitativos y cualitativos, cuyos resultados se muestren de forma interactiva en estas gráficas, y no en PDF infumables de 30 hojas. Se pueden contratar sus servicios o se puede llegar a un acuerdo. Por ejemplo, que estas empresas puedan hacer branding mostrando su logotipo dentro de los resultados del estudio en el medio en cuestión, y de esta forma, sea más barata su contratación para los medios digitales.

    Hablando ya de otros niveles, en Estados Unidos, cuando hay caucus o votaciones en algún estado o varios (super tuesdays), medios como The New York Times presentan interactivos en tiempo real del recuento de votos para saber ese mismo día quien ganó o perdió. Entiendo que en México con instituciones monolíticas como el INE es prácticamente imposible pedirle a los medios que hagan esa chamba por sí solos al nivel en que se hace en Estados Unidos, pero sí se podría hacer algo mucho mejor que poner un simple banner con los resultados preliminares cuyo mayor atractivo es una liga al espantoso sitio oficial del PREP.

    En resumen. Los medios deben aprender a incluir las herramientas que las tecnologías proporcionan dentro de sus contenidos. La gráfica, la imagen, el tweet, todo eso debe de ser parte de la argumentación con el fin de que le den una mejor experiencia al usuario, y, sobre todo, contenidos de mejor calidad.

    También deben aprender a entender que los formatos en un medio digital no deben de ser los mismos ni una extensión de los medios impresos. Hay que jugar con los textos, hay que incluir textos resaltados (como lo he hecho yo mismo en este artículo) para que el lector no se pierda dentro de un artículo extenso. Hay que citar por medio de links, crear listas (cuando sea necesario) y contenidos interactivos.

    Y el fin último no debe de ser presumir y hacer un desplante con estas tecnologías. El propósito debe de ser darle una mejor experiencia al lector.

    Así que los medios mexicanos tienen una tarea, Y es enorme.

  • Donald Trump y buenas noches. Cómo la ignorancia puede tumbar a EEUU

    Donald Trump y buenas noches. Cómo la ignorancia puede tumbar a EEUU

    A veces creo que idealizamos mucho a los países desarrollados. «Mira, en México pasa esto, en cambio en Estados Unidos, o Dinamarca, o Suecia». En esa excesiva idealización olvidamos que la especie humana es la misma, que aquello que es diferente es la evolución de las instituciones con las que se gobiernan, la cultura, el nivel de educación (producto de lo primero) o que ellos tienen acceso a más insumos porque tienen una mayor capacidad de producir más. Dicha evolución es producto, por lo general, de decisiones tomadas en momentos coyunturales.

    Donald Trump y buenas noches. Cómo la ignorancia puede tumbar a EEUU

    Pero los habitantes de los países desarrollados tienen las mismas necesidades físiológicas y psíquicas que un nicaraguense, un tailandés o el jefe de una tribu africana. Es decir, tienen la necesidad de recibir afecto, de alimentarse, de tener sexo o de autorrealizarse.

    Tal vez explicando esto podría entender un poquito más por qué la gente de Estados Unidos tiene la capacidad de hacer que Donald Trump sea un contendiente serio para la Presidencia de Estados Unidos. Ésto se podría explicar aceptando que el ser humano no es infalible y puede fallar, pero no sólo eso, Estados Unidos, por más potencia hegemónica que sea, no es la cultura más avanzada de este planeta, ni es el país más desarrollado. Un ejemplo es la educación, en la prueba PISA, Estados Unidos no obtiene muy buenos resultados. En lectura está apenas encima de la media de la OCDE (lugar 17) y en matemáticas se encuentra muy debajo, en el lugar 27, mucho más cerca de México (último lugar) que de Corea del Sur (primer lugar).

    Estados Unidos tiene una clase intelectual relativamente sólida, tiene muy buenos físicos, matemáticos, científicos, filósofos, politólogos. empresarios. Muchos de ellos tienen alguna relación con la Ivy League, así llamado al conjunto de universidades más destacadas de Estados Unidos. Parece que más allá no hay mucho que mostrar: la educación es mala, no es digna siquiera de un país desarrollado. Esto nos podría explicar en cierta parte, que Donald Trump pueda contender a la candidatura.

    Pero aún así una nación verdaderamente desarrollada no está completamente inmune a los populistas, en los países escandinavos han aparecido grupos extremistas. Es mucho más difícil manipular a una persona educada, pero tampoco es completamente imposible. Pueden darse diversas circunstancias para que el docto pueda caer en la trampa. Pero ciertamente es mucho más difícil y el alto nivel de educación funge como un escudo relativamente eficiente frente a los demagogos.

    Pero no es el caso de Estados Unidos, porque al menos en su mayor parte, la ignorancia en el país norteamericano es lo que ha hecho que Donald Trump pueda llegar a ser Presidente. Trump les ha dado una voz a aquellos que no tienen un lugar en la sociedad estadounidense, en parte porque no tienen una gran educación y tampoco tienen una gran preparación para desarrollarse profesionalmente. Parte de su electorado son aquellas personas que ante la huida de sus empleadores a otros países para tercerizar la mano de obra (una de las razones por las que México es vilipendiado de Donald Trump) y el arribo de otras razas o estratos sociales que amenazan su «zona de confort» han visto con buenos ojos a los caudillos populistas (sí, igual que en Venezuela o Bolivia). Dicha masa tiende a ser muy tradicionalista y suele tener rasgos autoritarios, porque éstos son los que les permite defender su estilo de vida de lo que consideran «amenazas» como los latinos, terroristas, matrimonios gay o capillas de otras religiones:

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    Estados Unidos está pagando caro no haber procurado una buena educación para sus ciudadanos, la vasta ignorancia en ese país está poniendo en riesgo esas estructuras creadas a través del tiempo y que le permitieron erigirse como potencia política y económica. La ignorancia puede poner en riesgo los principios democráticos del país.

    Y no sólo eso, la presencia de Donald Trump deja a los Estados Unidos en una franca contradicción. Ese país que tanto ha criticado a los populistas latinoamericanos se está dando el lujo de hospedar uno en su territorio para que pueda contender por la presidencia. Los republicanos, quienes han criticado más a este tipo de políticos, callan frente a la presencia de un magnate demagogo en su propio partido. A muchos no les gusta Trump, pero la mayoría de ellos (incluso Rubio y Cruz, los más cercanos competidores) dicen que lo apoyarán si termina siendo el candidato elegido por su partido.

    https://www.youtube.com/watch?v=5NzhQWcc7h4

    ¿Cuáles son los alcances de Trump? No lo sabemos. No lo sabemos porque Trump es poco predecible y porque las instituciones estadounidenses nunca se han puesto a prueba con un presidente demagogo que raya en el fascismo. Algunos afirman que todo sólo se trata de una estrategia de campaña y que no deberíamos preocuparnos, pero las declaraciones de Donald Trump son lo suficientemente fuertes como para subestimarlas. No son pocos los casos en que los medios subestiman a aquellos candidatos antidemocráticos bajo ese argumento. Sólo hay que recordar el primer artículo que escribió The New York Times sobre Hitler, donde afirmaban que su «anti-semitismo» sólo era una estrategia para atraer votantes y tenían fuentes confiables que les confirmaban que en realidad Hitler no era así. Ya vimos lo que pasó:

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    Si Trump gana, Estados Unidos pierde mucho. De hecho su calidad de potencia hegemónica estaría en peligro. El discurso sobre la democracia y las libertades es lo que todavía hace fuerte a ese país. Con Trump en la Casa Blanca, dicho discurso, en una presidencia que en el más benévolo de los casos sería contundente con los inmigrantes y establecería políticas económicas proteccionistas más de corte corporativista, ya no tendría sentido, o al menos quedaría en entredicho.

    También tendríamos que ver que efectos tendría el hecho de que la nación que presumió de ser el referente de democracia ante el mundo, por su capacidad de influencia, termine orillada por un régimen más cercano al fascismo. En caso de que Donald Trump, quien ha terminado por fracturar al Partido Republicano, termine radicalizándose en la Casa Blanca (una posibilidad), la «idea» de la democracia en el mundo perdería fuerza, al ya no haber potencia que la defienda (ni Rusia, ni China son países democráticos). Esto podría ser, sí, un gran problema.

    Trump metería a Estados Unidos en una cerrazón, con sus empresas obligadas a no tercerizar mano de obra en el extranjero y al expulsar a la mayor cantidad de migrantes. Ese país que se caracterizó por desempeñar un papel activo en todo el mundo, al influir sobremanera en los demás países, pero al permitir hasta cierto grado también, que otros países y culturas (entre ellos México) influyeran sobre éste, terminaría en el aislacionismo.

    No es gratuito que los medios de Estados Unidos ya se estén preocupando ante la posibilidad de que este magnate llegue a la Casa Blanca. La libertad de expresión no parece muy asegurada, más cuando Trump afirmó que tomará medidas con los medios que lo han estado criticando:

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    Y todo esto no es producto de eventos cíclicos en el mundo. Parece ser, más bien, producto de la ignorancia y la irracionalidad. Porque un país desarrollado no puede permitirse tener debates parecidos más bien a la lucha libre, y menos a un espacio para confrontar ideas de gobierno. Porque sí, el GOP (Partido Republicano) ha dejado patente la ignorancia que prevalece en amplios sectores del pueblo estadounidense, porque un circo es más atractivo, gritos, insultos, bromas, sarcasmos.

    Estados Unidos parece estar en franco declive. Si bien, Obama ha logrado hacer una buena presidencia, no ha podido por sus fuerzas contener los efectos de una cadena de errores cometidos en los últimos tiempos y que han puesto a Estados Unidos en una situación delicada, ésto aunado al surgimiento de nuevos actores en este delicado mundo de la geopolítica.

    Lo peor que podría ser el electorado estadounidense es votado por Donald Trump, porque no hará grande a Estados Unidos de nuevo (como reza su slogan), posiblemente lo condenará a no volver a ser grande jamás.

    https://www.youtube.com/watch?v=66duYXWEhqw

  • Trump, Rubio y Cruz. Los candidatos del partido republicano, y el declive de Estados Unidos

    Trump, Rubio y Cruz. Los candidatos del partido republicano, y el declive de Estados Unidos

    En Estados Unidos, la clase política y la comentocracia hablan mucho sobre los caudillos populistas como un enemigo a vencer y quienes tienen intereses opuestos a la democracia: Ahí están Chávez, Maduro, Fidel Castro y unos tantos más. Suelen hacer ese contraste para demostrar lo firme y ejemplar que es su democracia y sus sólidas instituciones. En efecto, nadie niega que Estados Unidos es un país más democrático que Venezuela o Cuba, que su economía es bastante mejor, sus instituciones también y que son menos corruptas (aunque no por eso podemos afirmar que la corrupción se encuentra ausente en el país norteamericano: de hecho está más presente de lo que se piensa).

    Los candidatos del partido republicano, y el declive de Estados Unidos

    Pero esta retórica comienza a languidecer con los candidatos que contienden por el Partido Republicano: Sí, Donald Trump, Ted Cruz y Marco Rubio. Para entender lo que representan, Marco Rubio, quien supuestamente es el candidato más moderado de los tres, tiene una estrecha relación con el Tea Party.

    El Partido Republicano ha dado tumbos en los últimos tiempos, y sin faltar a la verdad, se ha beneficiado del fanatismo, del nacionalismo mal entendido y la ignorancia. Donald Trump, en un acto de cinismo, agradeció a los «pobremente educados», porque dice, son más fieles. Los tres candidatos se alimentan del odio irracional o del dogma religioso (Ted Cruz) y basta con hilar algunos argumentos fácilmente rebatibles para generar emociones en parte del electorado, sobre todo aquel que vive fuera de las áreas urbanas.

    Donald Trump es la prueba más contundente para mostrar que los caudillos populistas también pueden emerger dentro del país que supuestamente los combate. Muy recorrido a la derecha, si bien defiende una especie de «libre mercado interno» (con menos impuestos para los ricos como él), también pugna por políticas intervencionistas con las cuales busca cerrar las fronteras del país ante «la amenaza extranjera», ya sea prohibiendo a Apple o a Ford que fabriquen sus productos fuera de Estados Unidos por medio de una alta tasa de impuestos, evitando que los musulmanes emigren a Estados Unidos «por seguridad», o de igual forma propone que México pague su propio muro en la frontera para combatir, lo que él llama el problema de los inmigrantes (aunque muchos de ellos han trabajado en la construcción de sus torres y hoteles).

    Ted Cruz por su parte, con una agenda duramente conservadora, plantea dar marcha atrás a todas las nuevas reformas que van en contra de su escala de valores como si tratara de restablecer el reino de Dios tildando de izquierdistas radicales a quienes aplican políticas que no tienen mucho en común con sus creencias. Que aclaro, no debería ser problema alguno que un político tenga una religión, ni siquiera que hable de Dios (Obama lo hace), pero sí debería ser un problema que éste imponga sus creencias religiosas a una nación.

    Extreme leftists — activist judges, the Obama Administration, and academic elites — are trying to extinguish these most fundamental, God-given rights.

    Lo preocupante es que uno de ellos puede ser Presidente de Estados Unidos. Si bien, Hillary Clinton (quien a pesar de la amenaza que representó Bernie Sanders, se apunta como la candidata por el Partido Demócrata), parece ser la favorita, también es cierto que en ese país, a causa de las últimas crisis globales y un desencanto generalizado en Occidente por la clase política (así es, no sólo es un problema de México), los outsiders como lo son estos republicanos, o el mismo Bernie Sanders (quien a pesar de autoproclamarse socialista, un pecado mortal en Estados Unidos, mantiene una postura un tanto más moderada que sus contrapartes republicanas) que se manifiestan en contra del establishment, han encontrado una posibilidad de competir y, por lo tanto, nada está escrito.

    Trump tiene serias posibilidades de ser candidato por el Partido Republicano. La única forma en que posiblemente se podría detener su candidatura sería con una especie de tregua entre Cruz y Rubio. Mucho de esto se definirá en el Súper Martes. Si Ted Cruz no gana Texas (es senador por ese estado) por una diferencia considerable, sus posibilidades se reducirán a cero, y como lo acaba de hacer Jeb Bush, no le quedará otra más que abandonar la competencia.

    Donald Trump dice que «quiere volver a hacer grande a Estados Unidos», pero en sí, su presencia (junto con la de Cruz y Rubio) en el tablero político habla de lo contrario: que la supremacía de Estados Unidos en realidad está en declive; lo cual ha hecho surgir a este tipo de personajes arropados en la retórica populista (esa que tanto odian) y que podrían poner a Estados Unidos en una situación más deliccada si alguno de ellos llega a gobernar a la Casa Blanca.

    En realidad, quienes dicen que quieren hacer grande a Estados Unidos otra vez, son los mismos que se alimentan de la ignorancia de la gente. Porque hay que decirlo con todas sus letras, el pueblo de Estados Unidos no es lo suficientemente culto y educado (como ya mencioné, Trump agradeció a la gente poco educada), al menos al grado en que uno pudiera esperar de un país desarrollado: Trump, Cruz y Rubio representan el declive de los Estados Unidos como potencia mundial.

    Y efectivamente, en Estados Unidos también hay populismo. Y para nuestra basta un botón (el «play» del video de Youtube):