Etiqueta: Elecciones 2015

  • ¿Quieres votar por el Partido Verde?

    ¿Quieres votar por el Partido Verde?

    Si al IFE lo transformaron en INE fue con el argumento de quitarle poder a los «caciques estatales» y centralizar más a éste organismo. ¿A quién le gusta esa palabrita de «centralización»?

    ¿Quieres votar por el Partido Verde?

    El INE nació siendo una basura, nació pervertido, como si lo hubieran violado dentro del vientre de su madre. El INE ha favorecido al Partido Verde, una y otra vez. Cuando no se podían hacer campañas, todos nos chutamos esos horrorosos spots en el cine. Había que comentarles a los de Cinépolis que no habíamos pagado por una película de terror, pero eran sólo los spots del verde. En el spot que antecedió a la película Interestelar, ganó una tímida lluvia de silbidos y risas. Pero hay quien les cree.

    Esa basurita llamada INE no multó al Partido Verde hasta que la presión pública ya fue demasiada. Multas que al final son menores que los beneficios que el Verde obtendrá si logra ganar más curules en las cámaras. Mientras, el INE censura el spot del PAN donde critica a los 200 invitados a Londres de Peña Nieto, en un acto muestra clara del autoritarismo t-rex; argumentando que calumnioso, pero no lo es, porque desde un punto de vista objetivo, como dice el jóven hipster que es cuestionado junto con su pareja en La Condesa, es una chingadera. No es calumnia porque es cierto, es verdad. Sólo se muestra el sentir de la gente ante las corruptelas del gobierno (que luego existan los moches del PAN es otra cosa, ¡Ánimo Montana!).

    El Partido Verde gana adeptos de gente en la clase media que no le sabe mucho a eso de la política, que oye promesas realizadas sin conocer el contexto de ellas, y que fueron aprobadas gracias a que junto con el PRI (para quien sirven) hacen mayoría. Cerramos los circos con animales (los cuales tuvieron que ser sacrificados) menos el circo chiquero de San Lázaro donde conviven dinosaurios, ratas, tucanes, pejelagartos, y demás especies. Frases inocuas y convenencieras políticamente donde dicen que proponen, que no pelean ni dividen, que sí cumplen; y en México hay suficientes ingenuos para se lo crean y logren darle dos o tres puntos porcentuales más a ese partido amalgamado al PRI, y que aprovecha el hecho de que no está tan manchado como el tricolor. Incluso me ha tocado escuchar frases como: -Yo ya no quiero más PRI, por eso voy a votar por el verde, ellos sí cumplen.

    Lo primero que ves en el avión cuando estás cerca de aterrizar en la capital son espectaculares del Partido Verde. Increíble como se han reproducido como plaga ¿De donde sacan tanto dinero? Las mismas propuestas de siempre: Cadenas perpetuas, inglés y computación (esta es la propuesta de cajón),  promesas cumplidas, logros «ecológicos», todo en formatos con el logo del Partido Verde en grande con el fondo negro para que contraste. En base a la repetición, los que no conocen mucho de política, se van creyendo dichos anuncios. Asocian al Partido Verde con logros, con promesas cumplidas, van a las urnas y votan por ellos.

    Tienen tanto dinero «de no sé donde» para enviar a millones de ciudadanos su tarjeta de afiliados con descuentos en distintos establecimientos. A una amiga le llegó y se la dio a su perro para que se la comiera (pobre perro). Es más. posiblemente veas en este sitio banners del Partido Verde porque le pagaron carretadas de dinero a Google para que aparecieran en todos lados. Contratan a actores venidos a menos como Raúl Araiza, quien también ha aparecido como entrevistador-palero de Enrique Peña Nieto cuando éste presumía todas las reformas aprobadas. Hacen todo lo posible por llamar tu atención. Su porcentaje de voto tal vez no rebase el 10%, pero es lo suficiente como para darle al PRI la mayoría que necesita, y para que conserven su registro, les lleguen recursos y los gasten donde les plazca.

    El Partido Verde poco tiene de ecologista, defienden el fracking y algunos de sus miembros son asiduos de la caza. El Partido Verde es el peor engaño y el nivel más alto de cinismo político que existe en México, me atrevo a decir que prefiero cualquier otro partido político (hasta al PRI, o Morena) que al Partido Verde.

     

  • De candidatos que hacen el ridículo

    De candidatos que hacen el ridículo

    Voy a ser sincero. Si yo fuera candidato y llegara con aires de intelectualidad, cultura y un concienzudo análisis de la problemática del país-estado-ciudad-distrito que deseo gobernar voy a perder. La gente a la que nos gusta que nos informen con datos detallados y profundos análisis somos una minoría. No sólo eso. Incluso para nosotros puede ser algo cansado escuchar verborreas complejas cuando ya tenemos reservado el uso de nuestra mente para otras cuestiones.

    De candidatos que hacen el ridículo

    Además depende de la figura en cuestión. Ocuparemos más tiempo en analizar a los candidatos a la Presidencia que a los que contienden para una diputación local. Debido a esto el candidato debe de ser directo, simple y concreto en sus propuestas; debe de apelar a las emociones y le tiene que decir al votante como es que se va a beneficiar, ya después puede profundizar. Por un decir, en mi campaña hago 3 propuestas (o la baso en 3 ejes): 1.- Sembrar arbolitos, 2.- Nacionalizar elcerebrohabla.com 3.- Aumentar el empleo. Ya hecho una vez esto, puedes en la página web fundamentar las propuestas para aquellas minorías de mentes inquietas.

    El tipo de campañas refleja el tipo de sociedad ante la que se está, también están diseñadas de acuerdo a la coyuntura (por ejemplo, el hartazgo actual) y al final su estrategia es a como dé lugar ganar votos. A veces no entenderás de que va una campaña y su propósito se te hace absurdo; pero por el contrario, esa campaña puede ser muy efectiva sin que te estés dando cuenta. Posiblemente el candidato sabe que nunca votarás por él y entonces lanza su propaganda a otro tipo de público. Posiblemente no le importa quemarse mucho mientras los otros también se quemen para levantarse con el voto duro.

    Últimamente hemos visto muchos «spots» ridículos. Candidatos bailando canciones populares, cantando de una forma muy desafinada y descuadrada. Posiblemente tú lo veas como un insulto, pero en trasfondo puede ser más confrontativo, y es que si los candidatos utilizan esos tipos de estrategias es porque funcionan, y porque el público al que están dirigidos puede elegir su voto de acuerdo al carisma del candidato, o a si es capaz de bailar la macarena en falda, y no por sus propuestas. Estamos en el entendido de que un candidato que quiera ganar debe de usar la mejor estrategia, y tristemente en muchos casos, la estrategia es esa.

    Posiblemente, tú como «intelectual del feis» creas que ese tipo de campañas son absurdas y mal hechas. Muchas personas en Facebook creen que las redes sociales son un termómetro social del país cuando éstas representan una minoría; y muchos candidatos no toman en cuenta las redes no por ignorancia (aunque en algunos casos sí), sino porque sus votantes que les darán la diferencia no se encuentran ahí. Esos spots más bien están dirigidos a personas cuyo nivel de ignorancia es mayor y que se conforman con un baile popular, en vez de propuestas sustentadas con documentos y gráficas bonitas de la OCDE.

    Al final del día, más que recriminar a los candidatos, deberíamos de recriminarnos como sociedad y sistema donde permitimos que la ignorancia abunde al grado en que los aspirantes deban de rebajarse a hacer bailes mal hechos para obtener votos. Lo menos preocupante es dicha puesta en escena, lo realmente preocupante es que dicha ignorancia da puerta abierta a candidatos de dudosa reputación, muñecos de telenovela en vez de estadistas, o populistas en vez de personas preparadas para ocupar el cargo.

  • La tolerancia en la política, o como no perder amigos en las elecciones

    La tolerancia en la política, o como no perder amigos en las elecciones

    Yo tengo una amiga que milita en el PRI, que contiende a un cargo público y la apoyo, e incluso he trabajado profesionalmente con ella, y lo hago porque tengo confianza en ella y porque me ha demostrado sólidas razones: -Cerebro vendido, ya eres parte de la mafia en el poder, ratero, corrupto, te voy a borrar, ¿Ya tienes tu Casa Blanca?. Muchos me dirán que es una contradicción. Yo digo que no es así, que más bien es sentido común y es saber usar la cabeza. ¿Por qué razón?

    La tolerancia en la política, o como no perder amigos en las elecciones

    Cuando uno «se deja llevar» pone su chip en automático, termina generalizando. Cuando algo nos indigna tanto (indignación justificada o no), nos puede llevar a dejarnos llevar (valga la redundancia) por las emociones, lo cual sofoca la razón. Las generalizaciones se hacen cuando no hay mucha disposición para ser autocrítico ni para esforzarse en pensar. -Si Peña es corruptazo, entonces todos lo son, si Cuauhtémoc Gutiérrez es un proxeneta, entonces todo el PRI es un burdel lleno de depravados. O como dijo un padre la otra vez, que todos los que apoyan a AMLO tienen problemas psicológicos (un absurdo).

    Es cierto que cuando una institución o un partido da mala imagen (que el tricolor la tiene merecida, en mi opinión, así como todos los demás partidos), la gente tomará sus precauciones; es una reacción natural del ser humano. Pero no implica que absolutamente todos los integrantes sean iguales. Al igual que tampoco podemos pensar que todos los alumnos del Cumbres son mirreyes pedantes, o que los sacerdotes son pederastas. Si a mi me dicen, Juan Pérez es del PRI, o de Morena o del partido que te caiga mal, sí, tomaré mis precauciones, porque de alguna forma el partido en el que milita es parte de una ecuación, pero yo no puedo dar sentado que tiene los mismos defectos que veo en los líderes de su partido y si hago conciencia puedo descubrir que tal o cual perfil es muy bueno, en vez de desecharlo por mis prejuicios.

    Ni siquiera cuando simpatiza con los líderes. Cuando eres parte de algo (y eso es una condición general del ser humano) tiendes a ver los defectos de las demás personas quienes también forman parte de ese algo de una forma más tenue. Igual podrá pasar con un conservador, con un liberal; y eso no necesariamente implica que se haga por conveniencia. Un amigo priísta podrá pensar que Peña Nieto no es tan malo como yo creo que es,  que no es tan mal Presidente y eso no lo hace una mala persona (aunque su percepción sea muy diferente a la mía), igual con un panista que ve con buenos ojos a Emilio González y así nos podemos ir yendo.

    Eso aplica para quien tiene diferentes preferencias políticas. La gente tiene el derecho a tener su preferencia política «que se le hinche el hüevo» porque en una sociedad que aspira a ser democrática, todos tienen el derecho a creer en lo que sea, siempre y cuando eso que se cree no atente directamente contra sus semejantes (ejemplo, creer que se vale matar, robar o pisar sobre los demás).

    A mí me puede caer muy mal Peña Nieto, o Vicente Fox, o Bejarano. Pero si un amigo mío lo apoya, está en su derecho y debo de respetarlo. Podemos debatir, discutir, pero siempre separando las ideas de las personas. Cuando hayamos aprendido a ser tolerantes, nos daremos cuenta de las muchas cosas que podemos ganar. Te podrás dar cuenta que puedes tener amigos que simpatizan la oposición y que las preferencias políticas no tienen que ser un problema.

    Recuérdalo siempre, todos los humanos percibimos al mundo de distinta manera. Desde la educación, la experiencia y hasta las condiciones genéticas definen nuestra cosmovisión del mundo. La gente tiene derecho a pensar distinto a ti, y no por eso es mala, ni ignorante.

    Recuerda que no vale la pena perder amigos por dos meses de campaña. Ganarás más cuando te des cuenta que ese que simpatiza con el corrupto de Peña Nieto, el borracho de Calderón o con el loquito mesiánico de López Obrador puede ser tu gran amigo y estar ahí en los momentos más difíciles.

  • Ese pequeño lapso de tiempo donde los políticos te quieren y te apapachan

    Ese pequeño lapso de tiempo donde los políticos te quieren y te apapachan

    Hoy inicia la campaña, hoy empieza la feroz batalla por tratar de conquistar al ciudadano, hoy las ciudades se inundarán de spots, carteles y trabajo en tierra, hoy podrán ir a tu casa para convencerte de que votes por tal o cual político, hoy es el día donde los políticos tratarán de darte su mejor cara, donde tratarán de entenderte, de abrazarte, de apapacharte, de ponerse a tus servicios a cambio de que les des su voto. Hoy inicia todo.

    Ese pequeño lapso donde los políticos te quieren y te apapachan

    El político más corrupto y gañán dejará ceder sus músculos faciales, su careta de persona enojada que no puede perder la compostura, porque la humildad en los terrenos del poder es símbolo de flaqueza (o al menos eso creen). Pero hasta el más frío sabe que tendrá que sonreír porque esa careta rígida no funciona para los ciudadanos. Los políticos entienden que esas relaciones frías y pragmáticas sirven mucho para disputar el poder dentro del quehacer político diario, pero no para quedar bien con los ciudadanos.

    Pero los ciudadanos no les creen, al menos a la gran mayoría. -Muy buenas tardes Señora Gómez, soy Prisciliano Huerta del Partido Contigo Ciudadano y vengo humildemente a su morada a present… -¡Lárguese hijo de su chingada madre! ¡estamos hartos de su propaganda! ¿qué me dice del dinero que desvió? ¡largo de aquí!

    La política ha quedado tan desacreditada que los ciudadanos han puesto su indignación en piloto automático. Es decir, si un político honesto (escasos, pero existen) llega con la Señora Gómez, posiblemente lo reciba igual, posiblemente saque la cacerola para ahuyentarlo de su casa -¡Lárguese pendejo, por donde vino! ¡todos ustedes son iguales!

    En realidad los políticos no saben a ciencia cierta que es lo que deben de hacer para convencer a los ciudadanos. Por más buenas intenciones pueda tener alguno, al final del día está arropado por uno de todos esos partidos que han quedado desacreditados, recorriendo todo el espectro ideológico de izquierda a derecha incluyendo las mutaciones dentro de éste (como esas alianzas entre el PAN y el PRD). -Hola señora, yo soy Honesto Gentil del PRI, mi carrera está totalmente limpia y ¡Usted es igual que Peña Nieto, no porque esté calvo cree que me va a ver la cara! Hola, soy Bondadoso Bueno del PAN y vengo a… ¡Lárguese con todo y sus 60 mil muertos de Calderón! Yo soy Honrado Cosme Fulanito de Morena y ¡Ha de ser igual que el loquito mesiánico!

    El voto duro juega un importante papel. El voto duro es el único que no se va ante el descrédito de la política y los políticos. Incluso quienes lo poseen buscan generar la percepción de que «todos son iguales» aunque ellos se manchen, porque saben que siendo conscientes de que no pueden ganar conciencias, pueden apostar a perder menos que los demás (que al final del día es lo mismo que ganar).

    A pesar de todo esto, todos harán lo posible por convencerte. Los anuncios de la tele, los banners de las páginas web, spots de la radio, anuncios patrocinados en Facebook, vallas, espectaculares, partes traseras de camiones, pega de calcas, videos, streaming con tu candidato, tortillas con el logo del partido, despensas, artículos patrocinados, notas pagadas por debajo del agua, cuentas en redes para golpetear a los opositores, estrategias BTL, visitas a casas, lápices, borradores, USB con el logo del candidato, columnistas comprados, bailes, maratones, (inserte el nombre de su candidato)fest.

    Bienvenidos todos, a la campaña intermedia. Qué comiencen los juegos del hambre de poder.

  • El final de Lagrimita

    El final de Lagrimita

    En política quienes salen perdiendo son los que no saben de política y quienes no tienen experiencia en ella. Los políticos conocen los juegos de poder, saben tejer relaciones, saben manejar intereses, porque es lo que siempre han hecho, y es lo que mejor saben hacer. Cuando una persona que no tiene relación con la política entra indirectamente a participar en ella, es quien tiene mayores posibilidades de perder. Y eso es lo que pasará con Lagrimita, cuya carrera, después de este penoso show, sufrirá un duro golpe.

    El final de Lagrimita

    Creo que ahora ya queda claro que la candidatura de Lagrimita es una estrategia del PRI para golpetear a su opositor Enrique Alfaro en Guadalajara. Todos incurren en esas prácticas, los priístas, el mismo Enrique Alfaro (sobre todo en redes sociales). Y si el PRI invitó a Lagrimita (quien es muy amigo de Eruviel Ávila) naturalmente preferirá que quien salga más afectado sea Lagrimita a que sean ellos mismos. Ellos tienen la experiencia, se saben las mañas, saben como jugar. Lagrimita no.

    La estrategia del PRI no fue lo suficientemente buena al punto en que todavía no ha arrancado la campaña y Lagrimita ha quedado evidenciado. El payaso ha hecho lo posible por denostar a Enrique Alfaro, lo cual más que perjudicar a éste último, sólo ha evidenciado para quien trabaja. Los tricolores lamentará que esta estrategia no haya resultado como ellos querían, pero nada más. La gente los criticará (en especial aquellos que de todos modos no hubieran votado por el PRI) y éste asunto pasará como una anécdota. Porque hablamos de un partido político, y porque su imagen (y de alguna forma la de toda la partidocracia) está relacionada con términos como corrupción, simulación e intereses. La gente no se sorprende con esas prácticas, o a veces los políticos las saben camuflajear bien para que la gente no se de cuenta de ellas (como Movimiento Ciudadano quienes han sido más acertivos en el golpeteo).

    En cambio Lagrimita es un payaso, quien se supone, lleva alegría a los niños. Como tal, se espera que ese payaso tenga cierto grado de honestidad y rectitud. ¿Qué pensará la gente de un payaso que se prestó a juegos políticos? ¿Qué pensarán de un payaso que le entró a los juegos sucios de la «gente grande»? ¿Qué pensarán de un payaso, que se postuló con la bandera hipócrita de la ciudadanía para servir a otros intereses?

    Que un político sea corrupto es algo que no sorprende a nadie. Un político corrupto puede ser protegido por los suyos y no le pasará nada, por el contrario la balanza se inclinará a su favor. Lagrimita nos sorprendió a todos para mal. nadie puede proteger a Lagrimita porque su reputación está estrechamente relacionada con quienes le siguen. Y no sé si a un padre su familia le encante la idea de que su hijo admire a un payaso que le mintió a la gente con el fin de obtener algo a cambio.

    ¡Qué barato te vendiste Lagrimita! Tú serás el perdedor en estas elecciones.

  • Cuando los políticos se convierten en buenos

    Cuando los políticos se convierten en buenos

    ¿Te imaginas a los personajes que animaban tus pesadillas ser buenos? ¿Te imaginas a un Freddie Krueger usando sus manos con forma de navajas en una reforestación? ¿Te imaginas a Chucky siendo dadivoso con sus semejantes (bueno, su versión femenina lo era con algunos maestros) ? ¿Te imaginas? Es muy difícil, pero si los llegas a ver en ese estado, seguramente están contendiendo por un cargo público: Con Jason, un serruchazo a la corrupción; con Freddy soñaremos un México mejor; Norman Bates 2015; Por el bien de todos, primero los inocentes – Hannibal Lecter; Jigsaw sí te cumple; soy el candidato de la unidad, por eso me uniré a la campaña de Lagrimita – Eso el payaso.

    Cuando los políticos se convierten en buenos

    Yo sé, no todos los políticos son malos, más bien son humanos, son gente común y corriente como tú y yo con poder. Pero ahora tratarán de presentar su mejor cara, su mejor faceta, ellos van a querer tu voto. El político más amargado tendrá que sonreír para que le tomen la foto de perfil que saldrá en las lonas, pancartas y en su página web; ¡Qué se vea que a pesar de todo es un ser humano! Qué el político vaya y se tome fotos con los pobres o con la gente de clases populares, con el barrendero, con el taquero, así el político se verá sensible ante la clase ilustrada y le caerá bien a los pobres (dos pájaros de un tiro).

    Tal vez ese político que dos años después sea parte de un escándalo de corrupción, esté tocando la puerta de tu casa para platicarte de su propuesta, se tomará la foto contigo, la subirá a las redes sociales para que todos sus adeptos le den su respectivo «like». Sólo fruncirán el ceño cuando ataquen a sus oponentes: -Es un peligro, es del PRI de siempre, no sabe gobernar, miente, roba, es un traidor, panista tecnócrata, es un chapulín, es mocho, es comunista.

    Muchos de los políticos serán torpes a la hora de acercarse contigo (varios de ellos no saben que es eso de «ponerse en los zapatos de la ciudadanía») pero lo intentarán, te mostrarán esa sonrisa que ensayaron hasta el hastío en el espejo, moverán las manos, te dirán frases aprendidas deliberadamente y las integrarán en su discurso: «Nosotros los ciudadanos libres, nosotros los que queremos mover a México». El político estudiado pero sin carisma tratará de presentar sus credenciales como ventaja, el político carismático pero ignorante tratará de hablar de la esperanza, del cambio. Políticos tratarán de actuar como payasos para ganar votos, payasos tratarán de ser políticos.

    Comienza el período en que los políticos fingen preocuparse por ti. Los que de verdad se preocupan (minoría claro está), siempre lo hacen y en muchos casos no se preocupan mucho por presumirlo. Tratarán de sacar sus dotes de oratoria, moverán las manos, algunos alzarán la voz, otros harán gestos para mostrarse como el funcionario paternal y dadivoso que tanto le encanta a los mexicanos educados con la historia oficial. En la televisión verás hasta el cansancio spots mal hechos y mal dirigidos para convencerte de tu voto. Millones de pesos pagados con tus y mis impuestos para recibir bombardeos de propuestas inocuas, esperanzas irrealizables y utópicas.

    Ellos, a diferencia de los que ya están en el poder, recibirán muchos aplausos por parte de sus bases y por parte de gente que de alguna manera tiene fe en ellos. Algunos se grabarán documentales megalomaníacos para hablar de la libertad del ciudadano, y repetirán una y otra vez como les aplaudieron y como los alabaron. Habrán autocompacencias, otros te pedirán perdón. Te hablarán de la honestidad y la legalidad en un video cuyo costo rebasó los topes de campaña, otros llegarán en camionetas Suburban blindadas a hablarte sobre el problema de la desigualdad social y la falta de oportunidades.

    Ha llegado la hora de la reconfiguración del poder, la hora en que cambiará el tablero del juego y todos buscan acomodar sus fichas. Dependen del ciudadano para quedar en la mejor posición, por eso hay sonreírles, hay que abrazarlos, hay que prometerles e incluso darles cosas. Al final del día los políticos son humanos, y así como finges ser un profesional bien vestido en una entrevista de trabajo, y así como le abres la puerta a la chica que te gusta con la que pelearás años después, ha llegado la hora de que los políticos con una sonrisa te traten de convencer para que les des su voto.

  • Lagrimita, Guillermo Cienfuegos y la democracia ¡Qué barata!

    Lagrimita, Guillermo Cienfuegos y la democracia ¡Qué barata!

    Un político payaso es un payaso político.

    Lagrimita, Guillermo Cienfuegos y la democracia ¡Qué barata!

    Miren, a mí siempre me ha gustado la idea de los candidatos independientes. Más en un país como el nuestro que ostenta el primer lugar a nivel mundial de percepción de corrupción dentro de los partidos políticos (más del 90% los considera corruptos según Transparencia Internacional). Pero la idea es que personas ajenas a cualquier grupo político que quieran incidir en su entorno puedan lanzarse sin necesidad de «hacer política» dentro de los partidos (y sabrán por qué es el entrecomillado).

    ¿Pero, un payaso? ¡Si con trabajos podía tolerar que un payaso como Brozo se las diera de opinólogo (que siendo realistas lo llega a hacer mejor que algunos de sus colegas de Televisa), se me hace inadmisible que un payaso, vendiéndose como payaso, quiera aspirar a la Alcaldía de Guadalajara!

    Si Lagrimita (Guillermo Cienfuegos), ese payaso que marcó la infancia de muchos tapatíos, quiere lanzarse para ser una opción viable a la altura de la ciudad, debería de quitarse el traje, la nariz roja y el maquillaje, para presentarse como el ciudadano civil que es detrás de cámaras, y que no es tan carismático como «el que sale en la tele». Presentarse como un payaso a un puesto que requiere seriedad es un insulto a los ciudadanos que esperarían o deberían esperar políticos que con suyas acciones, les procuren un lugar armónico donde puedan llevar a cabo sus proyectos de vida.

    El payaso correcto

    Que yo recuerde, Lagrimita nunca se había interesado en temas políticos, al menos nunca lo demostró en sus programas ni en entrevistas que le hayan realizado. El era un payaso peculiar que (como varios de su época) trató de romper estándares. Lagrimita era un payaso divertido, cariñoso, pero también irreverente, y hasta peleonero (lo cual le trajo algunas críticas de algunos grupos conservadores), y siendo sinceros, nunca fue un payaso talentoso.

    Guillermo Cienfuegos debería de saber que para dirigir una ciudad no basta con organizar concursos ni basta con pelearse con su ahora fallecida pareja afecta al alcohol (Lalo) frente a todo el público; menos basta con cantar canciones como ¡Qué barato! cuando nosotros pagamos el pesado sistema electoral que le dará la oportunidad de contender si junta 23 mil firmas. Mucho menos podrá pedir la ayuda del interventor cuando tenga que cabildear, cuando tenga que pasar propuestas por el congreso local. Ni siquiera podrá gritar ¡Perdimos! cuando con su falta de visión ponga en aprietos a la ciudad.

    La teoría que corre por las bocas tapatías sobre su elección, consiste en que él ha sido puesto ahí para quitarle votos al candidato de Movimiento Ciudadano, y hasta ahora favorito Enrique Alfaro, y de esta forma beneficiar al priísta Ricardo Villanueva (aunque siendo honestos, estos dos candidatos tampoco están demasiado lejos de ser un payaso). Es al final de cuentas una teoría, una deducción, pero suena razonable.

    Independientemente de si sea cierta esa versión, más que criticar al partido tricolor (que merecería su vendaval de críticas también en caso de que fuera cierto), a quien se debería señalar más es al payaso por prestarse a actos que ensucian la ya de por sí golpeada democracia mexicana. Lagrimita le está quitando la oportunidad a ciudadanos que sí tienen la preparación, o al menos, la intención de hacer cosas buenas por la ciudad. Lagrimita se está aprovechando de su poder mediático basado en un perfil que es, o debería ser, opuesto a la política. Porque la política no es para reír, no es para contar chistes; la política es para servir al pueblo.

    Y sí, ¡Qué barato!

  • ¿Por qué anular tu voto este 2015 es una estupidez?

    ¿Por qué anular tu voto este 2015 es una estupidez?

    La política es muy pragmática y calculadora (no sólo en México), pero los ciudadanos a veces somos los que pecamos de idealistas y somos más emocionales. Mientras nosotros alzamos el puño y gritamos para luchar por nuestros ideales, los políticos usan tablas con datos necesarios para tomar las decisiones que más les convengan (aunque a veces pueden llegar a meter la pata). Posiblemente esa lucha en su contra se puede convertir en un factor a su favor. Parte del trabajo de los políticos y su lucha por el poder consiste en saber jugar con los factores que logren llevarlos a su destino (entre ellos, los ciudadanos), mientras que nosotros nos dedicamos a otras cosas y nuestra preocupación por la política es marginal. Mientras ellos tienen un gran bagaje de experiencia detrás, a nosotros «no nos importa porque todos son iguales», entonces ya sabemos quienes están en ventaja.

    ¿Por qué anular tu voto este 2015 es una estupidez?

    Javier Sicilia, con una buena intención, y nada más, nos invita a boicotear las elecciones para exhibir a los políticos. Se habla de un gran abstencionismo en las elecciones venideras, la gente está molesta con todos los partidos políticos. Por un lado, el ciudadano odia al gobierno de Peña Nieto, pero al PRD lo relaciona con Abarca, al PAN como más de lo mismo ¡Ánimo Montana!, a MORENA y sus tómbolas como un capricho megalomaniaco de López Obrador, al Verde como un negocio (al igual que MC, PT y los nuevos partidos). ¿Y por quién vota uno?

    El problema es que alguien tiene que ganar, y un alto abstencionismo no es relativamente proporcional a una mayor honradez de los políticos. A nuestros queridos políticos no les importa tanto si los odias mientras ello no signifique una desventaja ante los otros. Alguien tiene que ganar.

    ¿Y sabes a quienes les importa menos tu odio? A aquellos que tienen voto duro, a aquellos que tienen estructuras, o sea, al PRI que tanto odias. Es decir, que ese odio que tienes al Gobierno se puede traducir en más poder para éste si no sales a votar. Algún simpatizante del PRI (de esos que no son de hueso colorado) está un poco molesto con el gobierno de Peña y con toda la clase política, puede anular su voto, darle un jalón de orejas a todos, y al mismo tiempo terminar beneficiando a su partido (aunque no lo haga tanto como si hubiera votado por ellos); pero quienes se oponen a este partido y quieren castigar a toda la clase política, podrían beneficiar a su mayor temor si anulan su voto.

    A menos que simpatices con el PRI, tendrás que votar por alguien. Posiblemente pienses que «son iguales» y no es coincidencia que el partido tricolor se esté esforzando en exhibir a los opositores ya no como peores a ellos, sino como iguales a ellos para promover el abstencionismo y ganar con su voto duro. Si quieres votar en contra del Gobierno Federal, tendrás que usar tu voto útil contra su partido, votando por el PAN, PRD, Morena o quien se te haga un poco menos basura que los demás.

    En el 2009 comenté que anular el voto podría ser una opción y lo veía como una propuesta sensata como forma de manifestación. Naturalmente 6 años después uno ya está más madurito y se da cuenta que los políticos no se dejan llevar por sentimentalismos. Ellos buscan el camino más corto al poder, y a veces, manejar el repudio hacia ellos mismos les puede traer beneficios.

    -Cerebro, deja de decir tonterías, yo no voy a votar, que ch3$% a su % Peña, #Fueelestado ¿Qué no ves? ¿Dónde están tus ideales. Mientras tanto en Los Pinos. -¡A Güevo! Licenciado Peña, equivóquese otra vez para que la gente se enoje más y anule su voto.

    Y los años de experiencia pesan, señor Sicilia.