Etiqueta: Elecciones 2015

  • ¡Qué desaparezca el Partido Verde!

    ¡Qué desaparezca el Partido Verde!

    ¿Cuál es el peor partido de la historia de México? El Partido Verde. Si tuviera que votar entre el PRI y el Partido Verde (aunque éste último trabaja para el primero) votaría por el PRI con los ojos cerrados, o por Morena, el moribundo PAN, o por cualquier otro adefecio que conforma nuestra partidocracia. El Partido Verde por sí mismo es una desgracia y atenta contra la democracia mexicana. El Partido Verde por sí mismo representa un insulto a la ciudadanía.

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    El Partido Verde no tiene ideología política alguna, es un negocio con el cual unos cuantos se enriquecen. Es un partido sin identidad, expulsado del conglomerado mundial de partidos verdes por apoyar la pena de muerte. Sí, el Partido Verde puede tener el descaro de apoyar la pena máxima, el aborto, y al mismo tiempo prohibir los animales en los circos. Estoy de acuerdo en que debemos de respetar a los animales, pero vaya que preferir la vida de un animal a la de un ser humano…

    El Partido Verde le hace mucho daño a la democracia. El Partido Verde se ha burlado de las instituciones. Durante esta campaña ha violado cualquier número de leyes y se ha pasado el Estado de derecho por el arco del triunfo. Las ciudades están inundadas de espectaculares, bardas, camiones, billboards y cualquier espacio donde quepa algo de publicidad del Partido Verde; anuncios de cine; mochilas, termos y cuadernos que llegan a tu casa; TV Azteca realizando promocionales del partido disfrazados de noticias, y el INE se hace como el que no ve, aplica multas esporádicas y pequeños jalones de orejas para hacer pensar que están actuando cuando en realidad lo están protegiendo. El Instituto Nacional Electoral se congratula de haber sancionado a ese partido con 3 días sin publicidad, pero no sirve de nada cuando ya se salieron con la suya, cuando ya hicieron negocio y cuando ya le ayudaron al PRI a conseguir las curules necesarias para tener el suficiente peso en el Congreso.

    Varios partidos han hecho la petición de quitarle el registro a este insulto del partido: PAN, PRD, Morena, Partido Humanista, Encuentro Social. La discusión no prospera, nos dicen que no han decidido, que tal vez después puede ser. Se acerca el día de las elecciones y nada pasará. El INE continuará desprestigiado tal y como nació, en medio de intervenciones ilegales de llamadas para chantajear a quienes se pudieran salir del huacal, en medio de la duda de si éste instituto tendrá la capacidad de hacer que las elecciones venideras sean limpias.

    No sólo el Partido Verde es una burla por lo que representa, sino que sus actos son una burla y un insulto. Su apuesta es el electorado ingenuo que nunca votaría por el PRI pero que podrían votarlos porque «sí cumplen» por sus vales, por sus animales de circo prohibidos. Por cumplir algunas apuestas concretas cuando todo lo demás está hecho un desmadre. -Apostamos por la democracia y nos quitamos el registro, el Partido Verde sí cumple, -Sería una buena promesa que le podría dar un mínimo de credibilidad al negocio-partido.

    Mientras, el niño Verde y sus secuaces se la viven en fiestas, parrandas, amedrentando a la policía, evadiendo responsabilidades. El Partido Verde representa todo eso que México no necesita, todo eso que le hace daño, el Partido Verde representa muchos defectos culturales e institucionales del mexicanos amalgamados y hechos partido. No sólo le deberían de quitar el registro, el Partido Verde debería de desaparecer. Es nocivo, es venenoso, corroe a nuesrtas instituciones y a nuestra democracia incipiente.

    ¡Fuera ya!

  • Lorenzo Córdova, entre el racismo y la ilegalidad

    Lorenzo Córdova, entre el racismo y la ilegalidad

    No hay forma de justificar al Presidente Consejero del INE; Lorenzo Córdova se equivocó tremendamente al burlarse de un individuo perteneciente a las comunidades indígenas. Esto no se puede justificar cuando eres el encargado de presidir el instituto garante de la democracia electoral en México, un instituto que tiene que velar por la pluralidad y los derechos de todos en cuanto a elecciones se refiere.

    Lorenzo Córdova, entre el racismo y la ilegalidad

    El comportamiento de Lorenzo Córdova no es un hecho aislado y eso es lo preocupante. Si tuviéramos la capacidad de intervenir los teléfonos de todos los mexicanos que tienen una posición relativamente acomodada (clase media, media alta, alta) veríamos hechos como éste no sólo repetidos una gran cantidad de veces, sino que veríamos manifestaciones mucho más agresivas: -Pinche indio-, -Maldito naco-, porque incluso dudaría que las palabras de Lorenzo Córdova tuvieron una connotación racista. Y eso tal vez no sea tan necesario de hacer, basta escuchar conversaciones en la calle, en fiestas y demás lugares donde éste tipo de comentarios se repiten. A pesar de que lo neguemos, a pesar de que afirmemos que el racismo es un problema de Estados Unidos o la Alemania de Hitler.

    En las redes sociales abundan memes con la terminación en «tl» que ridiculizan a los indígenas. Lo peor del asunto es que no generan indignación, se perciben como algo normal, como si se tratara de una broma chusca cuando en realidad es una forma de denigrar a los indígenas, a quienes hemos segregado a través de nuestra historia, y a quienes hemos permitido que se les perciba como accesorios meramente foclóricos, dignos de postales y contenidos audiovisuales para promover el turismo en el extranjero, y a quienes no hemos incluido y mucho menos tolerado sus usos y costumbres.

    La otra mala noticia dentro de este hecho, es la que tiene que ver con la ilegalidad; y éste es el punto más importante en este caso: Intervenir el teléfono de ésta figura pública es algo completamente ilegal, y así como se reprueba su conducta, se debería de reprobar el acto. Alguien con un interés particular extrajo el audio de una llamada, casualmente hoy se debatía en el INE sobre si el Partido Verde debe de mantener el registro, casualmente las elecciones se llevan a cabo en 2 semanas, casualmente hay muchas dudas sobre el papel que jugará el INE en las elecciones entrantes.

    Tratar de hacer política chantajeando a los actores que son parte de ésta es algo completamente reprobable porque lacera a nuestras instituciones. El INE se muestra ante las elecciones venideras como una institución endeble, que no es capaz de garantizar una jornada electoral y cuyos miembros pueden ser chantajeados por agentes externos con un interés en específico. Esta laceración de las instituciones es más preocupante que los dichos de Lorenzo Córdova, que son absolutamente reprobables, pero que reflejan un problema que afecta a la sociedad mexicana, que son regla y no excepción en México.

    Me pregunto qué es lo que va a pasar el 7 de junio. Desde hace tiempo no se veían instituciones tan endebles. Algunos actores políticos (y no sólo de la izquierda) hablan de la preparación de un fraude electoral. Quedarnos en la discusión sobre si Lorenzo Córdova fue racista o no, creo que es poco menos que una pérdida de tiempo es lo que menos importa y cuando muchos mexicanos (entre ellos, varios «indignados») también lo son y ni siquiera se han dado cuenta de ello.

  • Tratando a los electores como pendejos

    Tratando a los electores como pendejos

    Esta campaña electoral ha sido la más penosa que recuerde, la más penosa de todas las que recuerdo haber seguido desde los años noventa. Creo que ha sido penosa porque la clase política (de todos los partidos) se ha desconectado cada vez más de los ciudadanos. Los ciudadanos están hartos, pero a veces pareciera que los políticos no entienden por qué están hartos y realizan campañas que a corto plazo les puede traer un beneficio, pero que lacera cada vez más esa relación político – ciudadano.

    Tratando a los electores como pendejos

    La guerra sucia ha sido una constante en las entidades en que se llevarán a cabo elecciones estatales o locales. Difamaciones, periodicazos pagados, críticas sin sustento. Quienes lo hacen buscan arrebatar voto útil al opositor, o bien tumbar al que va arriba, o evitar que el que le pisa los talones llegue. Tal vez logren su cometido, pero dejan una herida abierta; el ciudadano no se siente representado y el candidato ya no espera representar a sus ciudadanos, sino que busca que no se sientan representados por sus rivales. Dejan solo al ciudadano desamparado, les recuerdan que si no votan por ellos, les van a retirar sus apoyos, los chantajean abusando de ese mal todavía no erradicado donde el ciudadano se siente dependiente del gobierno. – – Ya no te vamos a pagar el camión ni te vamos a dar mochilas.

    Las campañas más que contener propuestas, tienen bailes, covers de canciones populares que caen en lo vergonzoso. Los candidatos y su equipo de campaña creen que los electores son pendejos o los tratan como tal, los subestiman tanto que al final terminan convirtiéndose ellos mismos en un chiste de las redes sociales. No importa el partido ni los colores, todos en mayor o menor medida incurren en esas prácticas. Los partidos atentan contra la estabilidad institucional: El Verde con su excesiva publicidad y poco respeto a las normas de un INE cooptado, Morena promoviendo a un candidato para la Presidencia del 2018. ¡Funciona a corto plazo, pero a la larga sólo genera más encono y desconfianza entre los ciudadanos!

    Ante la falta de políticos con visión de estado y ante la sobra de políticos que no saben como tener contacto con la ciudadanía, que esbozan una sonrisa falsa y que se aprenden propuestas de memoria que ni ellos mismos crean y ni siquiera entienden, se opta por las figuras públicas, los deportistas, los payasos, quienes fungen como ejemplo ante una sociedad relativamente ignorante, pero que no tienen idea de que es gobernar.

    Lagrimita, ese payaso venido a menos, pedía ayuda a los ciudadanos porque no sabría bien como gobernar, Cuauhtémoc Blanco confunde el nombre de su partido, «Pato» Zambrano, que emergió de Big Brother para convertirse en una figura pedante y conflictiva que se agarraba a golpes en televisión abierta, defenestra a todos los candidatos con su histrionismo y lenguaje soez sin presentar propuestas con sustento. Algunos representan a partidos de derecha, otros a los izquierda, y ni siquiera conocen la definición de cada corriente ideológica que integra el espectro.

    Mientras los independientes buscan hacerse un pequeño hueco dentro del concierto político, algunos pocos perfiles decentes y con visión que eligen la opción de integrarse a un partido político luchan a pesar del desprestigio de estos. Los primeros tienen que enfrentar solos al aparato político para después poder hacer política con éstos desde una posición diferente; los segundos, a pesar de su eficacia probada, pueden ser juzgados a la primera por los partidos políticos que integran.

    Pero son muy pocos los que levantan la mano dentro de una clase política totalmente desprestigiada dentro de un país mal gobernado donde los ciudadanos se sienten abandonados y desesperanzados. Una clase política que ha convertido a México en una especie de caldo de cultivo como la Venezuela de Rafael Caldera para que un líder populista y demagogo aproveche el descontento para alzarse (López Obrador desearía estar más cuerdo para poder aprovechar la oportunidad).

    México necesita un líder, alguien en que la gente pueda confiar y se sienta representado. Una figura con visión de estado y que entienda la problemática actual del país con lo cual pueda a convocar tanto al ciudadano de derecha como de izquierda. Tal vez la figura del candidato independiente dentro de la pasada reforma electoral abra un poco la puerta a algún líder. Hasta ahora no se han presentado líderes formales, pero en los últimos tiempos se han presentado pequeños amagos, y en un país tan desesperanzado como el nuestro, eso ya es noticia.

  • Ex Presidentes haciendo campaña

    Ex Presidentes haciendo campaña

    Los regiomontanos observan como Calderón va a apoyar a su candidato denostando al Bronco, al primer lugar, al cual compara con Chávez y López Obrador. Dice que para mantener la institucionalidad hay que votar por el PAN, PRI o PRD. Es cierto que AMLO, o el Bronco, cuya figura polémica lo tiene en el tope de las encuestas allá en Monterrey, no son un gran ejemplo de como mantener la dicha institucionalidad, aunque no sé si Calderón se ha dado cuenta del México en el que vive, el México en el que las instituciones no funcionan bien, y se han degradado con el gobierno actual; del cual nunca habla.

    Ex Presidentes haciendo campaña

    Independientemente de todo esto, yo no veo mal que los ex Presidentes hagan campaña. Era ya una tradición extendida que los ex presidentes se recluyeran en sus grandes mansiones o en algún otro país para desaparecer de la vida pública. Esta tradición tenía una función en el pasado autoritario y esa era que quienes salieran no siguieran ejerciendo el poder desde fuera, como pasó con Manuel Ávila Camacho, porque recordemos que el Presidente siempre elegía a su sucesor.

    Ahora la realidad no es así, la realidad es que tenemos un sistemas de partidos (sí, degradados todos) y creo que los Presidentes no sólo deberían poder participar en la vida política «desde fuera», sino que deberían poder en algún momento reelegirse para un período más, o bien, ocupar otros cargos. No creo que a Colombia le haga mucho daño que el ex Presidente Álvaro Uribe sea senador, no creo a Uruguay le haga daño que Pepe Mujica lo sea.

    Hacen falta muchos cambios dentro de nuestros usos y costumbres en la vida política, usos que pueden estar expresados en leyes en varios de los casos. La reelección de alcaldes fue un gran logro dentro de la Reforma Política para un país apegado a sus tradiciones y mitos. Lo mismo ocurre con las candidaturas independientes, aunque las autoridades electorales ponen cualquier tipo de trabas.

    Falta segunda vuelta, falta reducir el mandato presidencial a 4 años y que el mandatario se pueda reelegir una vez. Falta desterrar todos los mitos revolucionarios dentro de las leyes que rigen la vida política de éste país.

    Falta enterrar de una vez por siempre a la Revolución Mexicana.

    Aunque tengamos que ver a más Fox haciendo el ridículo.

  • A Morena le deberían de quitar el registro

    A Morena le deberían de quitar el registro

    Hay dos partidos que han hecho muchos méritos como para ser desaparecidos por las instituciones relativas a la «cosa electoral», el Partido Verde y Morena. Del Partido Verde ya se ha hablado mucho; todos estamos hartos de las mochilas, de las tarjetas, de los spots en el cine, de las promesas sin ningún sentido, de que el Niño Verde, o más bien el Chavoruco Verde haga de las preferencias electorales un negocio y su partido actúe como satélite del PRI.

    A Morena le deberían de quitar el registro

    Pero de quien no hablan tanto es de Morena, de esa Morena de López Obrador, a esa Morena a la que le deberían de quitar el registro, de ese partido del cual se sirve el mesías tropical para ver si todavía le alcanza para llegar al 2018. Todo lo demás dentro de ese partido está completamente alineado a él, es un partido unipersonalista, antidemocrático (AMLO dicta todo ahí) y hasta aquí desde el punto legal y ético no hay nada malo. Si alguien quiere fundar un partido estrafalario lo puede hacer, si quiere fundar un partido masoquista también lo puede hacer. El problema es que López Obrador está haciendo campaña anticipada.

    AMLO habla de la «mafia en el poder» ese mantra del que la verdad ya estamos hartos. Lo repite una y otra vez, la mafia aquí, la mafia allá, la mafia acuyá. Ni los sermones de mi madre cuando me suspendían del colegio eran tan castrantes. Y vamos, en México sí hay una élite estancada, monopólica que se sirve a sí misma, el problema es que de alguna forma AMLO es parte de ella, comparte muchas características con aquellos que dice odiar.

    Y con su clásico maniqueísmo patentado, el puede «darse el lujo de saltarse las leyes» porque él es bueno, y entonces las leyes son malas, ¡Las creó la mafia! Pero cuando los «adversarios» hacen lo mismo que él (el caso del Partido Verde) entonces AMLO empieza a despotricar. AMLO quiere imponer una forma de moral en base a sus conveniencias.  -Si está conmigo es bueno, si no es parte de la mafia.

    A Morena le deberían de quitar el registro porque están haciendo actos anticipados de campaña, porque AMLO sale en todos los spots de su partido y no está contendiendo por ningún puesto en estas elecciones, porque se está promocionando utilizando los recursos que deberían de ser para promover o a su partido o a los candidatos.

    López Obrador al igual que a quienes demanda y critica, se salta las leyes para su beneficio. Mientras el Partido Verde o el PRI o los demás partidos pueden ser cínicos, AMLO se esconde dentro de su velo santificado de tal forma que crean que él sí puede pasarse por el arco del triunfo a las instituciones porque «sí quiere a México», porque «él es el único que puede hacer un cambio». Y la gente le cree.

    En un país que está urgido de constitucionalidad y un sólido Estado de derecho que se ha venido perdiendo cada vez más en el gobierno actual, una figura como López Obrador no ayuda mucho. Y una muestra de que el Estado de derecho existe, es que se le quite el registro a Morena (al igual que a los del tucán).

    Aunque sabemos que eso no va a ocurrir.

  • Cuauhtémoc Blanco, un peligro para Cuernavaca

    Cuauhtémoc Blanco, un peligro para Cuernavaca

    Bueno, no es tan peligroso si tomamos en cuenta que el PSD sabe de antemano que lo promovió no para hacerlo alcalde de la ciudad de la eterna primavera, sino para conservar su registro. El PSD (Partido Socialdemócrata) fue un partido, si no lo recuerdan, que estuvo vigente desde 2006 cuando postuló a Patricia Mercado (que deslumbró a más de uno con sus ideas liberales) hasta el 2009 cuando perdieron su registro a nivel nacional, aunque lograron mantenerlo en algunas ciudades.

    Cuauhtémoc Blanco, un peligro para Cuernavaca

    Supongo que el PSD busca resurgir o al menos mantenerse el registro de Morelos para poder seguir el negocio, porque como ustedes saben, los partidos pequeños son un negocio particular más que otra cosa. Si bien varios de ellos tienen cierta ideología que pregonan, ésta queda supeditada a la capacidad de transformar el dinero del erario en beneficios para unos pocos.

    ¿Qué podría hacer Cuauhtémoc Blanco como político? Nada. Su perfil no da para estar dentro del servicio público. Deportistas con un poco más de fuelle nos han demostrado constantemente que en el momento clave no dan el ancho, y que lo que los hizo a llegar ahí fue su fama y su reputación que les ha dado ser deportistas: Exitosos, ganadores, pero eso no es suficiente en el mundo de la política; y en el caso del Cuau, se trata de un personaje del cual podemos dudar de su reputación.

    Cuauhtémoc es (o fue, o acaba de ser) un jugador muy hábil, excepcional, de los mejores del futbol mexicano. Como persona no es tan ejemplar, y como político no tiene preparación alguna. Sus gambetas o su cuauhtemiña no le servirán para mejorar a Cuernavaca por goleada, ni mucho menos podrá driblar a la oposición, aunque posiblemente sí cometa muchos fuera de lugar.

    El video que se ha viralizado donde en plena campaña se equivoca y dice que apoyen al PRD lo dice todo, no sólo por el lapsus, que es lo de menos (más es un error importante), sino porque en el transcurso del video vemos que no tiene ni idea de lo que quiere hacer. En su sitio web vienen algunas propuestas (seguramente creadas por su partido o su equipo de campaña), pero en la calle ni siquiera habla de eso, sólo se limita a usar palabras altisonantes para insultar a los «políticos» (-Qué no se hagan pendejos) lo cual emociona a una sociedad lo suficientemente ignorante como para votar por un candidato por el único hecho de que fue su ídolo del futbol.

     

    Su spot de campaña emula lo sabe hacer (que no es ser político ni alcalde), ser deportista; y lo hace emulando al Rocky de Silverster Stallone, porque vamos, con su rudeza y mal carácter característico, no podríamos decir que le hace falta ver más box:

     

    ¿Tu crees que una persona que se burla de una autoridad, en este caso del prognatismo de un árbitro, podría gobernar una ciudad?

     

    Y si logra vencer a la oposición, ¿hará el festejo del perrito? ¿agrederá por la espalda a los demás como lo hizo con David Faitelson?

    Si Cuauhtémoc Blanco es una opción para ganar votos en una elección es que electorado debe de ser, pero muy ignorante. Con todo respeto.

  • El PAN ¿Eso qué es? ¿Todavía existe?

    El PAN ¿Eso qué es? ¿Todavía existe?

    Felipe Calderón y Josefina Vázquez Mota se han empezado a involucrar en las campañas de los blanquiazules que contienden a gobernaturas o alcaldías. Con discursos poco emotivos y haciendo hincapié en palabras como «honestidad», se han dado a la tarea de poner de su parte para tratar de que el PAN no salga tan mal parado en las elecciones que vienen.

    El PAN ¿Eso qué es? ¿Todavía existe?

    El que tengan que recurrir a estas figuras nos habla de lo desesperados que están en el PAN, de que se les han acabado las ideas para atraer electores. Por ejemplo, si bien pareciera relucir al hacer el contraste de su gestión con el de Peña Nieto, la verdad es que Felipe Calderón no fue un gran presidente y por lo que veo quienes más lo admiran son «los más panistas», los que se acercan más a el concepto de «voto duro». Mientras tanto habrán otros votos más volátiles que tienen a Felipe Calderón en buen concepto, pero no el suficiente como para que su presencia incida mucho en su voto.

    Calderón y Josefina actúan porque por medio de sus figuras tratan de mostrar que el PAN no está tan jodido. Hasta los más panistas se sienten avergonzados de quienes ahora están dirigiendo el rumbo de su partido: Madero, los moches, «ánimo Montana». Pero la realidad es que el PAN está dividido y que incluso el ex Presidente es parte de la división que aqueja a éste partido.

    Josefina es, fue, el tercer lugar de la elección pasada. Y usar a una figura política que obtuvo ese lugar para atraer votos nos habla de lo desesperados que están en el PAN y de los pocos recursos que tienen a la mano para lograr trascender en las elecciones venideras. Si Calderón no se ve emotivo, menos emotividad refleja la ex candidata cuyo discurso se limita al: Yo conozco a éste candidato y sé que es honesto. Con su poco carisma intenta transferirles un poco de autoridad moral pero es muy difícil que cumpla el cometido de generarles votos cuando ella misma no lo pudo hacer en las elecciones pasadas.

    Usar a personajes como Calderón o Josefina nos habla de que al PAN ya se les han acabado las ideas. Para el mexicano promedio, el PAN ya no es una alternativa, sino más bien parte de toda esa partidocracia que detesta, ya no es «el que puede con el PRI», más bien es una suerte de «PRI mocho». El PAN es conservador en tiempos donde las clases medias en México empiezan a tornar un poco más hacia ideologías más liberales. La señora que va los domingos a la Iglesia, el papá tradicionalista y demás figuras empiezan a ser no tan constantes como en años pasados.

    Jalisco era el bastión del PAN, ahora no sólo eso (ahora gobernado por el PRI), sino que ha perdido todos los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara e incluso el Distrito 10 de Zapopan, otrora el distrito más panista del país, lo condenará en estas elecciones al tercer lugar, por debajo de Movimiento Ciudadano (donde han migrado algunos panistas en busca de hueso) y el PRI, que siempre contará con su voto duro.

    Tal vez en las diputaciones federales todavía mas o menos pinte el partido, pero esto ha sido más bien gracias al desprestigio del Gobierno Federal (que como sea, el PRI sigue en el primer lugar de las preferencias) y de la división y escisión del PRD.

    El PAN debe replantearse como partido, si sus militantes no logran hacerlo, estarán condenados a desaparecer. ¿A poco no?

  • Había una vez un candidato transparente (3de3)

    Había una vez un candidato transparente (3de3)

    Me gusta, me gusta ver que la ciudadanía vaya más allá de postear memes de Peña Nieto en Twitter y haga cosas propositivas que puedan ayudar a la sociedad. Hay dos formas de indignarse. Tomamos el caso de las casas de Peña Nieto. La primera es haciendo memes para burlarse de él, la segunda es haciendo una plataforma y después promoverla para invitar a los candidatos a que declaren su patrimonio. El IMCO (Instituto Mexicano para la Competitividad) hizo lo segundo. Esta think tank encargada de hacer análisis y estudios, y que normalmente es crítica del gobierno (bueno, ¿es que cómo lo defiendes?) se dio a la tarea de lanzar esta plataforma llamada Candidato Transparente#3de3 que puedes consultar aquí.

    Habían una vez unos candidatos transparentes (3de3)

    -Pero Cerebro, el IMCO, competitividad, esa palabra me suena a esfuerzo, a trabajo duro, a echarle ganas. Me suena muy neoliberal e imperialista, hay una conspiración. Chairalicia Bartlett Simpson.

    Los ciudadanos hacen el papel que le debería tocar a las instituciones. Si los ciudadanos lo pueden hacer, es que el país tiene la capacidad de tener instituciones que cumplan con su papel. Pero nuestras instituciones no funcionan, entonces nosotros lo hacemos, nosotros hacemos su chamba. Bueno, les decía, el IMCO lanza este sitio web, simple, bonito, pulcro, desarrollado con la ayuda de AngularJS, donde puedes consultar las declaraciones patrimoniales de los candidatos que han decidido participar; sean candidatos a gobernadores, alcaldes, diputados y demás tipo de fauna congresista.

    Lo que se pide al candidato son tres cosas, una declaración patrimonial, una declaración de intereses (actividades que puedan interferir con el ejercicio de las funciones) y una declaración fiscal (para comprobar que dicho candidato ha pagado impuestos)

    La propuesta ha tenido el suficiente impacto para que muchos candidatos ya se hayan sumado, y ha tenido el suficiente impacto que candidato que no mande su declaración patrimonial no se va a ver muy bien ante los electores. No, y aquí no vale que si las casas eran donadas, o que si eran de mi esposa.

    Y parece que los ciudadanos debemos de empujar para modificar un poco las reglas del juego ante una clase política ausente, cínica, ensimismada. Y está bien, sería malo si no hiciéramos nada y dejáramos pasar.

    Y si un político tiene riquezas mal habidas puede hacer tres cosas. La primera, la imposible y utópica (aunque no sé si tanto con el nivel de cinismo que pueden llegar a tener algunos) es que tengan el descaro de declarar que se robaron hasta los enchufes del congreso. La segunda, es que su declaración patrimonial sea falsa o no incluya todo. En este caso cuando un político sea expuesto en flagrancia, o se le compruebe otra casa, se le podrá exhibir. La tercera, es que no participe, y así la gente desde un principio sabrá que oculta algo.

    Y necesitamos más de este tipo de iniciativas, los ciudadanos necesitamos buscar más caminos para lograr un mayor contrapeso. Mientras los memes de Peña Nieto quedan en el anecdotario y sólo son recordados en videos mal editados de Youtube, este tipo de propuestas ayuda, sí, a construir más democracia.