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  • El Gobierno contra los niños

    El Gobierno contra los niños

    Me siento triste, frustrado, a veces casi se se salen las lágrimas. Me da tristeza ver a mi país así, en estas condiciones, no merecemos esto, es una tragedia. No, no es «grilla» (amargarte por un estado trágico no puede ser grilla), es un sentimiento honesto, de desesperación, de frustración. Ya estoy harto, ya estoy hasta la madre.

    El Gobierno contra los niños

    – No te quejes, deja de sentirte víctima, mejor propón. A ver cabrón, dile eso al padre de uno de los niños que el ejército mató porque las autodefensas evidencian el vacío de poder que genera el gobierno que los comanda, dile eso a quienes se sienten desesperanzados. Si te asaltan, ¿te gustaría que en el juzgado te recomienden «ponerte a proponer» en lugar de levantar la denuncia? Como si al Gobierno actual le gustaran los ciudadanos propositivos.

    En una semana ocurren tres cosas que en otro país podrían poner a un Presidente casi en la calle: 1.- Se les escapa el Chapo, 2.- La ronda cero no sólo fue un petardo por la desconfianza de los inversionistas extranjeros, sino la única empresa a la cual le otorgaron zonas petroleras tiene entre sus accionistas al cuñado de Carlos Salinas, 3.- El ejército mató e hirió niños en Aquila Michoacán con el pretexto de detener al líder comunal de Ostula, no, no fue un narco, no fueron «daños colaterales» que se tuvieron que asumir para detener al capo de los capos (el verdadero capo de los capos se les escapó), fueron autodefensas. No las quiero idealizar, pero las autodefensas surgen a raíz del vacío de poder que éste gobierno ha dejado.

    Y como «bonus», indígenas que eran acarreados del Partido Verde (que hay que recordar, es parte del gobierno) tuvieron un accidente y niños murieron. Niños, gente que utilizan para poder mantenerse en el poder creando una relación de codependencia.

    Parece que en este país se ha perdido cualquier orden de valores, cualquier atisbo de ética e integridad. Parece que todo se vale, que por estar en el poder se puede hacer lo que sea, que los ciudadanos no importan, que los niños menos, hay que maleducarlos, y si matamos a alguno para detener a la cabeza de una organización que se creó porque nosotros no somos capaces (o más bien no queremos) proveer algún grado de seguridad a la población ante el acecho de los maleantes y narcotraficantes. Todo se vale, se vale mentir, se vale ser cínico, se vale robar, se vale burlarse de las leyes, se vale todo.

    Y mientras pasa todo eso, esas mismas personas son las que nos sugieren que «propongamos» (para que no nos escuchen). Nos sugieren que el cambio está «en uno mismo», como si todos estuviéramos hechos de la misma calaña. ¡Qué desfachatez!

    Por eso México está en una de sus peores crisis de la historia moderna, bajo uno de los peores gobiernos y uno de los peores mandatarios de la historia de nuestro país (Quizá Peña comparta el honor con los que fueron parte de la docena trágica, y sea aspirante a superarlos). No, no hago la afirmación con la bandera de un partido (que todos han hecho mal su trabajo) ni un sesgo ideológico, es una realidad objetiva y cruda, tanto columnistas, comentaristas y opinólogos de izquierda y derecha, liberales y conservadores concuerdan. Ésto es una tragedia, México vive un momento trágico donde ni el realismo mágico ni el surrealismo ni la teoría cuántica podrían explicar todo lo que se está viviendo.

    De seguro los muy cercanos al Gobierno (y yo creo que ni siquiera todos, yo creo que algunos en el fondo lo saben lo cual les genera un sentimiento no muy grato) sentirán mis palabras como ataque, porque ellos son poseedores de la verdad; como si se tratara de un partido de futbol. No, no es ataque, es una justificada expresión de encabronamiento crónico, los ciudadanos estamos hasta la madre, y no, no todos somos corruptos, habemos quienes sí respetamos las leyes y lo que queda de Estado de derecho. Aunque no lo crean, aunque nos quieran convencer de que la corrupción es «cultural».

    Si bien la presencia de ciudadanos propositivos es algo que siempre se debe de agradecer y promover, se necesitan más que propuestas para cambiar esta dura realidad, tal vez nos hace falta ser más fuertes como ciudadanos y crear masa crítica en vez de recurrir a los memes y a los insultos por Internet como una forma de terapia psicológica.

    Y así, enojado, encabronado, termino de escribir esto. Pero ¿quién no puede estar encabronado ante la forma en que están destruyendo a México? ¿Debería de hacerme una chaqueta mental y crearme la falsa ilusión de que las cosas en México están bien? Vaya, para que un ejército mate niños, sean cuales sean las circunstancias es que las cosas están muy mal.

     

  • México militarizado.

    Creo que uno de los errores de la derecha mexicana es tratar de combatir al fuego con fuego, y no tratar de solucionar el problema de fondo. Respeto la intención del Presidente Felipe Calderón de buscar acabar con el narcotráfico (lucha que probablemente le hizo perder a su amigo Juan Camilo Mouriño), pero está quedando demostrado que eso de usar la fuerza para combatir un mal canceroso tal vez no es la forma más correcta de eliminarlo. Es cierto, a los narcotraficantes les está «incomodando» las acciones del gobierno, pero siguen vivos y coleando, al grado que están más preocupados por sus competidores (los cárteles opuestos) que por los militares que los tratan de combatir. E incluso me atrevo a decir, que dentro de la lucha armada el gobierno se está equivocando, porque quiso hacer una guerra directa y frontal en lugar de utilizar los servicios de inteligencia. Eso lo vimos cuando Calderón llegó al poder, lo primero que hizo fué declararle la guerra al narcotráfico, y yo lo que veo es un país hecho un desmadre.

    Su opositor, el presidente «legítimo», Andres Manuel López Obrador, no tiene la misma percepción que Calderón en el combate al narcotráfico. Es cierto, la solución que propone AMLO es simplista y vaga, pero en el fondo hay algo de razón y creo que logra un poco entender el trasfondo de este asunto. El dice: La respuesta debe empezar con un cambio en la política económica y la creación de empleos y oportunidades educativas para los jóvenes; eso es hasta más barato que enfrentar a la delincuencia sólo con la fuerza.

    Ya cuando trata de profundizar AMLO, como que empieza a cojear y a fallarle la lógica, pero hay algo importante en sus palabras iniciales. Y es que la pobreza es un germen activo que está propiciando que muchos decidan entrar al negocio del narcotráfico. Si se hiciera más para que la gente pobre tuviera más oportunidades, es cierto, no se acabaría el narcotráfico, pero habría menos incentivos para ser un narcotraficante. ¿Por qué no pensar en darle a la gente educación de calidad?, ¿más oportunidades para salir adelante?. Eso creo que es lo que le está fallando al gobierno, el cual no ha hecho nada por la educación (la cual cada vez está en un estado más deplorable) ni ha hecho mucho por redistribuír la riqueza en nuestro país. Porque vamos, México es un país con una distribución insultantemente desigual. Y creo que si el gobierno tomara algunas acciones para redistribuír un poco más la riqueza (sobre todo para darle oportunidad a la gente para que se enseñe a pescar), se avanzaría aunque sea un paso adelante en la lucha con el narcotráfico.

    Hay otro problema. México es un puente entre Sudamérica y los Estados Unidos. Y parece no haber mucho interés por parte del gobierno estadounidense en combatir el consumo de la droga, lo cual sería crucial para que disminuyera el narcotráfico en nuestro país. Es simple lógica, mientras haya demanda, va a ver oferta. Tendrían que crear un estado de sitio en México (y aún así lo veo imposible) para evitar que México siga funcionando como puente para que la droga llegue a Estados Unidos. Entonces lo único que queda, es que los mismos estadounidenses hagan algo por disminuír el consumo de estupefacientes en su país.

    Lo que si se puede hacer, es desalentar el consumo de la droga en México, porque parte de la droga que se trafica se queda aquí. Hay varias propuestas, algunas de ellas van hasta el extremo de sugerir la legalización de las drogas y obligar a los narcotraficantes a que compitan en un mercado legal. Otro sería buscar que la gente deje de consumirlas en el mayor grado posible y evitar que las drogas sean tan fáciles de conseguir como lo son ahora.

    Cambiando un poco el tema, el problema más grave de seguridad en México no está dado por el narcotráfico, sino por la delincuencia organizada, los secuestros, los asaltos a mano armada, los robos a casas. Todo ese tipo de crímenes nos afectan más que el narcotráfico mismo y no veo un combate serio por parte del gobierno. Parece que el combate al crimen organizado no narcotraficante ha quedado relegado a un segundo término. Y creo que esa inseguridad es la que está esperando el pueblo que se solucione. Otra vez entraríamos al debate de como solucionarlo, ¿por la fuerza o por medio de las oportunidades?.

    A mi se me hace triste ver a un país en guerra, un país militarizado, donde a fin de cuentas los narcotraficantes siguen saliéndose con la suya, y ahora afectando a terceros (como en el atentado de Morelia). Espero que la batalla contra el narcotráfico se gane, pero creo que el gobierno deberá de replantearse la estrategia si de verdad quiere ganar esta batalla.

  • El Servicio Militar

    Un proceso por el que tenemos que pasar los jóvenes (y los ya no tan jóvenes como yo) es el servicio militar. Aunque ya los jóvenes de ahora tienen menos necesidad de realizar el proceso que antes (sobre todo por eso de que la cartilla ya no es necesaria para poder sacar el pasaporte y poder salir del país), los que vivimos todo el proceso, lo recordamos como una etapa molesta, no solo para los remisos como yo, sino para los que si hicieron los trámites a tiempo y se tuvieron que formar horas bajo el sol para saber si les había tocado bola blanca o bola negra.

    Yo, por decidia, hice los trámites tarde, por lo cual tuve la oportunidad de saber de vivir la experiencia de lo que es el servicio militar, y si lo puedo resumir en una palabra sería en ineficiencia.

    Es cierto que México no es un país bélico, y por lo tanto las autoridades no tienen la necesidad de reclutar gente para tener mas elementos en el ejército. Aquí no hay Vietnam ni Afganistan ni Irak, y de hecho prácticamente todos los integrantes del ejército (que sirve más bien en operaciones de rescate ante tragedias y últimamente para combatir al narcotráfico) se han reclutado voluntariamente. Pero, ¿que es lo que pasa con el servicio militar en México?.

    ¿Por qué es ineficiente?. Bueno, porque en resumen, en el servicio militar, las autoridades tardan en hacer 6 horas cosas que podrían tardarse en hacer una. Los soldados suelen ser autoritarios con los jóvenes. Uno podría entender esto, porque se sobreentiende que la vida militar es fría, rigida y discliplinada; pero en realidad no hay ningún orden dentro del proceso desde el primer día en que los remisos (y voluntarios) asisten para que se asignen las tareas. Son seis horas para que los soldados determinen quienes van a marchar, quienes van a dar clases, quienes van a hacer otras labores, o quienes a pesar de ser remisos se salvarán de hacer el servicio (por ejemplo, aquellos que tienen que trabajar para mantener a la familia).

    Ya en el servicio, los soldados se muestran muy exigentes con las normas: Había que llevar la camisa con las letras SMN, la gorra roja, el pelo corto, y estar bien rasurado. Si se llega tarde, se deberán hacer lagartijas o sentadillas (depende del criterio del soldado, pero en mi caso el número de lagartijas era proporcional a los minutos que se llegaba tarde a las instalaciones). Los soldados se muestran exigentes, pero cuando es hora de la capacitación (donde a mí me tocaría dar clases) en las aulas, se muestra un desorden total, un «desmadre» que no ví ni en las épocas de rebeldía en la secundaria. E igualmente, la capacitación era muy lenta, tediosa y aburrida. A todo mundo le importaba un carajo, y todos se limitaban a quedar con los soldados para que les fuera bien.

    Por alguna razón, se percataron de que había más gente que la que se necesitaba, y decidieron liberar a algunas personas del servicio militar. Afortunadamente yo tuve la fortuna de ser una de ellas, y solo tuve que asistir 5 sábados al servicio. Pero mi impresión sobre el servicio militar fué pésima. Había una incongruencia entre el autoritarismo de los soldados, y la facilidad para sobornarlos (de esa manera algunos se libraron del servicio). Parecía que se fomentaba la indisciplina y la corrupción, y no los verdaderos valores de patriotismo que se deberían enseñar, como lo es el ayudar a la comunidad y a los más necesitados (que se supone que es el fín del servicio, en ausencia de guerras o cualquier otra situación bélica).

    Lamentablemente el servicio militar dista de ser algo de ser provechoso para la comunidad. Creo que se le podría sacar más provecho y tratar de hacer sentir a los jóvenes que están haciendo algo por su país. Que más que cumplir con una obligación, están cumpliendo con una misión que se transformará en frutos para la sociedad.

    Por último. Si quieres librarte de este engorroso proceso (aunque ya no es tan necesario hacerlo por lo que comenté anteriormente), recuerda hacer todos los trámites a tiempo. En caso de que te toque bola blanca, o bien, seas remiso, todavía hay una oportunidad de librarte del servicio militar: te dirán que tienes 4 semanas (en Enero del siguiente año al que haces tus trámites) para ir a registrate. Generalmente entre los remisos, hay más personas de los que el ejército ocupa. Entonces como criterio para liberar a los que sobran, se toma en cuenta la rapidez con la que fueron a registrarse, por lo cual, si fuiste la primera semana de Enero, lo más probable es que te liberen de hacer el servicio (inclusive habiéndote registrado durante la segunda semana tienes posibilidades). Si no aprovechas estas oportunidades, seguramente tendrás que gastar todos los Sábados durante un año en el servicio militar, y creeme, no es nada agradable.