Etiqueta: dictadura

  • La familia, los amigos y la religión contra las dictaduras

    La familia, los amigos y la religión contra las dictaduras

    El discurso de la familia o la religión ha quedado confinada, sobre todo en los últimos años, a los círculos conservadores. Pero más allá de los argumentos que son criticados desde el liberalismo por atenerse más a una creencia religiosa que a la ciencia o la método empírico, estas instituciones, al dotarle de una identidad y un sentido de pertenencia al individuo, pueden formar un antídoto contra los regímenes totalitarios. ¿Cómo? Vamos a platicar de eso. 

    Empezaremos diciendo que existen dos tipos de dictaduras, las convencionales y las totalitarias.

    Las convencionales son aquellas donde el dictador aspira a tener todo el poder y el control político de una nación pero no intenta invadir la esfera privada de sus gobernados. Esto es el caso de dictaduras como la de Augusto Pinochet, el fascismo de Mussolini que no alcanzó el totalitarismo o la que ya está viviendo Venezuela. Es decir, mientras el individuo no se involucre en cuestiones políticas ni confronte a las autoridades, no correrá riesgo alguno y podrá llevar su vida normal.

    Las dictaduras totalitarias, por su parte, sí que invaden la esfera privada de los individuos. De hecho, esa intromisión en lo privado es lo que les da fuerza. De este modo, los individuos no sólo no deben confrontar al Estado, sino que deben «vivir la dictadura» y hacer que en mayor o menor medida, ésta esté presente en sus actividades diarias. El nazismo, el comunismo soviético o el de Corea del Norte son ejemplos de dictaduras totalitarias.

    Ahora, hablamos de que las dictaduras totalitarias tienen su fuerza en la invasión de lo privado. Pero ¿cómo lo logran? ¿Cómo convencer al pueblo para hacer que su vida gire en torno a una dictadura? El dictador totalitario no sólo tiene que acaparar todo el poder, tiene que lograr que el pueblo se adhiera al régimen.

    Para eso, como lo explica Hannah Arendt. primero tiene que fragmentar y atomizar a la sociedad. Algo que hicieron bien los nazis, y sobre todo, el régimen de Stalin. ¿Qué quiere decir esto? Que el movimiento totalitario que aspira al poder debe romper todos los lazos sociales que el individuo tiene para dejarlo solo, alienado y abandonado. En ese estado, el individuo estará urgido de buscar una entidad para poder saciar su necesidad de sentido de pertenencia; y qué más que el propio régimen totalitario que no sólo se presenta como la única alternativa, sino que por sus características puede satisfacer sus necesidades con creces.

    Así, el individuo, por medio de estrategias de terror y de propaganda llevadas a cabo por el régimen totalitario, no sólo es separado de todas aquellas agrupaciones que le daban un sentido de pertenencia, sino que es persuadido y convencido para unirse a las filas del régimen, que lo hará sentir tan parte de algo, que será capaz de cometer atrocidades con la finalidad de no perder ese sentido de pertenencia. Esa, y no sólo el mero acaparamiento del poder político, es la principal fuerza de los regímenes totalitarios.

    Los nazis supieron hacerlo muy bien, pero los comunistas lo hicieron mucho mejor, no solamente al suprimir las clases sociales so pretexto de la dictadura del proletariado, sino que se esforzaron en inmiscuirse en las familias de tal forma que la lealtad del individuo estuviera con el Estado y no con éstas. Como dice Arendt en su libro The Origins of Totalitarianism: los individuos que juegan Ajedrez y así pertenecen al grupo de «los que juegan ajedrez», entonces deben de ser desterrados de ese grupo porque les da un sentido de pertenencia, y sólo el Estado debe darles ese sentido de pertenencia para que estos individuos sean irracionalmente leales al régimen.

    Otra razón por la cual estos regímenes tomaron su fuerza, fue porque después de la Revolución Francesa, los derechos humanos que hasta ese entonces eran dados por la religión, pasaron a manos del Estado, para así perder su universalidad. Es decir, a pesar de que en las monarquías que antecedieron a la Revolución Francesa la condición era de una desigualdad y división de clases que el individuo no podía superar, la religión, sobre todo gracias a las aportaciones de filósofos como Santo Tomás de Aquino, consideraba a todos los humanos como dignos y valiosos independientemente de su raza, origen o posición social; visión que contrastaba con la de los regímenes totalitarios, donde por medio de una falsa interpretación de la ciencia y la historia, la raza o la adherencia a una nación determinaba la valía del ser humano.

    Con esto no intento negar las aportaciones de la Revolución Francesa a Occidente que rompieron un orden monárquico donde la posición social del individuo no estaba dada por el mérito ni por una condición de igualdad, sino por herencia y las costumbres. Pero esa característica, la secularización de los derechos humanos y la imposibilidad hasta ese entonces, de crear valores universales, ayudaron a que los regímenes totalitarios surgieran. Fue en gran parte debido a esto, que la ONU creó la Declaración Universal de Derechos Humanos tres años después de concluida la Segunda Guerra Mundial, para que la dignidad del individuo estuviera garantizada indistintamente de la nación a la que perteneciera. 

    Sin unos valores universales que le den dignidad al ser humano y con un individuo atomizado, alienado y con un entorno adverso (una crisis económica que antecedió) se entiende muy bien por qué estos regímenes totalitarios fueron tan exitosos. Entonces habrá que pensar qué es lo que se puede hacer para que este tipo de regímenes no vuelvan a surgir.

    Y aquí es donde tenemos que hablar de un sentido de pertenencia en un mundo donde son cada vez más los individuos que se sienten solos, que viven dentro de familias disfuncionales. Los demagogos (aunque no se trate de regímenes totalitarios o ni siquiera sean dictadores) se alimentan de este estado de las cosas. Así Donald Trump tiene gran parte de sus bases en la clase blanca trabajadora que ha visto sus empleos desaparecer, donde la tasa de divorcios es muy alta, al igual que el consumo de drogas.

    Por más sólidos sean los lazos que tienen los individuos, será más difícil atomizarlos y fragmentarlos. Incluso las habilidades interpersonales pueden jugar un papel importante para que el individuo tenga la capacidad de tejer redes humanas y se adhiera a organizaciones con las que tenga actividades o creencias en común. Las religiones tal vez no funcionen mucho para prevenir los regímenes autoritarios, pero sí lo pueden hacer con creces para prevenir los regímenes totalitarios que intentan implementar un sistema de valores nocivos basados en el odio y al desprecio al diferente porque las religiones son capaces de dar un sentido de identidad a sus miembros.

    No sólo es con decisiones geopolíticas como se puede prevenir el surgimiento y la expansión de los regímenes autoritarios, sino por medio decisiones y políticas públicas en el ámbito local inclusive. Pero no sólo es tarea del gobierno, sino de las instancias privadas, de las organizaciones civiles y de las propias familias que logren crear comunidades con tejidos sociales fuertes y con individuos más felices y realizados. Así, el líder autoritario verá imposible hacer de las suyas. 

  • ¡Qué se vaya Chávez ya!

    ¡Qué se vaya Chávez ya!


    ¡Qué se vaya Chávez ya!
    Nunca he entendido por qué Hugo Chávez ha sido soportado tanto tiempo en Venezuela, la verdad es que el país está muy mal y al ver fotografías de Caracas se confirma lo que una amiga me dijo cuando visitó aquella ciudad, Caracas se quedó atrapada en el tiempo. Prácticamente todos los rascacielos de la ciudad se construyeron en el siglo pasado y viendo fotografías veo uno que otro que se cae a pedazos o quedó construido a la mitad o abandonado. En el siglo pasado las torres gemelas de Parque Central en esta ciudad eran las más altas de Latinoamérica, y no solo ya no lo son (la Torre Mayor de la Ciudad de México les quitó el título), sino que una de las dos sufrió un incendio por lo cual la torre quedó abandonada y a pesar de que han habido labores de reconstrucción, desde el 2004 (cuando se incendió) hasta el 2012, no se ha entregado la obra terminada.

    No solo eso, muchos venezolanos afirman que su país está en decadencia, que su sociedad lo está. La gente no se tolera, te pueden matar por cualquier cosa porque «todo se vale». Este problema no se adjudica solamente a Hugo Chávez (que claro, se agudizó con él) sino que se hace referencia a gobiernos anteriores. El «socialismo» de Chávez no ha logrado reconstruir el tejido social, todo lo contrario, los índices de violencia se han elevado muchísimo en Venezuela, y son mucho más altos que en México (con todo y guerra del narco), a diferencia de la izquierda progresista del Distrito Federal en los últimos años encabezado por Marcelo Ebrard, la izquierda bananera ha deteriorado más el tejido social, y ni los programas sociales han ayudado a disipar esta realidad, por el contrario.

    Por los comentarios que he escuchado de los venezolanos, pareciera ser que la figura de Hugo Chávez como «dictador» está sobrevalorada; es decir, que no es tan dictador como afuera de Venezuela se afirma. Pero lo que si comentan es que Venezuela vive en la anarquía total, que el país nada más no avanza, y están a la espera de que Hugo Chávez pierda las elecciones que se realizarán en octubre donde el mandatario venezolano competirá contra el político centrista Henrique Capriles, aunque sabemos que por la enfermedad que padece, no es totalmente seguro que llegue con vida para esas fechas (aunque el afirma, como siempre, que ya ha vencido al cáncer). Aún así las libertades en Venezuela son limitadas, sobre todo cuando hablamos del cambio de las monedas, donde es prácticamente imposible recibir dólares o enviarlos hacia Estados Unidos.

    Hugo Chávez se ha reelegido varias veces, de una forma técnicamente democrática, sí (recordemos que países como España también contemplan la reelección por cualquier número de veces), pero lo ha hecho gracias al voto duro que tiene en Venezuela y también dicen, por la compra de votos (aunque en Caracas no existen los Soriana). Su régimen pareciera más bien sostenerse, como en México se ha sostenido el PRI. La gente sigue votando por él, a pesar de que varios países le están comiendo el mandado a Venezuela y a pesar de que el crecimiento económico que ha tenido la Venezuela de Chávez durante varios años, no se tradujo en desarrollo palpable, por lo contrario.

    Esperamos que Capriles logre arrebatarle la silla a Chávez, y también esperamos que logre hacer un muy buen gobierno, porque Venezuela no solo está jodida por Chávez, sino también por sus antecesores, como Rafael Caldera, quien en su primer mandato quiso poner un alto al exitoso régimen de Rómulo Betancourt, y en el segudo dejó a Venezuela en condiciones tan decadentes, que permitió la insurrección de Hugo Chávez.

  • PRI de Peña Nieto presuntamente hackea la página de elmenospeor.com

    Creanme, mi intención no es tomar alguna postura radical contra algún candidato, pero si este da motivos para preocuparme y querer alertar a los lectores del «peligro» que se avecina, creo que yo, como bloguero que tiene alguna influencia en las redes (aunque sea poca), tengo la responsabilidad de dar a conocer lo que está sucediendo. Es cierto que si bien he criticado a los tres candidatos (Peña Nieto, Vázquez Mota y AMLO), lo he hecho más con Peña Nieto. Yo no podría definir, como dicen «al menos peor» (está difícil decidir entre AMLO y Vázquez Mota), pero si se quien es el «más peor», tiene nombre y apellidos y se llama Enrique Peña Nieto, el cual da más muestras de que su regreso implica el regreso de la «dictadura perfecta». En el post anterior expliqué como la casa encuestadora de Televisa, Consulta Mitofsky había manipulado los resultados de la encuesta para generar una percepción equivocada en la población. Ahora hablo de lo sucedido en el sitio web de www.elmenospeor.com, una iniciativa de unos ciudadanos que buscan comparar a los candidatos en base a sus propuestas y donde habilitaron una encuesta para que los usuarios pudieran votar libremente. Presuntamente (y digo presuntamente porque no hay «pruebas oficiales» pero todo apunta a…) el PRI hackeó su sitio alterando los resultados. Porque curiosamente AMLO tenía casi el 60% de los votos, Josefina tenía el 30% y Peña Nieto solo el 10%.

    Lo que hicieron los hackers fue agregar artificialmente votos a la encuesta a favor de Peña Nieto, para lo cual hackearon la página y manipularon la base de datos para alterar los resultados. No se a ciencia cierta que tanto los alteraron porque los administradores del sitio dieron de baja la encuesta, pero ellos mismos afirman en su cuenta de Twitter que esta fue alterada, y creen que el ataque vino de parte del PRI de Peña Nieto. Me pregunto ¿Qué puedo esperar de un candidato que usa bots en Twitter para aumentar artificialmente su popularidad? ¿Qué puedo esperar de un candidato el cual es el único que no permite comentarios en su cuenta de Youtube? (AMLO y Vázquez Mota si lo permiten aunque sean negativos) ¿Qué puedo esperar de un candidato que manda a manipular las encuestas? (si bien, no es una práctica nueva, el equipo de Peña lo hace descaradamente) ¿Qué puedo esperar de un candidato cuyo equipo manda hackear una página porque los resultados le son adversos?.

    La situación es muy peligrosa y riesgosa para el país, y el problema es que las voces que lo advierten por más importantes que sean (por ejemplo, el escritor Carlos Fuentes), no están en el mainstream de los medios y sus voces no llegan a todos los mexicanos. No hay quien advierta que Enrique Peña Nieto es un peligro para México, AMLO lo habrá intentado pero su «República Amorosa» no le permite hacerlo de frente, Vázquez Mota y los panistas como que entre lo quieren decir y entre que no (aunque veamos como lo hacen con la llegada de Antonio Solá, el artífice de la campaña sucia contra AMLO).

    El riesgo del regreso del viejo PRI es muy probable, y no tanto por lo que digan las encuestas, sino porque vemos que se están valiendo «de todo» para regresar, y no se me haría raro que recurrieran al fraude electoral. Viendo todo esto, yo con mi blog ya he tomado mis precauciones. Me contacté con quien me proveé el servicio de hosting hosting para que nadie pueda rastrear mi dominio (inclusive el de mi página donde ofrezco mis servicios de mercadotecnia y páginas web no están a mi nombre, y no pueden dar conmigo), así también respaldo frecuentemente el contenido de este blog para que en caso de que lo quieran «tumbar» pueda reestablecerlo en cuestión de minutos.

    Este 2012 hagan lo que quieran, voten por la gris de Chepina o por el loco de AMLO, pero por favor, no dejen que el PRI autoritario (que ya está demostrando serlo con sus acciones electoreras) regrese a nuestro país.

  • Kim Jong-il, el culto a la personalidad y la enajenación de masas

    Corea del Norte siempre me ha parecido un país peculiar, tal vez uno de los más excéntricos del planeta. Y es que es un país completamente aislado del mundo, una especie de «país-secta», una aproximada representación del 1984 de «George Orwell», donde es posible adoctrinar a 24 millones de personas mediante una muy bien diseñada propaganda, donde se enajena de su capacidad crítica a los habitantes desde que nacen. Los norcoreanos creen que están en un país próspero, porque como no conocen ningún otro, no tienen punto alguno de referencia para entender su verdadera situación.

    Si les dijéramos en cualquier país democrático a sus habitantes, que su presidente nació en una montaña, y que al momento de su nacimiento apareció una nueva estrella en el cielo junto con un arcoiris doble, seguramente morirían de risa. Pero ese el nacimiento de Kim Jong-il según la historia oficial de Corea del Norte, es la que se le enseña a los niños y la creen. Aunque las versiones de occidente sobre el nacimiento del recien fallecido mandatario discrepan por mucho de esa versión oficial, dicen que en realidad nació en un campamento militar de Siberia y que realmente su nombre de nacimiento fue Yuri Irsenovich Kim.

    Los norcoreanos viven adorando a sus mandatarios como si fueran una especie de semidioses o algo más. En todas las casas norcoreanas se pueden encontrar pegadas a la pared las imágenes de Kim Jong-il junto con el de su padre Kim ll-sung, quien muriera hace más de una década y fuera nombrado «Presidente Eterno». En cambio Kim Jong-il es llamado el «querido lider», y en realidad no fue Presidente de Corea del Norte, al menos oficialmente, porque ese puesto siempre lo ocupará su fallecido padre. Pero al tener los puestos de Comisión Nacional de Defensa, Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea, y Secretario General del Partido de los Trabajadores de Corea, lo convertían automáticamente en el líder de esa nación. Además de que en los últimos años de su padre, este, con el aparato de propaganda, fue creando en las mentes del pueblo el culto de personalidad hacia su hijo, para garantizar su estabilidad al llegar al poder.

    La sucesión es prácticamente una monarquía, aunque se realizan elecciones donde naturalmente el líder siempre gana y los norcoreanos festejan con bailes y rituales el «triunfo de su lider» ante una oposición fantasma o inexistente. A los coreanos se les lleva a la gran tumba del «líder eterno» y una coreana se para enfrente con el objetivo de conmover a estos al hablar sobre su muerte, y sacarles al menos una lágrima. Si lo consiguen, habrán logrado su misión. Las imágenes del «querido líder» y del «líder eterno» se encuentran desde las casas de los norcoreanos, hasta en majestusosas estatuas que se multiplican en Pyongyang, y en las atractivas pinturas de los muros del metro de la capital.

    Con la muerte de Kim Jong-il no se termina la dictadura totalitaria comunista juché, por el contrario, su hijo Kim Jong-un, de tan solo 28 años ya estaba listo para asumir el puesto y probablemente así lo haga. Lejos de que esta «secta masiva» termine, parece que durará mucho tiempo. Corea del Sur no está dispesto a hacer nada, porque sabe que si tumban el sistema, muchos norcoreanos emigrarán su país, lo cual les podría tener muchos problemas, de hecho, Corea del Sur envía ayudas económicas a su vecino del norte para que se mantenga la estabilidad en ese pais y de esta forma eviten la imigración. Por su parte, Estados Unidos no hace nada por el arsenal atómico que tienen los norcoreanos. Al parecer no les importa que un país profese una dictadura comunista mientras esta no represente un peligro bélico.

    Y como en toda dictadura comunista unos «son mas iguales que otros». Jim Jong-il tenía la bodega de vinos más grande del país, disfrutaba del caviar y del sushi que importaba, tenía joyas, llegó a solicitar decenas de autos Mercedes Benz. Todo esto mientras gran parte de la población vive con lo mínimo y esperando a que el gobierno les de su ración de comida.

    La Cuba de Fidel Castro es un juego de niños a comparación de lo que sucede en Corea del Norte. El país más totalitario que existe en el siglo XXI

  • Corea del Norte – Un caso de represión totalitaria

    Me llamaba la atención que en la visita del seleccionado de Corea del Norte a nuestro país hubiera un hermetismo total. Hicieron escala en Guadalajara donde el acceso a la prensa fué prohibido, para posteriormente llegar a la ciudad de Torreón, donde disputarán un partido amistoso frente a la selección mexicana en el estadio Territorio Santos Modelo. A su llegada entrenaron ahí, y a la prensa se le permitió la entrada solo durante 15 minutos, pero ninguno de los jugadores tenían el derecho de dar entrevistas a ningún medio.

    La selección de Corea del Norte se clasificó por primera vez a un mundial. Y solo junto con la URSS y China son los únicos países comunistas que habrán disputado un mundial de futbol. Pero Corea del Norte llama la atención no solo por sus armas nucleares o por haberse clasificado a su primer mundial de futbol. Sino por ser junto con Cuba, los últimos países comunistas que existen en la actualidad, y créanme que el caso cubano no tiene comparación con una Corea del Norte que heredó lo peor de la sociedad represiva y totalitaria que alguna vez fueron la China de Mao y la URSS de Stalin.

    (fe de errata: Corea del Norte ya había jugado un mundial, en 1966 y sorprendieron a Italia)

    La historia de Corea del Norte nos lleva a las épocas de la Segunda Guerra Mundial, cuando terminó la ocupación japonesa sobre Corea y esta fué dividida en dos. Corea del Norte bajo la ocupación de la URSS y Corea del Sur bajo la ocupación estadounidense; lo que se tradujo en un norte comunista y en un sur capitalista.

    El Juche es la base ideológica de la República Democrática Popular de Corea, En pocas palabras, la idea Juche significa que los propietarios únicos de la revolución y la construcción posterior son las masas. (Fuente). El Juche supone una desviación del leninismo adaptada a la cultura norcoreana y a las necesidades del gobierno.

    Mientras buscaba información sobre este país, me encuentro una nota del Diario Milenio donde se dice que un ciudadano fué ejecutado por habérsele encontrado un teléfono celular en su habitación. Cabe señalar que en Corea del Norte, están prohibidos los teléfonos celulares. Y cabe decir que las torturas y las ejecuciones son pan de cada día. En Corea del Norte se estiman unos 200 mil prisioneros que trabajan en campos de concentración. Cualquier rebeldía en contra del gobierno y de las instituciones norcoreanas es suficiente para que sus autoridades te priven de la libertad.

    En Pyongyang, su capital, se aprecian un monton de edificios comunistas con el Hotel Ryugyong al fondo, una mole de más de 100 pisos con un aspecto bastante descabellado (como si se tratara de un monumento erigido al Conde Drácula) que tuvo que ser detenida por problemas estructurales y que en este momento volvió a retomarse para que en unos meses este edificio sea inaugurado. También se ven amplias avenidas solitarias donde curiosamente hay mujeres que dirigen el inexistente tráfico paradas dentro de un diminuto círculo del cual no se pueden mover, y claro, se ve la gran cantidad de propaganda oficialista y comunista, y ningún letrero de Coca Cola o alguna otra marca corporativa.

    El culto a la personalidad es bárbaro, se puede palpar en cada rincón de cualquier ciudad de Corea del Norte. Se considera presidente eterno a Kim II Sung, quien murió hace muchos años y que causara tanta conmoción en la enajenada sociedad norcoreana. Pero la máxima autoridad actual es su hijo Kim Yong-Il, a quien también se le rinde culto por parte de la población norcoreana. Por lo cual es común ver en cualquier recinto oficial, e inclusive en miles de hogares, las fotografías juntas de estos dos personajes.

    Pero parece que en Corea del Norte no todo es macabro y tenebroso. La ciudad de Pyongyang es hermosa, se pueden ver obras arquitectónicas realmente llamativas que le dan un toque especial. Los eventos multitudinarios son increíbles, sobre todo los que se llevan a cabo en el estadio May Day, el cual es una joya arquitectónica, que segun datos oficiales, tiene cupo para 150,000 espectadores y sería el más grande del mundo. Todos los multicoloridos y ordenados eventos están destinados a hacer propaganda oficialista y tienen un nivel de calidad que ya desearían tener otros países cuando organizan inauguraciones para los juegos olímpicos.

    Para el turista es una osadía visitar Corea del Norte, necesita un permiso especial y tiene muchas restricciones a la hora de visitar este país. Tiene que estar siempre bajo el cuidado de un guía, pero lo peor se lo llevan los habitantes de aquel país, los cuales deben de sonreír cuando los turistas deseén tomarles una fotografía. Los turistas no pueden llevar plantas, animales, drogas, pornografía, propaganda política, sistemas GPS ni teléfonos móviles. Por otro lado si se les permite llevar cámaras de fotografía, video, reproductores mp3, computadoras portátiles (mientras no contengan dispositivos inalámbricos).

    Un turista español que fué a Corea del Norte relata: Las medidas de seguridad son extremas. Las fotos sólo son posibles cuando son autorizadas, los móviles y cualquier aparato tecnológico han sido depositados en la frontera con el sur dentro de bolsas de plástico. Los diarios en inglés editados en Seúl también tienen que quedar alejados de la curiosidad de los norcoreanos. Todo material impreso fuera de la república del norte es inadecuado. Al regreso todo podrá ser recuperado.

    Todo el personal, militares y civiles, guías y paisanos, llevan un «pin» rojo con la figura del gran líder Qim Il Sung. Se molestan cuando alguien pide una copia como recuerdo. Esto no se vende, lo llevamos dentro, es como un latir del corazón, me traduce un guía.

    Es un régimen extraño, inhumano, propio de los emperadores de los siglos pasados. Las expectativas de vida son quince años inferiores a la de los surcoreanos. No hay contaminación pero hay escasez de alimentos, hambre, falta de libertad y una severidad ambiental que se manifiesta en los rostros graves y enjutos los caminantes.

    Hay mucha información encontrada sobre la situación de la población de Corea del Norte. El gobierno habla maravillas sobre las condiciones de su población al resto del mundo, mientras que Estados Unidos y otros países capitalistas afirman todo lo contrario, que hay una muy fuerte pobreza y hambruna en Corea del Norte. Pero lo que nadie puede negar es el ferreo control sobre la población que tiene el gobierno sobre sus habitantes, al cabo que su poderío atómico es lo que sostiene a este país comunista donde lo podrido se esconde debajo de su bella y hermosa urbanidad.

    Fuentes de imágenes de Corea del Norte:

    Fuente 1

    Fuente 2

    Documental y fotografías del régimen totalitario

    Una sala de videojuegos en Pyongyang (me imagino que el Play 3 les llegará por allá del 2050)

    Documental en videos:

  • El Poder y el Delirio – Enrique Krauze

    Desde que supe de la existencia de este libro, me apresuré a buscarlo. En la FIL no lo tenían, pero ya unas semanas después lo pusieron a la venta en el Sanborns y por fín lo compré. El libro donde Enrique Krauze, un referente en México, habla sobre el fenómeno llamado  Hugo Chávez.

    Tomando en cuenta el punto de vista ideológico del autor (algo que siempre hago con todos los autores para no tragarme todo como viene), creo que este es un muy buen libro, puedo decir que de lo mejor que he visto y leído sobre el presidente de Venezuela (en otros libros como Cuentos Chinos lo abordan muy superficialmente), porque no solo es un análisis completo de este fenómeno, sino que aborda todo aquello que lo rodea (historia tanto de la vida de Chávez como de Venezuela, pensamientos ideológicos, entrevistas con chavistas y opositores) para una mejor comprensión del régimen chavista y de la personalidad de Chávez.

    Independientemente de las tendencias ideológicas del autor o de Chávez. Krauze logra contradecir de una manera excelsa al régimen bolivariano. Hace una comparación entre Chávez y Bolivar, Marx, y Plejánov con su libro: El papel del individuo en la historia, (que son los que han influenciado mayormente a Chávez, según sus palabras) y también entre estos últimos mismos, lo cual muestra las grandes contradicciones y el motor real de el Comandante, que es, básicamente, el poder por el poder.  Además muestra la influencia de Thomas Carlyle, el autor que motivaría el mesianismo de Hugo Chávez, el cual muestra aversión a la democracia y cree que para que son necesario los heroes carismáticos para el avance de un pueblo.

    A la vez este libro es un completo compendio de historia política del siglo XX y XXI de Venezuela. Sin dejar atrás también a Simon Bolivar y la época dictatorial de Venezuela, desde sus inicios, hasta su fín con Pérez Jiménez. Krauze habla y destaca esos pequeños lapsos democráticos donde Venezuela parecía despegar con Rómulo Betancourt, uno de los símbolos de la socialdemocracia latinoamericana; y el pacto de Punto Fijo . Después vino el declive, la corrupción saliente tanto de la derecha como de la izquierda, que se tradujeron en el ascenso de Hugo Chávez al poder.

    Naturalmente Krauze al ser mexicano, incluye algunos hechos históricos de nuestro país. Sobre todo al Lázaro Cárdenas que admiran algunos chavistas, pero el cual «si dejó el poder a los 6 años». También entran las comparaciones de los dictadores venezolanos con Porfirio Díaz y la historia política de México comparada con Venezuela y otros países latinoamericanos. En este libro, sorprendentemente nunca se menciona a Andrés Manuél López Obrador, el cual ha sido comparado con Chávez en algunos sectores.

    Tampoco falta las vivencias propias de Krauze en su visita a Venezuela, como el programa de «Aló Presidente» o las visitas a los «proyectos sociales de Chávez» como Tierra Adentro o Mercal. Así como el bombardeo propagandístico que se muestra en la calle o en la mayoría de los programas de televisión.

    Un apunte muy importante en el libro que hace Krauze, que no solo deslegitima a Chávez, sino que se lleva a Stalin, Mao y a Castro de cabeza; es la opinión de Marx sobre los líderes autoritarios.  Pero para eso, les recomiendo que lean el libro ustedes mismos.

    Este libro es recomendable tanto para gente que no tenga mucho contacto con la política y que quiera conocer a Chávez, como para la gente conocedora. Algo que tiene Krauze es que sabe escribir para todos los públicos; este libro puede ser perfectamente entendido por un adolescente preparatoriano (que de paso aprenderá muchos conceptos de política), y disfrutable por un adulto con un nivel cultural muy alto.