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  • La debacle de Barack Obama

    Me pregunto como en un mundo actual, donde el neoliberalismo se desmorona a pasos agigantados para la mayoría de la sociedad (no así para sus pocos beneficiarios que se encuentran en la élite) sigue predominando este sistema económico que da muestras de que no quiere marcharse. El credo neoliberal tuvo su auge  allá por los 70’s con economistas como Milton Friedman (Premio Nobel inspirado en Hayek y Von Misses, y que fué abucheado al recibir su premio por su cercanía con Pinochet), y filósofos como Ayn Rand, A partir de los 80’s con Tatcher y Reagan se implementaron estas políticas, y al caer el Muro de Berlín junto con el colapso del sistema soviético, fue la política que tuvo mayor auge. Aunque los europeos (quienes se beneficiaron del equilibrio entre los dos extremos: capitalismo – comunismo) se mostraron más resistentes a ese cambio.

    El sistema siempre tuvo críticas, pero a partir de finales de los 90’s muchos se manifestaron en contra de él. A partir de los 90’s parecía que el capitalismo había triunfado y que los beneficios iban a ser para todos. Pero las cosas no ocurrieron así. En casi todo el mundo, la brecha entre ricos y pobres se disparó.  Y así a partir del año 2000 dentro de las academias comenzaron a surgir intelectuales críticos del sistema, inclusive en Estados Unidos, con Premios Nobel como Krugman y Stiglitz. Todo indicaba que el neoliberalismo debería llegar a su fin, pero habia un problema. Las corporaciones se hicieron tan grandes y los gobiernos tan chicos, que se antojaba difícil hacer un cambio, hacer una especie de «New Deal» como el de Roosevelt después de la crisis de 1929.

    La culpa de que este sistema enfermo siga dominando la tiene en parte la izquierda. Y aquí es donde entro con Barack Obama. Muchos dirán que no es de izquierda (más porque en Estados Unidos ese término es cambiado por el de liberal porque el ser «izquierdista» es algo prohibido), pero si tiene rasgos mucho más socialistas que la gran mayoría de los presidentes estadounidenses, por lo cual se podría considerar como un presidente de centro-izquierda. Pero ¿cual es el problema de Obama?.

    Decía un especialista que los políticos de derecha como Reagan no se habían responsabilizado por las crisis que dejaron sus antecesores. Pero Obama se terminó responsabilizando por la crisis económica en que George W Bush dejó a su país. La percepción del estadounidense es que Obama no ha podido con el paquete, y tal vez sea cierto, pero la posición en que lo dejó Bush fue muy incómoda. Quiso verse tal vez demasiado demócrata y no responsabilizó a su antecesor por la situación que atraviesa Estados Unidos.

    Obama generó expectativas porque iba a desmantelar todo lo que había hecho Bush, iba a retirar las tropas de Iraq, cerrar Guantánamo, e iba a implementar medidas socialistas que incluían la cobertura médica universal. Pero a Barack Obama le ha faltado liderazgo. En Estados Unidos hicieron el gobierno tan pequeñito y a las corporaciones tan «grandotas» que Obama se vió en una encrucijada. Decidió rescatar empresas en quiebra, pero no desmanteló por completo la corrupción que había en el sector empresarial de Estodos Unidos, se volvió indeciso, le ha faltado tal vez algo de caracter, de saber negociar. Todos esperaban de él un Roosevelt y un New Deal pero este no ha llegado. Por eso es comprensible que en las elecciones intermedias perdiera la mayoría del congreso, la gente (si ya no solo en México, en Estados Unidos y en todo el mundo) a veces no tiene memoria histórica, y cuando una opción no funciona optan por la otra aunque haya funcionado peor en su momento. Los estadounidenses optaron por darle una segunda oportunidad a los republicanos (a pesar del desastre que hicieron entre el 2000 y el 2008) y ahora Obama tendrá que negociar. La reforma sanitaria tendrá que ser más chiquita, la retirada de Irak más lenta, al igual que el cierre de Guantánamo.

    Obama pudo marcar un antes y un después, pero no se supo definir. Siendo izquierdista de carrera, trató de ponerse en el centro del espectro político, lo cual es muestra de un evidente titubeo, y la derecha y todo lo que representa (conservadores, corporaciones) se aprovechó de ello. Obama debió arriesgarse e imponer su agenda a pesar de los reclamos de los poderes fácticos, tal y como lo hizo Roosevelt. No se trataba de convertir a Estados Unidos en un país comunista, se trataba de poner un orden a los excesos que el sistema neoliberal había provocado. Otros mandatarios llamados «de izquierda» se han visto rebasados por los intereses de las corporaciones, como en España, y han tenido que adoptar de cierta forma la agenda neoliberal, porque de otra forma, dichas corporaciones ejercerán tal presión que terminará siendo contraproducente. Pero Obama está en el centro neurálgico del mundo (y aunque digan que China se acerca, la mayoría de las corporaciones son estadounidenses), si el lo hacía, podría lograr una reacción en cadena. Casi todas las corporaciones tienen su origen en Estados Unidos, y si el presidente les hubiera puesto un alto, hubiera sido mas fácil para el resto del mundo. Pero Obama no se atrevió.

    Dice Lula da Silva que cuando uno es joven, se acerca a los extremos del espectro político (ya sea de izquierda o de derecha), y cuando crecen, tienden ir más al centro, los izquierdistas se hacen socialdemócratas y los de derecha, de centroderecha. Pero creo que lo que se le olvidó decir es que cuando quedas en el puro centro, quedas en un vacío ideológico, el cual los oponentes aprovechan. Ser de centro es no tener ideología propia, y es lo que le ha pasado en la práctica a Barack Obama. El neoliberalismo no es ya un sistema ideológico, es un sistema que está ahí para satisfacer las necesidades de unos pocos cuantos, sus argumentos son ya fáciles de rebatir. El símbolo del fracaso del comunismo fué el Muro de Berlín, su caída consumó el su fracaso. En cambio nadie se ha atrevido a derribar el muro «neoliberal». Posiblemente porque el comunismo tenía como base un gobierno central (como el Gran Hermano de 1984), y las corporaciones que promulgan el neoliberalismo son descentralizadas y tal vez más difíciles de atacar (que sería como un pulpo que ataca con sus brazos). Obama tuvo esa oportunidad, pero creo que ya es demasiado tarde. Mientras tanto, solo queda sentarse a ver su declive como presidente y la gran posibilidad de que los republicanos vuelvan a tomar el poder. Muchos nos ilusionamos, pero en este mundo se necesita más que buenas intenciones para cambiarlo.

  • La derrota de Obama

    La derrota de ObamaYo creo que el elector estadounidense es un caso patológico para ser analizado en un centro psiquiátrico. para haber castigado así al presidente 44 es que no recuerdan nada del 43.

    Esta frase con la que he iniciado este post, la publicó un contacto en Facebook y me hizo pensar, -¿que es lo que quieren entonces los estadounidenses?. George W. Bush había terminado su gestión con un 30% de popularidad y Obama, creo que sin merecerlo, tampoco va muy bien, tiene aproximadamente el 44% de la aprobación del pueblo estadounidense. Los índices económicos en Estados Unidos a menos de dos años de la crisis no son de los mejores, tienen un paro del 10% (uno de cada diez estadounidenses no tiene trabajo) y también parece que ha sido eficaz, según comenta Antonio Caño de El País, las fuertes sumas de dinero que ha invertido Karl Rove, uno de los asesores más poderosos de George W. Bush.

    Visto desde fuera de los Estados Unidos, pareciera que Obama está haciendo un buen trabajo, (yo creo que sí lo está haciendo), con la reforma sanitaria que tanto se necesitaba en un país donde decenas de millones no tienen ninguna protección de gastos médicos, con la retirada parcial de las tropas de Iraq. Pero parece ser que para los norteamericanos la cosa no es así, ellos quieren palpar mejorías inmediatas en su economía, quieren que haya más empleo, y por razones posiblemente ajenas a él (más bien acreditadas al gobierno anterior) no lo hay. Como dice el mismo Antonio Caño, Obama es un gran gestor, pero un mal político, porque si bien ha logrado reformas y cambios que se van a palpar en el largo plazo, no ha logrado satisfacer las necesidades primarias de los ciudadanos, por eso es razonable pensar que si es bien visto fuera de los Estados Unidos, ha sido criticado fuertemente dentro este país.

    Obama dijo para el New York Times: «Probablemente hay un orgullo perverso en mi Administración -y yo asumo la responsabilidad por ello- de que íbamos a hacer lo que había que hacer aunque fuese impopular a corto plazo«.

    El Tea Party también parece estar siendo una razón con cierto peso por la que Barack Obama está perdiendo popularidad, y por la cual el partido demócrata perdió la cámara de representantes (y salvó de perder la del senado). De hecho varios miembros del Tea Party ganaron gobernaturas y escaños en el congreso. Y es que para ellos se ha convertido en deporte olímpico criticar a Washington por todos los males que está sufriendo el pueblo estadounidense, y lo malo es que se lo están creyendo. No se si tenga razón Vargas Llosa al opinar lo siguiente sobre el Tea Party: «Algo que, más allá de la caricatura que se quiera hacer de ellos, sintoniza muy bien con la esencia del norteamericano»

    No eximo a Barack Obama de todas las problemáticas que sufren actualmente los estadounidenses, tal vez pudo haber hecho «algo más» en otros rubros. Pero pareciera ser que una buena porción de los estadounidenses no tienen memoria y no recuerdan al nefasto presidente que antecedió al actual, y el cual fué el responsable en gran parte del sufrimiento del pueblo norteamericano. No puedo dejar de mencionar mi inclinación socialdemócrata y ser afín a las políticas y a la forma de pensar de Barack Obama, y tal vez eso sesgue un poco lo que esté opinando, pero a mi juicio el hasta ahora ha hecho una buena presidencia, ha tenido los pantalones que otros políticos a los que le gustan prometer (¿Quien no recuerda a Vicente Fox?) les faltaron. De lo que ya no estoy tan seguro es si el intelectualismo de Barack Obama es compatible con el norteamericano promedio. Tal vez ellos prefieren más «Liberty» y «Free Market» y menos «State intervention» y «Taxes».

    Otra cosa Loable para Barack Obama a mi parecer es que ha aceptado la responsabilidad de la derrota. Pudo haber culpado a su antecesor y no lo hizo. ¿Cuando veremos a los políticos mexicanos hacer eso?.

  • Aparece el verdadero Obama.

    Es cierto que George W. Bush ha sido un pésimo presidente (el peor de todos), pero existe gente que se confunde al creer que el es la raíz de todos los males. Si lo comparamos con Chávez, Bush en realidad solo es un títere de ciertas élites que se lavan las manos ante las nefastas políticas que han perjudicado tanto al mundo; pero a la vez pertenece a ellas, lo que ocasionó que los «poderosos» tuvieran un camino despejado para hacer lo que quisieran (y tal vez el único obstáculo fué la estupidez del presidente).

    Contrario a los que muchos piensan, el cambio llamado «Barack Obama», no significa el fin de esas élites que presionan para que el gobierno cumpla sus caprichos. Mas bien podríamos decir que Barack Obama simplemente va a ser menos condescendiente con ellas que su predecesor, pero de ninguna manera la influencia de estas élites en el gobierno y en la geopolítica mundial va a terminar. Es cuestion de ver un poco de historia, donde si es cierto que las mayores agravios hechos a otros países han sido bajo gobiernos republicanos, pero tampoco es como que con los demócratas, Estados Unidos haya sido un país que haya hecho a un lado sus intereses para promover la paz mundial.

    Sería demasiado estúpido pensar que no existirá algún tipo de cambio. La presidencia de George W. Bush fué tan mala en todos los aspectos, que superar lo que hizo es como quitarle un dulce a un niño. Además, por el bien de la nación, Obama tendrá que hacer un gobierno significativamente diferente al del oriundo de Texas, debido a que la supremacía estadounidense está en riesgo porque cargan con una crisis económica a cuestas y una baja reputación ante el mundo. Ante el crecimiento de China y otras potencias, Estados Unidos no se puede dar el lujo de tirar cuatro años mas a la basura.

    Obama no podrá desprenderse de los hilos que manejan el poder y tendrá que aprender a negociar con ellos. Deberá aprender a negociar para mejorar el sistema de salud pública, para traer de regreso a los soldados a Irak, y para cumplir sus promesas de campaña en general. A unos días de su presidencia hemos visto cuales son los límites de Obama: Ya critica a Hugo Chávez (lo cual será beneficioso para el presidente bolivariano),y con el cual fué condescendiente en su campaña, y además, ya condiciona la derogación de restricciones a Cuba supeditándolas a un crecimiento de las libertades en la isla. Lo cual era de esperarse.

    Yo creo en lo personal que Obama será un buen presidente que podrá regresar la esperanza que se perdió en la administración Bush, y creo que la posición de Estados Unidos frente al mundo será bastante mejor. Pero tampoco será el mago que muchos creyeron que iba a ser. El mismo acaba de comentar que los momentos que se vienen no son buenos, y que necesitará el apoyo de los ciudadanos para salir adelante.

    En dos días aparecerá el verdadero Barack Obama, las campanas de la libertad económica seguirán sonando; pero probablemente estará dispuesto a controlar sus excesos.