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  • ¿Por qué Enrique Peña Nieto es un peligro para México?

    ¿Por qué Enrique Peña Nieto es un peligro para México?

    ¿Por qué Enrique Peña Nieto es un peligro para México?La primera verdad es que la libertad de una democracia no está a salvo si la gente tolera el crecimiento del poder en manos privadas hasta el punto de que se convierte en algo más fuerte que el propio estado democrático. Eso, en esencia, es el fascismo – la propiedad del estado por parte de un individuo, de un grupo, o de cualquier otro que controle el poder privado. Franklin Delano Roosevelt.

    Esta vez mi crítica va a ser dura, muy dura, y dada la coyuntura en la que vivimos quiero aclarar que no tengo la mínima intención de criticar o descalificar personalmente a aquellas personas que simpaticen con el PRI de Peña Nieto, si bien no comparto su punto de vista la respeto. Mi crítica será hacia el candidato y quienes lo rodean. Quise escribir esto dada la inconformidad que tengo hacia este personaje y hacia esta facción del PRI (porque me queda claro que no toda la gente en el PRI es corrupta y antidemocrática, existen muy buenos elementos como en otros partidos también los hay), y en mi particular opinión se me hace muy preocupante que un candidato creado por las televisoras, con tintes autoritarios, que pertenece a la parte más oscura de un partido que no ha sabido o no ha querido modernizarse llegue al poder:

    ¿Por qué es un peligro para México?

    El concepto que tengo de Peña Nieto no es nuevo, no se hizo por los tres libros que no supo decir en la FIL, ni al ver el muro de mi Facebook con memés y alusiones al candidato, no, yo ya lo venía estudiando desde hace varios años. Puedo decir que desde finales del 2007 yo ya sabía que Televisa estaba creando la imagen del candidato, en esos tiempos Angélica Rivera no era su esposa y sin más no recuerdo en 2008 empezaron a andar. En ese entonces no muchos tocaban el tema, Obrador ni lo mencionaba porque estaba ocupado todavía con lo de las elecciones del 2006 y lo de su presidencia legítima. Es más, recuerdo que en esa época, si, hace cuatro años, un colega de mi trabajo me dijo -Te apuesto lo que quieras, el próximo presidente de México se va a llamar Enrique Peña Nieto-. A pesar de la construcción de la imagen, no creía en ese entonces que iba a ser tan popular, simplemente creía que era una apuesta del PRI y de los poderes fácticos que podía o no funcionar, y vaya que funcionó. Desde antes del incidente de la FIL, ya muchos sabíamos de su poca cultura, y del hecho de que no sabía improvisar ni adaptarse a escenarios adversos.

    Peña Nieto, a pesar de su juventud, es el que mejor representa a ese gen del PRI corrupto, autoritario, represor; lo representa más, mucho más que otros priístas como Beatriz Paredes y Manlio Fabio Beltrones (este último pasó leyes en el senado que beneficiaban a la democracia). La campaña es una muestra de ello, en varias ocasiones su séquito ha agredido violentamente a manifestantes; ciertamente no en todos los casos podemos saber si las pruebas son ciertas, más cuando estamos en campaña; pero hay pruebas contundentes de que así fue al menos en Veracruz, Colima y en el Estadio Azteca, este último caso recordado por Josefina Vázquez Mota en el segundo debate, a lo que Peña Nieto no respondió absolutamente nada.

    Autoritarismo

    Enrique Peña Nieto no es una persona democrática, y así lo ha dejado patente en su carrera. A López Obrador se le ha acusado de autoritario por bloquear Reforma  y por decir -al diablo con «sus» instituciones»-, pero en el caso de Peña Nieto esto va mucho más alla, sobre todo si recordamos el caso de Atenco, donde dos personas murieron (y en realidad son más, porque conozco el caso de una persona cercana a mí) y donde fueron violadas decenas de mujeres. Casi nadie fue juzgado por este hecho a pesar de los señalamientos de la CNDH. Ahora que Fernando Lugo fue destituído en Paraguay por no actuar correctamente ante una matanza entre policías y campesinos, bajo el mismo criterio, se le tendría que quitar la candidatura a Peña Nieto, porque si bien el número de muertos fue menor en su caso, el grado de implicación fue mucho mayor en el caso de Peña Nieto.

    Es autoritario al ver el caso de #YoSoy132, donde unos jóvenes se manifestaron contra Enrique Peña Nieto. Si bien el candidato se escondió bajo la máscara de -yo entiendo a los jóvenes, y acepto las críticas- todo su equipo ha hecho lo diametralmente opuesto. Desde que ocurrió el incidente comenzaron a circular teorías de la conspiración difundidas por priístas (desde el Presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell hasta ectivistas difundiendo rumores en redes sociales), fueron tantas que perdieron credibilidad. Coldwell afirmó que los manifestantes eran acarreados y no universitarios, se dijo primero que López Obrador estaba detrás, luego el movimiento se le adjudicó a Josefina Vázquez Mota cuando ella mostró su apoyo a los jóvenes, despues se les calificó de fascistas, que estaban infiltrados por las FARC, luego que era un plan de Lula da Silva para convertir a México al comunismo, que fue Carlos Slim, que fue el asesor de AMLO, Costa Bonino (quien también asesoró a Lula da Silva y Ollanta Humala), luego otra vez AMLO, y al final que era Marcelo Ebrard. Y si bien no niego que la izquierda quiera o pueda estar metiendo manos en el movimiento, lo cierto es que es un movimiento genuino y autónomo de origen.

    El autoritarismo también se ve en las intenciones de romper este movimiento por parte del PRI de Peña. Crearon un movimiento falso llamado GeneraciónMX donde unos supuestos estudiantes se salieron de #YoSoy132 porque afirmaron que eran violento y estaban cooptados por la izquierda; solo bastó un día para que fueran evidenciados, sobre todo porque una integrante aparecía en spots de Peña Nieto cuando gobernaba el Estado de México y otro que tenía relaciones muy cercanas con miembros priístas. Al ocurrir esto, el movimiento GeneraciónMX desapareció misteriosamente. Luego un supuesto integrante del movimiento dijo salirse por las mismas razones y mostró audios manipulados de Saúl Alvidrez a quien llaman el líder del movimiento #YoSoy132 (cuando este movimiento no tiene líderes visibles y es horizontal) diciendo que este movimiento está manipulado por la izquierda. Quien difundio esos audios fue Manuel Cossio,  y quien se dijo ser un participante decepcionado de #YoSoy132 (quien nunca fue visto por los integrantes del movimiento en las asambleas) colabora con Emiliano Salinas (el hijo del innombrable) en inlakech, curiosamente el sitio apócrifo www.yosoy132.mx tenía un diseño bastante similar al del sitio web del hijo de Carlos Salinas el cual (supongo por qué), este primer sitio en los últimos días fue cambiado a la plataforma WordPress.

    Todo esto recuerda mucho a la conjura comunista de Díaz Ordaz en 1968. Muchos podrán criticar el hecho de que los jóvenes repudian a Peña Nieto, pero Felipe Calderón recibió críticas similares en todo su sexenio, y nunca buscó disolver manifestaciones y respetó la libertad de expresión por más destructivas fueran las críticas, se puede mencionar el caso de Carmen Aristegui, pero esta periodista recuperó su trabajo en una semana, y a partir de ahí no se recuerda algún acto censor por parte del todavía Presidente de la República. Si fuera cierto que AMLO tiene metidas las manos en el movimiento se deberían mostrar pruebas, el que acusa debe de probar; no solo conjeturas y audios manipulados. Si esta talante se ve en las campañas ¿Qué nos esperará como Presidente de la República?, por eso es que me preocupa mucho su llegada al poder.

    Líder Mesiánico

    Ciertamente López Obrador se presenta como un líder mesiánico (tal vez ahora menos, pero no ha dejado del todo ese papel) y es algo que yo critico mucho del tabasqueño. Pero Peña Nieto ha pasado esa raya y ahora nadie lo denuncia, lo que muestra Enrique Peña Nieto es básicamente un populismo de derechas, donde se exhalta el culto a la personalidad, en este caso creada desde las televisoras y del aparato propagandístico, donde Peña Nieto se sube a una especie de banco para aparecer por arriba de sus seguidores. También Peña Nieto ha llegado a lanzarse al público como si fuera un rockstar y también brinca templetes para emocionar a los seguidores que lo observan. Mujeres buscan abrazarlo tal y como si fuera un Luis Miguel, le avientan condones. Peña Nieto presume (como lo hizo en el especial de Denise Maerker) los arañazos de todas sus fanáticas y no es casualidad, porque por medio de la televisión han creado un personaje a quien idolatrar. Pero no queda ahí, sus asesores crearon el sitio web clubdefansdeenriquepenanieto.com donde se muestran videos de fanáticas suyas asistir emocionadas a los mítines porque verán al galán de telenovela; también se muestran imágenes de cuadros de Peña Nieto con besos. El club de fans de Enrique Peña Nieto es un caso especial, en lo particular no recuerdo un club de fans de un candidato que fuera creado por la propia campaña de dicho candidato. Estos fans junto con los ectivistas son encargados de realizar los «Peña Fest» realizados en varios estados de la república, donde afirman, no buscan de ninguna manera promocionar al candidato (digo, yo). Lo peor de todo es que con este aparato propagandístico, las propuestas pasan a segundo término.

    Propuestas e ideologia

    Cuando uno ve las propuestas de Josefina, uno sabe que ella tiene ideales de derecha; cuando uno ve las propuestas de López Obrador, uno sabe que tiene ideales de izquierda; ellos han diseñado las propuestas (bien sustentadas o no) en base a sus creencias y particulares percepciones que tienen de su entorno. Enrique Peña Nieto no, algunos podrán decir que es de centro porque «le tira pa todos lados», pero no creo que el quedar bien con todos sea ser de centro. Sus propuestas son una extraña mezcla de propuestas de derecha (reforma energética, privatizaciones) con propuestas de izquierda (seguro social universal, seguro de desempleo, despensa para los viejitos), y es que dentro de todo esto no se percibe convicción ideológica alguna porque es una mezcla de todo.  Las propuestas más que buscar mejorar al país parece que busca quedar bien con todos los sectores de la sociedad sin que eso se traduzca necesariamente en un beneficio tangible para el país. Todas las propuestas juntas no se traducen en una sola visión. No puedo negar que algunas de sus propuestas son interesantes, pero preocupante es saber que posiblemente no son iniciativa de Peña Nieto, sabiendo que el libro de donde sale una gran parte de su proyecto, no fue escrito por él. Sus propuestas abarcan desde la derecha dura (empezando por que es un «pseudoconservador») hasta la izquierda populista, donde el afirma que en su gobierno, todos vamos a ganar más.

    ¿Qué ocurrirá?

    No se puede dar por sentado que Peña Nieto será un presidente autoritario, porque la política da tantas sopresas. Pero todo parece apuntar a que así va a ser. También hay que tomar en cuenta otros factores, y es que es más difícil ahora que el PRI establezca un régimen tan antidemocrático como el establecido en décadas pasadas, empezando porque la ciudadanía está cambiando, la sociedad del 2012 es diferente a la de 1988, y porque los medios alternativos como Internet han penetrado en gran parte de la sociedad (y lo seguirán haciendo) por lo cual el dominio del duopolio sobre las conciencias de los mexicanos será menor. Aún así la llegada de Peña Nieto al poder podría representar un serio retroceso en la democracia, y de cierta forma podremos ver que tan fuertes son las instituciones que tenemos, porque la intención de Peña no es la misma de López Obrador, Peña Nieto las utilizaría a su beneficio, y es en este sentido ver que tanto pueden resistir dichas instituciones.

    Tampoco el PRI no tendrá mayoría en la cámara, por lo cual será aún más difícil establecer un régimen asfixiante. Pero desde luego es cierto que para el uso de las fuerzas armadas no se necesita permiso del congreso y eso si podría ser una preocupación, sobre todo por ver como podría comportarse con los disidentes y con quienes no están de acuerdo con él. Yo creo que si bien será un régimen autoritario, no será tan autoritario como se piensa, y que el progreso en medios de comunicación, Internet, y una sociedad totalmente abierta al mundo, no permitirá que el PRI eche raíces. Pero todos estos alicientes no son porque no quiera el PRI de Peña, sino porque será más difícil que pueda, porque ganas tienen, y muchas.

  • ¿Qué ha hecho mal el PAN?

    ¿Qué ha hecho mal el PAN?

    ¿Qué ha hecho mal el PAN?Algo es un hecho, el PAN, el partido que nos prometió el cambio perderá las elecciones en el 2012 y Felipe Calderón tendrá que entregarle la presidencia a un rival suyo, casi seguro es que Peña Nieto será ese hombre, y casi seguro es que Josefina Vázquez Mota quedará en el tercer lugar por abajo de AMLO. La distancia entre Josefina Vázquez Mota con respecto a Peña Nieto en el mejor caso es de 8 puntos, lo cual parece ya irremontable en dos semanas, más que Josefina vá cayendo y pareciera que AMLO es el que ha ganado voto útil (aunque se percibe cierto estancamiento) dado que al ir arriba de Josefina, con tal de que no llegue Peña Nieto a la Presidencia la gente prefiere arriesgársela con AMLO, que digo, da menos miedo que no le cuadren las cuentas, a un candidato cuyo colega asesinó a una panista que estaba colocando propaganda. Pero me pongo a pensar y es ¿qué ha hecho mal el PAN para que en julio sufra una derrota dolorosa?, porque vaya, no solo perderá la presidencia sino varios estados.

    Comenzaré diciendo, si bien a mí en lo particular los gobiernos del PAN no han sido de mi agrado, también debo de decir que hay dos cosas que existen y que no existían en el tiempo del PRI. Primero está la libertad de expresión, Felipe Calderón fue un defensor de ella, al punto que no tomó ninguna represalia contra nadie por todas las críticas que le llovieron (desde críticas constructivas hasta insultos infantiles), la excepción fue tal vez el asunto de Carmen Aristegui, pero al final del día, la periodista recuperó su trabajo en una semana. Lo segundo es la macroeconomía, el PAN ha mantenido una economía estable y sana, ciertamente se vivió una crisis mundial y el gobierno de Calderón no la manejó precisamente bien, de hecho fue de los países de Latinoamérica que más la resintió, aunque en la recuperación si se hicieron mejor las cosas. Pero a pesar de lo que se pueda criticar, hay dos detalles, la crisis vino de afuera, y no surgió por actos de corrupción como en 1994. Además para quienes vivimos el error de diciembre sabremos que esa crisis fue bastante más dura que la sufrida a finales de la década pasada.

    Ahora, el PAN colocó en la mesa estos dos temas que son indispensables para el crecimiento tanto económico como democrático en el país, pero ahí se quedó. De una década a la fecha no se han visto grandes cambios (y hago más énfasis en el social y democrático porque en cuestiones económicas está la coyuntura de la crisis mundial, pero aún así), el PAN no ha hecho lo más mínimo para desmantelar la estructura corporativa del viejo régimen. Toda esa estructura ahí está casi igual, como el PRI la dejó. Salinas nunca pisó la cárcel, ni lo han hecho Hank Rhon, ni Moreira ni muchos otros priístas más. Dirán muchos que en el PAN el presidente ya no es el que tiene el poder absoluto, pero estos nefastos hombres no deberían ser aprisionados por el dedo del Presidente, sino al simplemente ejercer el estado de derecho, algo que no ha ocurrido, y deja un sabor de decepción en la sociedad. En lo económico la unica empresa ineficiente que se cerró fue Luz y Fuerza del Centro, y nada más, los monopolios públicos y privados ahí siguen, y se dejaron de crecer tanto que parece que Carlos Slim tiene más poder que el Presidente, y que la propia Televisa puede manejar la agenda con más facilidad que el propio Presidente.

    En lo particular esto me lleva a pensar en un estancamiento. El continuismo es deseable cuando el país avanza, cuando los engranes funcionan, no cuando se queda estancado. Si en algo no se equivocó Peña Nieto en el segundo debate fue al decir que México había perdido presencia en América Latina. El PAN ha apostado mucho a la macroeconomía y lo ha hecho bien, pero, ¿qué sigue?. Ese sentimiento de un México en la deriva hace que los ciudadanos busquen alternativas y la palabra cambio suene atractiva (aunque no sabemos si es cambio para bien). Luego en la cuestión democracia está lo sucedido en el 2006. Creo que si un problema tiene México es que (de cierta forma desde un punto de vista de la gestalt) tiene círculos sin cerrar, que no sanan, y las elecciones del 2006 son un caso, y que al final pesó mucho para el PAN. Ciertamente sin tener cifras contundentes en la mano no se puede afirmar categóricamente e un fraude o de unas elecciones limpias, aquí es donde digo que el haber hecho el conteo voto por voto hubiera evitado este problema, que o bien hubiera fortalecido rotundamete la legitimidad del PAN o de lo contrario, López Obrador hubiera llegado a la presidencia, que en el caso de como decían sus contrincantes, fuera un peligro para México, en dos semanas la gente le estaría dando el voto de castigo a su partido, y posiblemente quien regresaría sería el PAN (porque entonces no se hablaría de 60,000 muertos causados por una guerra fallida, ni se les haría responsables de la crisis entre otros detalles).

    Por ejemplo, me quiero enfocar en los jóvenes de las universidades tanto públicas como privadas, la mayoría de ellos votará por López Obrador, y aquí hay dos puntos, uno que no comparto y otro que comparto. Los jóvenes conocen al PRI por lo que han visto y simplemente al leer un libro de historia, pero no lo han padecido como muchos lo padecimos, y si vemos la diferencia es que en algunos aspectos sí estamos mejor con el PAN. Por otro lado está la situación económica; muchos de ellos saben que cuando salgan de estudiar, las perspectivas de trabajo no serán buenas (esto no solo a la crisis, sino porque a pesar del buen manejo de la macroeconomía el crecimiento en sexenios del PAN ha sido bajo y apenas rebasa el crecimiento de la población), los jóvenes saben que no la tienen fácil, que ya no basta como en la época de nuestros padres, en «echarle ganas» sino que se necesita algo más, cosa que a veces no está en manos de la gente. Y por eso tal vez se sientan decepcionados del PAN, por lo cual prefieran arriesgar un cambio, al sentir que no tienen nada que perder. En cambio los adultos mayores, al tener su vida resuelta, la palabra cambio les suena mal y no quieren perder lo que ya tienen, por lo cual se entiende completamente la animadversión hacia AMLO. En mi caso, yo que vivo en Guadalajara, una ciudad tradicionalmente panista, puedo decir que entre la gente de 18 y 35 años (tanto primos, amigos, clientes de trabajo) el voto está dividido al parejo entre Josefina y López Obrador, en cambio entre los adultos la gran mayoría de los votos irán con Josefina y unos pocos con AMLO. Claro, gran parte de la gente de clase media y alta, prefieren lo que sea a la llegada de Enrique Peña Nieto, incluso en una encuesta hecha a empresarios por el periódico Reforma que forman parte de cámaras de comercio (Coparmex entre otros), López Obrador tiene una ligera ventaja frente a Peña Nieto en cuanto a aceptación.

    El PAN carga con el estigma de la inseguridad, que a todas luces viene de una mal planeada estrategia contra el narco, a falta de políticas preventivas que se complementen con las correctivas. Ciertamente se iban a pagar vidas pero 60,000 muertos suena a demasiado. Pero aquí hay que hacer una aclaración, a pesar de las responsabilidades que se le adjudican y con razón a Felipe Calderón, también es cierto que los gobiernos del PRI (y el gobierno de Fox) dejaron crecer este problema a causa de la corrupción vivida en sus gestiones, lo que los hace corresponsables del problema que ahora se enfrenta. Ahora, Televisa principalmente, por medio de sus noticieros ha querido crear una sensación de inseguridad todavía mayor a la que se vive y ha querido achacar toda la problemática al ejecutivo, esto naturalmente porque quieren promover a Enrique Peña Nieto como el que va a lograr el cambio y acabará con la inseguridad. Pero el partido de Peña Nieto ha gobernado en los estados que se vive una mayor violencia porque son los que no han hecho su trabajo. Con el PRD la evaluación es desigual, porque mientras Godoy hizo una muy mala tarea en Michoacán, Marcelo Ebrard hizo una gran tarea en el DF.

    Lo cierto es que la gente no se siente satisfecha, y menos aún aquellos que no vivieron una presidencia como la de Salinas y ya no digamos Echeverría o López Portilo. También es decepcionante ver a miembros del PAN como Vicente Fox declinar a favor de Peña Nieto, lo cual es un atentado contra los principios democráticos, y dejan entrever que el PAN no es tan diferente al PRI. Con todo lo que se pueda justificar el PAN es en gran medida responsable de su derrota, si un candidato del PRI puede ganar a través de una imposición televisiva, con cooptación del voto, acarreados, enajenación mental (reflejo de la mala educación de la sociedad) y muchas otras cosas más, significa que el PAN no tocó las estructuras corporativas del PRI. Aunque uno de los aciertos del PAN, la libertad de expresión, ha permitido que movimientos como el de #YoSoy132 pueda manifestarse ya no solo en contra de Peña (que más bien el es parte de la coyuntura) sino de ese sistema heredado del PRI que el PAN no ha querido desmontar.

    No creo que el problema del PAN sea haber sido de derecha o de izquierda, sino que no terminó de limpiar la casa, y las ratas siguen saliendo. Ciertamente una transición dura varios años, décadas, pero de unos años para acá no se han visto ya avances, y lo que queremos todo es un país que avance, no que se estanque (que a fin de cuentas es un retroceso, porque mientras uno se estanque y los demás avancen, se va quedando relegado, y si no veamos a Brasil, Chile, Perú e incluso Argentina).

    Lo malo es que no se ve entre los tres candidatos a alguien que pueda dar ese empujón hacia adelante, el único que podía hacerlo quedó fuera de la contienda por una «pinche encuesta».

  • #YoSoy132 y las teorías de la conspiración

    #YoSoy132 y las teorías de la conspiración

    #YoSoy132 y las teorías de la conspiraciónYo en lo particular no he me he unido a este movimiento, tal vez porque no tengo tantas energías como un joven de 20 años, y porque no me veo lanzando consignas contra Peña Nieto y los medios de comunicación, si bien entiendo totalmente el repudio hacia lo que representa este candidato, a mi me gusta colaborar con mi entorno de otras formas, y no porque esté en desacuerdo, sino porque a mí esto de marchar en contra de algo no se me da, no es mi estilo.

    En 1968 Díaz Ordaz imaginó que el movimiento estudiantil formaba parte de una conspiración comunista, al menos Díaz Ordaz mantuvo y defendió su teoría conspiracionista y aun así la historia no lo perdonó ni le creyó. Habían argumentos sólidos para pensar eso porque el comunismo estaba en auge en esas épocas, pero no fue así, lo cierto es que el movimiento no fue comunista, ciertamente si hubieron células comunistas, pero al igual hubo células de la CIA, hubo anarquistas, liberales y gente de otras correientes ideológicas. En 2012 con el movimiento #YoSoy132 vemos que pasa algo parecido, pero no es a título personal de Enrique Peña Nieto, porque mientras el dice respetar las diferentes formas de expresión y entender a los jóvenes, muchos miembros de su campaña y partido se han ocupado en ver como pueden reventar este movimiento, no solo en base a cuanto podía afectar a su candidatura (las posibilidades de que Peña gane siguen siendo altas), sino que será una piedra en el zapato si este llega a la presidencia. A menos que Peña compre un baño portatil para las giras presidenciales.

    A diferencia de Díaz Ordaz se han construido varias teorías de la conspiración para afirmar que este es un movimiento completamente manipulado, el más citado es Andrés Manuel López Obrador, pero los mismos priístas han acusado también a Josefina Vázquez Mota de haberlo organizado, aunque el PAN ha tomado una posición ambivalente, porque si bien Josefina ha aplaudido públicamente al movimiento e incluso lo utilizó para atacar a Peña Nieto en el debate y uno de los coordinadores de campaña de Josefina ha criticado a Peña por negarse a participar en el «debate de los jóvenes» también Ignacio Zavala ha afirmado que este movimiento ha sido cooptado por las izquierdas. Se ha dicho que las FARC están detrás de este movimiento, que es fascista, que Carlos Slim lo organizó, o que fue Camacho Solis, que por su éxito, AMLO lo premió con una senaduría. Cuando existen tantas teorías de la conspiración disimiles es porque o no saben que pasa o están inventando con el propósito de reventar este movimiento.

    Algo es seguro y es que este movimiento de origen es genuino. Es genuino porque para empezar el rector de la Universidad Iberoamericana (UIA) siempre ha confirmado su legitimidad a pesar de las acusaciones de Coldwell, y ha mostrado un apoyo a este movimiento, a lo cual le sugiere, debe de pasar a las proposiciones. Además, no creo que un interés político pueda armar tan rápido un movimiento tan grande, y pueda infiltrarse con tal facilidad a una universidad privada; y peor aún, hacer que 131 alumnos se graben con su credencial para mostrar su adhesión al movimiento, es irrisorio creerlo. En el 2009 de igual forma, cuando surgió el movimiento del voto nulo, se sugirió que este movimiento había sido creado por el PRI, porque al anular las boletas el beneficiado sería el partido que tuviera un mayor voto duro; las acusaciones fueron más tenues porque la oposición a un candidato no era explícita, pero las hubo y lo cierto es que fue un movimiento ciudadano (y no me refiero al partido ese). Incluso tomando en cuenta el movimiento anulista, se puede entender el surgimiento de este, incluso era de esperarse, porque desde el 2009 había ya mucha molestia con la clase política. Es genuino porque desde hace casi un mes antes de este suceso, no se quería que Peña Nieto asistiera a las universidades por temor a que ocurriera esto, en algún momento su equipo decidió arriesgarse y pasó. Las circunstancias hicieron crecer al movimiento, si Coldwell no hubiera afirmado que los manifestantes eran acarreados, posiblemente no hubiera existido esa gota que derramó el vaso. Esa afirmación que fue tomada como un insulto hizo que los estudiantes se prendieran, que otras universidades tanto privadas como públicas se aliaran para manifestarse en contra de un candidato.

    Muchos dicen que como puede ser posible que la gente se manifieste en contra de un candidato, pero en realidad no es la primera vez que ocurre. En el año pasado los peruanos se manifestaron en contra de Keiko Fujimori y contra los medios de comunicación. La derecha peruana dijo que este movimiento era antidemocrático, pero habían razones para manifestarse, Keiko es la hija de Alberto Fujimori, un político que prácticamente destrozó al país, además los medios de comunicación estaban cooptados por los mismos Fujimori y personalidades como Laura Bozzo le daban todo su apoyo al clán. Con dichas manifestaciones lograron que no ganara Fujimori y si lo hiciera Ollanta Humala, quien mantiene en muy buen camino al país inca y a pesar de las acusaciones de radicalismo en las elecciones (algo parecido a lo que sucede con AMLO) se ha comportado como un izquierdista moderado con buenos resultados para este país. El PRI en uno de tantos videos que ha lanzado anónimamente en Youtube bajo la cuenta CinePolaca (que se sabe que es priísta porque en todos los videos se critica a AMLO, a Josefina o a Felipe Calderón) dice que esta fue una estrategia de Luis Costa Bonino, que asesorara a Humala, a Lula da Silva y ahora a López Obrador; y sin pruebas contundentes y verídicas afirma que Bonino organizó las manifestaciones en los dos países, aunque no dice que los dos países vivieron situaciones muy parecidas en lo que concierne a la complicidad de los medios de comunicación con ciertos intereses políticos, y menos dice que a la candidata que se criticó en Perú fue a la hija del infame Alberto Fujimori. Suponiendo que ambas manifestaciones fueron manipuladas como afirma el equipo de campaña de Peña Nieto, entonces hasta deberíamos estar contentos, porque a Perú seguramente no le estaría yendo nada bien con la hija del infame Fujimori, y con esa estrategia lograron que no llegara y le fuera mejor al Perú.

    Ahora, que AMLO o MORENA estén metiendo mano y quieran aprovechar el movimeinto, puede ser posible, y es algo totalmente indeseable. Naturalmente quien se ve beneficiado por este movimiento es López Obrador por la misma coyuntura, una relativa mayoría de los jóvenes apoya a López Obrador ciertamente y algunos lo ven como el mejor escenario para que los cambios se planteén se hagan (entiendo y respeto su opinión, más no la comparto), pero esto no sucedió a raiz del surgimiento del movimiento. Hace casi un mes antes, López Obrador fue recibido en el ITESM Campus Monterrey con gritos de «presidente, presidente», también en todos los ejercicios que se han hecho en las universidades (tanto antes como después del incidente de la Ibero), López Obrador tiene mayores preferencias, y en el peor caso que son las universidades privacas más caras, aparece empatado en primer lugar con Josefina Vázquez Mota ¿Habrán sido manipulados todos los alumnos de todas las universidades? yo de verdad lo dudo. Si bien soy escéptico en ver a Obrador el cambio que necesita México, es natural que los jóvenes si lo ven así por convicción propia y no por que fueron manipulados o coaccionados.

    ¿Tiene riesgos el movimiento? Claro que sí, se puede desvirtuar si los políticos empiezan a usarlo como botín político (aunque aquí es responsabilidad de los integrantes que esto no suceda, si no es que ya lo han hecho), también tiene una natural tendencia a la izquierda, y están más identificados con lo que representa López Obrador que con lo que representan los otros dos candidatos (sobre todo Peña Nieto), pero he aquí el peligro, y donde López Obrador podría sacar provecho. Es válido que coincidan en varias cosas, pero aún así, el movimiento debe de buscar mantenerse totalmente ajeno y que los que simpaticen con López Obrador lo expresen en las urnas. Naturalmente no todos los que forman parte del movimiento tienen simpatías con AMLO, muchos son anulistas y varios incluso detestan al izquierdista, por encima de de Josefina Vázquez Mota inclusive. Este movimiento debe de ser muy inteligente y prudente, sobre todo a la hora de las elecciones, deben mantenerse totalmente al margen de MORENA y todo lo que huela a López Obrador porque podrá perder legitimidad, más cuando los intereses están buscando dividir a dicho movimiento a como dé lugar y peor va a ser si se ponen de pechito. También pienso yo que deberán ir apuntalando a cosas más concretas, dejar de cierta forma ser un movimiento antiPeña o «antiloquesea», y concentrarse en atacar el fondo del asunto, y sobre todo ofreciendo propuestas. Ya demostraron que el movimiento tiene mucha fuerza, esta energía que los logros (como hacer que el debate se transmita a nivel nacional, y que tendrán su propio debate con los candidatos) les dan, deberán de encausarla bien. Ser joven en esta situación es una ventaja, porque por su edad tienen más energía para salir y manifestarse, pero a la vez puede ser un handicap por la falta de experiencia. Esta ingenuidad puede afectar al punto de que terminen a la deriva o bien se vean infiltrados, para lo cual tal vez el apoyo de gente más grande (que por lo que he visto, en cierta medida lo hay) los ayude a encausarse.

  • #GeneraciónMX, un #YoSoy132 descafeinado, y tal vez hasta copeteado

    #GeneraciónMX, un #YoSoy132 descafeinado, y tal vez hasta copeteado

    #GeneraciónMX, un #YoSoy132 descafeinado, y tal vez hasta copeteadoSi #GeneraciónMX fuera un movimiento genuino, vería con buenos ojos la escisión de estos jóvenes que afirman haber estado en #YoSoy132 porque naturalmente en un marco que al menos deseamos democrático existen los diferentes puntos de vista y se tiene el derecho a disentir. El problema es que #GeneraciónMX no parece ser un movimiento genuino desde sus inicios, cosa que #YoSoy132 si puede presumir, porque llama la atención como ha iniciado este movimiento. Por ejemplo, #YoSoy132 empezó filmando videos caseros (como el video de los jóvenes mostrando credenciales) y conforme fue creciendo el proyecto crearon videos medianamente profesionales (y recalco el medianamente), esto es natural, porque en una organización compuesta en gran medida por estudiantes de universidades públicas y privadas que creció de tamaño súbitamente es fácil que alguno de todos ellos pueda facilitar una cámara profesional (por ej, un alumno de comunicación) y algún otro se haga cargo de la edición en Adobe Premiere o After Effects, pero en el caso de #GeneraciónMX hablamos que son unos pocos estudiantes, ni siquiera afirma si son más de los que aparecen en el video, y tiene una producción profesional.

    Llama la atención que los estudiantes no mencionen sus nombres ni muestren sus credenciales (lo cual deslegitima su movimiento porque, de hecho, la legitimidad de #YoSoy132 se generó a partir de que los estudiantes se identificaron con su credencial), también es demasiado curioso que el supuesto líder de un movimiento que busca también fomentar la cobertura y competencia en el sector televisivo, se haya entrevistado con Óscar Mario Beteta, siendo que lo natural es que si se busca de verdad fomentar la competencia en los medios, dichos medios no verán con buenos ojos estos movimientos, porque el democratizar los medios, buscar generar más alternativas dentro de estos, y más pluralidad, afecta si o si los intereses del duopolio y en las redes se puede ver el total y sincero apoyo de los medios como Televisa y TV Azteca a este movimiento. También es poco creíble este movimiento porque no tiene que ver nada con los motivos que surgió #YoSoy132, los estudiantes que aparecen en el video de GeneraciónMX dicen que no se confrontarán con nadie (Peña Nieto, Televisa) mostrando su desacuerdo ante la postura «anti» del movimiento #YoSoy132, pero esta postura la tuvo el mivimiento universitario desde un principio, y si ahora dicen que ya no son #YoSoy132 si es que alguna vez si lo fueron y si lo fueron es que estuvieron de acuerdo con esta postura «anti» porque fue parte de sus orígenes, incluso en el video reconocen los logros que generaron en torno a los debates, logros de no hace más de dos semanas.

    Para entender el por qué surge #GeneraciónMX y por qué hay muchas dudas de su legitimidad, hay que entender los orígenes de #YoSoy132, este último se originó a raiz de la visita de Peña Nieto a la Ibero y las declaraciones del Joaquín Coldwell, el presidente del PRI que dijo que iba a investigar los estudiantes. Si estos «separatistas» fueron parte de #YoSoy132 es porque alguna vez estuvieron de acuerdo con su postura «anti»; la gente que no estuvo de acuerdo con las críticas a Peña Nieto se opuso a este movimiento desde un principio. También hay que entender que #YoSoy132 es un movimiento totalmente horizontal, por lo que afirmar que este movimiento está totalmente capturado por la izquierda es un error, más porque al estar este movimiento dividido en células, donde se hacen asambleas (como la que se hizo en la Ibero) donde entre sus integrandes disienten y tienen diferencias sobre diversos temas, es difícil que todo el movimiento se infecte de un solo golpe; si bien no es difícil de infiltrar porque el movimiento casi no tiene barreras de entrada (y esto es algo que deberían meditar los integrantes del movimiento), si es difícil de capturar al movimiento por completo que tiene diversas células no solo en el DF, sino en varias ciudades de la república. Ciertamente ha dado un giro a la izquierda, y ciertamente muchos de sus miembros (y aclaro, no todos) piensan votar por AMLO, pero el giro a la izquierda es algo totalmente comprensible, y así como ellos, movimientos como el #15M y el #OcuppyWallStreet, de forma explícita o tácita son movimientos de izquierda; muchos piensan votar por AMLO porque para los jóvenes representa una esperanza (opinión que no comparto pero respeto), dado que si bien el PAN no ha gobernado muy bien en términos generales, si se ganaron algunas cosas como una estabilidad macroeconómica y un avance (bastante notorio) en la libertad de expresión, y a los jóvenes no les tocó vivir en carne propia la censura, los asesinatos de políticos, las crisis económicas; y si bien conocen bien a este PRI que no quieren que llegue, muchos no lo vivieron en carne propia. El PRI de Moreira, Hank Rhon, el Atenco de Peña Nieto. Pero también dentro de este movimiento hay mucha gente que piensa anular su voto, e incluso existen miembros que piensan en votar por Josefina Vázquez Mota.

    Naturalmente no dudo ni un poco que MORENA por ejemplo haya querido meter sus manos o haya logrado algún tipo de infiltración, o que el PAN haya hecho lo mismo. Pero de ahí a que sea un movimiento capturado por los partidos, creo que hay un error. Debido a la coyuntura electoral, y debido a que los estudiantes no quieren la imposición de un candidato por medio de las televisoras, el movimiento perjudica a Enrique Peña Nieto, beneficia a López Obrador y también en cierta medida a Josefina Vázquez Mota (que en los últimos días ella ha sabido capitalizar este movimiento mostrándose cercana con los estudiantes incluso más que AMLO). La postura «Anti-Peña» no es el fin del movimiento, más bien a Peña Nieto se le ve como una de las consecuencias generadas por la concentración de poder y es parte también de la coyuntura. Naturalmente la presencia de un Peña Nieto fue la gota que derramó el vaso, y ese fue el motivo por el que los jóvenes se manifestaron, pero este movimiento poco a poco ha buscado atacar los problemas de raiz y ha logrado muchas cosas.

    No entiendo el motivo del surgimiento de #GeneraciónMX, empezando por las incongruencias que noto dentro de esto. Sus propuestas son recicladas, más tenues y estos jóvenes son aplaudidos y vitoreados por el establishment (Los conductores de las televisoras en sus cuentas de Twitter los ven con muy buenos ojos, y muchos de los que promocionan el hashtag #GeneraciónMX son no afines, sino miembros del Partido Revolucionario Institucional), este movimiento deja de tener ese caracter confrontador y se muestra una cara coinciliadora, en demasía, como si con buenas intenciones y palmaditas en la espalda, este «movimiento» vaya a lograr una mayor apertura en los medios, menos con unas propuestas mucho más tenues, descafeinadas, puestas a modo para que no afecten los intereses de aquellos que dicen criticar. Naturalmente #YoSoy132 tiene muchos defectos (cualquier movimiento los tiene) y como dije, corre el riesgo de infiltraciones, pero este movimiento al ser falso de origen, pierde toda su credibilidad. Por cierto, no entiendo por qué algunos ectivistas me dicen en Twitter que este movimiento fue creado por Josefina Vázquez Mota, y dichos ectivistas a la vez están promocionando este movimiento en redes (vean quienes usan el hashtag #generaciónMX y vean a quiene siguen), digo, si van a crear un grupo para reventar un movimiento, al menos que lo hagan bien.

    Creo que con esto #YoSoy132 lo primero que debería hacer es eliminar cualquier intento de infiltración al movimiento y si ya lo hay, detectarlo y extirparlo. También debe de evitar cualquier tipo de proselitismo político en nombre del movimiento y dado esto, debe de convocar a la población a no utilizar el nombre del movimiento, porque se da por sentado que cualquiera que utilice la consigna, es parte de dicho movimiento. De esta forma se podrá saber que si alguien relaciona al movimiento qué se yo, con AMLO o con Josefina, se sepa que no es un miembro. Deben de mantener con muchísima cautela su imagen apartidista, el repudiar a un candidato no los hace partidistas per sé, porque para ellos necesitarían hacerlo o desde un partido, o apoyando explícitamente a un partido. Y la primera tarea sería en su página web, donde cualquiera puede inscribirse como usuario y subir videos, donde por cierto, el PRD ya ha subido varios en favor de AMLO (la cuenta se llama AMLO.SI).

    Por cierto, ese nombre de GeneraciónMX tiene toda la pinta de haber salido desde el departamento de mercadotecnia de Televisa. Se me hace mucho mas parecido a IniciativaMX o a RBD que a #YoSoy132, con todo respeto. Y por cierto, en este video comprueban que algunos de sus miembros tienen relación con políticos muy cercanos a Peña Nieto, curioso que mientras en el PRI se hayan creado diversas teorías de la conspiración disimiles y en un mes no se hayan puesto de acuerdo en cual es la verdadera, en un solo día se logre ver que está detrás de #GeneraciónMX:

     

  • Amor y odio hacia Enrique Peña Nieto

    Amor y odio hacia Enrique Peña Nieto

    Amor y odio hacia Enrique Peña NietoLo que sucedió en el estadio Azteca es por decirlo de alguna manera, lamentable. Entiendo y apoyé de alguna manera, el recibimiento a Enrique Peña Nieto en la Ibero donde los estudiantes gritaron consignas en contra del candidato, ciertamente es curioso que la gente que se manifeste contra alguien que no ha llegado a la presidencia, pero por los antecedentes de Peña Nieto y el gobierno de su partido tanto en el pasado como en el que presente no es necesario hacer una explicación alguna. Igual cuando la gente salió a las calles a manifestarse en contra del priísta lo vi bien, sobre todo porque estamos hablando de un candidato impuesto por las televisoras, el cual va arriba en las encuestas en gran medida por gente acarreada, o por los métodos que usa el partido hegemónico como la entrega de tarjetas del PRI a cambio del IFE para que de esta forma reciban despensas (coacción de voto), y para ponerle la cereza al pastel, un culto a la personalidad tremendo sobre todo en las mujeres. Pero creo que todo tiene límites, y creo que se está cayendo el error en cruzar esa línea, donde pareciera que el problema es Peña Nieto en sí, y no que la presencia de Peña Nieto se deba a un problema más profundo (por eso fue acertada la lucha de #YoSoy132 para buscar pluralidad en los medios, así como las propuestas de reforma educativa entre otros). Pareciera que este odio está siendo mal canalizado, como si el mero hecho de que se evite que Peña Nieto llegue a la Presidencia vaya a resolver de una vez por todas los problemas del país, si lo ven así, es caer en el error.

    Incluso, si se busca que Peña Nieto no llegue a la silla presidencial como único fin, también es un error. El que la gente salga a las calles a manifestarse puede incidir en las preferencias, pero hay un punto donde ya los indecisos o los votantes volátiles decidieron no votar por Peña Nieto, lo cual hace que estas manifestaciones, que ya por su frecuencia (y porque pierden el sentido de la novedad) son cada vez menos útiles, y cuando se llega a este punto, ambas partes (los antiPeña y los proPeña) solo terminan reforzando su posición, lo que hace que pueda generarse una división entre la sociedad. Poner la playera de #YoSoy132 en el Azteca no tiene nada de malo, al contrario, reforzaría la fuerza del movimiento, pero gritar «Peña Puto» hace ya todo lo opuesto. Un reclamo legítimo como el criticar a Peña Nieto, cuando termina haciéndose costumbre, termina generando un clima tenso, más porque los manifestantes pareciera que en lugar de manifestarse contra aquello que les preocupa, terminan usando esta coyuntura como catarsis. Y esto no es nada bueno, sobre todo por el cuidado de la legitimidad del movimiento y además porque esto puede ser usado por aquellos intereses que rodean a Peña para buscar desacreditar dicho movimiento. De algo legítimo, algo que nos daba gusto ver, esto puede terminar pasando a ser algo vulgar y banal y es lo que se debe de cuidar.

    Más lamentable es, el hecho de que el PRI haya mandado al Azteca a 18,000 acarreados para contrarrestar esta manifestación. Naturalmente les salió el tiro por la culata, no solo porque no lograron hacer que las consignas contra el mexiquense no se escucharan, sino porque fueron los primeros (y por lo que se puede ver los únicos) que utilizaron la violencia para agredir a su contraparte, lo cual es preocupante, porque van varias veces que los peñistas utilizan la violencia para tratar de atacar a quienes se manifiestan en contra de su candidato (mientras que muy rara vez, los #YoSoy132 han utilizado la violencia física, y solo nos podríamos remontar a Querétaro donde varios jóvenes patearon y empujaron la camioneta donde presuntamente iba el candidato, aunque uno de los principales agresores fue un joven panista que se infiltró). Esto es peligroso porque dentro de las filas de la campaña de Peña se recurre a la violencia comúnmente y esto podría ser un preocupante antecedente de lo que podría ser su presidencia. Y más preocupa si Enrique Peña Nieto tomará represalias contra este movimiento, lo que podría desencadenar en algo más trágico que la masacre del 68.

    Es muy preocupante ya no el regreso del PRI (que digo, tiene mejores candidatos y mucho más decentes), sino el PRI de Peña Nieto, que representa un autoritarismo que se oculta bajo un hombre que se presenta como moderado, pero que en realidad no lo es. El PRI de Peña es la peor cara del partido, posiblemente si el candidato o candidata fuera Beatriz Paredes o Manlio Fabio Beltrones, político polémico ciertamente, pero que también promovió reformas en el senado que lograrían un avance democrático en el país, esta animadversión no se vería. Para un gran sector de la población Peña Nieto es un timo, un títere, una persona sin capacidad política, sin cultura, con rasgos preocupantemente autoritarios, que busca convencer al grueso de su población no por medio de propuestas (que pareciera más que fueron creadas por el departamento de mercadotecnia), sino por medio del acarreo, compra de votos, y como decía, un culto a la personalidad por medio de su club de fans o eventos como el «Peñafest». Naturalmente ha funcionado al ver el grado de enajenación al que son sometidos varios de sus seguidores (sobre todo seguidoras) como la mujer que aparece en el siguiente video:

     

    Podemos poner en tela de juicio la forma en que la gente se manifiesta en contra de Peña Nieto, lo cual hice al principio del artículo; pero las cosas suceden por algo, y si hay tanta animadversión por este candidato es que una razón de peso debe de haber. A diferencia de lo sucedido en el 2006, este rechazo a Peña Nieto no es conducido por una campaña de guerra sucia, sino por iniciativa propia de la ciudadanía, es más, en el 2006 para que la guerra sucia pudiera surtir efecto, el candidato agraviado (en este caso López Obrador) debería tener los suficientes defectos para que esta le hiciera daño (lo cual no implica que todas las difamaciones en contra de su persona sean ciertas, como la falsa aseveración de que López Obrador había endeudado el Distrito Federal). Falso también es que algún interés político haya creado el movimiento #YoSoy132 (otra cosa es que ya una vez surgidos, algunos quieran meter la mano como la MORENA de AMLO), y es tan falso, que los cercanos a Peña Nieto crearon «teorías de la conspiración» tan disimiles y trataron de esparcirlas por Twitter con poco éxito: Primero afirmaban que López Obrador estaba detrás, después afirmaron que fue Josefina Vázquez Mota, luego calificaron a los integrantes como fascistas, después un diputado del PRI afirmó que las FARC estaban infiltrados (para lo cual, el historiador Enrique Krauze me comentó vía Twitter que reprobaba dicho tipo de afirmaciones) entre otras teorías más extrañas.

    Creo que se debería evitar la descalificación personal, y más bien orientarse a la crítica, que a veces puede parecer parecido, pero es diferente. La segunda tiene como fin manifestarse en contra de algo que no se desea (la llegada de Peña Nieto al poder) y la primera es criticar al candidato como una forma de agredirlo. Por más peligroso para la nación pueda ser un candidato, se debe tener prudencia, el movimiento #YoSoy132, con todas las críticas que ha recibido, ya ha logrado muchas cosas; creo que si se cae en la descalificación y no se sale de ahí, se puede desvirtuar el movimiento. Ciertamente el hecho de que este movimiento sea «tan horizontal» hace que cualquier persona pueda tomar la consigna de #YoSoy132 y bajo esta hacer desmanes sin ser en realidad parte del movimiento; por eso es que se debe de cuidar demasiado. También la gente que se considera antiPeña (que fácil rebasa el 50% de la población y va mucho más allá de un mero movimiento) deberá ser tolerante con las personas afines al candidato, de lo contrario se caería en una contradicción.

    Los espero aquí mañana a las 8:00 PM para que vean el debate presidencial en vivo.

  • Fox el traidor, la alimaña, tepocata, víbora prieta

    Fox el traidor, la alimaña, tepocata, víbora prieta

    Fox el traidor, la alimaña, tepocata, víbora prietaRecuerdo el año 2000 cuando iba a votar por primera vez. Muchos estábamos esperanzados en sacar al PRI de Los Pinos y me sentía afortunado porque solo dos meses de diferencia me dieron la oportunidad para ejercer mi voto. Yo ya había escuchado hablar de Vicente Fox, mis parientes de León Guanajuato nos decían que Fox había gobernado bien, esto cuando todavía casi nadie sabía que iba a ser el candidato del PAN. Tal vez por el hecho de que era un jovencito, de que la mercadotecnia de Fox había sido eficiente y de que si había alcanzado a vivir lo que era el gobierno autoritario del PRI (tenía 12 años, pero recuerdo a la fecha muy bien la crisis del 94, el asesinato de Colosio y muchas otras cosas más), pero la fe en Vicente Fox estaba puesta. Tal vez en ese entonces no conocía bien eso del «populismo», y si creía que Fox iba a hacer crecer el PIB al 7% anual. Recuerdo cuando ganó, estaba viendo TV Azteca y creyendo que podía ganar Labastida (porque eso se comentaba en los medios), aparece en la televisión la primera encuesta de salida que le daba una ventaja considerable a Fox, fue la catarsis, una gran emoción, creí que estábamos haciendo historia, creí que México iba a crecer y mejorar.

    Ciertamente, con el PAN cambiaron algunas cosas, hubo mayor libertad de expresión y la represión disminuyó, se manejó bien la macroeconomía y no volvimos a vivir esas crisis autoinflingidas del PRI, hubo mayor transparencia (insuficiente), pero ahí le paramos de contar. El PAN no solo no acabó con el corporativismo del PRI, sino que los panistas incluso lo aprovecharon, una muestra fue cuando Calderón negoció con Elba Esther Gordillo votos a cambio de plazas en su gobierno. El cambio fue decepcionante para muchos, porque si bien hubo algún avance democrático, este no se tradujo en un beneficio palpable para la sociedad. Hay estabilidad pero no hay mucho crecimiento, países como Brasil le han quitado presencia a México en Latinoamérica y de México ya no se habla mucho, no forma parte de las siglas del BRIC.

    Lo que hizo Fox al abandonar a Josefina y apoyar explícitamente a Peña Nieto habla de un atentado contra la incipiente democracia mexicana, habla de un atentado a sus principios, a su partido, y a la historia del país. Si había algo todavía más incongruente que esas alianzas PAN-PRD era esto. Es irrisorio ver que quien asumió el gobierno del cambio, esté haciendo todo lo posible por regresar al pasado. Dicen que le molestó que Vázquez Mota se fuera de su equipo para irse con el de Calderón, y sabiendo que Fox maneja sus decisiones que rencores (como el que también le tiene a AMLO), prefiere el regreso de lo que combatió que apoyar a una persona a la cual le tiene resentimientos (y luego por qué unos dicen que Fox se parece tanto al Peje).

    Fox no solo no beneficiará a Peña Nieto como el piensa, sino que les dará la razón a aquellos que dicen que la democracia es una simulación. Y es curioso que quien cargó el estandarte de la democracia (o fingió hacerlo) diga que el movimiento #YoSoy132 es un movimiento orquestado, buscando cancelar la posibilidad de todo aquello que el defendió y promovió. Independientemente de que puedan haber intentos de infiltración por parte de algún sector político (la MORENA de AMLO), sabemos que el movimiento es genuino, tan es así que el rector de la Ibero (donde estudió Fox, por cierto), afirmó contundentemente que este movimiento fue organizado por estudiantes legítimamente. ¿Dónde está la congruencia de Vicente Fox?, y0 no la veo. Estos 6 años se dedicó a ponerle piedras en el camino a Felipe Calderón por las rencillas y rencores, y ahora FOX no llama a «sacar al PRI de Los Pinos» sino a traerlos de regreso.

    Fox parece un Santa Ana moderno, uno de los traidores de México, una persona que con todo respeto, pero ya no está bien de sus facultades mentales. La historia no lo va a perdonar, de hecho, ya está siendo dura con él. Fox al terminar su sexenio trató de redimirse y consolidar una mediocre gestión al frente del país (o al menos, no lo que muchos creían que iba a ser) fundando el Centro Fox, para supuestamente desde esa trinchera, contribuir al avance del país. Pero esa institución ha cobijado incluso a Enrique Peña Nieto y lo ha asesorado. Y es una pena ver que a 12 años, tiempo en que se debería empezar a ver consolidado el cambio democrático que nos prometieron, quieran regresar al pasado. Ciertamente tendríamos que ver si el PRI será tan autoritario como antes, o no lo será tanto por los cambios generacionales en la sociedad y por las nuevas tecnologías que no permiten un control tan ferreo como antes, pero no deja de ser una traición a los principios y a la historia de México.

    Con este movimiento, Vicente Fox busca dañar a tres personas a las que le tiene un profundo rencor (y quien sabe por qué), a Josefina Vázquez Mota, a Felipe Calderón, y a Andrés Manuel López Obrador. Y por cierto, aunque ciertamente Calderón ha sido más respetuoso que Vicente Fox del proceso electoral, pareciera que a Calderón no le quita el sueño el hecho de que el sea el antecesor del posible regreso de «los de antes», parece estar más preocupado por convencer a la sociedad de que su gestión fue buena (para lo cual incluso utiliza la campaña de Josefina Vázquez Mota), tal vez su apuesta es que llegue Peña Nieto, haga un «despeñadero» y en el 2018 al hacer contraste entre los dos gobiernos se diga: -Ah, pero Calderón no fue mal presidente, nomás compárenlo con este-.

    Pues Fox es un traidor, y se convirtió en todo lo que criticó, en una alimaña, en una tepocata y víbora prieta.

  • El quinto poder

    El quinto poder

    El quinto poder¿Por qué el video realizado por el PRI contando su versión sobre la visita realizada por Enrique Peña Nieto a la Ibero causó tanto revuelo? Porque los videos difundidos por los mismos estudiantes, en el momento en que estaban ocurriendo, sumados a los comentarios que dominaban los trending topics en Twitter, habían mostrado una realidad distinta, y de esta forma, el video representaba el colmo del cinismo; la prueba descarada de la forma como pretenden engañar a la sociedad, la cual jamás hubiera podido ser desenmascarada sin la acción de las redes sociales.

    Hubo un momento en el que los medios masivos de comunicación tenían el poder de poner o quitar a los políticos de las preferencias de la población. Michael Moore y Al Gore expusieron la influencia que tuvieron los mismos en las elecciones de 2000, sugiriendo que hubo fraude en éstas, pero que fue disimulado por la forma en que los noticieros mostraron la información. En pocas palabras: si todos los medios lo decían, entonces tenía que ser verdad, ¿cierto?

    Desgraciadamente, la poderosa influencia que representan los medios de comunicación ha sido aprovechada por los grupos políticos para dirigir la opinión de la ciudadanía a su favor, o en contra de algún personaje en especial. Recordemos la campaña de 2006 en contra de Andrés Manuel López Obrador, que lo presentaba como “un peligro para México”; actualmente, todavía hay quienes le niegan su voto utilizando esa misma frase. No cabe duda de que, hasta la década pasada, los trending topics eran impuestos por los medios informativos. Hasta la década pasada.

    La descentralización de la información y las opiniones, que ha sido posible gracias a las redes sociales, ha cambiado esa tendencia. Sitios electrónicos como Facebook, Twitter o YouTube, se han convertido en verdaderos foros de difusión, discusión y organización. Mayoritariamente, la gente joven ha utilizado este novedoso medio para inconformarse e incluso levantarse en contra de poderosos y estoicos regímenes como el de Egipto, el cual cayó hace poco más de un año gracias a un movimiento que surgió en una página de Facebook. Durante la primavera árabe, la gente logró comunicarle al mundo lo que estaba ocurriendo mediante el internet, posteando en su estado, twiteando, subiendo fotos y videos, dando a conocer al mundo lo que muchos corresponsales de noticias no pudieron, incluso a pesar del cerco electrónico que se impuso a su alrededor: su propio punto de vista, libre de intereses comerciales, de lo que estaban viviendo.

    Es esto lo que ofrecen las redes sociales, la posibilidad de que las personas compartan su realidad con otras, eludiendo así el sesgo informativo de algunos medios masivos de comunicación, que permiten que un lado de la realidad permanezca invisible, oscura o desprestigiada. Informándose y –por qué no– desinformándose según sus propias vivencias, opiniones y ocurrencias, así como también organizándose y convocándose para manifestaciones masivas como las que hemos atestiguado en el mundo entero.

    No es casualidad que haya sido después de la primavera árabe, el movimiento de los indignados y los de Occupy, de Anonymous y Wikileaks, que se hayan presentado iniciativas en los Congresos de diferentes países –siendo las más reconocidas las de Estados Unidos– para controlar el internet y ser capaces de investigar y censurar a ectivistas (activistas electrónicos). Propuestas como CISPA, SOPA y PIPA de repente se convirtieron en una prioridad para legisladores en todo el mundo occidentalizado, que tuvo que utilizar excusas legalistas, como los derechos de autor, para controlar un medio sin incurrir en violaciones a la libertad de expresión. Con esto no quiero decir que esté a favor de la piratería, sólo que considero extraño que repentinamente el interés por evitarla se haya hecho tan urgente, mientras el mundo vive una revolución social con la red como punto focal.

    México se sumó recientemente a esta revolución, la cual no acaba de tomar una forma definida en el contexto político del país. Fue en un principio en contra de Enrique Peña Nieto, y quiso ser utilizada por intereses políticos sin mucho éxito, y aunque es innegable que la mayoría de los que se han manifestado a favor del movimiento #YoSoy132 han mostrado una simpatía por López Obrador, no pareciera ser la promoción de su imagen su principal objetivo, sino la transparencia en el manejo político de México, y en los medios masivos de comunicación.

    La juventud del país parece haber explotado de pronto con este movimiento, haciéndose presente para reclamar su derecho a un futuro posible, para exigir la devolución de la soberanía al pueblo de mano de los poderosos, para indignarse ante el engaño de las televisoras, tan burdo que resulta ofensivo. Los y las jóvenes mexicanas nos han sorprendido con su fuerza y su interés por el acontecer del país, demostrándonos que el cuarto poder, representado por los medios de comunicación, ha sido complementado por el que recién se denomina el quinto poder, el de las redes sociales, que se ha constituido en un canal que permite la objetivización de la información, facilitando que la gente pueda tener a la mano diferentes versiones de lo ocurrido para ayudarse a formar un criterio, haciendo difícil que algunos medios que acostumbran vender su línea editorial triunfen en su intención de engañar a la sociedad.