Etiqueta: democracia

  • ¿Existe la libertad de expresión en México?.

    Tradicionalmente, y a través de la historia, México no se ha caracterizado por ser un país democrático. El autoritarismo desde la época de la corona española, hasta el régimen priísta, ha sido la constante en México. Y por supuesto, esto ha provocado que las voces disidentes fueran borradas del mapa. Claro está, el ejemplo de Tlatelolco 68, asesinatos de periodistas, cierre de periódicos, sanciones contra aquellos que no se alineaban al gobierno, el cual tenía todo el aparato mediático a su favor para influir en las personas.

    Los medios de opinión estaban monopolizados, y la gente recibía solo lo que el régimen quería que escuchara. Pero algún día tendría que haber un cambio. Debido a los malos gobiernos, el régimen priísta se comenzó a resquebrajar, las voces disidentes crecieron en tamaño y forma, al grado de empezar a participar en la política (esto fue notorio en el fraude electoral de 1988) y también debido al hartazgo de la sociedad y la presión internacional se dio un cambio.

    El cambio democrático no se ha gestado como todos hubiéramos querido, parte de las prácticas corporativistas y anacrónicas heredadas del PRI autoritario se mantienen (incluso el PAN y el PRD han hechado mano de ellas). También es cierto que el Partido Acción Nacional no ha desempeñado el mejor de los papeles en el gobierno, y que el país no avanza como hubiéramos querido. Pero creo que si hay algo que si hemos ganado es la libertad a expresarnos.

    En el siglo XXI en México, los ciudadanos tienen derecho a marchar sin que se les moleste, También pueden crear asociaciones civiles sin importar la ideología que profesen. Y es cierto, que unos pocos dominan el espectro informativo en el país (Televisa y TV Azteca), pero también es cierto que existen alternativas, un claro ejemplo son los diarios de izquierda que critican al presidente y se mofan de él sin que reciban represalia alguna. Un claro ejemplo de la importancia que tiene la libertad de expresión en México se dio cuando Carmen Aristegui le preguntó al mandatario si tenía un problema de alcohol. Presuntamente el gobierno presionó a MVS (donde ella transmite) para que se retractara públicamente o la despidieran; pero al ver el costo político que significaba para el gobierno ejercer la censura, se tuvo que echar para atrás y se limitó a dar un comunicado donde decía que el Presidente no tenía ningún problema con la bebida.

    Todavía falta progresar en este sentido, gobernadores como Mario Marín y Ulises Ruiz han cometido atropellos contra la libertad de expresión, también tenemos el caso de Hank Rhon quien mandara a asesinar a un periodista o el caso de los altermundistas en la Cumbre de Guadalajara en el 2004. Otro factor importante es el narcotráfico, los periodistas se arriesgan a perder sus vidas con tal de obtener información sobre el tema. Pero no podemos negar que en general el mexicano se puede expresar libremente; y ahora con el avance de la tecnología tiene más recursos para hacerlo. El Internet es un claro ejemplo, las redes sociales y los blogs han dotado al mexicano común de una poderosa herramienta para poder esparcir sus ideas. Muchas de las manifestaciones se organizan por estos medios, las organizaciones civiles también utilizan las redes sociales para cumplir sus cometidos más eficientemente.

    La libertad de expresión es algo muy valioso, y los ciudadanos estamos obligados a mantenerla y luchar por ella..

  • PRI: El retorno en la diferencia

    Sienten que han vuelto, se ven reflejados en El retorno del Jedi y hasta tienen su propio Yoda y Jaba the Hunt. Creen que han regresado cuando la verdad, es que nunca se han ausentado. Se les llama priístas, una estirpe que no regresa, sino que retorna; palabras que suelen usarse como sinónimos pero que en realidad no representan lo mismo.

    El PRI no ha regresado, únicamente ha retornado. Sólo retorna quien jamás se ha ido. El retorno implica hablar de fenómenos que vuelven de manera periódica y que refieren a un camino con varias carreteras o carriles, y en ese sentido el PRI no regresa porque regresar implica volver al lugar original y este lugar llamado México ha cambiado. El retorno involucra la categoría de la “diferencia”, y el PRI ha retornado porque llega, aunque así no lo quiera, a un país diferente pero de manera contradictoria, con ciudadanos que poseen un ADN sociocultural que parece no querer modificarse y que los mismos priístas (aunque sea desde la oposición), se han encargado de preservar. Esa es quizá su dicotomía actual, luchar contra ellos mismos.

    Me atrevo a decir que el PRI, es parte de nuestra cultura popular, proporción de nuestros genes, escondite de nuestra incipiente cultura política, una máscara que nos permite ocultar y visibilizar al mismo tiempo parte de nuestra esencia y quizá de nuestra mexicanidad. Es la “naftalina” que aromatiza el clóset del que de vez en vez se asoman nuestras prácticas históricamente poco educadas, poco democráticas y muy poco solidarias. El mundo ha cambiado y sin duda las sociedades no son las mismas, pero a pesar del paso del tiempo “el priísta que todos los mexicanos llevamos por dentro” se sostiene, se mantiene, no cambia, y muy a pesar de los adjetivos democráticos y transparentes de la nueva era; ese priista que todos poseemos, siempre aparece cuando se le necesita.

    El PRI sabe que es parte de estos genes mexicanos que recorren el ADN sociocultural que nos transgrede. Desde el sentido más político, las explicaciones de este supuesto regreso del PRI pueden sonar hasta monótonas: hartazgo social, decepción frente al PAN y la expectativa del cambio, un sistema de partidos corrupto e ineficaz, un terrible deterioro de la política en general. El aumento de la pobreza y el ensanchamiento de la desigualdad social. El pavimento que tanto el PAN como el PRD le han construido para su retorno (aunque no sea de concreto hidráulico). Necesidades sociales de bienestar que hoy se convierten en anhelos (referidas con el dicho “estábamos mejor antes”).

    Desde la racionalidad más pura, estas explicaciones son muy pertinentes; desde el sentido de nuestra biología social, quizá la explicación más profunda radica en un análisis de nuestro ADN sociocultural. En ese sentido, el PRI jamás podrá irse mientras no cambie nuestra cultura política, mientras no instauremos la urgencia de hacer de la democracia, un estilo de vida; y lamentablemente, está visto que ni los partidos políticos, ni los “mesías ciudadanos” pueden ser capaces de modificar. El retorno del PRI no es un regreso al pasado porque este México es diferente. Lo que si representa, es la violencia simbólica de lo que nunca se ha ido y que todos llevamos dentro. El reto ciudadano no es elegir o no al PRI, sino dejar de ser priístas desde nuestra esencia y con ello, permitirnos la oportunidad de demostrarle a toda la clase política, que nosotros si podemos ser diferentes; incluso, este es el reto de los propios priistas, dejar de ser lo que son para cambiar la genética del país.

  • Una ventana al 2012

    SE disputaron el domingo las tan esperadas elecciones del Estado de México, donde no hubo ninguna sorpresa, cumpliéndose las expectativas que de los candidatos se tenía desde un inicio, donde el postulante del PRI, Eruviel Ávila, obtuvo una avasallante victoria, seguido de lejos por el perredista Alejandro Encinas, cerrando con Luis Felipe Bravo Mena, del PAN, en último lugar, que por el número de votos que se reportaron desde el Programa de Resultados Electorales Preliminares, suena más apropiado decirle así que llamarlo «tercer lugar».

    Pero no fue solamente en el Estado de México, tradicionalmente priista, donde este partido logró el primer lugar en las votaciones, sino que el triunfo se repitió en las otras dos entidades federativas que celebraron sus comicios, Coahuila y Nayarit, lo que indica una clara tendencia de lo que puede suceder en 2012, cuando tengan lugar las elecciones federales: el PRI regresará a Los Pinos.

    ¿Es esto una prueba de que las y los mexicanos no tenemos memoria? No forzosamente. Claro está que las y los ciudadanos en este país tienen un gran problema de retención, que no existe la indignación crónica, y que la noticia más importante siempre será la del momento; pero no es la falta de esta herramienta mental la que llevó a las y los votantes a elegir al Partido Revolucionario, fue el miedo.

    La retórica de las causas sobre la guerra actual no ha permeado en las masas como el gobierno federal quisiera, pues tuvo el PAN la mala suerte de que fuese durante su periodo en el poder cuando se volviera urgente combatir por la fuerza al narcotráfico, e introducir al Ejército y a la Marina para ello, los cuales tienen un entrenamiento muy distinto al de las policías preventivas, y menos respetuoso de los derechos humanos, cuyos deslices ya han impactado negativamente en nuestra percepción hacia ellos.

    Las y los mexicanos no hemos sido capaces de comprender que fue durante la administración priista cuando se gestaron las circunstancias que llevaron a la situación actual, y es evidente que las mayorías anhelan una vuelta a un pasado que perciben mucho mejor que éste. No es falta de memoria, repito, sino de enfoque.

    Hay que recordar las dos circunstancias fundamentales bajo las cuales se votó para que el PRI saliera del poder, mismas que se están repitiendo actualmente; por un lado experimentábamos una amarga molestia por el error de diciembre que llevó a la crisis de 1994, donde de la noche a la mañana se crearon cientos de pobres nuevos, aunado al innegable carisma del atípico candidato panista, Vicente Fox Quesada. Iguales circunstancias vuelven a coincidir a apenas un año de que comience la carrera presidencial, una crisis mucho más notoria y dramática que la del 94 –una que se cuantifica en vidas humanas, no en dinero–, más un candidato priista carismático (si no oficial, sí evidente), cuya imagen además ha sido pulida y edificada por Televisa, por sabrá qué oscuros tratos.

    Mientras tanto, el PAN no atina para dónde ir; desde la lamentable muerte de Juan Camilo Mouriño, el partido no ha sido capaz de crear otro abanderado que tenga la fuerza y la simpatía suficientes como para competir con el del engominado copetito, quien se perfila rápidamente como el postulante único del PRI. Ante la falta de delfín presidencial, algunos han brincado para decir «esta boca es mía», sin que alguno de ellos (quizás con la excepción de Santiago Creel) haya logrado abrirse camino definitivo en las preferencias de la gente.

    Para colmo de males, a todos ellos (Josefina Vázquez Mota al parecer no juega en esta ronda) estorba la actuación de Felipe Calderón, quien no puede convencer a las y los ciudadanos mexicanos de que tuvo razón al emprender esta lucha contra el crimen organizado. Por más que explique sus motivos, la apatía y el cinismo de la gente sueña con regresar al pasado, donde la institucionalidad acallaba las voces discordantes con la indiferencia y el desprecio a la disidencia, manteniendo una paz tensa y negativa tras la que se solapaban innombrables privilegios que crearon líderes sindicales como Elba Esther Gordillo, capaces de inclinar la balanza de las preferencias electorales a su antojo.

    Por otro lado, el PRD ha fallado en su intención de convertirse en una tercera fuerza viable, debido a que no ha podido trascender al sectarismo que lo ha caracterizado y definirse por una izquierda unida, capaz de producir un candidato que pueda competir con el del PRI, creando resultados como el que pudimos apreciar el día de ayer, donde un Encinas fiel al lopezobradorismo perdió por la fobia del último a las postulaciones de unidad con el PAN.

    Muchas cosas pueden pasar en un año, pero la tendencia en las preferencias de la gente es clara, por lo menos de aquellos que aún se molestan en votar, quienes parecieran querer regresar a los vicios del pasado haciendo honra al dicho aquel de “más vale malo conocido que bueno por conocer”, sin entender que en este juego no hay buenos ni malos, sino sencillamente estrategias fallidas.

  • La oscuridad en la democracia

    México vive una democracia incipiente, imperfecta por decirlo de alguna manera. Muchos nos creímos la novela de que con la transición democrática ya todo iba a cambiar, nuestros ingresos iban a aumentar, iba a haber más seguridad, los políticos se iban a comportar mejor, pero algo falló. Todo el inconsciente colectivo que venía arrastrando la nación terminó por boicotear la transición. Los mexicanos debíamos sacar del inconsciente ciertas conductas y reaprenderlas para adaptarlas a un marco democrático y no lo hicimos. Todas las mañas y los malos hábitos siguen, tal vez el escenario sea diferente, pero el fondo es el mismo: Mexicanos que esperan que el gobierno les resuelva la vida, políticos que hacen lo que quieren porque la ciudadanía no los vigila, gobiernos corruptos, sindicatos, monopolios. Nada de eso ha desaparecido.

    Con la democracia se han agregado dos nuevos elementos a los anteriormente mencionados, la ineptitud y la improvisación. Concordaba con un amigo cuando recordábamos aquellos tiempos cuando el PRI gobernaba nuestra ciudad (Guadalajara), había mucha corrupción eso sí, pero había planeación, había cierta armonía en la ciudad, habían estrategias a largo plazo; por un ejemplo, se había iniciado la construcción de una red de tren ligero planeada a terminarse en décadas. ¿Qué pasó cuando llegó el nuevo gobierno? Acabó con todo. El hecho de que los gobernantes ahora solo tengan un sexenio para gobernar provoca que tomen decisiones electoreras cortoplacistas que terminan por afectar a la comunidad. La ciudad de Guadalajara (y supongo que es el caso de muchas otras ciudades) se ha deteriorado debido a que no hay políticas públicas que permitan el crecimiento armonioso de la ciudad. Permiten que se construyan torres de 20 a 40 pisos donde hay mantos acuíferos y donde las estructuras viales no lo permiten, le dan prioridad al automóvil (sabiendo que la mayoría de su electorado tiene uno) sobre el transporte público. Se permiten giros comerciales en zonas residenciales, se construyen obras al vapor que terminan siendo rebasadas en poco tiempo, lo que ha traído más caos a la ciudad en vez de contenerlo.

    Los políticos nos quieren ver la cara, me dice un amigo. Y es cierto, es lo que han hecho durante mucho tiempo. Nada más que como ahora tienen que competir con la oposición, el engaño suele ser más perverso. Nos hablan sobre la democracia, sobre la transparencia, pero siempre ellos terminan saliéndose con la suya. Nos terminamos preguntándonos por qué las cosas no avanzan e incluso muchos piden regresar al antiguo régimen.

    Es aquí donde debería tomar acción la ciudadanía, sin ella no se puede entender la democracia y no se puede ponerla a funcionar. El quehacer ciudadano debería estar en la gente, en las asociaciones civiles, en la capacidad de los ciudadanos por buscar cambiar las cosas sin esperar a que terceros les resuelvan la vida. Los ciudadanos son los que deben impulsar las reformas, los cambios, y los políticos deben ser aquellos que las ejecuten. El político debe trabajar para el ciudadano, pero para eso el ciudadano debe de exigirle y pedirle cuentas claras a los políticos. No basta con ir a votar, es necesario tomar una participación activa.

    Un amigo proponía una curiosa forma de revocatoria de mandato. Esta consiste en que el aspirante a un puesto político debe de presentar sus promesas que deberá cumplir al llegar a dicho puesto. Si no cumple cierto porcentaje de propuestas, automáticamente se le revocaría el mandato. Pudiera ser una opción, aunque también se tendría que analizar algunas contraindicaciones, por ejemplo, que no pueda realizar ciertas propuestas debido a la oposición (la ley de la selva se desataría a más no poder), o en un caso extremo, que llegara una crisis económica externa que impidiera el cumplimiento de dichas propuestas.

    Yo más bien creo que dichas propuestas deberían estar definidas de acuerdo a las necesidades de la sociedad y que estas sean un producto de un «jale y empuje» de las asociaciones civiles y la sociedad. Podríamos hablar de una democracia directa donde los ciudadanos voten todas las leyes, pero ya personajes como Giovanni Sartori han puesto en entredicho esa modalidad. Los ciudadanos podrían estar malinformados, podrían no tener el suficiente conocimiento necesario, o podrían ser susceptibles de manipulación. Por eso yo creo que la actividad de las asociaciones civiles es importante, porque estas tienen la capacidad de informarse, retroalimentarse e influír en las decisiones gubernamentales. Es la sociedad más la información requerida para poder ejercer presión sobre el poder.

    Si la ciudadanía decide salir del letargo y se organiza, la democracia podrá ser beneficiosa, pero si permanecemos en el letargo y en la apatía, viviremos en «la oscuridad en la democracia»

     

     

  • De la Champions League a la Spanish Revolution, y de ahí a México

    España ha mantenido atentos a todos los televidentes y cibernautas alrededor del mundo estas últimas semanas. Existen dos razones muy contundentes para captar esa atención. La Champions League, competición en la cual el equipo del Barcelona ha demostrado su poderío futbolístico, como si de algo extranormal se tratara (en la final al Manchester United no le dejó ni siquiera tocar el balón) y la Spanish Revolution, donde la crisis económica y los altos índices de paro son tan impactantes como la forma de jugar del Barcelona. Vaya, era igual de difícil  que el Chicharito metiera un gol a que un español promedio pudiera encontrar empleo.

    Los catalanes que tienen la fortuna de tener trabajo, pudieron hacer el viaje a Londres para festejar con los suyos el campeonato. Pero los inconformes se quedaron en su ciudad protestando por la difícil situación que atraviesan. De hecho las autoridades desalojaron a estas personas para que los que traían la alegría del festejo pudieran celebrar. Como se aprecia en varios videos, los protestantes no estaban haciendo nada, no estaban haciendo desmanes, por lo que podemos hablar de una represión. Zapatero decidió «limpiar» Barcelona, mientras el equipo de dicha ciudad limpiaba y arrasaba en el campo.

    Es una situación curiosa porque en México cuando todo está mal, todo está mal. Pero en el caso de España no es así, dentro de todo lo malo que pueda haber, un sector de los españoles tienen algo que celebrar. Y es que los españoles estuvieron en crisis cuando ganaron la Eurocopa y ganaron el mundial. Es un sentimiento agridulce, y me imagino si se preguntarán ¿por qué en los deportes somos tan buenos cuando cómo país nos va tan mal? Pero parece que la sociedad del país ibérico está preparada para no dejarse llevar por los éxitos que pudieran servir como una cortina de humo que nublara el oscuro panorama que están viviendo. A pesar de todo ello, siguen en pie de lucha y parece que no se van a dejar.

    Mientras tanto, muchos españoles ya están tomando cartas en el asunto, y están volteando a México, sí, a México para poder encontrar trabajo, y miren que nosotros nos quejamos de la falta de oportunidades, pero ¿qué es lo que pasa?. Resulta que muchos españoles son personal altamente calificado, que ronda los 30 años y no tienen hijos. En México no hay tanto personal altamente calificado, y muchos de ellos no tienen la experiencia de los españoles porque a los de reciente egreso no les dan oportunidades. En cambio los españoles ya tienen algo de camino recorrido y pueden aspirar a un puesto gerencial en poco tiempo. Algunos de ellos buscarán tomar experiencia y regresar cuando las cosas se mejoren. Tal vez no muchos querrán quedarse aquí dado que la cobertura sanitaria y de prestaciones no es tan buena como la de España

    Podemos extrañarnos ante este fenómeno porque pensamos que en México no hay oportunidades, pero veamos las estadísticas. La tasa de paro alcanza el 21% de la población económicamente activa, es decir uno de cada 5 españoles con posibilidades de trabajar no tiene empleo. En México es del 5%, lo que quiere decir que uno de cada 20 mexicanos con posibilidades de trabajar no tiene empleo. La estadística mexicana no es muy benéfica que digamos, pero la tasa de desempleo española es alarmante. Algo está pasando que es muy difícil encontrar empleo en ese país, y lo peor para los españoles, es que organizaciones como la OCDE dicen que tardarán mucho en recuperarse.

    Espero que la Madre Patria se pueda recuperar, porque está en una encrucijada muy fuerte. Algunos dirán qus serán necesarias algunas reformas neoliberales (cómo las que ha hecho Zapatero sin éxito), pero yo creo que esta crisis viene más de fondo. Hay que repensar el sistema económico porque también otros países como Grecia, Irlanda e Islandia están sufriendo mucho.

  • #Spanishrevolution. La sociedad española salió a las calles

    #SpanishrevolutionAlgo que me gusta mucho de países como España, Francia, Inglaterra, e inclusive casi toda Europa, es que la gente hace lo posible por valer sus derechos y peticiones. No son una sociedad apática, por el contrario, son una sociedad brava que ante cualquier desliz de los gobernantes, salen a las calles y manifiestan sus inconformidades; y vale decir que muchas veces lo logran. En Inglaterra cuando la neoliberal Margaret Tatcher llegó al poder, se propuso privatizar todo lo que había por privatizar, todo lo que era del estado le daba «asquito». Apuntó al sistema de salud público (que es uno de las más eficientes del mundo) y no se atrevió a tocarlo. Sabía lo que iba a pasar, la gente iba a salir a las calles e iban a armar una revolución. Para los ingleses la cobertura de salud universal es intocable. Gracias a la gente, los ingleses siguen gozando uno de los mejores servicios de salud del mundo, por encima del servicio sanitario de los estadounidenses (que es manejado por empresas privadas).

    En Francia, ha pasado algo parecido, los sindicatos y la gente común marcha para no le quiten sus derechos, lo cual ha sido un dolor de cabeza para Sarkozy que se ha quedado con ganas de hacer las reformas neoliberales. Es cierto que Europa ha dado un giro hacia la derecha, pero esto se debe a que los gobiernos socialdemócratas se han quedado sin ideas y no han sabido que hacer ante la crisis, pero también es prematuro saber si los partidos de derecha sabrán que hacer. Algo me sugiere que van a tener un papel difícil. Y no es que la derecha esté ganando popularidad en realidad, más bien la mantienen. Los izquierdistas son los que la están perdiendo.

    En España la situación económica se ha vuelto insostenible. Recordemos que hace unas décadas España tenía un Producto Interno Bruto similar al de México, pero la integración con la Zona Euro (esto aunado al nacimiento de la democracia con el derrocamiento de Francisco Franco) hizo que España creciera súbitamente, ayudas económicas por parte de países como Alemania hicieron el milagro económico. Pero algo ha pasado ahora, parece que se ha estancado, y creo que es debido a que España no es una economía que produzca alto valor agregado como si lo hacen otros países como Corea o China. España depende mucho de la construcción (y vaya que sufrieron una burbuja inmobiliaria) y del turismo. Todo esto ha provocado que la economía se estanque y las tasas de desempleo crezcan enormemente.

    Pero curiosamente las manifestaciones no empezaron por las altas tasas de paro. Todo empezó con la Ley Sinde, que, entre otras cosas, busca poner un freno al intercambio de software y música ilegal. Incluye una propuesta  para que los proveedores actúen como policías en la red contra las descargas ilegales. Los españoles se inconformaron y salieron a las calles para pedir que no se les votara a los partidos que estaban a favor de dicha ley (el PP, el PSOE y el CIU). Los resultados para los manifestantes no fueron los esperados porque lamentablemente la Ley Sinde fué aprobada.

    Pero había motivos para que los españoles siguieran en las calles, algo los motivó. Tal vez lo sucedido en Egipto y Libia fué un aliciente para poder pensar en un cambio. Ahora sí las altas tasas de desempleo y el comportamiento de los políticos movilizaron a la gente a las calles a acampar no solo en Puerta del Sol en Madrid, sino también en otras ciudades de España y del mundo. Aprovecharon las redes sociales y bajo los hashtags de #acampadosol, #nolesvotes, y #spanishrevolution, convocaron a miles a manifestarse. La marcha se replicó en todo el mundo, todos gritaban Democracia Real Ya. La sensación de que los los políticos trabajaban para solo unos pocos (ya fueran de derecha o izquierda) fué manifestada por los ciudadanos. «Para entender lo que está ocurriendo estos días en España hay que retroceder en el tiempo. No es muy distinto a lo que pasa en otros países, una clase política que se ha enriquecido y que vapulea los derechos fundamentales de los ciudadanos»

    Los organizadores de #Spanishrevolution crearon un manifiesto que promulga la igualdad el progreso, los derechos básicos para todos los ciudadanos, una democracia entendida, originada desde el consentimiento del pueblo, y finalmente una necesaria revolución ética donde las personas dejen de ser productos del mercado. El manifiesto no es nada descabellado y consiste en 7 puntos:

    • La eliminación de los privilegios de la clase política.
    • Búsquedas de salidas al desempleo y mejoras en las condiciones profesionales de los ciudadanos.
    • El derecho a la vivienda.
    • Servicios públicos de calidad.
    • Control de las entidades bancarias.
    • Fiscalidad (entre otras, la eliminación de las SICAV o la recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio)
    • Libertades ciudadanas y democracia participativa (entre otras, no al control de Internet o la abolición de la Ley Sinde)
    • Reducción del gasto militar

    Viéndolo desde un punto de vista pragmático, hasta ahora no se han dado los resultados. En las elecciones el Partido Popular, de derecha, arrasó con el PSOE en las elecciones autonómicas, lo cual seguramente no fué bien visto por los manifestantes. Y no es que el PP haya obtenido más votos que hace 4 años, obtuvo los mismos, sino que los votantes de izquierda decidieron no votar por el PSOE, lo que causó estrepitosa derrota. Con el PP, la Ley Sinde y los privilegios para unos pocos seguramente seguirán. Así que si los españoles quieren un cambio, tienen que hacer que esto dure, tienen que hacerlo pasar a otro plano.

    Enrique Krauze, historiador mexicano, siempre ha hecho hincapié en que después de una manifestación se debe de construír, se debe de perseverar. Recordó que en la masacre del 68 no se hizo y el gobierno entrante terminó absorbiendo a los inconformes. Después del fraude electoral en el 88 perpetrado por Carlos Salinas a Cuauhtemoc Cárdenas si se hizo algo, el lider de la izquierda fundó un partido y estuvieron a punto de llegar a la presidencia con López Obrador. También Krauze ha reiterado a Javier Sicilia en su manifestación «que haga que esto dure«. Y creo que lo mismo debería aplicar con los manifestantes españoles, pueden hacer muchas cosas, seguir insistiendo, perseverar, fundar su propio partido, no desistir a pesar de que los resultados no han llegado.

    Aquí es donde me pregunto. En México. ¿No hará falta una #Mexicanrevolution?. Si en España, una democracia más consolidada que la nuestra, la inconformidad de los gobernantes es tan alta. ¿Por qué no habremos de manifestarnos nosotros?. Es cierto, España tiene una sociedad más preparada, en México la clase media es más pequeña y las televisoras junto con los encargados de la educación básica (SNTE) se han encargado de adormilar a la sociedad y hacerla más apática. Además todavía la gran mayoría de los manifestantes mexicanos lo son al cobijo de un sindicato o de intereses políticos, a pesar de que están surgiendo ciudadanos independientes que se empiezan a manifestar.

    En México hay muchos temas por los cuales manifestarse. La inseguridad, la economía, la democracia, la concentración de poder y riquezas en unos pocos, la falta de oportunidades, de empleo. Si no lo hacen los ciudadanos nadie lo hará por nosotros. Los políticos trabajan por sus intereses con más descaro que en España. Aquí por suerte todavía no hay una Ley Sinde, pero si hubo un ACTA (que es prácticamente lo mismo) que estuvo apunto de aprobarse en el senado.

    A los españoles, les deseo la mejor de las suertes y espero que esto fructifique. Por cierto, quería hacer una dedicatoria de este artículo a mi amiga Carmina quien me solicitó que escribiera sobre este tema.

  • Cerebro Vs Pedro Ferriz de Con

    En este blog siempre he buscado paladines a quien atacar, los cuales tienen posturas un tanto extrañas o incongruentes, o ya de plano están deschabetados. Lo he hecho con personajes de derecha (Carlos Mota, Carlos Marin, el Presidente Calderón) y de izquierda (López Obrador, Fernández Noroña). Pero ahora si me encontré a uno bueno, a un periodista al cual no había tenido tiempo de escuchar, y a pesar de que siempre lo había catalogado como de derecha (convive con los poderes de facto, con Televisa, con el Teletón, y un largo etc.) me habían gustado sus propuestas como las de quitar a los plurinominales. Pero me topé con un videíto (el cual pueden ver al final del post) el cual me llamó mucho la atención, por fín conocí a Pedro Ferríz de Con.

    El video es un largo monólogo donde el periodista se la pasa criticando a Carmen Aristegui y a la izquierda. Aquí quiero hacer un paréntesis y recalcar que Pedro Ferriz de Con en su tiempo despidió a Carmen Aristegui de Grupo Imagen por no ajustarse a su línea periodística, a partir de ahí Pedro Ferriz de Con y Carmen Aristegui rivalizaron, lo cual explica que Ferriz de Con sea muy duro con ella, y muestre inclusive signos de resentimientos (¿o envidia?), pero vamos a empezar. Pedro Ferriz de Con habla de que en México existe una izquierda nociva, señalando a López Obrador y a Fernández Noroña como parte de esta, lo hace tajantemente y con insultos (sin llegar a las palabras altisonantes pero poco le faltó). Debo decirle a Ferriz de Con que estamos en una democracia incipiente, que por lo tanto, tanto a la «izquierda» como a la «derecha» les hace falta madurar, todavía hay signos de intolerancia en ambas corrientes, pero es algo que afortunadamente se cura con el paso del tiempo si se mantiene dicha democracia.

    Pedro Ferriz de Con al parecer forma parte de la «derecha intolerante» al decir que la izquierda y sus comunicadores (como en este caso Aristegui) se creen dueños de la verdad, cuando él también cree ser dueño de la verdad en el monólogo. Aristegui es una periodista de izquierda y efectivamente, sus comentarios tienden a dicha ideología, pero yo nunca he visto que la periodista critique o insulte directamente al Presidente Calderón, lo más que ha hecho es preguntar si ha tenido un problema de alcohol. Tal vez sería cierta la analogía que hace al decir que que pasaría si Manuel Espino (de extrema derecha) sacara una manta tachando a López Obrador de alcohólico, tal vez su reacción si sería diferente dada su posición ideológica, pero los niveles de intolerancia entre Aristegui y Ferriz son diferentes. Aristegui le da cabida en su cabina a esa «izquierda intolerante o nociva como lo llama Ferriz de Con» pero ella al menos no ha mostrado signos de intolerancia. Pedro Ferriz de Con ataca a López Obrador y a sus huestes izquierdistas de manera flagrante, y ese si es un signo de intolerancia marcada, el es el que ha puesto la etiqueta de izquierda nociva, y describió a López Obrador como lo peor, de hecho, difundió «hechos en base a un rumor» (de lo mismo que critica a Aristegui). Un claro ejemplo, dice que López Obrador haría pactos con el EZLN como se muestra en el video, pero parece que no investigó bien, porque el Subcomandante Marcos es un acérrimo crítico de López Obrador. Con un talante intolerante, Ferriz de Con decía que si hubiera ganado López Obrador, hubieran nacionalizado todas las empresas y hubiera hundido al país.

    Me viene a la mente otra cosa que dijo de AMLO.  Dice que el no combatiría al narcotráfico como lo hace Felipe Calderón y que más bien los narcotraficantes serían sus amigos, que de hecho Ferriz de Con por criticar tan duramente al «peje» recibió amenazas de narcotraficantes; eso podría ser cierto, no lo dudo. Pero lo cierto es que todos los gobiernos y candidatos benefician a cierto cartel. El PAN siempre ha beneficiado al Cártel de Sinaloa, bajo la presidencia de Fox salió el Chapo Guzmán vestido con el uniforme de la PFP (Eso de que salió en un carrito de lavandería como asegura la versión oficial es una mentira porque en el penal hay sensores de calor y movimiento que detectarían los movimientos de un gato. Lo documenta Anabel Hernández en su libro Los Señores del Narco). El diario El Mundo de España (un diario de derecha, curiosamente) dice que el gobierno actual protege al Cartel de Sinaloa al cual pertenece el Chapo Guzmán, De hecho Estados Unidos (en este caso la consultoría Stratfor) dice que encubre Calderón a El Chapo para mermar otros cárteles.

    Pero ahí no queda la cosa, hablando de narcotráfico, tendríamos que ver donde está parado Pedro Ferriz de Con. Grupo Imagen es parte del Grupo Empresarial Ángeles, que es todo un corporativo empresarial que incluye hospitales, hoteles y otros giros, del cual son dueño los Vazquez Raña. Pues sucede que Anabel Hernández en su libro Señores del Narco, muestra (con documentos), que los Vázquez Raña escondían y permitían estacionar en su hangar del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México aviones del Señor de los Cielos, del Chapo Guzmán y del Güero Palma.

    Es cierto que a Felipe Calderón se le critica demasiado, se le insulta muchas veces sin pruebas y de una forma infantil (sobre todo en las redes sociales), eso habla de que estamos en una etapa que todavía debemos superar: La tolerancia. Pero Ferriz de Con llega al grado de alabar a la investidura presidencial. Y no solo eso, como buen periodista derechista es amigo de todos los poderes de facto y nunca se mete con los monopolios o empresas que no pagan impuestos. El habla de una izquierda nociva, que según el destruye porque critica, pero a mí se me hace que lo que hace la izquierda es fracturar más al país en complicidad con la derecha. Y también se equivoca en otra cosa, dice que la izquierda no es propositiva, de cierta forma si lo es, le falta todavía un camino pero tampoco está quieta. López Obrador tiene su proyecto alternativo de nación segmentado en varios puntos, que no esté de acuerdo, y crea que no tienen sustento es otra cosa.

    Pedro Ferriz de Con se mete con Noroña por las actitudes infantiles que tiene en el congreso, pero Ferriz cae en el mismo juego del diputado del PT, nada más veamos el mensaje que Ferriz dejó en el Twitter de Noroña: @fernandeznorona si hablamos de pocos arrestos, sabes que estoy a tus órdenes el día que te apetezca que te rompa la madre!!!! amigo. Pregunto ¿han visto a Aristegui caer en esas conductas alguna vez?. Yo no. ¿entonces quien es más tolerante y quién se cree más dueño de la verdad?.

    También el periodista de Grupo Imagen se pregunta por qué Aristegui trabaja para CNN. Dice que la contrataron porque a CNN está encantada de dar malas noticias de México porque le sube su rating (que para CNN hablar mal de México es un buen negocio). Me preguntaré. ¿No será también un buen negocio, hablar muy mal e insultar a López Obrador, el cual tiene una desaprobación por la mitad del país?. Yo recuerdo que un jefe que tenía, declarado ultraderechista decía que le encantaba escuchar a Pedro Ferriz de Con porque el sí le decía las verdades al «peje».

    Si hablamos de periodismo democrático, creo que Aristegui le lleva un trecho en la carrera. Parece que a Ferriz de Con le incomodan las opiniones que no sean como las de él. Es un periodista de derecha pero de seguro no se califica como tal, cree ser objetivo al decir que si hay buenas izquierdas y pone el ejemplo de Felipe González de España. En este punto peca de lo mismo que también peca Aristegui, de creer que sus opiniones no tienen ningún sesgo ideológico. Por el amor de Dios, es muy marcado en Pedro Ferriz de Con.

    Lástima de periodista, pero pues su presencia es necesaria como parte del ejercicio democrático. Dentro de su grupo también se encuentra Carlos Mota, al que he criticado en diversas ocasiones por tener una versión demasiado materialista del mundo. A continuación les dejo el video donde critica a Carmen Aristegui sobre el cual me basé en hacer la crítica

  • Participación ciudadana. Creatividad e irreverencia que contagian

    Nuestra ciudad esta viviendo un fenómeno muy positivo, la participación ciudadana también se esta democratizando, pues ésta, ha encontrado nuevas formas de hacerse visible.

    Todavía hace un par de años, la participación de la ciudadanía, se centraba en los modelos tradicionalistas; asociaciones vecinales, por medio de grupos religiosos, asociaciones asistencialistas, de clubes deportivos, etc… Existían un par de organizaciones, constituidas en su gran mayoría por adultos, con fines muy específicos pero cuyo impacto no trascendía más allá de realizar manifestaciones en contra del gobierno.

    Algo paso en nuestro Estado, algo detonó el fenómeno que hoy estamos viviendo y que se ve va en aumento, algo. Muy posiblemente tiene que ver con ese cambio generacional que estamos viviendo, el uso del Internet, una educación cada vez más globalizada y lo múltiples problemas sociales que día a día vivimos, sin dejar de lado hechos históricos que nuestros gobernantes han realizado, logrando encender y unir a los ciudadanos movimientos para hacer frente a los abusos del poder. Algunos ejemplos: la violación de derechos humanos de los grupos altermundistas, que se manifestaron en la cumbre internacional del 2004, la macro limosna, el placazo, la “mentada” que el Gobernador Emilio González hizo a los jaliscienses, la construcción de la villa Panamericana en el parque Morelos y un largo etcétera, sin lugar a duda han dado cabida a que cada día sean más las personas que se suman a ser parte de una causa ciudadana.

    Aunado a todo esto, la falta de credibilidad de los partidos políticos y el desencanto generalizado hacia la clase política, han sido factor preponderante para que los habitantes de la ciudad, busquemos mecanismos de participación para construir entre todos la ciudad que deseamos y merecemos.

    Las universidades, que promueven entre los estudiantes, una serie de valores, que van encaminados a la formación de ciudadanos ejemplares, más que de profesionistas exitosos, son parte fundamental de la detonación de esta dinámica social.

    Pero realmente, lo que ha gestado esta nueva -clase ciudadana-, es la intención firme de algunas personas (en su gran mayoría jóvenes), de que las cosas mejoren y el afán de vivir en una sociedad más justa, respetuosa, fraterna y honesta.

    Los colectivos en donde nos hemos agrupado las personas que sí creemos que un mejor entorno es posible, son multidisciplinarios y muy ad hoc a los tiempos actuales. Nuestros movimientos encuentran mayor eco a través de redes sociales, es más fácil organizarte y participar sin -paradójicamente-, estar organizado o bien, participar presencialmente.

    Signo característico de estos nuevos colectivos, es precisamente, la creatividad y la irreverencia que abonan a que lo público sea más llamativo, y deje de ser exclusivo de los partidos políticos y de los gobernantes.

    Muchos han catalogado como moda a estos movimientos, otros dicen que es cuestión de edad, se una cosa u otra, lo importante es que los ciudadanos de Jalisco, estamos más atentos y viviendo un proceso de maduración para  organizarnos, exigir y elegir. Dejar de lado ese apodo de “Apatios”que ya no va con lo que nos estamos convirtiendo, en Tapatios que amamos nuestro Estado.

    Hay mucho todavía por avanzar pero también hay mucho que reconocer. Cada día huele más a emprendedores sociales, cada día somos más los que soñamos y trabajamos por reconstruir este México, que pareciera que se esta desmoronando y cada día es más grande la intención de cada uno de nosotros, por vivir en una ciudad, un estado, un país y un mundo mejor.