Etiqueta: decadencia

  • Sociedad en decadencia

    Sociedad en decadencia

    Alguna vez pensé que la sociedad no estaba tan mal. Que no ibamos «para arriba» pero tampoco «para abajo». Estos últimos tiempos me han hecho tomar otra postura, mis debates internos, y ahora una conversación interesante que tuve hoy, hacen que lo confirme. Como sociedad estamos en una continua decadencia. No significa con esto que tiempos pasados siempre sean mejores o que el futuro sea pesimista. Simplemente creo que estamos en una pendiente, y sí, posiblemente es parte de los ciclos que vivimos como humanidad. Así como Ortega Y Gasset afirmaba que el siglo XVIII fue el climax de la humanidad y en el XIX empezó a decaer (según su visión de principios del siglo XX), yo digo que llegamos a un climax en los 90, y a partir de ahí, hemos ido para abajo.

    Sociedad en decadencia

    Posiblemente un evento representativo de este cambio fue el «atentado» en las torres gemelas, aunque realmente es algo simbólico, porque no es que eso haya marcado un antes y un después per sé (esta decadencia se empezó a gestar algunos años atrás), pero el mundo ya no volvió a ser el mismo.

    Estoy convencido, de que se busca que el grueso de la humanidad sea lo más ignorante posible con el fin de poderla manipular fácilmente. Se trata de generar una sociedad donde el ignorante sea visto como algo cool, y el estudioso, el que le gusta leer e informarse, sea visto en casos extremos como un marginado, como una minoría. El humano instintivo, torpe para razonar, parece ser el modelo a seguir. Lo comenté la otra vez con el famoso Harlem Shake, donde el individuo actúa de una forma primitiva, y no solo eso, se vanagloria de su acto y se exhibe en las redes sociales. No, no es propio de una sociedad civilizada que un individuo en ese baile, se sienta orgulloso por haber simulado fornicar con su perro semidesnudo y los demás le aplaudan por la forma creativa en que bailó dicho Harlem Shake: -No mames weey, te cogiste a tu perro, no le vayas a generar problemas sicológicos, cool men-.

    La gente cada vez lee menos. Asume como verdad lo que se muestra en la televisión, donde se glorifican e incluso mitifican a actrices y cantantes, con una calidad moral deplorable, e incluso con un talento cuestionable. Se pasa de la mochería y los tabúes a la incapacidad del cuestionamiento de los principios de las personas. Irrisorio que en México Peña Nieto sea Presidente y eso explica muy bien esa decadencia. Un hombre con su historial personal no cabría en muchos otros países donde importa la integridad a la hora de elegir a un mandatario. Curioso que un país que acusa a los estadounidenses de liberales (y que nunca se permitiría a alguien así), pueda aceptar a una persona con integridad demasiado pobre si no es que inexistente, en la Presidencia de la República. En política a nivel mundial los estadistas van en decadencia, son cada vez menos, los figurines son cada vez más. Cada vez se exige menos de la preparación del político, de sus capacidades, y se espera más de los slogans de campaña y del impacto mediático.

    En otras áreas, veo también esta decadencia. Un ejemplo es la música. En los años 90, donde ubico el último climax de la sociedad, se vivían movimientos musicales importantes, bandas de rock cuya música tenía «algo» y sus letras tenían contenido, eran músicos que gustaban de leer, informarse sobre lo que ocurría en el mundo y lo plasmaban en las canciones. Ahora no hay tanto de eso, hay cada vez menos propuestas, algunas más que aceptables (las menos), y más banalidad (no es que antes no existiera, pero ahora tiene el monopolio). Igual con otras instituciones, la Iglesia cuestionada, el mundo empresarial también, no se diga del mundo político, y peor aún de la educación, en franco declive.

    ¿Y la economía? Ni hablar.

    Definitivamente, estamos pasando un mal momento como sociedad, tanto mexicana, como mundial ¿Se puede corregir el rumbo? Claro que sí. Yo tengo la fe en que si se puede hacer un replanteamiento. Dirán que soy pesimista, pero creo que sí, al final del túnel hay una luz. Pero para replantearnos primero hay que darnos cuenta de nuestra triste realidad.

  • ¿De la olimpiada a la decadencia?

    ¿De la olimpiada a la decadencia?

    Así se encuentra la alberca olímpica de Atenas a 8 años de haber organizado las olimpiadas

    ¿De la olimpiada a la decadencia?

    Muchas ciudades del mundo sueñan con hacer una olimpiada, acá en Guadalajara, cuando el «gober piadoso» Emilio González Márquez prometió unas olimpiadas para Guadalajara, el estadio Omnilife donde se llevaron a cabo los Juegos Panamericanos el año pasado, se vino literalmente abajo. Es que una olimpiada tiene un gran significado para la ciudad que la organiza, pero a veces, termina siendo contraproducente organizarlas, porque una olimpiada a veces no solo no ayuda a que una ciudad crezca, sino todo lo contrario.

    Las olimpiadas muchas veces son dadas, o bien a ciudades cuyos países están consolidados, o a países que van en camino al desarrollo o al progreso. En el primer caso podemos mencionar a Londres, a Sidney o a Atlanta (horribles aquellas olimpiadas), en el segundo caso  tenemos a Seul, Beijing, a Río de Janeiro y a la Ciudad de México. En el caso de Brasil y México, dada su economía prometedora, se les otorgó tanto las olimpiadas como el mundial a dos años de distancia. Tenemos un tercer caso donde las olimpiadas se le otorga a una ciudad por lo que aquella simboliza, como fue el caso de Atenas.

    En los tres casos tenemos ejemplos donde la debacle (económica o total) de una nación se gestó después de haber organizado unas olimpiadas. En el primer caso Londres es un ejemplo, y es que sucede que la economía estaba bien en Europa cuando ganaron la sede, pero al momento de organizar dicho evento se vivía una dura crisis económica, que ni siquiera los empleos temporales que genera el evento subsanaron el problema que viven. A pesar de que no tiraron la casa por la ventana y organizaron unos juegos austeros, la realidad es cruda. Gran Bretaña pagará las olimpiadas con ajustes y austeridad en los próximos 10 años.

    El segundo caso es más llamativo. No incluiría a Beijing, porque China, es China. Pero si podríamos incluir a México. El modelo de sustitución de importaciones que había sido todo un éxito en las últimas décadas al punto que los chinos, sí, los chinos, vinieron a ver «como le hacíamos»; empezó a mostrar signos de deterioro justo en la época en que México organizó ambos eventos. Ni que decir del asunto social donde la Masacre de Tlatelolco ordenada por Díaz Ordaz fue llevada a cabo solo 10 días antes de la inaguración de los Juegos Olímpicos. La razón por la cual a México le dieron los eventos, de diluyó; vinieron los gobiernos de Echeverría, López Portillo, y los contemporaneos que tumbaron literalmente la economía del país. De Brasil se hablan muchas cosas buenas, pero algunos ven con un poco de temor la organización de las olimpiadas y el mundial, por el impacto que pueda tener sobre la economía, y también por el ambiente económico mundial que se respira.

    El tercer caso, y el más doloroso, es Atenas. Las olimpiadas fueron un factor directo para que Grecia se viniera abajo en su economía. No estaban preparados económicamente para organizar unas olimpiadas, quisieron tomar el riesgo y se postularon con el argumento de que en esta ciudad se organizaron los primeros juegos. Ahora Grecia es el país que más sufre en Europa, cuya inclusión en la eurozona se tambalea, y donde han tenido que deponer presidentes y llamar a elecciones extraordinarias para buscar a personas que puedan con el difícil paquete.

    Para contender en unas olimpiadas no solo es necesario tener la capacidad en infraestructura de hacerlo, sino tener la capacidad económica. Porque muchos países sin dichas capacidades podrían endeudarse y tirar la casa por la ventana para hacer unas olimpiadas decentes, pero esto a costa de su economía. Muchas veces el endeudamiento termina siendo más grande que los ingresos generados por el posicionamiento de la ciudad, y es que muchos todavía ven la organización de unos juegos olímpicos como un orgullo y no como algo que pueda beneficiar a una entidad.

     

  • Del lado de ningún político

    Del lado de ningún político

    Del lado de ningún políticoQuienes me conocen, saben que soy una persona muy poco apegada, no suelo poner mi fe y mi confianza absoluta en algo o alguien (exceptuando a mis seres queridos y amigos cercanos), porque para mi una postura así significaría asumir que aquello a lo que me apego es perfecto, y yo soy demasiado escéptico; por eso creo que no soy tampoco muy apegado siquiera a la religión con la que me educaron. Y bajo este mismo talante, es todavía más difícil que yo me apegue a un político, porque para que pase eso se necesitan muchas cosas que el sistema político mexicano actual no me puede dar, empezando por una postura ideológica afín, siguiendo por la poca integridad de «todos» los políticos que tenemos y sus respectivos partidos. Yo en lo particular no puedo asumir una postura de cerrar filas frente a un político o candidato. El hecho de que haya votado por AMLO lo explica mucho, más cuando ustedes han visto y se han percatado en este blog, que veo con muchas reservas a este personaje. Simplemente no puedo estar del lado de ningún político, soy demasiado escéptico, meticuloso, racional, como para poder hacerlo, más cuando los defectos de todos los políticos están a la vista de todos.

    Por ejemplo, tomo el caso de AMLO, por el cual voté más que nada para evitar la lamentable llegada de Peña Nieto al poder. Yo nunca creí que fuera a ser un dictador, un Hugo Chávez, y si podría decir que es menos corrupto que el político promedio; pero por ejemplo, no puedo cerrar los ojos ante el hecho de que Bartlett irá al senado (él si ganó) por su partido, el hecho de que mientras AMLO critica a las élites es muy cuatacho de Carlos Slim, que uno de sus puntos débiles es su propuesta económica; incluso con el conflicto postelectoral, yo no estaría de acuerdo de ninguna manera, que por ejemplo, bloqueara una avenida como en el 2006, y yo esperaría que si las instituciones fallen en contra de sus impugnaciones acepte el resultado (lo puede hacer bajo protesta e incluso sería mejor, porque de lo contrario sería ser cómplice de las prácticas fraudulentas del PRI).

    Vicente Fox fue el que me quitó todo el apego a los políticos. Creí en el cacareado cambio y nos quedó mucho a deber, no solo eso, recientemente nos insultó a todos aquellos que creemos en la democracia. A partir de ahí he dejado de ilusionarme en políticos. Mucha gente no sé, se ilusionó con López Obrador, o con X o Y político, pero yo no lo puedo hacer, más que todos los candidatos que tenemos son parte de ese mismo entramado político del cual los mexicanos estamos hartos, incluso López Obrador, aunque quiera desligarse de él, es parte, así lo dice su historia y su trayectoria, de esa élite política que se ha distanciado de los ciudadanos, que se cuece aparte, que siente que están a «otro nivel» y que pueden hacer lo que quieran. El PAN alguna vez llegó a tener distancias con esa élite, pero ahora son parte de ella.

    Yo no creo que sea malo que exista un sistema de partidos, que existan políticos, es necesario; el problema es la cultura política mexicana. Hay una decadencia terrible, ahora lo estamos viendo con unas elecciones fraudulentas, y donde a pesar de que hasta ahora los actos de AMLO son los correctos (alguien tiene que sacar el cochinero) hay cosas que nos dejan entrever que esta lucha de López Obrador es más por hambre de poder que por la procuración de la democracia. La posición del PAN ante el hecho es parecida a la de López Obrador (el poder por el poder), nada más que en la coyuntura buscan ver donde pueden quedar mejor parados, se olvidaron de la lucha democrática, como la ejercida en 1988. Bueno, del PRI ni hablamos, porque todo lo que han hecho, es efectivamente el poder por el poder.

    No existe la intención de servir, de participar en la política para buscar incidir en mejoras para la sociedad, tener la motivación de buscar cambios, de dejar huella en la sociedad. Se prefiere el poder, el dinero, las influencias, que el hecho de que la historia te recuerde como un cuidadano ejemplar (los políticos no dejan de ser ciudadanos). Este relativismo moral, donde todo se vale, donde pregono el conservadurismo, el liberalismo, el libre mercado, el socialismo, pero de ahí en más puedo hacer lo que se «me hinche la gana» es causal de la degradación de la política actual.

    En estas circunstancias, no hay razones para apoyar a algún político. Así solo podré pensar en votar por el menos peor o anular mi voto. Si un candidato creado por una televisora, el cual tiene antecedentes como los de Atenco llegó a la presidencia es que estamos muy mal, y hace falta un muy duro replanteamiento como nación.

  • Homosexuales ¿La decadencia de la sociedad?

    homosexualesDesde que tengo uso de razón, en solo una ocasión algún homosexual me ha piropeado, tal como un hombre piropea a una mujer; por supuesto que me incomodó, porque al ser heterosexual no me atraen los hombres; simplemente ignoré al gay y me pasé de largo. He conocido a compañeros de la preparatoria y de la universidad que salieron del closet, en algunos casos nos sorprendieron porque no teníamos la más mínima sospecha. En general tengo pocos amigos (o amigas) homosexuales, pero ninguno de ellos me ha «invitado» a ser homosexual, de hecho así como yo soy respetuoso con su preferencia sexual ellos lo son conmigo y al tratarlos me doy cuenta que no significa para mi algún problema que sean gays. No veo que me moleste en absoluto y me perjudique.

    Hablaba con una amiga sobre el hecho de que existen homosexuales que son acosadores, y que son muchas cosas. Y es cierto, existen homosexuales que buscan no se, pervertir a otras personas; pero eso sucede al mismo grado que sucede con los heterosexuales que también lo hacen. Es decir no es una cuestión de preferencia sexual, es un problema generalizado; como hombres que quieren utilizar a las mujeres para llevarlas a la cama. Entonces llego a la conclusión de ¿cual es el problema de que en el mundo existan homosexuales? que alguien me diga que plaga están causando en la sociedad o como es que la están destruyendo.

    Navegando en la página del Comité Provida, esa famosa ONG de derecha conservadora, dicen que la homosexualidad «está de moda». Una moda es algo que «viene y que va», yo más bien creo que la homosexualidad siempre ha existido, si hace siglos se reprimía duramente a los homosexuales era porque «estos existían». Y podemos debatir sobre si esto es «antinatura» porque no va de acuerdo con al finalidad de que el humano se reproduzca, pero también es cierto que por alguna razón la homosexualidad ha existido desde los primeros tiempos de la humanidad. La homosexualidad no es una moda, es absurdo, simplemente al existir más tolerancia los homosexuales pueden vivir su preferencia sexual y no ser juzgados por ellos. La homosexualidad no es algo que se vaya a erradicar nunca.

    También en algunos artículos me he encontrado con el argumento de que se promueve la «homosexualidad» para desastibilizar a la sociedad. Que hay intereses oscuros (tal cual teorías conspiranoides). Pero veamos que países es donde más se tolera la homosexualidad: Noruega, Suecia, Holanda, Dinamarca, Alemania y curiosamente son los países con un mayor índice de vida (incluso coincidentemente son los países europeos menos afectados por la crisis). Por el contrario donde es más reprimida, como Pakistán, Iraq, Arabia Saudita, Iran, y demás países de Asia del Oeste, son países subdesarrollados (tal vez Arabia no tanto) y si en algunos de estos casos tienen cierto nivel de desarrollo es gracias al petroleo (Emiratos Árabes Unidos). Me pregunto ¿Qué sociedad es más madura y avanzada? ¿La de Pakistán o la de Noruega?. Entonces no veo esa desestabilización de la sociedad.

    Por el contrario, quienes critican la homosexualidad por que es antinatura, llevan también prácticas antinatura, como cuando se promueve el celibato a los religiosos, los cuales no pueden tener ningún tipo de relación sentimental o sexual. Y las consecuencias en realidad son más degenerativas para la sociedad, según me han platicado algunos psicólogos, la gran mayoría de los padres se masturban (no es que eso sea malo en sí, pero es una muestra de como el humano no puede actuar en contra de su condición natural), y también un padre me llegó a contar que muchos curas (la mayoría) tenían parejas sentimentales. Y regresando a las consecuencias, tenemos casos de pederastía y violación de menores, seguramente producto de una «fuerte explosión» causada por la represión de la naturaleza del hombre. Me pregunto, que es peor ¿Qué un niño sea violado por un padre pederasta, o que conviva con un homosexual?.

    Por donde se le quiera encontrar, yo no encuentro la decadencia. ¿Qué hay homosexuales decadentes? Si, al igual que hay heterosexuales decadentes. Yo los homosexuales que he conocido son personas normales, respetuosas, e incluso se destacan por su creatividad y por su dedicación al trabajo. Ver una sociedad donde gran parte de la población se muere de hambre, donde hay pandillerismo, narcotráfico, uso excesivo de drogas y enervantes corrupción, es un verdadero ejemplo de una sociedad decadente. Y seguro algunas personas dirán que por escribir esto soy un gay de closet, por el contrario, soy heterosexual, simplemente se me hace estúpido que se reprima y se les cierren puertas a personas por ser homosexuales. Más bien creo yo, y en algunos casos me consta, muchos «homofóbicos» son en realidad gays de closet.