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  • La tolerancia en las diferencias políticas e ideológicas en México

    La tolerancia en las diferencias políticas e ideológicas en México

    Escrito para México desde México.

    Una amiga mía que vivió un tiempo en Argentina, me relató que presenció una discusión política que se llevó a cabo entre diversas personas. La discusión había sido muy dura, al punto en que llegaron a los gritos. -Que si el peronismo, que si Menem, que si no se qué-. Hasta aquí todo normal, lo que llamó la atención fue que al terminar la discusión, los debatientes dejaron el tema político dentro de ese salón, y salieron todos como amigos que son. Es decir, demostraron cierta madurez donde pudieron separar las diferencias políticas e ideológicas, de la amistad, de la relación con las demás personas.

    La tolerancia en las diferencias políticas e ideológicas en México

    Dicen que en la mesa no hay que discutir de política, religión o futbol. Pero más bien habrá que decir que el individuo debe procurar tener la tolerancia para debatir sobre esos temas. Una posición intolerante no sólo puede deteriorar una relación interpersonal, sino que priva a la persona de la oportunidad de compartir información y nutrir su postura.

    En un país como el nuestro, se ha usado mucho la discusión política para atacar y degradar a la otra persona, símbolo inequívoco de un país que no ha podido consolidar una democracia no sólo a nivel gobierno, sino a nivel sociedad. Y en este ataque se ha supeditado la integridad de la persona a una preferencia política. -Este señor votó por Peña Nieto, entonces debe de ser corrupto, le dieron su despensa, quiere un puesto en el gobierno, su empresa tiene relaciones con el PRI-, -Este otro votó por Andrés Manuel, seguro quiere que lo mantenga, es un radical que tiene problemas personales-. Trasladamos una indignación que A Priori sería sana, sea objetiva o subjetiva, hacia otro individuo al cual de forma tácita e incluso explícita, termina culpando de la desgracia política en turno, tan sólo por emitir un voto o expresar una preferencia.

    El problema también viene cuando el individuo se toma de manera personal una crítica hacia el político, partido o ideología de su preferencia. El individuo tiene la entera libertad de expresión de emitir una crítica, indignarse, o aplaudir cualquier acto político. Algunos podrán arguir que quien critica, no sale de la crítica, o no propone, o no participa. Debate en cierta forma válido, pero el cual no cancela de ninguna forma, el derecho que tiene el individuo de expresar su postura ante cualquier expresión política. Claro, mientras esta no tenga una intención deliberada de causar un daño a alguien relacionado con esa postura a la que se quiere criticar -¡Ojalá estuviera Díaz Ordaz para matar a los maestros de la CNTE!- -¡Ojalá fusilen a Peña Nieto y a toda su familia!-.

    En la gran mayoría de los casos, estos ataques no son personales hacia quienes concuerdan con la ideología, preferencia, político al cual emito la crítica. Pensar que Peña Nieto es una persona corrupta, frívola, marioneta, no implica de ninguna manera, que quienes hayan votado por él, lo sean. Y la indignación frente a un personaje o acto no implica tampoco que esta vaya en contra de las personas que lo apoyan, o que al emitirla, busque atacar a las personas que respaldan al político o a la decisión tomada.

    Creo que la mayoría de las personas concordamos en que queremos que éste sea un país mejor. La cuestión es que, los seres humanos, animales políticos, cuya ideología y forma de pensar está formada por muchos factores, como la educación, el entorno, la experiencia, la información adquirida, e incluso el temperamento, tienen diferentes concepciones sobre cómo es que podría o debería mejorar el país. Al punto en que dos concepciones pueden ser diametralmente opuestas una de la otra, lo que puede generar un conflicto. Esta heterogeneidad de opiniones fue lo que hizo surgir las diferentes ramas políticas como derecha, izquierda, conservadurismo, liberalismo etcétera.

    Por eso es que la intolerancia no abona para construir democracia en nuestra sociedad. Porque si algo puede consolidar nuestra forma de pensar, ponerla a prueba, hacerla más objetiva, es el debate. Y para esto se tiene que partir de que se debe asumir que muchas personas pensarán de una forma diferente a nosotros. Y que eso no tiene que ver con la integridad de las personas, y que una persona critique lo que yo creo no significa que me esté atacando, que más bien podría ser una oportunidad para crear un debate, una discusión donde cada uno se quede con lo mejor.

    En este tema falta mucho avanzar. La intolerancia forma un círculo vicioso, porque la poca información, o la información sesgada propicia el dogmatismo, lo cual cancela el debate, y la falta de debate cancela la posibilidad de adquirir más información. Las discusiones se convierten en peleas e insultos, desde el bloquear contactos en las redes sociales porque «no tengo la capacidad de ver que otras personas critiquen a algo con lo que yo sí concuerdo» hasta a los golpes. Discusiones que podrían formar una sociedad más preparada y políticamente más madura, terminan en el encono y la agresión.

  • Ahora yo quiero proponer, ya que no me invitaron al debate

    Ahora yo quiero proponer, ya que no me invitaron al debate

    Ahora yo quiero proponer, ya que no me invitaron al debateDespués de ver el debate de ayer y sentir coraje por la baja calidad política que tenemos decidí hacer mi compendio de propuestas, que son pocas, pero que creo que podrían ayudar más que todas las boludeces que escuché ayer, desde propuestas cínicas (Peña Nieto), propuestas utópicas (López Obrador) y propuestas no solo que huelen a lo mismo, sino que ni siquiera representan corrección del rumbo (Josefina Vázquez Mota). Pareciera que nuestros candidatos no tienen eso que se llama sentido común y es que no parece tan complicado ver que se puede hacer para salir adelante. Tienen algunas ideas buenas, pero no saben ni como hacerlas (López Obrador) o más bien parecen sacadas de un equipo de mercadotecnia que elabora «propuestas a modo para que el candidato gane» (Peña Nieto). Mis ideas son simples, y tal vez en parte podrán ver algún parecido con las propuestas de algún candidato. No publico mi analisis del debate en el blog, pero lo podrán ver en la FanPage de Facebook.

    Reforma Fiscal

    En este punto mi propuesta se parece a la de AMLO pero no del todo, y sobre todo tiene propósitos diferentes a los de López Obrador. En México no se recauda mucho, pero los clasemedieros estamos muy ahorcados por Hacienda. Sabemos que los ricos no pagan, y que hay mucha gente en el sector informal que no le rinden cuentas a nadie. Aquí la propuesta es fajarse los pantalones y aunque hagan rabietas, que los ricos paguen y no evadan impuestos. Ciertamente no podría decirles todos los mecanismos que se deberían implementar porque pues no soy economista, pero de que se puede, se puede hacer. Un obrero como un millonario al ser una persona tiene los mismos derechos y obligaciones ante la nación y simplemente hay que hacer valer eso. Tanto el millonario como el obrero deberán pagar el mismo porcentaje de sus ganancias.Pero a esto yo le sumaría también formalizar al sector informal, mueven mucho dinero y no pagan un centavo. De esta forma estos dos sectores que no contribuyen ahora si tendrán que contribuir y de esta forma se logrará una recaudación mucho mayor.

    De paso también eliminaría el IETU como propone López Obrador, realmente ese impuesto es un estrobo.

    Inversión Privada en Pemex

    Será impopular, porque nos han grabado en la cabeza eso de que «el petroleo es de los mexicanos»; pero creo que debería haber una privatización parcial de Pemex, esto claramente, mientras el estado conserve la mayoría de la propiedad para que Pemex siga estando en manos del estado, porque cierto es que el petroleo es un sector estratégico. Petrobras de Brasil es un caso de éxito y se deberá tomar como referencia los casos de éxito, porque también es cierto que este movimiento podría salir mal como en el caso de Argentina. En caso de que saliera mal pues se puede volver a nacionalizar lo que se privatizó y listo. Al traer inversión privada podrán aumentar los ingresos, por lo tanto habrá más dinero en las arcas del país.

    Aumento de Programas Sociales

    Al tener más dinero en las arcas, parte de este excedente podrían utilizarse para fortalecer los programas sociales, conservaría y además fortalecería Oportunidades y el Seguro Popular y no solo eso, viendo que algunos programas de AMLO en el DF tuvieron éxito, buscaría aplicarlos a nivel nacional. De esta forma buscaría reducir la desigualdad y además aunque alguno piensen que estas medidas son «populistas» creo que además de ayudar a sanar el tejido social habrían más oportunidades para que la gente progrese, porque estando en una situación un poco mejor, los niños podrán ir a estudiar por poner un ejemplo. Con el paso de tiempo también contemplaría un seguro de desempleo, me gusta sobre todo el esquema que maneja Marcelo Ebrard en el DF, donde el seguro es temporal y además está condicionado a que durante ese transcurso estés buscando empleo; de esta formas evitas el parasitismo social.

    Reforma Educativa

    Donde haría un cambio desde abajo es en la educación, empezando por quitar al parásito llamado Elba Esther Gordillo. Buscaría mejorar de arriba a abajo la calidad educativa. Yo no quitaría humanidades como quieren algunos, por el contrario, reforzaría las humanidades, porque materias como la filosofía y psicología dan sustento a las actividades a realizar. También me enfocaría en las matemáticas, que debido al rezago que tenemos en ellas, mucha gente nunca opta por estudiar ingenierías y por el contrario satura otro tipo de carreras como mercadotecnia, psicología o diseño; si reforzamos las matemáticas será más atractivo para mucha gente estudiar alguna ingeniería, y en el mundo actual sabemos que necesitamos ingenieros para que nuestro país ofrezca valor agregado.

    Faltan muchas propuestas necesarias, pero estas son a mi parecer las más básicas, porque van a la raíz del asunto (en especial la última). Y me sorprende como los candidatos, quienes se supone deberían estar mucho más preparados que yo, porque yo ni político soy, ni siquiera lo contemplen. Aquí es donde repito y lamento la ausencia de Marcelo Ebrard en la contienda. El hubiera podido hacer algo más parecido a esto. Lamentablemente nos quedaremos entre un continuismo sin autocrítica, cambios riesgoosos, o una regresión. Lamentable, porque esto es el reflejo de la sociedad.

     

  • El segundo debate y el guardián

    El segundo debate y el guardián

    El segundo debate y el guardiánCaray, la verdad cuando pase el primero de julio espero poner los temas políticos en cuarentena, porque de verdad que el tema ahorita está demasiado caliente, porque está saliendo «el cochinero». Dicen que el segundo debate (que podrás ver en vivo aquí en www.elcerebrohabla.com este domingo a las 8:00 PM) será como el primero y que la gente no cree que vaya a haber algo diferente; yo creo que se equivocan, empezando por el formato cambió (no al grado que quisiéramos pero lo hizo), porque Javier Solórzano lo conducirá (y ahora sí será moderador), y porque el escenario cambió. Enrique Peña Nieto sigue de puntero y nada más. Las cosas cambiaron en el hecho de que Andrés Manuel López Obrador se metió en la pelea, si bien todavía el que tiene mayores posibilidades de ganar sigue siendo Peña Nieto, su triunfo ya no es tan seguro; ciertamente las encuestas son muy volátiles, pero creo que AMLO debe de estar entre 8 y 10 puntos (difícil pero no imposible) de Peña Nieto, y esto es notorio por el giro que han tomado las estrategias de campaña; porque si López Obrador estuviera derrotado, Peña Nieto y su equipo no estaría preocupado.

    También a este debate se han sumado todos los gates de Peña Nieto, el Twittergate, el Iberogate (de donde surgió #YoSoy132) y ahora el Guardiangate, del cual todavía no vemos que impacto tendrá en las tendencias por lo reciente del suceso. La publicación de The Guardian donde se publican los contratos con Televisa para «tumbar a AMLO» y peor aún que confirmarían que Peña Nieto es una creación de Televisa, es muy relevante. Primero porque estamos hablando de uno de los periódicos más prestigiosos de Inglaterra, y por que estas publicaciones, que a pesar de los reclamos de Televisa, el periódico inglés insiste y cada vez con mayor peso que la información es verídica, le darían mucho más solidez a lo que ya muchos sabíamos (por que sabemos el peso que tiene la opinión internacional), y no solo eso, sino que solidificaría la «teoría del compló» de López Obrador. Hay que sumarle que Peña Nieto no quiso asistir al debate organizado por #YoSoy132 (al cual si asistirán los otros tres candidatos), debate que no sería de lo más benéfico para el mexiquense porque se trata de una invitación de un movimiento «antiPeña», pero al igual le perjudicará el no haber asistido, así como AMLO no fue a uno de los debates en el 2006.

    En el debate, Peña Nieto tendrá que tomar otra postura. Tendrá que atacar directamente a López Obrador con todo lo que ello implica, será un riesgo porque Enrique Peña Nieto tiene cosa que le pisen y López Obrador tendrá más argumentos para atacarlo (en especial esta información que ha expuesto el diario «The Guardian»). Tendrá que atacar pero a la vez ser muy cuidadoso por eso de que no se le da la improvisación, y si bien, puede ensayar los diferentes escenarios como lo hizo para el primer debate, habrá un punto en donde no tenga de donde sostenerse. Podrá criticar a López Obrador por el plantón en Reforma, pero AMLO se lo podrá revirar con el tema de Atenco, podrá criticarle también que está rodeado de gente indeseable como Barlett, pero también ahí Peña Nieto las lleva de perder y de hecho en una sitaución parecida, AMLO le dió un contundente golpe en el primer debate (de hecho el único). A pesar de que Peña Nieto va en el primer lugar, va a la baja, y por eso tiene que hacer algo para detener la creciente de López Obrador y no arriesgar su triunfo. La campaña de Peña Nieto ha ido en declive debido a una cadena de errores, y podría ser peor si no fuera por los errores de López Obrador en algunas declaraciones impertinentes como empezar a tantear la posibilidad del fraude. Parece que todas las demás estrategias lanzadas contra AMLO, como los spots recientes, no han surtido el efecto esperado, más cuando se comprobó fácilmente que algunos de los argumentos de los spots contenían información manipulada, cosa que los seguidores de AMLO expusieron tan solo unas horas después.

    Josefina Vázquez Mota tiene poco que perder y mucho que ganar. Si decimos que AMLO todavía tiene algunas posibilidades de ganar y apenas está por encima de ella, quiere decir que la panista no debe de sentirse derrotada, a pesar de Fox y de que varios miembros de su partido la abandonaron. Naturalmente tendrá que arriesgar y atacar, deberá hacerlo a los dos; si solo ataca a Peña Nieto, bajará al primer lugar pero no rebasará al segundo lugar, si ataca a Peña Nieto no solo pasa lo opuesto, sino que hará más sólida la teoría de que eso del «PRIAN» existe, más porque está en un escenario donde pareciera que todos le quieren dar la razón a López Obrador, aunque este último por alguna razón ha bajado considerablemente de tono los ataques contra el PAN y Felipe Calderón y solo se ha concentrado en Peña Nieto y «esos» que lo quieren poner. Josefina no podrá sacar provecho de los documentos de The Guardian, dado que su nombre aparece en algunos de los documentos. Josefina ahora si tendrá que mostrar lo «diferente» y por lo tanto deberá ver que diferendo tiene ella con respecto a los otros dos candidatos.

    López Obrador tiene una segunda oportunidad, falló en la primera, pero todo lo sucedido en mayo hizo lo que el no pudo hacer por cuenta propia. Para empezar debe saber que las circunstancias lo pusieron en un papel donde de alguna otra manera no hubiera estado. Y si bien algunos de sus seguidores ya estaban preocupados por el hecho de que los dos candidatos iban a salir contra él (incluso el Reforma afirmó que los coordinadores del PRI y del PAN se juntaron para practicar como iban a acabar con AMLO, pero bueno, el Reforma), ahora AMLO con los spots evidentemente manipulados y con el asunto de The Guardian tendrá oportunidades. Deberá aprender del primer debate, y si bien tiene que atacar, no solo debe de ser más ágil y contundente, sino también ser más propositivo y decirnos que nos da a cambio, porque sobre todo cuando sale de palabras de él, nos deja varias dudas, sobre todo en las propuestas económicas, donde divaga mucho. Tendrá que ser certero y de ninguna manera hablar sobre «los posibles fraudes» o utilizar cinco intervenciones para explicarnos la teoría de la mafia en el poder, lo cual podría hacer en uno solo. Si se comporta como en el primer debate o incluso como en Tercer Grado donde por naturales razones, los periodistas de Televisa fueron más suaves de lo esperado, pero donde tampoco López Obrador se vió bien y al igual que su adversario Peña Nieto (aunque este último de forma más cínica) se deslindó; López Obrador no podrá abonar mucho a su causa.

    Gabriel Quadri podrá ser propositivo en tanto mantenga el registro de su partido, pero a la vez por el pacto con Peña Nieto, el se encargaría de criticar a López Obrador, empezando porque es una persona más inteligente y preparada que Peña Nieto e incluso que el mismo AMLO. Podrá evidenciar la falta de sustento (real) en algunas de las propuestas, y desde su punto de vista liberal (en lo económico) podrá criticar otras propuestas de López Obrador, más que la TV nos ha enseñado, sin siquiera conocer nada del tema, que lo que no es neoliberal es comunista y que no existe Keynes (economista en el cual están basadas varias de las propuestas de AMLO).

    La mesa está servida, desafortunadamente tenemos muy malos candidatos (los tres), pero aún así debemos hacer una elección el primero de julio y los debates pueden ayudar a aclarar un poco el panorama. Triste es saber que muchos de los mexicanos verán el debate por morbo, porque las peleas y descalificaciones «les emocionan» pero ahora si viendo la calidad de nuestros candidatos, como dice Laura Bozzo: ¡Que pasen los desgraciados!

  • Debate presidencial, aclaraciones

    Debate Presidencial, AclaracionesYo estoy de acuerdo, la calidad del debate presidencial fue muy mala, por eso mi artículo anterior lo titulé, el peor debate en la historia de México. Pero muchos evalúan el debate como malo por las descalificaciones, y reclaman que los candidatos se limiten a proponer. Tenemos en mente eso de que la «propuesta» es lo bueno y la «descalificación» lo malo, cuando nosotros mismos caemos en ese juego que tanto criticamos; y para terminar de rematar, creemos que es un problema exclusivo de México. Pero se les olvida que esto es un debate, no un foro de propuestas, para eso están los mítines, los spots o las páginas web. Claro que en el debate se trae a colación las propuestas porque el candidato debe marcar una diferencia con los demás, pero no solo debe de señalar sus ventajas, sino los defectos de los demás, y en este caso es algo totalmente sano, permítanme explicar.

    ¿Creen que no es útil a la hora de elegir su voto saber que Enrique Peña Nieto es un candidato creado por Televisa y que encubrió a Montiel? ¿Creen que no es útil saber que Josefina se ausentó en el congreso y que Molinar Horcasitas, responsable de la guardería ABC quien debería estar en la cárcel está en su campaña? ¿Creen que no es útil saber que algunas de las propuestas de AMLO son demagógicas, populistas e inviables? ¿Creen que no es util saber que Quadri está ahí para mantener el registro del partido de Elba Esther, para que esta reciba más financiamiento? Claro que es útil, y tenemos derecho a saberlo. Más cuando la mayoría de las descalificaciones que se hicieron estuvieron fundamentadas.

    ¿Qué hubiera pasado si los candidatos se dedicaran solo a proponer? ahora los mismos que reclaman las descalificaciones estarían diciendo que el debate no existió y fue un simple foro de propuestas (que a fin de cuentas, muchas veces no se llegan a cumplir). La descalificación tiene una connotación negativa, pero tenemos que tomar en cuenta que los candidatos tienen que hacer todo por convencernos que son la mejor opción, y si para esto necesitan decirnos que el otro candidato es un corrupto porque eso marca la diferencia, pues lo van a hacer. Y esto no es exclusivo de México, en todos los países del mundo existe este tipo de descalificaciones, incluso en Estados Unidos en los debates las descalificaciones tienden a ser todavía más fuertes, y en algún que otro lugar han estado cerca de los golpes.

    Ahora, ¿Por qué fue un mal debate?, no fue por las descalificaciones, sino por la baja calidad política que mostraron los candidatos. Si tuviéramos candidatos aceptables, incluso podríamos hablar de un debate emocionante. El problema es que entre las descalificaciones nos damos cuenta que los políticos que nos quieren representar están lejísimos de ser una buena opción. El ver un Andrés Manuel en posición de víctima de los malos oligarcas donde el pueblo siempre es bueno y los ricos son siempre malos; el ver a una Josefina acartonada, sin ideas claras y sin madera para sentarse en la silla presidencial; a un Peña Nieto que no podía esquivar los golpes de los adversarios por el simple hecho de que tienen mucha cola que le pisen, o ver a Gabriel Quadri haciendo propuestas muy bonitas porque sabe que no va a ganar es lo que hace que la calidad del debate baje. Sin buenos políticos no puede haber un buen debate. También es muy cierto, las estrategias de los candidatos fueron bastante malitas, la forma en que atacaron no fue de lo más acertado, uno porque no sabe improvisar (Peña Nieto) otra por su personalidad gris (Josefina) y otro porque se confió (López Obrador).

    Ahora, sobre López Obrador, para mí es el perdedor y lo sigo sosteniendo. Ya hasta me dijeron priísta por decir eso, pero es que es fácil; de Josefina no esperaba mucho, porque su persona no puede dar más de lo que vimos y es la verdad, pero AMLO si podía dar más. Es cierto, el tenía que atacar a Peña Nieto, en ese sentido no estuvo mal, era la estrategia más adecuada. La forma fue la que estuvo equivocada, naturalmente no ensayó porque se creyó ganador desde un principio ¿les suena familiar? y al llegar tuvo que usar cinco réplicas para decir lo que pudo decir en una, que Peña Nieto era el candidato de Televisa emanado del PRI corrupto. López Obrador se vio lento, se radicalizó de más (si bien tenía que dejar de ser amoroso, no era para tanto) y hasta medio debate le pudo hacer algún daño a Peña Nieto. De hecho Peña Nieto se puso de pechito para que López Obrador lo noqueara y solo una vez lo pudo golpear, esa vez que Peña Nieto sacó a colación a Bejarano, a lo cual Obrador respondió que habría que agregar a Ponce quien está en la cárcel y que Bejarano también estuvo, mientras que Peña que encubrió a Montiel estaba ahí en el debate.

    Se notó que Peña Nieto no tenía mucho con que defenderse, y López Obrador lo desaprovechó, le faltó asertividad. Además en cuanto a propuestas, presentó las peores, las más demagógicas y populistas; se hubiera tomado el tiempo para mostrar propuestas mejores (que si las tiene) o presumir su gabinete, no lo hizo. Y por todo esto es que AMLO perdió, porque era el que más podía hacer, el que más expectativas generó y el que se quedó más corto. De Peña ya sabíamos que sin teleprompter iba a estar débil y a pesar de que trató de prepararse, al final así fue, y con Josefina lo mismo, vimos a la Josefina de siempre. También pareció que Obrador solo se estaba dirigiendo a la gente más ignorante (perdónenme por la palabra pero es la verdad) que es la que consume la TV como único medio de información, y no se dio cuenta que quienes se informan también estaban viendo el debate. Por lo mismo optó por radicalizarse, hablar insistentemente de la mafia. El problema es que no había necesidad de ser tan insistentes, porque tanto panistas, perredistas como indecisos saben que Peña Nieto es un producto de Televisa. También se equivocó al traer a Santa Ana, cuando pudo traer a colación las corruptelas del priísmo más reciente, como a Moreira, Hank Rhon, Mario Marín, Ulises Ruiz, entre otros, muchos de los cuales están ligados con Peña Nieto.

    Creo que (aunque yo no crea esa teoría) les volvió a hacer creer a sus detractores que podría ser un Hugo Chávez, por la dicotomía entre «buenos y malos», AMLO no se definió bien y eso le puede afectar. Si AMLO se hubiera preparado, en dos o tres intervenciones hubiera podido noquear a Peña Nieto y usar su tiempo restante para presentar propuestas, no lo hizo, e incluso ni tiempo le dio para sacarle todos los trapos al sol, un claro ejemplo, la masacre de Atenco. Por eso es el perdedor, porque es el que cumplió menos con las expectativas.

    Con Quadri, hay que recalcar porque algunos ya están pensando en votar por él. El se dedicó a proponer, pero era lo más cómodo porque no iba a recibir ataques y solo criticó algunas de las propuestas de Josefina y López Obrador (no me pregunten por qué). Por esta confusión de que la gente cree que un debate debe ser una «expo» de propuestas, se terminó viendo mejor y por eso es el ganador del debate, no porque deba serlo, sino porque para la percepción de la gente lo fue. Ciertamente, algunas de sus propuestas son interesantes, ciertamente es una persona inteligente y preparada, pero es fácil hablar y prometer cuando sabes que no vas a llegar a la presidencia; lo peor que votar por Quadri no hará de ninguna manera que esas promesas terminen aplicándose, más bien significarán más recursos para el partido de Elba Esther Gordillo y por ende, para ella misma.

    Creo que habrá un mejor debate cuando tengamos mejores políticos, y cuando el formato se adecue a lo que es un debate, porque ciertamente se pudieron criticar a pesar de las limitaciones, pero un formato más tipo estadounidense o frances hubiera sido más fructífero. Pero creo que las descalificaciones son inherentes a los debates, quien espere puros comentarios positivos se debe preocupar, porque no conocerá los defectos de los candidatos y estos sí o sí influirían en el candidato que llegara a la presidencia, y entonces tomaría por sorpresa a todos ¿quisieran eso ustedes?

    Lo triste fue con lo que se quedaron los mexicanos del debate. Un par de bubis, y una foto de Peña con Salinas «patas pa’rriba».

    Y si creen que las descalificaciones es algo solo en México, vean el debate de Hollande vs Sarkozy rumbo a la Presidencia de Francia, los ataques fueron incluso más personales que lo que vimos aquí:

  • El peor debate de la historia de México

    El peor debate de la historia de MéxicoTodos sabíamos que en este debate iban a existir confrontaciones. Era lógico dado que Enrique Peña Nieto es el puntero, pero creíamos que por el formato del debate, estas no iban a ser tan directas. La situación aquí es que hubo tanta descalificación que el mismo formato no importó. Antes del debate muchos decían que se debería adoptar el formato estadounidense o el frances, los cuales se prestan más para la confrontación y la descalificación, pero no fue necesario, porque hubo más descalificaciones que en cualquier debate de estos países (bueno, más bien en todos los países hay descalificaciones). El problema, y por lo que digo que es el peor debate de la historia de México, es porque los candidatos nos dejaron ver el bajo nivel político que tienen, lo que al menos a mí me orilla cada vez más a anular mi voto, no por estrategia, sino por principios. Vamos candidato por candidato:

    Enrique Peña Nieto

    Enrique Peña Nieto se preparó bien, en la mayoría de los cuestionamientos pudo responder (a veces con verdades, a veces con mentiras), pero ya no se vió ese fuerte titubeo y pudo aprender a salirse aunque sea un poco, del guión. El problema con Peña Nieto es que su tarea debería haber sido defensiva, el mismo dijo que no iba a dividir México, pero en el debate le entró con todo a la guerra sucia, e incluso empezó el debate descalificando la gestión del PAN, lo cual fue sorprendente. Otro error que cometió fue que lanzó varias acusaciones contra sus opositores donde el mismo Peña Nieto tenía una cola más larga que le pisen. Por ejemplo, acusó a López Obrador de los nexos con René Bejarano, pero Obrador o Josefina fácilmente lo revertían con nombres como Montiel o Salinas. Peña Nieto prefirió no divagar, prefirió verse seguro aunque para esto tuviera que mentir, como con las acusaciones que le hizo Josefina Vázquez Mota sobre su mal desempeño como Gobernador en el Estado de México. A pesar de eso, se notaba una falta de credibilidad en sus palabras.

    Peña Nieto lanzó propuestas (a medias), pero estas se dispersaron entre los pleitos que desencadenó contra Josefina y López Obrador; incluso sugirió que el PAN y el PRD se habían puesto de acuerdo para atacarlo. Aunque claramente, el también entró a la guerra de manera directa. Su estrategia no fue la mejor sinceramente, aunque se preparó para no depender tanto del guión y el teleprompter, se dejó llevar por los ataques y entró al ruedo, cosa que a él no le conviene, sobre todo porque ante sus detractores, no tiene mucha autoridad moral.

    Claramente Peña Nieto no es el ganador del debate, de hecho lo confinaría prácticamente al tercer lugar. Pero para efectos de las encuestas, creo que salió avante. No va a perder mucho y va a seguir manteniendo su ventaja, lo cual lo hará prácticamente el próximo Presidente de la República, más porque creo que en el siguiente debate, los otros candidatos no podrán ofrecer ya mucho, sobre todo porque ahora se les vió desesperados.

    Josefina Vázquez Mota

    Tal vez era la más predecible, en cuanto como iba a actuar. Sobre todo al principio, se notó ese efecto «robótico» en la oratoria. Criticó duramente a Peña Nieto, y en un principio parecía salir avante, porque a pesar de que Peña Nieto refutaba sus acusaciones, Josefina transmitía más credibilidad. El grave problema vino cuando Peña Nieto encontró su talón de aquiles en las inasistencias del congreso. Si cuando Cordero la acusó de ello, Josefina no supo defenderse, igual iba a pasar con Peña Nieto y en efecto así sucedió. Incluso Peña Nieto tergiversó premeditadamente los conceptos para decirle que si las reformas estructurales no se aprobaron, fue porque Josefina estuvo ausente. La panista volvió a divagar y a verse con falta de argumentos ante tal acusación.

    Tampoco fue prudente el asunto de Paulette, más cuando ese asunto fue algo meramente mediático. Josefina atacó, denigró, pero no se atrevió ir al fondo del asunto. Sus ataques no hicieron mucho daño a Peña Nieto. Además las propuestas de Josefina se notaron vagas, difusas (al igual que sucedió con Peña y Obrador) mientras que por el contrario Quadri fue muy concreto. Josefina se perdió, sobre todo al final, y no logró su cometido, seguramente seguirá (y si le va bien) en un lejano segundo lugar en las encuestas. Todavía no sabemos que propone Josefina, no sabemos cual es su plataforma política, incluso las propuestas de Peña Nieto suenan algo más atractivas (independientemente de si son de su autoría, de Videgaray o de algún alumno de la UP).

    Josefina ya no podrá hacer mucho. No se atrevió marcar la diferencia y vimos algo no muy distinto a lo de siempre, tal vez más agresiva, pero con una connotación más negativa. No solo no supo como bajar a Enrique Peña Nieto, sino que no hizo nada para poder ella subir. Se sigue viendo gris, sin personalidad, simplemente Josefina no tiene posibilidades ni la talla para llegar a la presidencia.

    Andrés Manuel López Obrador

    Andrés Manuel López Obrador fue definitivamente el perdedor del debate. Empezó mal, en algún momento se recompuso y volvió a caer, se puso de cabeza al igual que la fotografía de Carlos Salinas con Peña Nieto que presentó, fotografía que es imagen de este artículo porque representa lo que fue el debate. Ciertamente AMLO tenía que dejar un poco su «República Amorosa» y ser más confrontativo, pero se fue hasta el otro extremo y se radicalizó. En las primeras cuatro intervenciones habló de «la mafia en el poder», pero no supo ser incisivo, generalizó, y no fue hasta después que sus críticas fueron más directas. Escuchamos lo de siempre, y de todos fue el que menos propuestas presentó, aún y cuando tenía elementos para por medio de las propuestas hacer una diferencia.

    Perdió López Obrador porque él era el que tenía más oportunidad de marcar diferencia. Hace solo unos pocos días salió vitoreado de la Ibero e incluso se metió al Tec de Monterrey (Campus Monterrey) donde todos los alumnos de clase media alta y alta gritaron «Presidente, Presidente». No solo eso, varias de sus propuestas parecían buenas y parecían marcar diferencia; tuvo la oportunidad de «presumir» a su gran gabinete y no lo hizo. Prefirió acurrucarse en esa posición victimista, mirando al pasado, a lo que ya sucedió, al complot en su contra y creo que eso le podrá costar votos de las clases medias que hasta ahora le estaban dando el beneficio de la duda. Tal vez si, el le hizo un poco más daño a Peña Nieto que lo que le hizo Josefina porque fue más agresivo, y en algunas ocasiones Peña Nieto no supo defenderse contundentemente, pero en cuanto él mismo, se terminó viendo mal.

    López Obrador se confió, no fue a ensayar siquiera, creyó que siendo como él es (peor aún, sacando su peor versión). Todos sus seguidores creyeron que iban a masacrar a Peña Nieto y no lo hicieron, tan solo le ocasionó una que otra pequeña herida al priísta, las cuales pueden ser curadas con unas pocas puntadas. López Obrador se vio lento, eso le quitó tiempo; lo de la fotografía de Carlos Salinas es un claro ejemplo porque en su primera intervención no tuvo tiempo para mostrarla, y en la segunda la mostró de cabeza. Hasta el final mostró algunas de sus propuestas de forma muy vaga y ni siquiera dejó una impresión positiva con su discurso final como si lo hizo en el debate del 2006. Me pregunto, si el IFE hubiera accedido a organizar un debate por semaomo lo quería AMLO ¿aguantaríamos los ciudadanos volver a ver todo este cirquero pseudopolítico?

    Gabriel Quadri

    A pesar de ser de Nueva Alianza, a pesar de sus nexos con Elba Esther Gordillo que son demasiado obvios, podemos decir que fue el ganador del debate. Tal vez porque su posición le sugería proponer más y criticar menos. Creo que la maestra hizo una buena elección, porque Gabriel Quadri no solo fue propositivo y conciso en sus propuestas, sino porque a pesar de todo, es una persona inteligente y más preparada que los otros tres candidatos. Tal vez si Quadri fuera más popular le hubiera entrado también con todo a los garrotazos, pero con tal de conservar el registro de su patrona, se dedicó a proponer, porque sabiendo que los demás iban a criticarse y denigrar, el podía marcar diferencia para lograr el 2% que necesita su partido.

    Quadri habló de propuestas interesantes, relacionados con la ecología (tema que domina), la eliminación del subsidio a la gasolina para ese dinero usarlo en programas sociales y algunas otras cosas más. Aunque atacó muy poco, atacó a quienes sabíamos que iba a atacar, criticó algunas propuestas de Josefina y otras de Obrador, pero de Enrique Peña Nieto no dijo prácticamente nada ¿mera coincidencia?

    Conclusión:

    Simplemente, el peor debate que he visto, y eso en gran medida debido a la poca calidad de candidatos que tenemos. Ahora todos se autoproclaman ganadores, pero en realidad los tres principales candidatos perdieron. Tal vez Peña Nieto salió avante, pero si hacemos una analogía con un partido de liguilla de futbol, en el debate Peña Nieto perdió 2-0, cuando en el partido de ida había ganado 4-0. Quedan muchas dudas, pero la que más me ronda la cabeza es ¿Por qué fue Obrador y no Marcelo Ebrard?. Peña Nieto se puede ir a dormir tranquilo, a pesar de sus equivocaciones logró el cometido y este era que no lo bajaran y lo metieran a la pelea, seguramente las encuestas le seguirán dando una amplia ventaja.

  • Debate presidencial, listos para los güamazos

    Debate presidencial, listos para los güamazosLa hora prácticamente ha llegado. Desde que iniciaron las elecciones se había estado hablando del debate, y que yo recuerde, ningún debate había causado tanta expectativa en la historia moderna de México. Posiblemente porque Enrique Peña Nieto está de puntero, y muchos saben que esta es la única oportunidad para que tanto Josefina Vázquez Mota como Andrés Manuel López Obrador puedan hacer el milagro, la voltereta, o al menos reducir la ventaja de Peña Nieto para ponerlo en zona de combate. Entre los que nos interesa la política (aunque la odiemos por su mal ejercicio), esperamos con mucho más ansias el debate que un simple partido de futbol cuyo resultado luego podremos enterarnos en alguna página de Internet.

    Este debate a llevarse a cabo en el WTC en la Ciudad de México será más importante que el segundo que se realizará en junio en Guadalajara. Si bien los dos tendrán el mismo formato, y posiblemente el mismo alcance (bueno eso depende, porque ya no habrán partidos de liguilla, pero otro domingo a las 8 podría ser buen pretexto para que TV Azteca arranque su ciento catorceava generación de La Academia), en el primer debate podremos ver que tanto se pueden cambiar las cosas. Si Josefina y López Obrador que son los que están abajo, no logran cambiar las tendencias, difícilmente lo harán en el segundo; por el contrario si logran hacerlo, posiblemente en el debate de Guadalajara logren dar un paso más.

    No solo el teleprompter está prohibido, está prohibido también cualquier dispositivo electrónico como iPads, celulares o algún otro dispositivo móvil pero si podrán llevar sus notas y sus gráficos (los cuales siempre son utilizados para exhibir a los otros candidatos) ¿Esto por qué?, porque por medio de un iPad o iPhone por ejemplo, los candidatos podrían recibir información sobre lo que deben de decir en tiempo real por parte de sus asesores, lo cual los beneficiaría a la hora de recibir una crítica; por supuesto, este tipo de «acordeones» beneficiarían más a Enrique Peña Nieto dado que será el candidato atacado por el hecho de ser puntero, y por su poca capacidad de improvisación.

    Los candidatos en estos últimos días han reducido su actividad, se están preparando para el debate. Todos ellos están en el «cuarto de guerra» preparando junto con su equipo la estrategia a utilizar. Incluso es de notar que Enrique Peña Nieto ha mejorado hasta cierto punto su capacidad de improvisación como lo vimos en el Foro CNN, cuyo video pueden ver en este mismo sitio. Al menos lo es si lo comparamos con su «pifia» de la FIL o la entrevista con Jorge Ramos donde tuvo un «lapsus» cuando le preguntaron de qué murió su esposa. También los otros dos candidatos se han preparado, en el mismo foro vimos a una Josefina Vázquez Mota más suelta y menos «robótica», en cambio AMLO si bien no ha «mejorado tanto», tal vez es el menos obligado a hacerlo, porque el durante años ha sido un político confrontativo, con lo cual, por naturaleza, le da una ventaja en este tipo de eventos. Pero si probablemente está estudiando con sus asesores la forma en que puede atacar a Peña Nieto o incluso a Josefina Vázquez Mota.

    Lamentablemente el debate, por su formato, no se presta demasiado para hacer «debate». No habrá confrontación directa y los candidatos se tendrán que apegar a las estrictas normas. Si bien habrá contrarreplica donde los candidatos podrán atacar o cuestionar a sus oponentes, esta dinámica será limitada. Naturalmente los ciudadanos esperamos propuestas, pero dadas las circunstancias, no será raro que en este debate predominen los cuestionamientos y ataques. Posiblemente el que más proponga será Enrique Peña Nieto, dado que su primer lugar le obliga tener una posición defensiva. Pero los otros dos candidatos también tendrán que proponer, sobre todo por la experiencia vivida en el debate llevado a cabo en Jalisco, donde el panista Fernando Guzmán se empecinó a criticar al priísta Jorge Aristóteles, el panista terminó humillado por este último; en cambio Enrique Alfaro de Movimiento Ciudadano (candidato que a pesar de lo pequeño de su partido, tiene mucha fuerza en Jalisco) si bien criticó a Aristóteles, también se dedicó a realizar propuestas alternas a lo que criticaba, salió avante y para la mayoría de los que vieron dicho debate, Alfaro terminó ganando.

    Josefina Vázquez Mota y López Obrador tendrán que ser inteligentes en como atacan. López Obrador incluso deberá tantear con cuanta agresividad atacará Josefina a Peña para determinar su estrategia. También tendrán que proponer, y ser incisivos, más que Peña Nieto se está tratando de blindar para que estos debates no le afecten tanto. Sabe que este tipo de escenarios son adversos para él, y por eso mismo canceló el debate organizado por Carmen Aristegui, y los foros con estudiantes universitarios a donde si acudieron los demás candidatos. Peña va al debate a perder el menor número de puntos, y tanto el y su equipo deberán ensayar diversos escenarios de ataque para que sepa como puede responder.

    Posiblemente a quienes nos gusta informarnos mucho de la política, este debate no cambie en mucho nuestras preferencias, pero para los no tan informados, los que o bien no tienen acceso a Internet, o si lo tienen pero no lo usan para estar al día en estos temas, serán más proclives para que su opinión cambie. Lo que parece ser es que ya los candidatos están listos para los güamazos. ¿Y Quadri?, no sé, posiblemente se lleve una televisión portatil para ver el partido.

    Por cierto, sigan el debate en Twitter, estaré haciendo cobertura y opinando en vivo en @elcerebrohabla

  • Malditas personas envidiosas

    Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas

    Me caga, pero hay gente que se dedica a criticar mala leche lo que haces o lo que dices, maldita gente con el afán de sentirse superior a ti, pero que lo único que hacen es mostrar sus complejos y si, su envidia, tal solo porque no estan de acuerdo en lo que piensas. Y es que una cosa es no estar de acuerdo con alguien, y otra cosa es descalificar e insultar a las personas porque no compartan tu mismo punto de vista, criticando su capacidad intelectual, cultural o lo que sea.

    Ese tipo de personas lo único que hacen es reflejar su ignorancia, porque al ser incapaces de escuchar opiniones y puntos de vista distintos a los suyos, se están encerrando en sus puntos de vista como si fueran un dogma. No son capaces de retroalimentarse. Aunque dicen que tienen estudios en no se que y en no se donde, se ponen a la defensiva cuando alguien plantea un argumento que se contrapone al paradigma que ellos tenían. Se defienden en su supuesta cultura y su supuesta intelectualidad, siendo que los verdaderos pensadores e intelectuales escuchan hasta al más pobre ignorante y aprenden de él.

    Simplemente son unas malditas personas envidiosas, la descalificación y el insulto es reflejo de ello. Una persona que descalifica lo hace porque ya se le han acabado los argumentos en el debate (si es que sabe o quiere debatir) y busca alguna forma de deshonrar o desestimar a su oponente, en base a recursos más primitivos que no tienen que ver nada con la razón.

    No hay más que decir que eso.