Etiqueta: Cumbre

  • Aunque Toluca se vista de seda, Toluca se queda

    Aunque Toluca se vista de seda, Toluca se queda

    La Cumbre, sí, la Cumbre. Esa de la que no hablé, porque sirvió más de muy poco (aunque algunos aseguran que fue parte de una conspiración secreta judeomasónica para elegir al doble del Chapo Guzmán), pero ocurrió algo que ocurre siempre que vienen a México mandatarios de otros países.

    Aunque Toluca se vista de seda, Toluca se queda

    Arreglaron a Toluca por encimita. Pintaron el trayecto que recorrerían el Presidente Obama de Estados Unidos, y el Primer Ministro Harper de Canadá, para que la imagen de esa avenida concordara con el México que el Gobierno vende en el extranjero, ese del Peña Nieto reformador, del Saving Mexico. -¡Hey bro!, I can notice that Toluca’s main street is nice and all the houses are painted with sweet colors man. This mean that it’s true that you are truly Saving this fucking country caón!, So ¿Can we take another street? I suposse that small streets are beautiful too-. -¡No no, we can’t President Osama! ¡we are tosteichon the chorizos that we are going to eat, and if we don’t arrive quickly to the goberneishon palace, they will be very enfriated, and we would have to eat chorizo recalentated!

    En la Cumbre del 2004 en Guadalajara, cuando el PAN gobernaba, se hizo algo parecido. Todos sabemos que la carretera del Aeropuerto de Guadalajara muestra algunas de las miserias de la ciudad. Entonces se colocaron plantas a los lados para que los cinturones de miseria no se notaran tanto. Lo único de agradecer es que arreglaron el pavimento de la avenida a la que salgo a trotar, para que cuando pasaran por ahí Hugo Chávez o Zapatero, pensaran que en México hay orden y desarrollo.

    Sólo cuando vienen mandatarios de afuera, entonces sí se invierte en mejorar las condiciones de vida de los habitantes… que viven por donde éstos van a pasar. Entonces sí existe ese recurso que en otros casos se considera escaso, que los recortes presupuestales, que no logran bajar recursos federales, etcétera, etcétera. Y no es que espere que dejen todo el país bello cuando no hay recursos para hacerlo, sino que es hipócrita disfrazar la realidad de un país de esa forma y a la vez es una forma de despreciar a los ciudadanos que viven en esa realidad, que no quieren que los extranjeros vean.

    Esa actitud también es muestra de sumisión. Además no creo que personas como Obama o Harper ignoren la realidad de nuestro país, cuando parte de las políticas públicas que diseñan, tienen que ver con nuestra nación. Además basta entrar a Google Street View (Obama dice tener tiempo para ver House of Cards) para ver como es realmente México, con sus bellezas y sus miserias.

    Esta práctica es más de esperarse de este gobierno que quiere crear una buena imagen en el extranjero, donde la imagen y lo mediático importa más que el fondo. Donde no tienen empacho en mostrarse como reformadores, como los que marcarán un antes y un después, cuando en México todos palpamos una realidad diferente a la que se quiere vender allá afuera.

    Porque al lado de la calle pintada y arbolada con los nombres grabados de los mandatarios, hay calles con cansas cuarteadas y sin pintar.

  • Una cumbre muy bajita

    Desde el inicio de esta guerra anticrimen, creí que la operación que el presidente Felipe Calderón se disponía a hacer era arriesgada e ingenua, no porque atacar a la delincuencia organizada no se hubiera vuelto urgente, sino porque consideré que no estaba contemplando el panorama completo, y por tanto no enfrentaba la situación desde una estrategia integral. En mi opinión, el hecho de que al comienzo hubiera informado en cadena nacional cuándo y qué lugares se disponía a atacar, constituía una maniobra mediática diseñada para unir a la población contra un enemigo común, después de unas elecciones que habían polarizado al país, no a una intención genuina de terminar con el tráfico de drogas. Golpes de este tipo, creo yo, deben de propinarse sin previo aviso para no darles tiempo a los criminales de huir o prepararse.

    Pero durante estos 5 años, donde la lucha contra las drogas ha dejado más víctimas de las que causa el mismo consumo de estupefacientes, Calderón ha madurado y entendido que no puede centrar su batalla en el combate frontal a los narcotraficantes y sus sicarios, cuyas filas son rellenadas inmediatamente con la juventud del mismo país que se pretende proteger, sino que debe de diversificar sus golpes, atacando a los cárteles a nivel económico, y exigir la corresponsabilidad de otros mandatarios, tanto a nivel local como internacional.

    Este último punto fue el fundamental en la Cumbre de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica que tuvo lugar la semana pasada en Guatemala, región que fue catalogada como la más insegura del mundo por la ONU, sin tomar en cuenta los sitios que se encuentran en guerra.

    En dicho encuentro, el presidente de México tuvo una participación activa, donde admitió que la corrupción había sido la semilla que había germinado en la situación actual de violencia: “Es cierto, la corrupción siempre ha estado presente en nuestros países, y lo hablo con toda honestidad a nombre de México. La corrupción ha sido mal endémico de mi país, no sé de otros, es probable… El problema actualmente es que al corromper se intimida a la autoridad no para conseguir el traslado de un cargamento de droga, sino para dominar el territorio”.

    Asimismo, hizo señalamientos dirigidos a urgir una mayor participación económica de la cooperación internacional para “neutralizar la fuerza de los criminales”, equivalente a los 35 mil millones de dólares que se calcula obtienen los narcotraficantes por sus ventas en los Estados Unidos; afirmó que el problema es general y se requiere de una participación seria, no sólo de forma simbólica, “porque no se trata de caridades”. Por otro lado, refirió que “es inaplazable poner controles al tráfico de armas en la región”, aludiendo al armamento que proviene de nuestro vecino del norte.

    La demanda de Calderón no es en vano, ya que datos de la Oficina para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego de los Estados Unidos indican que por lo menos el 70 por ciento de las 29 mil 284 armas incautadas por las autoridades mexicanas desde 2009 fueron compradas en Estados Unidos por los cárteles, luego de que en la administración de George W. Bush, o Junior, como le apodan a modo de mofa sus connacionales, se derogara la ley que prohibía la venta de armas de asalto.

    Ésta no fue la primera vez que el Presidente responsabilizaba a la Unión Americana por la situación en México y Centroamérica, pues ya antes había lanzado acusaciones a nuestro vecino imperialista. A principios de este mes, había cuestionado la permisividad que existe en ese país para adquirir armas de grueso calibre: “¿Por qué sigue este negocio de armas? Yo lo digo abiertamente: por el lucro, por las ganancias que le produce a la industria armamentista norteamericana este asunto. Yo acuso a la industria armamentista norteamericana de las miles de muertes que están ocurriendo hoy en México”.

    Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, admitió que la mayor parte de la demanda de droga se encuentra en su país, por lo que el mandatario Barack Obama estaba destinando por tercer año 10 mil millones de dólares a la educación y prevención contra las drogas en su territorio, y ofreció incrementar hasta en 300 millones su ayuda con fines de seguridad para Centroamérica, lo que representa un 10 por ciento más de lo que se invirtió el año pasado, que se sumarán a los mil 500 millones que aportarán conjuntamente el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

    Clinton también urgió a la región a erradicar la corrupción, construir instituciones efectivas y responsables, a formar policías y crear tribunales bien financiados y equipados, capaces de proteger los derechos humanos y lograr la confianza de la sociedad, y sugirió a los “comercios y a los ricos” a que “paguen sus impuestos justos y sean socios plenos en un esfuerzo conjunto”.

    Sin embargo, el apoyo económico acumulado representa un 94.86 por ciento menos de lo que el presidente de México demandaba para estar en igualdad económica con los cárteles de la droga, y se estima que Centroamérica requiere al menos 6 mil 500 millones para hacer frente a este reto, lo que sugiere la dificultad de esta empresa.

    La Cumbre Centroamericana deja también un corolario interesante para ser analizado más adelante. Si bien son los países del “primer mundo” –la zona inglesa y francesa de Norteamérica, así como los Estados europeos- los principales consumidores de drogas, es el puente entre Colombia y la frontera norte de México la zona más afectada por los cárteles. Sería interesante saber a cuánto asciende el número de muertos que les deja el consumo (e incluso el tráfico) de estupefacientes en todos aquellos países, para compararlo con las víctimas, directas y colaterales, que ha causado en México, Centroamérica y Colombia el combate a un narcotráfico que existe para satisfacer una demanda extranjera, y cuestionarnos si en nuestra estrategia no debiéramos de exigir no sólo que Estados Unidos dedique 10 mil millones de dólares para enseñar a los estadounidenses a sacar la nariz del polvo blanco, sino que efectúe una serie de reformas, incluso a su Constitución, para impedir que se sigan fabricando las armas con las que se asesinan día a día a mexicanos, centro y sudamericanos.

  • Obama en Guadalajara y Zelaya en México

    Obama

    Sucede que Barack Obama va a venir a visitar mi «rancho». Acá en Guadalajara usamos ese término porque por más grande esté la ciudad, siempre ocurre que el amigo que conocimos es primo del otro amigo: ¿ves, Guadalajara es un ranchote?. Y si, a este ranchote va a venir Barack Obama, Stephen Harper presidente de Canadá, y su homólogo Felipe Calderón.

    Ellos vienen a la cumbre de América del Norte, ¿para qué?. No sé. Siempre dicen que se firman acuerdos y bla bla, pero naturalmente no todo está al alcance de nosotros los pobres ciudadanos. Los conspiralocos van a creer que vienen para evaluar si la influenza funcionó muy bien como cortina de humo o si va a ser necesario crear otra enfermedad para dominar al mundo.

    Y ya que viene Obama, por primera vez estoy de acuerdo en que el gobernador Emilio González Márquez, viaje al extranjero con nuestros impuestos. ¡Por favor!, que Obama no sepa que existe. No, y si lo sube al Macrobus, poquito peor. Quiero que vean que Guadalajara es una ciudad hermosa, y no un municipio sitiado por derechistas radicales que desean el dominio absoluto del alto clero en la vida pública:  ¡Obama, que bueno que eres liberal!, please, trae algún agente de la CIA y dale un tiro a este pobre gobernador.

    Zelaya

    ¿Por qué toda la comunidad política mundial apoya a este presidente depuesto de Honduras?. Un presidente emanado de un partido de derecha que se empezó a «enchavizar» hasta hacerse un izquierdista radical (algo así como si Felipe Calderón se volviera rojillo) ha sido apoyado por todos los políticos. Hasta el propio Calderón que lo invitó a nuestro país. ¿Pero, por qué inclusive los tradicionalmente anticomunistas como los gringos lo apoyan?.

    Creo que es simple. ¿Que pasaría si la comunidad hubiera apoyado el golpe de estado en pleno siglo XXI?, ¿donde habían quedado los valores democrácticos que tanto promueven?. Si, los gringos ya no se pueden dar el lujo de imponer dictadores como Pinochet, de lo contrario, ¿que dirán Venezuela, Cuba, Iran y hasta Corea del Norte?. -Hipócritas, solo son demócratas de dientes pa fuera. ¿Y que diría la gente?, ¿el pueblo?.

    Por eso creo que han decidido mantener las formas. Hay que promover nuestras creencias, aunque tengamos que pasar algún riesgo. De todos modos a Zelaya ya no le quedaba mucho en el poder. ¡Hay que hacer tiempo, sí!. -Véngase acá con su compa Calderón, come on here with your friend Obamy. Si estuvieran a favor de Zelaya, ya se hubiera hecho algo más para regresarlo a la presidencia de Honduras que comanda el espurio Micheletti.