Etiqueta: Chivas

  • Chivas fuera de Televisa y lo que significa para México

    Chivas fuera de Televisa y lo que significa para México

    Chivas es el equipo más importante del futbol mexicano, es el equipo de más tradición, y el que más representa a México. Chivas, a la vez, encarna ese «nacionalismo defensivo», del rechazo a lo que es extranjero y que junto con sus glorias, ha creado una gran base de aficionados en todo el país.

    A pesar de que en los últimos tiempos no ha presumido muchos triunfos, además que las decisiones de sus directivos han dejado mucho que desear, es un club que siempre será representativo (sí, más que el América) de nuestro futbol.

    Chivas fuera de Televisa y lo que significa para México

    Chivas tomó una decisión trascendental. Rompió con Televisa.

    Es una decisión trascendental no sólo por lo que significa Televisa en el futbol mexicano, sino por lo que significa para México.

    El duopolio televisivo se ha ostentado como dueño del futbol del país. Basta recordar que «El Piojo» Herrera fue colocado como director técnico por medio del dedazo de Emilio Azcárraga, después de que la selección quedara muy cerca de quedar eliminada del mundial. Cierto que Herrera cumplió, clasificó e hizo un mundial decoroso (#SíEraPenal). Pero la forma (básicamente una imposición del dueño de una televisora) dejó entrever como se maneja el futbol mexicano, que a pesar de ser el deporte favorito del país por mucho, siempre ha mostrado un nivel mediocre.

    Sí, Televisa. Una televisora que controló el futbol de una forma tan dictatorial, que llegó a meter a la cárcel a quienes amenazaran con afectar sus intereses.

    Chivas, al romper con Televisa, no sólo lesiona los intereses de Televisa en el futbol, sino en todo el país.

    Esto se da en un contexto donde Televisa pierde mucha influencia, y sobre todo, recursos económicos. En la cartera de Televisa hay un boquete por donde se escurre el dinero. Perdieron la transmisión de los Juegos Olímpicos, están perdiendo muchos televidentes porque prefieren ver series en Netflix (no, Blim no es una opción), perdieron credibilidad por impulsar a Peña Nieto en el 2012, y a pesar de que nuestro mandatario trató de regresarles el favor en el marco de la Reforma de Telecomunicaciones, la reacción del mercado fue implacable y no sirvió de mucho, los jóvenes de hoy ya no quieren ver Televisa, la televisora es obsoleta.

    Televisa se metió en un problema donde parece que ya no hay forma de retornar. Porque a sus garrafales errores, se le unieron los cambios de hábitos de consumo.

    Es decir, estamos hablando del principio del fin de Televisa. No significa que vaya a desaparecer, pero su poder seguirá menguando hasta volverse irrelevante.

    Esto quiere decir que el «monopolio» de la información seguirá fragmentándose. Y así como este rompimiento seguramente le quitará fuera a Televisa cuando hablamos de manejar el futbol mexicano y donde se ha comportado de una manera despótica, también le quitará fuerza (por ingresos y capacidad de influencia) como empresa y como músculo político.

    Y lo hará porque esta decisión muy seguramente generará una reacción en cadena, es decir, que más equipos del futbol mexicano decidan romper con el duopolio para irse a la televisión restringida o crear su propio medio, como lo pretende hacer Chivas, a quien por cierto, Televisa maltrató los últimos años, mientras beneficiaba a su retoño, las Águilas del Ámerica, incluido el apoyo del jugador número 12 (el árbitro), y que representa el modus operandi de Televisa y del antiguo régimen de corrupción y trampas (títulos arreglados, árbitros a modo).

    Habrá un momento en que el duopolio pierda el gran negocio del futbol mexicano, de la misma forma en que pierde influencia y poder político dentro del país.

    Azcárraga Televisa

    Sectores que estaban a atados a intereses privados creados bajo la tutela del Gobierno quedan expuestos al libre mercado, que ciertamente no es perfecto, pero es mucho mejor a ese corporativismo tipo «Televisa-PRI» al cual tanto nos acostumbramos y que le hizo daño tanto a México, «aunque fuera un día soleado».

    Paradójico es que bajo una presidencia caracterizada por los conflictos de intereses, tráfico de influencias y favoritismos, se de este quiebre tan necesario para México: esta desconcentración de los medios de comunicación que tanto se necesitaba. De la misma forma, Carlos Slim (esto sí se puede considerar un acierto del gobierno) también pierde fuerza como monopolio en la telefonía. Por muchas razones, gracias al gobierno, o a pesar del gobierno, el mercado, o los hábitos de consumo, México está dando un paso importante en materia de telecomunicaciones. Y todo ese poder tan abrumante que se convertía en poder político, se cae a pedazos.

    Y por eso el rompimiento de Chivas es importante. Sobre todo por lo que representa. Lo más mexicano de nuestro futbol rompe con uno de los «mayores vicios» creados por el sistema rígido que nos gobernó durante tantos años. Así como México como tal, empieza a romper en ese sentido con ese régimen monolítico que rigió por muchos años los medios de información en el país.

    Los aficionados de las Chivas, a pesar de que perdieron en la liguilla con su rival de la televisora, el América, con esta decisión se pueden ir contentos y exclamar una y otra vez que ch.. a su m… el América.

    Felicidades a Chivas por esa gran decisión.

  • Las Chivas y el nacionalismo

    Las Chivas y el nacionalismo

    A pesar de nuestro nacionalismo barato, en nuestro país dicha manifestación no desemboca en violencia y radicalismos como sí sucede en otros países. Pero eso sí, tenemos un equipo alimentado por nuestro típico nacionalismo. Las Chivas Rayadas del Guadalajara. El equipo rojiblanco fue presentado ante la sociedad como el equipo del pueblo (a diferencia de su contraparte, el Atlas, que representaba a las élites tapatías), y el ingrediente que lo diferenció, fue el hecho de que en el equipo sólo pueden jugar mexicanos.

    Pablo Mejía quedó muy bueno el efecto de la taza jajaj

    No recuerdo algún otro equipo en las ligas más importantes del mundo, eregido como el más importante debido a esta característica nacionalista. Paradójico es, que los colores del uniforme de las Chivas deriven de la bandera de Francia.

    El equipo es considerado como el más importante de México por su historia, aunque si juntamos las últimas 3 décadas, veremos que ya varios equipos superan a la escuadra rojiblanca. Y la intención con esta no es hablar de futbol, sino más bien, advertir un cierto paralelismo entre los efectos del nacionalismo futbolero al nacionalismo común y corriente (que en parte puede ser casual y en otra sí puede haber una correlación).

    Términos como «orgullo mexicano», «pueblo», «tradición», los encontramos en las Chivas, pero también tienen un tufo revolucionario. Parecería que las Chivas fueran herederas de la Revolución Mexicana en versión balompié. Es curioso también que en la época de la sustitución de importaciones, donde el gobierno intervenía fuertemente en la economía, y protegía a lo mexicano de lo extranjero, las Chivas escribieron la mayor parte de su historia. De la misma forma, cuando México empezó a alejarse de los preceptos de la Revolución Mexicana y empezó a abrir su economía con Miguel de la Madrid. El América, plagado de extranjeros, tuvo su auge.

    Ahora en un momento donde el nacionalismo mexicano entra en crisis, sobre todo por su incompatibilidad con el mundo actual, tenemos a unas Chivas que están más cerca de descender que de levantar otra copa.

    Pero el nacionalismo en el equipo sólo, y ya sólo se limita al equipo. Lo extranjero termina invadiendo al equipo sólo hasta el límite que el mito lo impone. El equipo tapatío ha tenido técnicos extranjeros, es vestido por una marca extranjera (Adidas), y es patrocinada, en su mayor parte, por marcas extranjeras que visten a un equipo que juega en un nuevo estadio construido por extranjeros. De la misma forma, el nacionalismo en nuestro país empieza a arrinconarse. Lo extranjero lo invade todo, hasta el punto en que el mito se lo permite.

    Y de pronto nos dimos cuenta que vivimos en una aldea global, donde quienes no están satisfechos con el nivel de la liga mexicana, pueden ver la Champions League. Donde los jugadores pueden saltar de una nación a otra y jugar en varios equipos. Donde ya no es rentable (ni para el Barcelona) no llevar patrocinador en el pecho.

    Al final del día, las Chivas (el nacionalismo) fueron goleadas por el América (qué más que representar a la globalización, podrían ser más cercano a ese corporativismo privado cómplice del gobierno).