Etiqueta: Chisme

  • Lucerito, las figuras públicas y la administración del tiempo

    Lucerito, las figuras públicas y la administración del tiempo

    No, yo no estoy a favor de la caza de animales, de hecho lo repudio. Pero caray, tantas cosas suceden en México como para dar prioridad a la revelada afición a la caza de una artista. Lucerito se convierte en trending topic, todos hablan de Lucerito, e incluso hacen sus análisis llegando a afirmar que es una estrategia de Televisa para desprestigiarla por medio de TVNotas por tener una relación con el sobrino de Carlos Slim (que yo sepa, esa revistucha no tiene relación alguna con Televisa).

    Lucerito, las figuras públicas y la administración del tiempo

    La caza me repugna, pero Lucerito es una de miles de personas que practican la caza. Ah, pero es figura pública. Y como es figura pública causa mucha «indignación». Figura pública de esa televisora que ellos mismos dicen nunca ver. No es otra cosa más que cotilleo disfrazado de conciencia social digno, sí, de TvNotas y esas revistas para perder el tiempo o para tener algo mejor que hacer que ver pasar el reloj cuando se está en una peluquería o en una estética de belleza.

    ¿Y por qué a la gente le importa lo que hagan los «famosos»? Muchos de ellos ni siquiera se destacan por tener un gran talento, pero basta una pizca de mediatización y promoción por parte de las televisoras para subir a estas figuras a un pedestal. Estas figuras que tienen una vida generalmente desenfrenada (curiosamente Lucerito es una de las más centradas) se casan con varias parejas, engañan a su marido con su amante, y luego a este con su marido para después ser engañado con otro. Un estilo de vida que alimenta el morbo que saben vender bien estas revistas. ¿Qué me ha dado Lucerito, o Niurka o Belinda para estar al pendiente de sus vidas? En realidad nada.

    Que si Lucero anda con…, que si Luis Miguel, que si Niurka enseñó «chichi» sin querer. ¿A quién le debe de importar? A nadie, ¿A quién le importa en la vida real? A muchos. Yo estoy convencido (y lo de Lucerito es algo mucho menor e insignificante para lo que voy a decir, para que no se ofendan usuarios de Facebook) de que la gente que está al pendiente de la vida de los famosos, es gente que no tiene vida propia, que su vida es lo suficientemente miserable, como para comprar la de personas que nos ha vendido Televisa principalmente como autorrealizadas.

    Esta forma de cotilleo o chisme al que el mexicano está tan acostumbrado, fue una de las razones por las cuales tenemos al mandatario que tenemos. Nos hemos educado a través de la idolatría hacia figuras mediocres. Sí, la gente ignorante es más susceptible.

    Esta forma de cotilleo es una forma de perder el tiempo. La telenovela en lugar el libro, el chisme de personas totalmente ajenas en lugar de la reflexión y de las pláticas que pueden abonar en la mesa familiar.

    Algunos dirán que otros también «lo hacen» cuando critican a Nietszche, a Schopenhauer. Pero ¿Qué legado dejó Niurka o la Tesorito a la humanidad? Es muy diferente discutir ideas, a chismear sobre vidas ajenas.

    El problema es doble, porque denota pobreza mental estar al pendiente de personas ajenas, y denota mediocridad, estar al pendiente de personas cuya fama no se basa en un magistral talento (en la mayoría de los casos) sino en la mediatización y mitificación de la figura.

    Y creo que si queremos salir adelante como país, debemos de poner atención a cosas más trascendentales. El cotilleo y el chisme los puedes ir juntando como tiempo perdido del cual te puedes lamentar en un futuro.

  • Royal Baby

    Royal Baby

    De pronto mi muro de Facebook se convirtió en una extensión de la revista «Quién» o el «Hola». Por cierto, en la revista Quién le dedicaron al Royal baby un especial que incluye su carta astral. Podría entender esta inexplicable importancia que se le da al nacimiento del bebé heredero al trono en el Reino Unido, porque la realeza es parte de su cultura, pero no en México.

    Royal Baby

    La realeza inglesa ostenta más bien un poder simbólico sobre la vida política del Reino Unido. Hace mucho que los reinos perdieron su poder político (aunque no del todo), y este se trasladó a un gobierno democrático y parlamentario. Los reyes y príncipes no aparecen tanto en revistas de política y sí, en revistas del corazón. La vida de los reyes y príncipes postmodernos, a diferencia de la que viven sus representantes políticos, se asemeja más a la de una telenovela (bueno, aquí en México como que…). Un divorcio, la muerte de algún rey o una princesa (La Princesa Diana es un claro ejemplo) causa cierta parálisis mediática a nivel mundial.

    ¿Quién es George Alexander Louis? Es un ser humano cualquiera, un bebé con una cabeza, unos brazos, unas piernas, y posiblemente poseerá un cociente intelectual promedio. Pero la diferencia es el entorno donde ha nacido, y que debido a los usos y costumbres de una realeza que a pesar de su presunto simbolismo, siguen ostentando algún tipo de poder, llevan una vida tan opulenta a la que la gran mayoría de la población de su país nunca podrá aspirar. George Alexander Louis no tendrá que hacer carrera en un partido político, no tendrá que ser empleado o empresario y empezar desde abajo para acumular bienes como debemos hacer el resto de los mortales. Aunque sí tendrá que seguir las costumbres y tradiciones ya escritas dentro del reino, tendrá que estudiar, prepararse. Pero aún así, parece tener un puesto privilegiado por herencia y no por mérito.

    Eso puede ser visto como malo por algunos, y otros lo verán como parte de una tradición, como parte de la cultura de su país.  Y la intención no es entrar a debate sobre la necesidad de la realeza que eso tal vez compete más a los ciudadanos de los países que poseen una. La crítica que hago va en torno a la demasiada importancia que se le da al nacimiento de un simple bebé. En un país que no tiene relación alguna con la realeza, aunque a decir verdad, algunos personajes en nuestro país se ostentan como reyes, príncipes y nobles de facto.

    La única diferencia entre el interés entre el nacimiento de George Alexander Louis (nombre refinado) y los «zapatos viejos» de Gloria Trevi, estriba en que el morbo en el primer caso parece ser más fino, como es «de primer mundo y tiene clase» . En realidad no hay mucha diferencia entre la señora esposa de un gran empresario al pendiente del tema, y la señora del aseo que está al pendiente del nuevo romance de Niurka. Si alegaran razones políticas, entonces deberíamos preguntarles por qué no están «al pendiente» de la familia de David Cameron, el primer ministro del Reino Unido (que al final también tendría relación con el morbo).

    El chisme, el cotilleo, el morbo, una posición ambivalente ante el poder, del cual el mexicano reniega, pero a la vez se lo admira. Podrán estar tanto al pendiente del nuevo «vestidito» del Royal Baby, pero de alguna forma se sentirán satisfechos cuando el poderoso tropieza y mete la pata, como una especie de engañosa reafirmación de que ellos también son seres humanos iguales. Posiblemente una frustración colectiva por no haber tenido realeza en gran parte de nuestra historia, reflejada en las compras de la revista Quien donde aparecen los Salinas, los Slim, los Azcárraga, en las fiestas más opulentas del país. Revistas donde se muestra un estrato social, al cual, la mayoría de los lectores no podrán aspirar.