Etiqueta: chapo guzman

  • ¿Por qué deberías estar hasta la madre de Kate, el Chapo y demás historias?

    ¿Por qué deberías estar hasta la madre de Kate, el Chapo y demás historias?

    De verdad ya basta.

    Sí, escribí un artículo sobre ese encuentro, que dos actores se vean con el Chapo mientras el Gobierno lo busca por mar y tierra es algo que se debe de comentar. Pero a todo hay que darle su justa dimensión, y al tema de Chapo y Kate del Castillo ya se le ha dado demasiada relevancia.

    ¿Por qué deberías estar hasta la madre de Kate, el Chapo y demás historias?

    ¿Por qué? Porque fuera de la «osadía» de los actores y un reportaje sin valor periodístico no hay casi nada de que hablar.

    Y como ya no hay nada relevante que discutir sobre ello, entonces se ha convertido en tema digno de TV y Novelas. Que si Carlos Marín publicó una supuesta conversación donde se dicen cosas bonitas para que luego venga Kate y diga que va a dar su versión.

    ¡Eso parece una telenovela!

    Y no, no tiene trascendencia. Incluso aunque por un decir, Kate hubiera sido amante del Chapo y tenido relaciones sexuales con el susodicho en una cama adornada con velas y cuernos de chivo, no tiene relevancia.

    Porque Kate del Castillo no es alguien que tenga o deba tener trascendencia alguna en la vida nacional.

    Pero todos están pendientes de «los güamazos» que se vienen, de las revelaciones. Algunos dicen que el Gobierno Federal pretende castigar a la actriz como lo hizo con Carmen Aristegui o Pedro Ferriz. Pero Kate no es periodista, ni siquiera su voz es relevante; de hecho no sería un buen «negocio» para el Gobierno, porque no es negocio callar una voz a la que nadie escucha.

    De verdad, en México hay problemas más grandes y temas más importantes.

    Pero nos encantan este tipo de historias. La actriz y su supuesta relación con el Capo. Incluso dentro del espectáculo, la muerte de David Bowie debería ser más relevante (por su aportación a la música y por la importancia que su figura tuvo en cierta época) que lo que haga una ex actriz de Televisa. A dos días, a Bowie ya lo olvidamos, y todos están con el pendiente de la nueva «novela».

    Si la amante fuera Carmen Aristegui, Rosario Robles o alguna figura pública, el tema, sí, debería tomar relevancia, porque dicha relación pondría en serio predicamento a la involucrada cuyo papel es importante en la vida pública.

    Insisto, Kate del Castillo no es nadie, nadie. Hasta creo que su ex, el «Doctor García» es más relevante, y eso ya es mucho decir.

    Veo los portales políticos que más consulto atiborrados del tema. Es un tema que no dice nada pero vende mucho. Hay que subirse. La gente esta ahí, ese es el tren del mame que hay que abordar para atraer más visitas al portal.

    Esto solo lleva a mitificar más a la figura del Chapo, y aún peor, podría ocurrir lo mismo con Kate del Castillo al ser considerada por el inconsciente colectivo como su amante. Y si algo nos sobre en este país son las historias enfermizas ¡basta ya de historias enfermizas!

    Seguramente mañana llegarás a tu rutinario trabajo con tus compañeros que están sentados al lado del garrafón realizando tareas operativas que no requieren iniciativa propia a discutir la conversación del Chapo, no sin antes preguntarle a la señora Vicky (quien esconde un TV Notas entre todos los papeles) si ya llegó el reporte. Discutirán con ahínco si esa conversación es cierta, es falsa, o se trata de una conspiración del Gobierno para mantenernos distraídos de «lo que importa», vaya paradoja. Algunos tratarán de ponerse en la posición de Kate del Castillo, harán sin quererlo, equipos que debaten a favor o en contra. No, no hablarán ni de los artículos de The New York Times o de The Guardian quienes analizaron el valor periodístico de la nota de Sean Penn. Lo harán con base en los comentarios que sus amigos han puesto en las redes sociales, y les rebatirás sin haberte tragado el sandwich que tienes en la boca, y con el riesgo de que se embarre en el traje en oferta que «te tuviste que comprar» porque te lo pedían en el trabajo.

    De verdad, ¡ya!

  • Y estaban sentados a la derecha del Chapo

    Y estaban sentados a la derecha del Chapo

    Sean Penn y Kate del Castillo cometieron un error.

    No sólo desde el punto de vista legal, porque quien se encuentra con un criminal buscado por el Estado, está obligado de informar a éste, de lo contrario se convertiría en un cómplice. Según un agente del Gobierno Federal que platicó con CNN Expansión, un periodista puede entrevistar a un criminal (como lo hizo Julio Scherer al entrevistar al Mayo Zambada), pero ni Kate del Castillo ni Sean Penn son periodistas. En estos momentos se debate si lo que hicieron fue un delito o no, pero lo que queda claro es que cometieron un error.

    Y estaban sentados a la derecha del Chapo

    Me refiero más bien al tema de la congruencia.

    Sean Penn durante mucho tiempo ha denunciado los excesos cometidos por el Gobierno de Estados Unidos, pero al mismo tiempo se ha encargado de deificar a figuras autoritarias como Hugo Chávez o Fidel Castro. Ahora, aunque reconociendo a regañadientes los nocivos efectos del oficio del Chapo, nos presenta al narcotraficante más buscado del planeta como una víctima del sistema:

    El Chapo asegura que las drogas destruyen, pero no se siente responsable del daño que ha hecho, porque afirma que si él no estuviera, el tráfico y las organizaciones seguirían existiendo. También le comentó a Penn en el video que le envió, que entró a ese negocio, porque no había otra forma de salir adelante.

    Kate del Castillo fue por mucho tiempo actriz de Televisa. Después actuó en películas como Colosio y La Reina del Sur, para después planear sin éxito el filme autobiográfico del Chapo.

    No sé que haya pasado en Televisa o que haya acontecido en su vida, pero Kate más que volverse opositora al régimen de Peña Nieto, se convirtió en una ferviente opositora a todo lo que huela a sistema establecido, como los políticos, la Iglesia, los medios, o el matrimonio. Me imagino que a partir de ahí nació su curiosidad por conocer al capo, con quien tenía contacto desde que le escribió una carta en supuesto tono irónico (parece que en realidad lo único irónico era la ironía misma).

    Basta leer el extenso artículo en Rolling Stone donde se percibe cierta admiración hacia el criminal por parte de Sean Penn.

    Por cierto, ese artículo me fue útil para mejorar mi vocabulario del idioma inglés, y nada más; es poco menos que basura.

    Sí, la noticia, la primera plana, es que los actores se vieron con El Chapo para entrevistarlo, el encuentro causó el suficiente revuelo como para escribir de eso. Pero el contenido del artículo es basura. Lo único relevante es que uno puede ver al Chapo hablar, y responder a preguntas mal formuladas respuestas muy predecibles y obvias.

    Bueno, hay otro detalle que también es relevante, y es que viendo el video, me pregunto como el narcotraficante más buscado del mundo, y una de las personas más ricas del planeta tiene dificultad para articular frases y su léxico es demasiado pobre. No espero a una persona culta en un narcotraficante, pero me impresiona que un capo que ha creado todo un imperio y que ha tejido redes en varias partes del mundo, tenga problemas para expresarse:

    Es decir, Kate y Sean Penn se sumergieron en esta «aventura» para traernos un artículo sin valor periodístico.

    Y se entiende que muchos periodistas estén indignados, porque hay que recordar que gracias a capos como El Chapo, muchos periodistas han muerto en nuestro país. Los actores hicieron una entrevista a modo, donde todo lo publicado tuvo que ser aprobado por el narcotraficante, con quien convidaron, tomaron tequilas y comieron tacos:

    “It’s not on par with the sacrifice of many of my colleagues in Mexico and throughout the world who have lost their lives fighting censorship. (no es parejo con el sacrificio de muchos de mis colegas en México y todo el mundo quienes han perdido sus vidas combatiendo la censura) – Alfredo Corchado”

    Puedo entender (más no justificar) cómo una comunidad puede admirar a un narcotraficante porque éste ha construido escuelas, alimentado bocas y proporcionado servicios que el Gobierno no otorga. Pero no puedo comprender que personas quienes supuestamente tienen cierta preparación, tengan la osadía de admirar a este tipo de criminales, o al menos de presentarlos como víctimas.

    Porque vaya, es muy válido estar en contra del Gobierno de Peña Nieto o también es válido recriminar las acciones del Gobierno de Estados Unidos, de hecho es algo sano en una democracia. Pero la congruencia termina cuando para ese efecto muestras cercanías con figuras autoritarias o hasta narcotraficantes que representan algo igual o peor a quienes te estás oponiendo.

    Ya lo dijo Kate del Castillo, preferiría al Chapo que al Gobierno.

    Sí, en el Gobierno hay mucha corrupción, de hecho cuando hablamos del Chapo, tenemos que hablar de la complicidad del Gobierno en varias etapas de la historia.

    Pero sería estúpido pensar en tumbar a ese Gobierno y dejarnos en manos de narcotraficantes.

    Porque a fin de cuentas como sociedad necesitamos un Gobierno, un contrato social, y si no funciona bien hay que arreglarlo, no tirarlo para dejarnos a la intemperie y a la merced de personas nocivas cuya ausencia de valores es notable.

    También están quienes preferirían tener al Chapo en las calles con tal de no tener que aceptar que el Gobierno tuvo un acierto. Como he mencionado antes, se debería recriminar a Peña Nieto porque sus acciones tienen en mal estado a nuestro país, no desear que al país le vaya mal para ver a Peña Nieto fracasar (como se puede constatar reiteradamente en las redes).

    Esos que dentro de sí lamentaron su detención porque implica darle crédito a quien consideran «el enemigo» (más enemigo que el Chapo). Mientras que al mismo tiempo, en el estacionamiento del departamento, dos niños juegan a ser narcotraficantes.

    Muestra sí, de la pérdida de valores, aunque quienes dejan ver patente ese problema presuman lo contrario y afirman estar preocupados por la pobreza, la injusticia y la desigualdad. – Yo soy bueno, soy de izquierda (cuando ser de izquierda o de derecha no tiene nada que ver con la integridad o la bondad), arriba el «Che», arriba Pancho Villa, viva Chávez, el Chapo es una víctima del sistema capitalista-neoliberal, #FueElEstado.

    La ideología y la necedad antes que la empatía con los semejantes.

    Y mientras, miles de personas siguen muriendo a cada día por el crimen organizado. Esos parecen no importar tanto.

  • Atole con el Chapo

    Atole con el Chapo

    Enrique Peña Nieto es un pésimo Presidente. De hecho, pienso que junto con Díaz Ordaz, Luis Echeverría, y López Portillo, integra el grupo de los peores presidentes de la historia moderna (peor que Salinas, sí; creo que por eso ya pocos recuerdan su supuesta relación con Salinas). Aunque no creo que la huída del Chapo haya implicado un pacto con Peña. El Presidente pierde mucho con la salida del Chapo, pierde capital político, pierde, junto con su partido, popularidad, y por lo tanto, un paso en reversa que su partido o sus cercanos se mantengan en el poder (aunque en éste país todo puede pasar). Sólo se podría entender un pacto de éste tipo desde una conspiración mucho más compleja que tendría que rebasar nuestras fronteras.

    Atole con el Chapo

    Pero aunque no creo que haya habido un pacto explícito con Peña Nieto, para que el Chapo saliera, se tuvieron que corromper servidores públicos de alto nivel, no sólo el director del penal, sino mucho más que eso. Es que no hay forma de explicar que el Chapo haya salido por sus propios medios. No cuadra, no tiene explicación alguna:

    1.- Hace tiempo detuvieron al mochaorejas ¿Lo recuerdan? Al famoso secuestrador Daniel Arizmendi. Bueno, recuerdo muy bien que cuando lo capturaron y lo llevaron al Penal de Almoloya (hoy el Penal del Altiplano), los noticieros afirmaron que sería confinado a una celda especial de donde no podría salir, ahí se bañaría, ahí comería, ahí todo. Esto empata con lo que Flavio Sosa, luchador social de Oaxaca quien estuvo en la misma prisión en el sexenio anterior, le relató a Diego Enrique Osorno. Él estuvo en una celda donde sólo había una cama, una mesa de cemento y una ducha. No se entiende como es que el Chapo pudo entrar a una regadera común y de ahí escapar sin que las cámaras grabaran su fuga (recuerden, es un penal de alta seguridad). Sólo se puede explicar por medio de la palabra «corrupción», si el Chapo no estuvo dentro de esas celdas creadas para los reos más peligrosos tuvo que haber habido corrupción de por medio.

    Ya lo dijo Flavio Sosa, para escapar era necesario sobornar a fuerzas de tres órdenes distintas, las cuales tienen fricciones entre sí. Tuvieron que haber movimientos de más alto nivel.

    After Guzmán’s last escape, it was revealed that he had corrupted the entire infrastructure of the prison that was holding him – Patrick Radden, columiista de The New Yorker.

    2.- El túnel, el túnel más grande de México tendrá 3.5 kilómetros (construido por empresas de Carlos Slim). Éste tiene 1.5. No es un túnel que un reo pueda excavar con una cuchara. Se necesita mucho más que eso. A Priori se puede entender, porque el Cártel de Sinaloa tiene los suficientes recursos para construir túneles de cientos de kilómetros (El Chapo inventó el «narcotúnel»). Se necesita gente especializada para hacerlo (recordar que éste túnel tuvo iluminación y aire acondicionado) y se necesita un camión de volteo diario para poder extraer los metros cúbicos de tierra necesarios durante un año, ¿y nadie se dio cuenta? 1.5 kilómetros desde el penal,  donde es necesario pasar horas de revisiones para poder entrar, donde no puede volar ningún artefacto ni helicóptero ni avión, donde los teléfonos celulares están prohibidos y de donde nadie había escapado. ¿Qué nadie lo vio?

    3.- Si el Chapo escapó una vez, no se entiende que no hayan tomado las medidas necesarias para que eso no volviera a ocurrir. Patrick Radden afirmó que los oficiales le asegurarón que el Chapo estaba aislado en una celda. Sea cual sea la verdad, tuvo que haber actos de corrupción, o bien para que no lo confinaran a una celda, o para que lo confinaran y luego por alguna razón lo dejaran entrar a las regaderas comunes (Flavio Sosa relata que los reos sólo se pueden bañar a las 6:00 AM y el Chapo lo hizo en la noche).

    Mientras esto ocurría, Peña Nieto dejaba acéfalo al país, se llevó a Osorio Chong a Francia (junto con una comitiva de más de 440 personas pagadas con nuestros impuestos); y posiblemente el Chapo haya aprovechado esta condición para poder correr menos riesgos en fuga. No se entiende que Peña no haya regresado al país, muestra de que estamos frente a un gobierno débil, inepto e incapaz de hacer frente a los criminales. En su declaración, Peña ni siquiera tuvo la molestia de llamarlo por su nombre.

    El Gobierno no hace nada, apuesta al olvido porque le ha funcionado (Ayotzinapa, la Casa Blanca), la gente se indigna, hace memes del Chapo, critica a Peña Nieto en las redes, pero nada pasa, luego se le olvida. Peña pierde capital político (y lo poco que mantiene, es gracias a la oposición tan displicente y mediocre que tenemos) pero sigue en pie. En estos años se habla mucho de que va a renunciar, no va a poder, lo van a tirar, se va a morir, pero por alguna razón (y no le estoy deseando ningún mal de salud ni a su integridad) el gobierno ahí sigue, como si de alguna manera pudiera salirse con la suya. Pero no sólo siguen en pie, sino que «no entienden que no entienden», siguen cometiendo los mismos errores, el espíritu de autocrítica es nulo y pareciera que no tienen incentivos para cambiar o para dar un golpe de timón. Cierto, Peña (a mi juicio) no liberó al Chapo, pero que el criminal más buscado del mundo se te vuelva a escapar, y que no existan explicaciones para dicho escape, es porque los cimientos del edificio llamado México están endebles, es porque el Estado de derecho está débil, y en estas condiciones no se pueden lanzar reformas exitosas, no se puede mejorar al país. Se tiene que empezar por reformar lo que siempre se han negado a reformar, el Estado de derecho.

    Lo ocurrido es una humillación para el país en el mundo, como si fuéramos una suerte de hazmerreír, y nosotros no merecemos eso. Me da tristeza porque creo y estoy seguro de que México es mucho más que eso, que en éste país si existe gente que quiere hacer las cosas bien, trabajar y esforzarse. Es triste que relacionen a México con violencia, drogas y un gobierno corrupto; es triste que ya sea pan de cada día que los diarios extranjeros publiquen artículos que relaten como es que México está mal, sumido en la corrupción, que Forbes publique un artículo sobre nuestro país con el encabezado de «El país más corrupto del mundo«, tal vez a los más que odian al Presidente de forma fanática se sientan satisfechos, pero no la mayoría de nosotros.

    ¿Qué hicimos para llegar aquí? ¿Qué pasó? ¿Por qué cuando era niño, creía que en un futuro México iba a ser algo mejor y no lo es? ¿Qué tenemos que hacer para cambiar? ¿Qué podemos hacer para que podamos confiar en nuestros gobernantes y no nos den «atole con el chapo«?

  • El Chapo sale el sábado por la noche

    El Chapo sale el sábado por la noche

    «Y hasta con el Chapo perdimos en penales»

    El Chapo sale el sábado por la noche

    No sé que decirles, México es un país surrealista, es un país donde el «realismo mágico» se vive día a día, donde pasan las cosas más increíbles y más inesperadas. México es un país de broma, donde el «piensa mal y acertaras» se convierte en premisa válida. Y si no te gustaba Prison Break porque creías muy fantasioso e ingenuo pensar que alguien puede escaparse dos veces de diferentes cárceles de máxima seguridad, es hora de que vayas comprando las temporadas (o bueno, las puedes ver en Netflix).

    ¿Pero de verdad se escapó el Chapo como dicen? ¿De verdad excavó, o le excavaron un túnel de kilómetro y medio para que saliera del Penal de Máxima Seguridad del Altiplano sin que nadie se diera cuenta?

    ¿Se acuerdan de Daniel Arizmendi, el famoso «mochaorejas»? Recuerdo que cuando encarcelaron a este individuo, en la televisión afirmaron que lo tendrían en una celda especial donde no podría tener comunicación con el exterior porque era necesario tenerlo bien vigilado. ¿Por qué al capo más importante de México no lo vigilaron tan bien y podía comportarse como un prisionero más? ¿Por qué a un capo tan importante como él y quien ya tiene el antecedente de haberse escapado lo dejaron escaparse una vez más? ¿Por qué el Chapo estaba a las 9:00 PM en las regaderas cuando escapó? ¿Qué no hay protocolos y horarios en un penal de máxima seguridad? #NoEraPenal:

    Todos los días al Secretario de Gobernación le pregunto si lo tienes bien vigilado, porque evidentemente es una responsabilidad que hoy tiene a cuentas el Gobierno de la República asegurar que la fuga ocurrida hace algunos años nunca se vuelva a repetir – Enrique Peña Nieto en entrevista a León Krauze.

    Se pueden hacer muchas conjeturas, desde la versión más conservadora y «benévola» que dice que el Chapo efectivamente se escapó, hasta otras que dicen que lo soltaron y que se trata de cambios de estructuras de poder. Pero en todas las versiones posibles el hecho es vergonzoso. Que el Chapo se haya vuelto a escapar es una vergüenza, una humillación internacional. Me pregunto si a Peña Nieto será cuestionado en Francia tanto por políticos como por la prensa.

    Y es que puedes entender que un Presidente que lleva numerosas comitivas a otros países como si se tratara de un rey que puede hacer lo que quiera con las instituciones como si «el Estado fuera él» (aludiendo a Luis XIV) y que está implicado en actos de corrupción, pueda permitirse que el capo más importante no sólo de México «se te escape». En un país donde las instituciones no funcionan, pueden pasar tantas cosas mágicas e increíbles. Puedes entender que a un gobierno tan poco respetado, cuyo Presidente puede ser humillado con la mirada de su esposa, nadie más lo respete. Si el ciudadano promedio no lo respeta ¿Cómo podrá un capo tenerle algo de respeto al gobierno y corromper hasta donde se necesite para liberarse?

    Para que el Chapo Guzmán saliera, era evidente que se necesitaba comprar o amedrentar gente, cuando menos tuvo que llegar a los más altos niveles dentro del penal para permitir que eso sucediera. Esos altos niveles que deberían de reportarle diariamente a Osorio Chong sobre el Chapo, porque como decía Peña Nieto, él, supuestamente le preguntaba a Chong todos los días sobre el Chapo.

    Lo que está pasando es una humillación, una vergüenza internacional, una muestra de que nuestras instituciones son endebles, que cualquiera puede pasarse la ley por encima. Es penoso que un reo tan peligroso se te pueda escapar de tu prisión más segura y vigilada, pero es mucho más humillante que lo pueda hacer por segunda vez, eso en una nación normal no puede ocurrir.

    El Gobierno está rebasado, los cárteles de la droga parecen mostrar que son más fuertes que éste. El Gobierno es débil, los capos son cabrones. No hay Presidente, hay capos fugados y criminales que actúan impunemente sin posibilidad de que sean castigados.

    Y cuando sabes que la imagen de Peña Nieto no puede desdibujarse más, de pronto te pueden volver a sorprender.

  • Marchando por el Chapo – Esa sociedad dañada y pervertida

    Marchando por el Chapo – Esa sociedad dañada y pervertida

    Vivo en un país donde los patos le tiran a las escopetas. Donde el Gobierno es delincuente y los narcotraficantes son héroes. Donde bueno es el malo, y el malo es el bueno. Donde ante un atraco ya no se critica el accionar de los criminales, sino que se critica a la persona que fue víctima del atraco -¿Es que como se te ocurre sacar tu iPhone en la calle para hablar?-. Así es donde vivo, así es mi país «elMéxicodondenopasanada».

    Marchando por el Chapo - Esa sociedad dañada y pervertida

    Y por esto es de sorprender que en Sinaloa se hayan realizado manifestaciones a favor del «Chapo» Guzmán. Parecería una suerte de masoquismo colectivo combinado con un síndrome de Estocolmo agudo. Los manifestantes, que fueron mil, fueron menor cantidad que los tres mil que el pobre Chapo inocente dijo haber matado en sus primeras declaraciones. Los manifestantes salieron de blanco, como si se tratara de una manifestación por la paz. En las fotografías se puede apreciar a gente de toda clase social manifestándose, donde proliferan los trombones e instrumentos de grupos musicales norteños acostumbrados a componer narcocorridos.

    Mario López Valdés, gobernador de Sinaloa, mejor conocido como «Malova», afirmó que les dieron dinero y cervezas a los manifestantes, agua y tamales, y que esta manifestación fue organizada por familiares y amigos de los narcotraficantes. ¡Déjà vu! ¡Déjà vu!

    La sociedad en México está tan deteriorada que los niños de hoy aspiran a ser narcotraficantes. Influenciados por los narcocorridos, por la imagen del narcotraficante fuerte y el gobierno débil, y bajo el cobijo de una deteriorada familia, asumen que la «noble profesión» de narcotraficante es el camino más fácil que tienen para salir de su condición. Para esos niños, el narco es el Gobierno, y el Gobierno es un estorbo, algo espurio, sin valor. El narco tiene mayores posibilidades de proveer un aparente bienestar que el gobierno, y hasta cierto punto así es, hasta que el individuo termina ultimado por algún cártel rival, o el mismo al que pertenece, o por un combate entre policías y narcotraficantes, o en el más condescendiente de los casos, termina en la cárcel.

    Una defensora del Chapo Guzmán afirma que no los entendemos, porque no sabemos que es sufrir carencias y falta de oportunidades. Que no entendemos que le entran a «lo ilegal» porque así ellos no tienen que pagar impuestos caros que nunca se utilizan para cosas buenas, porque los narcotraficantes les proveen un mejor estilo de vida y mayores oportunidades que el Gobierno. Su testimonio nos deja en claro que la debilidad e incapacidad del gobierno, ha hecho que proliferen este tipo de grupos que se alimentan, en parte, de las necesidades de los individuos.

    Para «salvar a México» falta mucho. No basta con la detención del Chapo, se necesitan combatir las causas que hacen que estos grupos criminales subsistan. Aunque se acabara con todos los cárteles de tajo, si el caldo de cultivo sigue ahí, entonces no necesitaremos mucho tiempo para ver el surgimiento de nuevos cárteles, que incluso podrían llegar a ser más peligrosos y violentos.

    Mientras, yo vivo en este país con una gran contradicción. Donde los buenos son malos, y los malos son buenos.

  • Peña Nieto, Chapo Guzmán, Pedro y el lobo

    Peña Nieto, Chapo Guzmán, Pedro y el lobo

    ¡Que el Chapo no es el Chapo! 

    Que hay dos, que hay tres, que ahorita está en Mazatlán observando su detención desde la comodidad de su hogar. Pero es que Peña Nieto no sabe leer, ¿Entonces cómo lo va a agarrar? ¿Por qué lo agarraron en un condominio «normalito» y no en una casa «súper lujosa»? ¿Por qué no se ve tan viejo? ¿Por qué tiene la nariz diferente?

    Peña Nieto, Chapo Guzmán, Pedro y el lobo

    Yo estoy seguro que sí se trata del Chapo Guzmán. Y que estos cuestionamientos tienen que ver más bien con una desconfianza grandísima que el ciudadano le tiene a los gobernantes. Es una reacción desde el punto de vista psicológico normal (hasta cierto punto). Un individuo no va a confiar en alguien que constantemente le ha estado mintiendo. Pero eso no implica que todos sus actos sean siempre una mentira.

    Lo del Chapo es como la historia de Pedro y el lobo. Los gobernantes, y en especial este gobierno, se han acostumbrado a mentirnos. Que no compraron ni un sólo voto, que con la Reforma Energética la luz va a bajar inmediatamente. Entonces ahora que detienen al Chapo Guzmán, resulta que no mucha gente lo cree. Algunos incluso se preguntan como Peña Nieto tuvo la capacidad de agarrarlo (ignorando que detrás de ese cerebro pequeño existen fuerzas de inteligencia con cerebros mucho más grandes).

    Naturalmente detrás de todas estas relaciones Gobierno – narcotráfico, hay muchas cosas que no sabemos, que ignoramos, cosas que no salen a la luz, con lo cual muchas veces las versiones oficiales pueden diferir (deliberadamente) de la realidad. Pero por naturaleza, a los humanos no nos gusta quedarnos con la duda, y es por esto que reconstruimos la historia en base a pruebas y suposiciones que estrictamente no son suficientes como para crear un argumento sólido. Entonces surgen las teorías de la conspiración. Y si la versión oficial nos miente, entonces dicha teoría tiene que ser verdad.

    Hay incluso discusiones más importantes que se pueden dejar del lado debido a que el individuo gasta más energía en tratar de convencer a los demás de su teoría de la conspiración. Si es el Chapo o no es, genera más ruido que la afirmación de un ex funcionario de la DEA, de nombre Phil Jordan, quien afirma que el Chapo Guzmán, financió la campaña de Peña Nieto, un tema que es delicadísimo. Phil Jordan se pregunta como es que después de que ocurriera esto, el Chapo terminara en la cárcel, y supone que algo malo pasó entre el PRI y el Chapo posteriormente. Ese es un buen punto de discusión que puede llevar a más cuestionamientos y descubrimientos. Pero por un decir, en base a dicha afirmación, no se podría crear una teoría que diga que «el Chapo es una estrategia de la masonería coludida con el gobierno de Estados Unidos que busca privatizar…»

    Y al final, es una afirmación de un ex funcionario, lo cual no comprueba con cabalidad que lo que afirma sea verdad. Aunque tampoco se me haría raro que así fuera.

    Los mexicanos somos buenos para fabricar teorías de la conspiración. Posiblemente es un mecanismo de defensa, posiblemente tiene que ver con que a veces la realidad puede tener a acercarse más a algo parecido a una teoría conspiranoide que a la verdad oficial. Y a esto hay que agregarle, sí, que mucha gente (de cualquier parte del mundo, y en varios de los casos con un IQ no muy alto) tiene la costumbre de creerse cualquier teoría de la conspiración. Que si Elvis sigue vivo, que Paul McCartney murió hace mucho tiempo, que el HAARP y demás.

    Por eso yo no creo que haya dos chapos. El único que existe está en la cárcel. Pero tampoco me fío del Gobierno que presume que es un combate frontal al problema del narco, debido a que, muchos cabecillas históricos han sido aprehendidos, y el narco ha… seguido creciendo.

  • La detención del Chapo Guzmán – Primeras impresiones

    La detención del Chapo Guzmán – Primeras impresiones

    Del efectismo y los anti héroes. 

    ¡Capturamos por fin al Chapo Guzmán! ¡Después de que el PAN en 12 años no pudo hacerlo así como tampoco no pudieron hacer las reformas que nosotros si pudimos (no mencionar que nosotros las bloqueamos por 12 años)!

    La detención del Chapo Guzmán - Primeras impresiones

    No se puede no estar de acuerdo con la captura del Chapo. Es alguien que como narcotraficante hizo mucho daño al país y debe estar en la cárcel. Pero debemos entender que el Chapo es parte de un problema, y no que representa todo el problema como tal. Entonces no podemos suponer que con la detención del Chapo el problema del narcotráfico habrá terminado. ¿Qué tan buena noticia es? Depende del móvil que orilló a los gobiernos de México y Estados Unidos aprehenderlo. Si el Gobierno de Peña Nieto lo aprehendió como parte de una estrategia para acabar con el narco, podría considerarse buena (aunque se deberá tomar en cuenta lo acertada de la estrategia como un todo), pero si no es así (y es lo que me preocupa) que sea una medida efectista, mediática, entonces no pasará más allá de la detención de un personaje.

    Tomamos el caso Elba Esther Gordillo. Cuando la detuvieron, a mucha gente se le vino a la cabeza la idea de que tal vez podría ser el inicio un cambio. Al mismo tiempo que eso ocurre, se propone una Reforma Educativa, con lo cual causan una impresión reformadora. Pasó un año y hemos visto que dicha reforma quedó en nada, que se decidió cancelar la prueba Enlace, la cual con todo y sus múltimples defectos, era la única herramienta para medir el desempeño de los maestros y las escuelas. La decisión de aprensarla tuvo un móvil no sólo efectista, sino de ajuste de cuentas.

    En el caso del «Chapo» Guzmán, no se podría descartar un móvil parecido. Pensando mal y maquiavélicamente se puede ver así: Primero como un impacto mediático. Peña Nieto se presenta como el reformador, como el que está moviendo a México. Aparece en la revista Time, lo elogia alguno que otro medio extranjero, y ahora con esta detención, podrán considerarlo como el Roosevelt mexicano, como una suerte de un nuevo Nelson Mandela, nada más que más guapo. Desde nuestra perspectiva maquiavélica, podríamos pensar que esta captura le podrá servir para debilitar aún más a la oposición. El PAN no pudo detener al Chapo ni aprobar las reformas, nosotros sí ¿Quién carajos votaría por el PAN cuando el PRI lo puede todo?. Con el PRD no hay tanto problema, porque AMLO, sin querer, ya le está haciendo el trabajo sucio. Desde esta perspectiva funciona y muy bien. Seguramente Peña Nieto registrará cierta alza en la percepción que la sociedad que tiene de él.

    El problema es de forma y fondo, porque tomando en cuenta las formas solamente, analizándolo todo frívolamente, Peña Nieto es el estadista del siglo. Reformador, férreo combatiente del narco, galán, moderno. El problema viene cuando analizamos el fondo, cuando nos damos cuenta que muchas de las reformas aprobadas no cambian el estado actual de las cosas, lo hacen para mal (Reforma Hacendaria), lo hacen para seguir igual (Reforma Educativa), lo hacen a medias (Reforma Política), y de entre todas sólo se puede esperar cierto cambio con la Reforma de Telecomunicaciones (que toca más bien a Slim y no tanto a Azcárraga), y la Reforma Energética, la cual tiene que pasar todavía por esa prueba llamada «leyes secundarias» que podrán hacer la diferencia entre una apertura efectiva y otra que beneficie a ciertas élites cercanas al gobierno.

    Puedo aplaudir la detención del Chapo Guzmán, y reconocerle al Gobierno haberlo hecho, es una detención histórica, pero no puedo festejar aún. Sólo se puede festejar cuando veamos una mejora sustancial en la seguridad nacional, sobre todo aquella que está afectada por los cárteles.

    Las películas concluyen con la detención y aniquilamiento del villano. La realidad no siempre es igual, es algo mucho más complejo, y el villano solamente representa una parte de la estructura.

  • Los cárteles mexicanos. El territorio del narco

    Navegando por Internet me encontré un ilustrativo mapa de los cárteles mexicanos, que elaboró la agencia de creación visual Column Five, en colaboración con Good Magazine. Creo que ya después de esto me doy cuenta que efectivamente hay una guerra en el narcotráfico, no solo en contra de ellos, sino entre ellos. Al ver dicha ilustración, me recordó mucho a la II Guerra Mundial, a la división de territorios entre los países aliados y los países del eje.

    Caramba, después de ver esto, no veo por donde se pueda ganar la «guerra contra el narcotráfico«, son demasiados cárteles (y tómese en cuenta que sólo aparecen los más importantes) y entre ellos cubren todo el territorio. Cada uno tiene una pequeña porción, pero me brinca ver que el cártel de Sinaloa, quienes presuntamente tienen protección del gobierno federal, abarque casi todo el territorio nacional (excepto el golfo de México, que está en el poder del cártel del golfo). Queda con esto claro que el territorio del narco tiene mayor cobertura que el «Territorio Telcel».

    También véase por qué ha aumentado la violencia. Esto no solo se debe a la mano enérgica del gobierno, como muchos suelen presumir. Sino que los carteles se han dividido. Antes la intención era hacer una gran federación que controlara los flujos de mariguana y cocaína por el país. y así se mantuvo por varios años, pero hubieron rupturas que provocaron esta guerra entre carteles, más el surgimiento de nuevas organizaciones.

    Para ver el gráfico, hagan clic sobre la imagen para obtener una versión ampliada: