Etiqueta: Carmen Aristegui

  • Transición – Carmen Aristegui

    Calificación: 4 de 5

    Transición es un libro necesario para entender, valga la redundancia, la transición de la democracia en México. La autora de este libro, Carmen Aristegui (ayudado por Ricardo Trabulsi con las fotografías), se dió a la tarea de entrevistar a varios de los personajes importantes del mundo político e intelectual de México para ver que opinaban sobre la transición de la democracia en México.

    Aristegui fue atinada a la hora de elegir a los entrevistados. Hay mucha variedad, desde políticos e intelectuales de derecha, hasta las personas que representan a la izquierda. Podemos ver a personajes tan disímiles como Diego Fernandez de Cevallos (a la hora que escribo este post está secuestrado, muerto o quien sabe) o Andres Manuel López Obrador. Lo cual hace que el lector pueda compaginar diferentes versiones y sacar sus propias conclusiones sobre que es lo que ha pasado con la democracia en México.

    El libro es muy completo, y es un compendio que era necesario que se lanzara a la luz pública, porque le dá al lector más herramientas para que tenga criterio político al conocer la opinión de quienes conforman la política en México. Creo que hay que agradecerle a Carmen Aristegui el esfuerzo para contactar a todos estos personajes, y hacer lo posible por obtener información de calidad de ellos.

    También creo, que Carmen Aristegui pudo haberle sacado «más jugo» a algunos de los entrevistados. Porque mientras vemos algunas entrevistas muy completas, vemos otras donde hace falta algo. Sobre todo quise escuchar más cosas de Manuel Espino y de Enrique Krauze, dos personajes con mucho intelecto, con los cuales Aristegui no logra obtener la misma calidad de información que con otros como Cuauhtemoc Cardenas, o Carlos Fuentes. También si bien Aristegui se esfuerza por mostrar objetividad en este libro, en algunos puntos flaquea y muestra sus tendencias de izquierda. Eso lo noté al ver como era tan incisivo con personajes con Diego Fernandez de Cevallos, y verse más dócil con personajes de izquierda como Monsivais o el mismo López Obrador, aunque no creo que haya sido tan parcial como lo sugieren otras reseñas.

    ¿Quienes son los entrevistados?: Luis H. Alvarez, Manuel Bartlett, Roger Bartra, Manuel Camacho Solis, Cuauhtemoc Cardenas, Jorge Carpizo, Jorge G. Castañeda, Santiago Creel, Juan Ramón de la Fuente, Miguel de la Madrid, Denise Dresser, Diego Fernandez de Cevallos, Vicente Fox, Carlos Fuentes, Miguel Ángel Granados Chapa, Rosario Ibarra, Enrique Krauze, Francisco Labastida, Andres Manuel López Obrador, Alonso Lujambio, Lorenzo Meyer, Carlos Monsivais, Porfirio Muñoz Ledo, Luis Carlos Ugalde y José Woldenberg.

    Con los que me quedé ganas de leer fueron con Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, pero la autora del libro aclara que trató de hacer contacto con ellos y no obtuvo respuesta alguna. A mi parecer, las entrevistas que más me gustaron fueron con Cuauhtemoc Cárdenas, Juan Ramón de la Fuente, Denisse Dresser (creo que comparto con ella la mayoría de sus afirmaciones), el mismo Diego Fernandez de Cevallos, Carlos Fuentes, Lorenzo Meyer y José Woldenberg. El que menos me gustó fué Monsivais, no se, tiene una visión tan rojilla que ni AMLO le llega a los pantalones; tampoco me gustó Luis Carlos Ugalde, de AMLO escuchamos lo mismo de siempre (el complot, la oligarquía), y de Bartlett o Labastida, escuchamos simplemente justificaciones y chaquetas mentales.

    Vale la pena mencionar que el punto neurálgico de este libro, son las declaraciones de Miguel de la Madrid, porque de la entrevista de este libro surgió la polémica en torno a la partida secreta que usó Carlos Salinas de Gortari (en español, que se robó dinero), el cual dijo que De la Madrid  estaba senil y fué obligado a retractarse por sus declaraciones.

    También se toca el tema de Peña Nieto y la campaña mediática que está haciendo principalmente Televisa en aras de las elecciones del 2012. De esto nos encontramos muchos puntos de vista, todos interesantes.

    El libro, con todo y todo es altamente recomendable y lo recomiendo a todos los que estén interesados

  • Carmen Aristegui.

    Allá en la Unión Soviética, en aquellas épocas de dictadura Stalinista (con la «t» para que no vayamos a confundirlo con la dictadura salinista), este dictador en cuestión buscaba acallar a todos los intelectuales contrarrevolucionarios, o que pudieran hacer una crítica de su gobierno; incluso las «fe de erratas» eran castigadas. En la Rusia de Stalin, si a alguien se le ocurría escribir mal de el, lo mejor que le podía ocurrir, es que lo exiliaran a los fríos terruños de Siberia.
    Stalin en su dictadura, mandaba a confiscar todos los libros que no llevaran la corriente marxista-leninista-stalinista impregnada en estos. Es mas, ni siquiera era tan costeable pensar en huír a otro país, porque los servicios de inteligencia los persegúian (cosa que le pasó a Trotsky cuando lo mataron en Coyoacán). Para Stalin, todos estos críticos eran unos capitalistas e imperialistas del demonio; o trotkistas cuando menos (lo que en realidad era peor para el).

    Las cualidades de una sociedad madura y desarrollada, es que existe la libertad de expresión para todo tipo de pensamiento; porque el hombre tiene la capacidad de razonar toda la información. Y no se, pero desde un tiempo para acá se han desatado polémicas sobre el cese de ciertos periodistas que no entran en la misma corriente ideológica del gobierno actual, o que critican a este. Primero fué con Gutiérrez Vivó y el fin de Monitor, y ahora ocurre esto con Carmen Aristegui. ¿será pura coincidencia o no lo será?.

    Pero esto es algo que preocupa. En un país con demasiadas desigualdades económicas, parece que se quieren callar a esas voces que reclaman esas desigualdades; parece que el Status Quo nos quiere decir que no hay muchos problemas cuando si los hay. Y yo creo que no necesitamos que las corporaciones o el gobierno tomen mano para decirnos que el peje es nefasto, eso ya lo sabemos (bueno, no todos); pero vemos quienes sabemos dicernir la información que nos llega de los diferentes espectros ideológicos; y en caso de que esas órdenes vinieran desde arriba, se estaría cometiendo un muy grave, pero muy grave error; que mas bien recuerdan no solo a las épocas Salinistas, sino también a las «Stalinistas».

    Yo creo que así como hay muchos comentaristas de derecha valiosos, también Carmen Aristegui lo es, y pienso que es una de las voces importantes de México. Su foro está abierto como todos (no digo «estaba» porque tiene todavía su programa en CNN), es una mujer que lucha, que no es títere de nadie, ni del gobierno, ni del PRD; y por tanto es indispensable como parte de la tan necesaria libertad de expresión que necesita el país.