Carmen Aristegui, esta señora que siempre ha sido objeto de críticas, incómoda para el poder, se le ama o se le odia. Decidí escribir esto a raíz de mi otro artículo donde hacía un pequeño análisis de muchos opinólogos de México, y pensé que Carmen Aristegui merecía su propio artículo. Lo que voy a decir es incómodo tanto para los que la aman como para los que la odian, y es que hay que ser realistas, en México muchos no saben pensar y hacen evaluaciones por medio de clichés o por lo que «todo el mundo dice», que si Aristegui es Dios, o es parte de una conspiración chaira-telefónica para desestabilizar el gobierno de Peña Nieto.
Lo voy a decir así, Carmen Aristegui en líneas generales es buena, como periodista de oposición cumple, y por lo tanto tiene una función en esto poco que queda de democracia en México. Pero en general no se me hace tan excelsa como algunos dicen, tiene algunos defectos como periodista, los cuales hemos visto a lo largo de la trayectoria de su carrera. Un ejemplo, el tema del alcoholismo del ex Presidente Calderón basado en una manta sacada en el congreso (aunque de ninguna forma era razón para ser censurada como lo intentó hacer Felipe Calderón, por cierto, el único intento de censura en todo su gobierno que le conocí), y algunos otros temas.
Algunos asumen que es la reina de la objetividad, y los críticos la regañan por no serlo, cuando en realidad es muy complicado esperar objetividad absoluta de algún comunicador. Aristóteles no se equivocó al afirmar que el hombre era un «animal político».
-Pero Cerebro, Aristegui sí es muy objetiva, Aristegui dijo en su programa que era ella muy objetiva, y como lo dijo Aristegui, entonces es verdad.
-Cerebro entiende, Aristegui está vendida, forma parte de una oscura conspiración orquestada por el anti-capitalista Andrés Manuel López Obrador, en contubernio con el mayor capitalista del mundo Carlos Slim. ¿Por qué no critica al Peje, a ver a ver? ¿Ves como Aristegui quiere desestabilizar la transformación que está llevando a cabo nuestro Presidente Enrique Peña Nieto?
Que Aristegui tire para las izquierdas no es un secreto ¿Y tiene algo eso de malo? No, no lo creo. Así como se necesitan periodistas de derecha y de centro, también se ocupan periodistas alineadas con la izquierda. Eso es algo que le achacan mucho sus críticos, sobre todo aquellos que simpatizan con Enrique Peña Nieto, y quienes creen que forma parte de una conspiración diabólica.
Por ende, naturalmente el periodismo de Aristegui tiene un sesgo (que no reconocen sus más fervientes seguidores), pero funciona, porque se necesita periodismo de todos lados. El problema es creer que ella es poseedora indiscutible de la verdad, cuando el trabajo del ciudadano responsable es verificar varios puntos de vista diferente y llegar a sus propias conclusiones. Endiosar a algún periodista puede nublar el espíritu crítico del individuo.
-Cerebro, pero sí debe de ser completamente objetiva y no lo es porque no saca las casas de López Obrador, yo por eso leo puro machín, a Ciro Gómez-Leyva, a Pablo Hiriart, ellos son completamente objetivos, por algo se les premia con su cheque.
Aristegui es una buena periodista, pero no es un Dios. Le reconozco su trabajo y su vocación por el periodismo, pero no podemos negar sus limitaciones y preferencias. En lo particular me gusta más escuchar a Denise Dresser y alguno que otro opinólogo que pulula en las columnas de los periódicos.
#FueraLauraBozzoDeMéxico Sólo una televisora como Televisa (bueno, y TV Azteca también) puede tener la desfachatez de presentar a una persona como Laura Bozzo como opinóloga pública. Para las masas, una persona que humilla a los participantes en su programa en un acto de morbo y trasgresión de la dignidad disfrazado de justicia social, puede convertirse en un líder de opinión con su hipnotizante frase «¡Qué pase el desgraciado!
Se entiende la presencia de Laura Bozzo entendiendo a Televisa, y su clara intención de mantener enajenada e ignorante a la gente. Cierto que lo ocurrido en Guerrero ha dado mucho de que hablar, empezando porque el problema se hizo más grande debido a que la corrupción de las autoridades que no prestaron atención dejaron un coctel explosivo a la espera de que un huracán lo hiciera explotar. También porque Peña Nieto no quiso «mojarse los pantalones» hasta que llegaron las críticas en las redes sociales, o porque López Obrador, en un tweet demasiado infortunado, aprovechó la tragedia para invitar a la gente a «llevar productos para apoyar a los maestros marchistas». Pero lo de Laura Bozzo no tiene perdón.
Esta mujer fue a hacer «como que ayudaba» a la gente en Guerrero con ayuda del Gobierno del Estado de México, quien le facilitó toda la ayuda a Televisa para llevarla a montar un show. Carmen Aristegui por medio de un reportaje, la evidenció.
Parece una situación frívola. Pero en realidad tiene mucho de fondo, y es como nuestros gobernantes son cómplices de penosos actos promovidos por una televisora, de un Estado de México donde Eruviel Ávila ha convertido el Informe Presidencial en… un talk show (paradójicamente). Cuando se supone, están promoviendo una Reforma Educativa, llevan ignorancia a las masas, y presentan a esta mujer, promotora de la dictadura de Fujimori, odiada en Perú por escándalos políticos, y presentadora de un programa que denigra a la gente a cambio de morbo que vende espacios publicitarios, como una líder social, como una persona que dice, ama a México, cuando ni siquiera ha amado a Perú, su país natal.
Laura Bozzo tuvo todavía la desfachatez de retar a Carmen Aristegui al aire, como ella sabe hacerlo, con groserías, aludiendo al sentimiento y a la manipulación, incluso con cierto grado de mesianismo al afirmarse querida por todo México. Claro, insultando a quienes no piensan como ella:
El problema es que las masas, la gente que vive en la ignorancia, y que es mayoría todavía en México, creerán que Laura Bozzo como líder de opinión, dice la verdad, y no sabrá que todo aquello fue un montaje. Bozzo cuestiona a Aristegui sobre el caso de Zongolica para cuestionar su reputación, pero si hiciéramos el mismo ejercicio, Bozzo tendría que responder a centenares de preguntas más controversiales, que tienen que ver no sólo con Perú, sino con México.
Es penoso que esta sea la televisión mexicana. Que se use de esta forma para malinformar a la gente, y que los medios sean cínicos en aras de mantener a la población ignorante.
Lárgate Laura Bozzo, si en «el Perú» nadie te quiere, menos aquí. Mal Televisa, como siempre, muy mal, marioneta del gobierno encabezado por otra marioneta, promotora del autoritarismo, destructora de valores, de hogares.
En México, en tan solo un año, se nos han ido 3 figuras intelectuales que marcaron época en la sociedad. Carlos Monsivais, Germán Dehesa y ahora Miguel Angel Granados Chapa. 3 figuras a las cuales muchos estaban acostumbrados a leer. Al primero, en el diario El Universal, a los otros dos, en el Reforma. Gran parte de estos personajes contribuyeron a la construcción de lo que podemos llamar «democracia» en México. Ellos vivieron las etapas más dolorosas de la represión autoritaria del PRI. En algún momento fueron silenciados y amenazados por el entonces Gobierno Federal. Estas 3 personas que menciono fueron partícipes en alguna forma del movimiento del 68 y conocieron las entrañas de un país que hasta le fecha no termina de «cuajar».
Ellos ya se fueron, pero la pregunta es ¿quién ha llegado para suplirlos?. Es una pregunta difícil de contestar. Existen otras personas más jóvenes nacidas en la década de los 60’s como Denise Dresser, Carmen Aristegui (esta última más que intelectual es una periodista) o el libertario Sergio Sarmiento, pero en realidad no se ven intelectuales que suplan a la vieja ola que está por irse, en la juventud mexicana no vemos quienes estén dispuestos a tomar ese papel.
La doctrina neoliberal (que paradójicamente está sustentada en las ideas de intelectuales como Ayn Rand, Friedrich Hayek o Ludwig von Mises) ha provocado que en la educación se priorice la técnica sobre las humanidades. Para muchos economistas y políticos de derecha, la filosofía y las ciencias sociales son una pérdida de tiempo, porque afirman que no producen valor agregado a la economía, como si esta fuera la única que determinara el desarrollo de un país. Entonces en un ambiente así, los espacios para los filósofos, sociólogos y estudiosos de las ciencias sociales se reducen. Es cierto, hay muchos mexicanos que optan estas carreras, y de hecho son muchos (si no es que demasiados), pero en un ambiente económico puramente mercantilista no encuentran un lugar donde expresar sus ideas.
México ha sido un país rico en ciencias sociales (sobre todo por la influencia europea), pero esa riqueza parece diluírse. El problema que debe preocupar en México sobre la pérdida de la intelectualidad no tiene que ver tanto con el desarrollo económico, sino con la procuración de la democracia y la justicia. Ellos se encargan de analizar el panorama social y político de México y a su vez lo hacen accesible al público. Ellos no producen riqueza per sé, pero si son capaces de analizar el sistema social y económico desde su punto de vista, mostrarnos sus virtudes y sus defectos, logran desmenuzar la problemática del país y generar conciencia en los ciudadanos.
No solo eso, también ellos son capaces de relatarnos nuestra historia (como bien lo hace Enrique Krauze) y de hacernos conscientes sobre las bases en la que está cimentada nuestra sociedad. Y ahí es donde fallan los tecnócratas que se empecinan en ignorar a los intelectuales, puesto que ellos aplican recetas económicas sin analizar sobre la base social y la idiosincrasia de la nación, como si meras fórmulas y tecnicismos económicos fueran a traer el progreso de una nación. Los intelectuales son capaces de mostrar esa base, y si los tecnócratas o economistas no fueran cerrados ante el análisis de los primeros, podrían aplicar sus teorías económicas adaptadas a la realidad de la nación.
Las naciones más prósperas son aquellas que saben utilizar un correcto balance entre la correcta aplicación de políticas económicas y fomento del emprendurismo, y el fomento a las ciencias humanísticas y sociales. Por eso países como Noruega, Suecia, Dinamarca, Suiza, entre otros, gozan de un gran nivel de vida. La economía de mercado y la tecnocracia no debería ser un sustituto del intelectualismo, más bien deberían de complementarse y retroalimentarse. Pero el día en que desaparezcan los intelectuales en pro de una economía consumista y mercantilista, estaremos serios problemas.
En este blog siempre he buscado paladines a quien atacar, los cuales tienen posturas un tanto extrañas o incongruentes, o ya de plano están deschabetados. Lo he hecho con personajes de derecha (Carlos Mota, Carlos Marin, el Presidente Calderón) y de izquierda (López Obrador, Fernández Noroña). Pero ahora si me encontré a uno bueno, a un periodista al cual no había tenido tiempo de escuchar, y a pesar de que siempre lo había catalogado como de derecha (convive con los poderes de facto, con Televisa, con el Teletón, y un largo etc.) me habían gustado sus propuestas como las de quitar a los plurinominales. Pero me topé con un videíto (el cual pueden ver al final del post) el cual me llamó mucho la atención, por fín conocí a Pedro Ferríz de Con.
El video es un largo monólogo donde el periodista se la pasa criticando a Carmen Aristegui y a la izquierda. Aquí quiero hacer un paréntesis y recalcar que Pedro Ferriz de Con en su tiempo despidió a Carmen Aristegui de Grupo Imagen por no ajustarse a su línea periodística, a partir de ahí Pedro Ferriz de Con y Carmen Aristegui rivalizaron, lo cual explica que Ferriz de Con sea muy duro con ella, y muestre inclusive signos de resentimientos (¿o envidia?), pero vamos a empezar. Pedro Ferriz de Con habla de que en México existe una izquierda nociva, señalando a López Obrador y a Fernández Noroña como parte de esta, lo hace tajantemente y con insultos (sin llegar a las palabras altisonantes pero poco le faltó). Debo decirle a Ferriz de Con que estamos en una democracia incipiente, que por lo tanto, tanto a la «izquierda» como a la «derecha» les hace falta madurar, todavía hay signos de intolerancia en ambas corrientes, pero es algo que afortunadamente se cura con el paso del tiempo si se mantiene dicha democracia.
Pedro Ferriz de Con al parecer forma parte de la «derecha intolerante» al decir que la izquierda y sus comunicadores (como en este caso Aristegui) se creen dueños de la verdad, cuando él también cree ser dueño de la verdad en el monólogo. Aristegui es una periodista de izquierda y efectivamente, sus comentarios tienden a dicha ideología, pero yo nunca he visto que la periodista critique o insulte directamente al Presidente Calderón, lo más que ha hecho es preguntar si ha tenido un problema de alcohol. Tal vez sería cierta la analogía que hace al decir que que pasaría si Manuel Espino (de extrema derecha) sacara una manta tachando a López Obrador de alcohólico, tal vez su reacción si sería diferente dada su posición ideológica, pero los niveles de intolerancia entre Aristegui y Ferriz son diferentes. Aristegui le da cabida en su cabina a esa «izquierda intolerante o nociva como lo llama Ferriz de Con» pero ella al menos no ha mostrado signos de intolerancia. Pedro Ferriz de Con ataca a López Obrador y a sus huestes izquierdistas de manera flagrante, y ese si es un signo de intolerancia marcada, el es el que ha puesto la etiqueta de izquierda nociva, y describió a López Obrador como lo peor, de hecho, difundió «hechos en base a un rumor» (de lo mismo que critica a Aristegui). Un claro ejemplo, dice que López Obrador haría pactos con el EZLN como se muestra en el video, pero parece que no investigó bien, porque el Subcomandante Marcos es un acérrimo crítico de López Obrador. Con un talante intolerante, Ferriz de Con decía que si hubiera ganado López Obrador, hubieran nacionalizado todas las empresas y hubiera hundido al país.
Me viene a la mente otra cosa que dijo de AMLO. Dice que el no combatiría al narcotráfico como lo hace Felipe Calderón y que más bien los narcotraficantes serían sus amigos, que de hecho Ferriz de Con por criticar tan duramente al «peje» recibió amenazas de narcotraficantes; eso podría ser cierto, no lo dudo. Pero lo cierto es que todos los gobiernos y candidatos benefician a cierto cartel. El PAN siempre ha beneficiado al Cártel de Sinaloa, bajo la presidencia de Fox salió el Chapo Guzmán vestido con el uniforme de la PFP (Eso de que salió en un carrito de lavandería como asegura la versión oficial es una mentira porque en el penal hay sensores de calor y movimiento que detectarían los movimientos de un gato. Lo documenta Anabel Hernández en su libro Los Señores del Narco). El diario El Mundo de España (un diario de derecha, curiosamente) dice que el gobierno actual protege al Cartel de Sinaloa al cual pertenece el Chapo Guzmán, De hecho Estados Unidos (en este caso la consultoría Stratfor) dice que encubre Calderón a El Chapo para mermar otros cárteles.
Pero ahí no queda la cosa, hablando de narcotráfico, tendríamos que ver donde está parado Pedro Ferriz de Con. Grupo Imagen es parte del Grupo Empresarial Ángeles, que es todo un corporativo empresarial que incluye hospitales, hoteles y otros giros, del cual son dueño los Vazquez Raña. Pues sucede que Anabel Hernández en su libro Señores del Narco, muestra (con documentos), que los Vázquez Raña escondían y permitían estacionar en su hangar del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México aviones del Señor de los Cielos, del Chapo Guzmán y del Güero Palma.
Es cierto que a Felipe Calderón se le critica demasiado, se le insulta muchas veces sin pruebas y de una forma infantil (sobre todo en las redes sociales), eso habla de que estamos en una etapa que todavía debemos superar: La tolerancia. Pero Ferriz de Con llega al grado de alabar a la investidura presidencial. Y no solo eso, como buen periodista derechista es amigo de todos los poderes de facto y nunca se mete con los monopolios o empresas que no pagan impuestos. El habla de una izquierda nociva, que según el destruye porque critica, pero a mí se me hace que lo que hace la izquierda es fracturar más al país en complicidad con la derecha. Y también se equivoca en otra cosa, dice que la izquierda no es propositiva, de cierta forma si lo es, le falta todavía un camino pero tampoco está quieta. López Obrador tiene su proyecto alternativo de nación segmentado en varios puntos, que no esté de acuerdo, y crea que no tienen sustento es otra cosa.
Pedro Ferriz de Con se mete con Noroña por las actitudes infantiles que tiene en el congreso, pero Ferriz cae en el mismo juego del diputado del PT, nada más veamos el mensaje que Ferriz dejó en el Twitter de Noroña: @fernandeznorona si hablamos de pocos arrestos, sabes que estoy a tus órdenes el día que te apetezca que te rompa la madre!!!! amigo. Pregunto ¿han visto a Aristegui caer en esas conductas alguna vez?. Yo no. ¿entonces quien es más tolerante y quién se cree más dueño de la verdad?.
También el periodista de Grupo Imagen se pregunta por qué Aristegui trabaja para CNN. Dice que la contrataron porque a CNN está encantada de dar malas noticias de México porque le sube su rating (que para CNN hablar mal de México es un buen negocio). Me preguntaré. ¿No será también un buen negocio, hablar muy mal e insultar a López Obrador, el cual tiene una desaprobación por la mitad del país?. Yo recuerdo que un jefe que tenía, declarado ultraderechista decía que le encantaba escuchar a Pedro Ferriz de Con porque el sí le decía las verdades al «peje».
Si hablamos de periodismo democrático, creo que Aristegui le lleva un trecho en la carrera. Parece que a Ferriz de Con le incomodan las opiniones que no sean como las de él. Es un periodista de derecha pero de seguro no se califica como tal, cree ser objetivo al decir que si hay buenas izquierdas y pone el ejemplo de Felipe González de España. En este punto peca de lo mismo que también peca Aristegui, de creer que sus opiniones no tienen ningún sesgo ideológico. Por el amor de Dios, es muy marcado en Pedro Ferriz de Con.
Lástima de periodista, pero pues su presencia es necesaria como parte del ejercicio democrático. Dentro de su grupo también se encuentra Carlos Mota, al que he criticado en diversas ocasiones por tener una versión demasiado materialista del mundo. A continuación les dejo el video donde critica a Carmen Aristegui sobre el cual me basé en hacer la crítica
Señoras y señores, para todos los que deseaban volver a escuchar a Carmen Aristegui, lo podrán hacer. MVS ha confirmado que el 21 de Febrero de este año (es decir, la semana entrante), Carmen Aristegui regresará al aire. A la vez, MVS ha dicho que podrá a un defensor de audiencias que evaluará los contenidos con sustento en el código de ética. ¿Que fué lo que ocurrió?, no lo sabemos. Aristegui había planteado su regreso a MVS alegando que había una presión por parte de la presidencia, nunca habló mal de los Vargas, de hecho «los defendió de las presiones que tenían por las concesiones».
La pregunta queda en el aire ¿hubo presión o no por la parte de la presidencia?. Yo me atrevi a aseverar que sí dadas las circunstancias. Pero en realidad no sabremos si esto ocurrió. Si MVS dió aviso a Los Pinos de su despido era porque mínimo, tenían miedo a que fueran a retirarle la concesión por la pregunta que realizó Carmen Aristegui. No sabremos que hablaron Aristegui y Vargas, eso quedará entre ellos. No sabremos si desde Los Pinos se retractaron al ver que «el tiro les salió por la culata» y les comunicaron a MVS que no se preocuparan por ello porque ya no iba a haber consecuencias si le regresaban el trabajo a Carmen Aristegui.
La libertad de expresión en México se mantuvo en vigilia por varios días, lo bueno es que terminó ganando. Creo que influyó mucho la presión de la gente para que Carmen volviera a tener su espacio y eso es bueno. Porque tanto los medios de comunicación y las autoridades se están dando cuenta el costo político y económico que les puede representar coartar la libertad de expresión. ¿Quienes ganan?. Creo que ganan todos. Gana MVS cuya credibilidad quedó en duda pero que ahora queda reafirmada, Gana Carmen Aristegui al recuperar su espacio, gana el presidente al haberse sacudido esa «etiqueta» de autoritarismo que le habían pegado, gana la libertad de expresión y gana la democracia.
Creo que lo único que creo que tiene que entender Carmen Aristegui, es que no puede hacer preguntas sobre bases tan endebles. No fué ninguna justificación como para que la corrieran o la callaran. Pero si creo que pudo haber ahondado más o investigado más sobre el tema antes de lanzar la pregunta. Tal vez hubiera sido más prudente haberle preguntado a Fernández Noroña por qué afirmaba que Felipe Calderón tenía un problema de alcoholismo, o investigar más datos. Creo que se precipitó al lanzar esa pregunta. Pero aclaro, de ninguna manera tiene por qué ser censurada por tan solo haber preguntado «¿Felipe Calderón tiene un problema de alcoholismo y no?». En Estados Unidos los periodistas de derecha llaman a cada rato «musulman» y «comunista» al presidente Obama, y ¿los callan?, claro que no, están ejerciendo su libertad de expresión.
Lo bueno es que todo este circo que se armó terminará siendo solo un incidente y no algo que pudiera afectar a largo plazo. La libertad de expresión entonces sigue existiendo plenamente en nuestro país. Y esa creo que es una buena noticia.
Tercer Grado y su falta de objetividad.
En Youtube están disponibles los videos del programa de Tercer Grado donde hablan de Carmen Aristegui. Yo se que muchos han opinado en contra de ella y es respetable su opinión, pero la verdad que los de Televisa nos demostraron una vez más que no tienen opinión propia y más bien obedecen a los de la televisora. La única que abordó el tema con cierta objetividad fué Denisse Maerker, los que más hicieron el ridículo fueron Ciro Gómez Leyva y Carlos Marín. Se atrevieron a decir que son un grupo de periodistas que siempre manipulan la información (Aristegui, Denise Dresser, los periodistas de Proceso) sin bases, y no solo eso, Marín afirmó que este grupo obedece a intereses de una campaña que quiere deslegitimar al gobierno encabezada por López Obrador. Es cierto que Aristegui tiende a ser de izquierda y le ha abierto las puertas al Peje, pero por favor, yo he visto en varias ocasiones a Denise Dresser criticar a AMLO. ¿Subjetividad o envidia?, porque todos sabemos que ese «grupo» tiene mucho más audiencia que Tercer Grado. Parece que los periodistas de Tercer Grado como Marín y Leyva también tienen su «teoría del compló»
Estoy enojado, y bajo ese tenor voy a escribir el siguiente artículo. Conste que Carmen Aristegui no es mi «ídolo», ni siquiera la considero intelectual, es una simple periodista con ideologías afines a la izquierda que ha sido valiente al defender su honorabilidad y no caer en los intereses. La periodista acaba de dar una conferencia en el LAMM donde afirma que MVS fué presionado por Los Pinos. Era la cabeza de Aristegui o era la concesión de banda ancha. Parce que el MVS de Vargas no pudo con la presión y decidieron cortar por el hilo más delgado.
Lo que me queda claro es que la libertad de expresión de México sigue siendo como en los años 70. Un duopolio controla todo lo que se dice sobre el país, y quienes no se alinean a ellos y a los intereses del gobierno son castigados. La atrocidad que acaba de cometer Felipe Calderón es comparable con lo que hizo Hugo Chávez con RCTV. No tengo palabras para describir la injuria que ha provocado el presidente no solo sobre Carmen Aristegui, sino sobre la sociedad, por tan solo preguntar si Felipe Calderón tenía un problema de alcohol.
No puedo asegurar que vivimos ya en una democracia. Empezando por las dudas sobre la legitimidad del presidente, pero no solo eso, lo que si nos queda claro y si podemos probar es que Calderón es un presidente autoritario. Su partido llamó a López Obrador un «Peligro para México» y hasta el mismo se atrevió a afirmar que el ex-candidato presidencial tenía nexos con Chávez (lo cual no dudaría, pero también es un rumor a fin de cuentas) y no fué castigado, y no debería haberlo sido porque estaba ejerciendo su libertad de expresión. Pero el presidente no pudo aguantar las críticas que conllevaba una simple pregunta y por censurarlas estas se hicieron mucho más grandes. Calderón ya no solo es alcohólico para el mexicano, también es antidemocrático.
Mucho se criticará a Vicente Fox, pero una de las cosas buenas que hizo el ex-presidente fué abrir las puertas de la libertad de expresión en el país y que ahora Felipe Calderón se ha encargado de cerrar. Se abrieron mecanismos de transparencia como el IFAI que poco a poco se han hecho menos eficaces con FCH y permitió por primera vez que se criticara al presidente en cadena nacional. De hecho una vez un periodista de Univisión le preguntó directamente si este tomaba Prozac y le contestó al periodista que estaba en su derecho de formular la pregunta. Vicente Fox inclusive considera un atentado a la libertad de prensa el despido a Carmen Aristegui, y compara el acto con las censuras que ha llevado a cabo Hugo Chávez en su país.
Me queda claro que la gran perdedora no solo es la democracia mexicana, también lo es el presidente. Estoy seguro que este hecho marcará por siempre su gestión presidencial, y será recordado por un presidente autoritario. Sus opositores ya tienen elementos para llamarlo así. Pero ahora los opositores ya no son un grupo reducidos de «pejefans» o «rojillos», ahora el conglomerado opositor es mucho más grande y es aquel que valora la libertad de expresión. De seguro este acto será lo que le cueste la derrota en las siguientes elecciones al PAN. Pero ¿que hacer si este problema de autoritarismo parece estar en las venas de los tres partidos más importantes?, ¿que hacer para convertir a México en un país más democrático?. Puedo estar de acuerdo o no con Aristegui en varios temas, no estoy de acuerdo en algunos, pero reconozco que es una de las personas que más ha luchado desde su trinchera por lograr un México abierto y democrático.
La dictadura perfecta que heredamos del priato autoritario ahí sigue instalada, solo cambian las personas que hechan mano de ella: Un monopolio televisivo que dice lo que se hace, un gobierno que ejerce presión para callar a las voces que no están de acuerdo con él, una oligarquía que manda, hace y deshace lo que quiere en el país, una izquierda pequeña, arrinconada pero que también muestra signos de autoritarismo e intolerancia. ¿Y que estamos haciendo los que creemos en la democracia?, ¿tenemos que hacer una revolución de la razón para cambiar este país?, ¿que hay que hacer?, ¿por qué no hacemos nada?, ¿por qué somos todavía displiscentes ante estos hechos?.
La transición democrática terminó estancada. Felipe Calderón nos lo acaba de demostrar. Creo que ya es hora de no esperar nada de nuestros políticos y empezar a construír la democracia los ciudadanos desde abajo. Esta claro, ni Calderón, ni López Obrador ni ningúno de ellos desea un país democrático y plural, les aterra tanto la palabra pluralidad que critican y censuran a quienes se oponen a ellos. Es hora de que la ciudadanía tome parte en este juego político, sino nuestro país estará condenado por siempre a la mediocridad y al autoritarismo.
La historia comienza cuando el diputado petista Fernández Noroña, en un acto meramente infantil y absurdo saca una manta donde llama borracho al presidente Felipe Calderón, ¿cual es la reacción en las redes sociales?, la mayoría de los usuarios de Twitter, Facebook, blogs y otros medios descalifican al diputado, le dicen que se ponga a trabajar, que es un vividor, y solo los seguidores del «movimiento legítimo» (que cada vez son menos) lo apoyan. El rumor sobre el presunto alcoholismo del presidente queda entre estos. Luego Carmen Aristegui saca el tema en su programa de MVS y hace la pregunta a la Presidencia: ¿Tiene Felipe Calderón o no un problema con el alcohol?. El rumor sobre el alcoholismo de Felipe Calderón todavía queda entre algunos cuantos mexicanos. El gobierno, se presume, decide censurar a la periodista por medio de presiones a MVS quien asegura que Aristegui rompìó el código de ética. Aristegui termina en la calle, MVS sin su conductora de mayor audiencia, pero el rumor sobre el alcoholismo de Felipe Calderón se vuelve un asunto nacional.
Lo único que le podría criticar a Aristegui es haber tocado información sobre bases endebles (que no es ninguna justificación para haber sido censurada), pero ella no fué quien logró esparcir el rumor del alcoholismo, vaya, ni siquiera Fernández Noroña con sus constantes alusiones al alcoholismo hubiera logrado por sí solo quemar al presidente. El acto de la censura fué el que convirtió en tema nacional el alcoholismo del presidente. En Twitter muchísima gente se indignó ante el hecho y comenzó a propagar el rumor de que Felipe Calderón era alcohólico. Bromas como «Calderón es el Presidente del Empedo» «Calderón se hecha a Margarita con tequila» o «un cable de Whiskyleaks revela que FCH es un alcohólico» fueron la constante en Twitter. Los que insultaban al Presidente no eran ya solo sus más fervientes opositores, era el grueso de la población, ahora el mexicano promedio cree que Felipe Calderón es un alcohólico.
No sé si realmente Calderón tenga un problema con el alcohol. Si lo tuviera tendría que tratarse. Pero ser alcohólico creo que es menos grave que ser corrupto o demagogo. De hecho muchos mandatarios a veces hacen uso del alcohol para poder soportar las actividades maratónicas que su puesto les exige. El alcoholismo es una enfermedad y no una falta de valores morales. Pero creo que efectivamente como lo solicitó Aristegui, los mexicanos deberíamos de tener derecho a saber si nuestro mandatario tiene problemas, ¿por qué razón?, porque estamos pagando su sueldo con nuestros impuestos.
Lo que me preocupa no es si Felipe Calderón es alcohólico, sino que coarte la libertad de expresión de un periodista por preguntar sobre su presunto alcoholismo, creo que lo segundo es más grave que lo primero. Hay mandatarios que a pesar de su problema con el alcohol han logrado realizar un buen desempeño, pero el autoritarismo que se muestra a la hora de ejercer la censura es intrínsecamente preocupante.
Debido al pésimo manejo del Gobierno Federal en el inconsciente colectivo del mexicano se relaciona a Felipe Calderón con el alcohol sin que tengamos pruebas. Pero no solo eso, también se cree que es autoritario y antidemocrático. Un mejor manejo de la situación que se desató desde la manta hubiera evitado este problema. Pero lamentablemente parece que el gobierno no entendió que en pleno siglo XXI existen las redes sociales y el Internet, es más ni siquiera puso atención a lo que está sucediendo en Egipto con Mubarak, que debido a la censura ejercida por el gobierno egipcio al censurar Internet, las manifestaciones se han recrudecido.
México no tiene una historia democrática, de hecho cada vez me queda más claro que ninguna de las 3 posiciones políticas tiene una gran convicción democrática. el PRI en 70 años no lo tuvo, la izquierda intolerante encabezada por Noroña tampoco parece serlo (solo están de acuerdo con la libertad de expresión cuando a ellos les conviene) y parece que al PAN tampoco le gusta mucho.
Recuerdo que cuando Hugo Chávez acabó con la señal de RCTV buscó un pretexto para hacerlo y hacer parecer que no había sido un acto de censura, el mandatario venezolano alegó que se había acabado el contrato que tenía la televisora con el gobierno para poder emitir la señal. En este caso es lo mismo, se habla de un código de ética de MVS donde no se puede informar en base a rumores. Pero, ¿cuantas veces no han hecho eso no solo en MVS, sino en otros medios como Televisa o TV Azteca?. Me viene a la mente el caso Kalimba cuando Loret de Mola en una entrevista con el cantante casi lo obliga a aceptar que había violado a la presunta víctima. Aplicando el mismo criterio Loret de Mola debió ser despedido de Televisa. Se buscaron pretextos para quitar a Aristegui del aire y lo consiguieron, pero hay muchas incoherencias en los motivos del despido. Lo que ya se sabe es que Aristegui se negó a leer una carta redactada desde Los Pinos.
Perdió Aristegui, perdió MVS, perdió Felipe Calderón, y perdió la libertad de expresión. El gobierno le concedió su máximo deseo a Fernández Noroña, convencer a la gente de que Calderón es un alcohólico. Pero Noroña también perdió, porque más gente se dió cuenta de sus actitudes infantiles en el congreso. ¿Quien podrá haber ganado con todo este alboroto?. Quienes no se involucraron en él. PT = Intolerancia, PAN = Autoritarismo. Entonces ¿ganó el PRI?.
Ay Noroñita y tus mantitas, ¿ya viste lo que provocas?
Carmen Aristegui es un caso muy peculiar en el periodismo de México, es una de las periodistas con un mayor nivel de rating a nivel nacional pero siempre es despedida por situaciones controversiales de los medios en los que se encuentra. Primero fué Grupo Imagen, luego W Radio y ahora es MVS. Aristegui es conocida por no estar alineada con la corriente de opinión de los poderes fácticos, también es conocida por haber sacado a la luz pública los casos de pederastía como los de Marcial Maciel y por publicar temas controversiales en el que hacer del país.
¿Que sucedió ahora?. Todo inició con lo que ocurrió en el congreso hace algunos días. ¿Recuerdan que los petistas Noroña y compañía hicieron todo un circo en torno a la manta que sacaron con la que paralizaron San Lázaro?. Pues resulta que en MVS, Carmen Aristegui sacó a colación el tema, y se preguntó si Felipe Calderón tenía un problema de alcoholismo porque en las redes sociales y en muchos otros lados se hablaba sobre la presunta adicción del presidente. Aristegui dijo que la Presidencia de la República debería de dar una respuesta. La periodista nunca afirmó que FCH fuera un alcohólico, lo único que hizo fué preguntarse si lo era dado los fuertes rumores que hay.
Yo desde que tengo conocimiento de la existencia de Felipe Calderón, he escuchado constantes rumores de que tiene problemas de alcoholismo. De hecho hay videos donde se muestra al presidente con unos presuntos alcoholitos de encima (ver video) y han habido afirmaciones de gente cercana sobre su problema con el alcohol (ver video). Creo que Aristegui no se equivocó en pedir explicaciones a la Presidencia de la República sobre el estado del presidente. Creo que los mexicanos tenemos derecho a saber sobre la situación del mandatario del país y en caso de que el problema fuera positivo, se deberían tomar cartas en el asunto, empezando por invitar a Felipe Calderón a someterse a un tratamiento, dado que ese problema puede afectar su desempeño como presidente de México.
Bueno, ahora resulta que a la Presidencia de la República no le agradó la cuestión que hizo Carmen Aristegui, y presionó a MVS para despedir a la conductora que es la que más rating le da a la cadena. MVS alega una transgresión al código de ética por basar información en rumores. Pero vamos, hay de rumores a rumores, y ya era un rumor bastante fuerte el que el presidente tenga problemas de alcoholismo. ¿Qué entonces eso no es un atentado a la libertad de expresión?, ¿qué en México debemos mitificar a la figura presidencial y elevarla a la categoría de infalible, como si esta no tuviera ningún defecto?.
Despedir a un periodista por hacer un cuestionamiento sobre el presidente en mi rancho (y en todo el mundo) se le llama atentado a la libertad de expresión. Más cuando este despido viene bajo presiones de la Presidencia de la República. ¿Que en caso de haber sido falsa esa afirmación no podría la Presidencia de la República haber mandado un comunicado donde se niegue esa afirmación, o ya en el caso extremo una solicitud a la periodista para que se retracte de lo dicho?. Porque si tuvieron que mandar a despedir a un periodista es porque hay algo de fondo: «Si el río suena es porque agua lleva».
Podré estar de acuerdo en algunas cosas y en otras no con Carmen Aristegui, pero creo que Carmen no cometió ninguna ilegitimidad para que la removieran de su cargo. Es más ni siquiera hizo una afirmación, hizo una pregunta a la Presidencia de la República. Y la verdad, con todo esto que sucedió, a mí el gobierno me acabó convenciendo más de que, efectivamente, Felipe Calderón es un borracho.
Esto no solo le acarreó problemas a Aristegui, sino que los rumores del alcoholismo del presidente se propagarán más, y tal vez terminará uniéndose al club de Sarkozy, Berlusconi, Emilio González Márquez, y Porfirio Muñoz Ledo (porque por quien no sabía, el político amigo de AMLO, Noroña y compañía también le entra a los alcoholes).
Actualización: Lydia Cacho escribe lo siguiente en Twitter:
Hablé por teléfono con ellas: staff de #Aristegui.la carta de disculpa fue escrita en Los Pinos,Carmen no accedió a leerla al aire.
A continuación podrán ver el video de la polémica emisión, y juzguen ustedes.