Etiqueta: Carmen Aristegui

  • ¿Por qué Carmen Aristegui no tiene la obligación de exhibir a López Obrador?

    ¿Por qué Carmen Aristegui no tiene la obligación de exhibir a López Obrador?

    La democracia es conflicto, la democracia no es un sistema en donde todos estamos de acuerdo. Por el contrario, una democracia le da espacio a diferentes facciones para que puedan expresarse, confrontarse, y promover aquello que quieren promover.

    Sé que me vas a decir que México no es una democracia perfecta, o incluso dirás que ni democracia es. Pero se supone que casi todos concordamos en que queremos hacer de este país, una nación más democrática.

    Y entendiendo que la democracia es conflicto y que en ella coexisten diferentes facciones, lo mismo ocurre con el periodismo.

    ¿Por qué Carmen Aristegui no tiene la obligación de exhibir a López Obrador?

    He encontrado en las redes sociales muchas críticas a Aristegui donde se le exige denunciar de la misma manera a López Obrador. A veces con calificativos como chaira o chairistegui, los indignados y críticos de la periodista caen en el mismo juego de aquellos que la idealizan: pensar que un comunicador es o debe ser completamente objetivo y que tiene o debería de tener la capacidad de poseer la verdad absoluta, pero eso es imposible.

    Es imposible, porque por un lado nuestra experiencia con el mundo es subjetiva (es decir, percibimos aquello que vemos y tocamos, y hacemos un juicio o interpretación sobre ello), y por otro lado, porque el ser humano, animal político por naturaleza, siempre simpatizará con una corriente ideológica o de pensamiento y no con todas al mismo tiempo. Tanto factores genéticos como aquellos que tienen que ver con la experiencia de vida y la formación inciden para que nos inclinemos por una ideología en particular.

    Carmen Aristegui tiene su línea política, que es de izquierda, y desde esa trinchera, Carmen confronta al status quo (a veces con buen periodismo, alguna que otra vez, con afán de venganza). Naturalmente ella será proclive a exhibir más a aquellos políticos que no sean de su misma línea, y ello no tiene que ser malo. Pedir a Carmen Aristegui que haga lo mismo con López Obrador es asumir que ella debe de ser impoluta y completamente objetiva.

    Por más que se hable del rigor periodístico, es prácticamente imposible que un periodista no tenga alguna inclinación. De hecho el rigor periodístico entre otras cosas busca que dichas inclinaciones no terminen afectando la calidad lo que se investiga. Es decir, el periodista, inclinado a cierta corriente política e ideológica por naturaleza, deberá seguir ciertos lineamientos a la hora de hacer periodismo para que eso que se investigue sea verdadero y confiable. Pero el «rigor periodístico» no obliga a un periodista a no tomar una posición.

    Quienes deberían exhibir a López Obrador son aquellos periodistas que precisamente siguen una línea muy diferente a la del tabasqueño y tienen desavenencias con él. Quienes no simpatizan con este personaje, deberían esperar a que quienes lo denostan, lleven a cabo una investigación para conocer su historial educativo, o sus verdaderas posesiones patrimoniales (esto a raíz de su declaración 3 de 3 que tanta polémica causó).

    Las democracias más desarrolladas no tienen a lo que se supone que debería ser Carmen Aristegui: impoluta y completamente objetiva; sino que todas las facciones están representadas dentro del periodismo, las cuales tienen libertad de expresión garantizada, y desde su trinchera hacen investigaciones e informan a la gente. Si has tenido la oportunidad de consumir contenidos noticiosos de Estados Unidos, verás, por un decir, que la NBC tiende a simpatizar más con los demócratas, y FOX con los republicanos. Algunos lo hacen más, otros menos, pero nadie se queda en el medio. Así ocurre en todo el mundo.

    A pesar del «rigor periodístico», es responsabilidad de la gente contrastar información e intentar llegar a la verdad más objetiva posible (que vuelvo a lo mismo, verdad que estará condicionada por el cristal de cada persona). Posiblemente por nuestra tradición jerárquica y vertical, producto tanto de nuestra historia como del gobierno de un sólo partido durante varias décadas y una democracia tan imperfecta a la que le cuesta trabajo defender su condición y tan demasiado nueva, esperamos que una persona nos de todo peladito y en la boca. Pero el periodismo no funciona así.

    Y no, Aristegui no tiene la obligación de exhibir a López Obrador, así como Loret de Mola no tiene la obligación de exhibir a Peña, ni Pedro Ferriz a Calderón. Los que esperan un reportaje similar sobre el tabasqueño, deberían esperar que sea llevado a cabo por medio de periodistas que pelean desde otra trinchera.

    Termino con lo que inicié, la democracia es conflicto, es contraste, es el derecho de todas las facciones a pelear por lo que cree dentro de un marco legal y de respeto a los derechos humanos el otro. Una democracia entonces supone una mayor responsabilidad e involucramiento de los ciudadanos, y aprender a contrastar información en lugar de esperar que un tlatoani se encargue de todo, es un claro ejemplo.

  • Peña Nieto y Carmen Aristegui, plagios y venganzas fuera de control C + control V

    Peña Nieto y Carmen Aristegui, plagios y venganzas fuera de control C + control V

    Carmen Aristegui estaba ansiosa de perpetrarle tremendo golpe a Enrique Peña Nieto, sobre todo después de que su gobierno operara para que ella fuera despedida de MVS. Y lo logró, llamó la atención de todo el mundo con una nota que habla muy mal de la figura de nuestro Presidente de la República, pero que en realidad no es tan trascendente para la vida nacional. Tan sólo refuerza la idea que muchos teníamos del mandatario, que se trata de una persona que no respeta las reglas ni las leyes, y hace trampa para salirse con la suya.

    Recuerdo cuando hice la tesis en mi universidad hace más de 10 años. Me quedé con un sentimiento ambivalente porque por un lado me gustaba redactarla y darle forma, y por otro lado todo el proceso fue un dolor de cabeza porque tenía que estar yendo una y otra vez a revisión para que la corrigiera hasta que quedara lista.

    Mi universidad (la UNIVA) no es la más estricta, sobre todo si la comparamos con la UP, el ITESM, y similares. Sin embargo, la tesis tenía que cumplir con todos los requisitos necesarios para que pudieran otorgarte el título. Uno de esos requisitos era citar las fuentes como se debía hacer, no era lo más complicado de llevar a cabo, pero era de lo más básico y elemental. Por eso no puedo concebir la respuesta del gobierno a la investigación de Carmen Aristegui, donde afirman que se trata de errores de estilo, cito al vocero de la Presidencia:

    Por lo visto errores de estilo como citas sin entrecomillar o falta de referencia a autores que incluyó en la bibliografía son, dos décadas y media después, materia de interés periodístico.

    Plagiar en una tesis es algo grave. Me sorprende que muchas personas relativicen el hecho en las redes, que no es tan malo, que es un «error menor».

    Otros lo justifican porque simpatizan con él, es de su partido, o les cae mal Carmen Aristegui. El hecho es que más allá de filias o fobias, Peña plagió parte de su tesis y eso es un acto grave desde cualquier punto de vista, vayan a cualquier universidad y pregunten.

    Y entiendo esa reacción por parte de algunos, en la escuela aprendimos que «copiar en el examen» no era tan malo. Muchas personas pasaron el grado gracias a ello, tenían un amigo aplicado el cual permitía que le copiara sus respuestas. Pero que sea «normal» no significa que esté bien. Luego nos preguntamos por qué los niveles de corrupción en el país son altos. Peña Nieto era como uno de tantos alumnos que copiaba en el examen, según sus propias palabras:

    peña

    Una tesis no es cualquier cosa, es el acto culminante de una carrera universitaria o post-universitaria. Es donde, se supone, un estudiante va a reflejar todos los conocimientos adquiridos en la carrera. Algunos incluso le tenemos algo de cariño a nuestra tesis.

    Cuando digo que no es un tema lo suficientemente trascendente para la vida nacional, no me refiero a que el asunto no tenga importancia ni que «plagiar una tesis no es tan malo». El hecho habla muy mal del Presidente Peña Nieto. Sin embargo, a diferencia de la casa blanca, no se trata de un acto cometido durante el gobierno ni tiene que ver con su papel de mandatario.

    De hecho, es un asunto que debería resolver más bien la Universidad Panamericana, universidad en la cual, Peña Nieto elaboró su tesis. La UP se encuentra en una encrucijada. Si no toma algún tipo de represalia, el mensaje que estará mandando al alumnado (si plagias tu tesis, no tomaremos cartas en el asunto) irá en contra de los principios de la propia universidad. Pero por otro lado, si decide hacerlo, es decir, que la UP decida retirar el título a Peña Nieto, la universidad se podría meter en graves problemas. El gobierno podría tomar duras represalias.

    Peña Nieto y Carmen Aristegui, plagios y venganzas fuera de control C + control V

    El tema sería más relevante, si por ejemplo, la nota se hubiera publicado en tiempos de elecciones. En vez de eso, fue lanzada cuando a Peña Nieto le hacen falta dos años para dejar el poder. El reportaje lastimará la ya muy deteriorada imagen de Peña Nieto, pero a nivel político no tendrá mucha trascendencia. Por esto es que pienso que la motivación de Carmen Aristegui al lanzar esta investigación fue vengarse de Peña Nieto. Es personal.

    Porque aunque el reportaje parece estar bien hecho y con base en información fundamentada, no es la máxima expresión de la ética periodística lanzar una nota para cobrar facturas a alguien más. Carmen no estaba interesada en relevar algo trascendente a la nación, sino en asestarle un buen golpe a Peña. Llena de coraje por haber sido censurada a raíz del exitoso reportaje de la casa blanca, Carmen Aristegui se ha dado a la tarea de sacar reportajes para vengarse. Primero fue aquel que cuestionaba el uso de influencias para poder anular un matrimonio, y ahora este reportaje que exhibe a Peña Nieto plagiando su tesis, éste último mediáticamente más exitoso que el primero, lo suficiente como para que The New York Times lo replicara.

    Carmen Aristegui anticipó a su audiencia. Lanzó un video previo para mantener a todos intrigados. Todos esperaron a que terminara la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos para que dieran las 10 y vieran de que se trataba.

    Muchos esperábamos «algo más», algo realmente trascendente. No lo fue, aunque lo que se denuncia es grave para efectos del Presidente como persona, estudiante y profesionista, no sé si es tan relevante para la vida pública y política de nuestro país. Es cierto que en otros países, políticos de alto nivel han renunciado a sus cargos después de comprobarse que habían plagiado su tesis, pero todos sabemos que Peña no va a renunciar, ni tampoco se le podría exigir que lo hiciera, es una cuestión de dignidad personal, dignidad que Peña no tiene.

    Eso es todo lo que evidenció el reportaje de Carmen Aristegui. Un Enrique Peña Nieto intelectualmente limitado y acostumbrado a hacer trampa, porque esa es la educación que recibió desde casa, y porque esas son las formas dentro del grupo político que lo vio nacer; y una Carmen Aristegui enojada por ser víctima de un acto de censura, pero que ha dado a la tarea de vengarse una y otra vez utilizando al periodismo como pretexto para cobrar facturas.

    Y mientras, hay muchos otros temas de mayor trascendencia nacional de los que se deberían hablar, y se mantienen en lo oscurito.

  • Hasta que Aristegui los separe

    Hasta que Aristegui los separe

    ¿Por qué Carmen Aristegui es una de las periodistas más importantes del país? No lo es por sus pretensiones intelectuales (magnificadas por sus simpatizantes, en su mayoría de izquierda), lo es por este tipo de reportajes que nadie se atreve a hacer. No sólo hablamos de los ovarios que se necesitan para elaborarlos y lanzarlos al aire, sino también de la calidad de dichos reportajes, muy bien elaborados y fundamentados, como ocurrió con la Casa Blanca.

    Hasta que Aristegui los separe

    Y Carmen Aristegui se vengó.

    Tal vez el propósito de dicho reportaje, donde muestra la corrupción en la que se involucró el sector público y la Iglesia mexicana con el fin de que Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera se pudieran casar, tenga que ver con una intención de venganza (recordando como salió carmen de MVS), o simplemente el propósito era hacer un reportaje, desde la perspectiva opositora de Carmen, y Proceso, con quien realizó esta investigación, aprovechando la coyuntura de la visita papal.

    Es muy bien sabido que el Papa Francisco no simpatiza en lo absoluto con el Gobierno de Enrique Peña Nieto; no se puede tapar el sol con un dedo, ni siquiera con el «disco oficial» iniciativa de Angélica Rivera, quien congregó a varios artistas del medio para cantarle al Papa. Y si el Gobierno Federal deseaba crear con ese disco algún efecto en la población a su beneficio, se pueden ir olvidando de eso. El reportaje de Aristegui da en el clavo, llega en el momento indicado, asociando la visita del Papa con los actos de corrupción en que se vieron envueltos con parte de la Jerarquía Católica de nuestro país (de quienes se dice, se sienten incómodos con este Papa) con el fin de anular el matrimonio de Angélica con el «Guero» Castro, para que ésta se pudiera casar con Enrique Peña Nieto.

    El propósito de este artículo no es hacer un juicio de la Iglesia, institución conformada por seres humanos imperfectos como los que constituyen cualquier otro tipo de organización. Lo que me preocupa es como un Gobierno (entonces estatal) y una ahora Primera Dama (en ese entonces estatal) pueden ser capaces de corromper hasta a las autoridades eclesiásticas auto-consideradas impolutas e infalibles, incluso si para esto se tiene que perjudicar a un tercero (el Padre Salinas).

    Me preocupa cómo es que la corrupción puede penetrar en los tejidos de cualquier tipo de institución.

    Y más preocupante es que «esos corruptores» sean quienes están al frente de esta nave llamada México. Corruptores con ideales completamente opuestos a los que pregona la misma Iglesia, tolerados por parte de la misma Iglesia Mexicana que parece haberse rezagado con respecto a los aires que parecen soplar en el Vaticano, y repudiados, como ya dije, por el Papa Francisco.

    Peña, Angélica y los involucrados como Norberto Rivera tendrían que responder a la sociedad. No se trata de si se está de acuerdo con la institución del matrimonio (a la cual de alguna forma se pasaron por el arco del triunfo), como de manera tramposa Federico Arreola cuestiona a Aristegui, sino de preocuparnos por la capacidad de corromper todo lo que se encuentra a su paso para satisfacer sus necesidades. El Gobierno de Peña se burló dos veces de los católicos: primero, al utilizar a la Iglesia como instrumento para su beneficio, y segundo, al presentarse como aquellos dadivosos que se presentan como legítimos intermediarios de un Papa que no los quiere, componiendo discos oficiales (amén del Estado Laico que tanto pregona su partido, el PRI) con artistas de bajo nivel para tratar de recobrar un poco de toda legitimidad que han perdido a pulso.

    México vive ante un Gobierno que lacera tanto a las instituciones que representa y que forman parte de éste, como a las instituciones ajenas pero que tienen peso en la vida pública de nuestro país. No sólo es el Estado de derecho, son las instituciones que utiliza para su beneficio, ya sea a parte de la Jerarquía Católica de nuestro país, o ya sea a los medios de comunicación, para que los presentadores de algún programa hagan promoción encubierta.

    Y ante un Gobierno que cada vez representa menos a sus ciudadanos y se sirve más a sí mismo, los ciudadanos tenemos que buscar mecanismos para contener su hambre de poder.

  • ¿Por qué Aristegui no puede ser Presidenta de la República?

    ¿Por qué Aristegui no puede ser Presidenta de la República?

    Se acabaron las elecciones y ahora sí viene la carrera por la grande. Desde hoy se empezarán a mover las aguas de donde saldrán los candidatos. ¿Quiénes serán? A excepción de López Obrador quien seguramente contenderá, es algo difícil saberlo. No sólo hay que pensar en los partidos, hay que pensar en los independientes que levantarán la mano. Éste ejercicio intermedio les dio mucha relevancia al cosechar triunfos que se contaban como perdidos, y debido a eso muchos se animarán a intentarlo. Hay varias figuras, algunas no afiliadas, otras que pueden estar afiliadas a un partido pero que podrían ir por su cuenta como Javier Corral y Marcelo Ebrard.

    ¿Por qué Aristegui no puede ser Presidenta de la República?

    Dado esto, algunos tienen la osadía de sugerir a Carmen Aristegui para el puesto. La afirmación es idealista e ingenua, Pero, ¿Por qué Aristegui no puede ser Presidenta de la República?

    La periodista es la figura con mayor reputación en la prensa mexicana, hasta algunos de sus detractores tienen cierta admiración por ella, y en muchos casos (discutible o no) ha jugado también cierto papel de activista desde su profesión. El problema es que, no tiene experiencia política. Y las buenas intenciones en la política son insuficientes. No es lo mismo un Kumamoto que empezará desde abajo (y ya de por sí, si algún handicap le veo al tapatío es precisamente su inexperiencia) que una Carmen Aristegui buscando, sin haber adquirido experiencia alguna, el puesto de Presidenta de la República.

    No es lo mismo criticar desde afuera, aunque se haya tomando duros riesgos, que estar adentro; teniendo que negociar con poderes fácticos, con distintas corrientes. Incluso su carácter un tanto contestatario que le funciona muy bien como periodista y que le ha valido varios reconocimientos, puede ser un problema dentro del poder donde se necesita ser mesurado y conciliador. Carmen Aristegui no podría irse a la yugular del PRI como lo hace desde su noticiero en CNN.

    Si llegara al poder, aunque intentara hacer las cosas bien, decepcionaría a muchos. Tendría que satisfacer a ciertos sectores de la sociedad en detrimento a otros. Dentro del Gobierno ya no podría criticar al Gobierno, porque precisamente ella sería Gobierno.

    Cuando se sugiere que Aristegui deba gobiernar este país es algo así como pensar que Superman o Batman pudieran llegar a rescatarnos. Aristegui es una buena periodista, más no es una estadista, no tiene experiencia alguna.

    Tal vez el próximo Presidente de la República no venga de algún partido, las cosas en la política se habían vuelto tan insoportables que se tuvieron que mover y así comenzó a ocurrir en las elecciones donde los partidos tradicionales, unos más, otros menos, fueron castigados; y si no se replantean las cosas para 2018 podrían acabar muy mal, como ahora ocurrió en Nuevo León y en Guadalajara. Hay figuras con talento que pueden optar por la figura independiente, hay quienes como «El Bronco», renegando de las decisiones de su partido, tome esa ruta a pesar de su perfil eminentemente tradicional. Sin duda el 2018 podrá ser una elección sui géneris. Pero sugerir a Carmen Aristegui en la terna, es algo un tanto ingenuo.

  • De la arrogancia de Carmen al MVS que miente

    De la arrogancia de Carmen al MVS que miente

    El tema de Carmen Aristegui es un tema complicado. Está muy sujeto a preferencias, filias y fobias de cada individuo. Habrán quienes se arrojen del Castillo de Chapultepec con un poster de Carmen, habrán otros que la condenen por ser una niña fresa de izquierda, o solamente por ser de izquierda. La gran mayoría de las opiniones en Twitter están supeditadas al credo de las personas. Es muy difícil ver a un zurdo, chairo o afiliado a Morena aceptar que Carmen de alguna manera cometió un error. Por otra parte, es muy difícil ver a un simpatizante priísta ver en su despido, un tema relacionado con la libertad de expresión (quienes algunos de ellos, por cierto, tomaron una postura contraria cuando lo del presunto alcoholismo de Calderón). Cierto que nuestros credos condicionan nuestra forma de pensar, pero muchas veces ocurre en demasía, en algunos casos llega hasta el fanatismo.

    De la arrogancia de Carmen al MVS que miente

    Hoy vi a Carmen dar su conferencia, a pesar de yo estar cansado por un día con mucho trabajo mental y físico, me concentré y me fijé en lo que decía. No me gustó, no me cayó bien, más sin embargo no sentí que en algún momento estuviera mintiendo. El problema es la arrogancia, pareciera que ella es el estandarte de la democracia en México, minimizó sus errores y se concentró en la forma en que ella fue perjudicada. Sobre la censura del gobierno, ella conjetura en demasía como sugiere León Krauze, porque no es como que el gobierno haga públicamente un acto de este tipo y mucho menos van a lanzar spots congratulándose de ello. Si bien no hay pruebas tangibles, se me antoja muy posible una mano censora:

    Carmen y su equipo nos dejó mal parados con el tema de las casas. ¡Entonces no se puede!
    Pero ya la corrimos ¡Entonces sí se puede!

    Carmen se da su importancia, se da su taco. Es la periodista más reconocida del país (su calidad la podemos discutir, aunque se debe de reconocer su peso en el periodismo mexicano) y creo que ese papel se lo ha tomado muy en serio. Carmen no es la democracia, es parte de ella así como todos los que creemos y luchamos por ella lo somos.

    Yo estoy convencido de que Carmen sí cometió un error. No me quiero aventurar a evaluar su gravedad porque no trabajo en el medio y no conozco a fondo las circunstancias. Incluso entre periodistas difieren, algunos lo ven como un pecado mortal, otros como el mismo Brozo, lo ven como algo casi insignificante. El hecho es que lo cometió y eso hay que tomarlo en cuenta. Pero no me explico que por esto MVS haya prescindido de los periodistas que lanzaron el tema de las casas, ni que hubiera lanzado los spots, ni mucho menos que hubieran impuesto nuevos lineamientos que tenían todo el objetivo de acotar el periodismo de Carmen y su equipo.

    Hasta este punto, yo veía a MVS como una víctima. Si había censura, ésta era por presión política. La señal de transmisión de MVS es concesionada, lo cual le da más margen de censura al gobierno. Posiblemente habían sufrido presiones y no les quedó de otra. No sé, no sabemos. Pero si algo me molestó es que hayan mentido:

    MVS publicó un comunicado en respuesta a Aristegui, me parecía convincente y me había hecho pensar hasta que me percaté de la mentira. MVS dice lo siguiente:

    Es importante mencionar que el verdadero autor del reportaje de la casa blanca, Rafael Cabrera, sigue y por lo que a nosotros respecta, seguirá trabajando en MVS Radio. Por lo visto, la Sra. Aristegui ha ignorado algunos detalles en beneficio de su propia causa:

     

    Rafael Cabrera en realidad había sido despedido, y él mismo lo confirma indignado en un tweet:

    Ese simple hecho, desacreditó todo el comunicado. Una mentira redonda. Me dio tristeza por la falta de valor que mostró MVS (que si bien algunas formas de Carmen Aristegui son cuestionables, no llegó al punto de la mentira flagrante, que sepamos).

    Dudo mucho que el uso de la marca sea el único motivo de la liquidación. Dudo mucho que una empresa como MVS prescinda de los servicios de Carmen Aristegui debido al rating que ella le da. Si bien, el error de Carmen existe y la molestia de MVS puede estar justificada, las formas no me cuadran, no parecen tener razón de ser.

    Como insistía al principio, este es un caso difícil de analizar para los ciudadanos de pie, porque tenemos que quitarnos velos ideológicos, omitir filias y fobias; y a la vez porque no tenemos acceso a todo. Pero dejo un dato. Tomo en cuenta la natural polarización, los periodistas de izquierda, y los que trabajan con ella la van a defender. Los periodistas afines al gobierno la van a atacar. Hay un tercer sector que por su posición pueden tener una posición más neutra, y son aquellos periodistas que no son de izquierda y a la vez no muestran demasiadas simpatías con el gobierno, o no tienen alguna relación con él, y la postura de este sector en general sigue sugiriendo alguna especie de censura (me refiero a Pedro Ferriz, a Leo Zuckermman, a Carlos Puig, a Brozo, incluso los Krauze), eso tal vez nos pueda dar una pista.

    Carmen Aristegui debe de aprender a ser más humilde, Carmen no debería pensar en exigir a MVS que la reinstale (que su arrogancia no le deja ver que la salida más digna es no insistir, y no lo contrario). La decisión está tomada, y ella deberá de buscar alternativas, que afortunadamente en el mundo actual del Internet y las nuevas comunicaciones, las hay. Por otro lado, que triste que en este gobierno, la libertad de expresión se esté acotando.

    La conferencia de Carmen:

  • De Youtube no te pueden correr

    De Youtube no te pueden correr

    Hay que ser sinceros. Imagina que un amigo tuyo llegara y te empezara a decir que -En el noticiero de López-Dóriga ví que… ¿Qué pensarías de él? Primero, no estaría en onda (cuando iba en la prepa hace más de 15 años todavía era algo normal), segundo, lo verías como una persona anticuada e incluso de poco criterio. En 15 años la forma en que nos informamos ha cambiado diametralmente.

    De Youtube no te pueden correr

    Hace dos años, el gobierno de Peña Nieto (que todavía no entraba en funciones) censuró a Pedro Ferriz por hablar mal del ahora Presidente. Si eso hubiera sucedido hace 20 años, hubiera sido el acabose para su carrera. Pedro Ferriz tal vez estaría viviendo en Estados Unidos. Pero en esta segunda década del nuevo milenio las cosas son un tanto diferentes. Pedro Ferriz tiene su espacio por Internet llamado Ferriz Live TV. Naturalmente no tiene la exposición que tenía en Grupo Imagen, pero tiene algo, no sólo no está callado, sino que por ese medio critica duramente al Gobierno con menor temor a represalias. Pedro Ferriz no trabaja para nadie, así que nadie lo puede correr, no lo puede correr ni Google ni Youtube porque no trabaja para ellos.

    Ahora que despidieron a Carmen Aristegui, seguramente, como afirma el mismo Pedro Ferriz, como venganza por sacar a la luz el tema de la Casa Blanca del Peña Nieto, el impacto que tendrá su censura en la sociedad será menor que si esto hubiera ocurrido hace años, como ocurrió con Julio Scherer y su Excelsior; y al mismo tiempo el censor se verá más afectado gracias a la propagación de información por medio de las redes sociales. Aristegui sigue teniendo su espacio en CNN (dónde es más difícil que la censuren por ser un medio extranjero) y Reforma (quienes se han expresado públicamente como opositores al gobierno) además, tiene su sitio web de aristeguinoticias.com.

    A Aristegui le cerraron uno de tantos espacios. Tendremos que ver si ella puede seguir trabajando junto con su equipo de investigación (necesitará recursos para financiarlo, dado que ya no está MVS para pagar sus quincenas), no podrá contar con la infraestructura que tiene MVS, pero tiene los suficientes recursos como para no quedarse en el ostracismo.

    Los medios tradicionales son los más fáciles de controlar, aquellos que dependen de una concesión, aquellos que son unidireccionales y aquellos donde los periodistas se tienen que someter a un grupo de capitalistas que tienen los recursos para que su voz pueda ser escuchada. Con Internet esto es diferente, Chumel Torres podrá estar menos preocupado porque le censuren a su Pulso de la República, cualquier intento del gobierno se vería como un acto de censura frontal que recaería en una indignación más fuerte. Como el mismo Chumel Torres afirmó (más bien su compañero Durden) ¡De Youtube no te pueden correr! Incluso no pasa nada si Chumel utiliza el logotipo de Youtube para decir que en ese canal se transmitirán videos de Mexicoleaks.

    La tecnología avanza y los medios tradicionales empiezan a caer en la obsolescencia, no porque la tecnología que emplean sea obsoleta, sino porque las nuevas tecnologías permiten otras formas de comunicación. Tal vez al sintonizar la radio ya no se escuchen las voces de Aristegui o Ferriz de Con, pero en un futuro no lejano, uno podrá, vía Internet sintonizar canales de radio virtual vía streaming. De hecho esto técnicamente ya es posible (se necesitaría una red 4G y un plan de Internet sin límite de consumo) y sólo tenemos que esperar un poco al abaratamiento de las tecnologías y a la dinámica de mercado para que eso suceda. En no mucho tiempo, Aristegui podría tener su propio programa de radio y ella se podría financiar por medio de publicidad para pagarle a sus investigadores y a su mesa de debate. No tendría que esperar contratos publicitarios jugosos del gobierno, ya que necesitará una infraestructura mucho menor para hacer lo mismo que ahora ella hace. Necesitaría que pagar un equipo para poder transmitir (que no es caro) una consola, micrófonos, y un plan con alguna empresa, que se puede ubicar en cualquier parte del mundo, que ofrezca streaming.

    Los efectos de la censura serán menores a los que se veían en los años 70. Quienes han sido callados todavía se escuchan, la censura en Internet es mucho más difícil de ejercer. Afortunadamente las nuevas tecnologías son y serán un dolor de cabeza para los gobiernos autoritarios. Son muy difíciles de controlar.

  • La salida de Carmen Aristegui, parte II

    La salida de Carmen Aristegui, parte II

    -Cerebro, eres un chairo, amas a López Obrador aunque digas lo contrario, tus artículos en su contra son para engañar a la gente. Voy a ser muy claro, y te lo digo a ti que te encanta criticar a nuestro Presidente, Aristegui salió porque usó el nombre de MVS sin avisar ¿Entendiste? Deja de inventar historias, y te lo digo yo, desde una posición apartidista y desinteresada – Primitivo Gamboa Videgaray, miembro de la CTM.

    La salida de Carmen Aristegui, parte II

    El señor Primitivo (un personaje que me acabo de inventar) desde una postura apartidista, democrática y plural, me ha dicho que Carmen Aristegui uso mal el nombre de MVS. ¿Cometió algún error Carmen? Sí. Cierto, Carmen debió haber avisado a MVS antes de incluir a su grupo de trabajo en el proyecto de Mexicoleaks, eso es claro. Pero lo que también es claro es que la reacción de MVS fue muy desproporcionada. Hay que ser sinceros, a Aristegui no la corrieron nada más por eso. Suena a que estaban esperando el momento para tener un pretexto, y Aristegui se los dio. Aristegui cayó en la trampa.

    Desde luego Carmen Aristegui tiene defectos, y uno de ellos es darse demasiada importancia (lo cual la lleva a tomar posturas arrogantes). Cierto que gran parte de los ingresos de MVS dependen de Carmen, pero Carmen Aristegui es una empleada. Como lección a Carmen deberá de quedarle eso. Posiblemente le sea más cómodo tener un proyecto suyo (como Ferriz lo tiene) que trabajar para alguien más. Su error fue el pretexto para que callaran a Carmen, insisto. Al encontrar el momento apropiado, MVS en vez de hablar con ella, buscó presionarla para renunciar. Despidió a dos de sus colaboradores (coincidentemente los que sacaron a la luz las casas blancas, Monex, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre) y por si eso no fuera poco, le puso nuevas condiciones con tal de acotar su trabajo. Era obvio que querían sacarla, es obvio que alguien estaba muy interesado en que saliera del aire.

    Que se haya aprovechado este momento tiene una razón de ser. Si la censura hubiera sido directa, el margen de desaprobación por parte de la ciudadanía hubiera sido mayor. Con esta coyuntura algunos afirmarán que ella fue la que se equivocó, entonces el impacto es menor. Quienes la quieren fuera sabían que censurarla iba a traer mucho repudio, entonces habría que hacerlo de una forma para que dicho repudio y descontento no fuera tan fuerte.

    Afortunadamente la gran mayoría de los periodistas condenan los hechos, afortunadamente Carmen Aristegui cuenta con un respaldo mayoritario y muchas personas, e incluso quienes no comulgan con su tipo de periodismo o ideología, han mostrado cierto apoyo. Incluso su rival de antaño, Pedro Ferriz de Con, ha mostrado solidaridad con ella. Todos sabemos, aunque algunos quieran negarlo, que esto es un acto de censura. Junco de la Vega, el Director de Reforma (uno de los pocos medios que no se ha alineado) afirmó que ha recibido presiones. Hace unas semanas el portal de sinembargo.mx fue hackeado por personas vinculadas al partido que gobierna el país; el mismo Pedro Ferriz fue despedido por criticar al Presidente. El gobierno quiere callar voces, su poca convicción democratica frente a su abrupta deslegitimación hace que opte por la censura para mantenerse en el poder.

    Es triste lo que está pasando en México. Mucho de lo que ganamos en años anteriores lo estamos perdiendo, se están cerrando puertas, hay hostilidad en contra de los ciudadanos, en contra de quienes piensan diferente. ¡Ya basta!

  • En defensa de Aristegui. Aunque no te guste

    En defensa de Aristegui. Aunque no te guste

    Ustedes lo saben, a mi no me gusta que endiosen a Carmen Aristegui y la creo imperfecta, aunque aun así es una de las comunicadoras más importantes de México y la principal periodista de oposición. Pero una cosa es que pueda llegar a discrepar en algunos puntos, y otra cosa es que aplauda que la quieran censurar.

    En defensa de Aristegui. Aunque no te guste

    Se me hacía raro que se hubieran tardado tanto. Y les confieso, al principio pensé que se trataba de una reprimenda por un error de Carmen pero nada más. Incluso se me hacía exagerado que se empezara a hablar de censura como sucedió en Twitter. Pero a la vez se me hacía desproporcionada la reacción de MVS. Me decía ¿Por qué tienen que hacer público el hecho de que Aristegui haya usado a la marca como parte de su alianza con Mexicoleaks? ¿Qué no se podía arreglar en privado? Incluso se me había hecho infantil la reacción de MVS; pero pensé que iba a quedar ahí.

    El sospechosismo dentro de mi interior despertó cuando MVS despidió a dos de sus reporteros, Daniel Lizárraga e Irving Huerta, nada más y nada menos que los reporteros que destaparon los casos de Cuauhtémoc de la Torre y la Casa Blanca de Angélica Rivera. ¿Tanta halaraca por que Aristegui usó el nombre de MVS para una campaña? ¿Pues que hicieron ellos? Porque si el problema es el uso de la marca, pues quien tuvo la decisión final fue Carmen Aristegui y no ellos.

    Denise Dresser habla del riesgo de una putinización. Pero aunque Putin sea corrupto y autoritario, al menos puede decir que tiene liderazgo y carisma, aquí ni eso. 

    No hay que ser tontos, sabemos de donde vienen esas órdenes, y es que Aristegui es quien ha puesto más en jaque al gobierno. Ya habían usado Peñabots para restarle influencia en Twitter, ya habían repartido volantes apócrifos en Polanco y La Condesa donde se aseguraba que el PT le había pagado a Carmen Aristegui. Era previsible, y más para un gobierno al cual le incomoda la democracia.

    Mientras Peña Nieto se aplaudía a sí solo porque acaba de dar dos señales de TV abierta a sus amigos (Radio Centro y Cadena Tres), se emprendió una campaña contra Carmen Aristegui. Había que buscar una excusa y la encontraron. Mientras Peña habla de abrir puertas, en realidad las está cerrando y sólo las abre para quienes se alinean.

    Hasta Carlos Loret de Mola se indignó:

    Mientras el gobierno habla de transformar al país, nos parecemos cada vez más a Venezuela con la crisis de gobernabilidad y censura. Mientras hablan de progreso, la prensa extranjera habla de crisis, Iñárritu dice que la corrupción es el estado y Guillermo del Toro casi sugiere quemar a los políticos. Ellos pueden hablar porque están fuera de México y el gobierno no tiene la capacidad de reprimirlos. El gobierno no les puede decir a las casas productoras de Hollywood que no las contraten, ni puede presionar al Gobierno de Estados Unidos que lo haga, porque Estados Unidos es un país más democrático y el cine no depende en absoluto del gobierno como sí sucede en México.

    La situación en México está muy mal, hay mucha desconfianza, mucha desesperanza, los ciudadanos no se sienten representados. Si el gobierno hace todo muy mal, la oposición, toda (PAN, PRD, MORENA y demás) no se queda atrás y tan no sirve para nada que lo que dice un cineasta pesa más que lo que ellos hacen. Ya estamos hasta la fregada.

    Y todos estamos en defensa de Carmen Aristegui, aunque no te guste. 

    Por cierto, juego México vs Brasil el día de las elecciones.