Etiqueta: Carlos Slim

  • Reseña – Slim: Biografía política del mexicano más rico del mundo – Diego Enrique Osorno

    Reseña – Slim: Biografía política del mexicano más rico del mundo – Diego Enrique Osorno

    Calificación: 4.5 de 5.

    La forma en que razonamos cuando se trata de temas políticos o sociales es muy simple. Tomamos un hecho general y a partir de éste, creamos varias afirmaciones sin preocuparnos por las peculiaridades que tiene cada una. Por ejemplo, todos sabíamos que Televisa apoyaba a Peña Nieto en la campaña del 2012, y lo sabíamos porque si prendíamos la televisión aparecía cada rato y se le daba una cobertura excesiva (además, la ahora primera dama se hizo en esa televisora). A partir de ese hecho (general) se hicieron afirmaciones como «Peña es un títere de Televisa», «Televisa impuso a Peña», o «Televisa en el poder», cuando en realidad el tema es un poco más complejo, y tiene que ver más con un pacto entre el PRI y Televisa donde el primero recibiría apoyo del segundo para que al llegar al poder, el segundo beneficie al primero (ahí está la Reforma de Telecomunicaciones).

    Hacemos esas deducciones simples por el hecho de que requiere menos esfuerzo intelectual (aunque se pretenda lo contrario). De la misma forma muchos mitos y creencias son elaborados así.

    Slim: Biografía política del mexicano más rico del mundo - Diego Enrique Osorno

    Esto lo traigo a colación porque fue lo que me vino a la mente con el libro de Carlos Slim de Diego Enrique Osorno. Generalmente muchos de los autores que escriben libros sobre distintos personajes de la vida pública, tienden a hacerlo de una forma sesgada (por sus afinidades ideológicas) y que aunque con este detalle dichas obras al final pueden contener datos o revelaciones importantes, también pueden ayudar a crear cierta idea de un personaje que puede ser en cierta medida exagerada o falaz, porque el autor busca proponerte (o imponerte) su concepción del personaje.

    Diego Enrique Osorno ha escrito uno de los mejores libros de este tipo en los últimos años porque decidió no caer en esta dinámica de adulador o inquisidor. Por el contrario, sin dejarse llevar por su tendencia ideológica de izquierda, este autor se metió hasta la cocina, entrevistó al propio Carlos Slim, sus cercanos y sus críticos, ahondó en su historia familiar, lo investigó por años por medio de fuentes fidedignas para presentar al lector varias caras de la moneda y éste pueda sacar su propia conclusión sobre el personaje.

    Creo que uno cuando quiere hacer una buena biografía de alguien, un buen retrato, lo primero que tiene que vencer, es repetir esterotipos que existen sobre la persona que vas a escribir. Hay que investigar realmente al personaje y poder vencer los estereotipos» – Diego Enrique Osorno.

    En un país donde estamos acostumbrados a que nos den todo peladito y en la boca, y que los autores hagan los juicios por nosotros para que repitamos las mismas frases, se agradece que Enrique Osorno no se haya molestado en proponer siquiera un juicio propio del magnate quien por un lado se ha beneficiado (a mi parecer) de un Estado de derecho débil para hacer su fortuna, y por otro lado ha promovido la cultura y la educación en nuestro país.

    Carlos Slim es un personaje ambiguo de tal forma que quienes tienen ideas preconcebidas sobre el magnate (aduladores y críticos) posiblemente se sentirán confrontados. Todos aquellos que repiten las frases de «Slim es prestanombre de Salinas» o «Es un chingón, todos deberíamos tener su visión para los negocios», encontrarán que la realidad es bastante más compleja que frases al aire repetidas en las comidas y en los tweets «críticos».

    Seguramente este libro significará un antes y un después para la carrera de Enrique Osorno, a quien le tomó varios años crear esta obra que puede ser leída en menos de dos semanas. Osorno logró humanizar muy bien al personaje sin emitir juicio alguno más que los cuestionamientos que le hizo al propio magnate cuando lo entrevistó.

    El Slim que nos muestra Osorno no es el empresario a seguir ni el diablo, es Slim tal y como es, con sus virtudes y defectos, con su cercanía al régimen priísta y luego a Andrés Manuel López Obrador, con su hermano que fue parte de la infame DFS en tiempos de Echeverría, con sus empresas en condición de monopolio, con su remodelación del Centro Histórico o su inversión en recintos culturales o proyectos educativos, con su sencillez tan poco común vista en magnates incluso de medio pelo y su amplia cultura y sabiduría en un país donde los nuevos ricos presumen de casas y coches pero ignoran lo más elemental.

    Ojalá más autores se animaran a desarrollar libros bajo esta misma dinámica, aunque yo sé que si bien Slim es más complejo o ambiguo que personajes como Javier Duarte o el propio Peña Nieto de los cuales no es necesario leer una extensa obra de su vida para entender su pobredumbre de tal forma que sería más complicado hacer un ejercicio del estilo (además no creo que Duarte o Peña tengan la decencia de abrirle la puerta de su casa a un periodista «no a modo»), si hay muchos personajes que han generado polémica, pero que tienen una historia interesante que contar. Por ejemplo, obras así de López Obrador o del ex Presidente Felipe Calderón, personajes amados u odiados producto de generalizaciones y filias ideológicas pero que son más complejos y tienen una historia que contar, serían muy bienvenidas.

  • El Teletón, los niños, y las teorías de la conspiración

    El Teletón, los niños, y las teorías de la conspiración

    Exageraciones, ataques ad hominem, y demás formas de falacias argumentativas son lo que escucho cada vez que algún personaje o medio pide no donar o recrimina a los que sí lo hacen.

    El Teletón, los niños, y las teorías de la conspiración

    Nadie tiene la obligación moral de ir a donar al Teletón. Puedes ayudar de otras formas, puedes acudir a otras instituciones, puedes crear la tuya propia, puedes ayudar a los migrantes (decidí donar dinero a los migrantes y no al Teletón este año), Eres libre de decidir a quien donar.

    El problema viene cuando se invita a la gente a no hacerlo (y en algunos casos se les recrimina). Mi crítica no va dirigida a aquellos que simplemente creen que el Teletón es una «mentira y manipulación», a quienes sólo trataré de convencer de que su concepción es falsa; sino a quienes quieren convencer a la gente de ello.

    Cuando prendes la televisión y observas a las empresas que patrocinan al Teletón, te das cuenta que participan emporios de todo tipo, desde aquellos que se desarrollaron gracias al esfuerzo y a su capacidad de innovar, hasta aquellos que gracias a su relación (histórica o actual) con el gobierno, gozan de un puesto privilegiado en el comercio de productos o servicios.

    ¿Por qué las empresas están ahí donando?

    Por una sencilla razón: Relaciones públicas. Las empresas te quieren convencer de que son un alma de la caridad donando dinero (algunas podrán una intención ingenua, otros una más interesada). Y no les cuesta nada porque lo que donan lo deducen de sus impuestos. Eso es completamente legal y de hecho si tú estás dado de alta puedes deducir tu donativo por medio de la página web. El único «negocio» es ese, las empresas donan dinero que no les cuesta porque lo van a deducir, y se venden a los consumidores como empresas responsables.

    Es decir, en lugar de dárselo al gobierno (sabemos a donde van a parar muchos de nuestros impuestos) se lo dan a esta institución. Al menos puedes saber que ese dinero será mejor usado que estando en manos de políticos.

    En esto pueden haber puntos cuestionables, que la congruencia de algunas empresas, que éste es un papel que debería de hacer el gobierno; son argumentos que pueden ser válidos. Pero a partir de aquí vienen las falacias y la desinformación.

    Por ejemplo. se invita a no donar al Teletón porque «es de Televisa».

    Y sí, creo que Televisa se ha encargado de lavar el cerebro de los televidentes, con su apoyo incondicional al gobierno, y con los programas que insultan la inteligencia de los mexicanos.

    Pero el Teletón no es de Televisa. La gente ha hecho esa asociación porque la televisora se encarga de transmitir los eventos año con año.

    Teletón Televisa

    Teletón es una organización civil constituida de tal forma ante la ley, y por eso es imposible que el dinero que se done en la calle, o en los boteos, «se lo clave Televisa». Para deducir impuestos, tú, como empresa tienes que emitir un donativo para que el beneficiario te entregue un comprobante que funciona como deducible. Es decir, no existe mecanismo para que «Televisa se clave el dinero del Teletón«.

    Voy más allá. Si Teletón fuera de Televisa. ¿Qué hacen las empresas de Carlos Slim, competidor acérrimo de la televisora y enemigo casi declarado, donando dinero? El magnate que en varias ocasiones ha sido el más rico del mundo, quien por cierto, apoyó por debajo del agua a López Obrador en el 2006 para intentar que se anulara la elección que llevó a Felipe Calderón a la silla presidencial, retiró la publicidad por varios años del duopolio televisivo en un acto que fue algo así como una declaración de guerra; sobre todo al verse perjudicado por de la Reforma de Telecomunicaciones donde Televisa, su rival, se vio beneficiada (muy probablemente por su cercanía con el gobierno actual).

    Hay cosas que no me gustan del Teletón, no me gusta que se apele a la lástima (aunque el año pasado lo dejaron de hacer, lo cual se agradece), que las «estrellas» lloren para invitarte a donar. El año pasado, ante la convocatoria menguante, la reacción de quienes condujeron la transmisión fue más que lamentable reprendiendo a quienes no decidieron donar.

    Pero a pesar de esto, se olvida lo más importante. Y es que Teletón le ha cambiado la vida a muchos niños.

    A veces parece que las preferencias ideológicas o las modas importan más que la oportunidad que reciben los niños con discapacidad, quienes habían sido casi olvidados por las instituciones públicas.

    Y vienen más generalizaciones:

    Que hay que satanizar a Teletón porque Fernando Landeros se formó con los Legionarios de Cristo, que no hay que donar porque Peña Nieto apareció en la televisión donando.

    Al final los más afectados por esta división son los niños, no los empresarios ni los políticos corruptos.

    Un video me llamó la atención. Gerardo Fernández Noroña, el ex diputado por el PT, muy cercano a López Obrador, fue a visitar un CRIT, y estas fueron sus conclusiones:

    Sí, éste ferviente opositor al gobierno y a las élites del poder acostumbrado a linchar a quien no esté de acuerdo con él, llegó a la conclusión de que el Teletón sí ayuda a los niños.

    Lo que es un hecho es que gracias a esta iniciativa, muchos niños con alguna discapacidad tienen un nivel de vida que de otra forma nunca hubieran tenido. Los CRIT ahí están construidos en varias partes del país, e incluso hay uno en Estados Unidos. Sí, en el mismo país donde el Estado de derecho es lo suficientemente sólido para evitar esas «trucuñuelas» que se le adjudican al Teletón.

    En lo particular se me hace irresponsable que algunos «líderes de opinión» traten de desprestigiar a esta iniciativa por razones políticas o ideológicas con base en juicios a priori y un sinnúmero de falacias sin presentar pruebas contundentes de sus acusaciones. ¡No se vale!

    Se me hace incluso increíble e inconcebible como los seres humanos podemos negarnos solidaridad por razones políticas o ideológicas disfrazadas de buenas intenciones. – No te solidarices con los franceses, no dones al Teletón.

    Y cada año tengo que estar escribiendo sobre el tema.

    Y no, no me pagó el Teletón, ni Peña Nieto, ni el PRI, ni Televisa. Simplemente uso mi libertad de expresión y mi razón para emitir mi opinión.

  • Todos estamos manipulados

    Todos estamos manipulados

    ¿Has gritado alguna vez «vivos se los llevaron, vivos los queremos»? Te tengo una noticia: ¡Estás manipulado!. ¿Estás molesto porque como la economía va mal tu negocio tuvo que cerrar? ¿Te digo una cosa? Estás manipulado.

    Todos estamos manipulados

    O al menos es lo que sugieren algunos columnistas que «simpatizan» con el gobierno. Sugieren que la sociedad está deliberadamente manipulada para descarrilar el gran proyecto de nación de nuestro Presidente. ¿Y quienes son esas fuerzas oscuras que están detrás del brainwashing masivo que afecta tanto al chairo de la UNAM, como al Director General de una PyME, o al gerente general de una empresa transnacional?. ¡Sí, adivinaste! Andrés Manuel López Obrador, el anticapitalista, y el capitalista más rico del mundo Carlos Slim. Basta leer alguna columna de Pablo Hiriart, o de Ciro Gómez Leyva, para darnos cuenta de que la teoría de la conspiración va por ahí.

    ¿Qué existen intereses? Los existen, es política, se trata de poder, cuando un gobierno se debilita o toca intereses (para beneficiar a su cercanos) naturalmente habrán quienes traten de afectarlo. Sí, no se me haría raro que Carlos Slim o algún otro interesado esté «soltando» la información de las casas de Peña Nieto, sí, no es un secreto que López Obrador trata de llevar agua a su molino con la indignación estudiantil, o que su partido MORENA pueda tener algunos nexos con la CNTE. Pero sugerir que los manifestantes están manipulados (y tratar de ligar a los pacíficos que son mayoría con los vándalos de Chilpancingo), sugerir que la gente está engañada, que las consignas de #Yamecansé o vivos se los llevaron fueron creados en el cuarto de guerra de AMLO y Slim, es una completa aberración.

    Tanto este tipo de columnistas como cercanos al Presidente han querido afirmar que las manifestaciones como las del Distrito Federal como las que ocurren a nivel global «han sido creadas» para derrocar al régimen haciendo creer a la gente que Peña Nieto mató a los estudiantes, por el simple hecho de que la gente grita «fuera Peña» y no «fuera Abarca» o «fuera Guerreros Unidos». Lo que no te dicen, es que estudios recientes (incluida esa casa encuestadora que le daba puntos de más al ahora Presidente hace dos años) demuestran que prácticamente todos los mexicanos asumen Abarca y el PRD fueron los culpables, y sólo el 4% cree que el Gobierno Federal los mató.  Tal vez pedir que se vaya Peña por lo de Ayotzinapa es una consigna mal encausada, pero pensar que todos lo gritan porque fueron deliberadamente manipulados para hacer que renuncie por ser el supuesto asesino, es, con todo respeto, un absurdo abismal.

    Yo le recomendaría a estos columnistas, platicar con gente en la calle, platicar con gente que está creando sus empresas, con gente normal, y que hablen sobre lo que piensan de Peña Nieto y conversen sobre las razones por las que están molestos con el gobierno. Estos columnistas dicen que es una campaña de odio, Hiriart dice «ya párenle al odio» y habla de las «protestas violentas en el DF» cuando estas fueron mucho más pacíficas que las que ocurrieron en Estados Unidos por el caso Ferguson. Gómez Leyva muestra una conversación de Peña Nieto donde muestra como le ha afectado a él y a su familia las críticas.  El odio o el rechazo al gobierno no es producto de la manipulación, es producto de los resultados, de la corrupción, de la impunidad y de la ineficacia.

    Algunas de las críticas hacia el Gobierno son muy ciertas, otras podrán se desatinadas, pero desde el gobierno deberían de tener la sensibilidad de entender las críticas, tanto justas como injustas, para hacer dentro de ellos una profunda autocrítica. Pero no lo quieren hacer y se quieren cerrar en la teoría de la conspiración.

    No es demás curioso, que los dos supuestos fantasmas del gobierno actual, López Obrador y Carlos Slim, no se podrían entender sin el PRI, el partido que actualmente gobierna. López Obrador surgió del PRI (y hasta le creó su himno), y Carlos Slim hizo gran parte de su fortuna gracias a un régimen priísta (Carlos Salinas de Gortari). Los dos son producto de esas formas de gobernar, que siguen siendo una constante.

  • Cerebro Salinas de Gortari

    Cerebro Salinas de Gortari

    Quisiera ser un Salinas de Gortari, quisiera entender ese hambre de poder que tienen; quisiera comprender esa insensibilidad; ese cinismo; ese maquiavelismo; esa incapacidad, que comparten con los delincuentes, de no sentir el dolor ajeno. Quisiera entender al primer Presidente que supe, era Presidente de México (tenía 6 años cuando llegó al poder), del cual ya muy niño sabía que era ratero y que se había robado las elecciones en 1988. Yo recuerdo, a mis 5 años, mi mamá tenía una calcomanía de Manuel Clouthier en su Brasilia y me decían que él era el bueno, cuando el PAN todavía valía la pena. Pero ganó Salinas de Gortari, acompañé a mis papás a votar, yo quería votar, pero estaba muy chico, aunque su voto no sirvió de mucho. Salinas le cometía fraude electoral a Cuauhtémoc Cárdenas.

    Cerebro Salinas de Gortari

    El día de hoy nos acordamos de ellos por dos cosas, por la exoneración de Raúl Salinas de Gortari, y por la declaraciones de Carlos Salinas sobre Carlos Slim. Los dos eventos simultáneos tienen algo en común, Enrique Peña Nieto, supuestamente apadrinado y apoyado por Carlos Salinas (aunque las cosas van tan mal que ni siquiera parece haber un cerebro inteligente como el del ex Presidente detrás). En tiempos de Peña Nieto, Raúl Salinas es absuelto del cargo por enriquecimiento ilícito. Esto significa que las autoridades deben de devolverle las pertenencias que le fueron confiscadas en 1996, y el «descongelamiento» de varias cuentas bancarias. Raúl Salinas fue ajusticiado por un priísta enemigo como Ernesto Zedillo, y ahora, en los momentos en que uno al que muchos señalan como cercano gobierna, termina eximido de culpas. Así la impunidad y la corrupción en México. Si eres poderoso e influyente, al final te vas a salir con la tuya.

    El cinismo es más cruel cuando escuchas hablar a Carlos Salinas de Gortari sobre Carlos Slim. La crítica es dura, pero Slim puede estar muy contento, porque el deslinde le ayuda a su nombre el cual está vinculado con el de Salinas. El ex Presidente afirma en una columna suya para El Financiero que él hizo una muy buena privatización que fue incluso aplaudida por sectores internacionales, pero que Carlos Slim resulto ser un empresario muy voraz y pragmático que se benefició del «régimen neoliberal» (en tiempos de Zedillo según èl, claro) para que Telmex terminara siendo lo que siempre fue, un monopolio privado. ¿Salinas hablando de los males neoliberalismo? ¿Pero que podemos esperar del miembro de un partido en cuyos estatutos está en contra del estatismo y del neoliberalismo a la vez, pero al mismo tiempo puede ser estatista y si quiere neoliberal?

    Si la relación cercana entre Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto es real (algunos sugieren que no lo es así), tal vez tendría algo de sentido, porque a Slim no se le ve cómodo con el gobierno de Peña Nieto. Incluso algunos priístas han afirmado que Carlos Slim está detrás de los intentos de «desestabilizar el proyecto de nación de Enrique Peña Nieto», porque como sabemos, salió perdiendo, mientras que el gobierno de Peña se ha preocupado por beneficiar a Televisa, empresa que lo promovió a la silla presidencial.

    Los Salinas son el más claro ejemplo de impunidad en el país y el claro ejemplo de que con poder, puedes beberte a México y llevarte a tus bolsillos el dinero de todo el pueblo sin temer que te caiga todo el peso de la ley. El PRI de Peña y «el nuevo PRI», no se entiende sin los Salinas. De ellos pareciera heredaron el cinismo, y la incapacidad deliberada de saber que están gobernando para el pueblo, como Pedro Aspe, mentor de Luis Videgaray y Secretario de Hacienda de Salinas presumió; que él sólo ha ido dos veces en su vida al Centro Histórico de la Ciudad de México.

    No es gratuito que a los 7 años supiera que Carlos Salinas era un «ratero», no es un secreto que después de su mandato, cuando los mexicanos entendimos el daño que nos hizo, se vendieran sus máscaras por doquier (había que sacar la rabia). Pero no logramos completar el cambio, y lamentablemente, estamos lo suficiente mal como sociedad para volver a tropezar con la misma piedra.

    Los Salinas siguen impunes, y conforme sigan hablando, sigan siendo absueltos y sigan saliéndose con la suya, no podremos hablar de un Estado de derecho en México. Su sola presencia genera desconfianza, nos habla de que algo sigue podrido.

  • El México de unos pocos

    El México de unos pocos

    México es de pocas personas, personas privilegiadas, personas que han vivido al cobijo del Gobierno. Las personas que detentan poder e influencias se caracterizan por ello, ya sea desde el ámbito público o el ámbito privado. Eso es resultado de un mercado poco dinámico, atado a un corporativismo donde unas pocas empresas privadas tienen intereses con los gobernantes. Este tipo de poderosos suelen ser pedantes y creen tener la capacidad de vulnerar el estado de derecho (casi inexistente) con el argumento de que como son poderosos, pueden pasar por encima de los demás.

    http://mexico.cnn.com/nacional/2014/09/04/9-puntos-clave-sobre-el-nuevo-aeropuerto-de-la-ciudad-de-mexico

    ¿Viene viene en el Zócalo?

    La imagen de la plancha del Zócalo (un supuesto espacio público) invadida de autos de lujo de último modelo pertenecientes a quienes decidieron asistir al Informe Presidencial, es muestra de ello. Esa plaza considerada pública y considerada también un referente histórico, quedó invadida sin más por cientos de automóviles de personas «privilegiadas», de aquellos que gozan de poder. Dice Joaquín López-Dóriga que cuando Peña Nieto se enteró de la situación, fue inmediatamente a que pidieran disculpas. Pero hay que ser sinceros, eso se dio porque el hecho causó indignación en las redes sociales y había que paliar los daños que podría causar a su imagen.

    Cerebro -Pero el loquito de López Obrador lo usa también para sus mítines ¿Qué me dices de eso? ¿Ves? ¡Tómala!. El Zócalo ha siempre sido un espacio donde políticos pueden hacer sus mítines, e incluso donde ciudadanos pueden manifestarse ¡Es un espacio público! (Coco Wash de AMLO, encuerados, conciertos). Pero en este caso el Zócalo fue reducido a un estacionamiento temporal, como si fuera un baldío donde podían dejar sus coches. Es como si se me permitiera poner mi ropa a secar en el Ángel de la Independencia.

    En México no necesitas ser morenito y no tener estudios para ser «naco». Puedes ser millonario, influyente, y a la vez ser naco. Muchos demostraron que «entonces sí se puede».

    Vuela vuela

    Peña Nieto lo sabe, sabe que hay unos pocos que tienen poco poder y a los cuales el gobierno (quien a su vez los hizo poderosos) no puede tocar tanto, ni siquiera esos gobiernos priístas a quienes les gusta controlar todo.

    Como la cereza del pastel que fue ese autocomplaciente y aburrido Informe Presidencial; el copetón nos presumió su nueva obra, lo cual vaticinamos en este blog tal cual Nostradamus: El nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. Pero ¿Qué tiene esto? Pues hay que ver los nombres de quienes construirán esta magna obra. El primero es Norman Foster. Suena muy bien, Foster es uno de los mejores arquitectos del mundo, así de simple. Pero la polémica viene al escuchar el segundo nombre: Fernando Romero. Yerno de Carlos Slim nada más y nada menos (si te perjudiqué con la Reforma de Telecomunicaciones, te trataré de compensar un poco, así que constrúyeme el aeropuerto para «mover a México»).

    Dicen que fue un concurso, una licitación. Pero en México los concursos y las licitaciones muchas veces son simulaciones de algo que ya está acordado. El nuevo aeropuerto era algo totalmente necesario no sólo para la capital sino para todo el país, además el diseño se ve muy atractivo e innovador. Digo, Norman Foster es Norman Foster por Dios. Y sin ser experto en arquitectura, por lo poco que le conozco a Fernando Romero (Museo Soumaya, Plaza Carso) creo que no es un mal arquitecto, pero es yerno de Carlos Slim.

     

    Todo esto esto contraria el supuesto espíritu de las reformas que dicen, beneficiarán a todos los mexicanos. El gobierno sigue privilegiando a unos cuantos poderosos y no tiene voluntad alguna de romper con el status quo.

  • Despurificando a México

    Despurificando a México

    Una amiga me compartía su frustración (que yo adopté) por ese balconeo que padeció (merecidamente) Purificación Carpinteyro, perredista que estaba en contra de las intentonas de Televisa por quedarse con la mayor rebanada del pastel en la Reforma de Telecomunicaciones. Resulta que terminó siendo de alguna forma defensora de los intereses de Telmex para a partir de ahí poder hacer sus negocios.

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    Alguien que había ganado algo de reputación por haberse enfrentado a Televisa, terminó tirando toda su carrera por un audio grabado donde queda en evidencia. Purificación Carpinteyro formó parte del Frente por Ley de Telecomunicaciones que pretendía censurar y beneficiar a Televisa. Carpinteyro traicionó a todos.

    Lo peor del caso es que este hecho beneficia a Televisa y podrá fortalecer su teoría de la conspiración donde quienes no están con ellos, están con los intereses de Carlos Slim (sea le PRD, panistas como Javier Corral, periodistas como Carmen Aristegui, MVS, hasta AMLO y medios de izquierda, que en palabras de Carlos Loret de Mola, todas son financiada por Carlos Slim para atacar a Televisa).

    No es nada raro ver cosas así en medio de la discusión de una Reforma de Telecomunicaciones que implica muchísimo dinero. Si con dinero baila el perro, tenemos una jauría. El problema es que los perros se pueden confundir con aquellos, que muchas veces son los menos, actúan sin intereses propios y sí con un beneficio hacia la nación. Pero los que son perros tratarán de hacer creer que los demás animales de la granja son también perros de su misma condición.

    Curioso es que nadie habla de la telebancada, a ellos no los sancionan y teniendo intereses explícitos a favor de las televisoras que hasta la fecha son preponderantes. Personas como Javier Lozano tienen el descaro de legislar a favor de una televisora, en temas energéticos Pedro Joaquín Coldwell tiene intereses particulares en el tema petrolero y lo peor es que lo admite de una forma cínica.

    El problema es que la corrupción parece ser demasiada como para pensar en que se puedan crear reformas ganadoras y que beneficien a México. Parece que no tenemos la capacidad de sacar al país adelante porque nuestro estado de derecho es lo suficientemente endeble como para que quien quiera pueda sacar su tajada, y la capacidad que se tenga para castigar a quienes se corrompen y corrompen a los demás tenga que ver el influyentismo. Los miembros de la telebancada estarían mejor parados que lo que estaba Purificación Carpinteyro y por eso aunque todos sepamos para quien trabajan, pueden hacerlo impunemente.

    Por eso comparto la frustración de mi amiga. Es como si el deseo de tener un país mejor se diluyera, porque hasta parecieran dar el mensaje de que en México hacer las cosas bien no funcionan (el que no tranza no avanza).

    Y por más reformas se aprueben, si no hacemos nada por cambiar el chip, las cosas no avanzarán mucho, como el país no ha logrado cambiar a pesar de los múltiples cambios y promesas.

  • América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    No es que me caiga bien Carlos Slim, digo, es un monopolista al final del día otrora amigo de Salinas y ahora un poco más como que a la izquierda. Pero si ya se estaba hablando que la Reforma de las Telecomunicaciones tenía un sesgo cada vez más marcado a favor de Televisa y en contra de Carlos Slim (digo, 6 años de campaña presidencial no son gratis), Carlos Slim vino de alguna forma a balancearla. Sí, posiblemente o más bien seguramente con ese olfato del «cerdo capitalista», pero que desde un punto de vista práctico dejará el balance del poder más dividido con una de las formas que más puedes lastimar al duopolio formado por Televisa y TV Azteca: quitándoles los derechos de los Juegos Olímpicos, tanto los de Invierno en 2014 en Rusia, como los JJOO de verano que se celebrarán en Brasil en 2014.

    América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    La transmisión de deportes genera muchísimo dinero, y sobre todo pesa porque una de las áreas posiblemente menos afectadas por la paulatina desacreditación de las televisoras. Sea como sea, todos quieren ver las olimpiadas desde su sillón. La compra de los derechos por parte de América Móvil le da un arma poderosa a Carlos Slim. Si bien esto no asegura que el duopolio se quede sin posibilidad de transmitirlas (bien, pueden comprarle los derechos a Slim) lo que sí puede pasar es que este «tesoro» se utilice para chantajear y obligar a negociar al duopolio. Seguramente algo así pasará, aunque no sabremos bien en que. Se dice que podría usar esos derechos como chantaje para asegurar que se le venda una de las cadenas a licitarse. O bien es una venganza por que el había salido perjudicado mientras Azcárraga, su competidor, salió beneficiado. Pueden haber muchas conjeturas, pero A Priori, Slim, se salió con la suya. Slim hizo lo que la Reforma de Telecomunicaciones no terminaba de hacer.

    La transmisión de mundiales de futbol y Juegos Olímpicos es lo que más dinero genera a las televisoras. Las pérdidas son las suficientes como para que después del solo anuncio del convenio, Televisa pierda acciones en la casa bursátil. ¿Qué va a pasar? Creo yo que de alguna manera al final sí se van a transmitir en TV abierta. Ya sea por el hipotético nuevo canal de Slim, o por el duopolio, quienes tuvieron que llegar a algún acuerdo y tuvieron que ceder. Estos son los empresarios perros, esos pequeños cerdos capitalistas que no se tocan el corazón, que incluso le pueden dar la espalda al pupilo de quien le entregó Telmex a precios muy baratos, con todo e infraestructura incluida.

    Decían que Carlos Slim metió las manos en el PRD (lo cual en este momento no sé) que llevó iPads al congreso. Pero Televisa y en especial Joaquín López Dóriga, no tienen autoridad moral para criticar y decir (en ese momento sin pruebas) que Slim compró a políticos cuando ellos mismos tienen a toda una telebancada legislando a su favor. Cerca quedaron de tacharlo de antidemócrata por poner supuestamente en riesgo el pacto por México. ¡Por el amor de Dios! ¿Gracias a quienes Slim es ahora el más grande de los poderes fácticos? Sin chillar, simplemente, sin chillar.

    Si Slim al final sí se sale con la suya, será una derrota incluso para el presidencialismo, debido a que con todo y oficio no habrían podido acotar a este poder fáctico, como si lo hicieron con Elba Esther Gordillo entre otros. Si lo logra, quedaría patente que el señor Slim está por encima incluso de gobiernos duros debido al poder que le confiere todo su dinero, y eso es, peligroso.

    Carlos Slim parace no estar dispuesto a decir «lo que usted diga Señor Presidente Licenciado Enrique Peña Nieto» y si está dispuesto más bien en mandarlos a volar en Infinitum.

  • López Obrador, amigo de Carlos Slim ¿no que contra los privilegios?

    López Obrador, amigo de Carlos Slim ¿no que contra los privilegios?

    López Obrador, amigo de Carlos Slim, ¿nó que contra los privilegios?Andrés Manuel López Obrador dice estar contra los privilegios y los intereses que mandan en el país. Posiblemente por eso muchos jóvenes se han decantado por él, porque algo que es muy cierto es que una elite asfixia al país y quiere incluso imponer a un candidato autoritario, ya sea por la «vía democrática» o bien, «por medio de otras vías». Esto, que se hace cada vez más notorio, ante un continuismo que ya no carbura y que es evidente que necesita un cambio, hace que los jóvenes, esos mismos que hace 6 años criticaron a López Obrador, ahora lo apoyen. Más porque es el candidato que no ha llegado, porque ahora la izquierda merece una oportunidad, porque ciertamente el gabinete que está delineando AMLO es destacable, y sobre todo porque ha llegado un candidato (encarnado en Peña Nieto) a quien si le queda bien el saco de «Peligro para México». Muchos de estos jóvenes ciertamente no defienden a López Obrador a capa y espada como sus fanáticos acérrimos y están más abierto a críticas, lo cual es muy bueno porque habla de una convicción democrática en los jóvenes y una capacidad de autocrítica.

    Pero a mí me hace un poco de ruido eso de que sea el candidato que va a eliminar todos los privilegios, cuando se nota que existe una cercanía con el más privilegiado, con el hombre más rico del mundo Carlos Slim. Ambos tienen una cosa en común, su posición ante Televisa. Carlos Slim está tan peleado por los intereses que hay en las telecomunicaciones, que decidió retirar toda su publicidad del duopolio televisivo, y a Carlos Slim le vendría bien un gobierno de López Obrador donde es más factible que se abra la «tercera cadena de TV» que manejaría él. Pero hay que enfocarnos en la relación entre Carlos Slim y López Obrador, la cual a todas luces ha sido buena, empezando porque juntos remodelaron el Paseo de la Reforma y el Centro Histórico de la Ciudad de México. AMLO y Slim trabajaron juntos en el DF, y en las elecciones del 2006 Carlos Slim fue uno de los empresarios que no se sumó a la campaña en contra de López Obrador (porque sabia que a él no le perjudicaba en lo más mínimo su llegada), y si bien no apoyó explícitamente a López Obrador, si le ayudo un poco, porque en ese tiempo Slim empezó a arremeter contra el neoliberalismo y el libertinaje de mercado.

    El último libro de López Obrador «La Mafia que se Adueñó de México … y el 2012» es una de las muestras de esta relación. López Obrador habla de los empresarios que «detentan el poder» y ciertamente en la lista está Carlos Slim, pero cuando empieza a hablar de él, tiene un trato demasiado diferente a los otros empresarios que se beneficiaron con las privatizaciones de Salinas. AMLO dice que el no sabe si es cierto eso de que Slim es un prestanombres de Salinas como dicen, pero que cuando lo conoció le pareció una persona muy austera y sencilla. También, contrario a la costumbre, López Obrador publicó una carta donde Carlos Slim lo criticaba (de una manera constructiva) sobre el plantón de Reforma. AMLO se molestó en publicar esa carta en su libro de una forma íntegra, y replicó a la carta, pero siempre en un tono de cordialidad. También incluso le agradeció a Slim que después de que le dijo que Oaxaca no tenía buena cobertura, el empresario haya retirado la propaganda de «México es Territorio Telcel». Es decir, en el libro primero lo pone en la lista de los empresarios que «detentan el poder», pero cuando empieza a hablar de ellos lo saca del costal, y lo presenta como un empresario que «no es tan malo como dicen que es».

    Ahí no queda la relación Carlos Slim – López Obrador. Miguel Torruco Márques, fue integrado al gabinete que López Obrador utilizaría si gana la presidencia, el fue designado para la Secretaría de Turismo. La hija de Miguel Torruco se casó con Carlos Slim Dommit, hijo del magnate más rico del mundo. Esto nos dice que AMLO no está alejándose de los ricos privilegiados como el dice, más bien al haber una ruptura en la élite (por este rompimiento entre Slim y Televisa), Obrador se está yendo con la otra parte. Es decir, AMLO a pesar de su arremetimiento contra los poderosos, no deja de ser parte de una misma familia, se pelea con parte de ella pero mantiene cercanía con la otra parte. Es cierto, que la mayoría de los magnates no apoyan a AMLO, pero al parecer si tiene relación con el empresario más rico del mundo, y ahí entra la duda ¿también Slim tendrá que pagar impuestos, o el mantendrá los privilegios o incluso los ampliará?

    Esa relación tal vez disipa las dudas de que AMLO podría ser un Hugo Chávez como dicen algunos (no creo que el empresario más rico del mundo coqueteé con un supuesto dictador socialista), pero también deja en claro que Obrador no acabará con todos los privilegios, si bien nos va, acabará solo con los de aquellos que no están cercanos a él, pero ese que tiene el 7% del PIB seguirá muy cómodo haciendo más riquezas en México.