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  • El Bosque de la Primavera ¿Y cuándo vamos a aprender la lección?

    El Bosque de la Primavera ¿Y cuándo vamos a aprender la lección?Para los que no hayan venido a Guadalajara, o conozcan mi ciudad de paso, al oriente e la Zona Metropolitana, específicamente en el municipio de Zapopan, se encuentra un bosque de más de 30,000 hectareas llamado El Bosque de la Primavera. Este es tan grande que tiene prácticamente el mismo tamaño de la mancha urbana de la Zona Metropolitana. Naturalmente este bosque tiene una función en preservar un equilibrio natural en nuestra ciudad, no lo notaríamos si no experimentáramos su ausencia, al igual si les quitáramos el Bosque de Chapultepec o La Marquesa a los capitalinos. Este bosque tiene varias especies de flora, fauna y mantos acuíferos, y además sirve para el esparcimiento de quienes viven en Guadalajara y sus zonas aledañas.

    La mancha urbana de la Zona Metropolitana ya ha alcanzado el bosque, y lo natural es pensar que ahí debería de parar su avance y buscar extenderse por otros lados (tanto hacia el sur como en el norte, existen terrenos para que la ciudad siga creciendo). Pero parece ser que a algunas personas no les importa mucho la ecología y terminan prendiendo fuego al bosque premeditadamente, para que después, cuando ese terreno se ha vuelto infertil, digan que es propicio para construir cotos o departamentos. Desarrollos que cínicamente muchas veces venden con algún motivo ecológico dado que se encuentra al lado del bosque (que quemaron). No podemos asegurar cuantas veces La Primavera ha sufrido incendios premeditados y cuantas veces han sido accidentales (por falta de cuidado), pero con un poco de sentido común, es posible evitar cualquier daño (lo más mínimo que sea), como comenta Mario Silva del Colectivo Ecologista Jalisco: Si se descubre quienes fueron los causantes del incendio totalmente provocado, castigo ejemplar. Como igual de ejemplar debe ser nuestro comportamiento cuando visitemos La Primavera: no fumar, no producir ni tirar basura, no dañar al bosque, no llevar ruido, no matar ni molestar animales, no invadirlo con autos y motos… ¿Esto es tan difícil de entender?

    Se hablan de más de 1,400 hectareas consumidas por el fuego. El Bosque de la Primavera tiene 30,500. Si hacemos el cálculo, sería el 4% del bosque. Tal vez el número parece pequeño, pero en realidad es muchísimo. Es como si en Guadalajara se quemaran más de 20 cuadras, curiosamente esto sucedió en el 20 aniversario de la tragedia en el Sector Libertad por la explosión de ductos de Pemex que destruyó un porcentaje parecido al que vengo comentando, y también el mismo día que se celebra el «Día de la Madre Tierra».

    Esto es muy preocupante, porque México está poco a poco perdiendo la rica diversidad ecológica que tiene, un claro ejemplo es la Selva Lacandona o también el hecho de que cada vez existen menos especies de loros los cuales están en peligro de extinción. Esto a pesar de que dicen que el Gobierno Federal se ha comprometido con el medio ambiente. No podemos dejar a un lado a Wirikuta, que siempre ha estado en los ojos de las mineras transnacionales, si bien es un lugar más desértico, también implica la destrucción de nuestras tracidiones ancestrales.

    De verdad, debe de haber un cambio en nuestra relación con la ecología. Y todo este maltrato terminará cobrándonos la factura. Si piensan ir a un bosque a acampar o a divertirse, no está de más ser prudentes  y tomar sencillas precauciones como el no utilizar cualquier material inflamable que pudiera generar un incendio. Ya si estos incendios son premeditados, simplemente a los culpables se les debe aplicar la ley, dejarlos enrejados un buen tiempo, y a la vez que resarsan lo daños provocados.

    Si quieren ayudar, les dejo varias páginas que se han abierto en Facebook, donde les informarán sobre como pueden colaborar. No necesariamente llendo al bosque, pero si apoyando a los brigadistas que están tratando de controlar el incendio:

    Reforestacion de la Primavera 2012

    S.O.S. Nuestro bosque nos necesita

  • La Cuenca Hidrológica de los Colomos, amenazas y retos de un ecosistema vivo.

    “Guadalajara, Guadalajara, sabes a pura tierra mojada. ¡Ay! Colomitos lejanos, ¡ay!  ojitos de agua hermanos, ¡ay! Colomitos inolvidables”

    ¿Que jalisciense no ha entonado una de las canciones más populares de  la cultura mexicana? Mejor dicho, ¿qué Mexicano no lo ha hecho? Suposición pura, yo digo que todos la hemos cantado. Esta canción, himno de nuestra ciudad, que fue el mayor de los éxitos y que inmortalizo a Don Pepe Guizar, es sin lugar a duda una extraordinaria referencia de nuestro Colomitos. Ese Colomitos inolvidable, ese Colomitos tan amenazados hoy en día.

    La sub-cuenca de Atemajac, mejor conocida como Cuenca Hidrológica de Los Colomos, se encuentra ubicada al poniente de la Ciudad de Guadalajara, abarcando esta ciudad y Zapopan.

    En el año 1897, el Gobernador Luis del Carmen Curiel, adquirió por compraventa a particulares 248 hectáreas, con el fin de proteger y conservar los mantos acuíferos y cauces de agua que abastecen todavía a colonias de Guadaljara y por supuesto, la supervivencia del Bosque de los Colomos, bosque inducido, que representa una masa forestal apróximada de 30 mil árboles de diferente especie. Estas tierras forman parte del patrimonio público del Estado, es decir, son INTRANSFERIBLES, INEMBARGABLES E IMPRESCRIPTIBLES, por lo que están fuera del comercio y son patrimonio de todos los jaliscienses.

    En la cuenca hidrológica de Los Colomos, se ubican los manantiales: La campana, Chocolate, Barrenos, La culebra y Colomitos, que son fuentes naturales de agua.

    La base jurídica de las acciones de rescate ambiental y mantenimiento foresta de la Cuenca Hidrológica de los Colomos, es la Ley que aprueba el Plan Parcial de Urbanización y Control de la Edificación para la protección Ecológica de la Zona de los Colomos, del 21 de Agosto de 1984, en la cual, como su nombre lo dice tiene como objetivo principal, llevar acciones tendientes a la conservación y mejoramiento del sistema ecológico de la zona, la regeneración del medio ambiente y la protección de acuíferos para mejorar el aprovechamiento de los recursos naturales. Además contempla la implementación de un sistema de espacios abiertos, que aproveche y complemente la propiedad pública y que dote a la comunidad de lugares de diversión y esparcimiento. Esta ley fue extrañamente derogada.

    El plan Parcial de Urbanización y Control de la edificación para la Protección Ecológica de la Zona de los Colomos, está inscrito dentro del marco de la planeación nacional y estatal, de acuerdo al Plan Nacional de Desarrollo, en el cual se contemplan los siguientes criterios ecológicos y sociales:

    Ecológicos:

    La regeneración y preservación de los manantiales ubicados en la zona;

    La preservación del potencial de territorio para la infiltración hídrica y la recarga de los acuíferos de la zona y, la preservación y mejoramiento de los recursos forestales existentes.

    Sociales:

    El aprovechamiento bajo criterios de prioridad social, de los predios mediante su utilización y accesibilidad adecuada.

    Al transcurrir el tiempo, se inicia un proceso de cambio en el uso de suelo: especulación, corrupción y complicidad de diversas autoridades, han propiciado la disminución original de la propiedad pública.

    En total de las 248 hectáreas adquiridas, hoy quedan 197, es decir, ha perdido casi el 20 por ciento de su territorio original. De estas 197 hectáreas, 116 se encuentran en Guadalajara, de las cuales unicamente están protegidas 90, debido a que en el 2007, el Bosque de los Colomos sección I y II, fue declarado por el Congreso del Estado Área Natural Protegida con manejo Municipal de Protección Hidrológica. En Zapopan, se encuentran 81 hectáreas, de las cuales 41 están dadas en comodato al Municipio.

    Entre las múltiples afectaciones que ha sufrido la Cuenca de los Colomos, podemos destacar las siguientes:

    En el año 2007, en la sección I del Bosque de los Colomos, fueron despalmados y emparejados 15 mil metros cuadros, para la edificación de dos torres departamentales y diez casas. El material producto de esos trabajos fue arrojado a los mantos acuíferos del bosque, al arroyo Chocolate, esto con autorización del Patronato del Bosque y del Ayuntamiento de Guadalajara, siendo que los supuestos “propietarios”, ostentaban su propiedad con escrituras falsas.

    La propiedad que corresponde a Zapopan, ha sido invadida por varios desarrollos inmobiliarios, ubicados en Avenida Acueducto: Pontevedra, Real del Bosque, Zotogrande Residencial, una parte de Puerta de Hierro, La Reserva, la Iglesia San Juan Macías, el Colegio Green Land, la agencia de autos Mazda, etc…;

    Y lo más reciente, el caso del Bajio, con la construcción del Estadio de las Chivas y la Villa Panamericana

    ¿Qué se debe hacer para proteger a la Cuenca Hidrológica de los Colomos?

    A pesar de que la devastación ha sido tremendamente agresiva, las autoridades competentes tienen mecanismos legales y técnico ambientales que deben ejercitar, por citar algunos:

    En primer lugar, el Gobierno del Estado, debe instruir a su Secretaría de Medio Ambiente para el  Desarrollo Sustentable SEMADES, a que realice los estudios técnicos correspondientes, para que se declare Área Estatal Natural Protegida a la Cuenca de los Colomos, bajo la categoría de Hidrológica, según lo contempla la Ley Estatal de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente.

    En segundo lugar, a través de una Comisión Especial Legislativa y en conjunto de la Secretaria de Desarrollo Urbano SEDEUR y Patrimonio del Estado, se investigue la situación jurídica que prevalece en el lugar, rescatando con precisión y definitivamente, la magnitud territorial del patrimonio público, realizando el deslinde y colocación de mojoneras. Que se finquen responsabilidades a invasonres y reparación de daños patrimoniales ocasionados por acciones de particulares y complicidades de funcionarios públicos.

    Y en cuarto lugar,  se debe volver a la legalidad y legitimidad, restituyendo con las modificaciones pertinentes la Ley de Plan Parcial de Urbanización y Control de la Edificación para la Protección Ecológica de la Zona de los Colomos.

    En el caso de lo que ya denominamos “Colomos III”, en Zapopan, podemos decir que a pesar de la múltiple problemática, sobre todo de especulación y muchas batallas legales por la propiedad de estos terrenos que son de una altísima plusvalía, un grupo de personas, en coordinación con la Dirección de Ecología del Municipio, vamos cada sábado a realizar actividades de mantenimiento forestal, donde participan estudiantes de la Preparatoria 7 y de la Universidad Panamericana, quienes somos comandados por el Maestro Jaime Eloy Ruiz Barajas, destacado académico de la Universidad de Guadalajara, ambientalista y ciudadano ejemplar, quien viene trabajando y luchando desde el año de 1998, para hacer realidad Colomos III, el único bosque urbano de Zapopan.

    Proteger, restaurar y conservar a la Cuenca Hidrológica de los Colomos es vital para mantener el equilibrio ecológico de la Zona, además de los muchos beneficios ambientales para la sociedad, puesto que al ser una zona de recarga de acuíferos, existen mantos friáticos y manantiales, lo que abona a mejorar el clima, ayuda a retener el suelo, es hábitat de fauna, consume dióxido de carbono y por citar un pequeño ejemplo, cada árbol produce oxígeno para 10 personas,  abastece de agua aproximadamente a 17 colonias, a través del rebombeo Colomos, es un ecosistema compartido entre dos municipios, Guadalajara y Zapopan, por lo que debe tener una política de protección Estatal, además de ser un espacio verde indispensable para la recreación. Esto por citar algunas de las bondades que la Cuenca nos proporciona a todos.

    Con la intención de que esta colaboración sea un llamado a las autoridades correspondientes, pero sobre todo que sea, una incitación ciudadana a emprender una cruzada cívica y de ética ambiental, por el bien de todos y por el compromiso y responsabilidad que tenemos con las generaciones venideras.