Etiqueta: Bicicleta

  • MiBici: Bajarse del carro y pedalear

    MiBici: Bajarse del carro y pedalear

    En muchos países, sobre todo los subdesarrollados como el nuestro, se tiene la creencia de que las calles y avenidas son de uso exclusivo de los automóviles. Dicen que el pez más fuerte se come al más chico y como un auto es más fuerte que una moto, más que una bici y más todavía que nuestro pobre amigo peatón, es quien debe de circular por las calles. En los países subdesarrollados incluso algunos piensan que más autos significa más desarrollo, más «poder adquisitivo», hay que construir segundos pisos, túneles, pasos a desnivel, los cuales posiblemente en un tiempo se saturen (lo ideal es que eso ocurra después del período electoral).

    Bajarse del carro y subirse a la bici

    En países como el nuestro, el auto es símbolo de status. Quien tiene un mejor auto tiene un mayor poder adquisitivo y los individuos saben que para lograr la firma de un contrato con una empresa grande o para conquistar a la chica de sus sueños en una posición social relativamente acomodada debe de llegar con un buen auto. No es que no ocurra en otros lados, pero este fenómeno se acrecienta más porque nos hemos acostumbrados a pensar que andar a bici o a pie, es de pobres y gente que se muere de hambre, precisamente porque no nos hemos dado cuenta de los beneficios de usar transporte alternativo al automóvil.

    No estoy muy acostumbrado a andar en bici, de hecho no poseo una, pero a mí me parece perfecto que en mi ciudad Guadalajara, las autoridades ya se estén empezando a dar cuenta de la importancia de los transportes alternativos, sobre todo en esta ciudad tan mal planeada cuya apuesta al automóvil sería insostenible y sumiría a la ciudad en un caos.

    El problema está en romper paradigmas. Muchos de los avances que se empiezan a dar fueron en parte gracias a la presión de organizaciones civiles, y también gracias a que las autoridades han mostrado una mayor disposición. Pero muchos de los ciudadanos todavía no entienden como estos cambios pueden beneficiar a la sociedad. Por ejemplo, en Zapopan se construyó una ciclovía en la Avenida Santa Margarita. Muchos vecinos se quejaron: -Como nos quitan un pedazo de la calle para que muertos de hambre y hipsters cochinos anden vagando por ahí-. Naturalmente eso iba a causar resistencia, sobre todo en una sociedad tan conservadora y tan tradicional como la mía (que hay que recalcar que dicho conservadurismo ha mantenido a la ciudad en cierto estancamiento en comparación con otras). Ahora el gobierno implementará un programa de bicicletas llamado «MiBici», tal y como las que existen en ciudades como Nueva York, Melbourne, Londres, Ciudad de México y demás ciudades.

    Eso implicará romper paradigmas, implicará que los automovilistas tendrán que aprender más a convivir con los ciclistas (y viceversa). Seguramente muchos se quejarán: -Me van a quitar mi carrilote, malditos bicicleteros, seguramente son ñiles que le van a las Chivas-, pero los resultados se irán viendo. En ciudades tan caóticas como el Distrito Federal, Ecobici ha funcionado muy bien, y muchos ciclistas pueden pedalear por Reforma, Polanco, La Condesa o Centro Histórico sin miedo a que los atropellen. Muchas personas usan a diario este transporte, porque han visto que puede ser una muy buena alternativa al automóvil.

    La bicicleta no sólo ayuda a desahogar el tráfico. La bicicleta también incentivará el uso del transporte público y a que posteriormente se tenga que invertir más en él. Esto hará que el parque vehicular ya no crezca tanto. Y eso es lo de menos, hay que hablar de los beneficios a la salud que tiene agarrar una bicicleta. Y no sólo los beneficios a la salud, también esto ayudará a hacer más comunidad en la ciudad.

    La apuesta debe de ser crear ciudades compactas donde los individuos tengan que hacer traslados pequeños para satisfacer sus necesidades, donde haya un mayor sentido de la comunidad y convivencia entre sus integrantes (lo cual además, disminuye el crimen). Modelos urbanísticos basados en grandes traslados llenos de ciudadanos aislados en cotos amurallados están condenados al fracaso. Basta ver quienes viven en las afueras de la ciudad cuando se tienen que trasladar a la escuela o al trabajo.

    Se trata de romper paradigmas. Se trata de deshacerse de ese conservadurismo y egoísmo rancio. Se trata de hacer de la ciudad un lugar para convivir, y no un lugar para aislarse; en una ciudad que vaya en armonía con el ser humano, y no que lo incite a sufrir trastornos de ansiedad o depresión.

  • La bicicleta. Pasado y futuro de las urbes

    La bicicleta. Pasado y futuro de las urbesLes seré sincero. Nunca formalmente, aprendí a andar en bicicleta. Hace algunos años mi cuñado me enseñó y logré avanzar dos cuadras. De cierta forma había aprendido, pero pues nunca retomé la práctica del uso de la bicicleta, y pues en realidad tenía que volver a aprender. Hace poco quise volver a aprender dado que había una rodada en pro del medio ambiente, pero esta tenía un recorrido de 20 kilómetros y pues tenía como 3 días para aprender. Además de no encontrar quien me ayudara (porque todos mis conocidos que saben entre semana trabajan), aventarse 20 kilómetros 3 días después de aprender a andar en bicicleta, es algo así como peligroso. Pero claro, que uno de mis propósitos es aprender a usarla bien.

    Saco el tema a colación porque veo como este medio de transporte más antiguo que el automóvil y otros tipos de transporte público vuelve a tomar auge en los países desarrollados, por su utilidad, practicidad, porque no ocupa espacio, porque no contamina, y porque deshinibe el sedentarismo, con todas las positivas consecuencias al ser humano que este tipo de transporte implica. Por ejemplo, una mejor salud, estado de ánimo, e incluso este transporte hace que el individuo interactúe con su entorno, cuando por el contrario en un automóvil, el conductor está inmerso en una especie de burbuja, donde las avenidas son vistas como en una pantalla de videojuego, y donde existe solo él, y tal vez la música que trae en la radio.

    Por alguna razón las bicicletas siguen vigentes y están resurgiendo. Todo esto a pesar del automóvil e incluso de su supuesta «versión mejorada» que es la motocicleta. En muchos países debido a la insostenibilidad de un sistema automotriz a largo plazo, se ha dado prioridad a las bicicletas (para recorridos cortos) y al transporte público (para recorridos largos) como medio de transporte. Mientras que el automóvil solo se utiliza para casos en donde si es necesario utilizar uno, sobre todo cuando se transporta cualquier tipo de material.

    Este medio de transporte ha sido también un buen pretexto para rehabilitar espacios públicos, revitalizar ciudades lo cual coadyuva incluso en una mayor derrama económica. Ciudades de países como Dinamarca, Holanda, Alemania, o los países nórdicos han apostado por este medio de transporte y los resultados han sido benéficos. Incluso en la ciudad de Guadalajara, donde el sistema de transporte y la cultura de movilidad es por un decir pésima, se implementó (o más bien, casi se obligó al gobierno a implementar) la Vía Recreactiva, donde los domingos en las mañanas cierran algunas arterias importantes de la ciudad para convertirlas en espacios donde la gente pueda andar en bicicleta, patineta, caminar o correr. Su implementación ha tenido tal éxito que el gobierno opositor que sucedió al otro continuó con la implementación de este proyecto.

    Creo que las ciudades que aspiran a ser sustentables deberían de pensar en apostar por transportes más eficientes y limpios como lo son, sí, las bicicletas, y también transporte público como Metro, Tranvía, BRT, y autobuses (claro, de mejor calidad a lo que hay). Está más que demostrado que por más segundos pisos, supervías, puentes atirantados y demás obras que se construyan para el automóvil; estos terminarán colapsando. Es mejor desincentivar (más con opciones alternativas que con medidas coercitivas) el uso del automóvil que seguir apostando a él. Ni siquiera las ciudades de primer mundo que han apostado por el uso del automóvil (como Los Ángeles) con todos los recursos que puedan tener, pueden deshacerse de esa plaga llamada tráfico y contaminación ambiental. Por eso no sería mala idea, de vez en cuando dejar de usar el auto y treparse a una bici.

  • Angel Verdugo, quiere «aplastar» a los ciclistas de la Ciudad de México

    No encuentro razones para ver tantos niveles de intolerancia en un simple conductor de radio, me sorprende que en el país exista gente con una mentalidad tan retrógrada, y no solo eso, que tenga la posibilidad de estar frente a un micrófono para incitar a la sociedad a la violencia y a la intolerancia. Esto es lo que ha sucedido con Angel Verdugo, un comentarista de Reporte 98.5. Quien se atrevió a pedir al aire a los automovilistas que atropellararan a los ciclistas de la Ciudad de México.

    Según él, los ciclistas son una «nueva plaga» que está apunto de causar daños severos en el Distrito Federal. Insistía el comentarista, no estamos en París ni en Campos Eliseos, estamos en México y los ciclistas estorban, no hacen caso, son unos «abusivos y gandallas». Se atrevió a citar a Marx y Engels para comparar a los ciclistas con el comunismo, y se quejó amargamente del programa de ecobicis impulsado por Marcelo Ebrard. Dice, la primera frase del manifiesto comunista dice «un fantasma recorre el mundo, el fantasma del comunismo»,  y el dice «un fantasma recorre el Distrito Federal: Los ciclistas».

    Yo no soy un ciclista, de hecho solo he andado una vez en bicicleta en mi vida, y necesitaría reaprender como utilizar una bicicleta. Pero sí muchos amigos míos utilizan ese medio de transporte y a veces logran llegar más rápido a su punto de destino que si utilizaran el transporte público, el cual en mi ciudad de Guadalajara es muy deficiente. No gastan ningún peso y sobre todo, no contaminan. Pero existe todavía gente intolerante como Angel Verdugo que no tiene la más mínima capacidad de ver los beneficios de utilizar la bicicleta en una ciudad.

    La estación donde trabaja debería aplicarle una sanción a Angel Verdugo, porque digo, una cosa es la libertad de expresión y otra cosa es incitar a la violencia como el lo hace. A Carmen Aristegui la corrieron por mucho menos. Creo que el al menos merecería una multa económica por parte de la empresa donde trabaja para evitar esos comentarios que llaman a violentar a la sociedad y a mostrar signos de intolerancia contra aquellos que utilizan otro medio de transporte.

    Las reacciones en las redes sociales no se hicieron esperar. Tanto ciclistas como no ciclistas se indignaron por el hecho hasta convertir en trend topic a Angel Verdugo quien ahora es víctima por parte de las críticas. Pero otras personas incluso lo utilizaron para fines publicitarios. Un ejemplo es el evento internacional de Carfree que se llevará a cabo en Guadalajara. Muchos de los organizadores aprovecharon el trending topic para promocionar el evento, que básicamente busca que en las ciudades se priorize el transporte público y otros medios como la bicicleta sobre transportes contaminantes como los automóviles. Los organizadores de este evento entre los cuales se encuentran «Ciudad para Todos» y «GdlenBici» aprovecharon con gran éxito las críticas que llovieron a Angel Verdugo, para de esta forma vender más boletos para el evento, porque tomando en cuenta que van a venir personalidades muy importantes del extranjero al evento de  Carfree, las ponencias tienen un costo.

    Es cierto que no estamos en París, pero en la Ciudad de México los altos niveles de contaminación provocados por los automóviles obligan a buscar otros medios de transporte, y la bicicleta es una buena opción. En el Distrito Federal se ha hecho un esfuerzo (quizas insuficiente todavía) para promover el uso de transportes alternativos, y sí, en México la bicicleta puede ser una buena opción, le pese a Verdugo, le pese a quien sea. En los países desarrollados se ha promovido mucho el uso de la bicicleta, países como Alemania, Holanda, Francia, lo han hecho, incluso en China muchos se trasladan por ese medio. Además los ciclistas ocupan poco espacio en la vía pública a diferencia de los automóviles o camiones.

    Lamentable esa opinión retrógrada y tercermundista de Angel Verdugo, pero las tenía que pagar. Su credibilidad y reputación están cayendo al suelo gracias a las redes sociales. Otro comunicador que no se da cuenta del efecto «rebote» que provoca el Internet cuando se emiten ese tipo de opiniones. Seguramente esto le afectará en su carrera y ni modo, la intolerancia no es bienvenida en nuestra sociedad.

    El Verdugo de un Angel.

    Actualización:
    Angel Verdugo ya fue despedido por parte de la estación 98.5, el comité de ética de dicha empresa autorizó que el señor Verdugo salga el aire el día de hoy para ofrecer una disculpa pública.

     

     

  • Podcast #4 Entrevista con Patricia Karenina

    Entrevista con Patricia Karenina de Gdl En Bici realizada por el Balcon de Sor Juana, con la cual tuvimos una muy interesante plática. Conducido por Carmina Haro, Laura Haro y Steffy Cerpa.

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  • La revolución de los cuerpos

    La semana pasada hablaba, en esta misma columna, sobre la enérgica manifestación que hizo Madaí Díaz frente al Palacio Municipal de Manzanillo, para reclamar los malos tratos y despido injustificado de los que fue víctima por parte de la empresa coreana administradora de la regasificadora.

    El jueves 2 del presente mes, Díaz Rodríguez se encerró en una jaula frente al edificio público, declarándose en huelga de hambre hasta que le resolvieran sus peticiones –lo que sucedió en 7 horas– y al mediodía se cosió los labios y amenazó con cortarse las venas.

    Hubo quienes criticaron la forma en la que Madaí Díaz actuó para exigir lo que ella creía era justo, incluso el secretario de Fomento Económico, Rafael Gutiérrez, la tildó de exagerada, desestimando sus demandas, e invitando a aquellos que no estuvieran conformes con su trabajo sencillamente a renunciar sin hacer tanto escándalo, obviamente más preocupado por el posible alejamiento de las multinacionales que por el trato que éstas les brinden a las y los trabajadores colimenses.

    Pero lo que no puede negar nadie es que el actuar de Díaz Rodríguez funcionó, ya que no sólo fue reinstalada en su trabajo, sino que se convirtió en una especie de heroína para el resto de los obreros, por haber puesto encima los ojos de la opinión pública, la cual se indigna particularmente cuando los extranjeros abusan de los nacionales en su propia patria, quizás como una reminiscencia de la conquista.

    ¿Fue entonces la representación de Madaí Díaz exagerada? ¿Le habrían prestado la misma atención si lo hubiera hecho de otra forma? Me atrevería a decir que no. Tal vez el ensimismamiento por el sometimiento que tenemos a la rutina nos hace ignorar aquello que nos parece común, como se han vuelto las expresiones en pro de derechos humanos en sus distintas vertientes, como huelgas de hambre, marchas y bloqueos. La gente ya no reacciona positivamente a ellas, sino que las ignora, se molesta e incluso las insulta, ya sea interna o externamente, cuando éstas se convierten en un motivo del incumplimiento de su agenda personal.
    Se necesita, pues, hacer algo fuera de lo común, atrevido, irreverente, escandaloso, para atraer la atención de la gente y hacerla reflexionar, forzarla a tomar partido, obligarla a mirar. Inventar frases creativas y escribirlas en una pancarta ya no es suficiente para despertar a la población, se requiere algo más dramático, como romper las normas naturales de la autopreservación y coserse los labios, intervenir obras de arte público para mandar un mensaje, e incluso, ¿por qué no?, aprovechar el calor del verano para organizar un bicipaseo al desnudo.

    El sábado pasado tuvo lugar la sexta Marcha Mundial Ciclista al Desnudo, donde miles de hombres y mujeres se aligeraron las vestiduras para dar un bicipaseo atípico en ciudades alrededor de todo el mundo, como Madrid, Barcelona, Los Ángeles, Halifax, Ottawa, Londres y muchas más; en México participaron en Guadalajara, Morelia y el Distrito Federal.
    Los ciclistas y ambientalistas decidieron unirse y pasearse sin (o casi) ropa para reclamar su espacio por las calles, visibilizándose para exigir respeto al ciclista y al peatón, quienes son continuamente acosados y en ocasiones atropellados por los automóviles, los cuales se han convertido en un fuerte problema, tanto de movilidad como de contaminación atmosférica y auditiva, en prácticamente todas las ciudades del orbe (quizás con la excepción de Ámsterdam, en Holanda, donde hay más posibilidades de ser arrollado por una bicicleta que por un auto).

    Hombres y mujeres se despojaron de sus vestiduras y en su lugar decoraron sus bicicletas o sus cuerpos recurriendo al body painting, o escribiendo mensajes en sus espaldas u otras partes de su anatomía como: “¿Ahora sí me ves?”, “Andar en bici fortalece las pompis”, o “conductor, no me mates”.

    Los grupos organizadores de este movimiento en México, como Guadalajara en Bici, expresaron claramente sus objetivos en su página de internet, entre los que estaban el cuestionar la excesiva dependencia que tenemos a los combustibles fósiles; promover el uso de transportes de locomoción humana, relacionando el ejercicio a la salud; enaltecer la fuerza individual y corporal y promover el respeto al ciclista y al peatón al desnudarlos ante el tráfico.

    A pesar del gran conservadurismo que existe en nuestro país, el cual se acentúa en las provincias, las manifestaciones se realizaron en paz y con respeto, lo que animó a muchos de los participantes a irse despojando de su ropa, hasta quedar completamente desnudos, donde el cuerpo se volvió un medio de comunicación, dejando de ser un objeto de morbo, y donde lo chocante que pudiera parecer la desnudez para muchas personas, sirvió para que volcaran su atención en ellos, y aunque sea por un día hacerlos pensar en el ciclismo como una forma alternativa de locomoción, y a las autoridades a enfocarse en la bicicleta como una opción efectiva y motivarlos a crear más vías y espacios para ellos.

    Mas lo interesante de este experimento social son las acciones utilizadas para atraer la atención de los más adormilados, las cuales no sólo parecen cada vez más irreverentes, sino que además reclaman la autonomía y la propiedad de sus propios cuerpos, ya sea cosiéndose los labios o desnudándose en público, haciendo de ellos no sólo el vehículo primario de movilidad, sino también el más llamativo lienzo u objeto de intervención, que irónicamente exige derechos al mismo tiempo que los ejerce y que parece decir: “Este cuerpo es mío, y mostrarlo, mi prerrogativa”, en un significado más amplio de libertad. ¡Bienvenida la nueva revolución social!

  • En bici al desnudo

    No cabe duda que nuestra sociedad es cada vez más liberal, mis padres me contaban que en sus épocas era imprudente besarse en la boca en la vía pública y ya no digo mis abuelos, que aventaban piedritas a las ventanas de las casas cuando iban a visitar a la novia. La juventud de hoy se ha vuelto muy irreverente, y lo que es mejor, parece que se está revelando contra toda esa maquinaria heredada desde la revolución que ha estancado tanto al país. Tal vez las formas no les gusten a muchos y se puede comprender, un sector conservador tal vez emitió un fuerte grito, pero ya poco se puede hacer ante una sociedad inquieta que exige un cambio.

    Los jóvenes de hoy parece que no son tan sumisos ante la autoridad, más bien son rebeldes y buscan un cambio en las estructuras. Mucho de este nuevo movimiento social creo yo está importado de regiones como Europa, de donde muchos importan sus ideas (además que está el Internet que se encarga de globalizar todas las manifestaciones). La juventud ha decidido crear sus propias organizaciones, y desde ese punto, buscar un cambio.

    Ver a unos jóvenes pedaleando sus bicicletas semidesnudos (y en algunos casos completamente desnudos) llama la atención y la curiosidad de la gente. Eso es precisamente lo que buscan, lo que quieren es decirle a la sociedad que se debe hacer un alto al excesivo uso del automóvil y parar todo lo que esto genera (contaminación, ruido, estrés). Llevar a cabo esta manifestación fue difícil porque las autoridades tienen un concepto del pudor, como diría el gober «más a la antiguita». Pero lo lograron hacer, no todos se desnudaron, pero si realizaron bodypainting, decoraron sus bicicletas, o bien le pusieron un toque creativo a sus partes íntimas. Esta manifestación no solo se llevó a cabo en Guadalajara sino en varias ciudades del mundo (incluído también México D.F. y Morelia). En el caso de Guadalajara, una de las asociaciones organizadoras del llamado World Naked Bike Ride fué GDL en Bici.

    Sinceramente yo no me hubiera atrevido a desnudarme en la vía pública, pero no veo mal que se hagan este tipo de manifestaciones, no creo que algunos peatones vayan a «jugar con manuela» en público al ver a unos ciclistas semidesnudos pasearse por las calles, o que los cicliestas vayan a tener algun encuentro sexual mientras pedalean su bicicleta. Lo que debería preocupar más es que la gente tenga que llegar a hacer estas cosas para tratar de generar un cambio. Símbolo de que el gobierno, empresas e intereses particulares están reacios a cambiar para crear una sociedad mejor.

    Según las autoridades (que siempre buscan minimizar las cosas) dicen que fueron unos 400 los que anduvieron en bici al desnudo, pero los organizadores hablan de mil quinientos. Lo bueno es que esta manifestación se llevó a cabo pacíficamente y no hubo ningún incidente entre los ciclistas o las autoridades que salvaguardaron la manifestación como debería de ser.

    ¿Que estarán pensando las madres con valores chapadas a la antigua, el obispo, el cardenal, Emilio González Márquez? Nooo, por el amor de Dios, nuestra juventud se nos está llendo, se nos está revelando, la sociedad se está desintegrando. Mejor, ¡caiganle al festejo!.