Etiqueta: Benedicto XVI

  • Un papa americano

    Un papa americano

    Hay aspectos que no quiero profundizar por desconocimiento. Primero, no conozco bien a Jorge Bergoglio (Francisco I) y lo que sé es en base a la información que he ido recibiendo a causa de su nombramiento. Es un papa americano, es latino, es ¡argentino! y claro, es jesuita. Afirman que es una persona humilde, cercana a los pobres, que su forma de vivir es austera, y le critican un presunto apoyo a la dictadura de Videla, además de su férrea crítica contra los matrimonios entre homosexuales y el aborto. Sinceramente eso es lo que sé. Al ser jesuita uno esperaría que fuera como uno de esos padrecitos progres que te invitan a abrazar los árboles de la Ibero o su equivalente en Guadalajara, el ITESO. No necesariamente tiene que ser así, sobre todo en la gente de ya avanzada edad (esa transición de los jesuitas a la izquierda no tiene tanto tiempo de haberse dado). Como muestra está el jesuita español, Jorge Loring, que de progre, no tiene mucho.

    Un papa americano

    Dicen que como sea, los jesuitas tienen una visión más amplia de la cosas. Llama la atención que sea Francisco y no Ignacio (referente a San Ignacio de Loyola) el nombre que se ha puesto, relativo a San Francisco de Asís, quien llevó una vida austera como Bergoglio (guardando las distancias claro). Posiblemente con esto se quiera mostrar una nueva cara, un papa humilde, lejano de todas las ostentaciones de la Iglesia que han sido criticadas porque «no va» con la vida de Jesús, quien vivió muy lejos de todos los lujos.

    Independientemente de quien sea este nuevo personaje, los alcances que tenga, y la línea con la cual fungirá como el representante de Dios (como al menos sus feligreses lo catalogan) es necesaria una renovación en la Iglesia. Cada vez son menos las personas creyentes, la Iglesia está perdiendo adeptos, existen menos sacerdotes, viven una crisis de credibilidad debido a la pederastía. Muchos pueden entender esa renovación como algo diferente. Algunos piensan en una renovación moderada, otros van mucho más allá y dentro de esta sugieren la aprobación de los matrimonios entre homosexuales e incluso el aborto. Sea como sea, la Iglesia tiene que renovarse, porque muestra cada vez más incompatibilidad con la sociedad actual. En Europa se ven las Iglesias vacías, en México, país tradicionalmente devoto, solo haría falta un cambio de generación para arribar a la situación europea. La Iglesia debe pensar seriamente en como abordar a los jóvenes de hoy, y lo tendrán que hacer de una manera diferente.

    Se pueden argumentar muchas razones (sean verdaderas o falsas), que si el desarrollo económico y social hace que la gente tenga menos necesidad de una religión, que si hay una conspiración de la masonería (rival de la Iglesia desde hace mucho tiempo), que la gente se ha vuelto individualista y materialista, que el acceso a más información (que no significa siempre más cultura) hace que la gente encuentre más argumentos para no creer. Se pueden decir muchas cosas, pero la realidad es palpable. La Iglesia debe de adaptarse a la realidad actual (que no significa que modifique o tergiverse sus preceptos), mucha gente tiene un profundo vacío espiritual pero la Iglesia cada vez se ve menos capaz en ofrecer una solución, porque muchos la perciben como antigua, como estancada e incluso como represora o prejuiciosa por sus críticos más acérrimos.

    El hecho de que Jorge Bergoglio sea una persona más cercana a la pobreza (o así se presume), que posiblemente la entienda más, y sea desapegada de la vida llena de lujos, puede ser un paso adelante para la Iglesia Católica, en un mundo dónde todos los sistemas (políticos, económicos y hasta religiosos) se han olvidado de los pobres. Será necesario buscar una forma de comunicarse con los jóvenes, y creo yo, reformar la Iglesia. Bergoglio tiene un gran reto, ha entrado al papado en un momento en que la Iglesia se encuentra en una condición crítica.  Sobre lo que se le critica, siendo realistas, no es algo muy diferente a lo que podamos ver en papas pasados. Que Benedicto XVI haya estado en las juventudes nazis no desembocó en una Iglesia más «represora y dura» que antes, así mismo, no creo que el presunto apoyo a la dictadura de Videla vaya a hacer la diferencia en el papado.

    Ya si hubiera sido el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez el elegido (y seguramente se hubiera hecho llamar Emilio I) podríamos hablar de una tragedia y del fin de la Iglesia, pero no pasa nada. Veremos si Francisco I tiene la capacidad de sacar a la Iglesia de la crisis en la que está.

     

  • La renuncia de Benedicto XVI

    La renuncia de Benedicto XVI

    Hay temas en los que no voy a profundizar porque no soy un experto en teología, y para ser sinceros no he prestado demasiada atención a lo que ha hecho la Iglesia Católica en los últimos años. Que por un lado algunos hicieron una misión para ayudar a los pobres, que por este otro lado salió un sacerdote pederasta, por otro donde se pedía la paz de los pueblos y en tal otro se vierte alguna crítica contra el homosexualismo. Que en la historia, la Iglesia ha dado sentido a la vida de muchas personas, que la «Santa Inquisición». Se puede hacer un análisis de todo lo bueno y lo malo de la Iglesia Católica pero en este caso no es el asunto, y más bien lo que escribo va en torno a la reacción de la renuncia de Benedicto XVI, que es algo histórico si tomamos en cuenta que ningún papa había dejado su cargo voluntariamente desde el medievo.

    La renuncia de Benedicto XVI

    Se pueden crear conjeturas del motivo de la salida de Ratzinger, que si estaba cansado, o si tenía mucha presión encima, si fue únicamente la vejez o fueron presiones dentro del Vaticano, no sabría decir que sucedió y no es que esté muy interesado en saberlo realmente. Lo que sé, es que se me hace algo injusto poner en tela de juicio el carácter del todavía Papa y mofarse de ello. Es paradójico y contradictorio que muchos de quienes hacen esta crítica, al mismo tiempo se sienten «indignados» porque el viernes tuvieron que salir tarde de trabajar, que por qué quieren subir la edad de la pensión. Es decir, se pide a esta figura papal algo que la sociedad no puede dar.

    Ser el «mandamás» del Vaticano no es algo fácil, dirigir una Iglesia y lo que esto implica (representar a Dios en la tierra, intereses monetarios, geopolítica, lo que quieran imaginar) significa mucho desgaste. Al tratarse de una religión todavía poderosa, lo cual significa que existen muchos intereses (a favor y en contra) de por medio, se necesita temple, tomar decisiones muy difíciles a una edad donde el estrés puede significar la vida o la muerte.

    Entiendo las molestias que puedan surgir para algunos con el Papa y la Iglesia, la posición de esta frente a los homosexuales, los casos de pederastía, que si esta se tiene que renovar. Y para eso se puede debatir, y claro, levantar la mano cuando se vea alguna injusticia o atropello desde dentro de esta institución (que para mí no existe institución incorrompible o inflalible). Que hay que aclarar que la Iglesia está formada por seres humanos, y como seres humanos se pueden equivocar, corromper, cometer errores y llegar a perjudicar a otros.

    Pero todas estas críticas que se puedan hacer, no creo que tengan que ver con esta desmesurada crítica del carácter del Papa. Como comenté en la cuenta de Facebook, no es como que nosotros mantengamos al Papa con nuestros impuestos. Incluso quienes no profesan la religión católica, no deberían de darle a esto mayor importancia, dado que es una figura que no tiene representación en sus vidas, y bajo el mismo talante tendrían que criticar a los máximos jerarcas de todas las demás religiones.

    Como siempre lo he notado aquí, yo nunca he sido muy religioso, tiendo más al agnosticismo. Y sí, hay cosas de la Iglesia que no me parecen, al igual que hay otras cosas que hace bien y que reconozco. Pero creo que mofarse del Papa porque decidió renunciar, está de más. Más porque critican un esfuerzo que muchos no están dispuestos a dar. Creo una cosa es hacer bromas que comúnmente se hacen en las redes como la comparación que se hace del Papa con el personaje de Star Wars, Darth Sidious por su parecido físico, y otra cosa es poner en tela de juicio algo que incluso se critica, el hecho de que el papa renuncia a su cargo y no es el todopoderoso u omnipotente, características que muchos critican.

    Quien quiera creer y sentir simpatía con el papa lo respeto, igual respeto a quienes deciden no creer. Creo que la tolerancia implica no solo pedir que respeten nuestras creencias, sino también respetar las de los demás.

    Y si me preguntan, sí, yo pienso que a la Iglesia no le caería nada mal una renovación.

  • México siempre … fiel

    mexico siempre fielLas visitas de Juan Pablo II causaban mucho furor en los mexicanos, incluso personas que no eran religiosas, al menos no activamente, mostraban cierto entusiasmo, no solo por el hecho de que Juan Pablo II fuera el líder de la Iglesia Católica o considerado como  el «enlace» entre nosotros los humanos y Dios, sino porque desde su posición logró muchas cosas positivas en el mundo, ciertamente como todo «humano» tuvo sus errores, pero la influencia que ejercía en el mundo generalmente era para bien. A pesar de que le tocaron momentos difíciles para la Iglesia, gracias a él, la imagen de esta institución no se deterioró aun más. A Juan Pablo II muchos lo recuerdan como un mensajero de la paz, a un líder que dejaba constantemente su silla en El Vaticano para viajar por todo el mundo e incluso para restablecer relaciones diplomáticas con otras religiones.

    Benedicto XVI en cambio, es visto como un Papa conservador; no se pueden negar sus amplios estudios y conocimientos teológicos, pero no tiene el carisma de Juan Pablo II. Si bien los asuntos de la pederastía comenzaron en épocas de su antecesor, la crisis que generó en la Iglesia Católica le explotó en las manos a Benedicto XVI. Claramente también problema que los críticos (algunos con cierto interés) han magnificado tratando de hacer creer que la pederastía es un problema generalizado, y no que si bien si es un problema que la Iglesia Católica tiene que atender y poner mano firme, se trata de una minoría. Pero también es cierto que el papel de la Iglesia en estos temas ha dejado mucho que desear, lo que ha minado su credibilidad. Un claro ejemplo es la negativa a hablar con los afectados por el difunto líder de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel.

    No se niega que en el sector conservador de la población, existe entusiasmo por la visita, y seguramente en León veremos calles llenas esperando ver a Benedicto XVI, pero también es cierto que muchos de los que no estarán en la calle, ven a Benedicto XVI como una persona non grata, por diferencias ideológicas, o bien por los casos de pederastía a los que la Iglesia ha desatendido. Muchos mexicanos no ven con buenos ojos la visita del Papa por el gasto que hará el gobierno para recibirlo, o bien porque en las primeras filas en la misa que ofrecerá en el Parque Bicentenario, estarán los «empresaurios» como Carlos Slim, Emilio Azcárraga, Salinas Pliego, e incluso políticos como Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto, y si, Andrés Manuel López Obrador (quien fue invitado a la zona VIP también), aunque eso podría justificarse un poco pensando que aparte de venir como representante de la Iglesia Católica, es una visita de estado.

    La Iglesia Católica tiene los ojos puestos en el México siempre fiel, esto porque saben que están perdiendo feligreses, los cuales o bien terminan por dejar la religión y refugiarse en el agnosticismo o ateísmo, o por otro lado, terminan migrando a otras religiones. México es uno de los países con más fieles (todavía) en el mundo, y la intención clara de la Iglesia es fortalecer esa fe, por eso se entiende el interés que tienen en el artículo 24 de la constitución; aunque aseguran que por el teje y maneje político no podrán reformarle muchas cosas (al menos no al grado de que se permita la religión en las escuelas públicas).

    Si, Juan Pablo II era el mensajero de la paz, Benedicto XVI es el emperador Palpatine; no solo por su increíble parecido facial con el personaje oscuro de Star Wars, sino por lo que para muchos representa él y la Iglesia Católica. Y creo que inmiscuírse en la vida política y social de México es a mi juicio contraproducente, porque por más de 150 años de estado laico (de la Guerra de Reforma a la actualidad), donde a veces es difusa la línea entre «libertad religiosa» y «censura a las religiones», México ha sido siempre uno de los países más católicos del mundo. La solución no está en el artículo 24, no está afuera, está dentro de la propia Iglesia Católica, y si quieren recuperar terreno, deberán tener un sentido autocrítico y buscar recuperar credibilidad, porque para muchos, a veces la Iglesia más que parecer la legítima representación de Dios en la tierra, pareciera ser un poder de facto. La gente tiene acceso cada vez a más información (que como la digieren es otra cosa), y la Iglesia deberá entender esta nueva dinámica, si no lo hace terminarán perdiendo, porque sus opositores ya la han entendido, y vaya que la han entendido bien.

    A mi, lo que haga la Iglesia o deje de hacer me tiene sin cuidado. No me molesta en absoluto que la gente sea religiosa, que apoye a Benedicto XVI y que tome los valores de la Iglesia como valores propios. Para mi es solo una institución más, y como institución, si están teniendo problemas reflejados en su area de influencia (toda la comunidad católica mundial) es que deben de comenzar por hacer el aseo en casa, antes que presionar a la sociedad a ser «más fiel», de lo contrario habrá un tiempo que México ya no será siempre fiel.