Etiqueta: Andres Manuel López Obrador

  • Todos ven a López Obrador en Los Pinos

    Todos ven a López Obrador en Los Pinos

    El poder tiene efectos gravitatorios, tiende a atraer lo que encuentre a su paso: personas, empresas, y a veces hasta ideologías. 

    Si muchos actores se están alineando a un candidato, -es decir, están siendo atraídos hacia él-, es símbolo de que dicho candidato, como si se tratara de un astro que acumula masa, está acumulando poder. Y la razón por la que sucede esto es por las amplias posibilidades que tiene de ganar la presidencia en el 2018.

    Yo no he escuchado, por ejemplo, de actores que se sumen a la campaña de Margarita Zavala y la respalden públicamente, tal vez algún futbolista por acá, algún opinador, pero no algún personaje o institución que tenga peso político o capacidad de influencia. Eso tampoco sucede con Osorio Chong, ni Miguel Mancera o Pedro Ferriz.

    En cambio con López Obrador ya se han sumado el polémico empresario Alfonso Romo y el presidente de Fundación Azteca Esteban Moctezuma. Dicho sea de paso, es muy probable que TV Azteca termine decantándose -como lo hizo en 2006- por López Obrador. Si a estos actores sumamos a Carlos Slim, quien siempre ha apoyado a AMLO, veremos no solamente la paradoja de que grandes empresarios apoyan al izquierdista sino a personajes a quienes se les podría relacionar con la «mafia del poder».

    El día de antier, Carmen Aristegui, a quien algunos -sobre todo las plumas que escriben a favor del gobierno actual como Alemán o Hiriart- acusan de ser la vocera de López Obrador y de trabajar por sus intereses, criticó duro al tabasqueño por las nuevas alianzas y lo llamó el «candidato del establishment«. Carmen, quien en su faceta de opositora al establishment -en eso coincidía con AMLO y era la razón por la que ella le daba voz a un López Obrador que tuvo por un momento que enfrentar la hostilidad de los medios mainstream- ahora considera que AMLO está adquiriendo compromisos con un sector de la «mafia del poder».

    Algunos pueden ver en este cambio de postura una «moderación» del candidato. Algunos posiblemente se convenzan de que López no será ningún radical y no manejará la economía de forma irresponsable. Otros -tal vez los menos, dado que López Obrador al ser el único líder político que representa una oposición y preferirán engañarse y justificarlo- se sentirán traicionados por aliarse con quienes antes podrían considerarse enemigos. Otros simplemente nos quedamos en la incertidumbre al ver un acto de ambigüedad donde no sabemos a ciencia cierta como gobernará el tabasqueño si es que llega al poder.

    Ambigua también es su postura donde por un lado habla de moderación y pide apoyar al presidente Peña Nieto, pero por el otro descalifica y es intolerante quien lo critica como lo hizo con Martín Moreno -aunque coincido con él en que Martín Moreno es un pésimo escritor-.

    Ahora todo mundo habla de López Obrador, lo invitan a todos los foros -hasta en Televisa-, dan amplia cobertura a su visita a Estados Unidos donde dice, defenderá a los migrantes y hará lo que el gobierno de Peña Nieto no se atreve a hacer -como demandar a Trump ante la ONU-, y algunos ya hacen campaña en su contra. El trato que hacen los medios, los actores políticos y empresariales al tabasqueño es el que corresponde a un candidato que es visto como el natural sucesor de Peña Nieto en Los Pinos. 

    Todos saben que el contexto -nacional e internacional- está beneficiando enormemente a López Obrador que tuvo la fortuna de ser candidato en tiempos de una clase política desacreditada y de la presencia de un presidente nacionalista en el país del norte, así como de la ola de voto antisistema crece en Occidente. 

    De este modo, los actores se sienten orillados a tomar cualquiera de las siguientes dos decisiones: Alinearse a López Obrador entendiendo que es el sucesor natural y que es quien tendrá la mayor cantidad de poder político en el sexenio, o postrarse como fuerte opositor esperando que López Obrador se frustre solo -como ya ha sucedido- la candidatura.

    Así están las cosas. Así se mueve el poder, López Obrador es un astro que crece de tamaño y empieza a atraer todo lo que ve a su paso. Si no surge desde la candidatura independiente un liderazgo que despierte pasiones y aproveche bien el descontento de la clase política y si López Obrador no termina cometiendo errores graves, será un hecho que el tabasqueño llegará a Los Pinos. 

  • A pesar de mis dudas ¿Por qué votaré por López Obrador?

    A pesar de mis dudas ¿Por qué votaré por López Obrador?

    A pesar de mis dudas ¿Por qué votaré por López Obrador?A quienes tienen todavía mucho miedo a López Obrador:

    Es un día antes de las elecciones y tengo definido mi voto (bueno, todos los votos), y decidí que romperé con esa tradición de votar por el PAN y ahora lo haré por Andrés Manuel López Obrador. Ciertamente tengo algunas reservas a este personaje pero hay razones de peso para haber decidido así mi voto. El primero y el más claro es que ejerceré el voto útil contra Enrique Peña Nieto, al que considero la peor opción para gobernar al país; naturalmente no puedo asegurar que tal candidato gobernará de tal forma, pero el conocerlos desde años, ver su trayectoria, y su deempeño me da indicios importantes de como podria gobernar cada uno. Yo naturalmente no estoy casado con AMLO y los que me han seguido aquí lo han podido constatar, pero a mi juicio creo que es la mejor jugada que puedo hacer para que esto quede «lo menos peor posible».

    Primero tengo que aclarar, todos los candidatos tienen cola que les pisen, y por ejemplo el hecho de que Manuel Bartlett esté en el PRD y apoyando a AMLO se me hace deleznable, es uno de los puntos en contra de AMLO. Pero si hablamos de personajes corruptos, solo podríamos remitirnos a Bartlett y a Bejarano (y tal vez Martín Esparza), algunos de sus cercanos, y ya no tan cercanos porque ha intentado a alejarse de ellos, más bien son porros, más no se destacan por su corruptibilidad. Por ejemplo, Josefina Vázquez Mota tuvo en su campaña a Molinar Horcasitas, responsable directo de la muerte de los bebés en la guardería ABC e involucrado en varios actos de corrupción. De Peña Nieto mejor ni digo, porque saturo la base de datos de mi sitio haciendo la lista de personajes incómodos. Otro punto en contra que podría ir en contra de López Obrador, es el supuesto financiamiento del SME, nota que tomo con mucho escepticismo dado que fue lanzada en el último día de campaña (podría ser una estrategia de guerra sucia por parte del PRI). Pero igual, la relación de AMLO con el SME es la parte que menos me gusta de él, más que Luz y Fuerza del Centro era una empresa que debía ser cerrada.

    Igualmente López Obrador ha decidido reunirse de gente muy capaz como René Drucker, Marcelo Ebrard, Juan Ramón de la Fuente, entre otras personas que conformarían su gabinete, gente que confirmó su participación e incluso han aparecido en spots hablando de como harían las cosas. Naturalmente, el estar rodeado de gente preparada le ayudará a tomar mejores decisiones y tratar de compensar sus propias limitaciones. En Brasil, Lula da Silva (quien antes de llegar a la presidencia era también «un peligro para su país») llegó al poder sin haber siquiera cursado la universidad, y para desempeñarse bien se rodeó de gente muy preparada, e incluso colocó a empresarios en puestos estratégicos, cosa un poco extraña en las izquierdas (cosa que también ha hecho Obrador al colocar a Fernando Turner en la Secretaría de Economía); con esto no aseguro que sea un Lula, pero tampoco que sea lo diametralmente opuesto.

    Donde AMLO deja algunas dudas es en la cuestión económica, más cuando el tiene problemas para explicar sus proyectos como sucedió en el segundo debate donde no les cuadraron las cuentas, luego Turner en una junta con empresarios de Wall Street ya explicó como las cuentas si cuadraban. El modelo económico de López Obrador es el neokeynesianismo, ciertamente implica cierto cambio al modelo neoliberal que vivimos hoy, pero también ciertamente muchos países oscilan entre el modelo neoliberal y el neokeynesiano. Decir que con el modelo neokeynesiano López Obrador nos endeudará como con Echeverría, es decir que cualquier presidente bajo el modelo neoliberal nos sumirá en una crisis porque Salinas lo hizo. Existe el mito de que López Obrador triplicó la deuda en el Distrito Federal, el cual se inventó en la guerra sucia en el 2006 y no se volvió a tomar; si, con AMLO aumentó la deuda, pero aumentó en casi todos los estados, antes de López Obrador, la deuda del Distrito Federal crecía preocupantemente, pero a su llegada, disminuyó la adquisición de ella, al punto en que entre el 2000 y el 2006, el DF se ubicó debajo de la media en niveles de endeudamiento como pueden ver en este documento, y no solo eso, organismos como Fitch (esos que califican la economía de los países y que ahora se la pasan reprobando a países europeos como España y Grecia), le dieron la calificación más alta a la gestión de López Obrador (AAA).

    Ciertamente manejar una entidad no es lo mismo que manejar un país y se requieren de muchas responsabilidades, pero las instancias internacionales no han mostrado preocupación por la llegada de López Obrador al poder (a pesar de que habían preferido a Ebrard, al igual que yo), e incluso la Unión Europea afirmó que López Obrador no representa de ninguna manera un peligro para el país ni preocupa a los europeos. Además la prensa internacional se muestra más precupada por la llegada de Peña Nieto al poder, e incluso mencionan que en sus países (en este caso Estados Unidos) un personaje con la trayectoria de Peña Nieto, ni siquiera tendría la posibilidad de contender a la presidencia. Por esto no me preocupo mucho, naturalmente algunas de las propuestas de López Obrador me parecen inviables como ya lo he mencionado, al menos como el las comenta (como el que las universidades tengan 0% de rechazo, o el que busque que reduciendo los sueldos de los funcionarios, vaya a impulsar la economía del país), pero al fin y al cabo son propuestas que solo pasarán si tiene mayoría en las cámaras (cosa que no será así al menos en los primeros tres años), y al ser propuestas sabemos que muchas no se van a cumplir. También sus oponentes tienen propuestas inviables como es el caso de Josefina, quien prometió computadoras para todos los jóvenes.

    Se habla de la República Amorosa de López Obrador, que digo, a todas luces es una estrategia de campaña implementada para reducir sus negativos detrás de la cual está Luis Costa Bonino, este asesor fue quien estuvo detrás de las campañas del frances François Miterrand, de Lula da Silva y de Ollanta Umalla, estos dos izquierdistas fueron «peligros para su nación» pero al llegar al mandato se desempeñaron bien. Pero para hacer referencia al verdadero AMLO, preferiría ver su desempeño en la Ciudad de México el cual fue aceptable, tuvo un estrecha relación con la iniciativa privada para llevar a cabo obras, programas y remodelaciones, y muchos de sus programas sociales (los cuales fueron tachados de populistas y clientelares) como la despensa a los viejitos y las becas para los jóvenes fueron replicados por el PRI y el PAN porque tuvieron éxito. De hecho Vicente Fox, ese mismo que le llama López Chávez y que ahora apoya abiertamente a Peña Nieto, reconoce que López Obrador es un pionero en programas sociales. Si López Obrador extiende los programas sociales siempre y cuando cuide las variables macroeconómicas, estas podrían ser un éxito. Ciertamente el DF con López Obrador se vivían todavía problemas de inseguridad que hora Ebrard ha aminorado notablemente, pero también tendríamos que ver si parte de la reconstrucción del tejido social se han debido, sí, a dichos programas sociales.

    Ahora, imaginemos que eso que dicen sus adversarios y las campañas de miedo son ciertas, que AMLO quiere ser un Hugo Chávez, ni siquiera en este escenario AMLO podría eregirse como un dictador como algunos (cada vez más pocos) sugieren. En Honduras, el Presidente Zelaya que llegó al poder por medio de un partido de centro (curioso) coqueteó con el chavismo y quiso extender su mandato, por lo cual fue depuesto de su cargo y se tuvo que exiliar en Nicaragua. También en Paraguay, en un movimiento totalmente antidemocrático, se depuso al presidente Fernando Lugo. Debemos de señalar que Hugo Chávez ha logrado mantenerse en el poder gracias al petroleo, el le vende mucho petroleo a los estadounidenses, y así estos se mantienen tranquilos; cosa que no podrá hacer México porque pues Venezuela tiene muchas más grandes cantidades de «oro negro», y es más, Hugo Chávez no podría mantener de ninguna manera un régimen parecido al suyo en México, dado que es un país más grande que el de él (a diferencia de Bolivia y Ecuador, que son países pequeños y pobres). Además AMLO a diferencia de Chávez, no planeó golpes de estado, e incluso el voto duro de AMLO es poco (mucho menor al de Peña Nieto) y prácticamente la mitad de los votos que tienen, son votos de gente que han decidido darle el beneficio de la duda, por lo cual de ninguna manera podría tener el respaldo de la población que tiene Chávez en Venezuela, y menos porque no hay recursos para financiar un régimen tipo chavista. A AMLO se le critica el plantón de Reforma, y creo que hizo mal, no me pareció una decisión acertada de ninguna manera, pero este plantón se queda corto si comparamos lo que hizo Lula da Silva en su país antes de llegar al poder.

    Ciertamente no considero a López Obrador el político que hará despegar a nuestro país, pero tampoco considero de ninguna manera que vaya a implementar un régimen chavista. Tal vez llegue al poder y gobierne bien, tal vez y no gobierne bien y no maneje bien las cosas, pero para esto, podremos usar nuestro voto en las siguientes elecciones. Ni López Obrador ni su partido tienen las estructuras para mantenerse en el poder, cosa que si tiene el PRI, por lo cual AMLO no puede dar un paso en falso. Mi aspiración es que en la república se replique lo que se hizo en el DF, que AMLO gobierne más o menos bien para que en el 2018 Ebrard contienda por la Presidencia y replique todo lo que ha hecho en una capital, que a pesar de todos los problemas del país, está progresando.

    Creo que un buen punto de AMLO es que tiene el mejor diagnóstico de los problemas del país (aunque difiero a veces en algunos de los «como»), también tiene una sincera vocación social y así lo ha dejado patente en su carrera. Lo que si desearía es que se despojara de esos tintes mesiánicos que todavía denota; más porque algunos votarán por el más con la razón que con el corazón, lo que significa que en caso de fallar, muchos de sus simpatizantes se convertirán en sus detractores (sobre todo los jóvenes universitarios). De ganar AMLO tendría una responsabilidad enorme, porque de él dependerá el futuro de la izquierda (con lo cual podríamos tener ya una izquierda y una derecha sólida con el PRD y PAN respectivamente), pero si fracasa, la izquierda quedará en el ostracismo y con ello alimentará al PRI.

    AMLO no es perfecto, y ni siquiera es totalmente congruente (habla de las élites y tiene una relación cercana con Slim) pero creo que es mucha mejor opción a lo que representa Peña Nieto y el PRI. Creo que hay mejores izquierdas que la de AMLO, pero creo que pensando a presente y a futuro y debido a la coyuntura actual, creo que la mejor decisión mía, es darle mi voto. Igual como en el 2006 pude haber pensado que era mejor idea dárselo a Calderón (y así lo hice).

    Del PAN, votaría por Josefina si estuviera en segundo lugar, pero todo indica que no, todas las encuestas (las copeteadas, no copeteados, pejistas y chepinistas) cocuerdan en que Josefina está en el tercer lugar. Y al igual que considero que AMLO no es lo que necesita México, tampoco lo es Josefina. Ciertamente Calderón ha manejado bien la macroeconomía del país, y en los dos sexenios del PAN ha existido una mayor libertad de expresión, cosa que les agradezco, pero también tenemos un problema de violencia debido si, a la displicencia de los régimenes priístas y de Vicente Fox, pero también por la mala planeación de la guerra contra el narcotráfico y a la poca capacidad de autocrítica del Presidente. También por otro lado, creo que la guerra sucia características de las campañas del PAN (ahora no solo contra AMLO sino contra Peña Nieto) hablan mal de su ética y sus principios. Creo que al PAN le convendría perder para que se regenere desde abajo y sea el partido que alguna vez fue. Ciertamente yo apenas voy creciendo profesionalmente y se me hace más fácil decidir por un cambio (sin saber si es bueno o malo) que una persona que ya tiene su vida hecha.

    Yo no tengo la intención de decir que voten por este candidato. Solo si les digo que nos unamos para que no llegue Peña Nieto, pueden votar por López Obrador o Josefina Vázquez Mota, pero no anulen su voto, es importantísimo que salgan a votar, y también vigilar lo que suceda en las elecciones para procurar que estas sean limpias y no haya algún intento de fraude, y que el candidato que gane (nos guste o no nos guste) no tome posesión en medio de un conflicto postelectoral.

    Gane quien gane, tenemos que poner nuestro grano de arena para que este país crezca, los gobernantes no harán todos, ellos son simples servidores públicos.

  • El segundo debate y el guardián

    El segundo debate y el guardián

    El segundo debate y el guardiánCaray, la verdad cuando pase el primero de julio espero poner los temas políticos en cuarentena, porque de verdad que el tema ahorita está demasiado caliente, porque está saliendo «el cochinero». Dicen que el segundo debate (que podrás ver en vivo aquí en www.elcerebrohabla.com este domingo a las 8:00 PM) será como el primero y que la gente no cree que vaya a haber algo diferente; yo creo que se equivocan, empezando por el formato cambió (no al grado que quisiéramos pero lo hizo), porque Javier Solórzano lo conducirá (y ahora sí será moderador), y porque el escenario cambió. Enrique Peña Nieto sigue de puntero y nada más. Las cosas cambiaron en el hecho de que Andrés Manuel López Obrador se metió en la pelea, si bien todavía el que tiene mayores posibilidades de ganar sigue siendo Peña Nieto, su triunfo ya no es tan seguro; ciertamente las encuestas son muy volátiles, pero creo que AMLO debe de estar entre 8 y 10 puntos (difícil pero no imposible) de Peña Nieto, y esto es notorio por el giro que han tomado las estrategias de campaña; porque si López Obrador estuviera derrotado, Peña Nieto y su equipo no estaría preocupado.

    También a este debate se han sumado todos los gates de Peña Nieto, el Twittergate, el Iberogate (de donde surgió #YoSoy132) y ahora el Guardiangate, del cual todavía no vemos que impacto tendrá en las tendencias por lo reciente del suceso. La publicación de The Guardian donde se publican los contratos con Televisa para «tumbar a AMLO» y peor aún que confirmarían que Peña Nieto es una creación de Televisa, es muy relevante. Primero porque estamos hablando de uno de los periódicos más prestigiosos de Inglaterra, y por que estas publicaciones, que a pesar de los reclamos de Televisa, el periódico inglés insiste y cada vez con mayor peso que la información es verídica, le darían mucho más solidez a lo que ya muchos sabíamos (por que sabemos el peso que tiene la opinión internacional), y no solo eso, sino que solidificaría la «teoría del compló» de López Obrador. Hay que sumarle que Peña Nieto no quiso asistir al debate organizado por #YoSoy132 (al cual si asistirán los otros tres candidatos), debate que no sería de lo más benéfico para el mexiquense porque se trata de una invitación de un movimiento «antiPeña», pero al igual le perjudicará el no haber asistido, así como AMLO no fue a uno de los debates en el 2006.

    En el debate, Peña Nieto tendrá que tomar otra postura. Tendrá que atacar directamente a López Obrador con todo lo que ello implica, será un riesgo porque Enrique Peña Nieto tiene cosa que le pisen y López Obrador tendrá más argumentos para atacarlo (en especial esta información que ha expuesto el diario «The Guardian»). Tendrá que atacar pero a la vez ser muy cuidadoso por eso de que no se le da la improvisación, y si bien, puede ensayar los diferentes escenarios como lo hizo para el primer debate, habrá un punto en donde no tenga de donde sostenerse. Podrá criticar a López Obrador por el plantón en Reforma, pero AMLO se lo podrá revirar con el tema de Atenco, podrá criticarle también que está rodeado de gente indeseable como Barlett, pero también ahí Peña Nieto las lleva de perder y de hecho en una sitaución parecida, AMLO le dió un contundente golpe en el primer debate (de hecho el único). A pesar de que Peña Nieto va en el primer lugar, va a la baja, y por eso tiene que hacer algo para detener la creciente de López Obrador y no arriesgar su triunfo. La campaña de Peña Nieto ha ido en declive debido a una cadena de errores, y podría ser peor si no fuera por los errores de López Obrador en algunas declaraciones impertinentes como empezar a tantear la posibilidad del fraude. Parece que todas las demás estrategias lanzadas contra AMLO, como los spots recientes, no han surtido el efecto esperado, más cuando se comprobó fácilmente que algunos de los argumentos de los spots contenían información manipulada, cosa que los seguidores de AMLO expusieron tan solo unas horas después.

    Josefina Vázquez Mota tiene poco que perder y mucho que ganar. Si decimos que AMLO todavía tiene algunas posibilidades de ganar y apenas está por encima de ella, quiere decir que la panista no debe de sentirse derrotada, a pesar de Fox y de que varios miembros de su partido la abandonaron. Naturalmente tendrá que arriesgar y atacar, deberá hacerlo a los dos; si solo ataca a Peña Nieto, bajará al primer lugar pero no rebasará al segundo lugar, si ataca a Peña Nieto no solo pasa lo opuesto, sino que hará más sólida la teoría de que eso del «PRIAN» existe, más porque está en un escenario donde pareciera que todos le quieren dar la razón a López Obrador, aunque este último por alguna razón ha bajado considerablemente de tono los ataques contra el PAN y Felipe Calderón y solo se ha concentrado en Peña Nieto y «esos» que lo quieren poner. Josefina no podrá sacar provecho de los documentos de The Guardian, dado que su nombre aparece en algunos de los documentos. Josefina ahora si tendrá que mostrar lo «diferente» y por lo tanto deberá ver que diferendo tiene ella con respecto a los otros dos candidatos.

    López Obrador tiene una segunda oportunidad, falló en la primera, pero todo lo sucedido en mayo hizo lo que el no pudo hacer por cuenta propia. Para empezar debe saber que las circunstancias lo pusieron en un papel donde de alguna otra manera no hubiera estado. Y si bien algunos de sus seguidores ya estaban preocupados por el hecho de que los dos candidatos iban a salir contra él (incluso el Reforma afirmó que los coordinadores del PRI y del PAN se juntaron para practicar como iban a acabar con AMLO, pero bueno, el Reforma), ahora AMLO con los spots evidentemente manipulados y con el asunto de The Guardian tendrá oportunidades. Deberá aprender del primer debate, y si bien tiene que atacar, no solo debe de ser más ágil y contundente, sino también ser más propositivo y decirnos que nos da a cambio, porque sobre todo cuando sale de palabras de él, nos deja varias dudas, sobre todo en las propuestas económicas, donde divaga mucho. Tendrá que ser certero y de ninguna manera hablar sobre «los posibles fraudes» o utilizar cinco intervenciones para explicarnos la teoría de la mafia en el poder, lo cual podría hacer en uno solo. Si se comporta como en el primer debate o incluso como en Tercer Grado donde por naturales razones, los periodistas de Televisa fueron más suaves de lo esperado, pero donde tampoco López Obrador se vió bien y al igual que su adversario Peña Nieto (aunque este último de forma más cínica) se deslindó; López Obrador no podrá abonar mucho a su causa.

    Gabriel Quadri podrá ser propositivo en tanto mantenga el registro de su partido, pero a la vez por el pacto con Peña Nieto, el se encargaría de criticar a López Obrador, empezando porque es una persona más inteligente y preparada que Peña Nieto e incluso que el mismo AMLO. Podrá evidenciar la falta de sustento (real) en algunas de las propuestas, y desde su punto de vista liberal (en lo económico) podrá criticar otras propuestas de López Obrador, más que la TV nos ha enseñado, sin siquiera conocer nada del tema, que lo que no es neoliberal es comunista y que no existe Keynes (economista en el cual están basadas varias de las propuestas de AMLO).

    La mesa está servida, desafortunadamente tenemos muy malos candidatos (los tres), pero aún así debemos hacer una elección el primero de julio y los debates pueden ayudar a aclarar un poco el panorama. Triste es saber que muchos de los mexicanos verán el debate por morbo, porque las peleas y descalificaciones «les emocionan» pero ahora si viendo la calidad de nuestros candidatos, como dice Laura Bozzo: ¡Que pasen los desgraciados!

  • Debate presidencial, aclaraciones

    Debate Presidencial, AclaracionesYo estoy de acuerdo, la calidad del debate presidencial fue muy mala, por eso mi artículo anterior lo titulé, el peor debate en la historia de México. Pero muchos evalúan el debate como malo por las descalificaciones, y reclaman que los candidatos se limiten a proponer. Tenemos en mente eso de que la «propuesta» es lo bueno y la «descalificación» lo malo, cuando nosotros mismos caemos en ese juego que tanto criticamos; y para terminar de rematar, creemos que es un problema exclusivo de México. Pero se les olvida que esto es un debate, no un foro de propuestas, para eso están los mítines, los spots o las páginas web. Claro que en el debate se trae a colación las propuestas porque el candidato debe marcar una diferencia con los demás, pero no solo debe de señalar sus ventajas, sino los defectos de los demás, y en este caso es algo totalmente sano, permítanme explicar.

    ¿Creen que no es útil a la hora de elegir su voto saber que Enrique Peña Nieto es un candidato creado por Televisa y que encubrió a Montiel? ¿Creen que no es útil saber que Josefina se ausentó en el congreso y que Molinar Horcasitas, responsable de la guardería ABC quien debería estar en la cárcel está en su campaña? ¿Creen que no es útil saber que algunas de las propuestas de AMLO son demagógicas, populistas e inviables? ¿Creen que no es util saber que Quadri está ahí para mantener el registro del partido de Elba Esther, para que esta reciba más financiamiento? Claro que es útil, y tenemos derecho a saberlo. Más cuando la mayoría de las descalificaciones que se hicieron estuvieron fundamentadas.

    ¿Qué hubiera pasado si los candidatos se dedicaran solo a proponer? ahora los mismos que reclaman las descalificaciones estarían diciendo que el debate no existió y fue un simple foro de propuestas (que a fin de cuentas, muchas veces no se llegan a cumplir). La descalificación tiene una connotación negativa, pero tenemos que tomar en cuenta que los candidatos tienen que hacer todo por convencernos que son la mejor opción, y si para esto necesitan decirnos que el otro candidato es un corrupto porque eso marca la diferencia, pues lo van a hacer. Y esto no es exclusivo de México, en todos los países del mundo existe este tipo de descalificaciones, incluso en Estados Unidos en los debates las descalificaciones tienden a ser todavía más fuertes, y en algún que otro lugar han estado cerca de los golpes.

    Ahora, ¿Por qué fue un mal debate?, no fue por las descalificaciones, sino por la baja calidad política que mostraron los candidatos. Si tuviéramos candidatos aceptables, incluso podríamos hablar de un debate emocionante. El problema es que entre las descalificaciones nos damos cuenta que los políticos que nos quieren representar están lejísimos de ser una buena opción. El ver un Andrés Manuel en posición de víctima de los malos oligarcas donde el pueblo siempre es bueno y los ricos son siempre malos; el ver a una Josefina acartonada, sin ideas claras y sin madera para sentarse en la silla presidencial; a un Peña Nieto que no podía esquivar los golpes de los adversarios por el simple hecho de que tienen mucha cola que le pisen, o ver a Gabriel Quadri haciendo propuestas muy bonitas porque sabe que no va a ganar es lo que hace que la calidad del debate baje. Sin buenos políticos no puede haber un buen debate. También es muy cierto, las estrategias de los candidatos fueron bastante malitas, la forma en que atacaron no fue de lo más acertado, uno porque no sabe improvisar (Peña Nieto) otra por su personalidad gris (Josefina) y otro porque se confió (López Obrador).

    Ahora, sobre López Obrador, para mí es el perdedor y lo sigo sosteniendo. Ya hasta me dijeron priísta por decir eso, pero es que es fácil; de Josefina no esperaba mucho, porque su persona no puede dar más de lo que vimos y es la verdad, pero AMLO si podía dar más. Es cierto, el tenía que atacar a Peña Nieto, en ese sentido no estuvo mal, era la estrategia más adecuada. La forma fue la que estuvo equivocada, naturalmente no ensayó porque se creyó ganador desde un principio ¿les suena familiar? y al llegar tuvo que usar cinco réplicas para decir lo que pudo decir en una, que Peña Nieto era el candidato de Televisa emanado del PRI corrupto. López Obrador se vio lento, se radicalizó de más (si bien tenía que dejar de ser amoroso, no era para tanto) y hasta medio debate le pudo hacer algún daño a Peña Nieto. De hecho Peña Nieto se puso de pechito para que López Obrador lo noqueara y solo una vez lo pudo golpear, esa vez que Peña Nieto sacó a colación a Bejarano, a lo cual Obrador respondió que habría que agregar a Ponce quien está en la cárcel y que Bejarano también estuvo, mientras que Peña que encubrió a Montiel estaba ahí en el debate.

    Se notó que Peña Nieto no tenía mucho con que defenderse, y López Obrador lo desaprovechó, le faltó asertividad. Además en cuanto a propuestas, presentó las peores, las más demagógicas y populistas; se hubiera tomado el tiempo para mostrar propuestas mejores (que si las tiene) o presumir su gabinete, no lo hizo. Y por todo esto es que AMLO perdió, porque era el que más podía hacer, el que más expectativas generó y el que se quedó más corto. De Peña ya sabíamos que sin teleprompter iba a estar débil y a pesar de que trató de prepararse, al final así fue, y con Josefina lo mismo, vimos a la Josefina de siempre. También pareció que Obrador solo se estaba dirigiendo a la gente más ignorante (perdónenme por la palabra pero es la verdad) que es la que consume la TV como único medio de información, y no se dio cuenta que quienes se informan también estaban viendo el debate. Por lo mismo optó por radicalizarse, hablar insistentemente de la mafia. El problema es que no había necesidad de ser tan insistentes, porque tanto panistas, perredistas como indecisos saben que Peña Nieto es un producto de Televisa. También se equivocó al traer a Santa Ana, cuando pudo traer a colación las corruptelas del priísmo más reciente, como a Moreira, Hank Rhon, Mario Marín, Ulises Ruiz, entre otros, muchos de los cuales están ligados con Peña Nieto.

    Creo que (aunque yo no crea esa teoría) les volvió a hacer creer a sus detractores que podría ser un Hugo Chávez, por la dicotomía entre «buenos y malos», AMLO no se definió bien y eso le puede afectar. Si AMLO se hubiera preparado, en dos o tres intervenciones hubiera podido noquear a Peña Nieto y usar su tiempo restante para presentar propuestas, no lo hizo, e incluso ni tiempo le dio para sacarle todos los trapos al sol, un claro ejemplo, la masacre de Atenco. Por eso es el perdedor, porque es el que cumplió menos con las expectativas.

    Con Quadri, hay que recalcar porque algunos ya están pensando en votar por él. El se dedicó a proponer, pero era lo más cómodo porque no iba a recibir ataques y solo criticó algunas de las propuestas de Josefina y López Obrador (no me pregunten por qué). Por esta confusión de que la gente cree que un debate debe ser una «expo» de propuestas, se terminó viendo mejor y por eso es el ganador del debate, no porque deba serlo, sino porque para la percepción de la gente lo fue. Ciertamente, algunas de sus propuestas son interesantes, ciertamente es una persona inteligente y preparada, pero es fácil hablar y prometer cuando sabes que no vas a llegar a la presidencia; lo peor que votar por Quadri no hará de ninguna manera que esas promesas terminen aplicándose, más bien significarán más recursos para el partido de Elba Esther Gordillo y por ende, para ella misma.

    Creo que habrá un mejor debate cuando tengamos mejores políticos, y cuando el formato se adecue a lo que es un debate, porque ciertamente se pudieron criticar a pesar de las limitaciones, pero un formato más tipo estadounidense o frances hubiera sido más fructífero. Pero creo que las descalificaciones son inherentes a los debates, quien espere puros comentarios positivos se debe preocupar, porque no conocerá los defectos de los candidatos y estos sí o sí influirían en el candidato que llegara a la presidencia, y entonces tomaría por sorpresa a todos ¿quisieran eso ustedes?

    Lo triste fue con lo que se quedaron los mexicanos del debate. Un par de bubis, y una foto de Peña con Salinas «patas pa’rriba».

    Y si creen que las descalificaciones es algo solo en México, vean el debate de Hollande vs Sarkozy rumbo a la Presidencia de Francia, los ataques fueron incluso más personales que lo que vimos aquí:

  • El peor debate de la historia de México

    El peor debate de la historia de MéxicoTodos sabíamos que en este debate iban a existir confrontaciones. Era lógico dado que Enrique Peña Nieto es el puntero, pero creíamos que por el formato del debate, estas no iban a ser tan directas. La situación aquí es que hubo tanta descalificación que el mismo formato no importó. Antes del debate muchos decían que se debería adoptar el formato estadounidense o el frances, los cuales se prestan más para la confrontación y la descalificación, pero no fue necesario, porque hubo más descalificaciones que en cualquier debate de estos países (bueno, más bien en todos los países hay descalificaciones). El problema, y por lo que digo que es el peor debate de la historia de México, es porque los candidatos nos dejaron ver el bajo nivel político que tienen, lo que al menos a mí me orilla cada vez más a anular mi voto, no por estrategia, sino por principios. Vamos candidato por candidato:

    Enrique Peña Nieto

    Enrique Peña Nieto se preparó bien, en la mayoría de los cuestionamientos pudo responder (a veces con verdades, a veces con mentiras), pero ya no se vió ese fuerte titubeo y pudo aprender a salirse aunque sea un poco, del guión. El problema con Peña Nieto es que su tarea debería haber sido defensiva, el mismo dijo que no iba a dividir México, pero en el debate le entró con todo a la guerra sucia, e incluso empezó el debate descalificando la gestión del PAN, lo cual fue sorprendente. Otro error que cometió fue que lanzó varias acusaciones contra sus opositores donde el mismo Peña Nieto tenía una cola más larga que le pisen. Por ejemplo, acusó a López Obrador de los nexos con René Bejarano, pero Obrador o Josefina fácilmente lo revertían con nombres como Montiel o Salinas. Peña Nieto prefirió no divagar, prefirió verse seguro aunque para esto tuviera que mentir, como con las acusaciones que le hizo Josefina Vázquez Mota sobre su mal desempeño como Gobernador en el Estado de México. A pesar de eso, se notaba una falta de credibilidad en sus palabras.

    Peña Nieto lanzó propuestas (a medias), pero estas se dispersaron entre los pleitos que desencadenó contra Josefina y López Obrador; incluso sugirió que el PAN y el PRD se habían puesto de acuerdo para atacarlo. Aunque claramente, el también entró a la guerra de manera directa. Su estrategia no fue la mejor sinceramente, aunque se preparó para no depender tanto del guión y el teleprompter, se dejó llevar por los ataques y entró al ruedo, cosa que a él no le conviene, sobre todo porque ante sus detractores, no tiene mucha autoridad moral.

    Claramente Peña Nieto no es el ganador del debate, de hecho lo confinaría prácticamente al tercer lugar. Pero para efectos de las encuestas, creo que salió avante. No va a perder mucho y va a seguir manteniendo su ventaja, lo cual lo hará prácticamente el próximo Presidente de la República, más porque creo que en el siguiente debate, los otros candidatos no podrán ofrecer ya mucho, sobre todo porque ahora se les vió desesperados.

    Josefina Vázquez Mota

    Tal vez era la más predecible, en cuanto como iba a actuar. Sobre todo al principio, se notó ese efecto «robótico» en la oratoria. Criticó duramente a Peña Nieto, y en un principio parecía salir avante, porque a pesar de que Peña Nieto refutaba sus acusaciones, Josefina transmitía más credibilidad. El grave problema vino cuando Peña Nieto encontró su talón de aquiles en las inasistencias del congreso. Si cuando Cordero la acusó de ello, Josefina no supo defenderse, igual iba a pasar con Peña Nieto y en efecto así sucedió. Incluso Peña Nieto tergiversó premeditadamente los conceptos para decirle que si las reformas estructurales no se aprobaron, fue porque Josefina estuvo ausente. La panista volvió a divagar y a verse con falta de argumentos ante tal acusación.

    Tampoco fue prudente el asunto de Paulette, más cuando ese asunto fue algo meramente mediático. Josefina atacó, denigró, pero no se atrevió ir al fondo del asunto. Sus ataques no hicieron mucho daño a Peña Nieto. Además las propuestas de Josefina se notaron vagas, difusas (al igual que sucedió con Peña y Obrador) mientras que por el contrario Quadri fue muy concreto. Josefina se perdió, sobre todo al final, y no logró su cometido, seguramente seguirá (y si le va bien) en un lejano segundo lugar en las encuestas. Todavía no sabemos que propone Josefina, no sabemos cual es su plataforma política, incluso las propuestas de Peña Nieto suenan algo más atractivas (independientemente de si son de su autoría, de Videgaray o de algún alumno de la UP).

    Josefina ya no podrá hacer mucho. No se atrevió marcar la diferencia y vimos algo no muy distinto a lo de siempre, tal vez más agresiva, pero con una connotación más negativa. No solo no supo como bajar a Enrique Peña Nieto, sino que no hizo nada para poder ella subir. Se sigue viendo gris, sin personalidad, simplemente Josefina no tiene posibilidades ni la talla para llegar a la presidencia.

    Andrés Manuel López Obrador

    Andrés Manuel López Obrador fue definitivamente el perdedor del debate. Empezó mal, en algún momento se recompuso y volvió a caer, se puso de cabeza al igual que la fotografía de Carlos Salinas con Peña Nieto que presentó, fotografía que es imagen de este artículo porque representa lo que fue el debate. Ciertamente AMLO tenía que dejar un poco su «República Amorosa» y ser más confrontativo, pero se fue hasta el otro extremo y se radicalizó. En las primeras cuatro intervenciones habló de «la mafia en el poder», pero no supo ser incisivo, generalizó, y no fue hasta después que sus críticas fueron más directas. Escuchamos lo de siempre, y de todos fue el que menos propuestas presentó, aún y cuando tenía elementos para por medio de las propuestas hacer una diferencia.

    Perdió López Obrador porque él era el que tenía más oportunidad de marcar diferencia. Hace solo unos pocos días salió vitoreado de la Ibero e incluso se metió al Tec de Monterrey (Campus Monterrey) donde todos los alumnos de clase media alta y alta gritaron «Presidente, Presidente». No solo eso, varias de sus propuestas parecían buenas y parecían marcar diferencia; tuvo la oportunidad de «presumir» a su gran gabinete y no lo hizo. Prefirió acurrucarse en esa posición victimista, mirando al pasado, a lo que ya sucedió, al complot en su contra y creo que eso le podrá costar votos de las clases medias que hasta ahora le estaban dando el beneficio de la duda. Tal vez si, el le hizo un poco más daño a Peña Nieto que lo que le hizo Josefina porque fue más agresivo, y en algunas ocasiones Peña Nieto no supo defenderse contundentemente, pero en cuanto él mismo, se terminó viendo mal.

    López Obrador se confió, no fue a ensayar siquiera, creyó que siendo como él es (peor aún, sacando su peor versión). Todos sus seguidores creyeron que iban a masacrar a Peña Nieto y no lo hicieron, tan solo le ocasionó una que otra pequeña herida al priísta, las cuales pueden ser curadas con unas pocas puntadas. López Obrador se vio lento, eso le quitó tiempo; lo de la fotografía de Carlos Salinas es un claro ejemplo porque en su primera intervención no tuvo tiempo para mostrarla, y en la segunda la mostró de cabeza. Hasta el final mostró algunas de sus propuestas de forma muy vaga y ni siquiera dejó una impresión positiva con su discurso final como si lo hizo en el debate del 2006. Me pregunto, si el IFE hubiera accedido a organizar un debate por semaomo lo quería AMLO ¿aguantaríamos los ciudadanos volver a ver todo este cirquero pseudopolítico?

    Gabriel Quadri

    A pesar de ser de Nueva Alianza, a pesar de sus nexos con Elba Esther Gordillo que son demasiado obvios, podemos decir que fue el ganador del debate. Tal vez porque su posición le sugería proponer más y criticar menos. Creo que la maestra hizo una buena elección, porque Gabriel Quadri no solo fue propositivo y conciso en sus propuestas, sino porque a pesar de todo, es una persona inteligente y más preparada que los otros tres candidatos. Tal vez si Quadri fuera más popular le hubiera entrado también con todo a los garrotazos, pero con tal de conservar el registro de su patrona, se dedicó a proponer, porque sabiendo que los demás iban a criticarse y denigrar, el podía marcar diferencia para lograr el 2% que necesita su partido.

    Quadri habló de propuestas interesantes, relacionados con la ecología (tema que domina), la eliminación del subsidio a la gasolina para ese dinero usarlo en programas sociales y algunas otras cosas más. Aunque atacó muy poco, atacó a quienes sabíamos que iba a atacar, criticó algunas propuestas de Josefina y otras de Obrador, pero de Enrique Peña Nieto no dijo prácticamente nada ¿mera coincidencia?

    Conclusión:

    Simplemente, el peor debate que he visto, y eso en gran medida debido a la poca calidad de candidatos que tenemos. Ahora todos se autoproclaman ganadores, pero en realidad los tres principales candidatos perdieron. Tal vez Peña Nieto salió avante, pero si hacemos una analogía con un partido de liguilla de futbol, en el debate Peña Nieto perdió 2-0, cuando en el partido de ida había ganado 4-0. Quedan muchas dudas, pero la que más me ronda la cabeza es ¿Por qué fue Obrador y no Marcelo Ebrard?. Peña Nieto se puede ir a dormir tranquilo, a pesar de sus equivocaciones logró el cometido y este era que no lo bajaran y lo metieran a la pelea, seguramente las encuestas le seguirán dando una amplia ventaja.

  • Debate presidencial, listos para los güamazos

    Debate presidencial, listos para los güamazosLa hora prácticamente ha llegado. Desde que iniciaron las elecciones se había estado hablando del debate, y que yo recuerde, ningún debate había causado tanta expectativa en la historia moderna de México. Posiblemente porque Enrique Peña Nieto está de puntero, y muchos saben que esta es la única oportunidad para que tanto Josefina Vázquez Mota como Andrés Manuel López Obrador puedan hacer el milagro, la voltereta, o al menos reducir la ventaja de Peña Nieto para ponerlo en zona de combate. Entre los que nos interesa la política (aunque la odiemos por su mal ejercicio), esperamos con mucho más ansias el debate que un simple partido de futbol cuyo resultado luego podremos enterarnos en alguna página de Internet.

    Este debate a llevarse a cabo en el WTC en la Ciudad de México será más importante que el segundo que se realizará en junio en Guadalajara. Si bien los dos tendrán el mismo formato, y posiblemente el mismo alcance (bueno eso depende, porque ya no habrán partidos de liguilla, pero otro domingo a las 8 podría ser buen pretexto para que TV Azteca arranque su ciento catorceava generación de La Academia), en el primer debate podremos ver que tanto se pueden cambiar las cosas. Si Josefina y López Obrador que son los que están abajo, no logran cambiar las tendencias, difícilmente lo harán en el segundo; por el contrario si logran hacerlo, posiblemente en el debate de Guadalajara logren dar un paso más.

    No solo el teleprompter está prohibido, está prohibido también cualquier dispositivo electrónico como iPads, celulares o algún otro dispositivo móvil pero si podrán llevar sus notas y sus gráficos (los cuales siempre son utilizados para exhibir a los otros candidatos) ¿Esto por qué?, porque por medio de un iPad o iPhone por ejemplo, los candidatos podrían recibir información sobre lo que deben de decir en tiempo real por parte de sus asesores, lo cual los beneficiaría a la hora de recibir una crítica; por supuesto, este tipo de «acordeones» beneficiarían más a Enrique Peña Nieto dado que será el candidato atacado por el hecho de ser puntero, y por su poca capacidad de improvisación.

    Los candidatos en estos últimos días han reducido su actividad, se están preparando para el debate. Todos ellos están en el «cuarto de guerra» preparando junto con su equipo la estrategia a utilizar. Incluso es de notar que Enrique Peña Nieto ha mejorado hasta cierto punto su capacidad de improvisación como lo vimos en el Foro CNN, cuyo video pueden ver en este mismo sitio. Al menos lo es si lo comparamos con su «pifia» de la FIL o la entrevista con Jorge Ramos donde tuvo un «lapsus» cuando le preguntaron de qué murió su esposa. También los otros dos candidatos se han preparado, en el mismo foro vimos a una Josefina Vázquez Mota más suelta y menos «robótica», en cambio AMLO si bien no ha «mejorado tanto», tal vez es el menos obligado a hacerlo, porque el durante años ha sido un político confrontativo, con lo cual, por naturaleza, le da una ventaja en este tipo de eventos. Pero si probablemente está estudiando con sus asesores la forma en que puede atacar a Peña Nieto o incluso a Josefina Vázquez Mota.

    Lamentablemente el debate, por su formato, no se presta demasiado para hacer «debate». No habrá confrontación directa y los candidatos se tendrán que apegar a las estrictas normas. Si bien habrá contrarreplica donde los candidatos podrán atacar o cuestionar a sus oponentes, esta dinámica será limitada. Naturalmente los ciudadanos esperamos propuestas, pero dadas las circunstancias, no será raro que en este debate predominen los cuestionamientos y ataques. Posiblemente el que más proponga será Enrique Peña Nieto, dado que su primer lugar le obliga tener una posición defensiva. Pero los otros dos candidatos también tendrán que proponer, sobre todo por la experiencia vivida en el debate llevado a cabo en Jalisco, donde el panista Fernando Guzmán se empecinó a criticar al priísta Jorge Aristóteles, el panista terminó humillado por este último; en cambio Enrique Alfaro de Movimiento Ciudadano (candidato que a pesar de lo pequeño de su partido, tiene mucha fuerza en Jalisco) si bien criticó a Aristóteles, también se dedicó a realizar propuestas alternas a lo que criticaba, salió avante y para la mayoría de los que vieron dicho debate, Alfaro terminó ganando.

    Josefina Vázquez Mota y López Obrador tendrán que ser inteligentes en como atacan. López Obrador incluso deberá tantear con cuanta agresividad atacará Josefina a Peña para determinar su estrategia. También tendrán que proponer, y ser incisivos, más que Peña Nieto se está tratando de blindar para que estos debates no le afecten tanto. Sabe que este tipo de escenarios son adversos para él, y por eso mismo canceló el debate organizado por Carmen Aristegui, y los foros con estudiantes universitarios a donde si acudieron los demás candidatos. Peña va al debate a perder el menor número de puntos, y tanto el y su equipo deberán ensayar diversos escenarios de ataque para que sepa como puede responder.

    Posiblemente a quienes nos gusta informarnos mucho de la política, este debate no cambie en mucho nuestras preferencias, pero para los no tan informados, los que o bien no tienen acceso a Internet, o si lo tienen pero no lo usan para estar al día en estos temas, serán más proclives para que su opinión cambie. Lo que parece ser es que ya los candidatos están listos para los güamazos. ¿Y Quadri?, no sé, posiblemente se lleve una televisión portatil para ver el partido.

    Por cierto, sigan el debate en Twitter, estaré haciendo cobertura y opinando en vivo en @elcerebrohabla

  • Elecciones al día – Peña Nieto libra el mes de abril

    Eleccioens al día - Peña Nieto libra el mes de abrilAlgunos especialistas decían que las elecciones se iban a definir de acuerdo a lo que pasara con el mes de abril, por lo cual sus opositores (Josefina y AMLO) buscaron bajarlo de esa nube para que también «le entrara a los trancazos» en diferentes formas, la apuesta de AMLO fue subir, convenciendo a los electores que ya no era un «peligro para México» y más bien ahora es un candidato coinciliador y «besucón», ¿há subido?, si, pero la verdad es que muy poco. En promedio ha subido 5 puntos  en el último mes, lo cual no es de ninguna manera suficiente para poder aspirar a alcanzar a Peña Nieto, quien les lleva todavía tanto a él como a Josefina una ventaja de 18 puntos. En cambio la apuesta de Josefina es hacerlo bajar por medio de la guerra sucia orquestada por el ya conocido Antonio Solá con el lema de «Peña no cumple». El impacto que ha tenido esta campaña sobre Peña Nieto ha sido mínima, tan solo ha disminuído en 5 puntos la brecha, es decir, antes la distancia con el segundo lugar era de 23 puntos y ahora es de 18. El problema es que Josefina no crece, y tiene que aspirar a crecer para poder ganar la presidencia, porque incluso en el escenario más utópico que es donde Enrique Peña Nieto pierde toda su ventaja, no estaría peleando solo con él, sino con López Obrador.

    Lo que ha pasado con esto es que ahora Josefina y AMLO se mantienen en un empate técnico. López Obrador alcanzó a Josefina, pero todavía están demasiado abajo. Y en realidad la que tiene el peor escenario es Josefina a menos que su equipo de campaña la deje ser más y evite dar esos somnolientos discursos de oratoria acartonados. Esto lo digo porque vienen los debates, para mí la última oportunidad para poder meter a Peña Nieto en la pelea, más porque conocemos las deficiencias del candidato. Obrador al menos en los debates tendrá que dejar un lado el discurso amoroso y confrontar a Enrique Peña Nieto directamente, por su parte Josefina tendrá que hacer lo mismo, y por lo mismo tendrá que ser ella, hablar como ella, y no leyendo guiones o clamando oratorias acartonadas como en los debates de las campañas internas. Tendrán que ser inteligentes, porque Peña Nieto se está tratando de blindar con el argumento de que los políticos «que critican» quieren dividir México en el 2006. Por lo cual lo más prudente más que hacer críticas directas «Peña Nieto es esto o lo otro», sería mas útil atacar directamente, pero por medio de preguntas, donde se obligará a Peña Nieto a improvisar.

    Para mí el primer debate definirá si estas elecciones ya están cantadas o todavía dan para alguna sorpresa. Porque por medio de este debate veremos que tan capaces son Josefina y López Obrador de restarle puntos a Peña Nieto. Si no lo logran hacer en este debate, ya podemos dar por sentado que en el segundo la historia será parecida. El formato tal vez no es el más cómodo para la confrontación directa pero es lo que hay, y existen las suficientes réplicas para que los candidatos lancen sus preguntas incómodas y el otro tenga que responderlas.

    Hablando de la renuencia de Peña Nieto a participar en los debates «no oficiales» como los convocados por Carmen Aristegui, se entiende la postura (más no se me hace lo mejor, sobre todo en un país que aspira a ser democrático). Siempre el primer lugar buscará conservar su ventaja y se sabe que los debates siempre son uno de los mecanismos más efectivos para hacer restar puntos (más no determinantes). No solo tenemos el caso de Peña Nieto quien prefirió ir a su casa «Televisa» a una entrevista con Maxime Woodside. Obrador cuando era puntero en el 2006 se negó a ir a uno de los debates oficiales «por estrategia» y ahora que va en tercer lugar quiere un debate semanal. En el PAN esto no ha ocurrido porque a pesar de ganar dos presidencias consecutivas, sus candidatos no llegaron a la cima hasta el final de la campaña, pero presumo que la posición que tomarían es la misma. Ahora, Peña Nieto además tiene el handicap de que no sabe improvisar y tiene «mucha cola» que le pisen. Por lo que un debate podría impactar todavía más sobre sus preferencias.

    La campaña de Enrique Peña Nieto ha sido bastante buena, aunque esta está controlada precisamente por los defectos que tiene. Incluso las propuestas parecieran no salir de él, sino de su equipo de trabajo o de algunos asesores. En el debate no podrá contar mucho con ello. Tal vez le dirán a Peña que decir ante cierto tipo de ataques, pero aún así, corre el riesgo de resbalar. Esta es la última oportunidad de Josefina y López Obrador, si no salen avantes del primer debate, le harán entregado la presidencia a Enrique Peña Nieto.

    Y siempre se me olvida Gabriel Quadri. Bueno, el puede estrellar su combi contra el escenario y matar a los 3 candidatos para que quede como candidato único a la presidencia. Al cabo la maestra podría usar sus influencias para decir que se trató de un accidente.

  • Elecciones 2012 al día – Los indecisos se vuelven amorosos

    En las campañas lo que importa no es la realidad, lo que importa es la percepción, la gente te votará en base a lo que perciba según sus afinidades políticas, creencias, inteligencia o ignorancia. No se trata de ser el mejor, se trata de lograr convencer a la gente de que eres el mejor (aunque no lo seas) y a final de cuentas una campaña exitosa no es ni la más honestas ni la que más logros presume, es la que genera más votos y punto.

    Ya había hablado de los errores que ha tenido Josefina Vázquez Mota en la campaña, hay que sumarle a esto el asunto de Las Tres Marías donde fue corrida de un restaurante. Josefina no solo se ve que no levanta, sino que los errores están empezando a incidir en las intenciones de voto y creo que si sigue así, probablemente quedará confinada a un tercer lugar, dejando a López Obrador como el único con alguna escasa posibilidad de rebatarle el primer lugar a Enrique Peña Nieto. Todas las encuestas lo afirman, incluso las que según López Obrador están cuchareadas (ahora les dice «copeteadas»), poco a poco López Obrador se acerca a Vázquez Mota, y esta tendencia se ha mantenido estable conforme avanzan las campañas, ¿Qué está pasando?, simplemente, los indecisos parecen inclinarse por López Obrador.

    Veamos por ejemplo esta tabla, de GEA-ISA:

    Ciertamente el margen de error puede hacer que las encuestas difieran un poco de la realidad, tomando la tendencia a 6 días ya podemos ver una tendencia real, fíjense la correlación entre el aumento de intención de voto de López Obrador y la disminución de los indecisos. es prácticamente un espejo. Vázquez Mota se mantiene en un 21% mientras que en los 6 días que van de campaña, AMLO subió 5 puntos, con esta tendencia sería cuestión de 2 semanas para que AMLO pase al tercer lugar ¿sucederá?, no sabemos. Falta ver como modifica Josefina su estrategia y tambien ver si López Obrador no tropieza también. Hay muchas variables, pero el inicio de campaña es lamentable, porque Josefina no logra llamar la atención de los indecisos y López Obrador sí; y eso con todo y que AMLO tiene más negativos.

    El que está tranquilito es Enrique Peña Nieto, sigue estable allá arriba, y es muestra de que está manejando bien su campaña. Su campaña en Internet y en campo no es igual, sabe que son públicos diferentes y mientras en la calle se reune con el voto duro, en Internet busca convencer a los indecisos, tarea que es muy difícil por toda la fama que se ha cargado y la cual veo poco probable que se pueda revertir por más buena sea la campaña. Pero la ventaja sigue siendo considerable y mientras el no meta la pata y haga lo que su equipo le digan que haga, tendrá altas probabilidades de quedarse con la Presidencia. Obrador (asumiendo que logrará llegar al segundo lugar y no cometerá errores como el del 2006) tendrá dos oportunidades, los dos debates a realizarse a principios de mayo (en el WTC de México D.F.) y en junio (tentativamente en Guadalajara).

    Veamos esta otra encuesta de ADNpolítico.com, que se me hace algo más certera dado que agrupa las tendencias de todas las encuestas (incluyendo las de izquierda):

    Se ve una tendencia parecida que en la de GEA-ISA, tanto en el hecho de que AMLO está captando a los indecisos, como en el hecho de que Josefina se mantiene estancada, e incluso muestra un ligero repunte de Peña Nieto también al iniciar las elecciones. Me queda claro que por medio de la guerra sucia no lograrán tumbar mucho a Peña Nieto, porque por las normas del IFE no la pueden llevar a cabo y solo podrían utilizar Internet anónimamente para hacerlo. Josefina se deberá replantear su campaña desde cero si quiere ser competitiva. En el caso de Obrador, debe de pensar en mostrar que es mejor que Josefina (hasta ahora con buenos resultados) y tratar de crecer él en lugar de tumbar a Peña Nieto. Cierto que arrastra el estigma del 2006, pero con su discurso más moderado puede presumir su gabinete, y de esta forma ir avanzando, para si en los debates buscar que Peña Nieto caiga, dado que el priísta no estará en un ambiente controlado y a diferencia de Internet, Peña Nieto quedará expuesto ante parte de sus votantes duros. Esa es la única posibilidad que le veo a AMLO.

    Y Claro, ya empezaron a circular por Internet spots de guerra sucia, que no se pueden atribuír a alguien en específico, porque está prohibido hacer este tipo de campaña por el IFE. Pero se nota inmediatamente el «toque» de Antonio Solá (artífice de la campaña «Peligro para México» en el 2006) y también todas las críticas están relacionadas con las propuestas de Josefina (educación, seguridad, drogadicción). Lo malo es que al estar en Internet solamente creo que no tendrá mucho efecto, porque el grueso de los votantes de Peña no está en Internet. Independientemente de si las afirmaciones del video son ciertas, el hecho de que Josefina recurra a este tipo de campañas nos habla de que tiene poco que ofrecer, además, están preocupados por Peña pero parece que no han puesto énfasis en el hecho de que AMLO la está alcanzando:

    ¿Y Gabriel Quadri?, el tiene que esperar una invasión alienígena donde todos los candidatos sean abducidos un día antes de la elección para que quede como candidato único y que gane.