Etiqueta: Amor

  • El Starbucks y el amor.

    No se que tendrán los Starbucks, que al parecer no me permiten consolidar relaciones de amor. Yo no soy precisamente un experto en aventuras románticas, pero si se que al parecer, esta franquicia de café estadounidense radicado en Seattle, tiene alguna maldición, y por eso he llegado a la conclusión de recomendarle a mis lectores de «por favor no ligar en un Starbucks».

    Mi amiga Elizabeth siempre me dice. -¿Oye, que tienes con las chavas del Starbucks?, ya van 3 mujeres que tienen que ver con el Starbucks que te gustan. Bueno aclaro que son dos, porque esa que regalaba galletas en las fiestas técnicamente nunca me gustó, fué algo como raro. Así que vamos a profundizar con estas dos mujeres.

    Maldición 1: Economía Frapuccina:

    Bueno, resulta que Cerebro fué a una fiesta con unos amigos. Era un cumpleaños, y en eso veo a una chava que me llama la atención. Fue algo rarísimo porque en realidad no era una chava muy bonita, pero algo tenía, algo tenía, que a primera vista yo dije: -Quiero andar con esa chava.

    En su fiesta no logré casi platicar con ella porque yo era un completo desconocido, pero era la amiga de la novia del mejor amigo; ya saben como es eso. Para eso le tuve que decir a mi amigo, -mi compa, acá entre nos, usted me tiene que ayudar. Mi amigo se ofreció como intermediario, pero resulta que su novia casi no tenía tiempo, y pasaron dos largos meses para poder ir a visitarla.

    La primera vez que fuimos a visitarla al Starbucks (donde trabajaba), me dieron unos nervios, que todo salió mal. Pero rápido me repuse de esa mala experiencia. Aproveché que ella era una economista muy intelectual (de esas que te hablan de Keynes o la elasticidad de la demanda en lugar de hablarte del fín de antro) para pedirle asesoría para un estudio que le estaba haciendo a un cliente. Entonces todo pareció funcionar muy bien, la empecé a cotorrear, iba a visitarla, pero me ví muy lento, trate de no verme obvio, pero eso causó que hiciera mucho espacio entre cada visita que hacía y las cosas fluían lentamente.

    Era difícil invitarla a salir porque era una mujer muy ocupada (estudiaba y trabajaba), y siempre que parecía que se iba a poder, algo lo hechaba a perder. Yo ya estaba a punto de desistir, cuando de pronto se me ocurre invitarla a mi cumpleaños. Estaba en mi cumple pasándomela a toda madre, hablando con los amigos de la vida, de lo estúpido que era el gobernador de Jalisco, cuando de pronto llega la prospecto, pero, pero, llega con su novio. No puede ser, 6 meses, si amigos. 6 meses duré tratándola de ligar, y me tardé tanto que resultó que ya me la habían ganado.

    Moraleja: está bien no tratarse de ver obvio, pero tampoco aletargues un ligue demasiado porque no eres el único en la fila.

    Fué un trago amargo, tan amargo, como un café del Starbucks.

    Maldición II: Mocca Telefónica:

    Esta me sucedió hace poco tiempo.  Suele suceder que siempre que busco cafés, cuando no se a donde ir, termino en un maldito Starbucks, si, maldito café plástico, pero es que están en todos lados.

    Yo estaba tomando un café en un Starbucks con mi tío, y empezamos a hablar de mujeres. En eso volteo un poco la mirada y veo a una chava muy guapa. Morenita, bonito cabello, buen cuerpo, y sobre todo, lo que me gusta, bonita de la cara. En eso tomo la decisión de ir a sacarle plática, no podía perder la oportunidad. ¿Pretexto?, el librote que leía. -¿Oye, está interesante tu libro, de que se trata?, muy bueno salió el pretexto y logré platicar con ella.

    Pero no tenía que acabar todo ahí, así que le pedí su teléfono. Y para eso mi teléfono celular tenía la memoria llena y no me dejaba agregar el contacto, pero eso lo hizo más padre, porque me dió su teléfono en una servilleta, así muy romántica la cosa. Parecía que todo estaba dado para que saliéramos. Me esperé unos días para no verme tan obvio (pero no tantos como para caer en el error de la primera experiencia starbucksiana) y le hablé. La chava me contesta, me dice que ese día no puede, pero que lo dejáramos para otro, y yo quedé en llamarlo.

    ¿Que pasó?, cuando marco a su celular nadie me contesta y me mandan al buzón. Llamo al siguiente día, buzón, ¿conclusión?. No se, pero ya no insistiré tanto, mejor pasemos a la siguiente mujer, al siguiente objetivo, que lo hay, que existe (y no tiene que ver con un Starbucks). Y aquí no hay moraleja, porque aquí no dependió de mí, simplemente pues no se logró concretar la cita.

    Pero bueno, será mejor que vaya buscando otro tipo de lugares para conseguirme una mujer, así como se la merece cerebro: Bonita, de buen cuerpo, y sobre todo, inteligente. Quien me quiera presentar una, se lo agradeceré.

  • El enamoramiento, lo emocional y lo racional.

    No crean que estoy enamorado, ni me vuelan las mariposas en el estómago, ni nada por el estilo. Pero últimamente he tenido algunos debates y discusiones con amigos sobre este tema, y siempre me dicen -es que tu eres muy racional y estadístico para todo, no comprendes lo que siento. Porque como ustedes saben, yo soy una persona racional, y yo creo que a veces exagero un poco. Pero sabiendo que la razón marca la diferencia entre los hombres y los animales, me dí a la tarea de explicar la importancia de la razón en las cuestiones del amor. Donde sí, es importante la parte emocional (porque si no, el amor no existiría), pero debe de haber una parte racional que la sustente.

    ¿Como empieza el enamoramiento?. Conozco a una chica. Mientras la conozco, empiezo a percibir minuciosamente sus detalles, tanto físicos como psicológicos. Mi mente rastrea el cuerpo de la fémina, los ojos, la boca, el cuerpo. También empieza a rastrear su personalidad y su forma de ser.

    Si el enamoramiento es inmediato, se podría decir que es un amor a primera vista, pero es natural que transcurra algún tiempo (semanas, meses o años), desde que conocí a esa chica, hasta que he descubierto que me he enamorado de ella. Te puedes enamorar por varias razones, puede ser una especie de shock, donde conoces a una mujer y a los pocos días las mariposas ingresan a tu estómago para decirte -¡Cerebro quiere a Laura! ¡Cerebro quiere a Laura!. O por el otro lado, puede ser que te lleves por un tiempo con algun amigo (en caso de las mujeres) o amiga tuya, y de pronto descubres que la quieres, y pass!!, llega el méndigo cupido a clavarte su flecha en tu corazón.

    Un psicólogo me decía, -El enamoramiento es un estado de locura, porque los sentimientos se apartan de la razón. Y sí, es normal que así suceda, hasta cierto grado. Porque cuando uno está enamorado, suele magnificar las virtudes de la persona, y suele minimizar, y en algunos casos, ignorar los defectos de esa persona por la que se está enamorado.

    Pero a pesar de que es normal que exista cierto estado de locura, a fin de cuentas siempre debe haber una base racional que lo sustente. Puedo amar a Laura sin que ella me ame necesariamente. Ella me gusta porque es tierna, es inteligente y es comprensiva. La parte emocional magnifica esas virtudes, y minimiza los defectos que en el caso de la hipotética Laura serían, que es terca, y caprichosa. Pues bien, la parte racional le da fundamento, porque racionalmente se que, ciertamente Laura es tierna, inteligente y comprensiva, y que si bien, minimizo los defectos, los asimilo.

    ¿Pero que pasa si ella no solo no me amara, sino que me humillara?. Entonces la parte emocional «yo amo a Laura» ya no es justificada. Porque la parte racional, a pesar de que las virtudes pudieran ser reales, estaría negando  no solo la correspondencia a mi sentimiento, sino que es totalmente opuesta y daña mi integridad. Entonces la razón me dice que la correspondencia negativa tienen más peso que sus virtudes, pero no puedo entenderlo, porque la parte emocional desbalancea el peso de los dos conceptos. Pero cuando el balance emocional es opuesto al racional, entonces la parte emocional es injustificada.

    Para explicarme mejor. El enamorado debe aprender a asimilar que está enamorado, y que por lo tanto, el peso del concepto de los valores positivos y negativos de la mujer que se ama (u hombre) en cuestión se pueden desbalancear. Entonces uno debe buscar valorar estos conceptos racionalmente y compararlos, para asegurarse que la balanza en los dos casos le dé mas peso a los valores positivos, que a los valores negativos (aunque la diferencia entre los dos varíe). Por más diferencia haya entre la balanza (y sobre todo cuando en lo emocional le dá más peso a los valores positivos, cuando en lo racional se le dá mas peso en los valores negativos), mas injustificado es el amor.

    Ahora, lo difícil es saber utilizar la razón. Porque en el enamoramiento, los sentimientos tienen más peso, y salen más rápidamente a flote. En cambio, hay que escarbar e incluso lidiar con sentimientos encontrados, cuando queremos utilizar la razón. A veces tardaremos tanto en encontrarla, que necesitaremos ayuda de alguien más (algun sincero amigo, por ejemplo) para poder llegar a determinar esa balanza entre los valores positivos y negativos.

    Un ejemplo exagerado podría ser este. Una mujer ama a un hombre el cual la golpea, es alcohólico y le pone el cuerno con varias mujeres. Naturalmente la mujer al estar aferrada a seguirla amando demuestra que emocionalmente le dá más valor a los aspectos positivos de la relación (aunque sean pocos) y tolera los negativos. Pero aquí la razón le debería decir que se aleje de él, no solo porque el no le corresponde, la humilla y no la valora, sino porque su propia integridad corre peligro. Pero, ¿cuantas mujeres no hay así en México (y hasta hombres también) que a pesar de todo eso, siguen amando a ese tipo de parejas?.

    Como ven, he demostrado que a pesar de la importancia de la emoción tiene en el enamoramiento y que es esencial, debe haber una parte racional que sustente a esa emoción para poder justificarla. Es cierto, el amor es de emociones, pero la razón es lo que nos diferencia de los animales. Si alguien te dice -tu solo sigue a tu corazón. Dile -¡eres un estúpido!. Porque seguir al corazón sin usar la razón, es como conducir un auto con una venda en los ojos. Te vas a estrellar, y aparte te van a poner una multota que no te cuento (si es que sales vivo).

  • 20 Diferentes Maneras de Declararle tu Amor a una Mujer

    ¿Te gusta una chica y no sabes como declararle tu amor?. Muchas veces los amigos nos aconsejan tácticas, pero sucede que todos tenemos diferentes tipos de personalidad, y lo que puede funcionar para ellos, tal vez para tí no funcione. Es por eso que me he molestado en crear varios speech dependiendo de la personalidad que tengas. Seguro que con estos si logras conquistar a la mujer de tus sueños.

    1.- El Tímido:

    Oye, este, mm, quisiera saber, si tu y yo, mmm ya sabes, quieres, aandar con, ya sabes, este, (salir corriendo de miedo antes de declarar el amor a la mujer…)

    2.- El Fresa:

    O sea weey, ¿quieres ser mi novia?, ya sabes que te bajo el sky, y las stars, con la tarjeta de crédito de mi papi.

    3.- El Economista:

    Si aceptas andar conmigo, podrás elevar tu felicidad en un 20% en los primeros tres meses, tu Producto Interno Bruto se elevará 5%, dado que yo pagaré el cine y las cenas. ¿Por que te conviene andar conmigo?. Porque según la ley de la oferta y la demanda,  tienes mucha suerte, dado que miles de mujeres quieren conmigo (exceso de demanda) y no hay alguien tan galán como yo (poca oferta).

    4.- El Emo:

    Si me rechazas, me voy a suicidar, si me aceptas, yo se que te darás un tiro junto conmigo.

    5.- El Político:

    Como te prometí en campaña, cumpliré las 50 promesas que te hice, para darte mayor felicidad, a tí, y a tus seres queridos. Y es cierto, por ahí hay unos que dicen cosas de mí,como cierto norteamericano que conociste en el antro. Pero mi amor, no le hagas caso a los imperialistas yanquies que te quieren saquear el corazón. Lo que unos poquitos dicen me vale madre.

    6.- El Valemadrista:

    Si quieres andar conmigo, pues ta bien, si no, pues también ta bien.

    7.- El Típico Mexicano:

    Disculpa por llegar tarde a la cita, es que hay un tráfico terrible, y pues las flores que te traigo no están muy bonitas, porque pues, me chamaqueó la florera, y tu sabes, con el trabajo, y todo, no tuve tiempo, pero pues no es mi culpa; es culpa del gobierno que no hace las cosas bien. Pero bueno, ¿Quieres ser mi novia?.

    8.- El Caliente que trata de disimular:

    Siempre que te veo, se me para… el corazón. Cada vez que te veo, admiro dos cosas hermosas en tí, y que todo hombre quisiera tener. Yo sueño con llevarte a la cama, digo, no, que cuando me acueste, tu salgas en mis sueños desnuda, no perdon, quise decir, que vea lo de adentro, tu interior.

    9.- El Filosófico:

    Como diría Descartes: amo, luego existo. El hombre nació para amar; sin eso, su vida no tendría sentido. Y tras meditar en un lugar lejano durante un tiempo, he decidido que tu eres esa persona, a la que le corresponde mi corazón. Y sabes, es como el Mito de la Caverna de Platón, ahora solo puedo ver la sombra de tu hermosura, pero quiero contemplar tu hermosura completa de la cual estoy seguro que es muchísimo mayor.

    10.- El de Baja Autoestima:

    No merezco que seas mi novia, soy poca cosa para tí. Pero aunque se que me vas a decir que no, te quiero preguntar ¿quieres ser mi novia?, toma en cuenta que no valgo nada, antes de que decidas, que seguramente va a ser que no.

    11.-  El Persinado:

    Oye, tu eres bella, y sabes, yo quiero que seas mi novia, para querernos, ir al parque a tomarnos un helado, ir a misa diario, agarrarnos de la mano, casarnos, y tener relaciones sexuales dentro del matrimonio.

    12.- El Poco Cortés:

    Que onda cabrona, te tengo una pinche pregunta y quiero que me la contestes. ¿Quieres andar conmigo?, me tienes que decir que sí, mas te vale.

    13.- El Historiador:

    Te quiero hacer una pregunta, pero antes de hacértela, te voy a contar el contexto histórico para que me la entiendas bien: En los años 20, los liberales y los conservadores pelearon por el territorio de nuestra ciudad. Dentro de los primeros, estaba el liberal Abelardo Ramírez (mi abuelo) y el conservador Juán Gutiérrez (el tuyo). La guerra nunca tuvo fin hasta que decidieron hacer las pases, y decidieron coexistir. Ya en los años 50, a pesar de las diferencias ideológicas, Abelardo y Juan fueron buenos amigos y decidieron ingresar a sus hijos en la escuela Martín Parres (o sea, nuestros papás), los cuales tuvieron muchas cosas en común, debatían sobre su forma de pensar pacíficamente y disfrutaban unos buenos vinos. Entonces ellos también decidieron matricular a sus hijos en la Martín Parres (nosotros), y así como nuestros abuelos tuvieron cosas en común a pesar de sus diferencias, nuestros padres también. Entonces creo que la historia justifica el hecho de que estoy enamorado de tí, y quisiera seguir este legado histórico andando contigo.

    14.- El Publicista.

    ¿Por qué andar conmigo y no con los demás?, porque yo soy una persona triunfadora, mas galán que la competencia, y a la vez inteligente (cosa que casi nadie te puede ofrecer y yo sí) y voy a satisfacer todas tus necesidades. Recuerda, soy Andrés Pérez, «el galán inteligente».

    15.- El Indirecto. (el tipo se llama Pepe y la mujer a conquistar Laura).

    Hola Laura, dime que pensarías. Imagínate que a X le gustara Y. El hombre X le dice a Laura, ¿oye, quisieras andar conmigo?, la mujer Y le dice a Pepe, siiiii, ¿tu que creés?.

    16.- El Geek


    17.- El Músico:

    Perla, tu voz es como una melodía, y cuando te veo, los Beats por Minuto de mi corazón aumentan súbitamente. Quisiera preguntarte, ¿quisieras ser parte de esta hermoso Capricho en La Menor?

    18.- El Burocrático:

    Mónica, ¿Quieres ser mi novia?. Si tu respuesta es si, necesito que pases a la fila dos, con tu IFE, tu CURP y tu declaración anual de impuestos, para que llenes la forma donde se indica que jurídicamente tu y yo andamos.

    19.- El Mensajitos SMS:

    k’ onda Mary. m’ncantas, y me pongo muy 🙂 todos los días q t veo. Oye, Qres ser mi novia? :O

    20.- El Anticuado:

    Perdón que arroje piedritas a su ventana, le quiero decir algo y pues quería ver si estaban sus padres para ver si están de acuerdo en que nosotros dos seamos novios.