Etiqueta: América

  • Una final de futbol, dos monopolios, y la desinformación de Televisa

    Una final de futbol, dos monopolios, y la desinformación de Televisa

    Advertencia: Este no es un intento para «distraerte» del tema de la Reforma Energética. En esta semana escribiré sobre el tema. Mientras puedes ver mi opinión sobre el tema del petróleo aquí y aquí.

    Tal vez estés harto de oír temas de futbol. Pero en este caso es pertinente tocarlo. No, no vamos a hablar de las alineaciones del América y León y de la posibilidad de que las águilas se conviertan en el equipo más ganador de la historia. Vengo hablar de como los medios como Televisa son capaces de manipular y engañar a la gente con el fin de obtener un beneficio. Y que más que hacerlo en un futbol que es muy rentable para sus bolsillos. Como si no bastara todo el aparato mediático a favor del equipo de casa aparentando objetividad, ligándolo incluso con el heroico triunfo de la selección ante la «potencia neozelandesa» del cual del América fue base.

    Una final de futbol, dos monopolios, y la desinformación de Televisa

    Así empieza la historia. Resulta que Azcárraga y Carlos Slim están peleados. Esta pelea está motivada por intereses económicos y de poder, por repartición de mercado, e inclusive ha permeado en la política mexicana. Carlos Slim sería el perdedor en este affaire Televisa – Peña Nieto que se tradujo en una Reforma de Telecomunicaciones donde habrá un beneficio a medias para los mexicanos (en la telefonía), pero donde Azcárraga gana y Carlos Slim pierde. Carlos Slim por su parte ha querido incursionar en el futbol donde posee dos equipos, León y Pachuca, con el fin de restarle poder a Azcárraga en este deporte que deja muchísimo dinero, a pesar de la mediocridad en el que el balompié está sumido.

    Con estos antecedentes, llegamos a la final del futbol América vs León (Azcárraga vs Carlos Slim) El León es el único equipo que tiene contrato con televisión restringida. Lo que implica que el partido de ida de la final sólo se verá en TV de paga y en el portal de internet www.mediotiempo.com. Esto fue una estrategia del otro monopolista Carlos Slim con el fin de darle un golpe al monopolio televisivo, en gran parte porque históricamente, tanto Televisa como TV Azteca (que no quiso pagar al León para transmitir sus partidos) han hecho lo posible para que no entre una tercera cadena a la televisión.

    Así, Televisa, por medio de su conductor Javier Alarcón, que con todo respeto, ha escalado posiciones en Televisa Deportes debido a que es el más se ha alineado a los intereses de Azcárraga, iniciaron una campaña de linchamiento contra el club de León y su directiva por no transmitir el partido de ida en la televisión abierta.

    Javier Alarcón, que alguna vez dijera que la Selección Nacional era una segunda madre para los mexicanos, apeló a los sentimientos de la gente con el fin de linchar a la directiva del León. Empezó diciendo que no transmitir el partido era una decisión que había tomado la directiva (sugiriendo que era en perjuicio del pueblo), aunque ciertamente desde que ascendió el equipo de Guanajuato, se habían manejado de esta forma, y por ende, aunque quisieran cambiar de parecer, por razones de contrato, no se puede transmitir la final porque Fox Sports tiene los derechos. En cambio sí se transmitirá por Medio Tiempo, lo cual hará que un número mayor de personas lo pueda ver.

    Lo que no te dice Javier Alarcón, es que si Televisa y TV Azteca no hubieran en todos estos años tratado de evitar la aparición de nuevos competidores (incidiendo en política y colocando a personas clave para conservar su poder), al haber más canales de televisión abierta, entre las que posiblemente una de ellas sería propiedad de Slim, la final se vería por este medio. El duopolio pierde dinero con la imposibilidad de transmitir el partido de ida, y por esta razón apelan al pueblo, a las mayorías, entrevistan a la gente para televisar sólo las opiniones favorables y lo muestran como una encuesta.

    El mensaje que quieren dar es que Televisa sí vela por las mayorías, mientras que la directiva de León, o sea, Carlos Slim, no. Me pregunto si Televisa tiene autoridad moral para hacer este tipo de afirmaciones. Si en verdad ellos velan por las mayorías también, si les preocupa «el pueblo», o «la voluntad de la gente», al que abordan con una retórica cuasiopezobradorista.

    Aquí el susodicho video:

  • El fanático Emilio Azcárraga Jean

    El fanático Emilio Azcárraga Jean

    Algunos entran en suspicacias porque después de la llegada de Peña al poder, los campeones han sido los Xolos de Tijuana (propiedad de Hank Rhon, perteneciente al grupo Atlacomulco) y el América (Televisa), cosa que más bien es producto de la casualidad. El América, de Televisa (televisora prácticamente dueña del futbol mexicano y que ahora que Slim acecha, combaten la multipropiedad de la cual se beneficiaron tanto) ganó el torneo de Apertura 2013 ante un Cruz Azul que tuvo todo para ser campeón, pero al final no quiso y en menos de 5 minutos hacia el final, se dejó empatar para ser liquidado por la vía de los penales. Todo esto despertó el irracional júbilo del fanático Emilio Azcárraga Jean.

    El fanático Emilio Azcárraga Jean

    Azcárraga, el propietario de Televisa, es denostado por un sector de la población. Algunos lo responsabilizan junto a Elba Esther Gordillo, por la ignorancia en la que está sumido en el país. Pero a fin de cuentas es un empresario y figura pública, por lo tanto se espera que cuide las formas, al menos en lugares donde puede ser expuesto ante toda la población. Eso no sucedió en la final, donde por el júbilo de ganar un campeonato que se creía perdido, se dejó consumir por el alcohol para aparecer ante las cámaras de su propia televisora, en un estado no muy propio, y con la saliva de fuera. Una imagen realmente desagradable, máxime cuando se trata de una figura pública que por más sea criticada, se le tiene, o debería tener respeto al perfil de su persona.

    Lo que me llama un tanto la atención no es esto, que no deja de ser un acto desagradable. Sino el hecho de que los que detentan el poder, los que afirman estar por encima de los demás, en algún momento se comportarán como parte del rebaño que ellos han creado. Azcárraga apareció como un aficionado americanista promedio más, jubiloso del triunfo de su equipo hasta la despersonalización. Claro que la posición que tiene Azcárraga, le permite festejarse con el equipo del cual es aficionado (y dueño), y al final es víctima de un fanatismo muy parecido al del individuo promedio, con la sutil diferencia de que el es propietario de aquello de lo que se es fanático.

    Las redes sociales no perdonan, y ante nuestra costumbre de buscar humillar (sin un éxito práctico) a aquellos que la gente percibe como intocables, se hizo de Azcárraga una burla más monumental que el propio Estadio Azteca. El cual sí, tuvo la fortuna de no estar solo en esa humillación gracias a los desplantes también del técnico del América, Miguel «El Piojo» Herrera. Incluso creo que a Azcárraga le fue bien, y realmente creí que el linchamiento mediático twittero iba a ser todavía peor.

    Lo que hizo Azcárraga es algo que todos hemos hecho alguna vez en nuestras vidas. Tal vez el pecado es ser una figura pública. Ellos tienen que cuidar más las formas, porque la pérdida de reputación puede ser mucho más catastrófica que para el individuo común. Es el punto en que la calidad de figura pública (que trae muchos beneficios para el que lo es), termina siendo un arma de doble filo. Porque el honor se puede resquebrajar mucho más rápidamente, y no solo eso, sino que tiene más dificultades para poder restituírlo, debido a que quienes lo juzgan, son entes anónimos.

    A fin de cuentas los poderosos también pueden ser fanáticos, también pueden terminar enajenados por el mismo sistema que han creado y alimentado. Pueden ser fanáticos de la religión, o afición que lideran, empresarios víctimas del consumismo, o adoradores de la doctrina ideológica que buscan implantar. Esto nos recuerda que los poderosos son como tú y yo, con la única diferencia de que, tienen poder.

     

  • América para los americanos ¿y para qué fregados?

    Lo siento por Estados Unidos, pero es feo no tener un nombre propio como país. Su «nombre» solo hace referencia a una estructura social y política, pero no dice nada más. De hecho nosotros también somos Estados Unidos (nada más que mexicanos). Y ante ese problema de identidad, sumado con la doctrina Monroe y su mentado destino manifiesto, se han querido apropiar del nombre América. Nombre que no los pertenece, porque solo son una porción del continente americano. Se hubieran podido llamar Yanqueeland o de pérdida Nueva Inglaterra, para que su nombre no sonara tan soso y no se apropiaran de un nombre que no les corresponde, porque ni siquiera ellos descubrieron América (ni Américo Vespucio era anglosajón, ni mucho menos Cristobal Colón), haciendo sentir tanto a los canadienses como a los latinoamericanos como si fuéramos parte de ellos y a la vez no; como si estuviéramos utilizando su territorio. Y es que su intención de expansión territorial siempre fue uno de sus grandes anhelos.

    Hay muchos resentimientos por parte de los mexicanos con los americanos por los territorios que nos quitaron (más de la mitad), territorios que en realidad ni utilizábamos debido al centralismo y que teníamos en el olvido. Pero no termino de entender en que nos perjudicó eso. Agarro un mapa, veo a los países más desarrollados, y casi todos son más pequeños que el nuestro. ¿Qué ganábamos con tener más territorio?. Que se lo queden los gringos, de todos modos esos territorios «robados» ya están bien poblados de mexicanos (como si el destino hiciera justicia a nuestra nación); y así pues aprovechamos para ir de shopping a San Antonio o a McAllen.

    Por eso mismo no termino de entender el deseo expansionista que tuvo Estados Unidos. Tal vez con solo sus «trece colonias» tendrían un mejor nivel de vida. Y de paso le hubieran puesto a su país un nombre más decente y no tan genérico como el que tienen. ¿De que sirve su imperialismo y su ambición por invadir países e imponer su forma de pensar si en su país existen como 50 millones de pobres?, me queda que los beneficios imperialistas solo benefician a algunos cuantos, que cada vez son menos pero cada vez tienen más.

    ¿América para los americanos?, mis bolainas; esos son estadounidenses nada más, y si no les gusta, les decimos gringos, y si no les parece, yanquis, o norteamericanos, pero jamás, les diré americanos. El nombre de nuestro continente apropiado por un país sin identidad cultural (y por un equipucho de futbol mexicano) es un insulto a todos aquellos que descubrieron el continente. Y cual «american dream», más bien su «northamerican dream» o por lo visto en los últimos años, su «northamerican nightmare». Son un país más y ya. Y su territorio no es más del 30% de lo que si es América. Y que lo recuerden, nosotros los mexicanos les bautizamos varias de sus ciudades (Los Ángeles, San Antonio, San Francisco, y así me puedo seguir) cuyos nombres son parte de esa cultura clerical mexicana del siglo XIX.

    Y no soy xenófobo, simplemente pongo las cosas donde van y como son.