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  • Kenia vs Charlie. Porque los negros y los pobres siempre serán relegados

    Kenia vs Charlie. Porque los negros y los pobres siempre serán relegados

    ¿Se acuerdan de Charlie Hebdo? Esa vez que todo el mundo se conmocionó, que fue tema de debate «que si la libertad de expresión tiene límites». Se trató de un atentado donde 12 personas murieron (sí, algunas de ellas un tanto respetadas dentro de su ámbito). Varios mandatarios asistieron a una multitudinaria manifestación en París. Los presidentes de Israel y de Palestina en la misma fila, Hollande, Merkel. Todos nos conmocionamos.

    Kenia vs Charlie. Porque los negros y los pobres siempre serán relegados

    Ahora en otra masacre perpetrada en Kenia (la Universidad de Garissa) por musulmanes extremistas (La agrupación yihadista Al Shabab) mueren 148 estudiantes. Diez veces el número de muertos que tuvimos en Francia.

    Los extremistas separaron a los musulmanes de los cristianos y masacraron a estos últimos en un terrible baño de sangre. ¿Dónde está la comunidad internacional? ¿Dónde están los mandatarios, ya no manifestándose, sino pronunciando algo? ¿Dónde están los medios?.

    -Ah, es que, pues son gente jodida, son negritos, son de África, ese continente atrasado al cual hemos explotado históricamente. -¿De qué te preocupas, si entre ellos se comen? De seguro no tienen electricidad y no saben que es. Así son. 

    A pesar de que el móvil de la masacre es parecido al de Charlie Hebdo (radicales musulmanes matando por razones religiosas) no importó. Los medios casi no hablan de ellos. Yo no veo a las comunidades universitarias reaccionar, yo no veo mi muro de Facebook hablando del tema, mucho menos debatiéndolo.

    Tal vez sí, nos preocupamos más cuando vemos un atentado más cercano. Nos sentimos «más identificados» con occidentales franceses que con «negros nativos de África» por la misma razón por la que nos indignamos al ver a una «güerita» vendiendo chicles mientras que cuando los niños son morenos los vemos como gente indeseable que nos estorban en nuestro conducir. Las no abundantes notas hablan paradójicamente de las razones del por qué los medios no le han puesto tanta atención a ésta masacre, pero se trata como una noticia más, como algo que quedará olvidado en unas semanas.

    Y mientras nos vale madre, estos radicales musulmanes siguen creciendo y ejerciendo una mayor influencia. Esos radicales que en nombre de Alá perpetran los más viles crímenes en contra de la humanidad, que matan a quienes no piensan como ellos o que profesan religiones diferentes (como a los cristianos a los que no se han cansado de perseguir).

  • Relato de la riqueza y la pobreza africana.

    Estaba en una cita con un cliente, con el cual estamos pensando en lanzar un nuevo proyecto. Mi cliente (o más bien socio) es africano, y si bien no les puedo contar en lo que consiste el proyecto (por razones obvias), si les puedo decir algunas cosas que me estuvo contando con su acento inglés afrancesado. El me mostró algunas fotos de como viven los hijos de los ministros y dueños de las riquezas en algunos países africanos. Las fotos me impresionaron porque los hijos de los grandes capitalistas africanos son más snobistas que los ricos mexicanos, por poner un ejemplo: Necesitan estar aparentando su riqueza con sus relojes, sus cadenas, sus joyas y su ropa de última marca, algo así como los raperos norteamericanos, pero con un mejor gusto. Y claro no pueden faltar las chavas con las cuales tienen relaciones sexuales, los yates, y los antros donde solo se puede entrar por invitación.

    El snobismo cae a tal grado, que si un artista como Ricky Martin va a tocar a algún país africano o a algún país donde se encuentren alguno de estos African Junior’s, estos últimos le pagarán a ese artista para que mencione su nombre en el concierto. Es tal el grado de querer llamar la atención de parte de estos hijos de millonarios que hacen lo imposible por mostrar su gran nivel de vida. ¿Y que dirán sus papás al verlos derrochando todo su dinero? Sentirán orgullo, porque los ministros y ricos de África compiten por mostrar quien tiene más riquezas y por lo mismo derrochan todo el dinero en sus hijos, están orgullosos de darles todo para que tengan una vida lo más placentera posible. ¿Mas Rolex, más metesaca con mujeres, más yates?, más motivos para que los padres se sientan más orgullosos.

    Es tan contrastante lo que viven los ricos africanos con el pueblo, que solo necesitan salir en su auto lujoso de su casa para ver la miseria que rodea al pueblo. Sus mansiones son tan grandes y lujosas, mucho más que lo que se vé en un país en México, son como ghettos privados en donde se ocultan de la realidad africana. Ellos son unos pocos afortunados en medio de millones de personas que no saben si el siguiente día van a comer. Esto hizo que formulara la siguiente pregunta. ¿Oye, y porqué la gente no se rebela contra ellos?. Me dice, ellos no se rebelan porque le temen al «Black Magic» (magia negra) y al vudú, no secuestran a los ricos porque creen que serán castigados por las fuerzas superiores, ¿y como no van a tener miedo, si en países donde hay todo tipo de enfermedades y malformaciones, y que entre la población se piensa que estos son atribuídos al castigo divino?. En Africa no hay una clase media que cuestione la riqueza como lo hay en México, la mayoría de los países todavía no son democráticos y los que si lo son, no tienen todavía las condiciones para formar un pueblo capaz de decidir por sí mismo.

    En resumen, los ricos en África, son muy pocos, pero en promedio son más ricos, que el rico promedio de México. Pueden llevar una vida tan placentera como las que llevan los millonarios mexicanos como Carlos Slim. Ya sean ministros, dueños del petroleo o de los diamantes. Aprovechan las condiciones miserables de su pueblo quien se quedará quieto a la hora de ir a buscar la fortuna, la mayoría no los juzgaran y muchos de ellos ni siquiera saben que existen.

    Creo que el caso de África nos debe de poner a reflexionar y a ser agradecidos. Porque a pesar de todas las carencias de nuestro país, podemos ver que tenemos muchas cosas valiosas que ellos no tienen. A pesar de todo se tiene una mejor distribución de riqueza si se compara con los países africanos; a pesar de tener un duopolio televisivo, hay medios independientes donde expresarse; tenemos seguridad social; tenemos más oportunidades de salir adelante. Es cierto, falta muchísimo por mejorar en nuestro país, pero tambien hay que aceptar que no estamos en el peor de los escenarios, porque tenemos a mi consideración, las herramientas para salir adelante que los pueblos africanos no tienen. Si los mexicanos nos lo proponemos, podemos hacer de este país, un gran país, claro, falta que todos actúen y se responsabilizen en el papel que a cada uno le toca y claro, ojalá algún día estos pueblos africanos logren despertar como pueblos.

  • Dar pescado y no aprender a pescar.

    En 1984 se llevo a cabo un concierto en Londres llamado Live Aid, Organizado por Bob Geldof, y donde varios grupos famosos como U2, Queen o Led Zeppelin actuaron en un concierto memorable, el cual es recordado hasta la fecha. Pero el propósito de este concierto falló estrepitosamente.

    El propósito era recaudar dinero para ayudar a África. Y no es que no lo hayan logrado. Lograron recaudar bastantes millones, pero el problema fué que todo ese dinero que se envió al continente negro no sirvió para nada. África sigue sumido en la pobreza a pesar de todas las ayudas que ha recibido. Tan es así que una economista africana crítica de las ayudas humanitarias llamada Dambisa Moyo, escribió un libro llamado Dead Aid, donde explica como esas ayudas «humanitarias» están hundiendo al continente africano y que gracias a estas contribuciones, los gobernantes corruptos africanos pueden mantenerse en el poder.

    En África, con un sistema tan corrupto, no se puede saber donde para ese dinero. Muchos gobernantes los utilizan para beneficios personales, o bien para acarrear gente. Pero al desentenderse de la población, no lo utilizan para el propósito que tenía ese dinero, que es ayudar a reactivar la economía.

    Los tiranos africanos viven en mansiones de lujo mientras la población se muere de hambre y viven de la caridad de occidente, por lo cual, estos últimos no tienen ninguna motivación para progresar por sí mismos. Entonces, ¿de que ha servido toda la ayuda que reciben?.

    El problema está en regalar el pescado y no enseñar a pescar. Lo mismo sucede en México cuando López Obrador regala despensas, o Felipe Calderón regala lavadoras a los pobres. Esa ayuda no se condiciona y por lo tanto la gente que recibe la caridad se convierte en inútil. Porque se queda acostumbrado a que le dén, y no se le invita a que aprenda a desarrollarse.

    Por el contrario, cuando la ayuda va encaminada a que la gente tenga herramientas para «que aprendan a pescar», entonces es factible esperar un progreso. A una familia pobre se le puede dar dinero, condicionando que los hijos dejen de trabajar y estudien una carrera, se pueden ofrecer becas, e inclusive alimento para que la gente más necesitada esté en condiciones físicas para salir adelante. Pero esta ayuda deberá estar condicionada para asegurarse que vaya encaminado a generar independencia en los ayudados, y no codependencia.

    Esto es lo que la izquierda mexicana parece no aprender (y que a la derecha a veces también se le olvida). Ellos prefieren regalar porque así generan una dependencia del necesitado para con los que buscan acarrearlos y usarlos como botín político. Y es el problema de los sindicatos que más que defender derechos, desean regalar privilegios a los trabajadores a cambio de fidelidad.

    Esto no significa que se deban desmantelar el estado de bienestar. En los países desarrollados el sistema benefactor funciona (con sus bemoles), por que en gran parte procura que la gente esté en las condiciones propicias para salir adelante por medio de derechos laborales, seguro social, seguro para el retiro y otras muchas prestaciones. Por eso en los países europeos, a pesar de que muchos tienen la vida resuelta, siguen buscando crecer; y en cambio en los países latinoamericanos y africanos, el que recibe dinero, se queda estancado.

    Imagina a dos familias adineradas. El padre de la primera familia le regala un coche a su hijo para que pueda pasear a las chavas, le regala la casa para que pueda vivir con su esposa sin preocupaciones, y por si fuera poco, le da dinero cuando el hijo le pide, ¿que pasará con este hijo cuando el padre no esté?. Por otro lado imagina a un padre adinerado que le ayuda con dinero al hijo para que ponga su negocio, si, le regala un coche, pero a condición de que lo utilice para ir a visitar a los clientes de su negocio, y le regala una computadora para su trabajo.

    Los dos hijos son privilegiados, pero seguramente al primero le costará mucho más trabajo sobrevivir sin el padre que al segundo. Porque al primero le regalan el pescado, y al segundo le dan las herramientas para que se enseñe a pescar.