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  • Más frío hace ¿Más desarrollo humano?

    Más frío hace ¿Más desarrollo humano?

    Para explicar por qué ciertos países o ciertos estados son más desarrollados que otros, tendríamos que hacer un gran análisis que abarca historia mundial, cultura, antropología, y muchas otras cosas más. Pero siempre me ha picado la curiosidad de que tanto influye el clima en este sentido, y al leer el Espíritu de las Leyes de Montesquieu me acordé de esta curiosidad mía.

    Mas frío hace ¿Más desarrollo humano?

    A ver, veo un mapa como el que les puse abajo, el cual en específico habla del PIB per cápita (una de tantas variables para medir el desarrollo de una nación, y aunque este no es infalible en tanto no toma en cuenta la concentración de la riqueza si sirve bastante) y podemos ver que casi todos los países desarrollados son fríos. Incluso, con sus excepciones, parece que por más frío sea un país, más desarrollado es. La cuestión es que si más frío hace ¿existe más desarrollo humano?

    Montesquieu afirmaba que sí era así, consideraba que el humano en países fríos adquiría más vigor debido a la circulación de la sangre, que se mantenía más activo y por lo tanto era más trabajador. En cambio en los países cálidos, donde el ser humano tiende a desfallecer, las personas tendían a la flojera y a la pasividad. También comentaba que las personas que viven en lugares fríos son menos pasionales que los que viven en lugares cálidos, con lo cual tácitamente sugiere que los primeros pueden tener un mejor control de las emociones, por eso las leyes con respecto de los hombres y las mujeres variaban en función del clima en que vivían.

    Es curioso, porque ya hace algunos siglos que Montesquieu escribió su obra pletórica, y desde el siglo XVI a la fecha, el ordenamiento geográfico ha cambiado bastante y se percibe la misma constante. Algunos pueden argumentar que hace varios siglos, aquellas naciones o imperios consideradas potencias se encontraban en regiones más cálidas, es cierto, aunque también es cierto que la raza humana todavía no se terminaba de extender a los lugares más fríos del planeta y las mayores concentraciones se encontraban en las primeras, sobre todo en las ahora regiones árabes.

    En la actualidad si vemos el mapa mundial, observaremos que por más calor haya, menos desarrollo existe. Dentro de estas áreas geográficas hay algunas excepciones, como Arabia, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Libia. Pero estos países no han logrado cierto desarrollo gracias al vigor de su población, o a la innovación; sino por el petroleo. Igualmente vemos un caso paradójico como Rusia, donde hace frío (y mucho) hay petroleo, y su nivel de desarrollo es más bajo que el de varios países europeos.

    ¿Qué tanto influye el clima? No lo sé a ciencia cierta, pero el patrón es claro. Los países cálidos son mas fiesteros y emocionales (pregúntenle a los jamaicanos) los desarrollados son más fríos, pero son más «vigorosos».

    Y por cierto, Montesquieu dijo otra cosa que también cuadra. Dice que los países con muchos recursos naturales tienden a esforzarse menos y a ser más decidiosos debido a que tienen la riqueza al alcance de su mano, mientras que aquellos países que no tienen muchos recursos naturales terminan siendo más fuertes debido a su necesidad de ir a buscar los recursos. ¿Les suena? ¿El petroleo es de todos los mexicanos? ¿Por qué dicen que México debería ser potencia mundial con todos los recursos que tenemos?

    Queda para la reflexión. Por cierto, me gusta mucho el frío

    frijol

  • El amor es duro, duro, duro

    El amor es duro, duro, duro

    El amor es duro, duro, duroLa gente cree que el amor es el mayor éxtasis a donde puede llegar al ser humano, pero a veces olvida que al final del amor, hay amargura y dolor (ya los niveles de amargura dependen de cada uno y de la situación), por ejemplo, un hombre antes de casarse dice, pues yo tuve tres novias. Dicho hombre se enamoró de esas tres mujeres, las besó, las soñó, se acostó con ellas (lo más probable), pero después de eso (a menos de que sea un patán), sufrió y terminó la relación. Posiblemente a este hombre se le rompió el corazón tres veces (hablamos de un hombre que tuvo pocas novias), estuvo en la cima y luego en la sima. Y es que eso es normal porque es parte de los ciclos del ser humano donde debe de aprender tanto a amar como a sufrir.

    Suena cruel pero así es, el ser humano por instinto natural busca a la pareja con la cual pueda dejar una mejor herencia, dentro de cada decisión hay impulsos inconscientes (y vaya que los hay) que nos dice a que mujer buscar. A pesar de que hay una tendencia general a buscar cierto tipo de mujer, por más guapa sea mayor posibilidades (cara, pompas, cadera, busto, pierna) y también lo es si la mujer es inteligente. Pero a partir de ahí la búsqueda es subjetivo, lo que me gusta a mí, no necesariamente le va a gustar al otro, y por ende, todo ser humano, a menos que sea un fracasado total, tiene la capacidad de buscar una pareja, por más defectos que este tenga. Cuando andamos con personas, no solo practicamos, sino que inconscientemente estamos evaluando si aquella persona es la indicada para unirse y procrear (incluso en las parejas que deciden no tener hijos este mismo impulso también condiciona la búsqueda de ellas). Si a esto le sumamos una idealización que nos hacemos de la otra persona, entonces se entiende el dolor que se produce en la ruptura.

    A veces cuando la pareja te bota, es porque no cumpliste los requisitos suficientes para ser aquel o aquella persona indicada. Y no es malo, porque así como uno no es opción para una persona, si lo es para otra. Claro está, una persona perdedora con baja autoestima tendrá dificultades de cumplir dichos requisitos con cualquier persona, a menos que encuentre a alguien con la misma problemática. Claro, una persona físicamente atractiva estará en ventaja, mientras que los que no lo son, deberán buscarse ventajas y desarrollarlas en otros ámbitos (ahí dicen que verbo mata carita).

    Lo malo en esto del amor es que dentro de esta búsqueda, muchas personas terminan lastimadas. Hay hombres que por ejemplo, les dicen a sus parejas que les van a bajar la luna y las estrellas, ese es mi compromiso amor, y tu sabes que lo voy a cumplir, y muchos piropos demagogos más (una mezcla de cupido, Corín Tellado, Peña Nieto y AMLO). Al final se terminan rajando y dicen ¡no puedo, tengo problemas, tengo hijos que mantener!, y es que muchas personas no están dispuestas a pagar el precio del compromiso y terminan huyendo. Claro, que cuando decían amar a «la víctima» pero no era la indicada, entonces menos problemas tendrán en botarla, con todos los remordimientos éticos y morales que esto implique.

    Dentro de la búsqueda del amor hay dolor, y es que para que exista dicho amor, necesariamente debe existir el sentimiento opuesto, no hay alegría sin tristeza, no hay placer sin existir dolor. Para que todo este proceso termine en algo positivo, dependerá de la inteligencia del ser humano para llegar a la persona indicada y poder abordarla. Una persona con una poca inteligencia emocional posiblemente se quede a medio camino y todo ese recorrido «amoroso» termine siendo una tortura.

    En el amor, la suerte es secundaria. La suerte podrá hacer que te topes con la persona indicada, pero no que sepas abordarla que la sepas conquistar. El amor puede (y debe) ser puro y sincero, pero para llegar a él, el humano debe saber adaptarse a su entorno, si no, que luego no vengan a este blog a reclamarme que «por qué yo que soy tan buena persona y nada más nadie me hace caso».